miércoles, 9 de enero de 2013

Pan y Toros


Título Pan y Toros (1956)
Música Francisco Asenjo Barbieri
Letra José Picón
Director Indalecio Cisneros
Categoría Zarzuela
País España
Escenas Acto I:
01.- Introducción, escena de los ciegos “Hoy fusilan a un soldado”, Escena del santero “Ved al pobre peregrino”, seguidillas “Aunque soy de la Mancha”, Zapateado “Maravillas, el Rastro y el Mundo nuevo”, Marcha de la manolería “Al son de las guitarras y seguidillas”salida del Corregidor “Que Dios le guarde a Usía” - 13' 47"
02.- Dúo de Doña Pepita y el capitán Peñaranda “¡Mi protectora! ¡Mi Angel es! ¡Quiero señora besar sus pies! - 9' 44"

Acto II:
03. Preludio, contradanza “La grave contradanza le gusta a Don Manuel”, canción popular del perulillo “Por lo dulce las damas jolín jolín” 9' 44"
04.- Cuarteto de la casa de los duendes “Aunque Vd. princesa noble…..Si mi vida pide España” - 5' 27"
05.- Romanza “Este Santo Escapulario”, Plegaria y gavota “¡Oh, Reina de los Angeles”, Concertante y final del acto II “En nombre del Rey mando” - 8' 51"

Acto III:
06.- Introducción y coro del llanto “¡Señor Abate!... ¿Será verdad que la princesa se mete monja?”, Concertante “Señora Princesa, con un solo fin……¡Por Dios! ¡Por la Virgen! Nos pueden oír”, Coro de los disfraces “Padres reverendos”, Dúo de Doña Pepita y la Princesa de Luján “Quien cogida es in fraganti”, Escena y coro de la profesión “Atónitos nos deja”, Final - 8' 02"
Reparto Princesa de Luján – Ana María Iriarte
Doña Pepita – Conchita Domínguez
Capitán Peñaranda – Manuel Ausensi
Abate – Carlos Munguía
Goya – Rafael Campos
General – Carlos Sánchez Luque
Corregidor – Enrique Malvido
Romero – Joaquín Portillo
Santero – Gregorio Gil
Orquesta Gran Orquesta Sinfónica
Coro Coro Cantores de Madrid, Director José Perera
Sinopsis La acción, al comenzar la zarzuela, se sitúa en un merendero a orillas del Manzanares. A la derecha del local se alza la casa y el estudio del pintor Goya. Enfrente del merendero, un falso ciego y un grupo de niños bulliciosos. Al poco rato de iniciarse la música aparece el Corregidor que, acercándose al ciego, le pregunta si ha escuchado y visto algo, a lo que el ciego responde que ha visto entrar fusiles en casa del pintor. El Corregidor sube a casa de Goya donde charla con Pepita, una maja que posa para el pintor. La conversación sostenida entre ambos se relaciona con las intrigas de la corte española, en las que está mezclada la Princesa de Luzán, dama de honor de la reina. La Princesa es admirada y querida por todos su virtuosismo y bondad, pero al mismo tiempo, un reducido número de intrigan­tes, entre los que se cuentan el Corregidor y Pepita, se han percatado del peligro que supone la directa influencia de la Princesa sobre el ánimo del rey, y desean eliminarla a toda costa. Para ello es preciso deshonrar a la Princesa y negar su castidad públicamente. Ante la alegría de Pepita, el Corregidor ha descubierto que a causa de un apuesto capitán, la Princesa, que se encontraba en un noviciado de Sicilia, ha abandonado el claustro y se ha dirigido bajo falsa personalidad a Francia, donde en un hospital de heridos de guerra ha estado curando al capitán. Todo el resto del argumento de la zarzuela gira alrededor de la Princesa de Luzán. Los seglares y clérigos que ven peligrar sus puestos por un cambio de política debido a la influencia de la Princesa, pretenden por todos los medios tender una trampa a la Princesa para que pueda ser juzgada y condenada por la Inquisición. Pero la Princesa cuenta con verdaderos amigos entre los artistas del país, a quienes desinteresadamente ayuda y alienta para el progreso del Arte y de la nación.
La escena segunda nos presenta a la Princesa, con el pintor Goya y varios amigos, en una humilde casucha donde se han reunido para tratar sobre los problemas del país. Al final de la escena, cuando la Princesa se queda sola, hace su aparición el Capitán Peñaranda, a quien ella cuidó anónimamente en el hospital francés. Ambos se reconocen y el Capitán expresa con vehemencia su agradecimiento, pero la Princesa se muestra digna en todo momento, sin dejarse llevar por el amor que verdaderamente siente. Al ausentarse la Princesa, el Capitán abre la puerta y se encuentra con un mendigo que se le acerca pidiendo limosna. Compadecido por los harapos del pobre hombre, Peñaranda se despoja de su capa y se la entrega. Aquella misma noche, y en el mismo lugar, se comete un asesinato. El asesinado queda irreconocible, y la única señal personal que queda de él es la capa regalada por el Capitán. Al llegar semejante noticias a oídos de la Princesa, la joven decide renunciar definitivamente a la vida, pues cree muerto al único ser que amaba. Pepita, el Corregidor y el Abate, influyen perversa­mente sobre ella para que no pueda desistir de esta idea, que tanto les conviene políticamente. Los preparativos del solemne acto religioso están ya en su punto, cuando se oye la voz del Capitán, que se presenta en escena. Los intrigadores de palacio quedan decepcionados, y la Princesa y el Capitán se abrazan al fin.
Comentarios: Estrenada el 22 de diciembre de 1864 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.
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2 comentarios:

  1. ¡Gracias por las otras subidas! En dropbox es sencillísimo bajarlas. ¿Podías subir esta, por favor?

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