lunes, 5 de agosto de 2013

El Cabo Primero (Cantables)


EL CABO PRIMERO


Zarzuela cómica, en un acto y seis cuadros, en prosa.

Libreto: Carlos Arniches y Celso Lucio.

Música: Manuel Fernández Caballero.

Estrenada en el teatro Apolo de Madrid la noche del 24 de mayo de 1895.


ARGUMENTO


El primer cuadro nos presenta un campamento militar donde los soldados se dedican a los más diversos entretenimientos, llega don Fabián, que se entrevista con Victorio, un alto jefe del lugar. Le explica cómo en aquel regimiento se halla un hijo suyo, Parejo, a quien desconoce y ha tenido abandonado hace más de veinte años, y quien le toma a él simplemente por tío, sin sospechar la verdad. Añade que Parejo debe salir aquella noche, bajo cualquier pretexto, para ir a su casa.
Victorio duda, pero al fin promete hacerlo. Para lograrlo, se vale de una artimaña.
Encuentra a Parejo y fingiendo alarma le pregunta por qué tiene tan mala cara. Parejo queda sorprendido, pero Victorio, sin dejarle hablar, le ordena que aquella tarde tiene que presentarse en casa de su tío Fabián para reponerse. Una nueva escena nos presenta a Rosario, hija de don Fabián comprometida con Colás, aunque ella ama en secreto a Juan, y es ayudada, en estos amores, por su servidora Simona, que logra una entrevista nocturna entre ambos enamorados.
Juan, al llegar a casa de Rosario, penetra a oscuras por lugares desconocidos y, de pronto, se queda sorprendido al comprobar que don Fabián en persona acaba de descubrirle. Juan está a punto de huir, pero don Fabián, que estaba esperando a Parejo, le cree su propio hijo y le detiene abrazándole e imitándole a ir a cenar. Juan queda solo un momento, mientras don Fabián va a avisar a su hija para que se presente. En aquel preciso instante, Rosario descubre a Juan, y cuando ésta está relatando lo ocurrido, aparece Parejo vociferando y llamando a su tío. Entre Juan, Rosario y Simona, logran acallarle, y le cuentan la verdad suplicándole se oculte a fin de que la ira de don Fabián no caiga sobre Juan. Con la promesa de una suculenta cena Parejo accede, y se esconde.
De este modo continúa el juego. Sin que los protagonistas lo sospechen; estas escenas han sido espiadas por el celoso Colás, el prometido de Rosario, cuya intranquilidad con respecto al cariño de su novia no le permitía dormir.
De nuevo aparece don Fabián en escena y hace que Juan y Rosario se abracen como buenos primos. Entonces sale Colás y delata lo ocurrido, con gran desesperación por parte de Rosario y Juan. Parejo, que venía escuchándolo todo, asoma la cabeza y don Fabián, al verle por primera vez y tomándole por el soldado que según Colás estaba haciendo el amor a Rosario, la emprende contra él, hasta que, en un momento de respiro, el pobre Parejo cuenta la auténtica verdad, y la calma renace. Juan es aceptado como prometido de Rosario, Colás se queda sin novia y Parejo continúa con la promesa de una cena suculenta que nunca parece llegar.


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Personajes:

Rosario: Hija de Don Fabián prometida de Colás pero enamorada de Juan.

Simona: Criada de Rosario.

Sargento: Sargento del campamento.

Don Fabián: Padre también de Parejo al que abandonó hace años.

Parejo: Acrisolado componente del pelotón de los torpes, en ejercicio.

Juan: Cabo del campamento.


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Números musicales:

Introducción: (Sargento, Melindres, Soldados)
Coro de rancheros: (Rancheros)
Romanza de Rosario: (Rosario, Mozas)
Cuadro de la Instrucción: (Sargento, Mozas, Soldados)
Cuarteto: (Rosario, Simona, Juan, Parejo)


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Introducción: (Sargento, Melindres, Soldados)

SOLDADOS
(Dentro)
Ta-ra-tara
ta-ra-rá.

SOLDADOS
Que no hay razones,
¡voto va!
para que estés colorá.
Si estás conforme
dimeló
y si te niegas, vé con Dios:
pero de dengues
déjate ya
que no hay razones
¡voto ya!
para que estés colorá
Cuando me escribas
dimeló
si esto no es cierto
que hago el bú,
porque tu primo
díjome ayer
que a Dios le pide
¡vaya un pez!
que seas tú mi mujer.

MELINDRES
Dale, dale que dale al cepillo
pa que saque mucho brillo
y no diga tu teniente
que no sirves pa asistente.
No descanses ni un solo minuto
no descanses, Restituto
que te falta ya poquito
y acabar debes prontito.

SOLDADO 1.º
¡Ay! ¡ay! ¡ay!
Cuando cojo la vara; mi bien
y me pongo el capote a limpiar…
¡Ay! ¡ay! ¡ay!
qué me pasa Tiburcia, no lo sé
¡Ay! ¡ay! ¡ay!
que en ti siempre me pongo
a pensar
Esto solamente me sucede a mí,
cuando más sacudo
pienso más en ti.

MELINDRES
Dale más, dale
dale más betún,
dale más, dale,
que no brilla aún.
dale más, dale,
poco falta ya,
dale, dale,
poco falta a fe,
dale, dale,
qué brillante está
¡Ya lo terminé

SOLDADOS
(Dentro.)
Ta-ra-ta-ra
ta-ra-rá.

SARGENTO
Dejar de cosas tristes
Y oír éste cantar
Asientense ustedes
que voy a comenzar
Era una cantinera
de primera,
¡ay que sí!
De un tipo sorprendente
y sus hermosos ojos abrasaban
¡ay que sí!
aún más que el aguardiente.
Y estaba el cantinero
¡qué salero!
con una escama tal,
que decía que algún soldadito
lo iba a pasar mal.
Sin tener ningún miedo
de aquella fiera,
al tambor le gustaba
la cantinera.
Si el marido llegaba
el tambor muy truhán
sacudía en el parche
rataplán, rataplán.
Y un día el cantinero
tan a tiempo llegó
que le dió dos patás en el parche
y se lo rompió.
Desde entonces el buen tamborcito
¡ay! si sería truhán
de tocar no cesó el pobrecito,
¡ay! rataplán, rataplán.

SOLDADOS
Rataplán, rataplán.

SARGENTO
Desde el paso aquel,
si sería truhán,
no cesó de hacer
rataplán, rataplán.
Desde el paso aquel,
si sería truhán,
no cesó de hacer
rataplán, rataplán
Desde el paso aquel,
si sería truhán,
no cesó de hacer
rataplán, rataplán
Desde el paso aquel,
si sería truhán,
no cesó de hacer
rataplán, rataplán

SOLDADOS
Rataplán, rataplán
¡rataplán!


___________



Coro de rancheros: (Rancheros)

RANCHEROS
Hoy nos ha salido
el rancho muy bueno;
da envidia mirarlo,
da gusto comerlo.
Hoy está en su punto
de caldo y de sal;
hoy va a ser el rancho
un plato especial.
Porque algunos días
nos sale muy mal.

RANCHERO 3.º
¡Muy mal!

RANCHERO 2.º
¡Muy mal!

RANCHERO 1.º
¡Muy mal!

RANCHERO 3.º
¡Muy retemal!

RANCHEROS
¡Muy requetemal!
Somos seis cocineros
de lo mejorcito
de la guarnición
y siempre en donde guisan estos seis
engorda de seguro
el batallón.
Rancho como el que hacemos
nunca se ha comido
ni se comerá,
y todo el que lo pruebe alguna vez,
oliendo donde guisan
siempre va.

RANCHERO 3.º
Yo pelo las patatas
Con habilidad
y al mondarlas tengo
aseo y equidad

RANCHERO 1.º
Yo pongo las especias
con tal discreción,
que no echo un grano más
ni un grano menos
de pimentón.

RANCHERO 2.º
Y yo, cuando esta todo,
le doy vueltas con el cucharón.

RANCHEROS
Somos los seis rancheros
de lo mejorcito
de la guarnición,
y siempre donde guisan estos seis
engorda de seguro
el batallón.
El rancho se varía
un día y otro día,
de un modo feroz,
de un modo feroz,
y si hoy les ponemos arroz y patatas,
ponemos mañana patatas y arroz.
y si hoy les ponemos arroz y patatas,
ponemos mañana patatas y arroz.
En cambio cuando llega
una festividad,
se pone la cocina
como una fonda de verdad,
y aunque es un gasto enorme
que arruina a la nación,
en el rancho ponemos un chorizo
por cada batallón.
por cada batallón
Somos los seis rancheros
de lo mejorcito
de la guarnición,
y siempre donde guisan estos seis
engorda de seguro
el batallón.

RANCHERO 3.º
Lo miramos

RANCHERO 2.º
Lo probamos

RANCHERO 1.º
Lo catamos

RANCHEROS
Con mucho primor.
Y entre probaturas
y entre cataduras
queda en las alturas
solo el pimentón.

RANCHERO 3.º
Yo saco el chori…

RANCHERO 2.º
Las patatas yo.

RANCHERO 1.º
Yo saco el toci…

RANCHEROS
¡Los seis, los seis el arroz
¡Ay, que rico está!
¡Ay, Jesús, y que buen sabor!
No es posible que ni un bisté
pueda nunca saber mejor.
No es posible que ni un bisté
pueda nunca saber mejor.
¡Ay, rico, y que buen sabor!
No es posible que ni un bisté
pueda nunca saber mejor.
No es posible que ni un bisté
pueda nunca saber mejor.
Y después de todo,
para conclusión,
sólo queda el caldo
para el batallón.

(Vanse cada pareja por diferentes lados.)


___________



Romanza de Rosario: (Rosario, Mozas)

ROSARIO
Yo quiero a un hombre
con toda el alma,
él es mi encanto y es mi ilusión;
por él tan sólo pierdo la calma,
por él palpita mi corazón.
Recordando su mirada
yo me siento transformada,
pues le creo junto a mi,
pero al ver que desvarío,
en el alma siento frío
porque está lejos de aquí.
en el alma siento frío,
en el alma siento frío,
porque está lejos de aquí,
porque está lejos de aquí,
lejos de aquí.
Procuro sus palabras olvidar,
intento sus recuerdos,
intento sus recuerdos extinguir,
más no puedo lograr a mi pesar,
y creo que he de amarle
¡ah!
y creo que he de amarle
hasta morir.
Me llena su recuerdo de placer,
no estar siempre a su lado,
no estar siempre a su lado es mi dolor,
en vano es mi constante padecer,
la dicha sólo existe en el amor.
Y las rosas y las flores
que antes eran mis amores,
hoy me causan más dolor
ay, más dolor
pues mi pecho no embellecen,
y al mirarlas me parecen
sin aroma y sin color
¡ah!
sin aroma y sin color

MOZAS
¡Pobre Rosario!
Tiene razón.
¡Ah!
Tiene razón

ROSARIO
Y las rosas y las flores
hoy me causan más dolor
hoy me causan más dolor
y al mirarlas me parecen
sin aroma y sin color
sin aroma y sin color
sin aroma y sin color


___________



Cuadro de la Instrucción: (Sargento, Mozas, Soldados)

SARGENTO
¡De frente! ¡March!

SOLDADOS
Un, dos; un, dos;
Un, dos; un, dos;
Un, dos; un, dos;

(Marchando de frente, salen las mozas por la izquierda.)

MOZAS
¡Qué tipos tan raros!
¡Ay, que atrocidad!
¡Ay, que atrocidad!
Mira como marchan,
no saben andar

(Se ocultan.)

SARGENTO
¡Media vuelta! ¡March!

SOLDADOS
Un, dos; un, dos;
Un, dos; un, dos;

MOZAS
(Saliendo por la derecha.)
¡Jesús y que vuelta!
¡Qué barbaridad!
¡Qué barbaridad!
No hay en ellos gracia
Ni marcialidad.

SARGENTO
¡Media vuelta! ¡March!

MOZAS
(Por la izquierda.)
¡Ja, ja!
Vaya un garbo;
no vi cosa igual

SARGENTO
¡Las mozas! ¡Qué bellas!
Si puedo, con ellas
un rato he de hablar.
¡Alto, izquierda, de frente! ¡March!

(Giran los soldados hasta quedar en línea en el foro, de espaldas al público.)

¡Alto!
Salid muchachas,
Venid acá…

MOZAS
(Por ambos lados.)
Nos da vergüenza,
rubor nos dá.

SARGENTO
Venid, venid, pichonas.

MOZAS
Por Dios cállese usté.
que miran los soldados.

SARGENTO
Pues yo lo arreglaré.
¡Ponerse en fila,
izquierda! ¡March!

(Siguen las dos filas la voz de mando hasta colocarse verticalmente al público en ambos lados, dejando a las mozas el centro y dándoles la espalda.)

SOLDADOS
(Marchando.)
Un, dos.
Nos va a fastidiar,
un, dos
nos va a reventar,
un, dos,
si al fin el Sargento
con todas las mozas
se pone a charlar.
Un, dos
nos va a reventar,
Un, dos
Nos va a fastidiar.

SARGENTO
¡Alto!
¡Derecha! ¡Izquierda!
¡March!

(Quedan de espaldas a las mozas.)

SOLDADOS
Estando así,
estando así
¡cómo nos vamos a divertir!

SARGENTO
Venid aquí, cerquita,
pues ya no nos ven.

MOZAS
¡Ay, señor Sargento
qué tuno es usté!
¡Cuanta picardía
debe usté tener!
Venimos a pedirle,
Señor Sargento,
pues sabemos que tiene
buen corazón,
que al pelotón de torpes
del regimiento,
no les fastidie tanto
con la instrucción.

SARGENTO
Si en lugar de unos hombres
que son jumentos
fuerais todas vosotras
el pelotón,
¡ay! que pronto sabríais
los movimientos
y como nos saldrían
con precisión.

MOZAS
¡Jesús, señor Sargento,
qué pícaro es usté!

SARGENTO
Fijaros muy bien

(Se forman en dos líneas junto al público.)

Poneros en hilera,
veréis que fácil es.
Se avanza el pié derecho.

MOZAS
(Recogiéndose las faldas y alargando el pié.)
¿Así?

SARGENTO
Un poquito más.
¡Qué pié tan chiquitito!

SOLDADOS
(Descomponiendo las filas.)
¿A ver?

MOZAS
¡Jesús!

SARGENTO
¡Atrás!
¡Firmes vosotros!
¡Quietos ahí!

SOLDADOS
(Formándose otra vez.)
Siguiendo así,
siguiendo así,
cuanto nos vamos a divertir.

SARGENTO
Sigamos. Venid.

(Las mozas se colocan formando un cuadro alrededor del Sargento.)

Después se mueve el cuerpo
marcando el paso así,
y erguida la cabeza
se mira al banderín.
Los brazos de este modo.

(Marcando arma al hombro.)

MOZAS
(Idem.)
¿Así?

SARGENTO
Un poquito más
¡Ay!
¡Qué talles tan esbeltos!

(Abraza a una moza.)

SOLDADOS
(Descomponiendo las filas y abrazándolas.)
¿A ver?

MOZAS
¡Jesús!

SARGENTO
¡Atrás! ¡Derecha! ¡Izquierda!
¡Paso ligero! ¡March!

SOLDADOS

(Vanse en paso gimnástico dando la vuelta por el centro y entre las mozas, y desaparecen por la izquierda último término.)

Un, dos, etc.

SARGENTO
Ahora ya que estamos solos
os podré perfeccionar.

MOZAS
No se canse en enseñarnos,
pues sabemos mucho más.

SARGENTO
¡Mucho más!

MOZAS
¡Mucho más!
De mirar todos los día
como forma el batallón,
sin que nadie nos enseñe
ya sabemos la instrucción
Y hay quien dice, contemplando
nuestro garbo y nuestro aquel,
venga usté señor recluta, pa el cuartel.
Como vamos tras la banda
y de oírla sin cesar
cuantas marchas va tocando
aprendemos sin tardar
si tambores y cornetas
nos ponemos a imitar,
no se ha oído mejor banda militar.

(Imitan a la banda militar.)

Ta ra-ta, ta-ra, etc.

SARGENTO
Paso ligero ¡March!

MOZAS
¡Plam! Ta-ra-tá, etc.

(Desaparecen en paso gimnástico por el primer término


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Cuarteto: (Rosario, Simona, Juan, Parejo)

ROSARIO, SIMONA y JUAN
¡Ah!

PAREJO
¿Se puede pasar?

ROSARIO, SIMONA y JUAN
¡Ah!

PAREJO
Buenas noches, señores
yo soy Parejo
y del grupo de torpes
soy el más viejo.

ROSARIO
¡No hay duda, es él!

JUAN
¡El debe ser!

ROSARIO y  SIMONA
(¡Ay que apuro tan grande!)

JUAN
¿Qué vamos a hacer?

ROSARIO, SIMONA y JUAN
¿Qué vamos a hacer?

PAREJO
No me responden,
¿qué pasará?
Buenas noches señores
yo soy Parejo
y del grupo de torpes
soy el más viejo.
Buenas noches señores
yo soy Parejo,
yo soy Parejo,
yo soy Parejo,
yo soy Parejo.
Paecen entautas
atolondrás;
les da miedo el mirarme
a la cara,
¿qué pasará?
¿qué pasará?

ROSARIO, SIMONA y JUAN
¡Ah!

JUAN
¡Ah!

ROSARIO
¡Ah! si usted supiera,
Señor Parejo,
lo que varía mi situación;
si usted siguiera
mi buen consejo,
de aquí se iría sin dilación.

PAREJO
A lo qui vinió
yo voy a decir
porque a mi no me gusta
nunca mentir.
Tengo un tío
que me quiere de verdá
y en jamás nunca le he visto
ni me vió.
Y una carta
que me ha dao mi mamá
va a decirle en el momento
quién soy yo.
Hoy el rancho no he comío
por venir,
y he vinío más que nada
por cenar,
con que haga usté el obsequio
de decir
si el estómago le tengo
pa marchar.

JUAN
No le entregues esa carta
a don Fabián.

ROSARIO
Porque causas la desdicha
de los dos.

SIMONA
Si usté quiere, melitar
se salvarán.

PAREJO
Pues no entiendo una palabra
como hay Dios.

ROSARIO
¡Yo soy la hija!

(Arrodillándose.)

JUAN
¡Yo soy el novio!

(Idem.)

SIMONA
¡Yo la criada!

(Idem.)

PAREJO
¿Pues quién soy yo?

(Idem.)

JUAN
(Levantándose.)
Tu eres un bruto
si no te marchas;
conque, ¿qué dices?

PAREJO
¡Digo que no!
Necesito que me digan
lo que ha pasado aquí.

JUAN
Que he venido de uniforme
y que me han tomao por ti.

PAREJO
¿Por mí?

ROSARIO
Sí.

JUAN
Sí.

SIMONA
Sí.

PAREJO
¿Sí?
Pues no me marcho.
¡Yo ceno aquí!

ROSARIO
De trance tan fatal
es fuerza ya salir.

JUAN
¡Jesús, que terco es,
qué bruto y qué cerril!
¡qué bruto y qué cerril!

ROSARIO
Yo he de hacerle salir.
Yo le ruego por favor
que se marche sin tardar,
pues si aquí le ve mi padre
yo me muero de pesar.
Se lo ruega una mujer,
no se debe usted negar,
sea usted amable y complaciente
como todo militar.

SIMONA y JUAN
Dice bien, es verdad.

ROSARIO
Yo su acción premiar sabré
como cumple a tal favor,
y desde hoy ensalzaré.

SIMONA y JUAN
Yo también.

ROSARIO
Su nobleza y su valor.

SIMONA
Su valor.

JUAN
Tu valor.

ROSARIO
En sus ojos leo ya.

SIMONA y JUAN
Leo ya.

ROSARIO
Que a marcharse va de aquí.
Míreme casi llorar,
tenga lástima ,ay, de mí.
Ya mi dolor,
mi pena ya ve;
no tarde ya más,
de aquí salga usté.
Escuche mi voz,
comprenda mi afán
y al punto de aquí
aléjese ya.
Yo le pido,
que se aleje
o mi dicha,
muere ya,
o mi dicha muere ya,
muere ya
o mi dicha muere ya,
Muere ya.

SIMONA y JUAN
Yo le pido,
que se aleje
o su dicha,
muere ya,
o su dicha muere ya,
muere ya
o su dicha muere ya,
Muere ya.





FIN


Información obtenida en la Página Web http://lazarzuela.webcindario.com/

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