domingo, 5 de enero de 2014

El Barberillo de Lavapiés (Libreto)



EL BARBERILLO DE LAVAPIES



Zarzuela en tres actos y en verso.

Libreto: Luis Mariano de Larra.

Música: Francisco Asenjo Barbieri.

Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el día 18 de Diciembre de 1874. 

La acción transcurre en 1770, durante el reinado de Carlos III. El primer acto, en los alrededores del Pardo; los dos últimos en Madrid.



REPARTO (Estreno)

Paloma – Sra. Franco de Salas

Marquesita – Srta. Delgado

Maja 1ª – Srta. Galán

Maja 2ª – Srta. Turín

Don Luis – Sr. Dalmau

Lamparilla – Sr. Tormo

Don Juan – Sr. Loitia

Don Pedro – Sr. Edo

Lope – Sr. González

Un Majo – Sr. Jordá

Majos, Estudiantes, Mancebos, Costureras, Guardias, etc.



ACTO PRIMERO

Alrededores del Real sitio del Pardo, durante la romería de San Eugenio. A la derecha del actor, una casa con soportal y puerta practicable. Encima de la puerta una buhardilla, con una rama grande de oliva colgada. A lo lejos y a la izquierda, puestos de vendedores. Al levantarse el telón, la escena está llena de gente del pueblo y Estudiantes. En distintos sitios meriendas y corros con la animación propia de la fiesta. Algunos Guardias Jalonas cruzan de cuando en cuando la escena.


ESCENA I

Estudiantes, Vendedoras y Majas.

(Música)

MAJAS
Dicen que en el Pardo, madre
al bendito San Eugenio,
le han dejado sin bellota
los señores madrileños;
y que al ver que los hidalgos
se van ya poniendo gruesos,
no ha de haber un cochinillo
que no se haga caballero.

ESTUDIANTES
Dicen que las buenas mozas
en Madrid han decidido,
el gastar en vez de lengua
una espada de dos filos.
Y si hay guerra en este invierno,
los Walones y los Suizos
llevarán en vez de espada
guardapiés y rebocillo.

MAJAS
Si es la lengua espada
en las madrileñas,
en los Estudiantes
¿qué será la lengua?
Faldas llevan ellos,
faldas llevan ellas;
sólo saber falta
quiénes son más hembras.

ESTUDIANTES
A pedir venimos de
Alcalá de Henares,
que las faldas quiten
a los Estudiantes.
Pues si son rebeldes
y si son audaces,
es por llevar faldas
como las comadres.

TODOS
¡Eso es verdad!
Estudiantes y Majas
buenos están.
¡Viva la sal!
El que quiera verdades
que venga acá.

ESTUDIANTE
(A una Vendedora que pasa con una cesta)
¿Qué es lo que vendes, niña
de ojos azules?

VENDEDORA
Almendritas del Pardo,
bellotas dulces.

ESTUDIANTES
Mucho cuidado,
que esas almendras tienen
el gusto amargo.

TODOS
¡Eso es verdad!
Estudiantes y Majas
buenos están.
¡Viva la sal!
el que quiera verdades,
que venga acá.

(Lamparilla aparece por el fondo izquierdo con una guitarra en la mano y seguido de Lope y varios majos)


ESCENA II

Majos, Estudiantes y Lamparilla.

LAMPARILLA
¡Salud, dinero y bellotas!

TODOS
¡El barbero Lamparilla!

LAMPARILLA
Aquí está para serviros,
lo peor que hay en la villa.

TODOS
¿Qué viene hoy buscando al Pardo,
el asombro de Madrid?

LAMPARILLA
A rezar a San Eugenio
y a comerme un celemín.

TODOS
¡Que nos cuente sus hazañas!

UNOS
¡Haced corro!

OTROS
¡Oíd!

TODOS
¡Oíd!

LAMPARILLA
Yo fui paje de un obispo
y criado de un bedel,
y donado de un convento
y ranchero en un cuartel.
Yo fui sastre cuatro días,
monaguillo medio mes,
y ni el mismo diablo sabe
lo que he sido y lo que sé.
Ahora soy barbero
y soy comadrón,
y soy sacamuelas
y soy sangrador;
peino, corto, rizo,
y adobo la piel,
y echo sanguijuelas
que es lo que hay que ver.
Lamparilla soy,
Lamparilla fuí,
este es el barbero
mejor de Madrid;
Lamparilla fuí,
Lamparilla soy,
y no hay nadie triste
en donde yo estoy.

TODOS
Lamparilla no,
Lamparilla sí,
este es el barbero
mejor de Madrid.

LAMPARILLA
Yo soy músico y coplero
y organista y sacristán.
¡y en mi barrio no ha nacido
otro yo para bailar!
Yo hago pasos de comedia,
sé francés y sé latín,
y ando siempre tras las mozas...
por supuesto.... con buen fin.
Pongo sinapismos,
peino con primor,
y tiño las canas
de cualquier color.
Bebo como cuatro,
juego como seis,
y afeito a cien hombres
con la misma nuez.

(Sacando una nuez del bolsillo y enseñándosela al público)

Lamparilla fuí,
Lamparilla soy,
nadie paga el gasto
en donde yo estoy.
Lamparilla soy,
Lamparilla fuí,
yo soy el barbero
mejor de Madrid.

TODOS
Lamparilla no,
Lamparilla sí,
este es el barbero
mejor de Madrid.

(En cuanto acaba la música todos le rodean)

(Hablado)

ESTUDIANTES
¡Viva Lamparilla!

TODOS
¡Viva!

LAMPARILLA
¿A qué merienda me acerco?

MAJA 1ª
Aquí hay atún frito.

LAMPARILLA
Malo.

MAJO 1º
Aquí hay caracoles.

LAMPARILLA
¡Cuerno!
Es voacé casado.

MAJO
¡Vaya!

LAMPARILLA
Pues es manjar indigesto.

ESTUDIANTE
¡Ecce cunicule multi!

LAMPARILLA
Serán gatos; no me atrevo;
fuera a comerme a mí mismo
y debo ser poco tierno.

MAJA 1ª
En la Plaza de Herradores
han abierto un horno nuevo,
la hostería de Botín,
y asan allí los corderos
de un modo maravilloso.

LAMPARILLA
Ayer he visto el letrero.
Se hasan, con ache, le sobra
ese guiso por lo menos.

MAJA 2ª
Pues aquí hay dos, macho y hembra.

LAMPARILLA
Probaré de los dos sexos.
¿Sabe ucé cuál es más duro?

MAJA 1ª
Yo creo que son gemelos.

LAMPARILLA
Eso le pasa al ministro
de Estado y a la…

LOPE
¡Silencio!
¿Quiere voacé que nos pongan
A la sombra?

LAMPARILLA
¡No por cierto!
Pues si en España prendieran
al que habla mal del gobierno,
se quedaba sin vasallos
el pobre Carlos tercero.

MAJO 1º
Pero ¿qué quieren ahora?
¿No han conseguido el destierro
de Esquilache? ¿No nos dejan
las capas y los sombreros?
¿No está el marqués de Grimaldi
al frente del ministerio.

LAMPARILLA
(con misterio)
Ahí está el quid. Ahora dicen
que ese es el ministro huero.
Que todavía hay muchísimos
Italianos por el reino
que gastan en macarrones
las cargas y los impuestos.
Que el infame Sabatini
ha creado los serenos
para espiar por la noche
lo que hacen los madrileños
y que si alumbra las calles,
es solo con el objeto
de que vean bien las tropas
como acuchillan al pueblo.
Hay quien dice que se trata
de establecer este invierno
contribución de consumos
sobre el vino, el pan y el queso,
las frutas, las carnes, todo
y emplear ese dinero
en un almacén de bichos
que se llamará el Museo.
Dicen que va a suprimirse
la ronda de pan y huevo,
y el rosario de la Aurora,
mal para mí y los vidrieros,
yo porque arreglo cabezas
y faroles rotos ellos.
Dicen que el rey solo gusta
de cazar liebres y ciervos,
mientras cazan los ministros
pensiones y sobresueldos.
Estas son noticias frescas
que ésta mañana cayeron
en mi barbería, sitio
donde nobles y plebeyos
afeitan a todo el mundo
mientras que yo los afeito.

ESTUDIANTE 2º
Grimaldi es la salvación
de España.

ESTUDIANTE 1º
Mucho. ¡Un mostrenco!
¡Un bribón! ¡Un ambicioso!
¡Esquilache era un modelo
de ministros!

ESTUDIANTE 2º
¡Esquilache!

MAJO 2º
¡El único hombre de mérito
es hoy el conde de Aranda!

LOPE
¡El conde de Aranda! ¡Un necio!
¿El que hizo el Observatorio?
¡Ese caserón tan feo
donde están siempre dos hombres
de guardia mirando al cielo
por unos tubos muy largos
a ver que hace el Padre Eterno!
¡Floridablanca! ¡Ese sí
que es un hombre de talento!

LAMPARILLA
Pues aquí tenéis de España
una copia y un modelo.
Cuatro hombres, cuatro opiniones;
si habláramos con doscientos,
doscientos partidos, todos
con sus ministros diversos.
Sería pues necesario
para estar todos contentos,
que hubiera en cada familia
un ministro por lo menos.

ESTUDIANTE 1º
¿Cuál es la opinión política
de su merced?

LAMPARILLA
Una tengo

(Aparecen por el foro algunos Guardias Jalonas que examinan con curiosidad la escena)

TODOS
¿Cuál?

LAMPARILLA
Ser enemigo siempre
implacable del gobierno,
sea el que sea. Así gano
amigos, fortuna y crédito.
Como no manda más que uno,
y ese… no por mucho tiempo,
los restantes españoles
son de mi partido; y luego,
como en eso de ministros
está averiado el género,
y aquel que no es tonto es malo,
y aquel que no es malo es pésimo;
en hablando mal de todos,
pero muy mal… siempre acierto.

(Mirando a los guardias)

¡Y basta ya de política,
que hay unos pájaros negros
por aquí que no me gustan!
¡Merendemos!

TODOS
¡Merendemos!

LAMPARILLA
(¡No la he visto y en su casa
no estaba ya!)

ESTUDIANTE 1º
(Dándole a beber de una bota)
¡De lo bueno!

LAMPARILLA
(Después de beber)
¡Laus tibi Cristo!

ESTUDIANTE 1º
¡Deo gratias!

VOCES
(Dentro)
¡Corro!

VOCES 2
¡Corro!

ESTUDIANTES
¡Venga a vernos!

UNOS
¡La Paloma!

OTROS
¡La Paloma!

LAMPARILLA
(Ya está aquí)

ESTUDIANTE 1º
Virtuti et mérito,
como dice en su leyenda
la cruz de Carlos tercero.

MAJAS
Ven acá.

LAMPARILLA
¡Viva el asombro
de la calle de Toledo!

(Entra Paloma y todos la rodean)


ESCENA III

Majos, Estudiantes, Lamparilla, Paloma, por el foro de la izquierda.

(Música)

PALOMA
Como nací en la calle
de la Paloma,
ese nombre me dieron
de niña en broma.
Y como vuelo alegre
de calle en calle,
el nombre de Paloma
siguen hoy dándome.
Aunque no tengo el cuello
tornasolado,
siempre está mi cabello
limpio y rizado.
Y aunque mi pobre cuerpo
no tiene pluma,
siempre está fresco y blanco
como la espuma.
-
En lo limpita
paloma soy,
y salto y brinco
por donde voy.
Y a mi nombre de Paloma
siempre fiel,
ni tengo garras
ni tengo hiel.

TODOS
Y a su nombre de Paloma
siempre fiel,
ni tiene garras,
ni tiene hiel.

PALOMA
Como está mi ventana
cerca del cielo,
y por él las palomas
tienden su vuelo,
cuando veo en mis vidrios
que el alba asoma,
tender quisiera el vuelo
cual las palomas.
Pero al ver que las venden
en el mercado,
y que las pobres mueren
en estofado,
digo mitad en serio
mitad en broma,
"hay sus inconvenientes
en ser paloma."
-
En lo que arrullo
paloma soy,
que siempre canto
por donde voy;
y a mi nombre de Paloma
siempre fiel,
busco un palomo…
¿quién será él?

TODOS
Y a su nombre de Paloma
siempre fiel,
busca un palomo…
¡dichoso él!

(Hablado)

LAMPARILLA
¡Aquí está el palomo, prenda!

PALOMA
¡Ay qué palomo tan tierno!

LOPE
El palomo Lamparilla
Sacamuelas y barbero.

UNAS
Paloma, ven.

OTRAS
¡Ven, Paloma!

PALOMA
Dejadme dar un momento
una vuelta por el Sitio
y soy con vosotras luego.

LAMPARILLA
Para esa vuelta hace falta
alguien de acompañamiento,

(Desde que acaba la música de la pieza anterior, se van alejando todos por distintos sitios, hasta que quedan solos la Paloma y Lamparilla)


ESCENA IV

La Paloma, Lamparilla

PALOMA
¿Y es ese usted?

LAMPARILLA
¡Cabalito!
seis meses hace lo menos
que cambiando de bebida
por usted bebo los vientos.
Yo la sigo cuando sale,
yo la calle la paseo,
yo de entonarla canciones
seca la garganta tengo.
Pienso en usté cuando como,
pienso en usté cuando duermo,
y a más de un desventurado,
por pensar en ese cuerpo,
le he cortado media oreja
en vez de cortarle el pelo.
¡Palomita de mis ojos!
Si al pasar por San Lorenzo
ve usted una tienda muy cuca
pintada de verde y negro,
con dos vacías de azófar
que al sol despiden reflejos,
y una muestra que hay pintada
una lamparilla ardiendo,
con un letrero que dice:
SACAMUELAS y BARBERO,
hágame una seña al punto,
entremos los dos corriendo
en la iglesia a ver al cura,
y al volver de ese paseo,
Palomita, en esa casa
tiene usté su comedero.

PALOMA
En una casita blanca
de la calle de Toledo
y frente a la Fuentecilla,
para mi arroyo y espejo,
tengo un palomar que envidian
las palomitas del cielo.
A la vuelta de la calle,
y casi pared por medio,
la Virgen de la Paloma
está velando mi sueño:
y como somos vecinas
y tanto la adoro y rezo,
me manda de cuando en cuando
tantas nubes de su incienso,
que mi cuarto huele a gloria…
¡Si estará bonito aquello!...
Pongo en llegando el verano
en la ventana dos tiestos
con dos albahacas redondas
cubiertos con blancos lienzos

en una jaula pintada
de verde, que cuelgo en medio,
viene a comer en mi mano
migas de pan mi jilguero.
Una pililla de loza
en mi cabecera tengo,
y del Domingo de Ramos
ramas de oliva y romero.
Como soy huérfana y sola
y a mis solas salgo y entro,
para no volverme muda
siempre coso y canto aun tiempo,
y como murió mi madre
en la alcoba donde duermo,
si no está llena de muebles
está llena de recuerdos.
Aunque me quiera un poquito,
dígame el señor barbero
si vale su rica tienda
pintada de verde y negro,
con sus bacías de azófar
y su lamparilla ardiendo,
lo que para una paloma
ávida de aire y de cielo,
vale al palomar chiquito
y claro y limpio que tengo!

LAMPARILLA
(con mucho aplomo)
Las palomas más bonitas,
me lo ha dicho un pajarero,
cuando no son criadoras,
la verdad, no tiene mérito;
y la mujer más divina,
si juega sin compañero,
aunque tenga buenas cartas
tiene que perder el juego.
Usté ha de querer,... ¡es claro!
algo tendrá en ese pecho,
y usté pensará en mil cosas,
ya despierta, ya durmiendo;
y por muy bien que usté borde
y tenga damas a cientos
que la conozcan y encarguen
mallas, basquiñas y vuelos,
y por mucho que usté valga,
mañana se pincha un dedo
y se queda la paloma
sin algarroba... ¿y qué hacemos?
en cambio con un palomo,
aunque vengan malos tiempos,
él buscará la comida
y los dos la comeremos.
¿Qué tal?

PALOMA
¡Merece pensarse!
y si su amor fuera cierto...

LAMPARILLA
Antes de amor dije iglesia;
si no es prueba de amor eso...

PALOMA
¡Soy aún joven!...

LAMPARILLA
Si el casarse
nunca fue cosa de viejos!

(Con aire despreciativo)

¡Buenos pichones saldrían!...

PALOMA
¡Tiene usté gracia!

LAMPARILLA
Lo creo;
y eso es antes de casarme,
luego después será ello!

PALOMA
Consultaré...

LAMPARILLA
¿Con la almohada?
Pues dirá que sí al momento.
La pobre estará rendida
de tener un hoyo en medio,
y en habiendo dos cabezas,

(Marcando con las manos un balanceo)

se equilibra bien el peso.

PALOMA
No digo que sí...

LAMPARILLA
¡Me marcho!

PALOMA
¡No digo que no!

LAMPARILLA
Me acerco.

PALOMA
Deje pasar unos meses...

LAMPARILLA
¡Qué gana de perder tiempo!

PALOMA
Ya vendrá la primavera,
y con el calor veremos…

LAMPARILLA.
Créame usté, ese negocio
es mejor en el invierno?

PALOMA
Me quiere usté hace medio año.
esperemos otro medio.

LAMPARILLA
¿Y entre tanto soy su novio?...

(Queriendo abrazarla)

PALOMA
¡Mi amigo... basta con eso!

LAMPARILLA
¡Qué poquito es!

PALOMA
¡Algo es algo!

LAMPARILLA
¡Tengo hambre y me dan hueso!

PALOMA
¡Pues mientras llegue la carne
se puede ir entreteniendo!

LAMPARILLA
¡Eso se llama, Paloma,
tratarme a cara de perro!...

PALOMA
¡Si al cabo nos arreglamos!...

(Muy despacio)

LAMPARILLA
¡Con tal que nos arreglemos!

PALOMA
(Con rapidez y exageración)
¡Ay, qué mozo, el que me saque
de mi calle de Toledo!

LAMPARILLA
¡Ay, que barbera tan rica
voy a darle a San Lorenzo.

(Vánse de bracero por el foro de la izquierda)


ESCENA V

La Marquesita, disfrazada y con manto, por la izquierda, y Don Juan de Peralta, con capa, por detrás de la casa examinando ambos la escena con precaución

(Música)

MARQUESITA
¡Este es el sitio,
frente a la venta!

JUAN
¡Esta es la hora,
y éstas las señas!

MARQUESITA
Yo sirvo al Conde.

(Acercándose al Conde)

JUAN
¡Yo a la Princesa!

MARQUESITA
Solos estamos.
¡Es él!

JUAN
¡Es ella!
(¡Hermosísima es la moza!)

MARQUESITA
(¡No está mal el embozado!)

JUAN
¡Si yo enseño una sortija!...

(Enseñándole la mano)

MARQUESITA
Otra igual tiene mi mano

(Enseñándole la mano)

JUAN
Una llave deben darme

MARQUESITA
Una contraseña aguardo.

JUAN
¡Floridablanca!

MARQUESITA
Es la misma.

JUAN
Dad la llave.

MARQUESITA
(Dándosela)
Dad el brazo

(Don Juan se la da)

JUAN
¡Dónde vamos!

MARQUESITA
A esa casa.

JUAN
¿Y la infanta?

MARQUESITA
Está esperando

(Los dos se dirigen a la venta, cuya puerta estará cerrada, y Don Luis de Haro, que sale por detrás se les interpone)


ESCENA VI

La Marquesa, Don Juan, Don Luis.

LUIS
Pareja amartelada,
poquito a poco.

MARQUESITA
¡Ah!

(Desasiéndose del brazo de D. Juan)

JUAN
¡A mí nadie me asusta!

LUIS
Ni a mí tampoco.

MARQUESITA
¡Tened por Dios prudencia!

(aparte a Don Juan)

JUAN
(Aparte a la Marquesita)
(¿Qué es lo que hacemos?)

MARQUESITA
(¡Esperad un instante
y ahora veremos!)

LUIS
(A la Marquesita)
La mujer que quiere a un hombre,
y le jura amor por Dios,
y después se va con otro,
es que juega con los dos.
Explicadme esta entrevista
que he logrado averiguar,
y decidme cómo debo
tal conducta interpretar.

MARQUESITA
El amante que no fía
en la prenda de su amor,
y la acusa por liviana
y sospecha de su honor,
que la deje y que la olvide
para siempre es menester,
que ni es noble, ni ha sabido
lo que vale una mujer

LUIS
(¡En vez de defenderse
me acusa a mí!)

MARQUESITA
(¡Escuchar sus insultos
nunca creí!)

JUAN
(Maldito contratiempo;
¿cómo podré
salir de esa emboscada?
¡Yo no lo sé!)

LUIS
(A la Marquesita)
Vos sois muy dueña
de huir de mí,
pero este mozo
se queda aquí.

(Durante éste tiempo la ventana de la bohardilla de la venta se abre y se asoma un hombre que examina la escena con curiosidad)

MARQUESITA
¡Si insiste en eso,
repare bien,
que ya no debe
volverme a ver!

JUAN
¡Si insiste en eso,
fuerza será
que libre el campo
me deje ya!

MARQUESITA
(Si él a mis palabras
crédito no da,
y arma aquí el escándalo
que buscando está,
¿qué va a ser de ese hombre?,
¿qué será de mí?
¿Qué dirá la Infanta,
esperando allí?)

LUIS
(¡Bien descubre el traje
sus traiciones ya!
Cierto era el engaño,
a la vista está.
Ahora es necesario
que descubra yo,
quien es el que infame
me robó su amor)

JUAN
(Ese amor nos pierde,
pasa el tiempo ya,
la que vino intrépida,
esperando está.
Burle usted a ese hombre
sea amante o no,
o antes que perdernos
le asesino yo)

(La ventana de la bohardilla se cierra)

(Hablado)

LUIS
¡Alto!

(A Don Juan, que iba a retirarse)

JUAN
¡Yo os juro volver!

LUIS
¡Imposible!

MARQUESITA
¡Por piedad!

LUIS
Si no nos estorba nadie.
Lance es de un rato no más.

(Examina la escena por todas partes)

JUAN
(Con rapidez a la Marquesita)

(Ved, señora, que ese hombre es
nuestro enemigo mortal!
Que es sobrino de Grimaldi,
que Aranda con él está,
y ambos a Floridablanca
han jurado de exterminar.

MARQUESITA
¡Ya veis que le amo y le pierdo,
yo ya no puedo hacer más!

(Rumor dentro)

LUIS
¡Viene gente... en otro sitio!...
Vamos!

(A Don Juan con aire amenazador)

MARQUESITA
¡Por Dios!

LUIS
Apartad.

JUAN
(Ved a la Infanta y decidla
lo que ocurre.

MARQUESITA
¿Qué dirá?

JUAN
(¡Primero que su secreto
la vida me arrancarán!)

(La Marquesita se aparta de los dos, y trata de acercarse a la casa, pero entran por el foro la Paloma, Lamparilla y Majos y Estudiantes)


ESCENA VII

Don Luis; Don Juan, la Marquesita, la Paloma, Lamparilla, Majos y Estudiantes, que se quedan hablando y bebiendo en último término.

LUIS
(¡Se hablan en voz baja!)

PALOMA
(A los que aún están dentro)
¡Aquí!

LOPE
Yo no puedo bailar más;
estoy mareado!...

MAJO 1º
¡Y yo!

PALOMA
¡Tratándose de bailar
yo no me mareo nunca!

MARQUESITA
(Acercándose al corro y reconociendo a la Paloma la llama aparte)
¡Paloma!

PALOMA
¿Qué?

(Volviendo la cabeza)

MARQUESITA
(Descubriéndose a ella)
¡Ven acá!

PALOMA
(¡La Marquesita del Vierzo!)
Usía...

(Sorprendida y apartándose a la izquierda del actor con ella)

MARQUESITA
(Me importa más
que la vida que ninguno.
me descubra!...

PALOMA
¡Ven, Pilar!

(Llevándosela al corro abrazada)

Aquí hay sitio para tí.
¡Y tú madre!

(Con fingida indiferencia)

MARQUESITA
Buena está.

LOPE
(¡Quién es esa guapa moza!)

(A una Maja)

LAMPARILLA
¿Dónde he visto yo esa faz?

PALOMA
¡Toma! en el Humilladero;
si es sobrina del tío Juan,
hermanuco de las monjas
Trinitarias!

LAMPARILLA
Si será...
(Pero tiene un elorcillo

(Aparte a la Paloma)

a ámbar gris!...

PALOMA
¡Qué nimiedad!)

LAMPARILLA
¡Los conventos tienen siempre
un olor particular...
a bazofia... y esta huele
a dama de calidad!

PALOMA
¡Silencio!

MARQUESITA
(Mirando a la casa)
(Con tanta gente
por aquí, cómo ha de entrar?)

JUAN
(Aparte a Luis)
(¡Os lo juro por mi honor!
hasta hoy no la vi jamás!)

LUIS
¡Dentro de media hora aquí!

JUAN
¡Mi palabra!

LUIS
¡Bien está!

JUAN
Ahora dejadme ya libre,
y aunque tengáis mucho afán
por saber de esta aventura
la ignorada realidad,
si queréis a esa mujer,
no la preguntéis jamás
ni el motivo de esta cita
ni el por qué de su disfraz.

LUIS
¿Cómo?

JUAN
(¡Antes que contestaros
vida y amor perderá!)

(Se dirige a la casa, donde momentos antes habrá aparecido un hombre recostado en el quicio de la puerta)

LUIS
(¿Qué es esto? ¡querrá cubrir
con su misterio falaz
su descubierta traición?
Pero ella ¿dónde estará?
Ha huido sin duda alguna!)

HOMBRE
(En la puerta)
¿Se os sirve en el soportal?

(A Don Juan)

no hay mesas!

JUAN
(Al hombre con misterio)
(Floridablanca)

(Enseñando la sortija)

HOMBRE
(¡Esa es la seña, Pasad!)

(Don Juan abre la puerta de la casa y entra volviendo a cerrarla. El hombre se retira por detrás de la casa)


ESCENA VIII

Dichos, menos Don Juan.

MARQUESITA
(¡Entró allí; ya se ha salvado!)

LUIS
(¿Qué es lo que puede buscar
en esa venta cerrada?
¿Entraría ella quizás
antes que él, o este negocio
más político será
que de amor? Buscarla quiero;
si no la llego a encontrar,
aunque eche !a puerta abajo
él no se me escapará)

(Se va por la derecha, mientras la Marquesita se oculta el rostro al pasar él)


ESCENA IX

La Marquesita, la Paloma.

Lamparilla y los demás en grupos a lo lejos, casi ocultos.

MARQUESITA
¿Un hombre de confianza?

PALOMA
¡Usía lo ha de juzgar!

MARQUESITA
¿Te has enterado?

PALOMA
De todo.

MARQUESITA
Ahora.

PALOMA
Usía lo verá:

MARQUESITA
El favor que vas a hacerme

(Deteniéndola)

con qué te podré pagar?

PALOMA
Es su casa la primera
que abierta para mí está:
socorrió a mi pobre madre
en su última enfermedad,
y hasta mi pobre bohardilla
usía quiso llevar
las medicinas postreras
que iban a costarme más.
De cuantas damas ilustres
trabajo a mis manos dan,
ninguna tan generosa
para mí, ni nunca habrá
otra más llana y amable,
ni bella, ni principal.
Pídame usía mi vida,
esa es suya.

MARQUESITA
Bien está,
El servicio que me prestas
fortuna te puede dar.
Quiero que la infanta misma
te conozca.

PALOMA
(Aturdida)
¡A mí!

MARQUESITA
Sí tal;
tus labores en palacio
mejor pagadas serán.

PALOMA
Señora...

MARQUESITA
¡Que venga ese hombre!

PALOMA
¡Premie Dios tanta bondad!


ESCENA X

La Marquesa, la Paloma, Lamparilla.

(Música)

PALOMA
(Llamando)
¡Lamparilla!

LAMPARILLA
(Saliendo del foro)
¡Servidor!

MARQUESITA
¡Vaya un nombre!

PALOMA
Ven acá.

LAMPARILLA
¿Qué se ofrece?

PALOMA
¡Dos minutos
de atención!

LAMPARILLA
¡Pues aquí están!

PALOMA
Esta joven...

LAMPARILLA
¡Guapa moza!

MARQUESITA
¡Muchas gracias!

LAMPARILLA
¡No hay de qué!

PALOMA
¡Es mi amiga!

LAMPARILLA
¡Ya lo es mía!

MARQUESITA
¡Bien te sirve!

LAMPARILLA
Pronto y bien.

PALOMA
¡Por no se qué aventurilla,
muy difícil de contar,
esta moza vino al Pardo
y a disgusto en él está!

LAMPARILLA
¡Ya, ya!

PALOMA
¡Ya, ya!

MARQUESITA
¡Ya, ya!

PALOMA, MARQUESITA y LAMPARILLA
¡Ya, ya!

MARQUESITA
Si como he venido sola,
sola tengo que volver,
¡pasarán las pobres monjas
un disgusto muy cruel!

LAMPARILLA
¡Muy cruel!

PALOMA
¡Muy cruel!

MARQUESITA
¡Muy cruel!

PALOMA, MARQUESITA y LAMPARILLA
¡Muy cruel!

PALOMA
Y por eso es necesario
que encontremos un galán
que la dé hasta casa el brazo
¡sin volverla a ver más!

LAMPARILLA
¡Le tendrá!

PALOMA
¡Le tendrá!

MARQUESITA
¡Le tendrá!

PALOMA, MARQUESITA y LAMPARILLA
¡Le tendrá!

LAMPARILLA
(Colocándose en el centro)
Conque es decir, señoras,
que aquí es preciso
topar con un mancebo
prudente y listo,
que riña si es forzoso
por esta moza,
¡y que si vuelve a verla
no la conozca!
Mas si mi boca cierro
y doy mi brazo,
¡yo quiero que me digan
qué voy ganado!

MARQUESITA
Si del lucro del deseo
tanto le exalta,
se ganará un empleo
si le hace falta;
se ganará el mancebo,
por ser hidalgo,
la amistad de dos hembras
que valen algo;
y ganará, si sale
bien de la broma,
¡una misa en la Virgen
de la Paloma!

PALOMA
Ganará Lamparilla,
y es lo primero,
llevar un cuerpo al lado
con tal salero.
Servir a unas personas
muy principales,
y poner en su muestra
las armas reales;
y si antes quiere a cuenta
un daca y toma,
¡aquí los brazos tiene
de la Paloma!

(Tendiéndole los brazos)

LAMPARILLA
(Abrazándola)
¡Negocio hecho!

PALOMA
¡No sin trabajo...!

MARQUESITA
¡Yo soy su maja!

LAMPARILLA
¡Yo su majo!
¿A dónde vamos?

MARQUESITA
Hacia Madrid,
que ya no hay nada
que hacer aquí.

LAMPARILLA
(Apartándose de las dos)
(Lamparilla, si hoy eres discreto,
y si sabes guardar un secreto,
la fortuna en tan crítico lance
es probable te venga a ayudar.
Lengua muda, cortés continente,
se leal y callado y prudente,
y aún así es muy posible que vayas
a presidio mañana a parar)

PALOMA
Yo lo juro, señora, el secreto;
Lamparilla sabrá ser discreto,
y aunque ardiera mi barrio esta noche,
¡esta intriga ninguno sabrá!
¡Por la venta el camino se acorta;
idos pronto si tanto os importa,
que si acaso cualquiera os persigue,
defenderos ese hombre sabrá!.

MARQUESITA
Si ese mozo es prudente y discreto,
y si sabe guardar un secreto,
del servicio que hoy hace a una dama,
largo premio mañana tendrá.
Honra y vida esta noche te debo;
mi alma henchida de júbilo llevo,
donde quiera me arrastre el destino,
para tí mi cariño será.

(La Paloma se va por el foro)


ESCENA XI

La Marquesa, Lamparilla, después Don Luis.

(Hablando)

LAMPARILLA
Guando se le antoje, prenda.

(Le da el brazo)

¡Qué pareja más bizarra!

MARQUESITA
¡Pilar me llamo!

LAMPARILLA
Pilar,
¡chica, vámonos a casa!
Apóyate, bien!...

MARQUESITA
¡No tanto!

LAMPARILLA
¿Qué quiere usté? ¡algo se gana!
Vamos.

MARQUESITA
¡Oh! ¡Dios!

(Retrocediendo al ver a Don Luis, que aparece por detrás de la venta)

LAMPARILLA
¿Qué hay?

MARQUESITA
¡Perdidos
somos!

LAMPARILLA
(¿Ya empieza la danza?)

LUIS
¡Otra vez y con otro!

LAMPARILLA
¡Que se te va a hinchar la cara
de tanto comer bellotas!

(Queriendo llevársela)

LUIS
¡Qué es esto!

LAMPARILLA
Vamos.

MARQUESITA
(Desasiéndose del brazo de Lamparilla)
Palabra.

(Apartándose a un lado con Don Luis, con rapidez)

Si en algo mi amor estimas,
si tanto en mi amor reparas;
comprende que no es posible
tanto baldón en tu dama.
Si mi disfraz te sorprende,
si mis parejas te alarman,
y si con razón te chocan
mi conducta y mis palabras,
comprende que para tanto
tendré razones más altas
que un vergonzoso capricho
cuya sospecha me infama.
Más te quiero que a mi vida:
tienes mi oferta sagrada
de admitirte por esposo
si mi amor oculto guardas,
pero antes que hoy mi secreto
por tí de mis labios salga,
perderé tu amor... mi honra:
ahora si te atreves, ¡habla!

LAMPARILLA
(¡El aparte se prolonga
el intruso no me agrada,
y este oficio de discretos
me va haciendo poca gracia!)

LUIS
Vete, pues, y ¡Dios te guarde!
Cuando el otro hidalgo salga,
sabré de grado o por fuerza
la verdad de cuanto pasa.

MARQUESITA
No le esperes.

LUIS
De salir
me ha dado mano y palabra.

MARQUESITA
¡Oh! ¿qué has hecho?

LUIS
¡Tener celos!

MARQUESITA
¡Imposible que me vaya
dejándole aquí!

LUIS
¿Qué dices?

MARQUESITA
Si se pierde por tu causa,
si por tu amor le descubren,
¡malhaya tu amor, malhaya!

LUIS
¿Tanto le amas, según eso?

LAMPARILLA
¡Cuando usté guste, madama!

MARQUESITA
(¿Cómo hacer para que huya?
¡Tal vez la muerte le aguarda!)

LUIS
¡Qué agitación!...

MARQUESITA
(a Lamparilla)
¡Oh! ¡Venid!
(Trayendo gente a la casa,
y baile, y música, puede
que la confusión)

(Váse por el foro corriendo)

LAMPARILLA
¡En marcha!
(¡Esta moza es una ardilla
y yo voy a ser su jaula!)

(Al marcharse detrás de la Marquesita, D. Luis le detiene con ademán amenazador)


ESCENA XII

Lamparilla, Don Luis.

LUIS
¡Poco a poco!

LAMPARILLA
¡Señor mió;
me aguarda mi compañera!...

LUIS
Que me explicarais siquiera...

LAMPARILLA
¡No sé nada de este lío!

LUIS
¿Es un secreto profundo
también aquí vuestro nombre?

LAMPARILLA
¡No tal! si yo soy el hombre
más conocido del mundo!

LUIS
¿En armas o en letras brilla?

LAMPARILLA
Brillo en la luz que derramo;
¿no he de brillar, si me llamo
el barbero Lamparilla?

LUIS
¡Sí que vuestro nombre oí,
pero no sé en qué ocasión!

LAMPARILLA
Haciendo de comadrón
o en algún zaquizamí,
o dictando una cartita
a algún caballero zote,
o afeitándole el cogote
a algún fraile carmelita.
o en un baile de candil,
o en un sarao principal,
o llevando algún cirial,
o poniéndome un mandil,
o tiñendo el pelo a un conde,
o sacando algunas muelas,
o aplicando sanguijuelas...
¡sabe Dios cómo y en dónde!
Yo manejo pronto y bien
el misal, la pandereta,
la navaja, la lanceta,
la bacía y la sartén,
y la vihuela y la espada,
y la capa, que es más grave;
¿pues y manejar el clave?
¿pues y un caballo? ¡ahí es nada!
¿Pues y la escopeta?... ¡phsí!
¿Pues y una calesa?... ¡Bah!
¿Pues y la lengua?... ¡Hasta allá!
¿Pues y los pies?... ¡Hasta allí!

(Aprieta a correr y desaparece por el foro)


ESCENA XIII

Don Luis, a poco Don Pedro embozado, por el foro izquierda.

LUIS
Ridículo en mi atan
y en burlarme halló ocasión.
Hombre de tal condición,
¿cómo ha de ser su galán?
Mas si es cierto que tampoco
el otro vino por ella,
va mi pasión por Estrella
a hacerme pasar por loco
¿Qué haré?

(Al volverse ve a Don Pedro que baja apresurado al proscenio)

¡Don Pedro!

PEDRO
(Sorprendido al verle)
¡Don Luis!
¡Soy feliz en encontraros!

LUIS
¿Qué ocurre?

PEDRO
¡Vengo a salvaros
si aún es tiempo!
LUIS
¿Qué decís?

PEDRO
¡Que a Grimaldi, vuestro tío,
quieren malar esta noche
cuando de Palacio en coche
vuelva a su casa!

LUIS
¡Dios mió!

PEDRO
En el parte detallado
que el Alcalde me procura,
da una descripción segura
del criminal atentado,
y me dice tenga en cuenta
que aquí en los alrededores
del Pardo, están los traidores
ocultos en una venta.

LUIS
Vanos serán sus afanes
aunque la corte se hunda!

PEDRO
En Palacio hay quien secunda
según parece sus planes.

LUIS
Imposible.

PEDRO
¡El rey se fue
anoche de caza, y vieron
á dos damas que salieron
de madrugada y a pie!

LUIS
¿Qué decís?

PEDRO
Que pieza a pieza
se ha registrado hoy despacio.
¡La infanta no está en Palacio!

LUIS
¡No habléis con tal ligereza!
(Ah! ¡Ya comprendo! ¡Eso es!
ahí dentro urden la trama,
y ella, en salvar a su ama
cifra sólo su interés)
Cuanto habéis dicho es verdad.
En estos alrededores
están los conspiradores.

PEDRO
¡Oh!

LUIS
¡En esa casa! Aguardad.
¡Por si acaso esas personas
deben cubrir su semblante
ante el pueblo, y aun delante
de vuestros Guardias Walonas,
traed la silla de manos
en que yo mismo he venido,
y que la acerquen sin ruido!

PEDRO
¿Para qué escrúpulos vanos?
¡Son reos de alta traición!

LUIS
¡Obedeced y yo lío
que os lo aprobará mi tío!


ESCENA XIV

Dichos, la Marquesa y la Paloma en el foro Lamparilla a su lado sin que los vean los de la escena.

MARQUESITA
(¡Son ellos! ¡no hay salvación!
¡Si descubiertos están
los perderán sin remedio!)

LUIS
Sin que nadie lo sospeche,
vayan los Guardias viniendo
uno a uno. La litera
en esa puerta. ¡Silencio
y discreción!

MARQUESITA
(Llamándole)
(¡Lamparilla!)

LUIS
¡A mi voz, todos adentro!

(Váse Don Pedro por delante de !a casa: Don Luis se emboza y observa desde la derecha en primer término)

MARQUESITA
Tomad esta llave, dad
la vuelta a la casa

LAMPARILLA
¡Bueno!

MARQUESITA
Haced que escapen al punto
la dama y el caballero
que están en el piso bajo.

LAMPARILLA
¡Vos!

MARQUESITA
¡Yo apartarme no puedo
de aquí! ¡Si abren esa puerta
antes que lleguéis, son muertos!

LAMPARILLA
¡Ave María Purísima!

MARQUESITA
Esa llave a un pozo luego.

LAMPARILLA

(¡Lamparilla de mis ojos,
te van a ahorcar sin remedio!)

(Váse con rapidez detrás de la casa)

PALOMA
(En voz alta)
¡Por aquí los de la jota!
que hay sitio!

ESTUDIANTES
(Saliendo)
¡Siga el jaleo!


ESCENA XV

Don Luis, medio oculto en la derecha. La Paloma y los Majos y Estudiantes, llenando la escena; la Marquesita, observándolo todo desde la izquierda; los Guardias Walonas entrando a poco con aire indiferente; Don. Pedro hablando con ellos.

PALOMA
¡Un baile de despedida!

LUIS
(Viendo a la Marquesita)
(¡Ella otra vez! oh, no quiero
descubrirla y descubrirme.
Sólo así salvarla puedo!
Ya van llegando!)

(Al ver a los Guardias)

PEDRO
(a los Guardias)
Cautela.

PALOMA
¡Ea! ¡muchachos! ¡a ello!

(Los Estudiantes cantan, y en medio de la escena se arma un baile de majos. Otros majos tocan las guitarras)

(Música)

ESTUDIANTES
Ya los estudiantes, madre,
han venido de Alcalá,
y antes de la Nochebuena,
se van a desaminar.
Unos de latín,
otros de moral,
y otros de gazuza
experimental.

CORO GENERAL
A la jota, jota,
de los estudiantes,
que con la bellota
se pondrán más grandes.
A la jota, jota,
tienen un tragar,
¡que con la bellota
van a reventar!

(Durante la copla, entran por el foro dos Hombres con una silla de manos con cortinillas, que colocan en el portal sin que lo note el pueblo. Los Guardias se agrupan alrededor de la casa, tapando la puerta)


LUIS
¡A mí los Walonas!

(Se para el baile. Sorpresa general)

TODOS
¿Qué es esto, qué pasa?

PEDRO
¡Que arrimen la silla!
¡Que cerquen la casa!

GUARDIAS
(Dando culatazos en la puerta)
¡Abrid esa puerta
en nombre del Rey!

TODOS
¿Qué ocurre?

MARQUESITA
(¡Dios haga
que libres estén!)

(La puerta se abre. Varios Guardias entran; los demás llenan el soportal, y el Pueblo
se agrupa alrededor de la casa. Gran tumulto y confusión)

GUARDIAS
¡Ya se abre!

PEDRO
¡Adelante!
¡Entrad y prended,
a todos los que haya
en nombre del Rey!

MARQUESITA
(Aparte a Don Luis, que se ha acercado a ella)
(Don Luis, ¿Qué habéis hecho?)

LUIS
(¡Vengarme tal vez!)

MARQUESITA
(¡Perderme! y, ¡quién sabe!
¡Perderos también!)

GUARDIAS
(Asomándose a la puerta)
¡Un hombre!

PEDRO
¡A la silla!

GUARDIAS
(Entregándole unos papeles)
¡Papeles!

PEDRO
¡A ver!

MARQUESITA
(¡Huyamos!¡Dios Santo,
apiádate de él!)

(Váse con rapidez)

(Acercan la silla de modo que cubra la puerta. Los Guardias la rodean; el Pueblo se arremolina y da saltos para verla mejor)

LUIS
(¡Salvando a mi tío
tal vez te perdí!
¡Allá voy dispuesto
a morir por ti!)

(Váse detrás de la Marquesita)

PEDRO
¡A Madrid al punto!
¡A Madrid con él...!
¡Yo a Palacio pronto
a dar cuenta al Rey!

(Empiezan a andar con la silla. Guardias delante y detrás. Don Pedro al lado)

CORO GENERAL
¡Si será un judío,
si será un ladrón!
¡Si será un negocio
de la Inquisición!

(Al llegar la silla frente al público, se alza la cortinilla y asoma la cabeza Lamparilla)

LAMPARILLA
¡Lamparilla fui!
¡Lamparilla soy!
¡y en silla de manos
muy cómodo voy!

(Deja caer la cortinilla. El Pueblo sigue a los Guardias. Telón rápido)


FIN DEL ACTO PRIMERO



ACTO SEGUNDO

La plazuela de Lavapiés.——A la derecha del actor, la manzana que da a la calle del Ave-María, y figura ser un edificio antiguo con puerta grande y rejas practicables y un escudo de piedra en la fachada.—A la izquierda la Barbería de Lamparilla, con vistas y puertas al público y a la escena, que es la prolongación de la Calle de la Fé. En el foro, a lo lejos la iglesia de San Lorenzo. Casas a los dos lados. Tres faroles en las esquinas que se encienden a su tiempo. En la tienda dos bacías de azófar colgadas, y la maestra con una lamparilla pintada en medio, y un letrero que dice: SACAMUELAS Y BARBERO. Dentro de la tienda sillas de paja, dos sillones de baqueta y espejos de cornucopias. Bacías de hojadelata y una guitarra colgada y un vasar para navajas. Una trampa practicable en el suelo de la tienda con una anilla de hierro.


ESCENA I

Guardias, Mancebos, Parroquiano.

Al levantarse el telón, una ronda de Guardias Walonas cruza la escena del foro al proscenio, mientras en la barbería hay dos Mancebos afeitando y cortando el pelo a dos Parroquianos. La tienda llena de Hombres del Pueblo. La acción empieza poco antes de anochecer. Las puertas y rejas de la casa de la derecha, cerradas.

(Música)

GUARDIAS
Aquí está la ronda
para proteger
a los faroleros
al anochecer;
que les llueven piedras
y han herido tres,
cuando los faroles
vienen a encender.
Siga la patrulla.
Avance el retén.

(Desaparecen por el foro derecha)

MANCEBOS y PARROQUIANOS
¡Pobre Lamparilla!
¿Qué habrá sido de él?

(Salen de la tienda todos los Parroquianos y cuatro Mancebos detrás, con los paños de la barba y las navajas y tijeras)

PARROQUIANOS
Si sigue de su tienda
ausente Lamparilla,
ningún cristiano puede
sus puerta traspasar.
Sus bárbaros mancebos
afeitan de tal modo,
que vamos en sus manos
el cutis a dejar.

OTROS
¡Jesús, que trasquilones!
¡Qué mano y qué tijera!
mejor que peluqueros
verdugos pueden ser.
Si sigue de su tienda
ausente Lamparilla,
¡aunque me arrastre el pelo,
aquí no he de volver!

LOPE y LOS TRES MANCEBOS
Pero señores...
¿Qué hemos de hacer?

PARROQUIANOS
¡A los infiernos
id a aprender!

UNOS
¡Lamparilla afeitaba en un vuelo!
¡Lamparilla nos daba jabón!
¡Nos ponía aceite en el pelo,
reía y hablaba,
y a todos llevaba
un real de vellón!

OTROS
¡Lamparilla en la piel más obscura
no dejaba ni un solo cañón!
¡Y con mano serena y segura,
reía, afeitaba,
y a todos nos daba
su conversación.

TODOS
¡Lamparilla era asombro del mundo!
¡Lamparilla era afable y cortés!
¡Lamparilla no tiene segundo!
¡Si tarda otro día,
ya no hay barbería
en el Lavapiés!

LOPE y MANCEBOS
¡Muy triste es! ¡muy triste es! ¡muy triste es!

PARROQUIANOS
¡Eso es! ¡eso es! ¡eso es!

LOPE y MANCEBOS
¡Muy triste es! ¡muy triste es! ¡muy triste es!

PARROQUIANOS
¡Eso es! ¡eso es! ¡eso es!

(Vuelve a pasar la patrulla por el foro de derecha a izquierda)

GUARDIAS
¡Siga la patrulla
y observe el retén
quién faroles rompe
hace más de un mes.
Si los majos viven
a oscuras tan bien,
jamás habrá luces
en el Lavapiés.
Siga la patrulla,
avance el retén...

(Desaparecen de la vista del público)

MANCEBOS y PARROQUIANOS
¡Pobre Lamparilla!
¿Qué habrá sido de él?


ESCENA II

Dichos, Lamparilla, por la calle del fondo.

(Música)

LAMPARILLA
¡Mil gracias, vecinos!

TODOS
(Con gran alegría)
¡Lamparilla aquí!

LAMPARILLA
¡Ya ven sus mercedes
que no me perdí!

PARROQUIANOS
Cinco días hace
que aquí no se os ve

LAMPARILLA
En lo que consiste
ahora os contaré.

LOPE y MANCEBOS
¡Ay, maestro mío,
cuéntenoslo usté!

PARROQUIANOS
¡Ay, vecino nuestro,
cuéntenoslo usté!

LAMPARILLA
Por salvar... yo no sé cómo,
de un peligro... a no sé quien,
en la cárcel... no sé cuál,
me han metido... ¡no sé a qué!
Más de cien declaraciones
me han tomado sin cesar,
y yo he respondido a todas
de este modo singular:
—¡Yo nada vi!
—¡Yo nada hablé!
—¡Yo nada oí!
—¡Yo nada sé!
—¡Yo ni escribí,
ni conspiré;
—¿Qué hago yo aquí?
—¿Cuándo me iré?

Creo que hay... yo no sé dónde,
un complot... yo no sé cuál,
para hacer.... no sé qué cosa,
que es preciso averiguar.
Y los jueces y escribanos
esperaban que iba yo
a aclarar de ese misterio
toda la complicación.
—Mas como allí
—yo nada vi,
—ni nada oí,
—ni nada sé,
—tan listo fuí,
—que hoy escuché:
—¿Qué hace usté aquí?
—¡Váyase usté!.
Y el barbero Lamparilla
apretó a todo correr,
desde la cárcel de Villa
al barrio de Lavapiés.

(Hablado)

LAMPARILLA
Gracias a Dios, ¡Oh Penates!

(Mirando a su casa)

que os echo la vista encima!
¡Con qué suaves movimientos
me saludan mis bacías!
¡Con qué gozo mis Mancebos
me sonríen y me miran!
Y con qué placer tan grande
las desolladas mejillas
de mis caros parroquianos
agradecen mi venida!

PAQQOQUIANO 1º
¡Si no vienes hoy, mañana
toda tu parroquia emigra!

PARROQUIANO 2º
¡En tu casa se desuella!

PARROQIANO 1º
¡En tu casa se trasquila!

PARROQUIANO 2º
¡Tu casa es el matadero!

PARROQUIANO 1º
¡Tu tienda es carnicería!

LAMPARILLA
¡Aquí estoy ya para todos!

PARROQUIANO 1º
Pero ¿por qué a esta familia

(Por los Mancebos)

no la enseñas a imitarte
en prontitud y pericia?

LAMPARILLA
Son, como españoles, gente
algo desagredecida,
y en cuanto supieran algo,
sólo por rabia y envidia,
me pondrían cuatro tiendas
frente de mi barbería,
por ver, aunque se arruinaran
si algún perjuicio me hacían.
Así los conservo siempre
en ignorancia crasísima,
y soy sabio y ellos brutos,
con ventaja suya y mía.

PARROQUIANO 1º
¿Y por qué te han preso?

PARROQUIANO 2º
¿Cuándo
te echaron la mano encima?

LAMPARILLA
(¡Su orden me manda ser
reservado; hay que cumplirla!)
La noche de San Eugenio,

(Inventando lo que dice)

cuando del Pardo volvía,
se conoce algo alumbrado,
me hizo daño la luz viva
de los faroles que ha puesto
Sabatini por la villa.
y rompí catorce o quince
en el barrio!

PARROQUIANO 1º
¡Eso será!

PARROQUIANO 2º
Ese habrá sido el pretexto,
pero la causa verídica
de tu prisión, es que saben
que .hablas mal y sin medida
del gobierno.

LAMPARILLA
Pues entonces
equivocas las noticias.
Me han preso porque no hablo
bastante mal todavía.

PARROQUIANO 1º
Dicen que Grimaldi ha estado
muy expuesto en estos días.

PARROQUIANO 2º
¡Querían asesinarle!
Y han preso a los dos Garcías,
los quinquilleros que tienen
su tienda en la Escalerilla.

LAMPARILLA
¡Señores, estoy cansado;
dejemos pues la política
para mañana, a la hora
de la barba, que principia
mi personal ejercicio!
Raparé vuestras mandíbulas,
os echaré sanguijuelas
si alguno las necesita;
a vuestras caras esposas
haré dos o tres sangrías,
medicina conveniente
a la paz de las familias;
y si traéis un ministro
cualquiera a mi barbería,
mis mancebos sin notarlo
le degüellan en seguida.

UNOS
¡Lamparilla, bien venido!

OTROS
¡Buenas tardes. Lamparilla,

LAMPARILLA
Hasta mañana. (No estoy
muy tranquilo todavía)

(Entra en la tienda con los Mancebos. Los Parroquianos se van por distintos lados. A poco se van Lamparilla y los Mancebos por la trastienda y queda solo Lope ponteando la vihuela)


ESCENA III

La Marquesa y la Paloma, por el foro derecha, recatándose.

MARQUESITA
¿Cumplió el carcelero?

PALOMA
¡Vaya!

MARQUESITA
¡Al oro no hay quien resista!
¿Está ya en su tienda?

PALOMA.
(Mirando a la barbería) ¡Allí
le veo!

MARQUESITA
Pues tú le explicas
lo que de él espero.

PALOMA
Temo
que renuncie a la partida,

MARQUESITA
¿Por qué?

PALOMA
Porque como ha estado
preso en la cárcel de Villa,
conspirando sin saberlo,
sólo por servir a usía,
si ahora conspira de veras...

MARQUESITA
No temas; si ahora conspira
quien le ha libertado puede
libertarle todavía.

PALOMA
Ya se lo diré.

MARQUESITA
Además,
¿en tu amor su bien no cifra?
Si tú le pones por cebo
tu mano, y soy la madrina
de la boda, me parece
que accederá.

PALOMA
Eso sería
o tasarme yo muy alto,
o comerciar con mi dicha.
Si él os hizo un gran servicio
pagádsele a vuestra vista;
doblad, si es justo, la paga,
pues queréis que más os sirva,
pero no con mi persona
le paguéis deudas políticas,
que si yo quiero pagarle
¡esas... son ya cuentas mías!

MARQUESITA
Dices bien. ¿Pero yo puedo
contar contigo?

PALOMA
No olvida
quien agradece. ¡Soy vuestra!

MARQUESITA
¡Con condiciones!

(Lamparilla entra en la trastienda)

PALOMA
Decidlas.

MARQUESITA
Si triunfamos esta noche,
y al lucir el nuevo día
el conde Floridablanca
a servir al Rey principia,
tendrás cuanto te se antoje.
Mas si la suerte enemiga
vence a los que sólo anhelan
ver a España grande y rica,
no quiero yo injustamente
arrastraros en mi ruina.
El cofrecito de plata
que deposité yo misma
en tu casa ayer, es tuyo.
Si trascurren ocho días
sin saber de mí, no esperes
para abrirle más noticias.
Ten la llave y sé dichosa
con él en memoria mía.

(Dándole ana llavecita sujeta con una cinta, que la Paloma se cuelga al cuello)

PALOMA
Una pregunta, señora.
Yo no sé de esas intrigas,
pero en el plan de esta noche,
para el que queréis que os sirva,
¿hay tal vez que verter sangre?

MARQUESITA
En ese complot no hay víctimas.
Se trata de que el rey tenga

(Bajando la voz)

una forzosa entrevista
con Floridablanca. En ella
desarrollará a la vista
del rey todos sus proyectos,
sus esperanzas legítimas,
su talento, su experiencia,
y la infanta María Luisa.
esposa del heredero
del trono, que ya adivina
en Floridablanca el hombre
que la patria necesita,
apadrinará sus planes,
y mañana al ser de día
verá la corte con júbilo,
sin que haya sangre vertida,
que el conde Floridablanca
gobierna la monarquía.

PALOMA
Y entonces ¿a qué esas armas
en vuestra cueva escondidas,
esa mordaza, esas cuerdas?

MARQUESITA
Te he dicho que esa entrevista
ha de ser forzosa. Cuantos
en Floridablanca miran
sus maldados descubiertas,
castigando su codicia
para alejarle del rey
desterrado le tenían.
Saben que ha escapado; temen
que le vea o que le escriba,
y al rey rodean de modo,
que en caza, en paseo, en misa,
que sin un golpe de mano
nuestra causa está perdida.
Esta noche con un falso
anónimo, en que se avisa
a Grimaldi y a sus parciales
que el conde está en la hostería
de Herradores, irán ellos:
nuestra gente se echa encima,
y mientras que maniatados
en mi sorda cueva gritan,
disfrazado entrará el conde
en palacio por la mina
del Campo del Moro; apenas
sea ministro se firma
el destierro de Grimaldi,
y desde mi casa misma
quedarán él y sus cómplices
en poder de la justicia.

PALOMA
Para mí, pobre mujer,
todos esos son enigmas,
Pero os hago falta: a nadie
se quiere quitar la vida;
disponed da mí, y decidme
qué queréis de Lamparilla.

(Lope entra en la trastienda, y la barbería se queda sola completamente)

MARQUESITA
Para que todas las rondas
puedan perdernos de vista,
y a oscuras mejor se pueda
dar a nuestra empresa cima,
es fuerza que aprovechándose
de la necia antipatía
del pueblo al nuevo alumbrado,
treinta hombres en las Vistillas
y en Lavapiés, rompan los
faroles de las esquinas,
y corran, para que los guardias
y serenos los persigan,
dejándonos libre el campo
de curiosos y de espías.
Un doblón a cada uno.

(Le da un bolsillo con monedas)

Tú mientras, al punto avisa
al Duque de Arco y seis hombres
que están en la alojería
de Antón Martín, y que vengan
a mi casa: la consigna
tiene el portero: Santiago:
él los abrirá en seguida.

PALOMA
Voy.

MARQUESITA
(Deteniéndola)
Y adiós.—Si al cabo salen
mis esperanzas fallidas
y pagamos nuestras culpas
con el destierro o la vida,
el cofrecito de plata
es tuyo!

PALOMA
Descuide usía!
Allí esperará su vuelta
con la llave en esta cinta.
Y antes de abrirle, aunque caiga
de hambre y de miseria herida,
sabré vender sin tocarle
los clavos de mi bohardilla.

MARQUESITA
¡Tu alma envidio!

(Abrazándola)

LUIS
Al fin os hallo.

(Presentándose de repente por la derecha)

PALOMA
(¡Todo lo haré!)

(Con rapidez marchándose por el foro de la derecha)

MARQUESITA
(Anonadada)
(¡Soy perdida!)


ESCENA IV

La Marquesa, Don Luis.

(Música)

LUIS
En una casa solariega
que está en la plaza
de Lavapiés,
vive una linda Marquesita
que le dio a un hombre
su amor y su fe.
De día de noche a todas horas
en esa plaza
el hombre está,
y ni a ventanas ni a balcones
sale a mirarle
la dama ya.
Si de esta historia verdadera
ningún vecino
os enteró,
deciros puedo que ésta es la calle,
y vos la dama
y el hombre yo.

MARQUESITA
Hay en Madrid un caballero,
a quien amaba
una mujer,
y los dos eran en amores,
constante ella
y amante él.
Por unos celos infundados,
o una sospecha
leve y ruin,
el caballero faltó a la dama,
¡y esos amores
tuvieron fin!
Desde aquel día, aunque él se empeña
la dama a verle
ya no volvió,
y nuestra historia se ha concluido,
que él fue grosero
y altiva yo.

LUIS
¡Cuando bien se ama,
nunca se olvida!

MARQUESITA
¡Mal quiere un alma
si está ofendida!

LUIS
¿Y si el que ofende
pide perdón?

MARQUESITA
No hay sin castigo
absolución.

LUIS
Dámele pronto,
que ya le espero.

MARQUESITA
A las andadas
volver no quiero.

LUIS
¡Creerá en vos siempre
mi corazón!

MARQUESITA
Oíd primero
mi condición.
¡En cuatro días
no me verás!

LUIS
¡Cielos!

MARQUESITA
¡O a hablarme
no vuelvas más!

LUIS
¡Destierro injusto,
fiero rigor!

MARQUESITA
Corta es la prueba
para tu amor.
¡Ni aún por mi calle
te quiero ver!

LUIS
¡Extraña muestra
de tu querer!

MARQUESITA
¡Sólo así puedo
darte el perdón!

LUIS
¡Frío es, Estrella,
tu corazón!

MARQUESITA
(¡Aunque yo muera
de amor por él,
la voz es antes
de mi deber!
¡Cumple hoy, Estrella,
tu obligación,
y despedácese
mi corazón!)

LUIS
(En despedirme
injusta y cruel,
hay un secreto
que aclararé.
¡Quiero las pruebas
de su traición
y despedácese
mi corazón!)

MARQUESITA y LUIS
Aunque yo muera, etc.—-En despedirme, etc.

(Hablado)

LUIS
¿Insistes, tirana Estrella,
en esta ausencia forzosa?

MARQUESITA
Sólo así seré tu esposa.

LUIS
¿Tan cruel siendo tan bella?

MARQUESITA
Cuatro días de tardanza
no son tan gran sacrificio.

LUIS
Sereno y claro es tu juicio.

MARQUESITA
¡Impaciente es tu esperanza!
Y adiós! Si mi amor deseas,
si por mí quedas sin calma,
si mi amor vive en tu alma,
fía en mí, más no me veas

LUIS
¡Oye, detente!

MARQUESITA
¡No más!

(Alejándose de él)

LUIS
¡Estrella, vas a un abismo!

MARQUESITA
¡Vete!

LUIS
Repara...

MARQUESITA
¡Ahora mismo,
o no soy tuya jamás!

(Entra en su casa y cierra la puerta. Don Luis se queda en el centro de la escena)


ESCENA V

Don Luis.

LUIS
¡Ciertos eran mis temores!
o ya esa mujer no me ama,
o es esclava de otra trama
de inicuos conspiradores!
Si fue cierto aquel aviso,
y Grimaldi se salvó
por caer sobre ellos yo
en el Pardo de improviso,
algún nuevo plan intentan
dentro de este breve plazo,
y a que yo caiga en el lazo
con la Marquesita cuentan.
No iré muy lejos de aquí.
No sé qué quieres ni esperas,
mas ¡te amo! y aunque no quieras
yo sabré velar por tí.

(Váse por el foro izquierda)


ESCENA VI

La Paloma, por el foro derecha, a poco Don Juan y seis Embozados, por el mismo sitio.

PALOMA
Ya cumplí la comisión,
y aunque después he corrido,
tan apriesa me han seguido,
que allí vienen... ¡y ellos son!

(Los seis embozados se acercan a la casa de la Marquesa y llaman con misterio)

Otro encargo recibí
y con mi barbero pago.
Lamparilla?

(Acercándose a la tienda y llamando en voz baja)

LAMPARILLA
(Dentro)
¿Qué?

DON JUAN
(Al abrirse la puerta)
«¡Santiago!»

(Entran en la casa y la puerta se cierra)

PALOMA
¡Lamparilla!

(Llamando más fuertemente)

LAMPARILLA
(Saliendo a la tienda)
¿Quién anda ahí?


ESCENA VII

La Paloma, en la calle; Lamparilla, en la tienda

(Música)

PALOMA
Una mujer que quiere
ver a un barbero.

LAMPARILLA
Aquí está listo y sano,
ágil y entero.

PALOMA
¡Acérquese un poquito
si verme ansía!

LAMPARILLA
¡Abandonar no puedo
la barbería!

PALOMA
¡Pues volveré a marcharme
si así lo toma!

LAMPARILLA
(Saliendo a la calle)
¡Aquí está Lamparilla!

PALOMA
(Se destapa la cara)
¡Con la Paloma!

LAMPARILLA
¡Ay, eres tú!
¡Oh, qué placer
en esta calle
volverte a ver!

PALOMA
Como has estado
lejos de aquí,
¡a verte ahora
hay que venir!

LAMPARILLA
¡Ya te llamaba
mi corazón!

PALOMA
¡Dime que has hecho
en tu prisión!

LAMPARILLA
Vivir sin luz en un calabocito,
comer un rancho mezquino y fatal;
dormir muy poco en el suelo maldito,
y pensar mucho en tu cuerpo chiquito,
tu labio bonito,
de grana y coral.
Beber el agua que cae cuando llueve,
oír a los presos reír y jugar;
ver a alguaciles que el diablo se lleve,
y soñar siempre en tu pie lindo y breve,
tu cutis de nieve,
de rosa y azahar.
Conque aquí tienes
la descripción
de cuanto he hecho
en mi prisión.
Dime, Paloma
que has hecho tú,
en mis tres días
de esclavitud.

PALOMA
Coser sin tregua en mi cuarto pequeño,
¡echar de menos tu eterno cantar!
en libertarte poner gran empeño,
y a pesar mío, rendida ya al sueño,
en no sé que dueño
ponerme a soñar.
Mirar mis ojos sin luz y sin brillo,
y sin notarlo bordar al revés;
y llevar de oro repleto el bolsillo,
para librar de un eterno castillo
a un mal barberillo
que hay en Lavapiés.
Conque aquí tienes
la descripción
de cuanto he hecho
por tu intención.
Ya que servirme
quisiste tú,
¡ya te ha pagado
mi gratitud!

LAMPARILLA
(Queriendo abrazarla)
Eso es muy poco;
¡yo quiero amor!

PALOMA
(Amenazándole)
¡Téngase a raya
el buen señor!

LAMPARILLA
¡Costurerilla,
ven hacia acá!

PALOMA
¡Ay barberillo,
téngase allá!

LAMPARILLA
¡No seas tirana!

PALOMA
¿Tirana? ¡Ahí va!
No hay que quitar los hilvanes
sin que se acabe la prenda,
que si el cosido se tuerce,
ya no se vende en la tienda.
Si te gustan mis hechuras,
sin zurcidos ha de ser...

(Quiere él abrazarla)

O te siento las costuras

(Amenazándole)

¡y no vuelves a coser!

LAMPARILLA
Para un barbero en su oficio
eso no trae desventaja,
que cuanto más jabón untes,
¡corre mejor la navaja!;
pero porque no armes cisma,
cuando ya casado esté,
sin que lo sientas tu misma,
yo te descañonaré.

LOS DOS A UN TIEMPO

PALOMA
¡Vaya una navaja
que se trae usté!
¡Por jugar de manos
no hay que perder pie!
¡Ay que barberillo
de tan mala fe!
¡Vaya una navaja
qué se trae usté!

LAMPARILLA
¡Vaya una agujita
que se trae usté!
¡Por jugar de manos
no hay que perder pie!
¡Ay, qué costurera
de tan mala fe!
¡Vaya una agujita
qué se trae usté!

(Hablado)

LAMPARILLA
¡Bien haya la luz que brilla
en tu cara sin rebozo,
y bien haya el calabozo
de la cárcel de la Villa;
si sin que mi amor te ofenda
ni mi voz te dé recelo,
vienes a posar el vuelo
en el umbral de mi tienda!
Sólo por servirte en algo
ocupé de otro hombre el puesto;
sólo por tí hubiera expuesto
cuanto soy y cuanto valgo.
Si yo cifro mis placeres
en ese pico tan rico:..
abre, Palomita el pico
y pide más... ¡si más quieres!

PALOMA
¿Sabe ucé quién le libró
sobornando a un carcelero
con audacia y con dinero?

LAMPARILLA
¿Aquella dama?...

PALOMA
¡Ella y yo!

LAMPARILLA
¿Ella... desde aquí?

(Señalando a la casa)

PALOMA
¡Sí a fe!

LAMPARILLA
¿Y tú?

PALOMA
Haciendo allí el enjuague.

LAMPARILLA
A ella, que Dios se lo pague...
que yo a tí te pagaré.

PALOMA
¿Cómo?

LAMPARILLA
Extendiendo mi capa
por donde tu planta pisa;
buscándote la sonrisa
que de tus labios se escapa.
No dándote nunca enojos,
y estando así, frente a frente,
mirándome eternamente
en el cristal de tus ojos.
Porque te amo, y porque puedo,
y en ser tuyo tengo priesa,
iré a buscarte en calesa
a la calle de Toledo,
y entre gritos y canciones,
y almendras y confitura,
y refresco, el señor cura
nos dará las bendiciones.
Y tú mi mujer serás
y nos será el mundo estrecho.
y en mi alma y en mi pecho
y en mi casa mandarás;
tú serás la reina aquí,
tú harás lo que te convenga,
y cuanto yo gane y tenga
siempre será para tí.
Y pues ventura y placeres
cifro en ese piro rico...
abre, Palomita, el pico,..
y pide más, si más quieres!

PALOMA
Puede no ser verdadero
tal amor, ni ser profundo,
pero no he visto en el mundo
un amor más zalamero.

LAMPARILLA
Es que...

PALOMA
Tratemos ahora
de un importante negocio.

LAMPARILLA
¿Por qué en tus momentos de ocio
te has hecho conspiradora?

PALOMA
Porque usté...

LAMPARILLA
El usté me extraña;
sin tú me quedo en mis trece!

PALOMA
(Bajando al proscenio con mucho misterio)
Pues tú y yo según parece...
¡vamos a salvar a España!

LAMPARILLA
¡Hija! ¡Es una friolera!

PALOMA
¡Te parece poco!

LAMPARILLA
¡Asaz!
¡Que la dejemos en paz,
eso es lo que ella quisiera!
¡Desde que pobres y ricos,
sacerdotes y seglares,
paisanos y militares;
nombres grandes y hombres chicos,
con planes é ideas raras,
y reformistas haciéndonos,
estamos siempre metiéndonos
en camisa de once varas,
está la patria en un tris!
Con mucho menos hablar
y mucho más trabajar
se salvará el país!

PALOMA
Un gran filósofo eres;
pero aplícate a tí el cuento,
que jamás estás contento
con el gobierno!

LAMPARILLA
¿Qué quieres?
Como en España nací,
la política me apremia,
y como es una epidemia
también me ha cogido a mí!
—¡Habla! y sé conmigo franca,
¿por qué plan mi lanza enristro?

PALOMA
Porque el rey nombre ministro
¡al conde Floridablanca!

LAMPARILLA
¿Y qué tienes tú que ver?
Paloma. La Marquesita ha pedido
tu apoyo y se le he ofrecido

LAMPARILLA
¡Ni que fueras mi mujer!
Pero en fin, bien hecho está!
Si así te agrada, aquí estoy!

(Con aire de matón)

¿En dónde nos prenden hoy?

PALOMA
Se trata de...

(Se para al ver a lo lejos a Don Luis y a Don Pedro)

LAMPARILLA
¡Dílo ya!

PALOMA
¡Ocultarme es necesario!

LAMPARILLA
Mi casa. .

PALOMA.
(Parándose en la puerta de la tienda)
Aunque yo te aprecie,
no debo...

LAMPARILLA
¡Será una especie
de anticipo extraordinario!
¡Entra!

(Queriendo cogerla la cintura)

PALOMA
¡Sin tocar!

LAMPARILLA
Consiento,
aunque no hay ni un comerciante
que sus fondos adelante
sin cobrar tanto por ciento!

(Entran en la barbería y hablan con interés sin cesar, mientras los otros se adelantan)


ESCENA VIII

Don Luis de Haro, Don Pedro, en la escena, y La Paloma y Lamparilla en la tienda.

PEDRO
Ya veis cómo do han cejado
en sus satánicos planes.

LUIS
¿Y están ya en la casa?

(Señalando a la de la Marquesita)

PEDRO
¡Todos!

LUIS
Entonces la cosa es fácil.
¿Y cómo os llegó el aviso?

PEDRO
Como siempre en estos lances.
Hay un traidor entre ellos
que quiere congratularse,
vendiendo a todos sus cómplices,
con el marqués de Grimaldi.

LUIS
Y ha dicho...

PEDRO
Toda la intriga
con los menores detalles.

LUIS
¿Y qué ha dispuesto mi tío?

PEDRO
Que cien guardias y un alcalde
prendan a Floridablanca
cuando de penetrar trate
en Palacio; que cincuenta
walonas en esta calle
penetren en la morada
de la Marquesita y aten
codo con codo a los que haya,
llevándolos a la cárcel
.
LUIS
¿Y a ella también?

PEDRO
Si se encuentra
entre ellos no ha de escaparse.

LUIS
Dama es de la Infanta.

PEDRO
Y ellos
¡también son nobles y grandes
de España!

LUIS
(¡Oh, aunque mal haga,
fuerza es que mi amor se salve!)

(Lamparilla habla con Lope y sus Mancebos y estos salen por la puerta que da frente al público, escondiéndose en el primer término de la plaza)

PEDRO
Los imbéciles comprados
para que rompan cristales
y alboroten, no verán

(Va oscureciendo poco a poco)

que se les opone nadie,
y mañana serán presos
en sus mismas casas.

LUIS
¡Diantre!

(Empieza a oscurecer)

¡Bien puede estaros mi tío
agradecido!

PEDRO
Ya sabe
que le soy fiel, y si acaso
vos podréis recomendarme.

LUIS
(¿Cómo salvarla de este hombre?)
¿Y los guardias?

CAPITAN
Esperándome
en las gradas de la iglesia!

LUIS
Va anocheciendo...

CAPITAN
¡No es tarde!
Hasta que sea de noche
no saldrán de esos umbrales!

LUIS
Id por ellos! (Mientras tanto
yo lograré que se escape!)

PEDRO
¡No hace falta! ¡Vedlos!

(Los Guardias walonas aparecen en el foro a lo lejos)

LUIS
(¡Ah!
no puede librarla nadie!)


ESCENA IX

Don Luis, Don Pedro, el Capitán en el proscenio. La Paloma y Lamparilla en la tienda. Lope, Mancebos y otros diez o doce más en la puerta de la barbería; los Guardias en el foro.

LOPE.
(A Lamparilla en voz baja)
(¿Qué hay, maestro?)

LAMPARILLA
¿Están ahí todos?

LOPE
Los cuatro y los oficiales
del carpintero de al lado,
y seis de la tienda de Angel.

LAMPARILLA
¡Oíd!

(Todos le rodean)

PALOMA
Los Guardias walonas...

(Viéndolos)

LOPE
¡Demonio!

LAMPARILLA
¡Malas señales

(A Lope)

son esas! ¡Trae la vihuela!

LOPE
¿Qué pretendéis?

(Dándosela y sacando ana silla)

LAMPARILLA
Que nos hallen
entretenidos y crean
que os parasteis a escucharme;
pues si no les chocaría
tal reunión en la calle.

(Se sienta a la puerta de frente al público y todos le rodean. La Paloma en el quicio de la otra puerta)
PALOMA
Si me acercara a la reja
y consiguiera avisarles
del peligro... ¡Hacia aquí miran!)

LOPE
¡Ande la vihuela!...

TODOS
¡Ande!,..

(Música)

Lamparilla toca la vihuela y canta.

LAMPARILLA
En el templo de Marte
vive Cupido.
Vive Cupido
¿Quien será la bribona
qué le ha escondido?
Anda, salero,
no sabes, Palomita,
¡lo que te quiero!

LOPE y MANCEBOS
¡Viva la gracia!
¡Viva el aquel
del Barberillo
de Lavapiés!

GUARDIAS
(Avanzando lentamente y observando a todos)
Mucho disimulo,
mucha discreción,
¡y descubriremos
la conspiración!
La mirada fija
y el aire marcial,
y caer sobre ellos
al dar la señal.

LAMPARILLA
(A todos los que le rodean, con gran interés)
(Por calles y plazas
y echando a correr,
todos los faroles
tenéis que romper.
Gritad sin descanso,
romped sin parar,
y ahí van cien doblones
para merendar)

(Les da el bolsillo de la Marquesita)

(Cuando los Guardias se les acercan, se abre el corro y sigue Lamparilla cantando a la vihuela)

LAMPARILLA
Dicen que Sabatini
pone faroles.
porque no ven los rayos
de tus dos soles;
abre tus ojos,
y el los irá apagando
poquito a poco.

LOPE y MANCEBOS
¡Viva la gracia!
¡Viva el aquel
del Barberillo
de Lavapiés!

(Lamparilla da la vihuela a Lope y éste entra en la tienda con ella y con la silla)

(Hablado)

CAPITAN
(A los Guardias)
¡Alto!

PEDRO
Capitán, ¡enfrente
de esta casa y de manera
que nadie pueda salir
ni entrar sin que se le vea,
que descanse la patrulla;
coloque usted centinelas,
y al encender los faroles,
adentro.
(Los Guardias se retiran por la derecha menos el Capitán, que se queda en la escena)

LAMPARILLA
(¡Malditos sean!)

PALOMA
(¡Se quedan aquí! Cogidos
están!)

LAMPARILLA
(¡Sálvese el que pueda!)

PALOMA
(Es que están los conjurados
en casa de la Marquesa)

LAMPARILLA
(Y no nos quitan los ojos!
¡Paloma! ¡si te interesa
tu cuello vele arreglando,
porque esta noche nos cuelgan!)

LUIS
¡Señor don Pedro, palabra!

(Se retiran del Capitán, que se pone a pasear a lo largo de la escena)

LOPE
(A Lamparilla)
(¿Y nosotros?)

LAMPARILLA
¡Manos quietas
hasta que os avise!)

PALOMA
(¿Pero
y qué hacemos?

LAMPARILLA
(Te hacen señas
desde esa ventana)

(Una mano de mujer hace señas con un papel desde la reja última de la casa)

PALOMA
(Saliendo de la tienda)
(¡Voy!)

LAMPARILLA
(¡Un papel cae de la reja!)

(Dejan caer el papel)

PALOMA
¡Yo le cogeré!...

LAMPARILLA
(Cuidado:
¡tengamos mucha cautela!)
(Los dos, evitando que los vean, salen de la barbería y atraviesan la escena para coger el papel que ha caído de la reja)

PEDRO
¿Qué pedís?

LUIS
¡Lo que mi amor
y aun mi deber aconseja!

(Lope sale de la trastienda con un velón de mecheros encendido, que coloca en una mesilla de la tienda)

Si de matar se tratara
a mi tío; si la empresa
fuera en lugar de una cabala
una colisión sangrienta,
yo el primero prendería.
a esa dama, aunque perdiera
yo mi amor y ella la vida.

(E1 Capitán sigue paseándose)

Pero aquí sólo se juegan
de dos primeros ministros
el poder, no la cabeza.
Ya no son estos los tiempos
de Calderón. Luna y Lerma,
y una mujer nada importa
en una intriga como esta.

PEDRO
Si está en la casa, a la cárcel
irá con todos.

LUIS
(¡Oh!)

LAMPARILLA
(Al ver al Capitán)
(¡Quieta!
¡que vuelve!)

(Se quedan inmóviles al lado de la reja)

PEDRO
Yo siento mucho
desagradaros, mas eso
es mi orden y la cumplo.

LUIS
Pero si yo os respondiera
de su persona...

PEDRO
¡Es inútil!

PALOMA
(¡Ya está aquí!)

(Cogiendo un papel que está en el suelo)

LAMPARILLA
(Pronto: a la tienda)

(Vuelven corriendo a entrar en la barbería)

LOPE
Ya encienden los faroles... (A Lamparilla)

(Por el foro se ve un gallego con su escalera y un hachoncillo, que mueve a un lado y a otra, encender los últimos faroles del foro. Lo mismo hace otro con los de la escena, sin
hacer caso de lo que en ella pasa)

LAMPARILLA
¡Cuando acaben su tarea!

PALOMA
Lee.

LAMPARILLA
(Leyendo el papel)

«Aunque estamos descubiertos,
»nos salva la Providencia.
»Hace ya un rato que estamos
»trabajando con piquetas,
»procurando no hacer ruido,
»en la pared medianera
«que separa por fortuna
«nuestras dos vecinas cuevas.
«Ayudad por ese lado
«pronto, y la victoria es nuestra.»

PALOMA
Conque tarden en entrar
dos minutos...

LAMPARILLA
Baja apriesa

(A Lope, después de abrir la trampa)

con los carpinteros.—Sirven
los garrotes de herramientas.

LOPE
Pero ¿qué hay que hacer?

(Siguen hablando bajo, y después Lope y dos más bajan por la cueva de la barbería con rapidez. Los Guardias aparecen otra vez y se forman)

PEDRO
(A Don Luis)
Buscad
a vuestro tío: si ordena
que en libertad se la deje,
libre a vuestra vista queda.

LUIS
¡Y si no le encuentro!...

PEDRO
Entonces
cumplir mi consigna es fuerza.

LUIS
¡Tenéis razón! ¡Adelante!

PEDRO
¡Cuando gustéis!

(Al Capitán)

La hora es esta,

CAPITAN
¡Guardias! ¡Atención!

PEDRO
Se trata
de prender de grado o fuerza
a cuantos en esa casa
conferenciando se encuentran.
Sea cual sea su sexo,
sea su clase cual sea,
son reos de Estado, y de ellos
responde vuestra cabeza!
Si obedecen nuestras ordenes,
si no oponen resistencia,
con prender a todos basta!
Pero si se resistieran,
fuego en ellos, y sean suyas
las terribles consecuencias!

CAPITAN
¡Guardias!
¡Preparen!

(Los guardias obedecen)

LUIS
¡Nosotros
llamemos primero!

PEDRO
¡Sea!

(Se acercan a la casa y llaman con fuerza. La Paloma y Lamparilla a los dos lados de la escena en la barbería; detrás de ellos los demás grupos)

(Música)

LUIS y PEDRO
¡La puerta de esta casa
abrid de par en par,
que va la fuerza armada
por ella a penetrar!

LAMPARILLA
(¡Si acaso se resisten
perdidos a ser van!)

PALOMA
(¡En estas dilaciones
su salvación está!)

(La puerta se abre de par en par)

CAPITAN y GUARDIAS
Abierta está la puerta,
no hay nadie en el zaguán,
tal vez una emboscada
armándonos están.

PEDRO
Preparen los fusiles,
y a la menor señal,
que caigan los primeros
que intenten escapar.

CAPITAN y GUARDIAS
Avancen los Guardias,
y, si es menester,
por salvar el orden
arda el Lavapiés.

PEDRO
Entren uno a uno
con seguridad,
por si los infames
ocultos están.

GUARDIAS
(Entrando en la casa uno tras otro)
Vamos entrando
poquito a poco,
y así evitamos
cualquier revés.

LAMPARILLA
(A los que suben por la trampa)
Vamos saliendo
poquito a poco
y así se evita
cualquier traspiés.


ESCENA X

Dichos, la Marquesa, Conjurados, Lope y Mancebos, sableado por la trampa de la barbería.

PALOMA
¡Marquesa!

(Viendo a la Marquesa que sube por la trampa)

MARQUESITA
¡Paloma!
¡El Duque y seis más
son todos los jefes
que libres están!

GUARDIAS
¡Con mucho disimulo
con mucha aceptación!
y desuniremos
la constitución.

PEDRO, CAPITAN y GUARDIAS
(Entrando en casa de la Marquesa)
¡Nuestro sin duda
el triunfo es!

LAMPARILLA y PALOMA
¡Víctor el barrio
de Lavapiés!

(La Marquesa, la Paloma y los seis conspiradores huyen por la puerta de la barbería de frente al público. Lamparilla y los Mancebos y mozos se reúnen en el proscenio armados de palos y piedras)

GUARDIAS
(Dentro de la casa)
¡Nuestro sin duda
el triunfo es!

LAMPARILLA y MAJOS
¡Quédese a oscuras
el Lavapiés!

(Gran gritería. Tiran la escalera del Sereno y empiezan a romper los faroles. Ruido de cristales. Voces, etc.)

FIN DEL ACTO SEGUNDO




ACTO TERCERO

Habitación de la Paloma. en la calle de Toledo. Sala blanca, muy limpia, con dos espejitos pequeños de cornucopia. Una cómoda de la época y una Virgen con fanal encima. En el foro ventana saliente abuhardillada, con varias macetas de plantas de invierno. Una jaula pintada de verde con un jilguero dentro y colgada de modo que pueda colgarse y descolgarse con facilidad. A la derecha puerta que conduce a la alcoba de Paloma. A la izquierda otra que figura dar a la escalera. Sillas bajas de respaldo y cestas de costura.


ESCENA I

La Paloma, Costureras.

Al levantarse el telón la Paloma y las Costureras están sentadas en grupos cosiendo una camisa de hombre cada una, sin que el público las vea hasta que marca la letra del coro.

(Música)

TODAS
(Cosiendo)
El noble gremio
de costureras,
permite sólo
niñas solteras,
que se reúnen
una semana
en la vivienda
de cada hermana
para que puedan,
al trabajar...
coser y cantar,
coser y cantar.
Puntada corta
y buen estilo;
garganta fresca
y fuerte el hilo.
Voz incansable
y buena vista;
perfecto oído,
muñeca lista,
y aunque haya mucho
que trabajar...
coser y cantar,
coser y cantar.

PALOMA
(Se levanta. Las demás siguen cosiendo)
Siga la costura,
siga el gorgorito,
mientras que yo arreglo
a mi pajarito;
a ver si escuchándonos
sin interrupción
aprende la música
de nuestra canción.

COSTURERAS
Pajarito que estás entre faldas,
y que a todas solteras nos ves,
di a los hombres que pasan que estamos
cansaditas de tanto coser.
Pí, pí, pí,
pajarito ven;
trae aquí
quien nos quiera bien,
que tú harás,
si me escoge a mí,
pí, pí, pí, pí, pí, pí, pí, pí, pí.

PALOMA
¡Ya está cuidado el pájaro!

TODAS
Dio fin nuestra labor.

(Levantándose)

PALOMA
Veamos la costura...

TODAS
La hicimos con primor.
Cosemos por contrata
y hoy mismo hay que entregar.
¡Los guardias españoles,
muy bien servidos van!

PALOMA
Señoras costureras,
mucha atención,
a ver si está corriente
el camisón.

(Saca la camisa de hombre levantándose)

COSTURERAS
¡El camisón!,
¡el camisón!
¡el camisón!

(Todas se ponen en fila, con la camisa que cosían en la mano izquierda y accionando con la derecha)

UNAS
¡Camisón!, si a tu dueño
le sientas bien,
¡camisón!
dile que va en tus pliegues
mi corazón,
¡camisón!

OTRAS
¡Camisón!, si su pecho
vas a abrigar,
¡camisón!
dile que quien te ha hecho
desea amar
¡camisón!

UNAS
¡Camisón!, si tus mangas
me abrazan hoy,
dile que, aunque bonita,
soltera soy.

OTRAS
¡Camisón!, ¡con más gana
que de coser,
estaría bailando
así con él!

TODAS
Dile que yo tengo
alma y corazón,
dile que jurarme
puede su pasión;
dile que me saque
de esta situación
para que le cosa
otro camisón.
¡Camisón! ¡Camisón! ¡Camisón!

(Estas últimas palabras doblando al tiempo las camisas y echándolas en las cestas. Es juego de dirección de escena)

(Hablado)

Mientras la escena que sigue, toda costurera retira su silla y la coloca en la pared para que quede desembarazado el proscenio.

PALOMA
¡Vecinas y compañeras!
pues ya concluida está
la labor extraordinaria,
y al Pósito hay que llevar
estas prendas de vestuario,
hagamos punto final
a nuestra tertulia!

COSTURERA 1ª
¡En marcha!

COSTURERA 2ª
Mañana a mi casa... ¿Irás?

PALOMA
Hijas, desde que no soy,
porque no me gusta ya,
costurera de lo fino
y gano menos jornal,
no salgo nunca de casa.

COSTURERA 1ª
¡A la Manuela!

PALOMA
Que cobre
la costura y traiga más.

COSTURERA 2ª
Pero Paloma, ¿por qué,
y esto no es curiosidad,
sino interés, ya no coses
á la gente principal,
y no sales de tu cuarto
ni un solo día?

PALOMA
¡Ahí verás!

COSTURERA 1ª
Tú tienes gato encerrado...

COSTURERA 2ª
¡Salga el gato!

COSTURERA 1ª
¡La verdad!

PALOMA
Si en mi casa no hay ratones...
¿a qué quiero ese animal?

COSTURERA 2ª
Si sabemos que te gustan
el aire y la libertad,
y que con el Barberillo
ibas a matrimoniar,
y bordabas a marquesas
y a damas de calidad,
¿cómo hace un mes que te ocultas
y que no sales jamás
¿y que no te se ve el pelo?

PALOMA
Pues hija, a la vista está,
y que es todo mió... mira!...

COSTURERA 1ª
No nos lo quiere contar;
déjala!...

PALOMA
¡Si no hay misterio!...

COSTURERA 2ª
¿No?

PALOMA
¡Tengo un pie malo!...

COSTURERA 1ª
(Con sorna)
¿Cuál?

PALOMA
¡Este!... La otra noche di
un traspiés!...

COSTURERA 2ª
¡Así sabrán
pronto de qué pie cojeas
tu novio y la vencidad!

PALOMA
Aunque me he torcido el pie
no he llegado a cojear.

COSTURERA 1ª
¡Pues es raro!

PALOMA
¡Conque, agur!

COSTURERA 2ª
(¡Vaya! no la quemes mas!)

(A la otra)

Paloma, muy buenas tardes.

COSTURERA 1ª
¡Hija, que te ponga un par
de sanguijuelas tu novio

PALOMA
¡Gracias! ya me las pondrá!

COSTURERA 2ª
¡Y con mucha yesca!... No
te vayas a desangrar!

PALOMA
¡Estáis de humor!

COSTURERA 1ª
¡Note tuerza
el otro pie!...

COSTURERA 2ª
¡No andes más!
Paloma. ¡Buenas tardes!...

COSTURERA 1ª
(¡Que reguarde
su secreto!)

COSTURERA 2ª
¿Qué? ¡No tal!
¿No nos lo dice? Nosotras
lo vamos a averiguar)

PALOMA
(¡Algo traman!)

(Observándolas)

COSTURERA 1ª
(Pero...

COSTURERA 2ª
Chito)
¡Que sigas sin novedad!
¡hasta mañana!

COSTURERA 1ª
(¿Mañana?
eso después se verá!)

(Se van por la puerta de la escalera, con el tórnelo de su canción en la orquesta)


ESCENA II

PALOMA.
Ni yo sé cómo he podido
ocultarles la verdad
tanto tiempo por fortuna,
hoy mismo se ha de efectuar
la marcha, y cuando ellas vuelvan
volado el pájaro habrá.
¡Un mes de encerrona! Y gracias
que se han podido burlar
hasta hoy todas las pesquisas
de alguaciles y demás
uñas largas, que si no,
Dios sabe!... Haré la señal.

(Se acerca a la puerta de la derecha y da dos golpes separados y un repique en las hojas)

¡Señora! ya estamos solas!

MARQUESITA
(Dentro)
¡No he concluido!

PALOMA
Mirad
que es tarde.—¡Ah! qué distracción!
se me olvidaba cerrar
la puerta de la escalera.
Esperaos!

(Se dirige a cerrar la puerta de la escalera y aparece Lamparilla)

LAMPARILLA
¡Alto allá!
que soy yo!

PALOMA
¡Pues entra y cierra!

LAMPARILLA
¡Maldita casualidad!

(Entra con rapidez y cierra la puerta con cerrojo. Trae una bacía debajo del brazo)


ESCENA III

La Paloma, Lamparilla.

PALOMA
¿Te han visto?

LAMPARILLA
Como que estaban
en lo oscuro del zaguán
las costureras. Yo entré,
francamente, sin mirar,
y al pisar el escalón
primero, ¡oh fatalidad!
¡me vi de pronto asaltado
por ellas en al portal.
«Lamparilla... barberillo...
»a qué vienes?... dónde vas?...
»¿dónde subes?.,, dónde bajas?...
»no te vayas!... ven acá!
»¿y la boda? ¿y el traspiés?
»¿Cómo vives? ¿Cómo estás?
»¡Ya no ríes... ya no cantas!
»¿Y te casas? haces mal!»
Yo a esta quiero, a esta no quiero,
empecé a despabilar
y a codazos por delante,
y a empujones por detrás,
y a empellones de costado,
y a esta un beso y a otra un par,
apenas me vi ya solo
en el piso principal,
me tragué las escaleras
con tanta velocidad,
como se traga Madrid
diez pueblos para almorzar!

(Pausa)

PALOMA
¡Cómo te habrás puesto el cuerpo!

LAMPARILLA
¡Así me han dejado en paz!

PALOMA
¡Vamos, que ha sido el retozo
una cosa regular!

LAMPARILLA
¡Benditos sean tus celos!

PALOMA
¿Por qué?

LAMPARILLA
¡Porque me amas ya!

PALOMA
¡Señor barbero, esa es
harina de otro costal!

LAMPARILLA
¡En siendo harina, los dos
sabremos hacer el pan!
¿A qué lo niegas? si pronto
esa boquita sin par
me va a dar un sí muy grande!...

PALOMA
¿Sí bemol?

LAMPARILLA
No, natural,
un sí... sin altos ni bajos...

(Queriendo abrazarla)

Paloma. ¡No empecemos! ¡Qué hay del plan?

LAMPARILLA Todo corriente. Don Luis
está vistiéndose...

PALOMA
¡Ah!...
la Marquesita también!...

LAMPARILLA
La tartana del tío Blas
el Zurdillo, está en la calle
de la Esperancilla ya,
con cestos, la bota, en fin,
cuanto puede hacer pensar
que nos vamos de merienda
al arroyo Abroñigal.
Allí el coche de colleras
espera; le guiará
el lacayo de don Luis;
cambiamos de sitio, y ¡zás!
en dos latigazos vamos

hoy a Aranjuez a parar,
¡y mañana que nos busquen!

PALOMA
¡Ya buscándonos están!...

LAMPARILLA
¡A tí no! ni a mí tampoco!
Aquella noche fatal
al ver las Guardias walonas
que estaba sin gente ya
la casa de la Marquesa,
no pensaron en bajar
á la cueva, así no vieron
el boquete magistral
que salvó a los conjurados;
yo quedé en mi casa en paz,
y tú en la tuya!...

PALOMA
(Bajando la voz) ¡Con ella,
que es un peligro!

LAMPARILLA
Sí tal:
mas ya ves, nadie hasta hoy
la ha venido aquí a buscar.
La policía en España
tiene el talento especial
de prender siempre a los tontos,
pero a los pillos, jamás:
conque mientras tengas pillos
en tu casa, bueno va!

(Cada vez que Lamparilla hace alguna alusión política, la Paloma da maestras de impaciencia)

PALOMA
¡Lo mejor es la del humo!

LAMPARILLA
Don Luis la quiere salvar
de las iras del ministro
su tío, a quien Dios no da
ni un tabardillo siquiera
para bien de España.

MARQUESITA
(Dentro)
¿Estás
sola aún?

LAMPARILLA
Conque hasta luego,
voy a don Luis a buscar
y venimos.

PALOMA
(A la puerta de la derecha)
¡Ahora voy!

LAMPARILLA
Quedan en seguridad
mañana, y nosotros dos
en la tartana de Blas
nos volvemos a casarnos
el día de Navidad.

PALOMA
¡Mucha prisa tienes!

LAMPARILLA
Hija,
tanto subir y bajar,
tanto ir y venir, me tienen
que no voy pudiendo más!
Tú llevas un mes también
encerrada en tu desván,
¡conque a ver!... si nos da e! aire.

PALOMA
¡De día!

(Retirándole a la derecha)

LAMPARILLA
¡Pues claro está!
Lo que es de noche en casándonos...

(Hablando solo)

el aire es perjudicial.

(Váse por la puerta de la escalera, que la Paloma cierra y corre a la de la derecha. Esta se abre y sale la Marquesa vestida de maja lujosa)


ESCENA IV

La Paloma, la Marquesa.

(Música)

MARQUESITA
Aquí estoy ya vestida
como hace al caso,
para ser una maja
de contrabando.

PALOMA
Como usía ha nacido
en nuestros barrios,
es maja verdadera
sin contrabando.

MARQUESITA
Me sentí muchas veces,
pero ahora es fuerza
que las dos parezcamos
majas de veras.

LAS DOS
Y que digan al vernos
por el camino:
"¡paso! que ahí van dos majas
de lo más fino!"

MARQUESITA
La planta es buena:
mas si hay que hablar,
¡yo temo echarlo
todo a rodar!

PALOMA
¡La cosa es fácil!
Y ahora verá,
para ser maja
cómo hay que hablar.

(Imitando el desgarro de las majas)

Ende que te he conocío,
no he güelto a ver a Alifonso,
pa que naide te eche el mirlo
de que m'han visto con otro.
Pero si tú a la Grigoria,
otro muñuelo la das,
la levanto el... cuarto bajo
y la barro el... prencipal.

(Haciendo ademán de azotarla)

MARQUESITA
(Imitando en sus movimientos a Paloma)
Como se pone en la cara,
tantos untos una usía,
¡naide sabe cuando pasa,
si es mujer u droguería!
Y si el marío la besa
cuando está a medio pintar,
si no traen agua caliente
no los puen desapegar.

PALOMA
Ahora sólo falta
pa ser de Madrí,
a los que se acerquen
responder así
“Si quié usté reirse
compre un mono u dos...
cudiao con el hombre...
¡misté que redios...!”

MARQUESITA
“Si quié usté reirse,
compre un mono u dos...
cudiao con el hombre...
¡misté qué redios...!

(Hablado)

MARQUESITA
Si con este aprendizaje
me descubren en la marcha,
o soy muy torpe, Paloma,
o tengo mucha desgracia.

PALOMA
¿Qué es descubrir? Pasaremos
por las calles que nos faltan
hasta llegar a la ronda
como Pedro por su casa,
y una vez en el arroyo,
¡échanos un galgo!

MARQUESITA
Gracias
a tu bondad he podido
vivir oculta en tu casa
un mes; gracias al cariño
de don Luis, hoy se prepara
nuestra fuga: ¿con qué puedo
pagaros mercedes tantas,
si confiscados mis bienes
y mi vida amenazada,
sin título y sin fortuna
tengo que salir de España?

PALOMA
La Infanta ¿no es vuestra amiga?

MARQUESITA
Comprometida se hallaba
con nosotros y debemos
con nuestra ruina salvarla.
Hablemos de tí. Tú has hecho
sacrificios de importancia;
has dejado tus labores,
perdido tus buenas casas
por guardarme y por servirme '
sin aceptar una blanca
de mi mano. Di, Paloma,
¿qué quieres que por tí haga?

PALOMA
Conservarme algún recuerdo
en un rincón de su alma;
y cuando, -como es forzoso,
vuelva usía un día a España,-
construir una capilla
a  mi patrona, que se halla
en un portalillo estrecho,
y hacer que a tan noble dama
la Virgen de la Paloma
deba su altar y su casa.

MARQUESITA
Así lo haré... pero en tanto
mi cofrecillo...

PALOMA
Hace falta
para el viaje...

MARQUESITA
¡Eres pobre!

PALOMA
Pues por eso tiene gracia
lo que hago, si fuera rica...

MARQUESITA
Ten esa sortija...

(Queriendo quitársela del dedo para dársela)

PALOMA
¡Vaya!...
es un diamante muy gordo
para mí...

(Viéndola)

MARQUESITA
¿Qué? ¿no te agrada?

PALOMA
Prefiero esta que tiene
una crucecita blanca.

MARQUESITA
Era de mi madre...

PALOMA
Venga.

MARQUESITA
Pero... ¡Si no vale nada!

PALOMA
¿Para usía mucho?

MARQUESITA
¡Mucho!

PALOMA
¡Ya estamos en paz!

(Poniéndosela)

MARQUESITA
¡Bien haya,
tu proceder! ¿para qué
necesitas más alhajas?
que tu corazón, si es digno
de ser...

PALOMA
De una menestrala.
Si Dios da fortuna a unos,
a otros altiva prosapia,
a ese talento sublime,
a aquel ingenio y audacia,
algo ha de dar a los pobres
cuando reparte sus gracias.

MARQUESITA
¡Mucho te ha dado, Paloma!

PALOMA
Bendita sea. ¿Quién llama?

(Llaman en la izquierda)

LAMPARILLA
(Dentro)
¡Ego sum!

PALOMA
(Abro la puerta)
¡Es mi barbero!

LAMPARILLA
Ya estamos todos en casa.


ESCENA V

Marquesa, la Paloma, Don Luis, Lamparilla, que entran por la izquierda y cierran la puerta, vestidos de mijo con sombrero y capa.

PALOMA
¿Don Luis!

LUIS
¡El mismo!

LAMPARILLA
¡Ahí va un majo
con todas sus circunstancias!

LUIS
¡Estrella!

MARQUESITA
¡Luis!

LAMPARILLA
¡Pues tampoco
parece falsificada!

LUIS
Ya va a ser pronto la hora.

MARQUESITA
Escucha antes dos palabras!

LAMPARILLA
(A Paloma)
¿No has visto nunca comedias?

PALOMA
Ya lo creo, he visto varias.
Por el sótano y el torno,
La niña boba, el Tetrarca
de Jerusalén.

LAMPARILLA
¡Atiza!

PALOMA
La villana de la Sagra;
Doña Isabel la Católica
pisando hielos y escarchas
para batir a los moros
en la vega de Granada,
o el Ave-María en triunfo.

LAMPARILLA
Título de siete cuartas.
¡Tienes todo un repertorio!

PALOMA
¿Y qué?

LAMPARILLA
Pues sigue la pauta.
Frente a la concha se quedan
siempre el galán y la dama,
y el gracioso y la graciosa
a la derecha se apartan;
Los primeros se echan flores
en relaciones muy largas
de picadillo... y los otros,
cuando los amos acaban,
echan la suya imitando
sus gestos y sus palabras.
«Tiquis... miquis... tiquis... miquis...
«oye!... cesa!... mira!... aguarda!...
»¡Vete... vuelve!. . atiende!... escucha!...
«huye!... cielos! dime!... calla!...»
El público aplaude mucho...
los cómicos dan las gracias,
y el empresario repite
la misma función mañana;
con que... vente a la derecha
que va a principiar la dama!

(Se retiran los dos a la derecha)

MARQUESITA
(A Don Luis)
Aun creyéndote discreto,

(La Paloma se pone la mantilla)

fiel amante y buen amigo,
tuve que guardar contigo
mi político secreto,
y perder calma y reposo,
soportando mal mi grado
tu dolor de enamorado
y tus quejas de celoso.
Á haber triunfado en la empresa
y haber sido tú el vencido,
a salvarte hubiera ido
la mano de tu Marquesa,
y nada en contra me arguya
tu carácter orgulloso,
pues amparo generoso
hoy acepto de la tuya.
Sea cualquiera el rigor
con que nos trate la suerte,
ni el destierro, ni la muerte
entibiarán nuestro amor,
y pues salvarme has querido,
y vienes tu brazo a darme,
quiero perderme o salvarme
del brazo de mi marido!

LUIS
Lo que por mí hubieras hecho,
hoy, Estrella, en tu bien hago,
que de esta manera pago
la constancia de tu pecho.
Tuyo soy, tuyo seré,
y pues que mi amor te di,
o me salvaré por tí,
o por tí me perderé;
y sin que hagamos traición
cada cual a nuestra idea,
en suerte o desgracia sea
uno nuestro corazón.
¡El empeño aceptes!

MARQUESITA
¡Sí!
yo lo juro!

LUIS
¡Yo también!

MARQUESITA
¡Que Dios nos escuche!

LAMPARILLA
¡Amen!
Pues ahora me toca a mí.

(A la Paloma)

¡Que Grimaldi nos ataje
o que nos destierre a Cuba;
que Floridablanca suba,
que el conde de Aranda baje,
que para que estén contentos
y vivan sin guerra y saña
soporte la pobre España
más ministros que conventos;
que en progresión singular
y siguiendo este registro
quien no haya sido ministro
no se puede empadronar;
que en el tiempo venidero
sea prócer un corsario,
y ministro un boticario,
y embajador un barbero,
y se lea en una tienda
Consulado y Hostería,
y en otra, Lucas García,
sastre y ministro de Hacienda;
y sea España capaz
de vivir años sin ley;
y sin gobierno, y sin rey,
y sin dinero y sin paz,
nunca faltará en la villa,
tras de tantas navidades,
para decir tres verdades
un barbero Lamparilla,
como el que siempre de broma
vivió de amor en las redes,
con el permiso de ustedes,
abrazando a la Paloma!
¡Ahora tú!... (A la Paloma)

PALOMA
Barbero indino,
gatera de mano inquieta,
con pretensión de profeta
y con puntas de adivino,
que corta, desuella y raja
atropellando por todo,
y afeita del mismo modo
con la lengua y la navaja,
si defenderme no puedo
de tu amante algarabía,
¿por qué pasastes un día
por la calle de Toledo,
y sin dejarme después
por plaza, arroyo y acera,
quieres hacerme barbera
del barrio de Lavapiés?

LAMPARILLA
¿Por qué ha de ser, alma mía?
Porque haces falta ya,
porque sin mujer no está
completa la barbería,
porque tu cara asomando
en la tienda de repente,
hará olvidar al paciente
que le están despellejando.
Sé que no faltarán pillos
que por tu rostro hechicero
acudan, pero un barbero
nunca repara en pelillos,
y menos si su mujer
no deja que otro se explique:
y ahora basta de palique,
que falta mucho que hacer.
¡Es la hora!

LUIS
¡Vamos ya!

LAMPARILLA
(A la Paloma)
¿Estás dispuesta?

PALOMA
Por mí…

LUIS
(A la Marquesita)
¿Aceptas el riesgo?

MARQUESITA
¡Sí!
El cofrecillo...

PALOMA
Aquí está.

(Entra por él a la alcoba)

LAMPARILLA
¡Audacia, aplomo y valor!

MARQUESITA
De nosotros no te alejas.

LAMPARILLA
Hay que cambiar de parejas
para escaparnos mejor.

(Saca la Paloma un cofrecillo pequeño, que coloca sobre la cómoda)

Con el tripero Luisillo
Paloma la costurera…

(Se dan el brazo)

y Pilar la castañera
del brazo del barberillo
.
(Se cogen del brazo)

¡Estamos ya dos a dos!

LUIS
¡Cuatro majos parecemos!

LAMPARILLA
¡A santiguarse y marchemos!

(Se santiguan)

en paz y en gracia de Dios!

(Música)

Se colocan del brazo frente al público los cuatro.

LAMPARILLA
El sombrero hasta las cejas,

(Hace lo que dice)

¡y el embozo a la nariz!
y la mano en el embozo,
y la cara de perfil.

LUIS
El sombrero hasta las cejas,
y el embozo a la nariz,
y la mano en el embozo,
y la cara de perfil.
¿Así está bien?

LAMPARILLA
¡Va bien así!

LOS DOS
Esa es la figura exacta
de los majos de Madrid.

PALOMA
La mirada de soslayo,
la mantilla puesta en cruz
y la mano en la cadera
y la cara a media luz.

MARQUESITA
La mirada de soslayo,
la mantilla puesta en cruz,
y la mano en la cadera
y la cara a media luz.
¿Así está bien?

PALOMA
¡Va bien así!

LAS DOS
Esa es la figura exacta
de las majas de Madrid.

LOS CUATRO
De bracero las parejas
somos caminando así,
una estampa verdadera
de los majos de Madrid.

LAMPARILLA
Y en cuando estemos
en la tartana,
hay que dar suelta
a las gargantas;
que si los majos
van de merienda,
se les escucha
de media legua.

PALOMA
Y en la tartana
cantar es ley
las caleseras
de Lavapiés.

MARQUESITA, LUIS y LAMPARILLA
Pues ensayemos
por una vez
las caleseras
de Lavapiés

MARQUESITA, LAMPARILLA y LUIS
Pues ensayemos
por una vez
las caleseras
de Lavapiés.

TODOS
Entrando una maja
en San Lorenzo.
¡A la calesera!,
¡sámalacatron!
curas y sacristanes
se ahorran incienso,
que las manolas,
al moverse un poquito,
¡a la calesera!
¡sámalacatron!
huelen a gloria.
¡Ande la calesa,
no se pare, no,
que la prenda lleva
de mi corazón!

(Hablado)

LAMPARILLA
¡Conque el brazo y avivad!

MARQUESITA
¡Ya estamos!

LUIS
¡Resolución!

LAMPARILLA
Andando... ¡Calla!

(A la Paloma)

¡Atención!

(Lamparilla escucha a la puerta de la izquierda)

MARQUESITA
¿Qué es eso?

LAMPARILLA
¡Fatalidad!
¡gente sube!

LUIS
¿Están ahí?

LAMPARILLA
¡Es que son muchos!

PALOMA
Alerta.

(Va a cerrar)

LAMPARILLA
¡Es peor cerrar la puerta!

MARQUESILLA
¡La echarán abajo!

LAMPARILLA
¡Sí!

PALOMA
Mi alcoba tiene un sobrado.

LAMPARILLA
Súbelos á él, Palomilla.

PALOMA
¿Pero y tú?

LAMPARILLA
(Subiendo por la ventana del foro)

Por la bohardilla
gatearé en el tejado,
y por el primer desván
que abierto y sin gente halle,
me escurriré hasta la calle.

PALOMA
(Desde la puerta derecha. Don Luis y la Marquesa han entrado antes)
Pero...

LAMPARILLA
(Subido en la ventana)
¡Chito, que ahí están!


(Lamparilla se va por el tajado y la Paloma entra por la puerta de la derecha. Pausa corta)


ESCENA XI

Los Guardias Walonas y las Costureras, por la izquierda.

(Música)

GUARDIAS
Aquí están los que buscamos;
entrad, pues, sin dilación.

COSTURERAS
(¡Cuando está la jaula abierta,
es que el pájaro ya voló!)

GUARDIAS
¡Las vecinas que conocen
el terreno, guiarán!

COSTURERAS
Una mísera buhardilla
tiene poco que enseñar.

GUARDIAS
¡Registremos!...

COSTURERAS
¡Registremos!

GUARDIAS
(Entrando a la derecha)
¡Dos cuartitos hay aquí!

COSTURERAS
(¡La Paloma conspiraba!
¡quién lo había de decir!)

GUARDIAS
(Saliendo)
¡Aquí no hay nadie!

OTROS
(Da la escena)
¡Tampoco acá!

TODOS
¡Irá a la cárcel
la vecindad!

COSTURERAS
¿Pero a quién buscan?,
vamos a ver.

GUARDIAS
A tres bribones
de mala ley.
A una Marquesa
que se escapó
y a una Paloma
que la escondió.

COSTURERAS
Pues uno falta
para ser tres.

GUARDIAS
Y a un barberillo
de Lavapiés.

COSTURERAS
Busca, busca, busca,
vuela, vuela, vuela,
que se habrán marchado
por la callejuela.
Los Guardias Walonas,
según la canción,
siempre llegan tarde
a la procesión.

GUARDIAS
Busco, busco, busco,
corro, corro, corro,
cúmplense las leyes
con nuestro socorro,
sólo que sucede,
por fatalidad...
que a cuantos buscamos
se han marchado ya.

TODOS
Busca, busca, busca,
busco, busco, busco, etc.

(Hablado)

GUARDIAS
¡Pues aquí no hay nadie!

PEDRO
¿No?

(Ha entrado por la izquierda mientras el coro)

Esto ya de broma pasa.
Vamos a quemar la casa.

VOZ
(Dentro del cuarto, de varios Guardias)

¡Hay un sobradillo!

TODOS
(Corriendo a la derecha.)
¡Oh!

PEDRO
¡Dos veces nos han burlado;
a la tercera caerán!

GUARDIAS
¡En el sobradillo están!

PEDRO
La mitad... ¡vista al tejado!

(Varios Guardias se asoman por la ventana)

Rendios a discreción

(Alto a la puerta de la derecha)

o se os abrasa la piel!

(Don Luis aparece en la puerta)


ESCENA XII

Dichos, Don >Luis de Haro.

TODOS
¡Un hombre!

(Retrocediendo)

COSTURERAS
¡Calle! ¡no es él!

LUIS
¿Qué queréis?

CAPITAN
¡Daos a prisión!

LUIS
¡A mí!...

CAPITAN
Yo responderé...
¡dos majas!


ESCENA VIII

Dichos, la Marquesa, la Paloma, por la derecha.

GUARDIAS
¡Gracias á Dios!

COSTURERAS
¡Paloma!

PEDRO
Presas las dos.
¿Y el Barberillo?

PALOMA
¡Se fue!

PEDRO
¿Por dónde? Si hemos estado
desde la pared de enfrente
dejando entrar a la gente?

PALOMA
¡Se escapó... por el tejado!

PEDRO
¡Corta será su alegría!
la pista le seguirán
y prendiéndole estarán
tal vez en su barbería.

COSTURERA 1ª
(A la Paloma)
(Si nos lo hubieras contado
en vez de andar con tapujos!...)

PEDRO
¡Ea! ¡basta de dibujos!...

MARQUESITA
Nos vais a llevar...

PEDRO
¡Y atados!

LUIS
¡Eso no!

PEDRO
¡La culpa es suya!
Van ya dos!

LUIS
¡De ningún modo!

COSTURERAS
¡Paloma!

(Abrazándola)

PEDRO
¡Codo con codo!

COSTURERAS
Eso...

LAMPARILLA
(Dentro)
¡Aleluya! ¡Aleluya!...

TODOS
¡El barbero!

PEDRO
¡Chilla ¡chilla!
¡Como se escape le abraso!

LAMPARILLA
¡Aleluya!

(Entrando)

PEDRO
¡Quieto!

LAMPARILLA
¡Paso
al barbero Lamparilla!


ESCENA IX

Dichos, Lamparilla, por la izquierda.

PEDRO
¿Cómo?

PALOMA
¿Qué ocurre?

MARQUESITA
¡Qué afán!

PALOMA
(¿Habrá inventado un ardid?)

LAMPARILLA
¡Que está revuelto Madrid;
que a palacio todos van;
que vale el rey un imperio;
que tenéis la puerta franca,
que el conde Floridablanca
ha subido al Ministerio!

PALOMA
(A Don Pedro)
¡La única vez que acertasteis,
llegasteis tarde también!

LUIS
¡Adiós, Estrella, mi bien!

MARQUESITA
¡Recordad lo que jurasteis!

LUIS
Mi deber es compartir
la desgracia del vencido

MARQUESITA
¡Tu mano me has ofrecido
y yo te la iré a pedir!

LUIS
Entonces...

MARQUESITA
¡Yo soy tu esposa
sin que mi triunfo me importe!
Nada me llama en la corte
si dejo a España dichosa.

LAMPARILLA
(Con rapidez.)
¡Ay, señora, qué ilusión
creer que porque ha cambiado
el secretario de Estado
será feliz la nación!
Aunque suban a millares
a enmendar pasados hierros,
siempre son los mismos perros
con diferentes collares...

PALOMA
(Interrumpiéndole)
¡Mira... si te has de casar
conmigo, ten entendido
que de hablar has concluido...

LAMPARILLA
¿Pues qué he de hacer?

PALOMA
¡Afeitar!

LAMPARILLA
España...

PALOMA
Oírte no quiero.

LAMPARILLA
Yo aspiro...

PALOMA
¡A la barbería!

LAMPARILLA
Mis principios...

PALOMA
¡La bacía!

LAMPARILLA
Mis planes...

PALOMA
El navajero.

LAMPARILLA
Mas el país. ..

PALOMA
¡A callar!

LAMPARILLA
¡Pero cuando esté afeitando!...

PALOMA
¡Nada... afeitarás callando!
¡Será el primer ejemplar!...

(Música)

TODOS
Y es necesario
pedir perdón
a quien lo escucha
por lo que habló,
para que acabe
prontillo y bien
EL BARBERILLO
DE LAVAPIES.


FIN DE LA ZARZUELA

Información obtenida en:
https://archive.org/details/elbarberillodela28911barb

2 comentarios:

  1. Muy interesante y útil esta página tan completa.

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    1. Me alegro de que te guste y espero que lo disfrutes.

      Si algo necesitas no dudes en comentármelo.

      Saludos

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