jueves, 5 de junio de 2014

El Bateo (Libreto)



EL BATEO



Sainete lírico en un acto y cuatro cuadros.

Libreto de Antonio Paso y Antonio Domínguez.

Música de Federico Chueca.

Estrenado en el Teatro de La Zarzuela de Madrid, el 7 de Noviembre de 1901.


REPARTO (Estreno)


Nieves – Elena Salvador.

Visita – Isabel López.

Señora Valeriana – Nieves González.

La Madrina / Una Mujer – D. González.

Una Vieja – Wenceslada Pajares.

Wamba – Pepe Riquelme.

Lolo – Valentín González.

Pamplinas – Pablo Arana.

Virginio – Antonio González.

Celestino – Sr. Rodríguez.

Película - Sr. Mariner.

El Músico - Sr. Sánchez.

Expedito – Srta. Llanos.

Señor Pascual – Sr. Rubio.

Convidado 1º - Sr. Stern.

Convidado 2º - Sr. Climent.

Convidado 3º - Sr. Sanjuán.

Convidado 4º - Sr. Nadal.

Convidado 5º - Sr. Guerra.

Una Voz – Sr. España.

Organilleros – Srtas. Hidalgo, Soberano, Espinosa, D. González, Catalán, Andrés y Barquínez.

Convidados, músicos, camareros, chiquillos y Coro General.


ACTO UNICO

La acción tiene lugar en los barrios bajos de Madrid. En una casa de un barrio popular madrileño se prepara el bautizo (bateo) de un niño, hijo natural de Nieves, la cual piensa
casarse muy pronto con Lolo, el padre del niño. Los vecinos jalean al padrino, Wamba, un viejo anarquista que canta un tango en el que hace gala de todo su repertorio: bombas, fuego, dinamita y anticlericalismo. Entra Nieves, la madre del bebé, que muy agitada le cuenta a su madre, Valeriana, que ella y Lolo habían ido a oír misa y luego él había ido a contratar a un setimino de ciegos para que interpretara música, dado que en Madrid hay huelga de organilleros; al regresar ella hacia su casa se ha encontrado a un antiguo novio suyo, Pamplinas, que amenaza con impedir el bautizo y retar a Lolo, padre del niño. Llega Pamplinas y disputa con la madre y la hija, reprochando a Nieves que le haya engañado, a la vez que mantiene su amenaza a Lolo y afirma que el bautizo no tendrá lugar porque a él no le da la gana. Virginio y Visita entran en escena. El le declara su amor y ella, que estaba enamorada de Lolo, quien la abandonó para irse con Nieves, decide utilizarlo a su favor y le cuenta que todas las noches, a las dos de la madrugada, entra en casa de Nieves un hombre. Entra Pamplinas y Visita le pregunta maliciosamente por el bautizo.
Pamplinas repite que no se celebrará. A continuación, Visita encuentra a Lolo y le cuenta la misma historia, sugiriéndole que puede que él no sea el padre de la criatura. Lolo, preocupado, encuentra a Wamba y le cuenta las sospechas le asaltan y el posible engaño de la Nieves; Wamba decide que el bautizo se hará incluso si él tiene que entrar en la iglesia. Doña Valeriana y Nieves, que han oído las sospechas de Lolo, lo niegan, y Nieves dice que al verlos contentos, algunas personas se mueren de rabia.

El Cuadro Segundo muestra a los organilleros que van a participar en el festejo dispuestos a declararse en huelga. El Cuadro Tercero tiene lugar en el interior de una sacristía. El sacerdote pregunta el nombre de los padres del niño; al contestar Lolo, entra Pamplinas e interrumpe la ceremonia, diciendo que es mentira que el niño sea de Lolo. Nieves y Wamba tienen que sujetar a Lolo para que no se pegue con Pamplinas.
En el Cuadro Cuarto, la escena se traslada al merendero donde se celebra la fiesta del bautizo. Faltan Lolo y Pamplinas; Wamba los busca, expresa el temor de que se estén matando, mientras que la Nieves y su madre, la Valeriana, los buscan por todo el barrio. Poco después entra Lolo seguido por Pamplinas, ambos con semblante de haberse entendido. Lolo increpa a Pamplinas para que diga delante de todos lo que le ha dicho a él, y Pamplinas asegura que un hombre entra todos los días en casa de Nieves. Lolo pregunta a Nieves si eso es cierto. Wamba se adelanta y asegura que es cierto, pero que es él mismo quien visita la casa a causa de sus ocultas relaciones con Valeriana, la madre. Lolo salta de júbilo y abraza a Nieves pidiéndole perdón por haber dudado de ella; Visita se queda chasqueada. Pamplinas echa las culpas a la liosa de Visita, y ésta se las echa a Virginio, al que van a pegar, pero Wamba los detiene. Lolo dice que mañana irán todos otra vez a la iglesia para bautizar al niño. Wamba deberá formalizar sus relaciones con Valeriana, pero insiste en que por lo civil y con proclamas anarquistas; todos le abochornan y Wamba se dirige al público y pregunta si alguien quiere apadrinar al niño en su lugar.


CUADRO PRIMERO

Calle de barrios bajos de Madrid. Primer término izquierda, portal practicable, en el que hay varias jaulas de alambre y utensilios para trabajarlas. Primer término derecha, portal practicable de la panadería de Visita. Segundo término izquierda, taberna practicable. Segundo derecha, puerta y balcón, también practicables.

(Música)


Preludio


ESCENA I

(Wamba sentado en un banco. A la derecha, en primer término, de pie, tocador de guitarra. Coro General en semicírculo, en el centro las dos bailarinas, y en primer término izquierda, los dos Convidados y la Señora Valeriana con botella y copas, repartiendo vino al Coro General)

(Música)


Sevillanas

CORO
No quiere el Municipio regar
en el Lavapiés,
pa que no se deshaga la sal
que está por coger.
Llevan las madrileñas, ¡olé!
en el delantal,
un ramo de claveles, ¡olé!
y cuatro de azahar,
para adornar la Virgen, ¡olé!,
de la Soledad.

(Wamba pasa al centro)

(Hablado)

CONVIDADO 1.º
Vamos, padrino, cántese usté algo.

WAMBA
Yo no sé más que tangos anarquistas, dinamitistas y petroleristas.

CONVIDADO 1.º
Pues venga uno de esos explosivos.

(Música)


Tango de Wamba

CORO
Tun, turuntún,
tun, turuntún,
cuchichí, cuchichí,
cuchichí, cuchichí.

WAMBA
El día menos pensado
pasa una barbaridad.

CORO
¡Ah!
Cuchichí, cuchichí,
cuchichí, cuchichí.

WAMBA
Me paece que ni los rabos
quedan de la sociedad.

CORO
¡Oh!
Cuchichí, cuchichí,
cuchichí, cuchichí.

WAMBA
Estamos de tal manera
que si esto siguiera así,
la dinamita y el fuego
tendrán que venir.

CORO
¡¡Uf!!

WAMBA
Pues tanto nos van haciendo
que al fin habrá que gritar:
arriba los socialistas y abajo…

CORO
¿Eh?

WAMBA
No se puede hablar.

CORO
Tun, turuntún, etc.
Cuchichí, cuchichí, etc.

WAMBA
El día que yo gobierne,
si es que llego a gobernar…

CORO
¡Ah!
Cuchichí, cuchichí, etc.

WAMBA
Lo menos diez mil cabezas
por el suelo rodarán.

CORO
¡Oh!
Cuchichí, cuchichí, etc.

WAMBA
Haremos de carne humana
la estatua de Robespierre,
para que sirva de ejemplo
el mártir aquél;
haremos doscientas partes
del oro de la nación;
la una para vosotros
y el resto…

CORO
¿Eh?

WAMBA
Para el cantaor.

CORO
Cuchichí, cuchichí, etc.

TODOS
¡Qué tango más levantisco,
más chulapo y más guasón!
¡Pom!

(Hablado)

CONVIDADO 1.º
¡Olé por los tíos tangueándose!

CONVIDADO 2.º
Pa mí que usté ha pertenecío al Burrero.

WAMBA
Yo no puedo pertenecer a ninguna parte, porque el hombre es libre.

VALERIANA
(A Wamba)
Padrino, una copita.

WAMBA
¿Yo beber eso? Si fuera bala rasa no teníais que ofrecérmelo… A mí darme bebidas fuertes, como mis ideas.

VALERIANA
¡Qué Wamba éste!

WAMBA
¡Vaya! Supongo que sus habéis juergueao lo bastante. Así es que, de una en punto a una
y diez, tóo el mundo en el merendero del señor Pascual en la Florida. Eso, el que no quiera o que no pueda venir también a la iglesia, que el que venga tié que estar aquí mismo en punto de las doce, pa ir tóos en procesión con el muñeco.

VARIOS
Pues, hasta luego.

VALERIANA
Andar con Dios.

CONVIDADO 1.º
Asperar, ¿me se azmite una libertad?

VALERIANA
Hombre, según lo que sea…

CONVIDADO 1.º
Un ¡viva el padrino!

TODOS
Sí, sí; ¡viva el padrino!

(Vanse todos menos Valeriana y Wamba. Al ruido de los vivas sale Visita, que permanece en el dintel de la puerta)


ESCENA II

VISITA
¡Vaya un escándalo!

VALERIANA
(¡Ya está ahí ésa!)

VISITA
¡Ah!, que sea enhorabuena, abuela.

VALERIANA
¡Gracias!

VISITA
Y a usté también, señor Wamba.

WAMBA
No me llame usté Wamba, que me dan arcadas. Pensar que yo, presidente de cuatro cluses socialistas y secretario de La tea incendiaria, tengo el nombre de un monarca, y de un monarca cursi…

VALERIANA
¿Cómo cursi?

WAMBA
¡O gótico!, es lo mismo. Vamos, hombre, me desespero.

VISITA
¡Hija!, tienen ustedes un padrino que nos asusta a las burguesas; porque usté va a sacar de pila ese crío, ¿verdá usté?

WAMBA
Se lo he prometido al Lolo, que lo aprecio mucho, y lo cumpliré; pero yo no entro en la iglesia. Eso que no lo sueñen.

VISITA
¿Por qué?

WAMBA
Porque deprime. Lo que yo quiero es que, ya que el Lolo, o sea, el padre, es empleado de consumos, un impuesto que deprime al proletariado, el niño resulte una coluzna del anarquismo; y; si Lolo me deja que yo le eduque, lo primero que le enseño son las tres us que constituyen nuestra doctrina: Utopía, Unión y Uelga.

VALERIANA
¡Huelga! Por mor de la huelga de organilleros, vamos a estar toda la tarde sin música pa bailar; como no encuentre Lolo el setimino de ciegos que va por ahí.

VISITA
(Con intención)
Yo creo que tendrán ustedes música.

VALERIANA
Pues hija, si la hay, pué que usté disfrute de ella.

VISITA
Puede… ¿y la Nieves, ha salido?

VALERIANA
No creo que le importe a usté mucho, pero ha ido a la Paloma a oír misa pa poder divertirse luego, aunque rabien algunas.

WAMBA
(¡Toma caldo!)

VISITA
¿Qué me cuenta usté?

WAMBA
Vaya, señá Valeriana; écheme usté un ojito al establecimiento que voy a comprar el gorro de cristianar. Dice usté que no puede ser en forma de gorro frigio, ¿verdad?

VALERIANA
¿Está usté loco?

WAMBA
¡Qué lástima!

VISITA
Tráigalo usté con pompón.

(Riéndose. Mutis primera derecha)

WAMBA
Hasta luego.

(Mutis primera izquierda)

VALERIANA
Miá la…

(Nieves aparece por el foro izquierda agitadísima)


ESCENA III

NIEVES
¡Madre! ¡Madre!

VALERIANA
¡Nieves! ¿Pero cómo vienes sola? ¿Qué te pasa? Vamos, mujer, no me tengas con cuidao… Habla.

NIEVES
¡Pillo! ¡Charrán!

VALERIANA
Acaba de una vez.

NIEVES
Usté sabe que Lolo me ha acompañao a la Paloma; por cierto, que ha oído la misa con más atención que yo misma. Con que al salir, le digo que me marque dirección, y me dice: «Vete por la calle del Carnero, que yo voy a ultimar el asunto del setimito y vuelvo en seguida». Echo por donde me había mandao y, al revolver de una esquina, me doy de bruces, ¿con quién dirá usté?

VALERIANA
No caigo.

NIEVES
Con el Pamplinas.

VALERIANA
¡Con ese granuja!

NIEVES
Con el mismo.

VALERIANA
Pero tú, ¡no te detendrías!

NIEVES
Yo me tuve que detener, porque me cogió de una muñeca, y me dijo: «Esa misa que acabas de oír, aplícala por el eterno descanso del cuerpo del Lolo, y no te digo del alma, porque se la voy a romper».

VALERIANA
¡Charrán!

NIEVES
Y luego, con una sonrisa de mala sangre, añadió: «¡Ah!, y como no se bauticen más chicos que ese tuyo, va a ser negocio montar una fábrica de turbantes». Yo sentí que la sangre se me agolpaba a la cabeza, y le llamé… No quiero decir a usté lo que le he llamao.

VALERIANA
Sí, lo que acostumbras.

NIEVES
Y eché a andar, y vino detrás de mi, dispuesto, por lo visto, a buscarnos una perdición a tóos.

VALERIANA
Pero, qué, ¿te ha seguido?

NIEVES
Sí, señora; y viene aquí.

VALERIANA
¿Aquí, ese canalla aquí?

NIEVES
Mírelo usté.

VALERIANA
Apártate.

NIEVES
¡Madre!

VALERIANA
Déjamelo, y aplica la misa por éste.

(La Señora Valeriana saca del portal segundo derecha una silla y queda en mitad de la escena, en actitud de arrojarla al Pamplinas, que aparece por el foro izquierda. Nieves queda a la derecha)


ESCENA IV

PAMPLINAS
(A Valeriana)
Está usté que ni pintá pa una instantánea.

VALERIANA
¡Y tú pa…!

(Va a lanzarse sobre él)

NIEVES
¡Madre…!

(Deteniéndola)

VALERIANA
¡Déjame!

PAMPLINAS
Miste, señora Valeriana, a mí, con los corajes de usté me pasa lo que con la sopa de letras, que transijo con ella porque ilustra y hace buen cuerpo; de modo que, si piensa  usté asustarme, ha equivocado la ruta.

VALERIANA
Lo que pienso decirte, es que como traigas a esta casa la menor sombra de disgusto, por mi gloria, mi salú y mi libertá, que lo vas a pagar caro.

PAMPLINAS
¿Ha terminao usté? Tiene la palabra la Nieves, pa que explique los concetos que la he dirigido hace un rato entre la Paloma y el Carnero. Resumiendo: que ese fruto de bendición, como usté lo llama, no se bautiza hoy, porque no quiere Pancracio Viñas, alias Pamplinas. Huerta del Bayo, siete, escalera interior, letra A, de nueve a doce, servidor de usté.

VALERIANA
Dóblele usté el pico a la tarjeta.

NIEVES
¡Tú, lo que quieres es que Lolo se busque una perdición!

PAMPLINAS
No se fatigue ustez, joven, que está ustez en la convalecencia.

(Medio mutis)

NIEVES
¡Mal hombre!

(Pamplinas va avanzando lentamente a la taberna)

VALERIANA
¡Canalla!

NIEVES
¡Golfo!

PAMPLINAS
¡Que no se bautiza!

(Mutis taberna)


ESCENA V

NIEVES
¿Está usté viendo, madre? Ese nos da hoy el día. ¡Maldita sea la hora en que le conocí y…!

VALERIANA
No te desesperes. A ése, se le va toa la fuerza por la boca. Anda pa dentro y desimula, no sea que se entere Lolo, y entonces sí que iba a ser sonao el bautizo.

(Mutis ambas segundo derecha)


ESCENA VI

(Visita. Después Virginio. Visita sale primero derecha, al tiempo de hacer mutis Nieves y Valeriana. En cuanto éstas desaparecen, Visita se dirige apresuradamente al segundo izquierda)

VISITA
Señor Pancracio…

PAMPLINAS
(Dentro)
¿Qué hay que hacer?

VISITA
Salga usté que tengo que hablarle.

PAMPLINAS
(Dentro)
Aguarde usté un momento, que estoy aquí con un amigo, al tanto de un negocio de interés. De seguida salgo.

(Visita hace mutis primera izquierda. Aparece Virginio, foro derecha, con una cajita y dentro unas medias)

(Música)


Dúo de Virginio y Visita

VIRGINIO
Yo me llamo Virginio Lechuga
García y Quirós,
gracias a Dios;
y desde este momento, señores,
soy su servidor
y admirador.
Donde sirvo se presta dinero
sin más interés,
que a fin de mes,
por cincuenta duros
tiene usté que dar
mil doscientos reales al pagar.
Todas estas gangas
que mi amo proporciona,
son para dejarle
arruinada a una persona,
pues si de este modo
tira el capital,
veo en un asilo
a mi principal.
Aquí traigo unas medias de seda
color carmesí,
pero hasta allí,
quiera Dios que a Visita le gusten
lo mismo que a mí;
creo que sí.
De seguro que cuando las vea
me va a regañar
y a preguntar:
«¿Para qué hace esto,
señor Virginín?»
«Para que se acuerde usté de mí».
Cuando se las ponga
y el vestido se levante
un poquirritito
nada más que por delante,
¡válgame San Pedro!,
lo que se verá…
Dios que me perdone
si es que pienso mal.

(Sale Visita primero izquierda)

VISITA
Muy buenos días, señor Virginio.

VIRGINIO
Muy buenos días, los tenga usté.
(Cuando me mira, me vuelve loco
y me sonrojo, no sé por qué)

VISITA
(Hoy con este memo
y de sus sandeces
me divertiré,
me chulearé)
Soy una chula muy resalá.

VIRGINIO
¡Olé ya!

VISITA
Soy un granito de pimentón.

VIRGINIO
¡Olé yo!

VISITA
Todos los hombres, cuando me miran
por mí suspiran,
y todos van
detrás de mí,
porque me traigo timos hasta allí.

VIRGINIO
¡Olé que sí!
Yo soy un lila como usté ve.

VISITA
Ya lo sé.

VIRGINIO
Soy un pedazo de requesón.

VISITA
Y un simplón.

VIRGINIO
(Yo me declaro)

VISITA
¿Decía usté?

VIRGINIO
Que hace un día muy hermoso.

VISITA
Y un bochorno de chipé.

VIRGINIO
(No puedo más,
esto es atroz;
¿por qué seré
tan cobardón?)

VISITA
¿Qué tiene usté,
tan enfadao?
(Acaso yo
le habré faltao)

VIRGINIO
(Ahora mismo se lo digo
y estas tonterías
ya se han acabao)
Estoy… estoy…

VISITA
¿Qué?

VIRGINIO
Estoy muy enamorao
de una chica muy chulapa,
que me trae dislocao.

VISITA
¿Se pué… se pué…
se puede saber quién es?

VIRGINIO
Pues es… pues es…

VISITA
Pues, hijo…

VIRGINIO
Pues es… usté.

VISITA
Mira qué pillín
y qué tunantón.
Voy a darle a usté
la contestación.
Lo que me ha dicho,
¿será con buen fin?

VIRGINIO
Que me condene
si no fuera así.

VISITA
Pues desde hoy lo consultaré,
y veré…

VIRGINIO
¡Qué felicidad!
No sé lo que me pasa
ni lo que me da.
Jure que suyo
tan solo seré.

VISITA
Dentro de un rato
se lo juraré.

VIRGINIO
Venga esa mano.

VISITA
Con ella van
cinco dedos muy bonitos
para andar a bofetás.

VIRGINIO
¡Qué fuerza tiene la condená!
¡Olé ya!

VISITA
Soy muy nerviosa como usté ve.

VIRGINIO
¡Ya lo sé!

VISITA
(Este panoli se figuró
que en cuantito que me hablara
era dueño de mi amor)
¡Vaya un cimbel! ¡Vaya un guasón!
¡Qué lila es! ¡Ay, qué simplón!

VIRGINIO
(¡Ay, qué placer! ¡Qué alegre estoy!
¡La conquisté! ¡Qué pillo soy!)
Rica.

VISITA
Rico.

VIRGINIO
Mona.

VISITA
Requetemonín.
¡Huy, huy, huy, huy! (¡Ay, qué simplón!)

VIRGINIO
(¡Qué pillo soy!)

(Hablado)

VIRGINIO
Pues sí, Visita, yo estoy por usté, que me alegro una barbaridad de verla a usté buena.

VISITA
Bueno.

VIRGINIO
Y cá día que pasa son cien gramos de carne que pierdo bien pesaos; y si me dice usté que no, pongo el índice a mi existencia en la siguiente forma. Capítulo primero: En el que verá el curioso lector los amores de Virginio con Visita… Ídem segundo: Cortedad de Virginio. Tercero: Virginio se decide y le regala una cosa para las plantas. Cuarto: Las plantas han resultao calabazas. Quinto: Desesperación, suicidio y trágico fin de Virginio. Nota: No hay plantilla para la colocación de las láminas.

VISITA
¿Y a cuánto la entrega?

VIRGINIO
Visita, no se columpie usté en un corazón que oscila por su cariño.

VISITA
¿Pero tanto me quiere usté?

VIRGINIO
¡Tanto! Y créame usté, que por su causa destruyo mi porvenir. Todo lo hago mal, y estoy viendo que me echan de la casa de préstamos, porque lo mismo taso una sábana de un ancho que un reloje Omeja. Y es lo que dice mi principal: «Mira, Virginio, una cosa es que la muestra ponga alta tasación, y otra que me perjudiques». En fin, mire usté cómo será mi cariño, que adjunto la entrego un regalo, que creo que la gustará.

(Saca las medias con los colores que indica el diálogo)

VISITA
¡Unas medias! Son muy elegantes…

VIRGINIO
Ya lo creo; unas medias cumplidas, de última novedad. Tres colores distintos. (Enseñándolos) La planta heliotropo; dende el peroné a la rodilla, rosa tornasolado; y dende la rodilla para arriba, eminencia.

(No se resiste)

Esta mañana he estado revolviendo todos los efectos y ropas cumplidas para traer lo mejor, y me fijé en una falda de barros perteneciente a la Rita, la del cafetín, pero está de seis meses y aún no se puede poner a la venta.

VISITA
Virginio, usté sabe que le aprecio bastante, pero que me sabe mal que se sacrifique usté.

VIRGINIO
Es que quiero que esta tarde luzca usté una cosa nueva en el bautizo del chico del Lolo.

VISITA
¿Del Lolo? ¿Usté está seguro?

VIRGINIO
Hombre, como seguro… ¡Es tan fácil irse del seguro en estas materias…! Pero eso dicen, y yo…

VISITA
Lo que dicen es que… (Con misterio) Virginio, ¿sale usté de noche?

VIRGINIO
A veces; pero vuelvo pronto, porque mi principal me llama calavera.

VISITA
¿Usté sabe lo que sucede en esa casa todas las noches a las dos?

(Señalando segunda derecha)

VIRGINIO
Que están durmiendo.

VISITA
Que entra un hombre con chaquetón de coderas, pantalón de talle y sombrero Frégoli.

VIRGINIO
Pues ya sé quien es.

VISITA
¿Lo sabe usté?

VIRGINIO
Don Tancredo.

VISITA
¡El Pamplinas! El Pamplinas, que ha tenío loca a la Nieves antes de que Lolo me hiciera la mala partida de dejarme por ella, y que aonde ha habido fuego, ceniza queda, y que más que locura, lo que Lolo tiene por Nieves es ceguera, cuando no ve lo que ve tóo el barrio.

VIRGINIO
Sí, señora; no ve.

VISITA
Pero, lo que es esta tarde, va a ser sonao el bautizo.

VIRGINIO
Usté cuenta conmigo pa tóo. Y si hay palos, cuente usted también.

VISITA
¿Será usté capaz?

VIRGINIO
Digo que cuente usté los que me dan, no vayan a estusiasmarse.

VISITA
Pues hasta luego.

VIRGINIO
Hasta luego, Termópila.

(Le da la caja)

VISITA
Adiós, y no pierda usté la esperanza.

VIRGINIO
(Decididamente la traigo la falda de la Rita)
(Virginio mutis primera izquierda. Visita queda en la puerta primera derecha)


ESCENA VII

PAMPLINAS
(Sale de la taberna)
Aquí estoy. Mande usté.

VISITA
Una pregunta na más. Quería saber si ha recibido usté invitación pa ir esta tarde al merendero del señor Pascual a solenizar el bateo del rorro de la Nieves.

PAMPLINAS
(Sonriéndose)
¡El bateo! ¿Pero, usté cree que ese chico recibe hoy el agua?

VISITA
Si los que pueden decir la verdad se guardan la lengua por miedo al Lolo…

PAMPLINAS
¿Yo, miedo? Vamos, Visita, usté no tiene el honor de conocerme, ni aún en el último mignón que me han hecho. Pa mí el Lolo es un ser indefenso; la señá Valeriana, ídem, y la Nieves… La Nieves me ha herido aquí dentro, y el que aquí hiere, no se va de vacío.

VISITA
Pues ella bien presume de haberle despreciao a usté.

PAMPLINAS
¿A mí? Le digo a usté que dende Eva a la bella Monterde, no hay mujer que le haga un feo al Pamplinas. Ella, en otra ocasión, me engañó a mí primero pa abandonarme después; pero, ¡déjate!, que ese bautizo no se efetúa, que tengo mi plan y… no eche usté leña al fuego, porque los hombres como yo, son panteones de piedra berroqueña, hasta que se presenta la ocasión.

VISITA
Así deben ser los hombres.

PAMPLINAS
Y yo soy así.

(Se dan la mano)

VISITA
Ahí viene el panoli del padrino.

PAMPLINAS
Pues, adiós, y si quiere usté una delantera pa el espectáculo, tómela usté con tiempo, porque va a andar el papel por las nubes.

VISITA
La tomaré.

(Pamplinas hace mutis primera derecha)


ESCENA VIII

WAMBA
(Saliendo primera izquierda)
Decididamente, yo compro el gorro con adornos encarnados. ¡Tié que llevar un símbolo!

VISITA
¿Va usté por el gorro?

WAMBA
¡Pero que siempre me he de encontrar con usté…!

VISITA
¡Ay, hijo!, descuide usté, que en lo sucesivo no nos encontraremos nunca.

WAMBA
Adiós, paralela.

(Mutis foro izquierda)

VISITA
Adiós, ministro. (¡Si supieras la que se va a armar!)

(Visita queda en el portal primero derecha)


ESCENA IX

(Visita. Lolo. Este aparece foro derecha, muy alegre, sin ver a Visita)

LOLO
¡Miá que estoy contento!
No hay que darle vueltas,
la vida é familia,
la dicha completa.
¡La chipén del hombre!
¡Qué Nieves más güena!
Ya estoy decidido;
la llevo a la Iglesia,
sin más arrodeos
me caso con ella.

(Va a hacer mutis segunda derecha y Visita desde la panadería le detiene)

VISITA
¿Qué tal estás, Lolo?

LOLO
(Deteniéndose muy contrariado)
Muy bien… ¿Y tú?

VISITA
Buena.

LOLO
Si no mandas nada…

(Medio mutis segunda derecha)

VISITA
(Deteniéndole)
Oye, si te dejan…

LOLO
Pues di lo que quieres,
y no me entretengas.

VISITA
¿Tiés prisa?

LOLO
Bastante.

VISITA
Lo siento de veras,
porque te iba a contar una cosa
que quizá que te guste saberla.

LOLO
¿A mí?… ¡Gracias!

(Indica medio mutis)

VISITA
Mira:
por Dios, hombre, espera,
que un grillo es un grillo, y a un grillo se
le oye.

(Vienen primer término)

LOLO
Pues sí, di lo que sea.

VISITA
¿Conque hoy hay bautizo…?

LOLO
¿Sí? Noticia fresca.

VISITA
¿Lo sabes?

LOLO
¡Pa chasco,
que yo no lo sepa!

VISITA
Yo estoy al corriente de tóo…

LOLO
Lo supongo.

VISITA
El padrino Wamba, la madrina Elena.
La madre la Nieves y el padre…

LOLO
¡Yo!

VISITA
Puede
que sí que lo seas…

LOLO
¿Qué dices?

(Cogiéndola violentamente de un brazo)

VISITA
No aprietes,
¡Ay, hijo! ¡Qué fuerza!

LOLO
Pero, ¿es que lo dudas?

VISITA
¿Quién, yo? Ni siquiera…
Miá a mí qué me importa.
Allá tú…

LOLO
¡Revienta!

(Visita se ríe maliciosamente. Lolo la mira con coraje)

¿Qué quieres decirme con esa risita
que enciende la sangre?

VISITA
(¡Ya está!)

LOLO
¡Di, contesta!

VISITA
¿Yo?… ¡Na! Dios me libre…
Lo que dicen por ahí malas lenguas.

LOLO
¿Qué dicen?

VISITA
No… nada…
Tontunas…

(Lolo vuelve a apretarle el brazo)

¡Ay!

LOLO
Suelta
tóo el veneno que llevas encima
o te arranco de cuajo la lengua.

VISITA
Ya lo has comprendido…

LOLO
Si no me valiera…
Pero, ¡qué han de hacerme
tus calumnias mella,
si tiés los nudillos manándote sangre
de puro roerte de envidia y de pena!

VISITA
¿Yo, envidia? Los hombres
los tengo a docenas;
pero hombres que saben
llevar la vergüenza,
¡y que ya los quisieran algunas

(Señalando al balcón)

para lucirlos los días de fiesta!

NIEVES (Al balcón)
¡Cuánto tarda Lolo!
¡Dios mío, con ésa…!

LOLO
Anda, mala sangre,
veste a quien te crea,
veste con tus mañas
donde no las sepan.
Malos caminitos
pa encontrarme llevas.

VISITA
Ni falta que me hace;
pero, oye; lo de ésa
lo sabe tóo el barrio,
lo saben las piedras…
El chico es de…

LOLO
¡Calla!

VISITA
Si quió que lo sepas.

LOLO
Tú eres un mal bicho
que tóo lo envenenas,
y quieres matarme,
y quieres perderla;
pero no la logras,
porque… ¿tú ves ésa?

(Señalando al balcón de Nieves)

Pues aunque cantasen los ciegos en coplas
por calles y plazas lo que dices de ella,
y aunque pa jurarme que Nieves me engaña
desde el otro mundo mi madre viniera,
jamás lo creería. De modo que raja,
calumnia, babea,
que cuanto más hagas pa hacer que la olvide
más he de quererla.

(Mutis segunda derecha)

NIEVES
Así hacen los hombres
que quieren de veras.

(Mutis)

(Visita le sigue con la vista, volviéndose con rabia)

VISITA
¡Y sube el muy tío!
Y sube… Y me deja…
Y me quedo sola…
Y él se va con ella…

(Señalando a la casa de Lolo con ademán amenazador)

Está bien; pero el daño que me haces
me lo pagas. ¡Lo juro por éstas!

(Mutis Visita primera derecha. Después de estar un momento sola la escena, aparece Lolo en el portal; indeciso y muy contrariado va hacia el foro y después se para)


ESCENA X

(Lolo. Después Nieves. Al final Wamba)

LOLO
¡Bah! ¿Quién hace caso?
Chismes de plazuela…

(Como desechando el pensamiento)

Pero, ¿y si…?

(Dispuesto otra vez a marchar por el foro)

¡Mentira! ¡Mentira completa!
Yo subo ahora mismo,
miá tú que tontera.

(Va a entrar segundo derecha. Al llegar al umbral se detiene)

Lo sabe tóo el barrio.
Lo saben las piedras.
¡Maldita siá!

NIEVES
(Aparece al balcón. Lolo, al oír su voz, se para, pero no vuelve la cabeza)
¡Lolo!,
¿qué tienes? ¿qué piensas?

LOLO
(De espaldas al balcón)
¡Por vida!

NIEVES
¿No subes?

LOLO
¡Ahora subo! Cierra.

(Mutis Nieves. Casi llorando en cuanto se ve solo)

Ya estoy como un chico
llorando de pena,
y de rabia me saltan las sienes,
y de miedo las carnes me tiemblan…
¡Si es verdad, la mato!

(Pausa)

En cuanto la vea
va a faltarme valor pa matarla…

WAMBA
(Aparece por el foro izquierda con el gorro de cristianar en la mano)
¡Miá que es guapo el gorro, con escarapela!


ESCENA XI

(Lolo, Wamba. Después Nieves, Valeriana. Al final Visita, Coro General y Chicos. Lolo se abraza a Wamba llorando)

LOLO
¡Ay, Wamba!

WAMBA
¿Qué ocurre?
Pero, di, ¿qué pasa?
¿Está mala Nieves?
Vamos, hombre, grazna…
¿Está malo el niño?
¿Qué tiene? ¿No mama?
Lo que es yo, en tu caso,
no lo bautizaba.
A una criatura
que está en la latancia,
echarle en las sienes
medio litro de agua,
es… y no te ofendas,
una salvajada.

LOLO
Si el niño está bueno.

WAMBA
Entonces, ¿qué pasa?

LOLO
Que no es mío.

WAMBA
(Haciéndose cruces)
¡Atiza!
¡Valiente tajada!

LOLO
Lo sabe tóo el barrio.
La Nieves me engaña.

VALERIANA
(Saliendo segunda derecha)
¿Mi Nieves? ¡Mentira!

LOLO
(Con tono amenazador)
¡Señá Valeriana!

VALERIANA
Pero, ¿quién lo ha dicho?

(Nieves sale segunda derecha, llorando)

NIEVES
Esa lengua de hacha
que tóo lo que coge,
lo pudre y lo mata.
Ésa… cualquier cosa,
y el otro canalla,
que al vernos contentos
se mueren de rabia.

(Lolo pretende hablar)
Sigue sus consejos…
Déjame en mi casa,
déjame que llore…
No me digas nada…
No quiero que dudes
nunca de mí…

WAMBA
¡Vaya!
Basta de monsergas
y de garambainas…
¿Qué estáis ahí gruñendo?
¿Esto es una jaula?
Que el chico no es tuyo…
Que Lolo se vaya…
Que tú… Que… ¿De dónde?
Que ésta… Vamos, calla.

(Suenan las doce)

Ande yo me inmiscuo
ni Dios mete baza…
Ya han sonao las doce;
ya empieza la zambra.

(Empiezan a llegar los Convidados y los Chicos por el foro)

Ya viene la gente
que está convidada,
y yo no me tiro
por nadie una plancha.
Usté, por el chico.

(A Valeriana, dándole la caja del gorro. Mutis segunda derecha)

(A Nieves)

Tú, seca esas lágrimas.

(A Lolo)

Levanta esos ojos,
alegra esa gaita,
o saco el vergajo
y empieza el pograma.

LOLO
Es que…

WAMBA
¡Sonsoniche!

NIEVES
Pero…

WAMBA
¡Vamos, arza!

(Los une del brazo. Sale Visita y queda en el umbral primero derecha)

Y así de bracete,
que es como Dios manda…
¡Pues, hombre, me gusta!
¡Señores, en marcha!
(Al Coro)

VISITA
Adiós, tragaderas.

WAMBA
Tome usté mojama.

(La Señora Valeriana saca el niño, todos empiezan a marchar, rompiendo la marcha los Chicos)

(Música)


Coro

CHICOS
Bateo pelao,
que a mí no me han dao.
Que se muera la criatura
si es que no echan confitura.

CORO
Ya está aquí el chiquitín;
en marcha sin tardar,
pues ya por fin
lo vamos a bautizar. ¡Olá!
La juerga tié que ver:
de lo más superior.
¿Verdá que usté
así nos lo prometió?
¡Vaya una juerguecita!
¡Qué jaleo se va a armar,
con tantos invitados
y un padrino tan barbián!
¡Olé, olá, olé, olá!

VISITA
Adiós, tragaderas.

WAMBA
Tome usté mojama.


[Mutación]

(Música)


Popurrí de Organilleros

ORGANILLEROS
Somos los organilleros,
somos los pianistas
de la capital,
que nos declaramos en huelga
por necesidad.
Nuestros amos nos explotan
y nos tiranizan tan sin compasión
que por eso el gremio pedimos
más retribución.
Ya no podemos tocar;
se halla de luto Madrid:
ya no podéis escuchar
piezas de baile hasta allí.
Ahora tendréis que bailar
música de Beethoven,
arias de Verdi o Mozart
y óperas de Meyerbeer,
y en las verbenas
tendrán que suplir
nuestros pianos de manubrio
con el arpa o el violín;
pero tenemos
la seguridad
que hacemos falta
y que se arreglará.
Somos los organilleros, etc., etc.
Mas por si acaso ya no nos vemos
y no nos oye la autoridad,
el repertorio
os tocaremos
y un paso doble
sin estrenar.
La, la, la, la,
¡Qué feliz que voy a ser!
La, la, la, la,
¡qué feliz!
Don Tancredo, don Tancredo,
don Tancredo es un barbián,
la, la, la, la, la.
¡Qué lástima nos da
que no se puede oír
el canto popular
que oyó todo Madrid.
No entornes,
cuando me mires,
tus ojos negros,
mala gachí,
que toda mi vida
se va tras de ti.
Si entorno
mis ojos negros,
no debe darte
pena ni ná,
que lo hago
de gusto
que el verte
me da.
La, la, la, la.
Y pa concluir,
vamos a tocar
este paso doble
tan original.
Ran, ran, ran, ran,
rataplán.
Hay que ver los golfos de Madrid
cuando van marchando con la tropa,
y al compás tan marcial
del bombo y el clarín.
Hay que ver las niñas al balcón
con carita alegre y la mirada
trastorná saludar
al batallón.
Ta, ta, ran, plan, plan.
Hay que ver los golfos, etc.
Tarará, tararí,
rataplán, plan, plan.

UNO
Media vuelta.

(Mutis)


[Mutación]


CUADRO SEGUNDO


TELON CORTO DE CALLE


ESCENA I

(Celestino y Expedito. Celestino escribiendo en un libro grande. Expedito limpiando candelabros)

(Hablado)

VOZ
(Dentro)
¡Expedito!

CELESTINO
Chico, ¿no oyes que te llama el señor cura?

EXPEDITO
Voy en seguida.

(Mutis derecha)

CELESTINO
¡Quiá! No se cansan. Llevan tres horas de tute.

(A Expedito que sale)

¿Para qué te quería?

EXPEDITO
Pa que requise el cepillo del pan de San Antonio; le está ganando el padre Anselmo.

CELESTINO
¡Claro, como que es de los que esconden los ases!

EXPEDITO
Pues, como siga así, ya veo a San Antonio sin un mal mendrugo.

(Mutis foro)


ESCENA II

(Dichos. Nieves, Valeriana, Lolo, Wamba y Dos Convidados que no hablan. Madrina con el Chico. Entran todos menos Wamba y, al no verle, vuelven por él. Wamba se asoma y con la mano dice que no quiere entrar)

NIEVES
Vamos, padrino, no meta usté la pata.

VALERIANA
¡Pero, Wamba!

WAMBA
Que no entro, ¡vaya!

LOLO
Pero si tiene usté que firmar…

WAMBA
Bueno, que me saquen el libro aquí.

NIEVES
Hágalo usté por la criatura, siquiera.

TODOS
Ande usté.

(Le hacen entrar a viva fuerza. Continúa con el sombrero puesto)

WAMBA
Está bien. Pero coste que no entro por mi voluntá.

LOLO
(A Celestino)
Muy buenas.


CUADRO TERCERO

Interior de sacristía. Puerta al foro que se supone interior de la iglesia. Otra a la izquierda, puerta de calle. Otra a la derecha, habitaciones interiores. Mesa con grandes libros, servicio de escritorio, papel, etc. Sillas.

CELESTINO
¿Qué deseaban?

VALERIANA
Venimos pa el bautizo que se ha avisao esta mañana.

CELESTINO
¿Es el niño del vigilante de consumos de la calle de la Ruda?

NIEVES
Sí, señor.

LOLO
(Aparte a Wamba)
Quítese usté el sombrero.

WAMBA
No me da la gana. Esto que hacéis conmigo es una infamia. (Se lo quita) ¡Hacerme venir a este lugar de esclavitud, a mí! ¡Lástima de criatura!

(Pasa Expedito del foro a la derecha)

CELESTINO
(Abriendo un libro)
Sentaremos la partida.
Un niño que nació…

NIEVES
El quince, a las dos de la madrugada.

CELESTINO
(Escribiendo)
¿Es de legítimo matrimonio?

WAMBA
¡Hombre…! ¡Natural!

CELESTINO
Perdone usté, pero hay que preguntarlo.

WAMBA
¡Digo, que es natural, señor!

VALERIANA
Pero puede usté poner que se piensan casar muy pronto.

CELESTINO
Aquí no se pueden sentar más que los hechos.

(Sale Expedito derecha)

WAMBA
Pues entonces, siente usté al niño, que es lo único que hay hecho hasta ahora.

CELESTINO
Mal hecho.

NIEVES
¿Cómo que…?

CELESTINO
Digo, que se han debido ustedes casar antes, para evitarse luego la diligencia de legitimación.

WAMBA
(A Celestino)
A usté le he tañao yo, amigo: usté, lo que es, es un ansioso.

(Al grupo)

Tóo eso es dinero pa el cura.

VOZ
(Dentro)
Expedito.

EXPEDITO
Voy.

(Mutis derecha)

CELESTINO
¿Cómo se va a llamar?

WAMBA
Robespierre o Azderramán,
el que más guste.

LOLO
¡Hombre, por Dios!

WAMBA
Sí, señor, Robespierre.

NIEVES
Eso es muy enrevesao.

VALERIANA
Y muy largo.

WAMBA
Usté ponga ahí Robespierre. Luego, si queréis, en el trato particular le quitáis el Pierre y le llamáis Robes.

VALERIANA
Y va a parecer, el chico, la muestra de una modista.

CELESTINO
Ese santo no está en el Martirologio.

WAMBA
Es un mártir de la Libertad.

CELESTINO
Cállese usté.

WAMBA
No me da la gana.

EXPEDITO
(Saliendo)
Señor Celestino: que me dé usté la llave del de las Animas.

CELESTINO
¿Qué pasa?

EXPEDITO
Que le ha acusado las cuarenta el padre Anselmo.

CELESTINO
¿En qué quedamos? ¿Cómo se va a llamar la criatura?

WAMBA
Mire usté, para que no haya disgustos, póngale usté Urbano Robespierre. Urbano, por parte de su abuelo, que fue guardia. Y Robespierre, por parte de la Libertad.

CELESTINO
¿Usté sabe que contrae el compromiso de enseñar al niño la doctrina cristiana?

WAMBA
¿Quién, yo? Vamos, hombre.

(Amenazándole)

CELESTINO
Pues tiene que constar.

(Dejando de escribir y levantándose irritado)

WAMBA
Yo no enseño eso a nadie.

VALERIANA
No haga usté caso. Si le parece a usté, la madrina lo hará.

NIEVES
Ya le daremos a usté una gratificación, si no la desprecia por ser pobres.

CELESTINO
Yo no desprecio nada. Ya lo dijo el Divino Maestro: Semper avet pauperis inter vobis.

LOLO
¿Y qué es eso?

WAMBA
Que siempre habrá pobres entre los bobos.

(Celestino vuelve a sentarse y sigue escribiendo)

CELESTINO
La madrina…

MADRINA
Elena Sánchez.

CELESTINO
La madre.

NIEVES
Nieves Cortijo.

CELESTINO
El padre.

(Aparece Pamplinas primera izquierda y se adelanta con decisión al primer término)

LOLO
Lolo Jiménez.

PAMPLINAS
¡Mentira!

(Estupefacción. Nieves y Wamba sujetan a Lolo y Convidados a Pamplinas. Cuadro)


ESCENA III

(Dichos, Pamplinas)

TODOS
¡Eh!

LOLO
¡Canalla! ¡Cobarde!

VALERIANA
¡Charrán!

NIEVES
¡Lolo, por Dios!

VOZ
¡Expedito!

EXPEDITO
¡Otro cepillo!


CUADRO Y TELON RAPIDO


[Mutación]


ESCENA I

(Señor Pascual, Película, Convidados y Coro General, bailando por parejas)

(Música)


Polca del Fotógrafo

PELICULA
(Saliendo derecha con un Chico que lleva una máquina fotográfica)
¡Qué grupo más bonito!
¡Qué artístico va a ser!
Señores, a sus órdenes.

CORO
El fotógrafo, el fotógrafo. ¡Correr!

PELICULA
Ponerse aquí,
porque la luz
es más igual.

CORO
¿Estamos bien?

PELICULA
Parfeteman.
Ustedes tres
haciendo escorzo por aquí.
La vista allá
y el cuerpo así.

CORO
Que nos saque usté los ojos
rasgaditos
y los talles pequeñitos
y una boca de chipén.

PELICULA
Se tre bien.

UNA VIEJA
Petronila,
ten un poco de pupila,
tápate con el vestido
los juanetes de los pies.

PELICULA
Tres callés.
No tengan cuidado
que saldrá muy bien.
¡Qué conjunto!
¡Qué clichés!
¡Qué preciosos
van a ser!

CORO
Mejor será
que nos retrate usted así.

PELICULA
Voy a probar.
Se tre yolí.
Ceñirse más
para que el grupo salga bien.

CORO
¿Se pué bailar?

PELICULA
Tranquilemen.
Señores, un momento,
que voy a terminar.

(Salen dos Camareros con cazuelas y se paran delante del aparato)

¡Quietos, más risueños!


CUADRO CUARTO

La escena representa un merendero de la Florida. Mesas y demás. Las voces francesas e inglesas de los cantables de este Cuadro se pronunciarán conforme van escritas.

CORO
¡Ja, ja, ja, ja;
olé ya!

(Hablado)

CONVIDADO 1.º
Oiga usté, ¿me saldrá este lunar?

PELICULA
Caballero, en mis retratos no verá usté jamás lunar ninguno.

VARIOS
Que nos lo enseñe, a ver qué tal hemos salido.

PELICULA
Como no me acompañen ustedes a la cámara oscura…

(Dirigiéndose a las señoras)

MUJER 1.ª
(¡Qué tío éste!)

CONVIDADO 2.º
¿Estará bien, eh?

PELICULA
Caballero, usté no me conoce cuando me hace esa pregunta. Vea usté.

(Sacando una tarjeta)

Fermín Película, fotógrafo premiado en la exposición regional de Colmenar de Oreja. Proveedor de algunos semanarios. Se hacen toda clase de trabajos instantáneos y de los otros. Especialidad en niños y en ampliaciones de señoras. Ronda de Valencia, catorce, azotea.

(Mutis, repartiendo entre los convidados varias tarjetas)

PASCUAL
¿Sus parece que eche el arroz? No deben de tardar.

TODOS
Sí, sí, que lo eche, que lo eche.

CONVIDADO 1.º
Yo creo que debemos de esperar y que no lo eche, por si se pasa.

CONVIDADO 2.º
Me paece que no nos matarán porque se pase un poco.

CONVIDADO 3.º
Y si dicen algo lo arreglo yo, y lo pasao, pasao.

PASCUAL
En total, se han matao ocho pollitos pa el arroz, y hay cuatro arrobas de limoná.

CONVIDADO 1.º
Pues tan, y mientras, que estos profesores amenicen algo.

MUJER 2.ª
Eso, que toquen.

MUSICO
¿Desean ustedes pieza señalada o ad libitum?

MUJER 1.ª
Lo que deseamos es algo que se marque bien a izquierdas.

MUJER 2.ª
(¡Qué tíos éstos del setimino! ¡Lástima de organilleros!)

MUJER 1.ª
(¡Dichosa huelga!)

MUSICO
Lo que podemos tocar no es posible que ustedes lo bailen. ¡Hay una gavota…!

CONVIDADO 1.º
¡Gavota! Pues ya lo creo; nosotros nos bailamos hasta El anillo del Nibelungo. Y mejor que los señoritos… Ven, Petromila. Van ustés a ver. ¿Qué se habrán creído?

(Preparándose como para el rigodón)

MUSICO
(Dirigiéndose a sus compañeros y marcando la entrada)
El siete, gavota. ¿Estamos? Una, dos y tres.

(Música)


Gavota

MUSICO
Pianísimo ese re;
empieza el minué.

CORO
Aquí se baila
con elegancia y chic;
los cuerpos rígidos
y el brazo así.

SEÑORAS
¡Qué bien se baila!
¡Qué buen compás!

HOMBRES
Pero agarrado
me gusta más,
porque se tiene
más libertad.

UNO
Jesús, ¡qué mano
tan suave tiene usted!

UNA
Pues si le gusta
se la prestaré.

OTRA
¡Que me lastimas
el anular!

OTRO
Pues dame el gordo
si te es igual.

MUSICO
Tener cuidado
con ese fa.

OTRO
¿Qué hay de aquel asunto
que te dije ayer?

OTRA
Me pides unas cosas
que no pueden ser.

CORO
Ni en París,
ni en soirés,
ni en el Real:
así se bailan
los minués.

HOMBRES
¡Ay, su mamá!
Mejor los señoritos
no lo bailarán.

SEÑORAS
Di tú que sí,
y quedas invitao
a mi gardén partí.

HOMBRES
Tres mersis.

SEÑORAS
Tres o más.

TODOS
¡Plin, plin,
ris, ras!

(Hablado)       

CONVIDADO 1.º
¡Pero que se ha bailao con elegancia!

CONVIDADO 2.º
¡Y bien!


ESCENA II

(Dichos y Wamba. Entra Wamba precipitadamente y mira a todos lados con agitación, quedando en el centro)

WAMBA
¿No está aquí tampoco?

CONVIDADO 1.º
¿Quién?

WAMBA
El Lolo.

CONVIDADO 1.º
No, no ha venido.

WAMBA
¿No lo dije? Se han hecho picadillo.

MUJER 1.ª
¿Pero, qué pasa?

WAMBA
Que ya no hay bateo, y que podéis buscar catorce pesetas cada uno pa asistir en coche a un sin fin de sepelios.

CONVIDADO 1.º
Vamos, hombre, no nos anonade usté.

CONVIDADO 2.º
¿Pero, qué?

WAMBA
Ya sabéis todos que yo, por mis principios, estoy distanciao hace tiempo de la Iglesia; pero, por amistad al Lolo, me comí los principios y fui a apadrinar al chico. Y después de las preguntas de rúbrica, cuando llega el momento de sentar al padre, se presenta el Pamplinas diciendo que el niño no es de la propiedad del Lolo.

TODOS
¡Qué tío!

WAMBA
Lolo mete mano; el otro, que ya había metío el pie, mete mano también; los invitados se arremolinan, nos echan, y desaparecen los dos, desafiaos de seguro en alguna parte. Los hemos buscao por tóos laos: en la prevención del distrito, ná; en el juzgado de guardia, ná; en tóas las tabernas del barrio…

CONVIDADO 1.º
Y, total, ¿qué?

WAMBA
Treinta y seis copas, tres beatas. Hasta al depósito judicial hemos ido; pero pa mí que se han comido el uno al otro al unísono; porque, según se ve, no han quedao ni cadáveres yacientes.

MUJER 1.ª
¿Y la Nieves?

WAMBA
La Nieves y su madre han ido a su casa para ver si por casualidad va por allí el Lolo. ¡Pobre mujer; no hay en tóa su cara un lugar seco de lágrimas!

CONVIDADO 1.º
(Mirando al foro)
Ahí viene.

MUJER 1.ª
Y su madre con ella.

(Expectación. Todos se apartan dejando paso. Convidado 1.º retírase foro)


ESCENA III

(Dichos, Nieves, Valeriana. Entran llorosas)

NIEVES
¿No está aquí?

WAMBA
No.

VALERIANA
¡Tampoco aquí!

WAMBA
¿Y en casa?

NIEVES
¡No han ido! ¡Dios mío! ¡Dios mío!

PASCUAL
(Muy alegre al centro, entre Wamba y Nieves)
¡Olé la juerga! ¿Echo el arroz?

WAMBA
Señor Pascual, retírese usté, que no estamos para arroces ahora.

PASCUAL
Bueno; ustedes avisarán.

(Mutis primera izquierda)

WAMBA
Nieves… Vamos, mujer, no te aplanes así. Y usté, señá Valeriana, ¡paece mentira! Yo comprendo que ésta que empieza ahora a vivir y que no es mujer ducha, ni mucho menos, se agobie; pero usté, que no pué negar que es ducha… Vamos, no lo comprendo.

(Ellas no le escuchan)

NIEVES
¿Qué le habrá pasao?

VALERIANA
¡Pobre criatura!

WAMBA
¡Caray! Que me mojan ustedes los ojos y…

CONVIDADO 1.º
(Saliendo precipitadamente por el foro)
Ahí vienen.

WAMBA
¿Quienes?

CONVIDADO 1.º
Lolo y Pamplinas.

(Aparecen Lolo y Pamplinas seguidos de Visita y Virginio)

VALERIANA
¡Ellos!

NIEVES
¡Y con esa mujer!

(Todos quedan en silencio)


ESCENA IV

(Dichos, Lolo, Pamplinas, Visita y Virginio)

LOLO
(A Pamplinas que le sigue)
Ya estamos aquí. Diga usté ahora lo que antes me ha dicho a mí de hombre a hombre. Ahí la tiene usté.

PAMPLINAS
Pues señora…

(Todos los Convidados y Coro van a retirarse, pero Lolo los detiene con un ademán)

LOLO
Quedarse; lo que Lolo haga quiere que todo el mundo lo vea; lo que diga que lo oiga todo el mundo.

(Al Pamplinas)

Hable usté de una vez.

PAMPLINAS
(A Nieves)
Pues el que ahora estemos sanos y enteros delante de usté, se debe a que antes de matarme con el señor, (Por Lolo), quise hacerle una aclaración de hombre honrao.

NIEVES
¿Honrao, tú?

PAMPLINAS
Aclaración que consta por dicho fehaciente de esta joven.

(Por Visita)

VISITA
Y que yo sé de boca de éste, que lo ha visto.

(Por Virginio)

VIRGINIO
(¡Atiza! ¿Qué habré visto yo?)

PAMPLINAS
Referente a que un hombre entra en su casa de la señora, todas las noches, a las dos.

NIEVES
¿Quién? ¡Mentira!

VALERIANA
Mal hombre, embustero, ¿conque entras tú a ver a mi hija?

PAMPLINAS
¡Eh! Yo no soy, ni sé quién es, pero me he colao en este asunto porque no me da la gana de que se rían de este hombre como se han reído de mí. Esta lo sabe.

(Por Visita)

VISITA
De boca de éste.

(Por Virginio)

WAMBA
Le doy en la boca.

VIRGINIO
(¡A que pago yo el pato!)

LOLO
(A Nieves)
¿Y qué contestas a eso? Dilo, ¿es verdad?

WAMBA
(Interponiéndose entre Pamplinas y Lolo)
Sí, que es verdad, verdad completa.

LOLO
Wamba, mire usté que…

WAMBA
Más verdá que el sol al medio día. Entraba un hombre, sí señor, a las dos, y ese hombre era yo. Wamba, que aunque tiene los brazos de hierro y cabeza de pólvora y el corazón de dinamita, en cuestiones del amor es igual que los moldes de la cera. Sí, señores, yo, que viendo que se retrasaba bastante el reparto social, me adjudiqué, de ocultis, a la Valeriana, hasta que la ocasión abonase pa publicarlo y adjudicármela en el lote correspondiente.

VALERIANA
Pasando antes por la iglesia.

WAMBA
Eso era lo que yo no quería, precisamente.

LOLO
(A Nieves)
Ven, abrázame, que estoy ya más alegre que el repique del sábado de gloria.

VISITA
(¡Ay, qué plancha!)

PAMPLINAS
(A Visita)
Por usté, tía liosa.

VISITA
Por este pollo.
(Por Virginio)

VIRGINIO
Por fin pagué yo el pato.

NIEVES
¡Haber dudado de mí!

LOLO
Pero, nena, ¿quién ha tenido la culpa?

PAMPLINAS
Lo que es yo, no.

VISITA
¡Ni yo tampoco! El Virginio.

VIRGINIO
No hagan ustedes caso.

VARIOS
¡Claro que el Virginio!

(Van a pegarle y los detiene Wamba)

WAMBA
Este pollo no merece de nosotros otra molestia que la siguiente. (Le vuelve de espaldas y le da un puntapié) Siguen las firmas. (Dándole otro)

VIRGINIO
¡Ah!, ¿sí? Vengan las medias.

(Haciendo ademán de quitárselas a Visita, que las lleva puestas. Mutis)

LOLO
Dejarlo ya. Y mañana, otra vez a la iglesia, a bautizar al chico.

PASCUAL
¿Echo el arroz?

(Poniéndose en primer término)

TODOS
Sí, ahora sí; que lo eche.

VALERIANA
Y tú y yo, a casarnos.

WAMBA
Tiene que ser por lo civil, y si hay proclamas, que sean anarquistas.

LOLO
Padrino, si no abandona usté esas ideas que tienen mala sombra, no apadrina usté al niño.

WAMBA
(Al Público)
Dicen que ya no toleran
que yo vaya a bautizarlo.
¿Qué haré? ¡Si ustedes quisieran,
señores, apadrinarlo…!

(Música)



TELON


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