viernes, 20 de junio de 2014

Viento es la Dicha del Amor (Libreto)



VIENTO ES LA DICHA DE AMOR



Zarzuela en dos actos.

Libreto de Antonio de Zamora.

Música de José de Nebra.

Se estrenó en el Teatro de la Cruz de Madrid, el día 28 de Noviembre de 1743.


REPARTO (Estreno)

Liríope

Céfiro

Amor

Delfa

Marsias

Ninfa

Fedra

Antenor


Escrita probablemente a principios del siglo XVIII por el dramaturgo Antonio de Zamora, la zarzuela Viento es la dicha de Amor se estrenó en Madrid el 28 de noviembre de 1743, con música de José de Nebra. Confluyeron pues el texto mitológico de Zamora y la partitura del compositor español más relevante de las décadas centrales del siglo XVIII.
La obra, estructurada en dos jornadas, presenta tres historias de deseo Amoroso, que se desarrollan en tres planos distintos y relacionados. El primero está protagonizado por la pareja Liríope-Céfiro.
Ella es una ninfa consagrada al culto de Amor, cuyo templo arde al comenzar la acción en un incendio provocado por Céfiro, dios del viento. En un segundo plano encontramos a Antenor, conde extranjero, que está ciegamente enamorado de Fedra. Fedra, enamorada a su vez, aunque no correspondida, de Céfiro. Delfa, ninfa, y Marsias, criado del conde, encarnan el nivel más popular de este triple enredo.


ARGUMENTO

En un balneario suizo del siglo XXI, fuera de temporada, de nombre Arcadia, tres trabajadoras cuentan la historia de Céfiro y Liríope a una misteriosa mujer.


JORNADA PRIMERA

La acción comienza con el incendio del templo de Amor. Las ninfas huyen despavoridas por el bosque mientras Fedra acude en auxilio de Liríope y las ninfas. El fuego ha sido provocado por Céfiro. Aparece Amor indignado y promete venganza, («Teme, aleve, fementido») al tiempo que ayuda a Liríope en su huida. Liríope cuenta lo ocurrido («No siento, no, el estrago»).
En Arcadia, el conde Antenor locamente enamorado recita poemas a Fedra y ella, a su vez locamente enamorada de Céfiro, también le recita poemas. Céfiro se queja del desprecio de Liríope («Tórtola que carece»). Entre tanto el Coro y los demás hacen vida de balneario (masajes, baños de barro, bufete y olor a café). Marsias, el criado de Antenor, tiene un lance amoroso con la ninfa Delfa. Ninfas y Faunos alrededor de Liríope cantan al Amor («Zagales de la Arcadia»). Antenor sigue en su búsqueda, desesperada e infructuosa, recitando poemas a Fedra que sólo tiene ojos para Céfiro. Céfiro, que ha entrado en el jardín, aborda a Liríope que le rechaza e intenta huir. En su ayuda aparece Amor, que reprende a Céfiro en el final de la primera jornada, donde cantan juntos las seguidillas («No, que quiere mi pena») y el terceto conclusivo («Oyeme»).
Al comenzar la segunda jornada las tres trabajadoras siguen contando a Amor las historias del Balneario Arcadia. Las ninfas y Liríope están tristes («Ay, dios aleve!, ¡ay, pena injusta»). Una maga ha profetizado a Liríope un destino trágico: tendrá un hijo con Céfiro que se llamará Narciso, que se enamorará de su propio reflejo en el río del que no se podrá apartar hasta la muerte. Liríope decide suicidarse y huye hacia la selva. Céfiro, ninfas y faunos la siguen, en la selva-bosque todo se transforma. Antenor y Fedra se descubren. Se miran. Se enamoran. Céfiro acosa a Liríope («Seré precipitada violencia del Alfeo») que amenaza con quitarse la vida. Céfiro cada vez más ardiente persigue a Liríope («Confuso, turbado»). Todos desesperados se pierden en el bosque. En el mismo bosque, sin embargo, Marsias y Delfa encuentran el Amor, y disfrutan del deseo («Quiéreme picarita»).
El Coro canta en el Balneario Arcadia («En los jardines de Amor, Liríope la infeliz, cansada ya de llorar, se consuela con decir: ¡Ay, de mí! ¡Ay de mí!»). Céfiro («Sombra que infiel mi susto abultó») que no aguanta más decide raptar a Liríope («Ninfa divina, yo soy y no soy». El clímax de la pasión llega a su máximo punto con los poemas que se recitan Fedra y Antenor. Céfiro rapta a Liríope y loco de pasión se la lleva a una nube. Amor grita: «¡Guerra!» («Guerra publique, Guerra»). Extasis amoroso. Tormenta. Terremoto. Después del Amor, Fedra, Antenor, Marsias, Delfa, Liríope, Céfiro, al fin respiran tranquilos. Amor les mira, ríe y aplaude. Tras una pausa breve y silenciosa, todos en el balneario vuelven a sus cosas. Las Tres Mujeres trabajadoras y Amor toman café en la piscina. Charlan. Música de clavicémbalo. Viento, es la dicha de Amor.


JORNADA PRIMERA

(Noche. Otoño. Un balneario fuera de temporada. Tres mujeres trabajan limpiando y ordenando el patio central de un gran balneario casi a oscuras. Olor a café. Se abre una puerta lateral, entra el viento, la nieve y una mujer. La mujer toda vestida de blanco, parece la reina de las nieves; es Amor)

AMOR
Hace frío, quiero una habitación.

LAS TRES MUJERES
(En uniforme de trabajo)
Sí.

AMOR
Hace frío...

LAS TRES MUJERES
Sí.

AMOR
Me gustaría entrar en calor.

LAS TRES MUJERES
Sí.

AMOR
¿Sólo sabéis decir sí?

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Silencio. Amor observa el patio central del balneario, se pasea y ellas le miran)

AMOR
¿Un masaje me podéis dar?

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Amor se quita el abrigo, debajo está prácticamente desnuda, aunque apenas se ve nada. Se acomoda en una de las tumbonas)

AMOR
Hace frío.

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Las tres mujeres trabajadoras entre velas le empiezan a dar un masaje a seis manos. Amor disfruta. Ellas ríen mientras dan el masaje)

AMOR
¿Siempre reís?

LAS TRES MUJERES
Sí.

MUJER 1
Digo que debemos reír a la vez y buscar la verdad.

MUJER 2
Pues todo lo que hacemos lo hacemos por esto, para no sentir dolor ni temor...

MUJER 3
Pues tenemos necesidad de gozo, sólo en el momento que sentimos dolor por no estar en nosotros el gozo, pero cuando no sentimos dolor, ya no estamos necesitados de gozo. Por esta razón afirmamos que el gozo es el principio y el fin de una vida dichosa.

(AMOR emite sonidos de placer por el masaje. Ellas ríen)

MUJER 1
Así pues practica día y noche estas enseñanzas, y jamás en la vida real ni en los sueños, estarás preocupada, sino que vivirás como un dios entre los hombres.

MUJER 2
Como una diosa.

MUJER 3
Pues no se parece en nada a un ser mortal el que vive en medio de bienes inmortales.

(Masaje)

AMOR
Hace frío.

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Masaje. Risas. Silencio)

AMOR
Me gustaría entrar en calor.

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Silencio)

MUJER 1
Te vamos a cantar una historia...

MUJER 2
Te vamos a contar un cuento...

MUJER 3
Te vamos a cantar un cuento.
Sí, la historia de Liríope y Céfiro.

MUJER 1
Erase una vez en Arcadia...

(Música de clavicémbalo. Empezará amanecer poco a poco. Un amanecer rojizo. Todo el balneario se irá iluminando. El gran ventanal posterior del balneario deja ver una montaña nevada. A partir de ahora el balneario será el escenario de la historia que nos cuenten estas Tres mujeres trabajadoras. Ellas y la música crearán Arcadia y sus personajes. Ellas cantarán los papeles de Céfiro y Liríope. De Amor y de las Ninfas. La historia que ellas cantan será representada por actores-bailarines. El juego sensual que nos brindarán será un homenaje al deseo, al Amor. Poesía, música y danza se mezclaran para contarnos la historia de Céfiro y Liríope: «Viento, es la dicha de amor»)

MUJER 1
El templo de Amor arde en llamas.

MUJER 2
Las ninfas huyen del templo.

MUJER 3
Todo el mundo corre.

LAS TRES MUJERES
Liríope, la ninfa, huye hacia el bosque...
Céfiro la persigue...
Céfiro, el viento...
Céfiro, el dios del viento, desea a Liríope.
El Templo de Amor arde...
Fuego, viento, deseo...
Céfiro, el incendiario, desea a Liríope.
Un fuego abrasa otro fuego.

(Música)


Coro

CORO
Fuego, fuego.
Que en su templo, al incendio de Amor,
abrasa otro incendio.
Fuego, fuego.

(Todas las puertas y ventanas del lateral del balneario se abren dejando entrar lenguas de fuego. El cielo arde. Entre el fuego aparece Liríope caminando, despacio, a cámara lenta. Lleva entre sus manos una escultura de Amor. Detrás de ella, la persigue Céfiro. Detrás de Céfiro aparece Fedra. Detrás de Fedra aparece Antenor. Ninfas y Faunos huyen del incendio)

CORO
Fuego, fuego.
Que en su templo, al incendio de Amor,
abrasa otro incendio.
Fuego, fuego.

(La mujer a la que están dando el masaje es Amor)

MUJER 1
Yo cantaré Liríope; seré Liríope.

MUJER 2
Yo cantaré Céfiro; seré Céfiro.

MUJER 3
Yo cantaré Ninfa; seré una Ninfa.

AMOR
Y yo soy Amor.

(Juego mediante el cual las cantantes eligen a sus personajes)

(Recitativo)

AMOR
¿Qué es esto, vengativa ardiente saña,
mi templo, que fue honor de la campaña,
es caduco escarmiento
de la llama voraz de ese elemento?
Mi estatua venerada
de sus aras se mira despojada,
y con desprecio sumo,
su sacrílega tez la imprime el humo.
Céfiro fue el infiel, el atrevido
que al Amor por Amor traidor ha sido,
pues en él mi venganza al orbe asombre
o pierda mi poder su sacro nombre.

(Música)


Aria de Amor

AMOR
Teme, aleve, fementido,
en tu Amor dos veces ciego,
que en las iras de mi fuego
labro astuto un nuevo arpón.
Hoy tu Amor será escarmiento
de tu bárbara osadía,
pues por lauro y gloria mía,
aun herir sabrá en el viento,
mi poder y mi razón.

(Liríope se encuentra con Amor. Amor desaparece. Liríope desea a Amor. Céfiro desea a Liríope. Fedra desea a Céfiro. Antenor desea a Fedra. Delfa y Marsias; un zagal y una zagala se miran, se desean)

(Fedra y Antenor son dos personajes que nos hablarán del Amor y del deseo a través de poemas. Su música son sus palabras)

ANTENOR
Trabajé el aire,
se lo entregué al viento:
voló, se deshizo,
se volvió silencio.
Por el ancho mar,
por los altos cielos,
trabajé la nada,
realicé el esfuerzo,
perforé la luz,
ahondé el misterio.
Para nada, ahora,
para nada, luego:
humo son mis obras,
ceniza mis hechos
... y mi corazón
que se queda en ellos.

FEDRA
Se fue en el viento,
volvió en aire.
Le abrí en mi casa
la puerta grande.
Se fue en el viento.
Quedé anhelante.
Se fue en el viento
volvió en el aire.
Me llevó a donde
no había nadie.
Se fue en el viento,
quedó en mi sangre.
Volvió en aire.

(Las Ninfas rodean a Liríope que canta)

(Recitativo)

LIRIOPE
Esto es que al ver que el templo se abrasaba
y bajel de sus llamas zozobraba,
entre el sulfurio enojo,
al libertar el ídolo me arrojo.
Salgo por el jardín y llego al prado
en donde mi cuidado
halla un gallardo joven, cuyo intento
procuró restaurar mi desaliento,
crece la pena al pronunciar mi agravio
y un desmayo me embarga voz y labio.
A mi amparo llegáis, y mis enojos
fuego exhalan en llanto por los ojos.

(Música)


Aria de Liríope

LIRIOPE
No siento, no, el estrago
del dórico edificio
en donde desperdicio
se mira ya del viento.
Solo a la imagen siento
que falte digno altar.
Mis ninfas fugitivas
van de la selva al prado,
y viendo su cuidado,
a impulsos de la ira
el alma no respira,
sin susto y sin pesar.

(Antenor observa a Fedra, que mira a Céfiro, que mira a Liríope, que se baña rodeada de Ninfas)

(Música)


Coro

CORO
Zagales de la selva,
barqueros de la playa,
venid, si Amor os guía,
pues el Amor os llama.
¡Ah del valle!, ¡ah del risco!, ¡ah de la falda!

(Los veinte componentes del Coro pueblan el balneario. Masaje, desayuno, albornoces, buffet libre. Huele a café)

FEDRA
(Sola. Mira a Zéfiro)
Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.

(Son dones del azar o del destino, que a veces la soledad arremolina a barre)

Nada más que palabras que se encuentran
que se atraen y se juntan
irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.

(Música)


Coro

CORO
Zagales de la selva,
barqueros de la playa,
venid, si Amor os guía,
pues el Amor os llama.
¡Ah del valle!, ¡ah del risco!, ¡ah de la falda!

(Recitativo)

CEFIRO
¿Dónde me lleva, Amor, mi dulce acento?
Más siendo viento, Amor, me lleva el viento.
Todo remedio es tibio,
que a mi dolor procura algún alivio,
al templo puse fuego,
por si a Liríope ver pudiese ciego.
De esta casa cortésmente hospedada,
a mi Amor dificulta más la entrada,
pues ¿qué he de hacer si el bien tanto se aleja?
Aspirar al alivio de la queja.

(Música)


Aria de Céfiro

CEFIRO
Tórtola que carece
del fiel amado dueño,
su dulce voz le ofrece
alivio no pequeño
para poderle hallar.
Y a mí que me maltrata
la ausencia de una ingrata,
no encuentra mi quebranto
ni halagos en el llanto,
ni alivio en el pesar.

(Vanse)

(Encuentro entre Delfa y Marsias. Encuentro sexy. Número acrobático. Marsias persigue a Delfa, o viceversa)

MARSIAS
A espacio, zagala, fondos de liebre.

DELFA
Caballero enjerto en galgo, no quiero.

MARSIAS
Mujer o diablo, ¿qué Mercurio de obra prima
te desviará los zapatos que tanto corres?

DELFA
¿No hay quien dé treinta o cuarenta palos
a un atrevido?

MARSIAS
Cogite, ninfilla de mala mano.

DELFA
Miente y remiente.

MARSIAS
No me hagas la veneración pedazos, que te
perderé el respeto.

DELFA
Suélteme.

MARSIAS
Vamos al caso.

DELFA
Mas ¿que doy gritos?

MARSIAS
¡Ay, tal perrengue!

DELFA
Suélteme.

MARSIAS
Mas que te casco.

DELFA
¿La mano alza?

MARSIAS
¿El grito entona?

DELFA
Es un pícaro.

MARSIAS
Soy lacayo.

(Mientras sigue la danza acrobática, Marsias y Delfa cantan; recitan el siguiente poema que Delfa y Marsias bailan)

TODOS
El sexo avieso.
El sexo desprendido del mendrugo.
La flexibilidad del inconforme.
El heroico en caprichos,
cerraduras,
reptiles
y rebeldes costumbre.
El sexólatra,
el sexófilo,
el sexófago,
el opuesto,
es convexo,
el reversible,
el lírico,
el azulado antes, en, después del parto
de una réplica humana en terracota,
el parasexual
y el sexyfúnebre,
el sexycolosal,
el loro,
el moralista,
el somero,
el pasivo,
el vagabundo,
el solo auricular,
el prometeíco,
el mono triste,
el mono melancólico,
el mono, en fin,
el gran sustituido.

(Todos los habitantes del balneario, Ninfas y Faunos incluidos, cantan a Amor que está en medio como una estatua)

(Música)


Coro a 4 voces

CORO
Para proseguir los cultos
de cielo rapaz vendado,
se abrasó el estío un templo,
florezca un jardín en mayo.

(Las Ninfas se bañan en una piscina de flores movidas por el viento)

(Música)


Coplas de Liríope, Ninfa y Coro

LIRIOPE
Zagales de la Arcadia,
cuyo afecto postrado,
cuantos respira alientos,
sacrifica holocaustos.

NINFA
Felices moradores
de aquel dichoso espacio,
donde es vivir de atentos,
morir de enamorados.

LAS DOS
Oíd mis ecos blandos,
pues ya ha trocado el susto
en armonía el llanto.

(Las Ninfas cantan y bailan a Amor. Elogio del placer, del buen vivir, baños de barro, masajes, juegos, karaoke, sonrisitas y carreritas. Viva el Amor)

(Recitativo)

NINFA
Viendo que a impulso infiel, aleve intento,
las aras del Amor se llevó el viento,
otro elemento sea,
en el florido campo de Amaltea,
digno trono; a que el culto en sus lores
exhale votos y respire flores.

(Música)


Aria de Ninfa

NINFA
Temprana rosa,
jazmín nevado,
dé a la campaña,
tribute al pardo,
con sus matices
gloria al Amor.
Ya la esmeralda
de su guirnalda
lleve a sus aras
nuestro favor.


(Música)


Coro a Cuatro

CORO
Sólo el Amor es deidad,
pues logra su sinrazón
alagar la inclinación,
hiriendo la voluntad.

(Fedra se aparta de la fiesta y espía a Céfiro que no la ve. Antenor espía a Fedra que no lo ve)

ANTENOR
No decía palabras,
acercaba tan solo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una
pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne e interrogación vuelta
a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
igual es en figura, igual es en Amor,
igual es en deseo.
Aunque solo sea una esperanza
porque el deseo es una pregunta cuya
respuesta nadie sabe.

(Céfiro espía a Liríope, arde en deseo)

CEFIRO
Presuroso y perdido unto en mí tu persona
y soy un bulto de hombre, y de loco y de perro
que corre por tu cuerpo y a la vez por un túnel
despavoridamente lamiendo en las tinieblas.

(Música)


Seguidillas de Céfiro, Liríope y Amor

CEFIRO
(Canta)
No, que quiere mi pena,
ya que te encuentro,
respirar entre quejas
los desalientos.

LIRIOPE
(Canta)
Si tu pena me agravia,
¿cómo pretendes
apadrinar lo fino
con lo rebelde?
No me detengas.

CEFIRO
No te me ausentes.

LIRIOPE
¡Ay de tu mal, si mal no te acaba!

CEFIRO
¡Ay de mi Amor, si mi Amor no te vence!

LIRIOPE
¿Como quieres que crea
tus falsedades,
si lo engañoso es sombra
de lo constante?

CEFIRO
Como por ti en la Arcadia
viviendo muero,
sin hallar más alivio
que el del desprecio.
¿Qué respondes?

LIRIOPE
Que afable...

(aparte)

Mas, labio, mientes,
que no caben piedades
donde hay desdenes.

CEFIRO
¡Qué ingrata vives!

LIRIOPE
¡Qué osado eres!
¡Ay de tu mal, si tu mal no te acaba!

CEFIRO
¡Ay de mi Amor, si mi Amor no te vence!
¿Una voz por consuelo
no me permites?

LIRIOPE
¿Qué quieres que te diga
si ya te dije?

(Atraviesa Amor el tablado en una nube)

AMOR
(Canta)
Que piedad no merece
quejas impías,
cuando al Amor ofenden
con lo que obligan.

LIRIOPE
De la estatua en el bronce
mi voz se forma.

CEFIRO
Es el bronce materia
de las hermosas...
Oye mi llanto.

LIRIOPE
¿Qué aguardas? Vete.
¡Ay de tu mal, si tu mal no te acaba!

CEFIRO
¡Ay de mi Amor, si tu Amor no te vence!

LRIOPE
¿Qué haré, cielos?

AMOR
Vencerte,
pues por vengarse
deidad que influye amando,
mando que no ames.

LIRIOPE
Ya mi respuesta oíste.

CEFIRO
Sí, pero falta
que se vuelvan finezas
las amenazas.

(Recitativo)

LIRIOPE
En que mi Amor... más, cielos, ¿quién
al labio al dictar un favor dicta un agravio?

AMOR
El mismísimo Amor que su venganza
empieza a frustrar a un indigno la fineza.

CEFIRO
Idolatrado bien...

LIRIOPE
No, no he de oírte...

CEFIRO
¿Que no has de amar?

LIRIOPE
No tengo de admitirte.

CEFIRO
Pues mi Amor...

LIRIOPE
... mi desdén...

AMOR
... y mi venganza...

LOS DOS
Quitarán a tu afecto la esperanza.

CEFIRO
No quitarán a mi afecto la esperanza.

(Música)


Terceto de Céfiro, Liríope y Amor

CEFIRO
Oyeme.

LIRIOPE
No haré tal.

AMOR
Húyele.

LIRIOPE
Sí, lo haré.

CEFIRO
¡Ay, desdichada fe!

LIRIOPE y AMOR
Se ofende una deidad.

CEFIRO
Pues dioses.

LIRIOPE y AMOR
No hay piedad...

LOS DOS
... que contra ti se emplea la rabia y el furor.

CEFIRO
Que contra mí se emplea la rabia y el furor.
Constante te he de amar.

AMOR
Serás despojo mío.

LIRIOPE
En mi sólo hay desvío.

LOS TRES
Pues, digan mis anhelos,
alarma, alarma, cielos,
contra desdén y Amor.

(Las Tres Mujeres trabajadoras se parten de risa)


FIN DE LA JORNADA PRIMERA


JORNADA SEGUNDA

(Oscuro. Se escuchan gemidos de Amor. Mientras se va haciendo la luz que ilumine el balneario en todo su esplendor, vemos a Amor tomando un baño de barro y a las Tres mujeres trabajadoras atendiéndola, una le hace un masaje en los pies, otra un tratamiento facial y la tercera le hace las uñas)

AMOR
¡Qué placer!

MUJER 1ª
Si uno considera por un acto de reflexión el
punto más alto que puede alcanzar el gozo,
resulta que el tiempo infinito conlleva igual
gozo que el limitado.

(Pasa un chico guapo por delante. El balneario respira «buenos días». Olor a café y tostadas)

MUJER 2ª
Ante cualquier deseo debemos formularnos
la siguiente cuestión: qué me sucederá si se
cumple el objeto de mi deseo, y qué si no se
cumple?

(La escena se va llenando de gente, masajes, ejercicios, el buffet del desayuno es amplio y la gente tiene hambre, huevos revueltos, queso, jamón, fruta, zumo de naranja. Casi todos van en bañador y albornoz)

MUJER 3ª
Debemos apreciar la belleza, la virtud y las
cualidades de índole semejante, siempre que
proporcionen gozo, pero sino lo proporcionan
hay que decirles «adiós muy buenas» y
dejarlas.


Danza de «Adiós muy buenas»

(Las Ninfas cantan las penas de Amor)

(Música)


Solo de Ninfa

NINFA
(Canta)
¡Ay, dios aleve!, ¡ay, pena injusta!,
¡ay, vida mía!
Si con celos te acuerdas
de que eres vida.
¡Ay, dios aleve!, ¡ay, pena injusta!,
¡ay, vida mía!

(Las Ninfas rodean a Liríope que se baña en barro)

AMOR
(a Las Tres Mujeres trabajadoras)
Liríope está triste.

LAS TRES MUJERES
Sí.

(Música)


Coplas de Amor y Coro

AMOR
(Canta)
Mal del Céfiro aleve
tus ansias fías,
si es el aura que halaga,
cierzo que arruina.

AMOR y CORO
¡Ay, traidor ruego, y falso halago!
¡Ay vida mía!
Si aun se labran peligros
de las caricias.
¡Ay, falso halago, y vida mía!

MUJER 1ª
Una maga le ha profetizado a Liríope
el destino.

MUJER 2ª
Tendrá un hijo con Céfiro.

MUJER 3ª
Se llamará Narciso.

MUJER 1ª
Del que se enamorará una mujer llamada
Eco.

MUJER 2ª
Pero Narciso se enamorará de su reflejo en
el río.

MUJER 3ª
Del que no se podrá apartar hasta la muerte.

MUJER 1ª
Y Eco quedará condenada a repetir siempre
lo mismo.

MUJER 2ª
Y Eco quedará condenada a repetir siempre
lo mismo.

MUJER 3ª
A ser Eco de sí misma.

MUJER 1ª
Tragedia, destino fatal.

(Música)


Coplas de Amor y Coro

AMOR
(Canta)
El Narciso y el Eco
quejas duplican,
mas ni se desvanecen
ni se marchitan.

AMOR y CORO
¡Ay, flor ingrata!, ¡ay, voz amante!,
¡ay, vida mía!
Que duráis a las penas,
y no a las dichas.
¡Ay, voz amante!, ¡ay, vida mía!

(Liríope se incorpora del baño de barro)

LIRIOPE
No me detengáis, que irritáis
más enojo. Y pues muriendo
futuros daños se evitan,
miente la maga, el destino miente,
y miente esa armonía.

(Liríope sale corriendo)

Pues yo misma he de matarme,
para morirme de mí misma.

(Las Ninfas corren tras Liríope. El balneario se va convirtiendo en una selva oscura y peligrosa, mientras Liríope aúlla)

LIRIOPE
Soy la fiera y el círculo y la jaula
soy el cadáver y sus perplejos
soy el desesperado y su ironía
soy el eclipse de mi rabia
y soy la rabia de mi desconsuelo
soy el ahorcado que no tiene soga
soy el guerrillero sin arma
y soy el predicador mudo
soy el odio sin puñal
soy el terremoto sujeto
y soy el cataclismo inútil...

(Céfiro busca a Liríope en la selva)

(Recitativo)

CEFIRO
¡Oh, tú, selva!, si ufana y floreciente,
tu pompa se acredita,
y si después enero la marchita
de un soplo y otro al huracán ardiente;
olmo galán, si tu verdor desnuda
del invierno la cólera sañuda;
parlera fuente, humor de aquella peña,
si el hilo te enmudece lo risueña;
rosa fragante que broto la aurora,
si apaga tu esplendor noche traidora,
por mi bien, le decid al dueño mío,
que todo falta menos su desvío.

(Música)


Aria de Céfiro

CEFIRO
Selva florida,
tronco frondoso,
cristal hundoso,
cándida flor,
decídole a mi bien
que muero de Amor.

(Fedra escondida sigue a Céfiro. Antenor persigue a Fedra. Fedra se da la vuelta y descubre a Antenor. Se miran. Silencio)

ANTENOR
Sé que llegará el día en que ya nunca
volveré a contemplar
tu mirada curiosa y asombrada.
Tan sólo en tus pupilas
compruebo todavía,
sorprendido,
la belleza del mundo
y allí, en su centro, tú,
iluminándolo.
Por eso, ahora,
mientras aún es posible,
mirarme mirarte;
mete todo tu asombro
en mi mirada,
déjame verte cuando tú me miras
también a mí,
asombrada
de ver por ti y a ti,
asombroso.

(Silencio)

FEDRA
Tú, sólo tú,
has suspendido la pasión a mis enojos,
la suspensión a mis ojos,
la admiración a mi oído.
Cada vez que te veo
nueva admiración me das,
y cuando te miro más,
aun más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser
pues cuando es muerte el beber
beben más, y de esta suerte,
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
Pero véate yo y muera,
que no sé, rendido, ya,
si el verte muerte me da,
¿el no verte que me diera?
fuera más que muerte fiera,
ira, rabia, dolor fuerte,
fuera muerte. De esta suerte
tu rigor he ponderado,
pues dar vida a un desdichado
es dar a un dichoso muerte.

(Aparece Liríope, detrás Céfiro y detrás todos los demás. Liríope desesperada va a suicidarse tirándose al río, cuando Céfiro canta)

(Recitativo)

CEFIRO
¿Dónde, precipitada ninfa bella,
te conduce el furor de tu hermosura?

LIRIOPE
Donde dando escarmiento a tu locura
burle el influjo de maligna estrella.

CEFIRO
De ese río al raudal te precipitas
sin mirar que si quitas
a tu esplendor la luz, porque yo ciegue,
haces que a media tarde el sol se anegue.

LIRIOPE
Calla el acento, falso, lisonjero.

CEFIRO
Callaré como sepas que te quiero.

LIRIOPE
Huiré tu voz.

CEFIRO
Sabré yo detenerte.

LIRIOPE
Sabré matarme sólo por no verte.

(Música)


Aria de Liríope

LIRIOPE
(Canta)
Seré precipitada
violencia del Alfeo,
que al ver tu falso agrado,
la ruina de mi estrago
me evita otra mayor.
Tu Amor tal vez me inclina,
el hado me amenaza,
¡oh luces celestiales!,
cuándo hallarán mis males
segura algún Amor.

(Recitativo)

CEFIRO
Aunque contrario se me muestre el cielo,
más temo a tu rigor que a tu recelo.

LIRIOPE
No, mi rigor de ingratitud se advierte
si de temor del hado de mi suerte,
en un hijo del viento está mi estrago
y del viento son hijos tú y tu halago.
Olvídame se quiera de piadoso,
obedece de amante o generoso.

(Música)


Aria de Céfiro

CEFIRO
Confuso, turbado,
amante, rendido,
ni encuentro del olvido,
ni acierto del Amor.
Me hielo en tu riesgo,
al verte me inflamo,
si sirvo no te amo,
si te amo es rigor.

(Recitativo)

LIRIOPE
¿Qué resuelves?

CEFIRO
Amar tus luces bellas.

LIRIOPE
¿Y las estrellas?

CEFIRO
Solo son estrellas
las de tus ojos, cuyo ardor no evito.
¿Qué temes de mi Amor?

LIRIOPE
Temo un delito.

CEFIRO
¿Quién le ha de hacer?

LIRIOPE
La suerte.

CEFIRO
Vencerala mi Amor.

LIRIOPE
Me asusta el verte.

CEFIRO
¡Quién te amaga!

LIRIOPE
La esfera en su hado injusto.

CEFIRO
Mienten suerte, delito, esfera y susto.

(Música)


Dúo de Liríope y Céfiro

CEFIRO
Idolo amado mío,
pierde el fatal recelo.

LIRIOPE
No puede, que es el cielo
quien manda mi desvío.

CEFIRO
Mi bien.

LIRIOPE
Injusto hado. Calla.

CEFIRO
Rigor impío.

LOS DOS
¡Oh, cuándo habrán cesado
la suerte y el rigor!

CEFIRO
Si ultrajas mi constancia,
mi industria ha de robarte.

LIRIOPE
Será mi vigilancia,
quien lidie de mi parte.

LOS DOS
Dioses, cielos, astro, luces,
vengadme de su Amor.

(Liríope se encarama al borde del precipicio)

LIRIOPE
(Grita)
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

(Una de Las Tres Mujeres, enfadada, le espeta a Liríope)

MUJER 1ª
Nacemos una sola vez y dos no nos es dado
nacer y es preciso que la eternidad no nos
acompañe ya. Pero tú, que no eres dueña
del día de mañana, retrasas tu felicidad
y, mientras tanto, la vida se va perdiendo
lentamente por ese retraso, y todos y cada
uno de nosotros, aunque por nuestras
ocupaciones no tengamos tiempo para ello,
morimos.

(Céfiro sale furioso. Liríope llora. Todos salen menos Delfa y Marsias)

(Recitativo)

MARSIAS
Buenos días, señora mi zagala.

DELFA
Váyase el verderón muy noramala.

MARSIAS
Pues escúcheme sólo dos razones.

DELFA
Váyase al rey, que paga los bufones.

MARSIAS
¿Tanto rigor, señora perinola?

DELFA
Pues sí, me enfada, yo solita sola
he de hacer con la rabia en que
me cebo que en aceite le frían.

MARSIAS
¿Soy yo un huevo?

DELFA
Es un bufón.

MARSIAS
Pues, oye mis quebrantos.

DELFA
Si prosigue le doy un sepacuantos.

(Música)


Dúo de Marsias y Delfa

MARSIAS
Quiéreme, picarita.

DELFA
No se me acerque más.

MARSIAS
Oyeme.

DELFA
¿No? pues, ¡zas!

(Le arrea)

MARSIAS
¡Ay, que con su manita
sin diente ya me deja!

DELFA
¿Por el que bribón se queja,
si sangre no salió?

MARSIAS
Dame un abrazo.

DELFA
¡Arre!

MARSIAS
Toma una coz.

(Le patea)

DELFA
¡So!, ¡so!

MARSIAS
Pues, toma.

DELFA
¡Ay, bribonazo!,
¡ay, de mi pobre brazo!

(Se pegan)

LOS DOS
Y estemos cepos quedos,

MARSIAS
si acaso me has de amar.

DELFA
sin que te llegue a amar.

MARSIAS
Eres dos veces fiera,
por fiera y por ingrata.

DELFA
¿A un verderón quien trata
jamás de otra manera?

MARSIAS
Pues eres perinola.

DELFA
Y tú alemán de Angola.

LOS DOS
Pues váyase a escardar.

(La selva-bosque es cada vez más oscura. Después de la pelea los dos están jadeantes y en el suelo. Ella va reculando hacia atrás en dirección a la piscina, en medio de la selva. Delfa mira a Marsias mientras camina hacia atrás despacio. Marsias le mira y habla al Público)

MARSIAS
Le comenté:
«Me entusiasman tus ojos»
y ella dijo:
«¿Te gustan solos o con rimel?»
«Grandes»,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.

(Delfa entra en la piscina y se oye su voz en susurro que le dice a Marsias)

DELFA
Si por temor o por incertidumbre
esta noche no empujas esta puerta,
tras la que esta desnuda ya y despierta
la prohibida mujer llena de lumbre,
te juro de que después cuando seas viejo
y un día mires tu cara y tu memoria,
brotarán hacia ti desde esta historia
culebras que te espanten el espejo.

(Delfa se sumerge. Poco a poco el patio del balneario vuelve a aparecer con la presencia de antes, pero esta vez lleno de flores. Estamos en los jardines de Amor. Todos sus habitantes, Coro y demás personajes, se dan masajes. Caricias, sueño... pero una tormenta se avecina. Antenor y Fedra avanzan el uno hacia el otro. Viento. Se hablan; se acarician con la voz y el Coro les sirve de eco)


Danza de las caricias

FEDRA, ANTENOR y CORO
Pájaro
pez
paloma
pluma
pálida
pérdida
por
petrificados
pozos
pútridos
palpita
pulsa
plácidas
patrias
prometidas
para
poder
partir
perfila
pórticos
penetra
pechos
paladea
pétalos
pura
perdurable
planetaria
palma
paz
palabra
pido
permanece.

(Aire caliente)

(Música)


Coro a Cuatro

CORO
En los jardines de Amor,
Liríope la infeliz,
cansada ya de llorar,
se consuela con decir:
«¡Ay, de mí, ay, de mí!»
En los jardines de Amor,
Liríope la infeliz,
cansada ya de llorar,
se consuela con decir:
«¡Ay, de mí, ay, de mí,
que el morir no es estorbo para no morir!»
En los jardines de Amor,
Liríope la infeliz,
cansada ya de llorar,
se consuela con decir:
«¡Ay, de mí, ay, de mí,
que el morir no es estorbo para no morir!»

(La Danza de las caricias sigue. El viento es mayor. Vuelan las servilletas, las sombrillas, los pañuelos, hasta los canapés vuelan. Aire caliente. Sudor. Céfiro se pasea loco. Más tormenta)

CEFIRO
Me amamantó una loba,
¿quién si no?
Yo no tengo la culpa
de haber bebido
desde tan joven tanta sed de sangre
tanto deseo de morder la vida
tanto Amor.

(Música)


Coro a Cuatro

CORO
Viento es la dicha de Amor.

(Música)



Coro a Cuatro

CORO
Viento es la dicha de Amor.

(Música)


Copla de Céfiro y Coro

CEFIRO
En estas flores
podrás ver que son
despojo del aire,
que amante inspiró,
fragange desdé y sensible verdor.

(Música)


Coro a Cuatro

CORO
Viento es la dicha de Amor.

(Céfiro y Liríope se encuentran. Céfiro y Liríope arden. Se incendian. Viento)

(Música)


Dúo de Liríope y Céfiro

LIRIOPE
Sombra que infiel
mi susto abultó,
dime quién eres
antes que mi ardor
te abrase el incendio de mi indignación.

CEFIRO
Ninfa divina,
yo soy y no soy
quien quiere contigo
volando veloz,
dar, si es cielo el aire, a su cielo tu sol.

LIRIOPE
Esa es traición.

CEFIRO
No es traición,
sino mostrar que fácil...

CEFIRO y CORO
Viento es la dicha de Amor.

LIRIOPE
Huiré yo de ti...

CEFIRO
Siguiéndote voy...

LIRIOPE
No, osado, me embargues
el paso y la acción.

CEFIRO
Ahora verás que no vale el rigor.

(Más viento)

(Música)


Solo de Céfiro y Coro a Cuatro

CEFIRO
Qué en vano intenta el rigor,

CORO
Qué en vano intenta el rigor,

CEFIRO
frustrar de Amor el intento,

CORO
frustrar de Amor el intento,

CEFIRO
pues para adular al viento,

CORO
pues para adular al viento,

CEFIRO
viento es la dicha de Amor.

CORO
viento es la dicha de Amor.

(Tormenta. Terremoto)

LIRIOPE
Ninfas de Amor, acudid.
Zagales, favor, favor.
Deidades, piedad, piedad.
Venganza traición, traición.

(Céfiro rapta a Liríope llevándosela al cielo y ocultándose detrás de una nube. La tormenta arrecia. Antenor y Fedra abrazados sin tocarse, muy juntos)

FEDRA
La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz,
bajar, lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.

ANTENOR
Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.

FEDRA
Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorrerme y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.

ANTENOR
La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.

(Cada vez más rápido y más suave. Llueve sobre la pareja)

FEDRA
Entrar,
hacerse hueco
en la concavidad,
ahuecarse en lo cóncavo.

No puedo ir más allá, dijiste...

ANTENOR
Con las manos se forman las palabras,
con las manos y en su concavidad
se forman corporales las palabras
que no podíamos decir.

FEDRA
Asciendes como
poderoso animal
por la pendiente húmeda
del aire dónde
me engendras, cuerpo, en tu latido cóncavo.

ANTENOR
Y todo lo que existe en esta hora
de absoluto fulgor
se abrasa, arde
contigo, cuerpo,
en la incendiada boca de la noche.

FEDRA
Bebe en el cuenco,
en rigor extremo
de los poros quemados,
el jugo oscuro de la luz.

(Delfa y Marsias se besan. Se rompen los cristales. Amor grita «¡Guerra!»)

(Recitativo)

AMOR
Es una injusta, trágica violencia,
que a pesar del furor mi influencia,
y no bastando el ruego,
consigue el aire, disfrazado en fuego.
Céfiro aleve, con traidora saña,
lleva a Liríope por la azul campaña,
y pues no basté a estorbarlo, ciego,
arda en cólera, en ira, en rabia y fuego.

(Danza)

(Música)


Aria de Amor

AMOR
Guerra publique, guerra,
el orbe de la tierra,
la rabia y el furor.
Siendo de su confín,
mi cólera el clarín,
los truenos el tambor.
Temed, temed, mortales,
el hado que os alcanza,
pues para vuestros males
tomar sabrá venganza
un desairado Amor.

(Nieva. Los truenos cesan. Calma. Antenor y Fedra abrazados)

FEDRA
Estar.

ANTENOR
No hacer.
En el espacio entero del estar.
Estar, estarse, irse
sin ir
a nada.

FEDRA
A nadie.

ANTENOR
A nada.

(Delfa y Marsias abrazados)

DELFA
Me he puesto una sonrisa.
Todo es bello.

MARSIAS
Comprendo que se adoren las mujeres
y besen y acaricien su belleza.
Es un cielo su cuerpo. El cielo humano.

(Al Público)

De haber sido mujer fuera lesbiana.

(Se abren las nubes y descienden en una de ellas tranquilos Céfiro y Liríope)

TODOS
Escuchemos. Atención.

(Amor les mira, ríe y aplaude. Tras una pausa, breve y silenciosa, todos en el balneario vuelven a sus cosas. Las Tres mujeres y Amor toman café en la piscina)

MUJER 1ª
Nada es suficiente para quien lo suficiente es
poco.

MUJER 2ª
No hay una vida gozosa sin una sensata,
bella y justa. Ni tan poco una sensata, bella y
justa sin una gozosa. Todo aquel a quien no
le asista este último estado no vive sensata,
bella y justamente; y todo aquel a quien
no le asiste lo anterior, ese no puede vivir
gozosamente.

(Pausa)

MUJER 3ª
(Al Público)
Me he anticipado a ti, azar, y cerré todas
tus posibilidades de infiltración, y no me
entregué rendido a ti, ni a ningún otro
condicionamiento, sino que cuando la Parca
nos lleve de aquí, nos iremos de la vida tras
echar un enorme escupitajo contra la vida y
contra los que neciamente se pegan a ella, al
mismo tiempo que entonaremos un hermoso
cántico de salvación gritando que nuestra vida
ha sido bella.

(Música)


Todos y Coro a Cuatro

TODOS
Que en vano intenta el rigor,
frustrar del Amor el intento,
pues para adular al viento,
viento es la dicha de Amor.

(Música de clavicémbalo. Todo el mundo vuelve a sus quehaceres. Despacio. Suena por última vez la orquesta. Música instrumental. Despacio. Masajes. Van cayendo los albornoces. Se va oscureciendo; van bajándose los tirantes, y poco a poco todos se empiezan a desnudar, mientras se hace un oscuro lento. Las Tres Mujeres trabajadoras y Amor ríen)



FIN DE LA ZARZUELA


Información obtenida en:
http://teatrodelazarzuela.mcu.es/es/temporada/temporada-lirica/viento-es-la-dicha-de-amor

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