martes, 3 de febrero de 2015

El Grumete (Libreto)



EL GRUMETE



Zarzuela en un acto.

Libreto de Antonio García Gutiérrez.

Música de Emilio Arrieta.

Representada por primera vez en el teatro del Circo en el mes de Junio de 1853.


REPARTO (Estreno)

Luisa - Srta. Moscoso.

Juana - Sra. Bardan.

Serafín, grumete - Srta. Aparicio.

Tomás, corsario - Sr. Salas.

Pascual - Sr. Calvet.

Antón - Sr. Caltañazor.

Aldeanos, marineros.

La acción pasa en un pueblecito sobre la costa de Cantabria, a principios del siglo actual (XXIX).


ACTO UNICO

Vista exterior de casa a la izquierda, con un cobertizo y verja, bajo el cobertizo una mesa. —En el fondo arboles y peñascos, dejándose ver a corta distancia el mar. Después de un preludio que expresa el amanecer, vienen por el fondo aldeanos y aldeanas con cestos, en que traen frutas, flores, etc.


ESCENA PRIMERA

Coro de aldeanos de ambos sexos, luego Luisa.

CORO
Cómo cerrada se ve tu puerta,
desposadilla sin corazón?
Mira, zagala, que ya despierta
bañando el prado la luz del sol.
Del blando lecho
deja el calor,
que a las puertas está de tu pecho
llamando el amor.

(Luisa dentro)

LUISA
Quién a la aurora llama a mi puerta
con tan alegre murmuración?

CORO
Abre, zagala, que ya despierta
clara y risueña la luz del sol.

(Sale Luisa)

LUISA
Ya de mi lecho
dejé el calor,
que he sentido a las puertas del pecho
que llama el amor.

CORO
Viva la novia del rico pastor.
—Mil veces viva,
y en fiel tributo
de amor, reciba,
cuanto ya en fruto
la tierra esquiva
da al labrador.

LUISA
Qué me traen mis pastores
en prueba de amor?

CORO
Traen tus pastores,
blanco cual plata,
rico de olores
queso de nata,
frutas y flores
y un recental!

LUISA
A esos favores
No seré ingrata.
Gracias, señores!
Qué fresca nata!
qué lindas flores!
cuánto panal!

(Mirando con infantil alegría los cestos que la entregan los pastores, y que ella coloca bajo el cobertizo)

CORO
En su frente hermosa y pura
el placer brillando está.

LUISA
Quién el sol de la ventura,
sino alegre, esperará?

LUISA y CORO
Para el alma que padece
y rigores de amor llora;
oh! qué triste amanece
la blanca aurora!
Mas si alegre el bien espera
con su mágico arrebol;
qué hermosa reverbera
la luz del sol!


ESCENA II

Dichos: Juana y Pascual.

PASCUAL
Luisilla! Luisilla! (Dentro)

LUISA
Padre!
(Se dirige a la puerta)

JUANA
Mucho madruga la novia. (Sale con Pascual)

PASCUAL
Qué es esto?

LUISA
Regalos son
de estas buenas gentes.

JUANA
Hola!

LUISA
Mire usted, madre, qué flores
tan lindas! —Gracias, Ramona!
—Estas frutas, son del Zorro,
esos quesos, de la Ambrosia;
de Lucas, esos panales
de miel rubia y olorosa,
y ese recental manchado,
de la ovejuela de Antona.
—Todo es para mí! (Con alegría)

PASCUAL
Si, Luisa:
todo para ti.

LUISA
Ay, qué rosa!

(Desprendiéndola de uno de los ramos)

PASCUAL
Para el novio.

TODOS
Para el novio.

LUISA
Aun las cristalinas gotas
del rocío, como perlas (Con melancolía)
van rodando entre las hojas.

JUANA
Y eso te entristece?

LUISA
Ay madre!

JUANA
Qué tienes?

LUISA
(Tristes memorias!)
— Nada! nada! —Amigos míos,
para esta noche es la boda.
Cantaremos; bailaremos.
Todos. Viva Antón! —Viva la novia!

(Vánse por distintas direcciones)



ESCENA III

Pascual, Juana, Luisa.

PASCUAL
Mira, Luisa, que no quiero
verte con la cara fosca.

LUISA
Y qué he de hacer?

PASCUAL
Qué? reírte
y alegrarte; esa es la forma
y el modo... Cuando tu madre,
que está presente, era moza...

JUANA
Pascual! (Con severidad)

PASCUAL
Es verdad!

JUANA
Qué tienes? (A Luisa)

LUISA
Recuerdos que me trastornan...

JUANA
No te casas por tu gusto?

LUISA
Yo... si!...

PASCUAL
Pues de qué te enojas?

LUISA
Era voluntad de padre:
yo no dije «esta es mi boca.»

PASCUAL
Es cierto; pero el refrán
nos dice «quien calla otorga...»

LUISA
No piense usted que me pesa:
al contrario, eso no estorba...
—Pero recuerdo con gusto
las breves, pasadas horas,
de mi infancia.

PASCUAL
Serafín
la ha barajado la cholla.

JUANA
Calla, Pascual!

LUISA
Esta flor
encendida y olorosa
me recordó las que un día,
escogidas entre todas,
a mis rejas y a mi puerta
colgaba como en memoria.

PASCUAL
Bah! bah! niñadas.

LUISA
Es cierto;
pero...

JUANA
Tu esposo te adora;
él es el mejor partido
que hay en la comarca toda;
y no es decir que no valga...

LUISA
En cuanto a lindo... no es cosa.

JUANA
Eh! la hechura es lo de menos:
lo principal es la estofa.

LUISA
Eso sí: Antón...

PASCUAL
Es muy bueno

JUANA
Dócil como una paloma.

LUISA
Es cierto.

PASCUAL
Le vas a dar
más vueltas que a una peonza.

JUANA
Marido!

PASCUAL
Y aunque él presume
de tieso, tú no eres boba...

JUANA
No, no callará.

PASCUAL
Pues digo!
tan malo es que le conozca?...

LUISA
El viene.

JUANA
Silencio!


ESCENA IV

Dichos y Antón.

ANTON
Aguarda!
ya despiertos!

LUISA
Pues no es hora?

ANTON
Para mí no! —Buenos días.

PASCUAL
Muy buenos. — La gente moza,
madruga sin compasión
cuando el amor...

ANTON
Esa es droga,
A no haberme despertado
esos zánganos... —Pichona!

LUISA
Cómo! dormir en tal día!

ANTON
No dicen que el amor toma
mil disfraces? pues el mío,
se parece a la modorra...

PASCUAL
Como ella es así, tan lista!

ANTON
Ya sé!

PASCUAL
Tan madrugadora!

ANTON
Yo la quitaré ese vicio,
ó por vida de Antón Porras!...

PASCUAL
(En mi vida he visto un mozo
mas arrimado a la cola!)

ANTON
Oyes, borrega? (La habla aparte)

JUANA
Sospecho
que has errado...

PASCUAL
Calla! tonta!

JUANA
Qué es lo que la dice?

PASCUAL
Está
lo mismo que una amapola!
Cuidado, Antón!

JUANA
Vamos! vamos!

(Interponiéndose)

Qué es eso?

LUISA
Yo...

JUANA
Eres dichosa?

LUISA
Creo que sí.

ANTON
Pues la decía,
por si acaso usted lo ignora,
que me han charlado a la oreja
anoche, no sé qué historias...

JUANA
De la niña?

ANTON
De la niña.

JUANA
Explíquese usted.

ANTON
No es cosa.
Dicen si tuvo ó no tuvo
dos años ha...

PASCUAL
Toma! toma!

ANTON
Con aquel chisgaravis...

LUISA
Chisgaravis? (Enfadada)

ANTON
Y se enoja!

LUISA
Y me enojo! y lloraré.

PASCUAL
Firmeza! el padre te apoya. (Aparte a Antón)
—Niña! (Con gravedad)

ANTON
También fuera bueno
que por ese zampatortas
perdiera yo el fruto... Vamos!
Que después de tanta ronda,
y canciones por acá,
y dar vueltas a la noria,
se quedara el pobre Antón
corrido como una mona!

JUANA
Tiene razón.

PASCUAL
Dice bien.

ANTON
Pues si me pica la mosca...

LUISA
Lo ve usted? es un tirano,
sin ley ni Dios!

ANTON
Ay, que llora!
Soy perdido! se acabó!
no lo haré más. —Me perdonas?

JUANA
Vamos, Luisita!

LUISA
Si vuelve
a insultarle; si le nombra...

ANTON
Ya digo que no lo haré.

LUISA
Entonces, bien!

ANTON
Ay! paloma!

JUANA
Tiene carácter. (A Pascual con satisfacción)

PASCUAL
El tuyo.

ANTON
Y para quién es la rosa?

LUISA
Para mi esposo.

PASCUAL
(Responde (Aparte a Juana)
lo mismo que una priora!)

ANTON
Pues siendo así... (Queriendo cogerla)

LUISA
Todavía
no hemos ido a la parroquia.

JUANA
Antón, por acá tenemos
que arreglar para hoy mil cosas.
Adentro, niña!

LUISA
Allá voy.

ANTON
(Que no han de dejarla sola!...)

PASCUAL
Adiós, Antón.

ANTON
Hasta luego.

LUISA
No tardarás?

ANTON
No, mi gloria!

(Luisa y sus padres entran en la casa: Antón se va por el fondo derecha)


ESCENA V

Serafín, solo. (Viene por el fondo izquierda)

SERAFIN
Ah! respiro! —Serafín!
pienso que, voto a mil truenos!...
ni aun te han echado de menos
las gentes del bergantín.
Cosa a la verdad, extraña!
así he tenido lugar
de enjugarme, y descansar
en esa pobre cabaña.
Cuando Luisilla me vea!
—Al pronunciar este nombre,
pierdo aliento : no soy hombre!
habrá alguno que lo crea?
Es que me adora! es en fin,
que la amo desde la cuna.
No quiero yo mas fortuna:
vete! vuela, bergantín.


ROMANCE

No iré yo al rio,
no iré yo al mar
á naufragar.
En brazos del bien mío
me quiero yo ahogar.
Adiós bergantín Aurora;
huyendo voy de ti,
que la prenda que me adora
pena y llora
porque está lejos de mí.
Ay, morenilla!
ya estoy aquí,
que por verte, a la orilla
mojado salí.
No iré yo al rio,
no iré yo al mar
a naufragar.
En tus brazos, bien mío,
me quiero yo ahogar.

O lo hace el baño maldito,
ó no sé... pero es creíble.
Tengo un apetito horrible!
—Pero, señor! qué apetito!
Calle! qué miro! sí... justo!

(Viendo los cestos que están sobre la mesa)

estoy en Jauja? cabales!
Quesos, manteca, panales!..
—Me han adivinado el gusto.

(Va a sentarse y se detiene)

—Si! pero esto, de quién es?
—Sea de quien fuere, almorcemos,
que es lo que importa. Ya haremos
por explicarnos después.

(Se habrá sentado de espaldas a la puerta, y empieza a comer muy deprisa. Un momento
después sale Luisa de la casa)


ESCENA VI

Serafín, Luisa.

LUISA
Que es esto?

SERAFIN
El frasco del ron?
aquí viene.

(Saca un frasco y lo pone sobre la mesa)

LUISA
Qué osadía!

SERAFIN
Señor! no hay duda: yo había
errado la vocación.
Dos higas al bergantín!

LUISA
Bravo tragadero tiene!
—Oiga, mocito!

SERAFIN
Alguien viene. (Se levanta)
—Ah, Luisita!

LUISA
Serafín!

SERAFIN
Ese soy: ese es mi nombre.
—Ven acá! (Va a abrazarla)

LUISA
Qué vas a hacer? (Remilgándose)

SERAFIN
Oiga! (Con extrañeza)

LUISA
Soy ya una mujer.

SERAFIN
Mejor! y yo soy ya un hombre.

LUISA
Estás guapo.

SERAFIN
Ya lo creo!
—Y tú? tú... Luisa querida!

LUISA
Qué tal me encuentras?

SERAFIN
Por vida!..
como te busca el deseo!
Nunca imaginó el amor
tan expresivo semblante;
tan gracioso!...

LUISA
(Es muy galante!)

SERAFIN
Tan linda!

LUISA
(Es conocedor!)

SERAFIN
Por eso, cruzando el mar
dos años, Dios me es testigo!
siempre te llevé conmigo:
nunca te pude olvidar.

LUISA
Siempre el mismo!

SERAFIN
Ay prenda mía!
—Y cómo es que aquí te encuentro?
yo te dejé tierra adentro.

LUISA
Padre compró esta alquería...

SERAFIN
Eso me ahorra de camino.
Sentía en el corazón
un... pues! una comezón
por ver tu rostro divino!..
No hablas?

LUISA
(Estoy en un potro)
La turbación!...

SERAFIN
Pobre chica!

LUISA
(Y tan bien como se explica!
qué diferencia del otro!)

SERAFIN
Siempre te guardó el amor
de mi corazón las llaves!
Voto va al chápiro!...

LUISA
Sabes
que te has hecho jurador?

SERAFIN
El ejemplo!..

LUISA
Si te atreves
otra vez!..

SERAFIN
Bien: ya no lo hago.

(Dirigiéndose a donde está la mesa)

LUISA
Dónde vas?

SERAFIN
A echar un trago...

LUISA
Cómo es eso? también bebes?

SERAFIN
Con la humedad me destemplo.

LUISA
Qué horror!

SERAFIN
Te incomoda el humo?

(Saca una pipa y la enciende)

LUISA
También fumas?

SERAFIN
También fumo.

LUISA
Ya es demasiado...

SERAFIN
El ejemplo!

LUISA
Madre de Dios! cuánto vicio!

SERAFIN
Cómo, vicio! echar un taco,
beber rom, fumar tabaco!..
eso es propio del oficio.

LUISA
Buena profesión

SERAFIN
Famosa!

LUISA
Ese te ensena!

SERAFIN
No es poco:
y a decir verdad, tampoco
se me ha pegado otra cosa.

LUISA
Pues, ó la has de abandonar,
ó no me hables en tu vida.

SERAFIN
No es mas de eso? estás servida. ..
acabo de desertar.

LUISA
Desertar!

SERAFIN
Como lo digo.

LUISA
Serafín! (Asustada)

SERAFIN
Ya lo verás.

LUISA
Qué horror! pero dónde vas
a vivir?

SERAFIN
Dónde? contigo.
Aquí, a tu lado.

LUISA
Qué escucho!
—Sabes, Serafín querido,
que te has vuelto algo atrevido?

SERAFIN
Los viajes enseñan mucho.

LUISA
En efecto, estás cambiado.

SERAFIN
Toma! vengo yo del Congo?

LUISA
Mas falta saber... supongo
que estarás adelantado.

SERAFIN
En edad, y en experiencia.

LUISA
Eso no me desagrada.
—Y en fortuna?

SERAFIN
Poco!... nada
si te he de hablar en conciencia

LUISA
Es decir...

SERAFIN
Que por ahora
la profesión no promete.

LUISA
Pero algo serás.

SERAFIN
Grumete
en el bergantín Aurora.

LUISA
(Adiós adorado sueño!
me ha dejado aquí un vacio!.)

SERAFIN
Pues como sabes, mi tío
es su capitán y dueño.
A caza de un buque inglés
vinimos, y en esa rada
entramos a hacer aguada
habrá dos horas ó tres.
Yo que tan cerca me vi
de la playa venturosa
donde bella y cariñosa,
niña aun, te conocí,
hambriento de tu belleza
y harto ya de malos tratos,
qué hago? digo!.. «al agua, patos!»
y me arrojé de cabeza.

LUISA
Qué locura!

SERAFIN
Y con despejo,
eso sí!

LUISA
Desventurado!
pudo ahogarse!

SERAFIN
Qué! si nado
lo mismo que un abadejo!

LUISA
Y a qué has venido?

SERAFIN
Pues digo! {Alarmado)

LUISA
(Ay, Dios!)

SERAFIN
No me hablas de broma?
Extraña pregunta! —Toma!
vengo... a casarme contigo.

LUISA
Eres pobre.

SERAFIN
Lo confieso.

LUISA
Si no hay de qué me mantengas...

SERAFIN
Partiremos lo que tengas:
yo no me apuro por eso!
Los viejos no te han de dar
con que vivir? no seas niña!

LUISA
Eso sí; tengo una viña,
y algo que de pan llevar.

SERAFIN
Hay una viña?

(Restregándose las manos con alegría)

LUISA
De mosto,
solemos llenar cien cubas.

SERAFIN
Me muero yo por las uvas!
ya verás tú por agosto!

LUISA
Mas padre dirá que no;
se opondrá.

SERAFIN
Voto al infierno!
dónde va a hallar para yerno
una ganga como yo?
Bah! bah! no puede dudar!
y en cuanto yo me presente...

(Se dirige a la puerta de la casa)

LUISA
Es que hay otro inconveniente.

SERAFIN
Cuál? (Volviendo)

LUISA
Que me voy a casar. (Con timidez)

SERAFIN
A casarle? es cierto? (Con emoción)

LUISA
Sí.

SERAFIN
Ay!

LUISA
(Ablandará los bronces:
y yo que soy tierna...)

SERAFIN
Entonces... (Afligido)
qué piensas hacer de mí?

LUISA
(Ay! que hace pucheros!)

SERAFIN
Cruel,
sin alma y sin corazón!

LUISA
(Ello... me da compasión!
mas si una se hace de miel!...

SERAFIN
Adiós, ingrata! adiós, fiera!

LUISA
Adiós.

SERAFIN
Mi encanto... y mi muerte!
ya no vuelvo nunca a verte.

(Se dirige hacia el fondo y Luisa a la puerta de su casa: un momento después vuelven a mirarse, y se dirigen uno a otro)

LUISA
(Vendrá! como si lo viera!)


DUO

SERAFIN
Ay! ay, mi Luisilla!

LUISA
Ay! ay, Serafín!

SERAFIN
Quisiera, y no puedo
moverme de aquí.

LUISA
Pues ello es preciso,
que Antón va a venir.

SERAFIN
No tienes entrañas?

LUISA
No tengo. —(Ay, que si!)

SERAFIN
Posible es, mi vida,
que ya has olvidado
del tiempo pasado
recuerdos de amor!
Depón el enojo
que el alma me hiela,
y alivia y consuela
mi acerbo dolor,

LUISA
Quien viéndome ajena
consuelos me pide,
querrá que me olvide
del mundo y de Dios.
Di tú, que ya tienes
mayor experiencia,
si puedo en conciencia
casarme con dos.

SERAFIN
Es imposible!
tienes razón.

LUISA
Ya te convences.

SERAFIN
Ay! eso no!
Mas ya que debo
perder tu amor,
dame una prueba
de compasión.

LUISA
Qué es lo que pides?

SERAFIN
Dame esa flor.

LUISA
Está guardada
para mi Antón.

SERAFIN
Por eso mismo
la quiero yo.

LUISA
Yo no puedo;
tengo miedo,
que mi madre
nos verá.
Ah!
nos verá?
(Ya me apura!)
Qué locura!

(Dejando la rosa en manos de Serafín)

No me pierdas!
vete ya.
Ah!
vete ya.

SERAFIN
Yo no cedo!
Tienes miedo?
Por tu vida,
vuelve acá!
Ah!
vuelve acá!
Esto dura
mi ventura!

(Contemplando la rosa)

Tú lo quieres?
vóyme ya.
Ah!
vóyme ya.

(Se separan haciendo un penoso esfuerzo: pero vuelven a mirarse, y corren precipitadamente a abrazarse)

LOS DOS
Ah!
vuelve acá!

LUISA
Qué locura!

SERAFIN
Qué ventura!

LOS DOS
Ahora ya,
quién la unión estrecha y pura
de dos almas romperá?

SERAFIN
Me amas; no es cierto?

LUISA
Si, si!

SERAFIN
Mira! me has vuelto a la vida.
Oh, dicha!

LUISA
Estoy decidida!
No sé qué será de mí;
pero habla a mi padre; ruega...

SERAFIN
Si; voy.

LUISA
Dile que te quiero...

SERAFIN
Ya verás. (Entra en la casa)


ESCENA VII

Luisa, luego Antón.

LUISA
Aquí te espero.
Estoy loca, loca y ciega!
Cómo he de afectar desdén,
teniéndole aquí presente?
—No se olvida fácilmente
lo que se ha querido bien!

ANTON
Luisita?

LUISA
Quién está aquí!...
qué compromiso, Dios santo!

ANTON
Salió padre?

LUISA
En casa está:
vete.

ANTON
Te vengo buscando.

LUISA
No es ocasión oportuna.

ANTON
Luisa! te dura el enfado?
Qué tienes?

LUISA
Yo no lo sé.

ANTON
Cordera! —Pero... Aquí hay gato!

LUISA
(Ay Dios!)

(Cubriéndose con las manos el sitio donde tenía la rosa)

ANTON
(Siento unos sudores!...)

LUISA
Qué es eso?... te has puesto malo?

ANTON
No sé; pero no estoy bueno.
—Luisa! tú has perdido hoy algo.

LUISA
No sé.

ANTON
Mira que yo tengo
una intención y un olfato...

LUISA
Tienes celos?

ANTON
Como un turco.

LUISA
Qué has visto?

ANTON
Lo que no hallo.

LUISA
Explícate.

ANTON
Dónde está
la rosa del desposado?

LUISA
Pues es verdad! la he perdido!

ANTON
La has perdido! dónde y cuándo?

LUISA
Vaya usted a adivinar...

ANTON
Cuánto va a que no la paso?

LUISA
Será preciso.

ANTON
Veremos!
Pues mira que si me llamo
andana...

LUISA
Serás capaz?... (Con alegría)

ANTON
Soy yo muy duro de cascos.

LUISA
Acepto.

ANTON
Qué es lo que aceptas?

LUISA
No renuncias a mi mano?

ANTON
No: quiero hacerte rabiar.

LUISA
Antón! ya te han dicho que amo
a otro.

ANTON
No importa: apechugo.

LUISA
Y siendo verdad?...

ANTON
Me caso.

LUISA
Y si te pesa? (Enojada)

ANTON
También.

LUISA
Y si... (Exasperada)

ANTON
También.

LUISA
(Es negado)
Oye: no quiero que ignores
nada : después de dos años
de ausencia, el que es solo dueño
de mi cariño ha llegado.
Piénsalo bien: considera
que ha tiempo que le idolatro;
que no he de olvidarle nunca...
y que te aborrezco! claro!

ANTON
Ji! ji!

LUISA
Qué es eso?

ANTON
Ji! ji!

LUISA
(Quisiera tener de mármol
el corazón, ó partirme
en dos) —Vamos, Antón, vamos!

ANTON
Tú no me quieres! Ji! ji!

LUISA
Pero así llora un barbado?...

ANTON
Tienes razón! es vergüenza,
por vida del rey de Lastos!...
—En dónde está ese rival?

SERAFIN
Aquí está. (Saliendo de la casa)

ANTON
(San Caralampio!)

LUISA
Ay! ay! (Váse huyendo por el fondo)

ANTON
(Buena la hemos hecho!)

SERAFIN
Qué decía usted, seo guapo?

ANTON
Nada! (Que un barbilampiño!..)

SERAFIN
Está usted refunfuñando?

ANTON
(A que le embisto!)

SERAFIN
Supongo
que estará ya preparado...

ANTON
A qué?

SERAFIN
A perder las orejas. (Amenazándole)

ANTON
Hombre! hombre! no sea usted bárbaro.

SERAFIN
Estoy resuelto. (Le persigue)

ANTON
Yo no! (Huyendo)
Que si quieres!

TOMAS
Chito, y alto!

(Antón huye precipitadamente y entra en la casa: Serafín quiere seguirle, pero se encuentra detenido por Tomás, que habiendo salido un momento antes, le agarra por una oreja. Ambos permanecen un momento en silencio. Serafín mira a su tío con recelo y de reojo)


ESCENA VIII

Tomás, Serafín.

SERAFIN
(Me pescó)

TOMAS
Y a dónde el viaje,
señorito?

SERAFIN
(Soy perdido!)

TOMAS
Gracias a Dios! he tenido
que tomarte al abordaje.

SERAFIN
(Valor!)

TOMAS
Caíste en la red,
trapacero, bribonzuelo!

SERAFIN
Mas no he tragado el anzuelo. (Soltándose)

TOMAS
Qué dices?

SERAFIN
Ya lo ve usted.
(Colocándose a buena distancia)

TOMAS
Pululas, señor sobrino?

SERAFIN
Diré a usted...

TOMAS
Calla!

SERAFIN
No callo.

TOMAS
Qué es eso? me alzas el gallo?

SERAFIN
Algo más: me insubordino.

TOMAS
Bueno será que se atreva
su merced a tanto exceso.
Qué aire de taco! bien!... —Eso
es para mí cosa nueva!

SERAFIN
Harto tiempo he sido manso.

TOMAS
Te domaré.

SERAFIN
No respondo.

TOMAS
Larga el cabo.

SERAFIN
He dado fondo,
digo! y a pata de ganso.

TOMAS
Jum! No me seas contumaz,
Serafín! (Dirigiéndose a él)

SERAFIN
Alto, ó me escapo! (Huyendo)
y si largo lodo el trapo...

TOMAS
Pues bien: hablemos en paz.
—Qué piensas hacer aquí?

SERAFIN
Diré a usted... ya está pensado,
y voy a lomar estado:
me caso.

TOMAS
Te casas?

SERAFIN
Si.
el barco está sin gobierno,
y es fuerza...

TOMAS
Pasmado estoy!
Temprano empiezas!

SERAFIN
Yo soy
excesivamente tierno.

TOMAS
Con que ello, así, por ensalmo...
—Y la agraciada quién es?

SERAFIN
Luisa.

TOMAS
Esa rapaza?

SERAFIN
Pues!
si ha crecido más de un palmo!

TOMAS
Y cuándo es el casamiento?

SERAFIN
Lo más pronto es lo mejor.

TOMAS
Todo está bien.

SERAFIN
Ah, señor!

TOMAS
Salvo que yo no consiento.

SERAFIN
Por qué?

TOMAS
Porque ese cariño
del que aun no sabes el nombre,
no es aun el amor del hombre,
sino el capricho del niño,
Piénsalo bien, Serafín!
Quieres por esa mentida
pasión enterrarte en vida...
abandonarnos, en fin?
Y cuándo? cuando en bonanza
tu nave empieza a cruzar
por el anchuroso mar
de la vida y la esperanza.
Cuando una y otra victoria,
sobre ese azul Océano
nos hacen alegre y llano
el camino de la gloria.
Teniendo tal corazón,
juventud y bizarría;
quién, Serafín, quién arria
tan pronto su pabellón?
Quien tal hace, no es honrado,
ni es noble, ni bien nacido.

SERAFIN
Gran sermón! lástima ha sido
que no me haya aprovechado!

TOMAS
Ven! por aquel que nos mira
desde allí.

SERAFIN
Nada prometo.

(Después de una pausa)

Bien sabe usted el respeto
que esa memoria me inspira;
pero...

TOMAS
En nombre de tu madre,
ven acá.

SERAFIN
Ya no replico.

(Acercándose humildemente)

Qué quiere usted?

TOMAS
(Pobre chico!
no ha conocido otro padre)
Quiero que seas obediente.

SERAFIN
Lo seré.

TOMAS
Más no te aflija...

SERAFIN
Ay! que esta amargura es hija
de un amor puro y ardiente,
que su esperanza ha perdido.

TOMAS
Si hoy no, mañana tal vez...

SERAFIN
Ha nacido en mi niñez,
y hora por hora ha crecido.

(Siguen hablando aparte)


ESCENA IX

Dichos, Antón y Pascual, a la puerta de la casa.

PASCUAL
Tú verás.

ANTON
No es porque yo
le tenga miedo: al contrario,

PASCUAL
Pero qué miro! el corsario!
—No me sigas.

ANTON
Por qué no?
Qué piensa usted! yo soy todo
un hombre.

PASCUAL
No lo disputo.
Este es un señor muy bruto,
y es capaz...

ANTON
Ya! de ese modo...

(Se queda hablando aparte con Pascual hasta el fin de esta escena: después vuelve a entrar en la casa)

TOMAS
Despídete: y si es verdad
que la quieres...

SERAFIN
La idolatro.

TOMAS
Por tres años ni por cuatro...

SERAFIN
No es nada! una eternidad!

( Váse por donde se fue Luisa)


ESCENA X

Tomás, Pascual.

TOMAS
Si la ama como se explica...

PASCUAL
Señor Tomás.

TOMAS
Oh!

PASCUAL
Que gozo!

TOMAS
(Viene a hablarme por el mozo)

PASCUAL
(Viene a pedirme la chica)
Me ha sorprendido...

TOMAS
De veras? (Con ironía)
El buen Pascual!

PASCUAL
(Chasco vas
a llevarte!)

TOMAS
(Ya verás
qué lindas despachaderas!)

PASCUAL
Cómo en tierra!

TOMAS
Ahí verá usté,

PASCUAL
Se ha renunciado ya al fin...

TOMAS
No: tengo aquí el bergantín:
desde esa playa se ve.
—Y cómo se gallardea!

PASCUAL
Ese es el corsario fiero?...

TOMAS
El bergantín mas velero
que por los mares pasea.
—Qué barco, señor Pascual!

PASCUAL
Si será. (Con impaciencia,)

TOMAS
Tiene mi Aurora,
por ochenta pies de eslora,
cuatro dedos de puntal!
—Así recela! —Y qué bríos!
Véalo usted, que es cosa linda!
con una guinda... qué guiada!
tiene para dos navíos.
Y andar? ni la luz del sol!
y limpio como un lucero,
desde el primer mastelero
hasta el último pañol.
Oh! cuando viste sus galas
y el mar con la quilla azota,
parece una gaviota
que va secando sus alas.

PASCUAL
(No habrá quien le haga callar)

TOMAS
Cuando una andanada envió...

PASCUAL
Perdone usted, señor mío:
eso es hablar de la mar.
Ya usted sabe lo que pasa.

TOMAS
(Perro viejo!) No he sabido...

PASCUAL
(No, eh?) Pues hemos tenido
hoy al sobrinillo en Casa.

TOMAS
Ah! si!

PASCUAL
Muy guapo! muy listo!
un dije es el Serafín;
pero es un muchacho al fin...
y mal criado, por lo visto.

TOMAS
Cómo es eso?

PASCUAL
No es desdén!
mas, para que usted se asombre!
quiere presumir ya de hombre.

TOMAS
Y si presume, hace bien.


ROMANCE

TOMAS
Yo he visto a ese muchacho
bajo una y otra zona,
oyendo en torno el huracán bramar,
del trémulo velacho
domarla inquieta lona,
columpiándose alegre sobre el mar.
Parece, cuando avanza
y entre la bruma espesa
de uno a otro mástil se le ve saltar,
el tigre que se lanza,
la fugitiva presa
con su potente zarpa a desgarrar.

PASCUAL
Muy bien; pero qué sacamos
en limpio de esa monserga?
—Don Tomás! usted sabrá
que yo tengo una chicuela.

TOMAS
(Ya pareció) Creo que sí.

PASCUAL
Ese niño la corteja.

TOMAS
Es el diablo.

PASCUAL
Si será;
mas si usted no se le lleva... (Exaltado)

TOMAS
Cómo!

PASCUAL
Tendremos historia. (Bajando el tono)

TOMAS
Yo pensaba que usted era
consentidor.

PASCUAL
Don Tomás! (Colérico)
Don Tomás! usted me afrenta.
(Con humildad)
Yo que le abomino...

TOMAS
Vamos!
usted dirá lo que quiera;
pero es imposible!...

PASCUAL
Digo
que no!... y que no!

TOMAS
Pues no sea!


DUO

PASCUAL
Si espera en esa boda,
le digo que está fresco.

TOMAS
Tampoco me acomoda
tan alto parentesco.

PASCUAL
Luisilla es tierna y ama,
como es tan candorosa,
y temo que en la llama
dará la mariposa.
Mas si él persiste, y osa
turbar nuestra alegría,
sucederá algún día...
lo que presumo yo.

TOMAS
No diré que no.
—Sencillo como niño,
el rapazuelo llora
con infantil cariño
por la beldad que adora;
y si ella le enamora,
y en su calor se quema,
la mariposa tema,
pero la llama no.

PASCUAL
Eso digo yo.

TOMAS
Quien puede y debe,
cierre el abismo.

PASCUAL
Mas si él se atreve...

TOMAS
Por eso mismo.

PASCUAL
Según se expresa,
comprendo y veo...

TOMAS
Que no me pesa?
pues ya lo creo!
Soy tan benigno!

PASCUAL
Fuera locura.

TOMAS
Mas él no es digno
de tal ventura.

PASCUAL
Mala landre, si ha pensado
que tranquilo gozará,
con la viña
de mi niña,
mi cercado,
mi ganado,
la existencia de un bajá.

TOMAS
Bah!
De esa Angélica el Medoro,
aunque niño, tiene ya,
por cercados
y ganados,
un tesoro
con mas oro
que ella ha visto ni verá.

PASCUAL
Ya!

TOMAS
(En el brillo de sus ojos
la codicia se retrata)

PASCUAL
(Hice mal en darle enojos)
Con que, el dote...

TOMAS
Es oro y plata.

PASCUAL
(De lo dicho ya me pesa!)
Y si unirse determina...

TOMAS
O me escoge una duquesa,
ó me quedo sin sobrina.

PASCUAL
Ah! duquesa! buen provecho!

TOMAS
Y con menos, ya lo he dicho,
no me doy por satisfecho.

PASCUAL
Qué rareza! qué capricho!

Mala landre, etc. Tomás. De esa Angélica, etc.
Pues dígole a usted que el niño
es lo que no hay en la tierra.
Chiquitín!...

TOMAS
El crecerá.

PASCUAL
Sin juicio.

TOMAS
La edad es esa.

PASCUAL
Insolente y temerario.

TOMAS
Le he educado yo en mi escuela.

PASCUAL
Un bribonzuelo!

TOMAS
Eso no!
y para que usted lo entienda,
ese niño es mi esperanza,
es mi orgullo, es mi existencia.
Hijo de una pobre hermana,
quedó solo en edad tierna,
y ya no tiene otro padre
que le ampare y le defienda.
Y si alguien tocara osado
a un pelo de su cabeza,
sacrificara por él
mil vidas, si mil tuviera.

PASCUAL
Pero yo estoy en peligro!

TOMAS
Hombre! eso no!

PASCUAL
Y si se empeña.

TOMAS
Respire usted: ahora mismo
tiramos pieza de leva.

PASCUAL
(La del humo!) Muchas gracias.

TOMAS
No es porque usted lo agradezca.


ESCENA XI

Dichos y Antón.

ANTON
Cuál de los dos?

PASCUAL
Has triunfado:
Luisa es tuya.

TOMAS
De ese bestia?

PASCUAL
Haz que no lo oyes.

ANTON
Caramba!...

TOMAS
Y doy mil enhorabuenas
al padre, a la niña, a lodos...
menos a usted.

ANTON
Eh?

PASCUAL
Paciencia.
(Empujándole hacia la casa)

TOMAS
Tal para cual.

PASCUAL
No te irrites.

ANTON
Noramala!

TOMAS
Cómo!

ANTON
Afuera!

TOMAS
Insolente!

PASCUAL
Ven. (Llevándoselo)

ANTON
Canalla!

TOMAS
Voto va a bríos!

PASCUAL
Entra y cierra.


ESCENA XII

Tomás, solo.

TOMAS
Já! já! que andanada! impulsos
rae dan... No! vaya una idea!
fuera hacerle desgraciado.
Y esa picara muñeca
será tan cerril y tan...
lo mismo que si lo viera.
—De casta le viene al galgo...
—Mas qué será que no vuelva
Serafín? El no es capaz
de faltar a su promesa;
no! —Pero, y si esa muchacha
le baraja la cabeza?
Si no le hallo, voy a armar
aquí una marimorena!...

(Váse por el fondo)


ESCENA XIII

Serafín, luego Luisa.

SERAFIN
No puedo hallarla: y acaso...
acaso fuera mejor
irme sin verla. —Qué digo!
no darla el último adiós!
—Tres años! en ese tiempo
la casarán con Antón!
á ella, tan linda! eso fuera
un sacrificio, un dolor.

LUISA
Serafín!
(Asomándose con timidez por la izquierda)

SERAFIN
Ay, que ella viene!

LUISA
Di, le has muerto?

SERAFIN
A quién? Ah! no!
respira.

LUISA
He llevado un susto!...

SERAFIN
Aquí el muerto he sido yo.

LUISA
Tú? pues cómo?...

SERAFIN
Si te pierdo,
dime, qué muerte mayor?

LUISA
Con que al cabo...

SERAFIN
Desahuciado!

LUISA
Y me dejarás?

SERAFIN
Ay Dios!
—Mi tío ha bajado a tierra,
y me lleva... —Pues no estoy
llorando como un chiquillo! (Con enojo)

LUISA
Si eso haces tú, qué haré yo?

SERAFIN
Y si él quisiera ablandarse!...
probemos entre los dos!
háblale tú.

LUISA
Yo? qué miedo!
si dicen que es tan atroz!

SERAFIN
En ciertos momentos; pero
a veces...

LUISA
Tienes razón.
Qué me ha de hacer?

SERAFIN
No se come
a las gentes: eso no!
y luego me quiere mucho,
y es rico.

LUISA
Tanto mejor!
Si te diera alguna cosa...
mi padre no es un Nerón.

SERAFIN
Si llega un instante a verte,
si contempla tu candor,
y le enamoran tus ojos
y le seduce tu voz,
se rinde.

LUISA
Es que tú me miras
con los ojos de tu amor.

SERAFIN
Se rinde: yo te lo digo!
no me engaña el corazón.

LUISA
Un marino!

SERAFIN
Pues hay nada
más blando? dígalo yo.
Pon tú la cara que sabes
y el airecillo matón!...
—El viene.

LUISA
Ya tengo miedo.

SERAFIN
No hay cuidado: aquí estoy yo.


ESCENA XIV

Dichos, y Tomás.

TOMAS
Te encuentro al cabo! creí...

SERAFIN
Que me escapaba?

TOMAS
No es nuevo.

SERAFIN
Acércate! (A Luisa en voz baja)

LUISA
No me atrevo. (Lo mismo)

TOMAS
Qué es eso? quién está aquí?
—(Ah! qué gallarda persona!)

SERAFIN
No conoce usted? la traigo
a despedirse...

TOMAS
Ya caigo!

SERAFIN
Mírela usted bien! qué mona!

LUISA
Señor Tomás! (Con timidez)

TOMAS
Has crecido,
y mucho.

SERAFIN
No es maravilla.

TOMAS
Déjanos. —Pobre Luisilla! (Se aleja Serafín)
no te hubiera conocido!

LUISA
Me deja usted?

TOMAS
Si te dejo?
Preciso!

LUISA Y también se va...
(Animándose por grados)

TOMAS
Quién? él? (Muy formada está!)
También. (Y tiene un gracejo!..)

LUISA
Qué impiedad!

TOMAS
Y cómo quieres
que de mi deber prescinda?

LUISA
Pero él!...

TOMAS
(Hay cosa más linda?)
El también tiene deberes.

LUISA
Pero ya ve usted! no es justo,
si ya la mar aborrece...

TOMAS
(El sobrinito parece
que tiene formado el gusto!)
Dices que...

LUISA
La profesión
no le agrada.

TOMAS
Desatino!
Y tú qué opinas?

LUISA
Opino...
que tiene mucha razón. (Con resolución.
Mas si necesario es ya,
cuantos cruzan ese incierto
fiero mar, tienen un puerto
donde su esperanza está.
Pero hay quien pueda un instante
vivir como usted, tranquilo,
sin más hogar ni otro asilo
que ese piélago inconstante?

SERAFIN
Apriétale. (Acercándose un momento)

TOMAS
Eso es verdad!
pero en cambio hay paz, hay calma...

LUISA
No lo niego; pero el alma
se embota en la soledad.

TOMAS
Alguna vez se concilia...

LUISA
No es feliz quien no procura
en el amor la ventura,
y el reposo en la familia.

TOMAS
(Pudiera tener razón!)

LUISA
Yo no sé cómo es posible
estar solo ! eso es horrible!
—No tiene usted corazón?

TOMAS
Vaya una pregunta rara!

LUISA
Oh! si!

TOMAS
No he pensado en ello.

LUISA
Le tiene usted, y muy bello!
lo está diciendo esa cara!

TOMAS
(Ay qué gachona! —Me adula!)
Sigue! sigue!

LUISA
No incomodo
a usted?

TOMAS
Tú? de ningún modo.
(Tiene un aquel!)

SERAFIN
Capitula? (Aparte a Luisa)

LUISA
Vete!

TOMAS
(Me da que pensar!)

LUISA
Pero usted no rae escuchaba!

TOMAS
Si, niña, sino que estaba
engolfado en alta mar.
Decías...

LUISA
Que es horroroso
eso de vivir así...
lejos de la tierra! aquí
se vive con mas reposo.
—Cásese usted.

TOMAS
Qué locura!

LUISA
Y cuando tenga a su lado
una mujer, fiel dechado
de candor y de hermosura,
que del hogar en la calma,
en cambio de una caricia,
le consagre con delicia
todo su amor, toda e! alma,
será usted feliz.

TOMAS
Bien, pero...
cuando eso pudiera ser,
la obligación, el deber,..
(Estoy en mal tenedero!)
—Y luego... por Belcebú,
que debe ser cosa rara...

LUISA
Qué dice usted?

TOMAS
Qué si hubiera
una moza como tú!...

LUISA
Mil hay!

TOMAS
Por una mirada
tuya, esas mil diera yo.
—No me mires!

LUISA
Por qué rio?
(Mirándole con dulzura)

TOMAS
(Ay, qué picara guiñada!
—Mas qué es esto? es singular
lo que siento! siempre el roce..)

SERAFIN
Qué tal? (A su tío aproximándose)

TOMAS
La niña? conoce
la aguja de marear!

SERAFIN
Tengo razón?

TOMAS
Puede ser.

SERAFIN
Si a tantas gracias sucumbo?

TOMAS
(Cuando yo lie perdido el rumbo,
ese imberbe, qué ha de hacer?)

LUISA
Reflexiona! (Aparte los dos)

SERAFIN
Vuelve! prueba!
no desistas del empeño.

LUISA
Ha puesto un ceño!...

SERAFIN
Qué ceño,
si está ya como una breva!

TOMAS
(Miserable! ellos que son,
ó pueden ser tan felices!...
Qué ideas! no! no!) Y tú dices (A Luisa)
que tengo buen corazón?

LUISA
Sí: bueno y noble!

SERAFIN
Así es.
—Vencimos, Luisa! (Aparte a ella)

TOMAS
No quiero
desmentirte.

SERAFIN
Ves?

TOMAS
Prefiero...
(Sufrir yo solo) Ea, pues!


TERCETO

TOMAS
Ven, Luisa, mi hija amada,
y estrecha el seno mío!

LUISA
Ventura inesperada!

SERAFIN
Inverosímil tío!

TOMAS
(Sal de aquí, que me has herido,
bella ilusión;
que ni aun esperanza has sido!
Yo del alma te despido
con severa indignación.
Ay corazón!
no has merecido
ni aun compasión!)

SERAFIN
Dulce alivio de mi pena,
consolador
tu cariño me enajena.
El rompió nuestra cadena
de los hados vencedor.
Ya con temor
no veré ajena
la que es mi amor.

LUISA
Hacia el sol de la esperanza,
nuestro ardor
tierno y ávido se lanza.
Hoy sucede la bonanza
al nublado tronador.
Pese al rigor,
todo lo alcanza
firme el amor.

SERAFIN
No es mentira?...

LUISA
No es un sueño?

TOMAS
Cierta es ya vuestra ventura.

LUISA
Que el que adoro es ya mi dueño?

SERAFIN
Que merezco su hermosura?

LOS DOS
Ah! señor!

TOMAS
Esa mirada
que risueña te acaricia...

(Enjugándose una lágrima)

SERAFIN
Una lágrima!

TOMAS
No es nada! (Con resolución)
—Sed felices!

LOS DOS
Oh, delicia!

TOMAS
Volved a mis brazos,
y en sinceros lazos
y en mutuo afanar,
del alma
rendida,
la calma
perdida
volved al que huyendo
se lanza a la mar.

SERAFIN y LUISA
Ya en fin, dueño mío,
del hado sombrío
logrando triunfar,
las almas
unidas,
las palmas
asidas,
alegres iremos
al pie del altar.


ESCENA XV

Dichos, Pascual, Juana y Antón.

PASCUAL
Qué es eso?

TOMAS
Que me han vencido,
y los uno...

ANTON
Cómo?

PASCUAL
Cómo?

TOMAS
Casándolos.

JUANA
Si es su gusto...

ANTON
Qué dice usted? (A Pascual)

PASCUAL
Yo me opongo.

JUANA
Marido! marido! yo
me intereso por el otro.

SERAFIN
Señor Pascual! sea usted blando!

ANTON
Señor suegro! sea usted plomo.

PASCUAL
Antón! yo mando en mi casa.

ANTON
Así. (Satisfecho)

PASCUAL
Nadie me habla gordo,
pero mi mujer no quiere.
—Vete de aquí.

ANTON
Viejo ñoño!
—Todo el pueblo va a saberlo.

JUANA
Imbécil.

ANTON
Sí, todo, todo!


ESCENA XVI

Dichos, menos Antón.

TOMAS
Hijos, me ausento de aquí.

SERAFIN
Ya nos deja usted?

LUISA
Tan pronto?

TOMAS
Volveré.—Ya tengo un puerto...
es verdad? (A Luisa)

LUISA
Y no eso solo:
un hogar en nuestra casa...

SERAFIN
Y una familia en nosotros.

TOMAS
(Hogar! familia!) Señor
Pascual, viene usted a bordo?

PASCUAL
A bordo?

TOMAS
A tomar... (Con intención)

PASCUAL
Ya entiendo!
—Lo consabido! el tesoro! (A Juana)

(Desde este momento se ven aparecer por el fondo aldeanos y aldeanas que observan a
los que están en la escena, y murmuran por lo bajo)

TOMAS
Qué quiere esa gente?

SERAFIN
Nada!
quiere festejar al novio;
no es verdad?

(Con tono imponente y amenazador )

TOMAS
Señor Pascual!

(Conteniéndole)

haga usted que ruede el oro.

ALDEANOS
Bien! (Con satisfacción)

TOMAS
Y en mi nombre, a la boda
quedan convidados todos.

ALDEANOS
Viva el capitán!

TOMAS
Ea, pues!
—Basta ya de reconcomios!
(A Luisa y Serafín)
—Listo el bote! (Con voz de mando)

MARINEROS
Listo está.
 (Aparecen algunos marineras en el fondo izquierda)

SERAFIN
Tiemblas, Luisilla?

LUISA
Es de gozo!

CORO GENERAL
El bergantín corsario
sus velas iza,
meciéndose en las aguas
que el viento riza.
Cómo en las olas
se retratan inquietas
sus banderolas!

TOMAS
Pobre barquilla mía!
parte ligera
a donde está mi Aurora,
que ya me espera.
Pobre barquilla!
cuántos placeres dejo
con esta orilla.

MARINEROS
Al remo! al remo! (Entrándose)

TOMAS
No sopléis, huracanes,
porque ya os temo.

TOMAS y MARINEROS
Pobre barquilla!
cuántos placeres quedan
en esta orilla!

TODOS
Parte, barquilla!
no olvides que te esperan
en esta orilla.

(Tomás se ha marchado un momento antes, de modo que su canto y el de los marineros se va alejando gradualmente. Los que han quedado en la escena, forman grupos; algunos se suben en los peñascos, y saludan al corsario con pañuelos, sombreros, etc.)



FIN


Información obtenida en:
https://archive.org/details/elgrumetezarzuel20412arri

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