domingo, 15 de febrero de 2015

La Borrica (Libreto)



LA BORRICA



Zarzuela en cuatro cuadros en prosa.

Libreto de Luciano Boada y M. de Castro y Tiedra.

Música de Tomás López Torregrosa.

Estrenada en el Teatro Eslava de Madrid el 28 de Diciembre de 1905. 


REPARTO (Estreno)

Timotea - Srta. Loreto Prado.

Casta - Srta. Blanc.

Moza 1ª - Srta. D. Girón.

Moza 2ª - Srta. Martín.

Don Braulio - Sr. Chicote.

Don Felipe - Sr. Ripoll.

Modrego - Sr. Soler.

Juanito - Sr. Llaneza.

Clemente - Sr. Castro.

Blas - Sr. González.

Mozo 1º - Sr. Bermúdez.

Mozo 2º - Sr. Fernández.

Mozas y mozos.

La acción en un pueblo de la provincia de Toledo y en nuestros días (Los del estreno)


ACTO UNICO


CUADRO PRIMERO

Corral de la casa de labor de don Felipe. El edificio principal forma ángulo, ocupando solo el lado derecho y parte del foro, viéndose a la derecha, primer término, el principio de la escalera, y en segundo una puerta. En el resto del foro, medianera con la casa principal, casa chica con puerta practicable provista de cerradura y llave puesta, gatera a un lado, y encima tragaluz ó montante, suficiente para que pueda pasar una persona; esta parte del edificio concluye en guardilla corpórea, en cuyo tejadillo se ve la garrucha con soga y esportón grande, que sirve para subir la paja, y funciona a su tiempo. A la izquierda, portón de entrada y pared con tejadillo de caballete , que va a unirse a la casa chica. Apoyados en la pared, varios sacos llenos de grano; en el suelo algunas espuertas con paja menuda; pendiente de uno de los muros una guitarra, y en los rincones, palas, horcas, etc. La acción principia a la caída de la tarde, y concluye el cuadro ya de noche


ESCENA PRIMERA

Timotea, Modrego, Clemente y Mozos. Al levantarse el telón Clemente y varios mozos se cargan a la espalda los sacos de grano y se los llevan por el segundo término derecha, volviendo por más. Timotea, junto a dicha puerta, cuenta a grandes gritos los sacos que entran los mozos. Otros meten en el esportón de la garrucha espuertas de paja, que Modrego, de pie en el tejadillo, sube por la garrucha, metiéndolas en el pajar, contándolas también, y volviendo a echar abajo el esportón.

TIMOTEA
Treinta y cuatro.,. Treinta y cinco... Treinta y seis...

MODREGO
Ciento once...

TIMOTEA
¡Treinta y siete! ¡Así too el día y tóos los días!

CLEMENTE
Tú te cansas de chillar, pero si los llevaras acuestas...

TIMOTEA
Los que hemos nació pa caballerías es que no hemos nació pa presonas.

CLEMENTE
Eso lo dirás por ti, que no la hay más borrica en too el pueblo.

TIMOTEA
¡A mucha honra! Siquiera sirvo para algo, pero los machos ni pa... ¡Treinta y ocho!

MODREGO
¡Eh! no meterse con la muchacha... ¡A ver si tenso que abajar!

CLEMENTE
No hay cudiao, que ya se sabe defender sola, ¡aunque sea a coces!

MOZOS
¡Já, já, já! (Se oye el toque de oraciones con dos campanas distintas)

TIMOTEA
¡La oración!

CLEMENTE
¡Se acabó! (Dejan el trabajo)

TIMOTEA
Ya sabéis que el amo quiere que se recen las oraciones al obscurecer.

CLEMENTE
¿Las oraciones? Ahí va la mía. Hacer corro.

(Coge la guitarra y se sienta sobre un saco. Aparecen las mozas en el portón)


ESCENA II

Dichos y las Mozas.

MOZA 1ª
¡Eh, chicos!... ¿Habéis acabao?

CLEMENTE
Entrar, que vamos a rezar la salve.

(Música)

CLEMENTE
Después del trabajo
hay que descansar,
y es un buen descanso
cantar y bailar.

TIMOTEA
Miá que si entra el amo
y sus coge así,
sus despide a todos
y me muerde a mí.

CLEMENTE
Déjale que chille
a ese hipocritón.
Chiquillas... oído,
que ahí va la canción.

CORO
Es muy justo que baile
la gente moza,
porque luego esa dicha
ya no se goza,
que en siendo viejo
ya no le queda al hombre
más que el pellejo.

TIMOTEA
Eso es una estupidez;
no tiene gracia ni sal.
Vais a ver lo que ahora un hombre
debe a las mozas cantar.

CLEMENTE
(Recitado) Alguna barbaridá, de seguro.

TIMOTEA
Tú toca y oye.

TODOS
¡A ver, a ver!

TIMOTEA
¡A la una, a las dos, a las tres!
¡Já, já, já! (Cantado)
Cuando mueven las mozas
las pantorrillas
lo mejor es mirarlas
puesto en cuclillas,
porque de esta manera
de lo que hay por debajo
uno se entera.

CORO
¡Ay, qué bruta es!
¡Ay, qué atrocidá!
No hay otra más borrica
en este lugar.

TIMOTEA
Al que le pique
se pué rascar,
ó cantar con segunda
ó no cantar.

TODOS
A cantar, a bailar,
vamos ya.

TIMOTEA
Cuando bailan las mozas
tírate al suelo
y estarás tan a gusto
como en el cielo,
porque es un gran suplicio
admirar las colunas
de su edificio.

TODOS
¡Ay, qué bruta es!
¡ay, qué atrocidá!
no hay otra más borrica
en este lugar.

TIMOTEA
Al que le pique
se pué rascar,
ó cantar con segunda
ó no cantar.

TODOS
A cantar, a bailar
vamos ya.
Cuando bailan las mozas, etc.
Anda, borrica,
muévete más;
baila y canta con tu gracia
borrical.

(Acaban el número bailando todos)


ESCENA III

Dichos y Don Braulio por el portón, muy derrotado y raído.

(Hablado)

BRAULIO
Pero, ¿qué escándalo es este? ¿Qué hacen aquí estas jóvenes?

CLEMENTE
No se enfade usté.

TIMOTEA
¡Qué se va a enfadar, si es un cacho de pan!

BRAULIO
El amo vendrá cuando se acabe el rosario, y el ve aquí muchachas...

CLEMENTE
¡Valiente santurrón, que se pasa el día en la iglesia!

BRAULIO
Porque es cofrade y hermano de la Virgen.

TIMOTEA
Pues si yo fuera su cuña, le echaba de allí a patas.

MODREGO
(Desde el tejadillo) ¡El amo!

TIMOTEA
¡Silencio!


ESCENA IV

Dichos y Don Felipe. Al verle entrar por el portón todos vuelven precipitadamente al trabajo.

TIMOTEA
¡Cincuenta! (A gritos)

BRAULIO
(Lo mismo y limpiándose el sudor como si estuviera cansadísimo) ¡Cincuenta y uno!... ¡Vamos!... ¡Vivos! (Todos corren de un lado para otro y don Felipe los contempla satisfecho)

FELIPE
¡Así me gusta veros! ¡Bien, hijos míos! El trabajo es la paz de la conciencia y de la... (Viendo a las mozas que han quedado todas en un rincón) Pero, ¿qué hacen aquí estas muchachas?

TIMOTEA
(Con risa brutal) ¡Já, já, já!

CLEMENTE
Señor amo, como nosotros.

BRAULIO
Como han tocado las oraciones... y pasaban... y...

FELIPE
¡Ah!... ¿Habéis rezado juntos?

TIMOTEA
Sí, señor; misté el rosario. (Enseñando la guitarra)

BRAULIO
(¡Animal!)

FELIPE
¡Eh!... ¿Qué es esto? (Recogiendo asombrado, una liga ordinaria de mujer)

TIMOTEA
¡Una liga!... ¡Já, já!

BRAULIO
¡Atiza!

TODOS
¡A ver, a ver! (Acercándose y mirando a las muchachas, que por señas, dicen todas que no es suya)

FELIPE
¡Una liga!... ¡En mi casa!... ¡Qué escándalo! ¿Pero nove usted esto? ¿No se indigna usted?

BRAULIO
¡Ah, sí!... ¡Aquí todas!.. ¡Tengo que ver inmediatamente a quién le falta una liga! (Agachándose hacia las mujeres, que dan un grito y retroceden)

MOZAS
¡Ay!

TIMOTEA
¡Já, já! já! (Cada vez más brutalmente y más seca la risa)

FELIPE
Basta.

BRAULIO
Bueno: yo me la guardo para hacer la comprobación.

TIMOTEA
Debe ser de esa que se ha puesto colora. Paece tan flacucha, y luego... ¡vaya uca peana!

FELIPE
Si no hubieran entrado aquí estas jóvenes...

CLEMENTE
¿Nos van a comer?

FELIPE
¡Vaya, a la calle; aquí no se os ha perdido nada!

TIMOTEA
Sí, señor; una liga.

MOZA 1ª
¡Qué tío! (Refunfuñando)

MOZA 2ª
¡Miá el santurrón! (Idem)

CLEMENTE
¡Maldita sea! (Se van las Mozas por el portón)

FELIPE
¿Qué dicen?

TIMOTEA
Se van rezando. Menuda letanía llevan. A... sí... re... vientes... Ora... pro nobis. (Cantando con el tonillo de la Letanía)

FELIPE
Vosotros, a cuidar el ganado y a recogerse.

(Los Mozos entran en la casa por el segundo término derecha)

MODREGO
(Estoy por tirarme a ver si lo aplasto)


ESCENA V

Don Felipe, Don Braulio, Timotea y Modrego.

FELIPE
Que no vuelva a ocurrir que entren mujeres en esta casa. Aquí ni ha entrado ni entrará ninguna.

TIMOTEA
Pues ¿y yo?

FELIPE
Tú, no eres mujer, eres un espantajo.

TIMOTEA
Como mayor le respeto.

FELIPE
Hemos concluido.

TIMOTEA
¡Chak!... ¡Chak! (Arreándose como a una caballería) A la cuadra, borrica, no te desboque. (¡Qué ganas se me pasan de atizarle un par de coces en meta del devocionario! ¡Eh!.. ¡tú!

(Haciendo señas a Modrego de que subirá luego, y contestando él que suba, de modo perceptible para el público. Mutis por la escalera. Se hace de noche)


ESCENA VI

Don Braulio y Don Felipe.

BRAULIO
(¡Sermón tenemos! ¡El de costumbre!)

FELIPE
¡Esto no puede repetirse! (indignado y paseándose)

BRAULIO
(Fingiendo mucha mayor indignación y paseándose muy deprisa) ¡No puede repetirse; no, señor; y no se repetirá... porque no puede repetirse!... ¡Eso es!

FELIPE
¡Veo que está usted tan indignado como yo!

BRAULIO
¡Indignadísimo!... ¡Eso de la liga me ha sacado de mis casillas, y no paro hasta averiguar!...

FELIPE
¡No es para tanto!

BRAULIO
¡Sí, señor; es para más! Yo en eso de la liga llegada hasta el final.

FELIPE
Bien; dejemos eso que a ninguna parte conduce...

BRAULIO
Conduce... a donde debe conducir .. allí mismo.

FELIPE
¡Por lo demás estoy satisfechísimo! Mis servidores son gente honrada... Mi hijo único dedicándose con gran vocación a la carrera del sacerdocio, pronto cantará misa... Yo estimado de todos... ¡Todos me aprecian!

BRAULIO
¡Todos! (Con sorna exagerada)

FELIPE
¡Y usted más aún!

BRAULIO
¿Yo?... ¡con toda mi alma! Como el ave a su nido; la perla a su concha; la Concha a su novio .. digo... la... lo... ¡Os amo, señor, sobre todas las cosas!

FELIPE
¡Lo sé.'... ¡lo sé! Vino usted a mi casa hace veinte años para encargarse de la primera educación de mi Juan; él ya es un hombre y usted sigue en mi casa. ¿Qué significa esto?

BRAULIO
(Que no tengo otra parte donde ir)

FELIPE
Puse a usted al frente de la labor...

BRAULIO
Dándome la comida, ó lo que sea, treinta reales al mes, y sus ropas de desecho.

FELIPE
¡Justo! (Con orgullo)

BRAULIO
(¡Que como son de desecho, se deshacen por todas partes!)

FELIPE
¡Ropa, comida, habitación!

BRAULIO
¡En el granero!

FELIPE
Pero llevándome el grano a la sala de mi casa para que no le estorbe.

BRAULIO
(Y para que no me lo coma)

FELIPE
Teniendo que hacer una obra en el pajar para dividirlo, que me costó tres duros.

BRAULIO
Sí; un biombo de tablas de cajón, que no juntan por ninguna parte.

FELIPE
Para que observe lo que ocurre en el pajar. ¡Eso es confianza!

BRAULIO
¡Eso es!... Eso es... (¡pulmonía segura!)

FELIPE
Lo único que me contraría, son las barbaridades de Timotea, Si no fuese porque su pobre madre amamantó a mi hijo, y si no fuese porque trabaja como una caballería y me ahorra el jornal de un hombre...

BRAULIO
¡O de dos!

FELIPE
Ya la habría echado de mi casa... pero la conciencia me lo impide.

BRAULIO
¡Usted es muy estrecho de conciencia!

FELIPE
También me contraría que mi hijo no haya venido este año a la fiesta del pueblo a llevar algún estandarte ó algún pendón.

BRAULIO
Puede que lo lleve en Toledo.

FELIPE
El día que él cante misa, será el más feliz de mi vida, y he de echar la casa por la ventana. ¡Ese día le regalo a usted este sombrero!

BRAULIO
¡No tiene más que cinco años!

FELIPE
¡Y las botas de abrigo del invierno pasado!

BRAULIO
¿Las dos? ¿Para qué tanto?... ¡Con una tengo bastante!


ESCENA VII

Dichos y Juanito por el portón.

JUANITO
Alabado sea el Santísimo nombre...

FELIPE
¡Mi hijo!

BRAULIO
¡Juanito! (Parece una cucaracha)

JUANITO
La mano. (Besándosela)

FELIPE
Pero, ¿cómo sin avisar?

JUANITO
He solicitado y obtenido permiso para despedirme del mundo y de ustedes.

BRAULIO
¡Adiós!

FELIPE
¿A dónde va usted?

BRAULIO
Si es que me despido de éste.

FELIPE
Querrás descansar y dedicarte a tus rezos. Hay que prepararte habitación.

BRAULIO
¡A la mía... a la mía en seguida!

FELIPE
(Indignado) ¿Al pajar? ¡Al pajar casi un sacerdote!

BRAULIO
¡Es verdad! Yo soy sólo cerdote.

FELIPE
¡Timotea! (Llamando en la casa)

BRAULIO
¿Pero cómo vienes tan desmejorado?

FELIPE
¡Timoteaaa!

JUANITO
(A Braulio, misteriosamente) Tenemos que hablar.

BRAULIO
¿De qué?

JUANITO
Hay novedades.

BRAULIO
¡Malo!

FELIPE
¡Timoteaaaa! (A gritos)


ESCENA VIII

Dichos y Timotea.

TIMOTEA
(Chillando brutalmente) ¡Ya voy!... ¡Vaya unas voces!... |Ni que fuera sorda!... ¡Qué brutalidad!

(Baja la escalera)

FELIPE
¡Chica!

TIMOTEA
¡Cudiao que es usté bestia!

BRAULIO
(¡Quién fuera borrica para decir verdades!)

FELIPE
Mira quién está aquí.

TIMOTEA
¡Juanito!... ¡Qué alegría!... ¡Aprieta! (Abrazándole exageradamente fuerte)

FELIPE
¡Eh!... ¡Eh!... (Queriendo separarla)

TIMOTEA
¡Fuerte!... ¡Otro!... ¡Otro!

FELIPE
¡Bueno!... ¡Basta, basta!

BRAULIO
¡Y sobra un poco!

TIMOTEA
¡Chico, pero qué esmirriao estás! ¡Aprende de mi! ¡Miá qué mofletes! ¡Miá qué caderas! ¡Toca, toca!... ¡Miá qué patas! (Levantándose las faldas y enseñando las piernas)

FELIPE
¡Chica!...

BRAULIO
¡Tapa eso, que hace frío!

TIMOTEA
(De repente, reparando en sus piernas, lanza una carcajada brutal) ¡Já, já, já! ¡pues era mía la liga!... ¡miála como falta!

FELIPE
¿Quieres callarte?

JUANITO
¿Qué liga? (Mirando)

TIMOTEA
¡Miála, la compañera!

JUANITO
¡Ay! ¡Debajo de las rodillas!... ¡Qué feo!

FELIPE
¡Eh!

JUANITO
¡Qué frío! ¡Tápate!

BRAULIO
(Pues está gordita y sanota... bueno es saberlo)

FELIPE
¿Trabajáis mucho?

JUANITO
Estudiamos, rezamos, cantamos...

TIMOTEA
¡Eso me gusta! (cantando brutalmente) A tu puerta planté un pino...

FELIPE
¡No es eso! ¡Cantarán motetes, vísperas, maitines!...

TIMOTEA
¡Ay, canta eso de los matines, que debe ser mu bonito!

FELIPE
No lo sabrá de memoria.

JUANITO
Tengo un oído prodigioso. Verán ustedes.

(Música)

JUANITO
Te Deum laudamus.

BRAULIO
(Me voy a dormir)

JUANITO
Te Deum laudamus.

FELIPE
¿Quién cantara así?

JUANITO.
Te Deum laudamus.

TIMOTEA
No salgas de ahí.

JUANITO
Te Deum...

TIMOTEA
¡Te veo!

FELIPE
Déjale seguir.

JUANITO
Stabat mater dolorosa,
junta crucem lacrimosa.
Lacrimosa... Lacrimosa...
Lacrimosa...

TIMOTEA
(Imitándole) Dolorosa...

JUANITO
Lacrimosa...

TIMOTEA
¡Cara sosa!

FELIPE
¡Qué bonito es!

JUANITO
Mater admirabile.
Mater vener abile.
Mater, mater, mater...

TIMOTEA
¡Mátale ya, hombre!

JUANITO
Mater, mater...
No me acuerdo bien.

Tengo el alma santa.
Tengo fe sincera.
Tengo dos lunares...

TIMOTEA
Y yo dos docenas.

JUANITO
Tengo, tengo, tengo, tengo.

TIMOTEA
Tango va a cantar.

FELIPE
¡Qué preciosidad!
Sigue ya, hijo mío,
que eso va muy bien.

BRAULIO
Lo de los lunares
está muy bien, muy requetebién.

JUANITO
La Virgen María
me acompañe en este mundo
y después en la otra vía.
¡Ay Jesús! ¡Ay Jesús!
¡Ay Jesús, ay Jesús celestial!
Sólo tú, sólo tú,
sólo tú tienes mi corazón.
Líbrame, líbrame,
líbrame, pues, de todo mal,
y de vil, y de vil,
y de vil y cruel tentación.

TIMOTEA y BRAULIO
¡Ole ya, ole ya!
¡Qué flamenco es esto!
Como yo, como yo,
canta este gachó.
¡Ay qué bien, ay qué bien;
qué precioso canto!
¡Venga más, venga más,
que esto es superior!

(Hablado)

TIMOTEA
¡Ay Jesús, ay Jesús, ay Jesús! (Imitando a Juan y bailando exageradamente)

FELIPE
¡Chica!... ¿qué haces?

TIMOTEA
¡Rezar como éste!

FELIPE
¡Ea! ahora recogimiento y descanso. Cierre usted el portón y venga la llave.

JUANITO
(No contaba yo con esto) No se la dé usted. (Bajo a don Braulio)

BRAULIO
¿Eh? (cerrando el portón)

JUANITO
Necesito salir.

BRAULIO
¿A estas horas?

JUANITO
Ya hablaremos.

FELIPE
¿Qué dice?

BRAULIO
No dice, medita; está en éxtasis. (¡Cámara con el presbítero!)

JUANITO
Tengo que ir a misa de alba y para no molestar es mejor que me den la llave.

BRAULIO
(¡Es un vivo!)

FELIPE
Bueno... Pues me avisas y saldremos juntos. Venga, (Cogiendo la llave)

BRAULIO
¡Cataplum!

FELIPE
¡Eh!

BRAULIO
¡Nada! ¡Oraciones en chino! ¡Cataplum... chim... plum!...

JUANITO
Baje usted en seguida. (Bajo a don Braulio)

FELIPE
Santas y buenas.

JUANITO
Dios dé a cada uno lo que más necesite.

BRAULIO
(A ti una llave)

TIMOTEA
(¡Mi Modrego esperándome arriba como toas la noches, y esta gente sin dormirse!)

FELIPE
(Con malos modos a Timotea) ¡Vamos!... ¿Qué haces?

TIMOTEA
¡Ya voy!... ¡Qué bestia que es usté! ¡Ni que fuera usté alcalde! (Mutis los tres por la escalera)


ESCENA IX

Don Braulio; a poco Juanito.

BRAULIO
¡Estoy absorto! ¿Qué le pasará a este chico?... Por de pronto tiene tanta vocación como yo ropa!... ¡Vocación de desecho de su padre! ¡Parece mentira! ¡Aquí hay gato encerrado!... ¡Y menos mal si es gato!... para mí que es gata... ¡y de rabo largo! En fin, lo que fuere sonará.

JUANITO
(Saliendo sigilosamente por la escalera) ¡Chist!

BRAULIO
¡Juanito!

JUANITO
¡Silencio! ¡Estoy en el gran apuro!

BRAULIO
¿Necesitas dinero?... pues no te apures... pídeselo a uno que lo tenga.

JUANITO
¡No es eso! Mi padre quiere que yo sea padre.

BRAULIO
Sí.

JUANITO
Y adelantándome a sus deseos...

BRAULIO
¿Qué?

JUANITO
Ya lo soy.

BRAULIO
(Contento) ¿Has cantado misa?

JUANITO
¡Qué he de cantar yo eso!

BRAULIO
Pues, ¿no dices que ya eres padre?

JUANITO
De Filipín.

BRAULIO
¡Felipín! (Estupefacto)

JUANITO
¡Un niño precioso!

BRAULIO
¡Horror!... ¡Jesús!... ¡Tú padre!... ¡Tu padre!... ¡Padre, hijo y Espíritu Santo!... ¡Padre tú!... ¡Padre nuestro!... ¡Tú hijo!... ¡Tú padre de tu hijo!... ¡El suicidio se impone!

JUANITO
No es para tanto.

BRAULIO
Pero, ¿cómo ha sido?

JUANITO
¡Figúreselo usted!

BRAULIO
¡No me da la gana!

JUANITO
¡Cosas de jóvenes!

BRAULIO
¡Cosas de sinvergüenzas!... ¿Dónde está el chico?

JUANITO
En su cuarto de usted...

BRAULIO
¡Zambomba!

JUANITO
En su cuarto de usted hablaremos del asunto.

BRAULIO
¡No hablaremos de nada porque tu conducta me indigna!

JUANITO
¡Usted es bueno, me quiere, me ha educado!...

BRAULIO
No se lo digas a nadie porque me pones en ridículo.

JUANITO
¡Lo peor es que estoy casado!

BRAULIO
Menos mal... ¡Es decir, no! Pero infeliz, ¿qué has hecho?

JUANITO
Arrodillarme al pie del altar y por sorpresa... ¡zas!

BRAULIO
¿Zas?... ¡Para zas el que te va a dar tu padre! ¿Y con quién te has casado?

JUANITO
Con una mujer inocente.

BRAULIO
¡Con permiso del niño!

JUANITO
Pura.

BRAULIO
Bonito nombre.

JUANITO
Pura de alma.

BRAULIO
¡Ah, vamos!

JUANITO
Casta.

BRAULIO
¿De alma?

JUANITO
De nombre. Se llama Casta.

BRAULIO
¿No hace más que llamárselo?

JUANITO
¡Divina, ideal!

BRAULIO
¡Malo!...

JUANITO
¡Quince mil duros de dote!

BRAULIO
¡Ego te alsolvo!... ¡Ahora creo en su pureza y en tu listeza! Pero, ¿y tu padre?... Como no le des los quince mil del ala no le convences.

JUANITO
Los padres de mi mujer, ni la perdonan, ni sueltan un cuarto, hasta que mi padre no sancione y apruebe el matrimonio; por eso es necesario que usted le hable y le convenza.

BRAULIO
¿A tu padre?

JUANITO
Porque aun hay otra cosa peor.

BRAULIO
¿Peor que tu padre?... ¡No puede ser!

JUANITO
La madre y el hijo están aquí. En la posada de Blas.

BRAULIO
¿Estás loco?

JUANITO
Y yo tengo que salir de casa esta noche y todas las noches.

BRAULIO
¡Ah!... ¿No puedes pasarte una noche sin... el rorro? ¡Haber tenido un hijo!...

JUANITO
Contando con usted...

BRAULIO
¡Mentira!

JUANITO
Contando con usted los traje al pueblo. ¡No nos desampare! ¡No me abandone a mis pocas fuerzas!

BRAULIO
¡Pocas, eh!... ¡Tu padre!... ¡Horror!... ¡Escóndete!... ¡Que no sospeche!... ¡Anda, que baja!

JUANITO
Pero, ¿dónde?

BRAULIO
¡Aquí, en el cuarto de los aperos!... ¡Ya veremos cómo sales!... No te muevas... ¡Pronto, pronto!... (Mutis Juan por la puertecilla del foro, cierra Braulio y se queda con la llave en la mano)


ESCENA X

Don Braulio y Don Felipe, saliendo de la casa por la escalera.

BRAULIO
(Cerca del portón, gesticulando exageradamente) ¡No se sale!... ¡A la cama!... ¡Para eso estoy yo aquí!...

FELIPE
¿Qué pasa?

BRAULIO
¡No se pasa!... ¡Atrás!

FELIPE
¡Si soy yo!

BRAULIO
¡Ah!... ¡Usted!.. Creí que...

FELIPE
¿Qué hacía usted?

BRAULIO
Vigilar para que no se escapen los mozos a la taberna. ¡La moral lo primero!

FELIPE
¡Muy bien, don Braulio!... ¡Es usted lo mejor que tengo en casa!

BRAULIO
¡No sabe usted aún lo que valen algunos de los que hay en ella!

FELIPE
¿Cómo han dejado tanto chisme por aquí?... Luego dicen que los roban... (Coge algunos)

BRAULIO
Ya iba yo a guardarlos.

FELIPE
Le ayudaré, (Va al escondite de Juan)

BRAULIO
¡De ninguna manera!... Para llevar y traer chismes me basto yo.

FELIPE
Yo también puedo... Deme usted la llave.

BRAULIO
¿La llave?... ¿Usted quiere la llave?... (Sin saber qué hacer)

FELIPE
Sí.

BRAULIO
¿La de ese cuarto? ¿La llave?... pues, la verdad, no sé dónde está. ¡Se ha perdido!

FELIPE
¡Si la tiene usted en la mano!

BRAULIO
¿En esta mano? (Cambiándosela de mano)

FELIPE
No, en la otra.

BRAULIO
¿En la otra? (Idem)

FELIPE
¡No; en esta!

BRAULIO
¡Ah, sí!... la mano en esta llave... digo, no... la llave en esta mano...

FELIPE
Démela usted.

BRAULIO
¡Ah!... ¿usted quiere que yo le dé la llave?

FELIPE
¡Sí, señor! ¡La llave de ese cuarto para entrar!

BRAULIO
¿Para entrar?... ¡Haberlo dicho!...

FELIPE
¡Si no digo otra cosa hace una hora!

BRAULIO
Pues... no se la doy a usted.

FELIPE
¿Por qué?

BRAULIO
Porque en ese cuarto hay mucha humedad y si entra usted se pasma.

FELIPE
¡Qué tontería!

BRAULIO
He dicho que no entra usted.

FELIPE
¡Ese empeño!... ¿Es que tiene usted algo escondido? (Con sequedad)

BRAULIO
¿Yo?... ¿Escondido yo?... ¡Ahí va la llave!... ¡Entre usted!... ¡Registre usted!... Tome usted la llave... (Alargando la mano y retirándola al accionar cada vez que don Felipe va a cogerla)

FELIPE
¡Venga!

BRAULIO
¡Y cuando usted entre saldré yo, saldré yo de esta casa por haber dudado de mi! ¡Ahí va la llave! (El mismo juego) ¡Entre usted! Tome usted... (Idem) ¿Pero por qué no entra usted?

FELIPE
¡Pero cómo voy a entrar si no me da usted la llave!

BRAULIO
(¡Valor; no hay otro remedio!) (Abriendo) ¡Ea, ya está abierto! ¡Entre usted, entre  usted! (Colocándose en la puerta de modo que el otro no pueda pasar) ¡Así paga usted mi honradez!... ¡Ya está abierto!... ¿Qué hace usted que no entra?

FELIPE
¡Quítese usted de en medio y entraré!

BRAULIO
¡Paso franco y adiós para siempre!

FELIPE
¡Hombre, no es para ponerse así! Yo dudé, pero... vaya, que me fío de usted... ¡Ya no quiero entrar!... (Indudablemente ahí dentro hay alguien) ¡Vaya con don Braulio; creer que yo dudaba!... Venga un abrazo y... (Ya la pesqué) (Al abrazarle le quita la llave)

BRAULIO
(¡Esto es peor! .. ¡Prisión preventiva!)

FELIPE
(Bajaré luego)

BRAULIO
(¿Y cómo le saco?)

FELIPE
Ahora a descansar.

BRAULIO
(¡Cómo mira la puerta!)

FELIPE
(¿Qué habrá en ese cuarto?) Pase usted, (En la puerta de la casa)

BRAULIO
¡Usted primero!

FELIPE
¡Que usted descanse! (Entrando en la casa por la escalera. Braulio le sigue)

BRAULIO
¡Que usted... (Reviente!) (Poco antes de terminar la escena habrá salido Timotea y se habrá ocultado al desaparecer ambos, ella se adelanta)


ESCENA XI

Timotea en escena, Juanito en el cuarto, y Modrego en el tejadillo. Toda la escena a media voz

TIMOTEA
¡Já, já, já! ¡Le han enchiquera©!... No se oye ná... Voy a ver si le veo... (Se echa en el suelo boca abajo mirando por la gatera)

JUANITO
(Aparece por el tragaluz) (¡Va no hay nadie!... ¡Qué miedo he pasado!... ¡Si mi padre entra!)

TIMOTEA
No se ve ná.

JUANITO
(Si me atreviese saltaría... pero, ¿y si me rompo algo?) (Desaparece)

TIMOTEA
A ver si por el tragaluz... (Levantándose) ¿Se habrá dormío mi Modrego? ¡Cá, no se duerme!... Si el amo supiera que subo toas las noches al pajar a echar mis pláticas con mi novio, se moría de un ataque de clericalismo. ¡Modrego!... (Llamándole varias veces en voz baja) ¡Chist!. . ¡No me oye!... ¡Tendré que rebuznar como toas las noches! (Rebuzna exageradamente)

MODREGO
(Asoma la cabeza por el pajar y luego se pone de pie en el tejadillo) ¡Ya voy! ¿Subes ya?

TIMOTEA
Echa la espuerta. (Modrego echa la espuerta y Timotea se mete en ella) ¡Tira!

MODREGO
¡Agárrate bien! (Tira de la cuerda y sube Timotea en la espuerta; al llegar a la altura del tragaluz dice:)

TIMOTEA
¡Espera, espera!

MODREGO
¿Qué pasa?

TIMOTEA
Que me voy a quedar un rato en el entresuelo.

JUANITO
(Sacando la cabeza por la gatera) (¡He oído una caballería en el corral, pero no la veo!)

TIMOTEA
¡Pues tampoco por aquí se ve ná! (Mirando por el tragaluz)

MODREGO
¿Qué buscas?

TIMOTEA
Un señor cura que se me ha perdió.

MODREGO
¿Un cura?

JUANITO
(Parece que hablan arriba)

TIMOTEA
¡Anda, si está tumbao en el suelo! .. ¿Cómo no le he visto enantes? ¡Abájame!

MODREGO
¿No subes?

TIMOTEA
¡Ahora no! ¡Ahájame!

MODREGO
¡Pero sube luego! (Hace descender la espuerta con Timotea, que cae cerca de la gatera: Juanito, asustado, da un grito y se oculta)

JUANITO
¡Ay!

MODREGO
¿Qué es eso?

TIMOTEA
¡Se ha asustao!... ¡Juanito! (Se echa en el suelo como antes; Juanito saca la cabeza por la gatera)

JUANITO
¡Timotea!

TIMOTEA
¿Cómo te han encerrao ahí?

MODREGO
(¿Con quién habla? ¡Paece voz de hombre!)

JUANITO
Necesito salir. Abreme.

TIMOTEA
Si no tengo la llave.

JUANITO
¿Y cómo salgo?

TIMOTEA
¡Já, já!... ¡Paecemos dos mininos!

JUANITO
Busca una escalera y saldré por el tragaluz.

TIMOTEA
Las escaleras las tié guardas el amo... Pero, espera... tenemos ascensor. Súbete al montante. (Se levanta ella y desaparece él) ¡Modrego! ¡Sube el ascensor al entresuelo, que va a bajar un enquilino!

MODREGO
¿Qué dices?... ¿Con quién hablabas?

TIMOTEA
Que tires de la espuerta.

MODREGO
¿Pa qué?

TIMOTEA
¡Tira, condenao!

MODREGO
(Sube la espuerta a la altura del tragaluz) (Pues hablaba con uno; a mí no me la da)

TIMOTEA
¡Basta! Sujeta bien, que va a pesar mucho.

MODREGO
¿El qué va a pesar?

JUANITO
(Apareciendo en el montante) ¿Qué tengo que hacer?

TIMOTEA
Métete en esa espuerta,

JUANITO
¡Y me quedo colgado como un botijo al fresco!

TIMOTEA
Si es de sube y baja. ¡Anda! (Sale Juan por el montante y se coloca en la espuerta)

MODREGO
¡Eh!... ¿Qué hombre es ese?

TIMOTEA
Bájale con cudiao.

MODREGO
¿Qué le baje?... ¡Cá!... ¿Crees que soy tonto? ¡lo que hago es subirle pa ver quién es y tirarle dende arriba!

JUANITO
¡Bárbaro! (Asustadísimo)

TIMOTEA
¡No seas bruto!

JUANITO
¡Eh, que me sube!

MODREGO
¡Le voy a hinchar los morros! (subiéndole)

JUANITO
¡Ay! ¡ay! ¡ay!

TIMOTEA
Tú, mira quién es.

MODREGO
(Al llegar arriba Juan) ¡El Señorito!

JUANITO
¡Animal! ¡Vaya un susto!

MODREGO
Usté perdone, pero...

TIMOTEA
¡Que viene el amo! Esconderse.

JUANITO
¡Esta es más negra!

MODREGO
Cuélese usté en el pajar. (Se meten los dos en la bohardilla y Timotea se pone a trabajar)

TIMOTEA
(¡Si no le sube nos caza!)


ESCENA XII

Don Felipe, Timotea y después Modrego.

FELIPE
(Saliendo de la casa) Ya se habrá acostado don Braulio. Vamos a ver qué tiene escondido ahí.

TIMOTEA
(Cantando) ¡Ay, Jesús! | Ay, Jesús!

FELIPE
¿Qué haces?

TIMOTEA
¿Qué he de hacer?... ¡trabajar!

FELIPE
¡Buena chica!

TIMOTEA
¿Y usté a qué baja?

FELIPE
¡Chist!... ¡A registrar ese cuarto! (Abre la puertecilla del foro)

TIMOTEA
(Has llegao un correo retrasao)

FELIPE
Y tú que me inspiras confianza vas a ayudarme. Entramos los dos...

TIMOTEA
¿A escuras?... ¡Pues va a estar güeno el registro!

FELIPE
En cuanto entremos, cierras. Ahora verá don Braulio que a mí no hay quien me la dé. (Entran y cierran el foro)

MODREGO
(Asomándose desde el tejadillo) (¡Atiza! ¡La Borrica y el amo se han encerrao en ese cuarto! ¿Pero qué habrá ahí hoy, que too el mundo se esconde?... ¡Pues no me hace gracia!... ¿Qué tién que hacer a estas horas ahí drento y a escuras? ¡No me da la gana!... ¡Yo bajo! ¡Arrea! ¡Otro! (viendo a don Braulio que baja por la escalera recatándose) ¿A qué va al cuarto tamién? (viendo que se acerca.; ¿No lo dije?... ¡Ahí hay tretulia esta noche!)


ESCENA XIII

Dichos y Don Braulio; después Clemente y Mozos.

BRAULIO
(¡Y ese pobre muchacho sin poder salir!) (Braulio se tumba en el suelo a mirar por la gatera)

MODREGO
(¡Atiza! ¡y se acuesta! ¡va a dormir ahí!)

BRAULIO
(¡Caracoles, si hay luz dentro!... ¿Estará fumando?... ¡Juraría que he visto cuatro pies, y él no tiene más que dos, que yo recuerde!... Pero, ¡veo faldas! ¡Una mujer! ¡Este chico es el demonio! ¿La habrá metido por el tragaluz?.. ¡Si su padre se entera!)

TIMOTEA
(Saliendo) ¿Ve usté como no hay naide?... ¡Ay! (Tropieza con don Braulio)

FELIPE
¿Qué?... ¡Ay! (Idem y cae al suelo)

BRAULIO
¡Don Felipe!

FELIPE
¿Qué hacía usted ahí como un sapo?

BRAULIO
(Pero, ¿y Juanito?... ¡Esto es cosa de magia!)

FELIPE
¿Qué hacía usted ahí? ¡Conteste!

BRAULIO
¿Yo?... ¡Vigilar!

FELIPE
¿A quién?

BRAULIO
¿A quién?... ¡A usted. . a usted mismo! (¡Ahora es la mía!) ¡Parece mentira!... ¡Hace tiempo que lo sospechaba y por fin ha caído usted, en el garlito!

FELIPE
¡Yo!

BRAULIO
¡Un señor tan recto, encerrado ahí con una pobre muchacha!

FELIPE
Pero...

BRAULIO
Tratando tal vez de seducirla.

MODREGO
¡Sí, señor, y que yo lo he visto!

FELIPE
¿Tú?....

TIMOTEA
¡Já, já, já!

BRAULIO
¿Y para eso quería usted la llave?... ¡Qué iniquidad! ¡Qué infamia!

MODREGO
¡Atícele usted hasta que yo baje!

FELIPE
¡Desvergonzado!

MODREGO
¡Hipocritón!

TIMOTEA
¡Já, já, já! (Salen Clemente y varios mozos en mangas de camisa por el segundo término derecha; uno lleva un candil encendido)

CLEMENTE
(Saliendo) ¿Qué pasa?

MOZO 2º
¿Hay fuego?

MODREGO
¡El amo que es un pillo, que me ha birlao la novia!

FELIPE
Yo juro que...

TIMOTEA
¡Já, já, já!

BRAULIO y MOZOS
¡Já, já, já!

BRAULIO
(;Anda, y toma llavecita!)

TODOS
¡Já, já, já! (Cuadro a gusto del director. —Telón)


MUTACION


CUADRO SEGUNDO

La escena dividida en dos partes. A la izquierda, cuarto de aspecto miserable con un catre y una silla de paja; en el foro, ventanita alta de pie cuadrado, y a la izquierda, primer término, puerta. La pared divisoria del centro figura ser de tablones sin cepillar y toscamente hecha. A la derecha el interior del pajar, viéndose en el foro el hueco de la bohardilla y la garrucha; montones de paja en el suelo. Es de noche. Por la bohardilla penetra la luz de la luna. Al levantarse el telón, aparecen sentados en un montón de paja Timotea y Modrego, disputando, y en la otra habitación don Braulio durmiendo en el catre.


ESCENA PRIMERA

Timotea, Modrego, Don Braulio; a poco, Casta y Juanito, con un niño de pecho

(Música)

MODREGO
Me las tiés que pagar.

TIMOTEA
Que nos pueden oír.

MODREGO
Hoy te voy a zurrar.

TIMOTEA
Pues no vuelvo a subir.

MODREGO
¡Con el viejo encerrá!

TIMOTEA
Pues no me iba a comer.

MODREGO
Miá que eres desahoga.

TIMOTEA
¿Y qué le iba yo a hacer?

LOS DOS
Por esta te juro
que tú me las pagas,
por falsa / falso por mala / malo
y por animal.

BRAULIO
Juraría que oía voces,
pero voces de mujer.
¡Qué terrible pesadilla
la que acabo de tener!
He soñado que aquí entraba
una joven tras de mí,
y que me gustaba mucho,
y que... vamos a dormir.

TIMOTEA
¡Así revientes!

MODREGO
¡Así te mueras!

TIMOTEA
¡Qué te dé el tifus!

MODREGO
¡Y a ti viruelas!

JUANITO
(Dentro y a media voz. — Recitado) Don Braulio... Don Braulio.

BRAULIO
¿Eh? ¿Quién anda ahí?

JUANITO
Soy yo; abra usted; no vengo sólo.

BRAULIO
¡Atiza, se ha emborrachado!

JUANITO
Abra pronto.

BRAULIO
Voy, voy; pero, ¿dónde están los pantalones? (Buscando a oscuras y poniéndose la americana en las piernas) Espera, he crecido. Este chico me va a tener toda la noche de danza.

MODREGO
¡Estúpida!

TIMOTEA
¡Zoquete!

BRAULIO
Entra de una vez. (Al ver entrar a Juanito y Casta con un niño de pecho en brazos) ¡Horror!

(Cantado)

CASTA
¡Don Braulio!

JUANITO
¡Don Braulio!

LOS DOS
(Arrodillándose)
¡Don Braulio, piedad!

CASTA
¡Don Braulio!

JUANITO
¡Don Braulio!

BRAULIO
¡Al punto marchad!
Si os oye tu padre,
¿qué va a ser de mí?

CASTA
¡Don Braulio!

JUANITO
¡Don Braulio!

BRAULIO
¡A escape salid!

CASTA y JUANITO
¿Dónde vamos los dos?

BRAULIO
Con el niño ya sois tres.

CASTA y JUANITO
¡Sin recursos y de noche!

BRAULIO
Va muy pronto a amanecer.

CASTA
¡Por el niño!

JUANITO
¡Por el niño!

LOS DOS
¡Tenga usted buen corazón!
¡por el niño, por el niño!

BRAULIO
¡Y qué feo es el ladrón!
CASTA y JUANITO
¡Mire este angelito
tan chiquirritito;
mire qué boquita
tan retebonita!

BRAULIO
Mira que tu padre
no entiende de críos
y te da dos golpes
y al niño dos tiros.

CASTA
¡Triste de mi!

JUANITO
¡Triste de mi!

LOS DOS
¡A morirse va en la calle
este pobre chiquitín!

CASTA y JUANITO
¡Mire usted qué mono!
¡Mire usted qué rico!
¡Cómo se sonríe
y echa los bracitos!
Mira a papá Braulio.

BRAULIO
¡Ajito, monín!

CASTA y JUANITO
Dele usted un beso.

BRAULIO
Venga ese angelín.
¡Granujilla, preciosillo,
remonono, chiquitín!
¡Qué carilla, qué pelillo,
qué hociquito de cielín!

(A un tiempo)

CASTA y JUANITO
Se entusiasma, ya le quiere
y nos salva el buen señor.
¡Ay, don Braulio, muchas gracias
por hacernos tal favor!

TIMOTEA y MODREGO
Que te quites, que me dejes de una vez.
No me toques, que no me has de convencer.

BRAULIO
Arre, caballito,
vamos a Belén,
que mañana es fiesta
y al otro también.
Arre, arre, caballito,
vamos, vamos a Belén.

CASTA y JUANITO
Don Braulio es muy bueno
y nos va a salvar.
Desde hoy da principio
la felicidad.

TIMOTEA y MODREGO
Arre de mi lado,
no te puedo ver;
¡ojalá revientes
en un dos por tres!

(Hablado)

BRAULIO
¿Pero qué hacemos ahora? (Echa el niño en el catre)

JUANITO
La cuestión es pasar aquí la noche, y mañana... (Sigue hablando bajo)

TIMOTEA
¿No te he dicho que estábamos buscando una cosa que se le halda perdió al amo?

MODREGO
¿Y lo buscabais a obscuras?... ¡Lo que el amo buscaba, ya me lo sé yo, ya! (Sigue disputando)

BRAULIO
¿Cómo has salido de tu cárcel? ¿Cómo habéis entrado juntos?

JUANITO
El portón estaba abierto.

BRAULIO
¿Abierto? (Muy asombrado )

JUANITO
Según parece, los mozos, cansados de la sujeción de esta casa, han hecho una llave... y entran y salen de noche cuando se les antoja.

BRAULIO
¡Dios de mi alma! ¡Si tu padre se entera!

JUANITO
¡Y lo peor no es eso, sino que me ha parecido ver entrar mujeres!

BRAULIO
¡Mujeres! ¿Dónde están? ¡Que me las traigan!

JUANITO y CASTA
¿Eh?

BRAULIO
(Indignado) ¡Que me las traigan a esta casa... esos sinvergüenzas! Voy ahora mismo.

CASTA
¡No! ¡No se vaya usted!

MODREGO
¡Chist, calla! Paece que se oye hablar en la pocilga de don Braulio.

TIMOTEA
A mí me ha parecido voz de mujer.

MODREGO
¡Sí! ¡Mujeres va a haber ahí!

BRAULIO
¿Es decir, que esta casa no es un templo? ¿Que los hombres tienen novias?

MODREGO
¡Anda, eso va por nosotros! ¡Nos ha oído! (Acercándose a la pared divisoria a escuchar)

BRAULIO
¡Aquí dentro una mujer!

TIMOTEA
¡Atiza, ya me ha visto! Oiga usté, don Braulio... (Chillando)

BRAULIO
¡Eh! ¡Otra mujer!

TIMOTEA
Yo he subió pa...

BRAULIO
¡Qué escándalo! ¡Ahí una con uno, aquí una con dos, y los demás, ¿quién sabe con cuántas? ¡Es decir, que yo he estado haciendo el primo, que aquí todos menos yo... ¿Por dónde subiste? (Al través de las tablas)

TIMOTEA
Por la espuerta... pero abajo de seguía.

BRAULIO
¡A buena hora! ¿Y no será la primera vez?

TIMOTEA
No, señor; ni la última.

JUANITO
¡Mejor! Esa nos puede servir en caso de apuro.

CASTA
¿Quién es?

JUANITO
Mi hermana de leche.

BRAULIO
¡Una que parece tonta y se mete... en el cuarto de ese! ¡Vaya, esto no puede ser!

MODREGO
¿Pa qué le has dicho ná?

TIMOTEA
¿Pa que se fegurara otra cosa?

MODREGO
¿Qué cosa se iba a fegurar que no se la fegure?

BRAULIO
Tu padre está escamado, puede subir. Aquí estáis muy mal; esta habitación no tiene escape, y si yo le oyera llamar a esa puerta me moría de repente.

FELIPE
(Llamando a la puerta) ¡Don Braulio!

BRAULIO
¡De repente!

JUANITO
¡Mi padre!

CASTA
¡Dios mío!

JUANITO
¿Qué hacemos?

BRAULIO
¡Hemos caído en la ratonera!

FELIPE
(Dentro) ¡Don Braulio! ¡Abra usted!

BRAULIO
¡Voy, voy! Estoy vistiéndome. (Desnudándose rápidamente)

JUANITO
¿Qué hace usted?

BRAULIO
Vestirme... digo... ¡Ah, sí! ¡Eso es! Por el pajar... Modrego, Borrica... (Llamando en la pared divisoria)

TIMOTEA
¿Qué quié usté?

BRAULIO
¡Chist! Más bajo. Arranca dos tablas sin hacer ruido.

MODREGO
¿Pa qué?

BRAULIO
Si las arrancas pronto, no le digo al amo que ha subido esa.

MODREGO
¡Pues bien fácil es! ¡Están a medio clavar! (Haciendo esfuerzos por separar una tabla)

CASTA
Pero, ¿hay salida por allí?

JUANITO
La puerta del granero.

MODREGO
¡Cá! Tié tu padre las llaves.

CASTA
Entonces...

MODREGO
Ya está una.

TIMOTEA
¡Y la Otra! (Arrancan las tablas para que dejen paso a una persona)

BRAULIO
¡Adentro! (Empujando a Casta que pasa al otro lado de la escena seguida de Juanito)

TIMOTEA y MODREGO
(Al verla) ¡Una mujer!

BRAULIO
¡A la espuerta con ella!

JUANITO
Y conmigo.

TIMOTEA
¡Juanito! ¡Já, já! ¡Lío, lio! (Palmoteando)

JUANITO
¡Calla, condenada! Poned las tablas.

MODREGO
¡A escape! (Lo hace)

CASTA
Sin hacer ruido.

TIMOTEA
Pero, ¿quién es esta?

JUANITO
No claves tan fuerte.

FELIPE
(Dentro) ¿Qué golpes son esos?

BRAULIO
Que... que me estoy rascando.

MODREGO
Ya está.

JUANITO
Bájanos a escape. (Se acercan a la guardilla)

BRAULIO
¡Eh, el niño! ¡Tomad el niño! ¡Demonio, han clavado! (viéndole en el catre, cogiéndole y corriendo de un lado a otro sin saber qué hacer)

FELIPE
Pero, ¿abre usted ó no? ¡Pues no tarda usted poco en vestirse!
BRAULIO
Es que... estoy vistiéndome de limpio. ¿Qué hago con este mochuelo? No puedo esconderle... ¡No me cabe en ningún bolsillo!

FELIPE
Si no abre usted hecho la puerta abajo.

BRAULIO
¡Y la echa! ¡Vaya si la echa! ¡Sea lo que Dios disponga! (Coge la colcha del catre, se la echa por los hombros, ocultando al niño ridículamente, y abre la puerta después de santiguarse. Durante el diálogo que sigue, Modrego figura bajar en la espuerta de la garrucha primero a Casta, después a Juan y luego a Timotea)


ESCENA II

Don Felipe y Don Braulio en la izquierda; Modrego en la derecha.

FELIPE
¡Creí que no abría usted en toda la noche!

BRAULIO
Y yo también, (siempre ocupadísimo en tapar al niño con la colcha y apartándose cuando el otro se acerca)

FELIPE
(No hay nadie)

BRAULIO
(¡Me parece que abulta demasiado!) Dispense usted que le reciba así, con manto a la romana; pero como estoy desnudo...

FELIPE
(¡Oí una voz de mujer!)

BRAULIO
(¡Caracoles cómo patalea!)

FELIPE
¡Ay, don Braulio de mi corazón, lo que he visto!

BRAULIO
(¡Le ha visto! ¡Y eso que no puedo taparle más!)

FELIPE
Vengo del cuarto de los mozos.

BRAULIO
(¡Si llora le ahogo!)

FELIPE
La gente no está en sus habitaciones.

BRAULIO
¿No?... Pues eso es que se han marchado.

FELIPE
¡Justo!... Y no debían marcharse. ¿Qué dirá usted que me he encontrado?

BRAULIO
¿Otro niño?

FELIPE
¡Eh!...

BRAULIO
Digo, ¿otra liga?

FELIPE
¡El portón de par en par!

BRAULIO
Eso es... que le han abierto.

FELIPE
¡Claro! ¡Las camas vacías!

BRAULIO
¡Menos mal!...

FELIPE
¡Los mozos se burlan de mí, la Borrica se ríe de mí, y usted, en quien yo tenía puesta mi confianza, me oculta algo!

BRAULIO
(¡Ya lo vio! ¡Se me escurre!)

FELIPE
¡Y lo que usted me oculta debe ser muy gordo!

BRAULIO
No; regular nada más.

FELIPE
Cuando yo llegué a esa puerta hablaba usted bajito.

BRAULIO
Hacia examen de conciencia.

FELIPE
Oí dos voces distintas: la de usted y otra femenina.

BRAULIO
La de mi conciencia, que habla a voces.

FELIPE
(Reparando) ¿Pero qué tiene usted ahí?

BRAULIO
Nada... no haga usted caso: una bagatela... ¡Cosas mías!... es decir, mías precisamente, no.

FELIPE
Pero, ¿ese bulto?

BRAULIO
¡Ah! sí, es un bulto... un bulto que me está saliendo.

FELIPE
¡Si se mueve!

BRAULIO
Es que... está hinchándose.

FELIPE
(Descubriéndole y viendo al niño) ¡Oh!...

BRAULIO
¡Ah!...

FELIPE
¡Un niño!

BRAULIO
¿En qué lo ha conocido usted?

FELIPE
(Indignado) ¿De dónde ha salido eso?

BRAULIO
¿De dónde quiere usted que salga?

MODREGO
(Viniendo a escena) (Ya los he abajao uno a uno. ¿Quién será esa prójima?)

FELIPE
¿Desde cuándo está aquí?

MODREGO
¡El amo! (Acercándose a escuchar al tabique)

BRAULIO
Me lo he encontrado debajo de la cama.

FELIPE
¡Basta! ¡Usted es el padre!

BRAULIO
¿Yo?... ¡Que me registren!

FELIPE
¿Y la madre?... ¿Quién es su madre?

BRAULIO
¿Mi madre?

FELIPE
La del niño...

BRAULIO
¡Ah! eso es, mi madre es la del niño: somos gemelos.

MODREGO
(¡Un niño!... ¿Qué dicen?)

FELIPE
¡Ahora lo comprendo todo! Eso es. Aquí no hay más mujer que una: la Borrica; por eso tenía usted celos cuando nos encontró encerrados.

BRAULIO
¿Sospecha usted qué?.

FELIPE
Que ese niño es de usted y de la Borrica.

MODREGO
(¡Eh! ¡Le mato!) (Tirando de las tablas para desclavarlas)

BRAULIO
Yo le juro a usted que...

FELIPE
¡Qué escándalo! ¡Por Dios, que no se entere mi pobre hijo!

BRAULIO
¡Pobrecito! Yo soy inocente; este niño es inocente, y la Borrica...

MODREGO
(Que ha quitado una tabla y entra rápidamente, abalanzándose a don Braulio) ¡Viejo verde!

BRAULIO
¡Ay! ¡Ay!

FELIPE
¡Eh!

MODREGO
¿Con qué un hijo con mi novia?...

BRAULIO
Peroo si...

MODREGO
¡Le ahogo!

BRAULIO
¡No! ¡Eso no! ¡Que no es mío... ¡Que me lo han prestado!

MODREGO
¡Los mato a los tres!... ¡Primero a este!

BRAULIO
¡Bárbaro!... ¡Favor!.. ¡Socorro!... (Sale corriendo por la puerta con el niño en brazos y la colcha arrastrando)

FELIPE
(Deteniendo a Modrego) ¡Déjale! ¡Repara su falta! ¡Los casaremos!

MODREGO
¡Güen consuelo pa mi! ¡Cá! ¡Primero los mato y aluego haga usted lo que quiera! ¡Ha cerrao!... ¡Saldré por la garrucha! (Pasa corriendo al otro lado de la escena)

FELIPE
¡Espera!... ¡Espera!... ¡Jesús! ¡Jesús! ¡La paz del señor ha huido de esta santa casa!

(Telón rápido)

MUTACION


CUADRO TERCERO

Telón corto de selva.


ESCENA PRIMERA

Timotea, Casta y Juanito. Salen los tres por la izquierda muy cansados.

(Música)

TIMOTEA
¡Corre, corre, corre!

JUANITO
¡Ala, ala, ala!

CASTA
¡Si es que ya no puedo:
si estoy reventada!

TIMOTEA
¡Pues no es poco floja,
qué barbaridá!

CASTA
¡Es que hemos corrido
una atrocidad!

JUANITO
Falta aún que correr.

CASTA
¡Yo no puedo más!

JUANITO
¡Me van a coger!

TIMOTEA
¡Me van a cazar!

CASTA
Jí, jí, jí, jí.

TIMOTEA
Já, já, já, já.

CASTA
Jí. jí, jí, jí.

TIMOTEA
Já, já, já, já.

JUANITO
Hay que seguir.

TIMOTEA
Hay que llegar.

JUANITO
Hay que correr.

TIMOTEA
Hay que trotar.
(Mutis los tres por la derecha)


ESCENA II

Don Braulio con el niño. Sale por la izquierda sin poder respirar de cansancio.

BRAULIO
¡Ah!.. ¡Ah!... ¡Ah!...
¡Qué modo de correr,
qué modo de sudar,
no me puedo ya tener
ni respirar!
¡Ah!... ¡Ah!...
¡Un gusto por aquí
y otros gustos
que me esperan por allá!...
¡Ah!... ¡Ah'... ¡Ah!...
Y con el crío así,
por sujetarle bien,
le voy a estropear
y a estrangular.
¡Ah!... ¡Ah!...
¡Qué modo de sudar,
ni las piernas ni los brazos
pueden más!
¡Voy a caer!
¡Ah!
¡No puedo más!
¡Ah!
¡Hay que correr!
¡Ah!
¡Hay que llegar!

(Se va corriendo ridículamente. Aparece Modrego con una estaca y cruza la escena amenazando a los que acaban de pasar. —Telón)


MUTACION


CUADRO CUARTO

Una posada. Al foro puerta grande que da al campo; puertas laterales. A la derecha un horno de cocer pan; palas, haces de paja y retama por el suelo. Entre el horno y la puerta del foro un arcón grande abierto. Es de día.


ESCENA PRIMERA

Blas y Mozas; cada una con una torta en crudo muy enharinadas.

(Música)

MOZAS
Señor Blas, señor Blas,
pronto el horno encienda usté,
que mi torta traigo aquí
y se tiene que cocer.
Blas Vayan todas al arca.

MOZAS
Vamos pronto, señor Blas.

BLAS
Cuando enciendan el horno.

MOZAS
No nos haga usté esperar.
Hoy, que es el Santo Patrón
las mozas de este lugar
en vez de una oración
le tenemos que llevar
una gran torta de pan
que, después de su coción,
y por él bendita ya,
cumplirá la tradición.
Esta devoción
tienen que observar
las mozas que al año
se quieren casar;
porque de otro modo
suele suceder
que se escapa el novio
sin marido ser.
¡Santo Patrón,
escúchame!
Te rezaré
con gran fervor.
¡Un marido quiero yo
que me dé su amor!

(Hablado)

BLAS
¡Güeno!... Dejar las tortas y al obscurecer golvéis a recógelas, y la dueña de la que
esté mejor cocía...

MOZA 1ª
¿Se casará este año?...

BLAS
Eso decís vosotras.

MOZA 1ª
Y eso dice la tradición en tal día como el de hoy.

MOZA 2ª
Pues yo llevo ya seis años trayéndola... y mi novio se la come, pero no se casa. Blas si no le la hubiás dejao catar antes de tiempo... (Se ríen) Vaya, mételas ahí en el arcón de la harina hasta que encienda el horno...

(Se agolpan todas cerca del arcón, en el que dejan las tortas)

MOZA 2ª
¡Adiós, tío Blas!

MOZA 1ª
Que cueza usté bien la mía.

BLAS
Se hará lo que se puea.

TODAS
¡Adiós!... ¡Adiós!... (Mutis por el foro)

BLAS
¡Las mujeres son simples!... ¡Ya les daría yo tortas!... ¡Cómo no, morena! (Se va primera derecha)


ESCENA II

Timotea, Casta y Juanito. Queda un momento sola la escena, después aparece en el foro Timotea, a quien signe Juanito, y por último Casta muy afligida

TIMOTEA
¡Chist!... No hay nadie, (Con misterio)

JUANITO
¡Chist!... ¡Nadie!... Entra.

CASTA
¡Jí, jí, jí!... (Llorando ridículamente)

TIMOTEA
¡Atiza!

JUANITO
¡Pero, mujer!

CASTA
¡Yo quie... ro... mi... hi... jooo! (Con sollozos entrecortados, como si tuviera hipo)

JUANITO
Ya nos lo traerá don Braulio.

CASTA
¡Mi... hi... jooo!

TIMOTEA
¡Lo ha aprendió en viernes!

JUANITO
Todo se puede arreglar, (A Timotea) Yo te acompaño hasta cerca de casa; haces salir a tu novio; se lo explico todo, y será uno más a ayudarnos.

TIMOTEA
Vamos.

JUANITO
Aquí viene Blas.

CASTA
¡Ay, qué ver... güen... za!... ¡Jí!... ¡jí!...

TIMOTEA
Eso antes.


ESCENA III

Dichos y Blas.

BLAS
¡Guós días! ¿Ya de güelta? ¿Qué, don Felipe no se ablanda?

JUANITO
No le hemos hablado.

BLAS
Entonces...

JUANITO
Y queremos que se quede aquí mi mujer contigo, mientras nosotros... No te separes
de ella hasta que volvamos.

BLAS
Vayan ustés descuidiaos.

TIMOTEA
Hasta luego... y que se alivie el hipo. ¡Já, já, já! (con su risa brutal de siempre. Se van por el foro Timotea y Juan. Blas les acompaña hasta la puerta)


ESCENA IV

Blas y Casta.

BLAS
(Bajando) ¡Señorita!

CASTA
¡Ay! (Asustada)

BLAS
¿Qué es eso?

CASTA
¡Un sus... sus... to!

BLASA
Ya lo ha oído usté. Usté no se separará de mí hasta que güelvan.

CASTA
Sí, señor. (Dejando de llorar, pero muy triste)

BLAS
No, señora.

CASTA
Digo que sí; que no, señor.

BLAS
¡Ah... güeno! (Y es guapa) ¿Pero por qué han hecho ustés lo que han hecho ustés?

CASTA
¡Sin... querer! (Volviendo a jipar)

BLAS
¡Cámara, pues eso sí que es raro! En fin, allá se las hayan. Venga usté conmigo.

CASTA
¿A dónde?

BLAS
A la cuadra, viéndome trabajar se le hará a usté más corto el tiempo.

CASTA
¡Jí, jí!... (Haciendo mutis primera derecha)

BLAS
(¡La daba así!... (Amenazándola al pasar) ¡Toas lo mismo! ¡No haría tantos remilgos cuando!)

(Mutis tras ella)


ESCENA V

Don Braulio. Después de un momento asoma por el foro don Braulio, que entra recatándose con el niño en los brazos y la colcha colgando.

BRAULIO
¡Nadie!.. ¡Respiro! ¿Habrán venido aquí Juanito y su mujer? ¿Dónde van a ir si no? ¡Y que por un chico tan esmirriao me haya expuesto a!... ¡Si fueras de mi igual te daba así!... (Amenazándole) ¡Suponer que yo he podido hacer esto!... ¡Cualquiera le quita de la cabeza al Modrego que la Borrica y yo!... Pero, ¿dónde andará el tío Blas?... No me atrevo a llamarle por temor de que me vean con el crío... ¿Dónde dejarla yo al criminal éste que no le encontraran mis perseguidores? ¡Ah, qué idea! (Fijándose en el horno) Si estuviese sin encender... (Abre la trampilla) ¡Apagado! ¡La gran camal... ¡Lo malo es si, rompe a llorar! (Mete al niño en el horno) No llores, monín, que voy a buscar a tu cocinera para que te dé el almuerzo, (Cierra la compuerta) ¡Gracias a Dios que lo solté! Ahora me será más fácil buscar al posadero, (Se asoma a la puerta del foro y retrocede asustado) ¡Eh!... Sí... ¡Dios mío! ¡El Modrego!... ¡Me veo cadáver!... ¿Dónde me meto?... ¡Ah!... ¡Sea lo que Dios quiera! (Metiéndose precipitadamente en el arca y echando la tapa)


ESCENA VI

Don Braulio en el arca. Modrego, por el foro, con una estaca muy gruesa; a poco, Blas.

MODREGO
(Después de entrar y ver que no hay nadie) ¡Pues aquí ha entrao, y de aquí no sale vivo... aunque tenga que romper el bastón!

BRAULIO
(Que tendrá levantada la tapa del arcón lo suficiente para que el público le vea la caía) ¡Uy, qué bastón, Dios mío!)

MODREGO
¡Bien me han hecho correr!... El amo viene detrás... ¡Como le pesquemos!...

BLAS
Voy a encender el horno, salga usté, (Viendo a Modrego) (¡No, no Salga usté; ahí quieta!)

(Hablando en la puerta)

MODREGO
¡Güenos días!

BLAS
Hola, Modrego. ¿Qué te trae de güeno?

MODREGO
¿De güeno? ¡Sí, sí! ¡Voy de entierro!

BLAS
¿Quién es el muerto?

BRAULIO
(¡Servidor!)

MODREGO
¿Has visto a don Braulio por aquí?

BLAS
Sí.

BRAULIO
(¡Ya pareció el muerto!)

MODREGO
¿Ha venío?

BLAS
¡Claro!

MODREGO
¿Cuándo?

BLAS
Pues... hará mes y medio.

MODREGO
¡Si digo hoy!

BLAS
Hoy, no.

MODREGO
¿Y la Borrica?

BLAS
Se me murió.

MODREGO
¿Eh?...

BLAS
Anoche, después de dar a luz un pollino así... y perdona el modo de señalar.

MODREGO
¡Si te pregunto por la Timotea! ¿Ha venío hoy?

BLAS
¿Hoy?... Espera que me acuerde. ¿Hoy?... Me paece que me ha dicho que no te lo diga.

BRAULIO
(¡Qué bárbaro!)

MODREGO
Pero, ¿ha venío?

BLAS
Sí, y se ha ido con el señorito Juanito.

MODREGO
¿Otro?... ¡Y van tres!

BLAS
¿Tres qué?

MODREGO
(Furioso) ¡Tres cuernos!... ¡Maldita sea!... ¡Si la cojo!... Así reviente el amo y don Braulio y el chico y ella y... (Dando golpes con la estaca en el suelo, arca, etc.)

BRAULIO
(¡Ay!) (Escondiéndose. En este momento se oye llorar al niño y los dos quedan suspensos)

LOS DOS
¿Eh!...

BLAS
¿Qué es eso?

MODREGO
¡Un chico!...

BLAS
¡Llora un chico!...

MODREGO
¡Paece en el arcón!...

BLAS
A ver.,. ¡Uy!... (Corre al arcón, destapa, ve a don Braulio y vuelve a tapar rápidamente)

MODREGO
¿Qué?...

BLAS
Que no es chico...

MODREGO
¿Eh?

BLAS
¡Que no es chico el susto que me he llevao!

MODREGO
¡Aquí, aquí, en el horno es!...

BLAS
¿En el horno?...

MODREGO
(Abriendo la compuerta) ¡ Ah!... ¡ Miále!... (Sacándole)

BLAS
¡Atiza!... ¡Si le llego a encender!...

MODREGO
¡El cuerpo del delito! ¡Este paga por tos!

BLAS
Pero oye... trae... ¿Quién le habrá metió?...

MODREGO
Ahora que venga a pedírmelo su madre.

(Se va corriendo por el foro, con el niño)

BLAS
Oye... Modrego... Tú... Trae el chico...


ESCENA VII

Blas, Don Braulio, saliendo del arca, con el ti aje, cara, manos, todo enharinado exageradamente; a poco Casta; después Don Felipe y Modrego; por último Timotea y Juanito.

BRAULIO
¡Que toquen a gloria!

BLAS
¡Já, já! Pero, ¿cómo estaba usté ahí?

BRAULIO
¡Muy mal!

BLAS
¡Anda Dios, ha deshecho toas las tortas!... ¡Güeñas se van a poner las mozas!

BRAULIO
¡A ver la madre!... ¿Dónde está?

BLAS
¡Señorita!

BRAULIO
Doña Casta... ¡Maldita sea tu casta!... Doña Casta...

CASTA
¿Qué pasa?... |Ay!... (Al ver a don Braulio)

BLAS
No se asuste usté que es una presona.

BRAULIO
Soy yo... el Comendador...

CASTA
¿Y mi hijo?

BRAULIO
Se lo están comiendo.

CASTA
Jí... jí... jí.. ¡Mi .. hi... jooo!

BLAS
¡Adiós, ya le da!

BRAULIO
Hay que quitárselo a ese hombre,

BLAS
Vamos, sí ..

BRAULIO
A escape. (Va a salir y dando un grito se detiene al ver a los que entran) ¡Uy!...

CASTA y BLAS
¿Qué?

FELIPE
¡Ah!

MODREGO
¡Eh!

TODOS
¡Oh!

CASTA
¡Ay, mi hijo!... ¡hijo mío!... (Arrebatándoselo a Modrego y dándole besos muy contenta)

FELIPE
¡Eh!...

MODREGO
¿Suyo?...

FELIPE
¡Entonces!...

BRAULIO
Sí, señor, suyo. ¡Ahora chillo yo fuerte!

FELIPE
¿Luego este niño?...

CASTA
Es mío; sí, señor.

BRAULIO
Suyo y de usted...

FELIPE
¡Eh!

BRAULIO
Y de usted depende que tenga padre.

FELIPE
¿De mí?... Pero, ¿no es usted el padre?

BLAS
Si acaso sería el abuelo...

BRAULIO
No; el abuelo es...

FELIPE
¡Qué escándalo en mi santa casal ¡Cuando se entere mi pobre hijo!...

TIMOTEA
(En la puerta) ¡Já, já, já!

TODOS
¡Eh!...

FELIPE
¿A qué vienes tú? ¿A. qué traes aquí a mi niño?

BRAULIO
¿Su niño?... ¡Ven aquí, presbítero! ¿Sabe usted lo que ha hecho su niño en Toledo? ¡Esto! (Cogiendo al niño y dándosele) ¡Tome usted; se lo regalo!

FELIPE
¡Cómo!

JUANITO
¡Perdón, papá! (Se arrodilla)

CASTA
¡Papá, perdón! (Lo mismo)

TIMOTEA
Ya no tiene usté hipo, ¿eh? ¡Miá la pavisosa!

FELIPE
¿Luego ustedes?...

BRAULIO
¡Quince mil duros de dote!

FELIPE
¿Quince?

BRAULIO
¡Hay para quince hijos!

FELIPE
A la iglesia! (Se levantan ellos)

JUANITO
¡Sí estañaos ya casados!

FELIPE
¿Cuándo?... ¿Dónde está el dote?

CASTA
¡En Toledo! Mis padres esperan a que vaya usted a recogerlo en persona.

FELIPE
¿A qué hora sale el tren?

TIMOTEA
¡Já, já, já!

BRAULIO
Oiga usted... yo en este jaleo me he quedao sin ropa.

FELIPE
No importa; cuente usted con este traje... (Por el que lleva puesto)

BRAULIO
¡Gracias!

FELIPE
En cuanto le lleve un par de inviernos más.

BRAULIO
(¡Que te den morcilla!)

MODREGO
¿Me perdonas, Borrica?

TIMOTEA
No, señor; ¡miá que dudar de mí, y con un tío tan viejo! El día que yo te la pegue...

MODREGO
¡Eh!...

TIMOTEA
Tié que ser con un chico ..

BRAULIO
¡No habléis de chicos, que me vuelvo al arca!

TIMOTEA
(A Casta)
¿Por qué no llora usté un poco
pa ablandar a estos señoree?

(Por el público)

Si no aplaudís lloraremos
nosotros y los autores. (Telón)



FIN DE LA OBRA


Información obtenida en:
https://archive.org/details/laborricazarzuel00lp

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