jueves, 19 de febrero de 2015

La Cotorra (Libreto)



LA COTORRA



Zarzuela en un acto.

Libreto arreglado del francés por Luis de Olona.

Música de Joaquín Gaztambide.

Representada en el teatro del Circo en abril de 1853.


REPARTO (Estreno)

Rosa - Luisa Santa-María.

Doña Leonor - María Soriano.

Benito (Aguador) - Vicente Caltañazor.

El Marqués de Cañablanca - José Alverá.

Un lacayo - José Díaz.


La acción es en Madrid, en el reinado de Felipe V.


ACTO UNICO

El teatro representa un gabinete pequeño, pero sumamente elegante. Al fondo la puerta de entrada: a la derecha una gran ventana con ricas colgaduras: en segundo término una puertecita. A la izquierda, en segundo término la puerta del gabinete de tocador de doña Leonor, y en el ángulo una ventana que da a un terrado lleno de tiestos de flores. En el mismo lado, una mesita sobre la cual hay una lindísima jaula de alambres dorados. Al lado de la mesa y junto a la pared, una elefante consola.


ESCENA I

Se oye el sonido continuado de muchas campanillas de salón. Dos criados acuden saliendo por la puerta del fondo. Al mismo tiempo, Rosa sale por la izquierda tirando del cordón de la campanilla que hay en la escena y gritando con alguna agitación.

ROSA
Lisardo! Fermín! Antonio!.. Ay Dios mío! otro ataque de nervios! Ya van tres en una hora! Antonio, esta carta al alguacil mayor —Tú Fermín, corre a avisar al médico de la señora. Dile que le han vuelto los síncopes de ayer, Vamos!... Pronto! Ah! os prevengo que hoy la señora no está visible para nadie, entendéis? —Y sobre todo para el señor  Marqués de Cañablanca.

LACAYO
El Señor marqués de Cañablanca. (Un lacayo anunciando)

ROSA
Ay Dios mío! Pues a buen tiempo llega! (El Marqués sale: los criados le saludan y se van)


ESCENA II

El Marqués y Rosa.

MARQUES
Toma! (Abrazándola)

ROSA
Señor! Que hace V. S.?

MARQUES
Este abrazo para ti.

ROSA
(Si! Gomo si me dijera algo bueno. Si fuera otro el que...)

MARQUES
Ahora anúnciame a tu ama.

ROSA
Poco apoco. Deténgase V. S. —No se puede entrar.

(Poniéndose apresuradamente delante de la puerta izquierda)

Bonita se pondría solo conque oyera su voz!

(Aparte)

MARQUES
Pero muchacha...

ROSA
Repito que no se puede... vamos.

MARQUES
Como es eso? Yo no puedo... Ah! Ya estoy; tu ama está en estos momentos en su tocador y yo iba a arrojarme al través de los bellos misterios de su ornamentación personal! Bien! Bien! Por qué no me lo has dicho desde luego? (Saca la caja y la ofrece un polvo) Quieres?

ROSA
No señor, yo no lo gasto. (En su vida da este hombre más que lo que una no quiere tomar) Qué! Se sienta V. S.?

MARQUES
No, me levanto. (Levantándose) Estoy tan impaciente que no sé lo que deseo, ni lo que... Figúrate, Rosa... de mayo, ji, ji, ji, (Riendo)

ROSA
(Ay que gracia!)

MARQUES
Figúrate que llevo ocho días de ausencia... ocho días, lunes, martes, miércoles...

ROSA
Si, si, jueves, sábado, domin... ya estoy.

MARQUES
Ya se ve, mis funciones me han obligado a permanecer en San Ildefonso, cerca de la señora princesa.

ROSA
Ah! Si. V. S. es el que le lleva...

MARQUES
La cola, en las grandes ceremonias de la corte. Y como la princesa no puede pasarse sin mis servicios. Cada vez que ejerzo, su rostro rebosa de satisfacción y se muestra tan risueña, tan... según dicen, porque como tú comprendes, la índole de mi cargo no me permite ver por mi mismo...

ROSA
Cómo?

MARQUES
Toma... No caes?.. Mujer, la princesa no se mira nunca la cola.

ROSA
Tiene V. S. razón.

MARQUES
Pero guarda las mayores consideraciones a quien se la lleva.

ROSA
Eso es muy natural.

MARQUES
Por último, ayer obtuve su permiso para volver a Madrid, y aquí me tienes ansiando ver a doña Leonor de Silva, tu señora, que muy pronto dejará de ser la viuda de un superintendente de la Real Hacienda, para convertirse en Marquesa de la Cañablanca.

ROSA
Ay! Señor! Lo mejor que V. S. tenía que hacer era volverse al instante a San Ildefonso y volver a encargase de la cola de la señora princesa.

MARQUES
Muchacha! Que estás diciendo?

ROSA
Digo... digo que el matrimonio se lo llevó la trampa.

MARQUES
Cáscaras!

ROSA
Que mi Señora no quiere ver a V. S., que le aborrece, que le detesta, y que no le perdonará jamás.

MARQUES
Perdonarme?... De qué?... Pues qué le he hecho yo?

ROSA
Friolera! Que V. S. es el autor de todas las desgracias que suceden en esta casa desde hace ocho días.

MARQUES
Rosa! Tú me haces temblar. Qué es lo que sucede? Habla, habla por Dios! Quieres un polvo?

ROSA
Dios se lo pague.

MARQUES
Pues bien. —Ya que no a mis dádivas... accede a mis ruegos, Rosa. —¿Qué es lo que ocurre?

ROSA
Que doña Leonor está anegada en lágrimas, presa de continuas convulsiones nerviosas, y rodeada de médicos y potingues. El agua de tila se sirve aquí por cuartillos, los cocimientos de flor de naranja por azumbres...

MARQUES
¡Qué inundación!

ROSA
Se acabaron las visitas, las horas de tocador... en fin, desolación completa.

MARQUES
¡Gran Dios!.. ¿Pues qué gran desgracia ha ocurrido?

ROSA
¡Una desgracia horrible, irreparable!

MARQUES
¡Mujer! Acaba por Dios, que me tienes en vilo.

ROSA
¡Vamos a ver! —¿Cómo dejó V. S. hace más de una semana a mi señora?

MARQUES
Alegre, risueña, afable y tan sana y tan gruesa

ROSA
Bien. — ¿Y... V. S. qué hizo en el momento de partir?

MARQUES
¿Yo? Besar respetuosa y tiernamente la mano blanca y torneada que ella se dignó tenderme, y... por señas, lo recuerdo muy bien —que en aquel momento estaba posada sobre mi dedo su linda cotorrita, que en medio de lo aturdido que me sentía en mi entusiasmo amoroso, procuraba yo volver a encerrar en su dorada jaula y...

ROSA
Y... mire V. S. (Señalando a la jaula)

MARQUES
¡Cielos! ¡La jaula vacía!

ROSA
¡Sí, señor! vacía, porque V. S. en su aturdimiento no cerró la puerta... y esa es la causa de todos nuestros males. — Esmeralda ¡Se ha perdido!

MARQUES
¡Gran Dios! (Cayendo aterrado en un sillón)

(Canto)

ROSA
Esta es la causa
señor marqués
de tanto síncope,
de tal Babel.

MARQUES
¡La cotorra!

ROSA
Solo de Usía
la culpa es,
y mi señora
se venga en él.

MARQUES
¡La cotorra!... ¡La cotorra!
si puso su amor en ese animal
que ingrato se fue, sin ton, ni sin son,
aquí tiene en mi un ser racional
que viene buscando su dulce prisión.

ROSA
Es que todo amor que se escapa infiel,
gustar suele más que ti constante amor.
La cotorra aquí se llevó el laurel
mas por ser ingrata que por ser mejor.

MARQUES
¡Oh! (Con ira)
¡voto a mi nombre!
preferir ese bicho
a todo un hombre!

ROSA
¡Ay! ¡Calle usía!
Que aquese bicho era
Nuestra alegría!

MARQUES
¡No digas tal!

ROSA
¡Si digo tal!

MARQUES
Nunca tuvo mi mérito
ese animal.

ROSA
Aaah! (Afligida)
Pobrecita
cotorrita
con su linda pluma
verde y carmesí!
Nada queda
que nos pueda
consolar, ay triste!
consolar aquí.

MARQUES
Cual la espuma
blanca pluma
también, Rosa
llevo airosa,
y sin pico
yo me explico,
mas amante,
mas constante
que cuantas cotorras
admire Leonor

ROSA
¡Era un tesoro
su pico de oro!
Tierna cantaba,
graciosa volaba
y con dulce acento
la pobre decía
«ama mía,
«ama mía,
«que bonita es Rosa,
«que bella es Leonor.»

ROSA
No! No!

MARQUES
Sí!

ROSA
No!

MARQUES
Oh!

MARQUES
Ah! maldita
cotorrita,
si yo entre mis manos
te cogiera aquí!
Pronto caras
me pagaras
las amargas horas
que me dan por ti.

ROSA
Pobrecita
cotorrita
con su verde pluma
verde y carmesí.
Nada queda
que nos pueda
consolar, ay triste!
consolar aquí.

(Hablado)

MARQUES
¡Esto clama al cielo! ¡Sacrificarme a un pajarraco!

ROSA
Ah! ¡ Señor Marqués ! ¡Sin duda V. S. no ha comprendido bien todo el cariño que mi ama había puesto en su cotorra. —Que se rompiera una vajilla! ¡Que se echaran a perder los mejores encajes!.. Nada de eso le importó nunca a mi señora. ¡Pero cuanto tenía relación con Esmeralda/ ¡Y con justicia! ¡Era tan mona! En dos ó tres días aprendió a decir cinco ó seis palabras seguidas.

MARQUES
¡Qué demonio! A bien que yo las digo sin que me enseñen.

ROSA
¡Buena diferencia!

MARQUES
¡Muchacha!

ROSA
Es claro, señor. La cotorra además nos alargaba su piquito con tanta gracia!

MARQUES
¡Y qué! Yo también...

ROSA
¡Cómo!

MARQUES
No, no, quiero decir...

ROSA
¡Ah! Perdone V. S.

MARQUES
No hay remedio. ¡Estoy perdido! (Paseando) Mi suerte se ha ligado a la de ese animalucho y... ¡Pues!., vengo a ser el loro de la casa. Y si no parece mi pareja... oh! conozco bien el carácter de doña Leonor. Está visto. No me queda más que un camino.

ROSA
¿Cual?

MARQUES
El de la Granja.

ROSA
Creo que sí, señor marqués.

MARQUES
Pero... (Deteniéndose) cuando las lágrimas de tu señora se sequen, y sus nervios se calmen ó cuando el ave, si es que vuelve, entre... por la ventana... yo entraré también por esa puerta. Hasta entonces, Rosa, yo me ausento. A Dios! (Conmovido) Solo te ruego que todos los días me escribas cuatro letras que me den a entender lo que debo temer ó lo que debo esperar. Si la cotorra vuelve, escribe. «Aclaró.» Si no, pon tan solo en tu carta «sin novedad» Yo te comprenderé. Adiós. (Se dirige a la puerta)

ROSA
¡Pobre marqués!

MARQUES
Adiós, Rosa! (Volviendo y estrechándola la mano) Solo desearía (Se vuelve a ir y baja de nuevo) que dijeses a tu ama, que mi cora... Cielos!

ROSA
Es ella! Váyase V. S.

MARQUES
No puedo. —Mírame. —No puedo. —La emoción me ha dejado hecho un tronco.

ROSA
Chssst. —Que no lo vea. (Se apartan a un lado)


ESCENA III

Dichos. —Doña Leonor.

(Música piano)

El Marqués se queda en un lado con Rosa observando a Doña Leonor que sale muy lentamente, pálida y triste, y con la cabeza inclinada sobre el pecho. El Marqués al verla, hace gestos de amor y de compasión; Rosa le dice por señas que se esté quieto. Doña Leonor se adelanta sin notar que hay allí nadie.

(Canto)

DOÑA LEONOR
Qué dolor!
qué pesar!
Mi placer!
perdí ya!

(A la vez Marqués y Rosa)

MARQUES
Aparte, afligido y sacando
el pañuelo.
Yo no sé
ver llorar
sin sentir
pena igual!

ROSA
Bajo al Marqués
Chito pues
por piedad,
y de aquí
salga ya.

LEONOR
Ay! Ay! Ay!

MARQUES
Ay! (Aparte)

ROSA
Chssst! (Imponiéndole silencio)

LOS TRES
(En diverso sentido) Ay!

MARQUES
Ay! qué lástima me da.

DOÑA LEONOR
Mi alegría perdí ya.

ROSA
(Al Marqués)
Calle V. S. por piedad.

LEONOR
Quien, ay Dios!
me podrá
sola aquí
consolar!

MARQUES
(Enternecido)
Mi corazón
palpita ya
con dulce, tímido
tipititá!...

ROSA
(Viendo que no le puede
contener)
De aquesta vez
su terquedad
toda esperanza
le va a quitar.

LEONOR
Ah! Ah! Ah!

MARQUES
Ay!

ROSA
Ay! (En otro sentido)

MARQUES
Yo me acerco sin chistar.
Tipití, titá,
tipití, titá.

LEONOR
Mi alegría perdí ya.
Ah! Ah! Ah!
Ah! Ah!

ROSA
Cual la mina va a estallar.
Ah! Ah!
Ah!

Doña Leonor se deja caer abatida en un sillón.

(Hablado)

ROSA
(Bajo al marqués) Por Dios no se le presente V. S.

MARQUES
Creo que en efecto no debo... (Dudando) Me iré con el mayor disimulo.

Rosa y el Marqués se despiden por señas. Rosa se dirige hacia la derecha, y el Marqués hacia la izquierda de puntillas. Al llegar el Marqués a la puerta exclama involuntariamente llamando a Rosa.

MARQUES
Oye! (Esto casi a un mismo tiempo)


LEONOR
Quién?
MARQUES
Uf! (Advirtiendo su olvido y tapándose la boca Rosa se desespera al ver aquella indiscreción)

LEONOR
Usted aquí! (Viendo al Marqués) Usted en mi casa?... (El marqués va a disculpa; se. El mismo juego) creí que no se atrevería usted a presentarse más ante mi vista. (Pausa)

MARQUES
Puedo... (Tímidamente)

LEONOR
Qué?

MARQUES
Puedo hablar?...

LEONOR
Para qué?...

MARQUES
Para justificarme de una falta invo...

LEONOR
(Interrumpiéndole) De un delito.

MARQUES
De un deli... (Siguiendo)

LEONOR
De un crimen... de un...

MARQUES
Bien, si, de un delito, de un crimen, de un... involuntarios.

LEONOR
Involuntario! Usted lo ha cometido expresamente.

MARQUES
Yo!

LEONOR
Sí señor, si, expresamente. Esmeralda era tan graciosa, tan linda, tan hechicera... que llegó a ser para usted una rival temible y cuya superioridad le inspiraba a usted inquietud.

MARQUES
No, no. Juro... es decir, tengo el amor propio de creer...

LEONOR
Muy mal tenido, caballero.

MARQUES
Ah! Bien, conforme.

LEONOR
Y yo tan confiada que no comprendía la imprudencia de manifestar ante las miradas celosas de usted, mi amor hacia aquel pobre animalito. Ahora lo veo, una mujer debe ocultar siempre sus afecciones al hombre que la ama!

MARQUES
(Demonio!) No, en cuanto a...

LEONOR
De ese modo, Esmeralda no se habría escapado, ni se habría perdido. —Que digo? Dios sabe si no habrá muerto a estas horas!

MARQUES
Oh! No abrigue usted ese funesto presagio!

ROSA
Sí, que el gato del cuarto tercero no anda listo, que digamos, por esa azotea.

LEONOR
Es una desgracia de la que no me puedo consolar! (Se sienta llorando)

MARQUES
Si yo pudiera llorar también! Crea usted, Leonor, (Fingiendo enternecerse) quela... (Pues no puedo) Pero por otra parte... (Va a sentarse a su lado)

LEONOR
No se acerque usted a mí! (El Marqués se incorpora sobresaltado)

ROSA
(Anda! no quisiste quedarte?)

LEONOR
Ingrata! Abandonar a su pobrecita ama! — A quién no se le parte el corazón al ver esa jaula vacía?

MARQUES
(A mí!) Si, dice usted bien. Esmeralda ha sido muy ingrata, pues que ha abandonado a quien como us... (Va a sentarse, doña Leonor le lanza una mirada que le vuelve a hacer retroceder)

MARQUES
(Pues señor, no hay emboque!)

LEONOR
Rosa!

ROSA
Señora!

LEONOR
Por si no basta el dinero que he ofrecido a quien la encuentre, quiero aumentarlo, quiero arruinarme si es preciso por el objeto de mi amor.

MARQUES
(¡Pues es lisonjero oír esto! Cascar..) oh! sí... sí...!! (Leonor lo mira. El cambia su gesto de furor en pena) Pero... yo, que sin quererlo, fui culpado, yo me ofrezco a buscar por... (El mismo juego de silla)

ROSA
(¿A que no llega a sentarse en toda la mañana?)

LEONOR
¡Caballero!.. Extraño verle aquí todavía. Cuando es tal mi tristeza...

MARQUES
Mi deber es distraer a usted.

LEONOR
A mí no consigue distraerme más que mi cotorra.

MARQUES
Ya sé que tiene esa ventaja sobre mí. (Ay ! Quien pudiera retorcerle el pescuezo) Pero... yo le traía a usted hoy, nuevas de la corte.

LEONOR
No quiero saberlas.

MARQUES
Noticias curiosísimas. Crónica escandalosa...

LEONOR
Caballero!

MARQUES
Ah! perdone usted : ha sido un lapsus... Con todo, si usted supiera lo ocurrido a la condesa de Aguas-tibias...

LEONOR
Eh?

ROSA
(A su mayor enemiga)

MARQUES
Cosa... cosa gorda.

LEONOR
De veras?

ROSA
(Le tocó la cuerda sensible) (El Marqués se va bajando para coger asiento)

MARQUES
Uf! (Ponderando).

LEONOR
Diga usted! Diga usted! (Le hace señas para que se siente. El Marqués se precipita sobre la silla y cae sentado con un gozo inmenso)

MARQUES
Ah!

ROSA
(Aparte) Clo! Al fin se sentó el pobre.

LEONOR
Conque decía usted que la condesa...

MARQUES
Había tomado a su servicio hace ocho días un jardinero joven, lindo, esbelto y de simpáticas maneras. La condesa no salía nunca de su jardín: todo el mundo se extrañaba de este asiduo amor a las plantas, hasta que un día...

LEONOR
¡Bajó al jardín como los anteriores y no encontró al jardinero! Justo! ¡Lo mismo que me ha sucedido a mí con mi cotorra!..

MARQUES
No, si no es eso...

LEONOR
¡Venir a verla y hallar la jaula vacía! Todo por usted. Ah! Quítese usted de mi vista: su presencia me horroriza, me ataca a los nervios.

MARQUES
Pero déjeme usted explicarle. (Al mismo tiempo)

ROSA
A que tenemos patatús...

MARQUES
¡Por vida de la cotorra!

LEONOR
No era eso lo que usted iba a contarme. (Más tranquila)

MARQUES
No señora.

LEONOR
Ah! ya... Entonces prosiga usted.

MARQUES
Decía pues, que un día, ayer mismo; al entrar el hermano de la condesa en la choza del jardinero, se encontró se encontró con un uniforme de guardia.

LEONOR
Qué oigo!

ROSA
Un uniforme?

MARQUES
El bello jardinero no era otro que un tal don Félix de Mejía, un exento de Guardias de Corps.

LEONOR
Es posible?

MARQUES
El cual se disfraza con prodigiosa habilidad, de mil maneras, para introducirse en todas partes donde quiere hacer sus amorosas conquistas. Unos le han descubierto de lacayo, otros de montero, otros de...

LEONOR
Todo el mundo murmurará de la condesa. Oh! que placer me da usted.

MARQUES
Pero siento no conocer al tal don Félix, porque... en fin... nadie está libre de... y si aquí se introdujera, yo sabría descubrirle, y por mi nombre...

LEONOR
(Levantándose) ¿Y quién le daría a usted derecho para ello?

MARQUES
Eh? Me parece que estando a punto de ser esposo de usted...

LONOR
Eso es la que usted no sabe.

MARQUES
Cómo?

LEONOR
La fuga de Esmeralda, es la ruptura de nuestro casamiento.

MARQUES
Gran Dios!

LEONOR
Lo he jurado, y solo me casaré con usted si usted repara el mal que me ha hecho.

MARQUES
Pero...

LEONOR
Lo dicho, caballero. Y no se presente usted más a mi vista, si no me devuelve mi cotorra. (Se va)


ESCENA IV

El Marqués. —Rosa.

ROSA
No se lo dije a V S?

MARQUES
¿Y dónde voy yo a buscar a ese odioso pájaro? —No dijo tu ama que había ofrecido un hallazgo?

ROSA
Cien ducados nada menos.

MARQUES
Si mi amigo el corregidor quisiera poner su gente en movimiento... Qué buena idea! Y además todos los corchetes de la villa... Sí, sí (Alto) Adiós, Rosa. O traigo hoy mismo a Esmeralda... ó consiento en perder el nombre que llevo!

ROSA
Ay! De veras?

MARQUES
Sí, en un santiamén, voy a revolver todo Madrid y sus arrabales!... Voy a pedir auxilio hasta a la santa Inquisición. —Oh! Yo sabré conseguir que tu ama me vuelva su cariño.
(Se va precipitadamente)


ESCENA V

Rosa. Después Benito.

ROSA
Qué idea le habrá ocurrido al buen señor?..

BENITO
Cucú ! (Asomando la cabeza por la azotea. Imitando al cuco.

ROSA
Eh? (Mirando por todos lados. Pausa)

BENITO
Cucú! (En el mismo tono)

ROSA
Otra? ¿Tendremos otro nuevo bichito en casa? (Benito salta a la escena y se pone a bailar al rededor de Rosa) Ah! (Sobresaltada)

BENITO
Tra-la-la la-la-la!

ROSA
Mi Benito! Chsss! (Va a mirar al cuarto de su ama)

BENITO
¡Al fin me colé, me colé, me colé! (Sigue bailando)

ROSA
No está! Sin duda ha bajado al jardín (Volviendo) Benito!

BENITO
Aprieta. (Dándole las dos manos)

ROSA
Pero como has podido penetrar...? Mi señora que había prohibido que te dejasen entrar en casa!...

BENITO
Por eso he entrao por la ventana. No verte yo! Querer poner trabas a mi amor !.. /Aunque me descuarticen!

ROSA
Y todo porque no llevas vestidos galoneados como esos lacayos orgullosos! Porque no eres más que un pobre aguador!

BENITO
Un pobre aguador! Y qué? ¡No me quieres tú así desde la niñez! ¡Qué le importa lo demás a la presumía, de tu ama, a esa vaniosa, que no paece sino que la han soplito con un cañuto, según está inflá de orgullo y de pronsopopeya! Aguador ! ¿Y que tenemos? Este es un oficio sin mancha, estamos? Y más claro que los doblones de su marío, el superintiendente, que quizá los ganó en algún agua revuelta. Mi fortuna no es tan sólida; pero es muy líquida y muy limpia. Estás tú? Y si ella tiene carrozas, yo tengo un carro... con la diferencia de que ella necesita dos mulas pa que tiren y yo sé tirar solo.

ROSA
Cabal. —Lo cual al fin y al cabo es un ahorro.

BENITO
Y en fin. —¡Viva mi oficio! Mi oficio, que no lo cambio por una vara de alcalde.

(Canto)

BENITO
Aguador de Madrid,
vendo en la villa
con muchísimo honor
agua purísima.
Y como es agua,
día y noche la bebe
quien tiene gana.
Y a mi comercio
libres de error
todos acuden
sin distinción.
No hay botica que no me prefiera,
agua!
No hay taberna que no me haga honor,
agua!
No hay lechera que no me sonría,
agua!
No hay riqueza que no aumente yo,
(Saltando) No, no, no.
Tan, taran, tan —Viva el agua fresca
Tan, taran, taran! —Viva el aguador.
tan, taran, taran. —No hay oficio alguno
tan, taran, tan —Mas limpio y mejor.

Como el agua jamás
cambia de moda,
no me priva París
de mi parroquia;
Puesto que el agua
naide la lleva corta
ni naide larga.
Y a mi comercio
libres de error
todos acuden
sin distinción.
Al ministro que cae de su silla,
agua!
A la niña que llora de amor,
agua?
A la vieja que siente vapores,
agua!
Agua a todos pregona mi voz.
oh! oh!

BENITO
(Contento saltando y agitando su sombrero)
Tan, taran, taran, viva el agua fresca
tan, taran taran, viva el aguador.
Tan, taran, taran, no hay ningún oficio
tan, taran, tarán, más limpio y mejor.

ROSA
(Al mismo tiempo)
Tan, taran, taran, viva mi Benito
tan, taran tarin, viva mi aguador!
tan, taran tarán, ni por un condado
tan, taran, taran, cambio yo su amor.

(Hablado)

ROSA
¡Qué imprudencia olvidarnos de este modo de que puede venir la señora!... (Corriendo a asomarse a la ventana)

BENITO
Eso precisamente es lo que yo busco.

ROSA
Qué venga?

BENITO
Pues!

ROSA
Sabes tú como se pondría? ¡Y digo, en buenos momentos, cuando está inconsolable con la pérdida de su cotorra!

BENITO
Sí, pues es lástima. —Un animalito que se lleva gritando todo el santo día aquello de, (Imitando a la cotorra) «daca la pata» y «para España y no para Portugal.» Vaya una diversión.

ROSA
Bien; pero ya conoces que de todos modos.

BENITO
Yo sé lo que me hago. Hoy vengo decidió a bajarle a tu ama la vanidá y a vengarme de su desprecio hacia mi...

ROSA
Estás loco?

BENITO
Y a obligarla a que te dé el permiso para que nos casemos.

ROSA
Jesús! Jesús!

BENITO
Como lo oyes!

ROSA
Pero pobre Benito, ¿ olvidas que tú eres el primero que te acobardas cuando te ves en su presescia?

BENITO
Pues hoy será su presencia la que se acobarde y no yo. (Coge una silla y se sienta) Aquí la espero! Y sentao! Ajá! Para darme más tono.

ROSA
Pero que medios tienes de...?

BENITO
Eso yo me lo sé!

ROSA
Calle! un secreto y no me lo confías a mí!

BENITO
Anda y dile a tu ama que yo la busco, que vengo de vesita.

ROSA
De visita! —Dios mío! Creo que siento sus pisadas!

BENITO
Mejor!

ROSA
Vete, vete pronto!

BENITO
No me da la gana. (Cruzando los brazos y las piernas)

ROSA
Me vas a comprometer. — Te digo que es ella.

BENITO
Pues por lo mismo.

ROSA
Ahí está! Oh! componte como puedas. Yo no me quedo. (Se va corriendo)

BENITO
Ahora es la mía. (Solo)


ESCENA VII

Benito —Doña Leonor.

(Sale y al ver a Benito, sentado exclama)

LEONOR
Que veo! Este hombre en mi casa después de haberle prohibido a Rosa!... Salga usted. (Con tono impetuoso y desde lejos a Benito, que se hace el desentendido y mira al techo tarareando) Eh? No me ha oído? Le he dicho a usted (Se adelanta) que salga de aquí inmediatamente. (Benito se levanta y se dirige al fondo)

LEONOR
Creí que tendría el descaro de desobedecerme. (Benito en lugar de irse pone su sombrero sobre la mesa del fondo y vuelve a bajar al proscenio donde está la condesa creída de que se ha marchado) Como! Que significa...

BENITO
Tenga usted buenos días.

LEONOR
Insolente! (Dando algunos pasos para tirar de la campanilla) Yo haré que mis criados...

BENITO
Chsss! Espere usted un poco.

LEONOR
Eh?

BENITO
Digo, porque... como yo tengo precisión de hablar a usted, vale masque sea ahora que no que tenga usted que ir luego a mi casa.

LEONOR
Yo! Este hombre está embriagado sin duda.

BENITO
Embriagado? Sí Del agua de la fuente.

LEONOR
Que lenguaje! Que...

BENITO
Pues como iba diciendo... vamos! tenga usted un poco de calma. —Ea! A que con to ese enfado, vamos á ser amigos muy pronto.

LEONOR
Amigos nosotros! Que escándalo!

BENITO
(Imitándola) Miren que cosa! Pues siempre vale tener amigos aunque sea en el infierno!

LEONOR
Jesús! Jesús!

BENITO
Si Señora, amigos. —Y se va usted a poner tan dulce, tan dulce como una arropía... sin que esto sea agraviarla.

LEONOR
Dulce!

BENITO
Dulce. Conque solo yo pronuncie una palabra...

LEONOR
Y cuál? (Con desprecio)

BENITO
Esmeralda!

LEONOR
Esmeralda! (Alegre)

BENITO
Ya está! (Señalando a doña Leonor y riendo) Ya está! Ya está!

LEONOR
Cielos! Esmeralda! ¿La habría usted hallado por ventura? eh? La trae usted quizá! oh! amigo mío!

BENITO
No lo dije? Cátanos (como antes) amigos ya!

LEONOR
Pues bien, si: lo somos. —Yo he estado muy irreflexiva con usted: le he tratado severamente... Pero no lo extrañe. La pérdida de mi cotorrita.

BENITO
Ama mía! (Imitando a la cotorra)

LEONOR
Sí, sí, así me llama siempre. Yo le he enseñado!...

BENITO
Oh, tocante a eso, ella aprende al instante lo que se le dice.

LEONOR
Qué alegría! Oh! Prometo reparar el mal recibimiento que le he tenido a usted, y voy a darle al instante el hallazgo.

BENITO
Eje... jeee... (Mirándola y riéndose con malicia) Si la cosa está en que yo no lo quiero...

LEONOR
No? (Admirada)

BENITO
No!

LEONOR
Ah! (Pausa) Ya le comprendo a usted!

BENITO
Creo que no.

LEONOR
Sí, sí. —Mandaré que le den doble de lo ofrecido.

BENITO
Ni aun que me den el quíntuplo!

LEONOR
Calle!... Pues...

BENITO
Pues! A mí no me gusta más dinero que el que gano con el agua.

LEONOR
Qué! Usted me devuelve mi Esmeralda sin querer aceptar

BENITO
Ni un cañamón.

LEONOR
Semejante desinterés... Ah! Perdone usted, yo no le había comprendido!

BENITO
No: y toavia sigue usté sin comprenderme. —Porque... En plata —yo... yo quiero una recompensa que tengo aquí entre ceja y ceja... y no ha de ser sino esa y otra.

LEONOR
Y bien?... Hable usted.

BENITO
Jé! jé!

LEONOR
Hable usted, porque (Impaciente) ardo en deseos de ver a mi Esmeralda, y aunque fuesen necesarios los mayores sacrificios... Vamos, explíquese, por Dios.

BENITO
Ya! Ya! Es que... es que cuesta algún trabajillo el decir... jé! jé! No crea usted que la cosa es tan fácil.

(Haciendo guiño)

LEONOR
(No comprendo. Y qué gestos! ¡Qué contorsiones!)

BENITO
Voy a ver. —Voy a ver si puedo explicarme. (Con resolución) Yo... (Se detiene de pronto)

LEONOR
Vamos, siga usted.

BENITO
Allá voy.


DUO

BENITO
Al mirar mi pobreza
junto a tanta belleza,
siento aquí no sé qué.

LEONOR
Diga usté.

BENITO
Digo pues...
que hoy envidio al que es conde ó marqués.

LEONOR
Por qué?

BENITO
Por qué?
El por qué yo sólito lo sé.
(Con malicia)
De una tez sonrosada,
tan finita y preciada
como es la de usted.

LEONOR
Cómo? Qué? (Picada)

BENITO
De esa tez
solo goza el que es conde ó marqués.

LEONOR
Y qué!

BENITO
Y qué?
que probar quiero yo ese placer.

BENITO
Yo pues! Yo pues.
Disfrutar quiero yo ese placer.
Y a fe a fe
que lograrlo señora sabré.

LEONOR
No sé, No sé
lo que usted quiere darme a entender. (Confusa)

LEONOR
Explíquese al instante
qué quiere decir eso.

BENITO
Que yo doy la cotorra
y en cambio... pido un beso.

LEONOR
Ah!! (Horrorizada)
¡Qué atrevimiento,
qué insulto atroz!

BENITO
Si no conviene (Tranquilo)
quede con Dios. (Va a irse)

LEONOR
Mas la cotorra...

BENITO
La guardo yo.

LEONOR
Nunca!

BENITO
Veremos.

LEONOR
Mil veces no.

BENITO
No? (Como desalándola)

LEONOR
No.

BENITO
No?

LEONOR
No.
Entregar la cotorra (Furiosa)
oh!
yo le haré sin remedio.

BENITO
Sí!
Mas después que le haya,
Crac!
retorcido el pescuezo.

LEONOR
Ah!
Justo cielo, qué horror!

BENITO
Es que yo soy muy terco.

LEONOR
(Ah! Que infame bribón!)

(Benito limpiándose los labios con la manga de la ropilla y como preparándose para dar y recibir un beso)

BENITO
Conque...

LEONOR
(Está visto,
a este animal
solo mis súplicas
le han de ablandar)

BENITO
(De sus desprecios
me he de vengar,
duro bajándole
la vanidad!)

(Doña Leonor se acerca poco apoco a Benito y con aire humilde y zalamero)

LEONOR
Ah! Por favor!
Acceda a mi súplica!
Ceda por Dios!

BENITO
No.

LEONOR
Usted no querrá...

BENITO
Sí.

LEONOR
No, no.
Usted cederá,
usted no querrá
tan duro rigor.

BENITO
(Oh!
Por vida de San!
al oír su voz,
no sé qué me da!
me siento ablandar
que quiera que no)

LEONOR
Ah!
Usted no querrá
tal rigor.
Usted cederá;
usted no querrá
tan duro rigor.

BENITO
En fin, señora mía,
transíjase la cosa;
usted... deme un abrazo
y yo doy la cotorra.

LEONOR
Un abrazo! un abrazo!
Esto es peor!

BENITO
Pues ya creo ponerme
en la razón.

LEONOR
(Qué haré) (Sonrojada y dudosa)

BENITO
Qué piensa su mercé?

LEONOR
Pienso que...

BENITO
Qué?

LEONOR
Que... (Cortada)

BENITO
Qué?

LEONOR
Que le abrazaré.
(Decidiéndose pero con rubor)

BENITO
Bien! (La abraza)
Ah! (Con gozo. Su fisonomía va perdiendo gradualmente la expresión de entusiasmo, hasta quedar como poco contento. —Doña Leonor se separa al momento y se retira confusa)

BENITO
(No sé por qué,
pero no me ha sabido
como yo me pensé)

LEONOR
Al punto mi Esmeralda,
al punto, y nunca más
delante de mis ojos
se vuelva a presentar.
(Aparte) La rabia y el despecho
ahogando mi alma están,
ay de él, si puedo un día
su agravio castigar.

BENITO
Al punto la cotorra,
señora, aquí tendrá;
palabra que yo doy
se cumple sin tardar.
(Aparte) Al fin bajé su orgullo,
dejando en buen lugar
al gremio de aguadores
de aquesta capital. (Se va)


ESCENA VIII

Leonor, después Rosa.

LEONOR
Yo estoy soñando!.. Ese hombre haberse atrevido... y yo... yo tan débil, que me he dejado abrazar! Dios mío! Qué sonrojo!

ROSA
Ya está aquí! (Saliendo muí} contenía con la cotorra en la mano) Ya está aquí/ Mírela usted!

LEONOR
Mi Esmeralda! (Se levanta llena de júbilo)

COTORRA
Ama mía!

LEONOR
Cielos! Me reconoce!

ROSA
La reconoció! qué dicha!

LEONOR
Oh! Es posible que la volvamos a ver...

ROSA
Ay! Pobrecita! Se me figura que está más pálida... digo, no, que está más flaca.

LEONOR
Oh! De hoy en adelante es preciso redoblar las precauciones y yo misma seré quien la encierre siempre en la jaula. Tráela.

ROSA
Así, picarona! en su casita! Las doncellas como usted no se van a picos pardos. (A la cotorra, trayendo la jaula, y mientras doña Leonor la mete en ella) Daca la patita!

LEONOR
Qué contenta estoy! (Poniendo la jaula en la mesa) Qué dichosa me siento.

ROSA
De veras? Cuanto me alegro, porque... porque así hará usted dichosos también a los demás.

LEONOR
Que quieres decir con eso?

ROSA
Digo que... se me proporciona una buena ocasión de ser feliz, y... pues! como una está a lo que se presenta... y además él... y luego que usted... porque ello sí, no hay duda que después de todo...

LEONOR
Sí, que después de todo no te entiendo.

ROSA
Como, señorita. —Ese pobre muchacho... (Sonriendo)

LEONOR
Ah! (Comprendiendo) Quién? Ese aguador?...

ROSA
Pues! Que ha recobrado la cotorrita... y que hace un año aguarda lo mire usted con mas benignidad y se digne consentir en nuestra boda...

LEONOR
Yo?.. Señora Rosa (Colérica) Si vuelve usted a mirar siquiera a ese hombre... la planto en la calle.

ROSA
Dios mío! Qué dice usted!

LEONOR
Lo mismo que al portero si le deja pisar el umbral de mí casa.

ROSA
Como! Señorita! Cuando acaba de hacer el pobre tan generosa acción... sin querer aceptar la menor recompensa...

LEONOR
Sin querer aceptarla? — ¿Sabes tú por ventura lo que ha tenido la audacia de exigir?

ROSA
Dios mío! No! ¿Acaso más de lo que usted había prometido de hallazgo?

LEONOR
No, no ha sido eso... Ha sido... Estoy furiosa. Yo!.. yo!.. La viuda de un superintendente; la futura esposa de un marqués, haber tenido que abrazar a ese..

ROSA
Abrazarle!.. Qué?.. (Colérica) ¿Es eso lo que ha exigido? Ah! monstruo..! Ah pérfido..! ¡Ah traidor más que Judas! —Un abrazo! ¡Y no le tengo aquí para sacarle los ojos! para arañarlo... para... dónde está ese inicuo?.. (Va a salir) Ah! El marqués! (Conteniéndose)

LEONOR
El marqués? (Rosa le saluda y se va rápidamente)


ESCENA IX

Doña Leonor, el Marqués.

MARQUES
Oh! Qué bello animal! cuando lo vea Doña... oh! (Ve a doña Leonor y se detiene)

LEONOR
Marqués!.. Qué aire de satisfacción!

MARQUES
Como que estoy tan alegre, que ahora mismo bailaría el bolero si no fuera por respeto a mi título de Caña-blanca.

LEONOR
Pues qué ocurre?.. Sabe usted ya acaso...

MARQUES
Lo que sé es que usted me dijo al partir, que no me volviese a presentar a sus ojos sin haber reparado mi falta. Pues bien. Heme aquí: la falta está reparada.

LEONOR
Cómo? Qué quiere usted decir...?

MARQUES
Que a la cotorrita, que tan ingrata se escapó... acabo de dar una sucesora magnífica.

LEONOR
Una sucesora?

MARQUES
Cabal. —Una soberbia mona del Brasil, que he comprado y que ofrezco a...

LEONOR
Ja! ja! ja! ja!

MARQUES
Ya le hace a usted gracia!.. Pues así que la vea castañetear los dientes y dar saltos de cabeza...

LEONOR
Ja! ja! ja! ja! —Si no me rio de eso.

MARQUES
Eh! Pues de qué?

LEONOR
(Riendo) Muchas gracias por su atención, marqués, y le pido a usted mil perdones por la ingrata acogida que le hice esta mañana. —Pero... Ya todo, gracias a Dios, ha entrado en orden. —Mire usted. (Señalando a la jaula)

MARQUES
(Estupefacto) La cotorra! La han cogido al fin. —Quién?..

LEONOR
(Turbada) Ya se lo contaré otro día.

MARQUES
Otro día?

LEONOR
Sí, sí.

MARQUES
(Ha observa con recelo. Pausa) (Es singular..) Doy a usted el parabién... y me lo doy a mi propio... (Se acerca a la jaula) Ahora me toca saludar a esta señorita. —Cotorrita. —Daca la pa... uf! (Como si le hubiese picado)

LEONOR
Le ha picado a usted?

MARQUES
No, no. —No es nada. —Un cariño... (Queriendo disimular su dolor y sonriendo forzadamente) (Maldita sea su estampa!) Qué placer (Soplándose el dedo) recobrar, psss! psss! Un bien tan querido. Una cotorra tan amable y...

LEONOR
Y que habla con tanta perfección.

MARQUES
Cierto. Aunque... yo prefiero una mona. Es más variado. —Las cotorras... Esta, que es un prodigio, siempre dice las mismas cosas... Todavía desde que he entrado no ha dicho...

COTORRA
Ha abrazado al aguador!

MARQUES
Eh? (Vivamente)

LEONOR
Cielos! (Aparte. Pausa)

MARQUES
No oye usted? (Mirando a Doña Leonor con recelo)

LEONOR
(Turbada) Yo! El qué? (Dios mío/ Apenas puedo dar crédito...)

MARQUES
(Qué conmovida está!) Podré saber, Señora, si...

COTORRA
Ha abrazado al aguador!

MARQUES
Otra?

LEONOR
Ah! (Muy turbada y aparte. Pausa)

MARQUES
Señora, esta vez creo que habrá usted oído...

LEONOR
Sí, en efecto, pero no comprendo...

MARQUES
Qué aguador es ese? Qué significa...

LEONOR
No sé. —Qué quiere usted que yo le diga?

MARQUES
Entonces... Entonces ¿por qué la veo a usted tan turbada?.. ¿Por qué ahora se turba más?

LEONOR
Yo... la...

MARQUES
Justo cielo! (Acometido de una idea)

LEONOR
Qué tiene usted?

MARQUES
(La historia de la condesa de Aguas-tibias, del Guardia vestido de jardinero. —Sí; don Félix de Mejía, sus varios disfraces) Señora! Dígnese usted responder en fin. —Quién es ese aguador?

LEONOR
Eh? Cómo quiere usted que yo sepa .. Yo no he visto a aguador alguno.


ESCENA X

Dichos. — Rosa.

ROSA
(Y todavía tiene el bribón (saliendo) atrevimiento para decirme que lo ha hecho por mi bien!)

LEONOR
Eh? Qué es lo que buscas aquí tú?

ROSA
Perdone usted, señora... Es que... que se le ha olvidado el sombrero y me envía...

MARQUES
Cómo! Quién? El sombrero?

ROSA
No haga V. S. atención. (Inquietud de doña Leonor) Es el aguador quien...

MARQUES
(Exclamando) El aguador! (Pausa) Y bien?... Y bien, señora?

LEONOR
Caballero!... Esos recelos injuriosos...

MARQUES
No, no son ya recelos, señora; ya sé que un aguador cuando es aguador... no puede dejar de considerarse como un aguador.

LEONOR
Claro está.

MARQUES
Sí, pero... discutamos de buena fe.  —Cuando el aguador se finge tal sin serlo...

LEONOR
Cómo?

MARQUES
Cuando don Félix de Mejía sabe disfrazarse de varias maneras para penetrar en la casa de las mujeres que ama...

LEONOR
Qué .. usted supondría...

MARQUES
Yo supongo que estoy celoso, señora! Si! Yo supongo que la cotorra no se había perdido, y que usted la ha ocultado para impedir que repitiera esas imprudentes palabras...

LEONOR
Basta.

MARQUES
Yo supongo que la...

LEONOR
Esto es insufrible! No hay paciencia para escucharle a usted. (Se va)

MARQUES
Pues! Que la cotorra. (Siguiendo)

LEONOR
Déjeme usted. (Entra en su cuarto)

MARQUES
Yo supongo... (Entrando con ella)


ESCENA XI

Rosa, sola.

Esta casa está hecha hoy un infierno. —Y ese pícaro Benito... Ah! le aborrezco! le odio con todo mi corazón!

(Canto)

ROSA
Vete, infiel, del lado mío
a engañar a otra mujer,
que ya el aire se ha llevado
tus promesas y mi té.
No te creas, no,
que tu falsedad
yo la he de sentir
ni la he de llorar.
(Afligida) Ah!
No, no, no, no, no,
no quiero llorar.
De hoy mas seré casquivana y coqueta,
y he de reír y cantar y llorar,
y he de tener a millares los novios
y te he de hacer de coraje saltar.
Sí, sí, sí
quiero reír.
Quiero de celos hacerte rabiar:

De los hombres el mas bueno,
sin poderlo remediar,
si tuviera cien mujeres
aun querría tener más.
Pero lo peor
es que yo no sé
lo que en su lugar
fuera la mujer...
No, no, no, no, no,
seria al revés.
Dígalo yo, que de amor ofendida
quiero reír y cantar y bailar,
quiero tener a millares los novios,
quiero al traidor con mi gozo humillar.
Sí, sí, sí,
quiero reír.
Quiero de celos hacerle rabiar.


ESCENA XII

Dicha. —El Marqués.

MARQUES
Rosa!

ROSA
Señor Marqués, qué enfadado viene V. S.

MARQUES
Yo necesito que tú me declares ahora mismo...

(Suena una campanilla)

ROSA
La señora me llama.

MARQUES
No importa: yo necesito que tú me digas terminantemente... En primer lugar quien es ese... (Campanilla)

ROSA
Lo oye V. S.? pronto volveré.

MARQUES
Nada, nada, ahora mismo. En primer lugar, quien es ese... (Campanilla)

ROSA
Ya se impacienta.

MARQUES
Allá van. (Gritando) Con que dime, quien es (Campanilla) voto a... vaya, declara.

ROSA
No puedo detenerme.

MARQUES
Escucha.

ROSA
Hasta luego. (Se va corriendo)

MARQUES
Maldita campanilla, y maldito el destino que... (Separa de pronto al ver entrar a Benito) (Aja! Este es mi hombre, sin duda)

BENITO
Será cosa de que no me den mi sombrero? (Ah! Un señor! Tate! Sin duda este es el marqués que va a casarse con el ama) Tenga usté buenos días. (El Marqués le mira con insolencia) Perdone usté si le molesto; pero... yo vengo por...

MARQUES
No se tome usted el trabajo de explicarse. Lo oye usted? — Está usted descubierto.

BENITO
Descubier... (Llevándosela mano a la cabeza) Sí, es verdad. Y precisamente por eso mismo venia... Como que está lloviznando.

MARQUES
Eh? Que...

BENITO
Sí señor, pero (Coge el sombrero) ya despaché. Con que beso... (Se va a ir)

MARQUES
Una palabra. (Vuelve Benito) (Pausa) Parece que usted ejerce hoy el oficio de aguador. —De aguador.

BENITO
Vaya una pregunta: todos los días del año.

MARQUES
Todos! (Estoy echando chispas!)

BENITO
Toma! Que quiere usted? Cada uno se busca la vida como puede. Los unos se meten en las oficinas... los otros se meten en el comercio, y yo me he metido en el agua.

MARQUES
(Me responde con pullas) Si Señor, comprendo, pero... usted debiera haber reflexionado que... el agua no está a la altura de su...

BENITO
Que no? Pues si se pué beber en el mismo pilón, precisamente con la lluvia de estos días atrás...

MARQUES
Le digo a usted que no está al corriente de las...

BENITO
Y tan corriente. —Si viene de la cañería!

MARQUES
Que no está usted (Enfadado) al corriente de las maneras que se ha propuesto fingir, y que ese traje no le sienta bien.

BENITO
Pues no tengo otro.

MARQUES
Y en fin, que le he reconocido a usted y basta de equívocos, porque no estoy dispuesto a tolerarlos. He dicho, caballero. (Pausa)

BENITO
Y que ha dicho usted?

MARQUES
Qué? (Acercándosele) Qué es usted? veamos si se atreve a negar... Qué es usted?

BENITO
Aguador.

MARQUES
Aguador... de qué?

BENITO
De agua.

MARQUES
(Hase visto descaro igual!) Aguador. Y no mas que aguador?

BENITO
Justo. —Aguador a secas. Es decir, no Yo siempre tengo lleno el cántaro.

MARQUES
(Desesperado) (Voy a echarlo todo a rodar!) Si sigue usted sosteniendo a manera de burla, que es aguador... le atravieso de parte aparte con mi espada.

BENITO
San Francisco! (Retrocediendo) Este hombre está loco! oiga usted.

MARQUES
Yo no oigo, yo no veo! yo no tengo ya más que bilis y...

BENITO
Pero señor marqués! Que mal hago yo a nadie con ser agua...

MARQUES
Voto a (Echando mano a la espada) Santiago! (Hace fuerzas para sacarla y no puede)

BENITO
Uf!

MARQUES
(Me alegro de que (Mirando d la espada) esté mohosa, porque si llega a salir, me pierdo)

BENITO
Que le habrán hecho los aguadores a este buen señor?

MARQUES
Conque ya no sostendrá usted...

BENITO
Ah! No, no; —ya no.

MARQUESS
Señor don Félix de Mejía...

BENITO
Eh?

MARQUES
Entre caballeros (Cogiéndole la mano) hay un medio de resolver estas cuestiones.

BENITO
(Calle, me toma por otro, y porque soy caballero me trata bien. Ah! Pues me vuelvo caballero a ver si me deja)

MARQUES
Estamos?

BENITO
Piss! (Haciéndose el personaje)

MARQUES
Eh?

BENITO
Ya, ya hablaremos mañana (Va a irse)

MARQUES
No señor. Yo no dejaré impune el que usted se, haya disfrazado para seducir a doña Leonor...

BENITO
Cómo!

MARQUES
Porque soy su amante! Su futuro!

BENITO
Si? Pues...Yo se la cedo a usted —Nada, nada, yo se la cedo. Yo no me puedo casar con ella a causa de mi rango... y de mi categoría. (Le vuelve la espada)

MARQUES
Don Félix! Eso no impide que usted me dé satisfacción

BENITO
Caramba! Ya estoy harto de usted, ea. Yo me llamo Benito, está usted? Y soy aguador... y lo seré... aunque me rompa usted la cabeza.

MARQUES
Embustero.

BENITO
Como se entiende? Embustero a mí...

MARQUES
Salgamos. (Queriendo sacaren vano de la espada)

BENITO
Cuando a usted le dé gana.

MARQUES
Ahora mismo.


ESCENA XII

Dichos. —Doña Leonor —Rosa.

LEONOR
Que es esto?

ROSA
Dios mío que voces!

MARQUES
Esto es señora, que don Félix de Mejía añade la mentira a la traición.

LEONOR
Don Félix? Este hombre? Este miserable!

BENITO
Eh? Mísera... Pues bien. —Si señora! Yo soy don Félix.

ROSA
(Qué dice?)

MARQUES
Lo ve usted! Y usted trataba aun de ocultar...

BENITO
(Anda, tómate esa!)

LEONOR
Pero ese necio quiere desesperarme.

BENITO
Yo quiero... amarla a usted, adorarla, glorificarla! (Achicharrarla)

LEONOR
Oh! Yo me ahogo!

ROSA
Pero infame! (Aparte a Benito)

BENITO
(Calla y déjame obrar! Yo aseguraré nuestra boda!)

MARQUES
Señora... Después de lo que veo, solo me resta marcharme para nunca volver.

LEONOR
Marqués! ... (Oh! qué idea!) Un momento. Yo le probaré que esto es una farsa infame.

MARQUES
Cómo?

LEONOR
Rosa, declara quien es este hombre.

ROSA
Yo? (Señas de Benito para que calle) Lo que yo diré es que es un libertino, un traidor.

MARQUES
Pues! Lo mismo que yo digo.

LEONOR
Este hombre es el novio de Rosa

BENITO
Su novio? A que no lo acredita usted?

LEONOR
Lo veremos. Rosa, ó te casas con él, ó mañana te pongo en la calle.

BENITO
Viva! (Da un salto y pasa al lado de Rosa)

ROSA
De veras? (Contenta)

MARQUES
Qué oigo!

BENITO
Eso es lo que yo quería.

MARQUES
Qué! En efecto, la... y el... Luego lo...

BENITO
Pues! V. S. se lo explica perfectamente... aunque nadie lo entienda.

MARQUES
Ah! Leonor! Si el Marquesado de la Cañablanca y la mano de su poseedor pueden acreditarla mi cariño y mi arrepentimiento...

LEONOR
No lo merecía usted! (Le da la mano)

MARQUES
Oh! Dulce instante de la mas... (Receloso) Pero ahora que recuerdo... las palabras alarmantes de esa cotorra...

BENITO
Se las he enseñado yo en los días que la he tenido en casa.

MARQUES
Tú! Bien, bien; pero... a quién se referían?

LEONOR
(Cielos!)

BENITO
A... a Rosa.

ROSA
Cómo! A mí...

BENITO
Chss! Cállate. (Aparte a Rosa)

MARQUES
Ya! Con que según eso, tú la has abrazado antes de ahora?...

ROSA
Ca! No. Señor... Así de... de paso y nada más. (Ruborizada)

BENITO
Pues! De refilón!

LEONOR
(Respiro)

MARQUES
Está bien. Mañana los contratos, en seguida la boda.

BENITO
Sí, y un buen bizcocho para la cotorra, a quien debo mi felicidad.

ROSA
Un bizcocho mojado en vino.

BENITO
No, en agua, ese es mi elemento; además, un aguador no da nunca más que agua, el vino se lo bebe él solo. (Al público)

Más por mucho que yo estime el agua,
no me agüéis por piedad la función,
conceded indulgencia, señores,
y en albricias dirá nuestra voz.

(Canto Final)

Todos a un tiempo.

BENITO
Tan tarán, tarán, viva el agua fresca!
Tan tarán, tarán, viva el aguador
Tan tarán, tarán, no hay oficio alguno!
Tan tarán, tarán, más limpio y mejor.

MARQUES
Tan tarán, tarán, viva a cotorra!
Tan tarán, tarán, viva el aguador!
Tan tarán, tarán, ambos me devuelven
Tan tarán, tarán, mi perdido amor.

ROSA
Tan tarán, tarán, viva mi Benito,
Tan tarán, tarán, viva mi aguador!
Tan tarán, tarán, ni por un condado,
Tan tarán, tarán, cambio yo su amor.

LEONOR
Tan tarán, tarán, viva mi cotorra;
Tan tarán, tarán, viva el aguador!
Tan tarán, tarán, perdonar ya debo,
Tan tarán, tarán, faltas del amor.



FIN


Información obtenida en:
https://archive.org/details/lacotorrazarzuel4002gazt

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