martes, 17 de marzo de 2015

La Revista (Libreto)



LA REVISTA



Zarzuela en un acto, original y en verso.

Letra de Miguel Echegaray.

Música de Manuel Fernández Caballero.

Estrenada en el Teatro Apolo la noche del 18 de Junio de 1892.


REPARTO (Estreno)

Casta - Srta. Joaquina Pino.

Pura - Srta. Leocadia Alba.

El General - Sr. Eliseo Sanjuán.

Jesús - Sr. Emilio Mesejo.

Nicomedes - Sr. Manuel Rodríguez.

El Asistente - Sr. José Riquelme.

El Ordenanza - Sr. Zapater.

El Jardinero - Sr. Jiménez.

Oficiales y coro general.

La acción en Valencia, época moderna. —Derecha é izquierda, las del actor.


ACTO UNICO

Un jardín de espléndida vegetación, propia del clima de Valencia: tapia al fondo que continúa a la derecha en ángulo recto, formando cerca del proscenio un pequeño chaflán: en este ángulo de la tapia, casi cubierto por una enredadera, hay colgada la jaula da un jilguero. Lujoso hotel practicable a la izquierda, con ventana en el piso bajo y balcón en el principal en la fachada que da frente al público, y puerta de entrada precedida de dos ó tres escalones y balcón encima en la fachada que da frente a la tapia, A la derecha, puerta en la tapia de entrada a la posesión. Por detrás de la tapia se ven los arboles del camino.


ESCENA PRIMERA

Casta, Pura, El Asistente y Coro de Mujeres.

Las mujeres visten el traje clásico de valencianas. Llevan ramos de flores en las manos.

(Música)

CORO
(Llamando a la puerta)
Tan, tan, tan, tan.

ASISTENTE
¿Quién llama? (En el jardín)

CORO
Tan, tan, tan, tan.

ASISTENTE
¡Ya van!

CORO
Abre la puerta.

ASISTENTE
¿Qué es lo que quieren?

CORO
¡Abrela pronto!

ASISTENTE
Abierta está. (Entra el coro)
¡Jesús, qué enjambre!

CORO
Calla, truhán,
escucha atento
y sin chistar.
Queremos que las digas
a las señoras,
que a traerlas venimos
nardos y rosas.
Que verlas tan sólitas
nos da tristeza.
y dispuestas estamos
a distraerlas.

ASISTENTE
Pues venís en mal hora,
queridas mías;
el señor nos prohíbe
las compañías.
Escapad al momento
sin hacer ruido,
y volved cuando en casa
yo esté sólito.

CORO
Quita allá, quita allá.

ASISTENTE
¿No queréis?

CORO
No señor.

ASISTENTE
Pues al punto a la calle
sin dilación.

(Casta y Pura salen de la casa)

CASTA
¿Qué sucede?

PURA
¿Qué es esto?

CORO
¡Las señoritas!

PURA
Adelante, muchachas.

CORO
Felices días.
Aunque en estos jardines
hay muchas flores.
estas que la ofrecemos
serán mejores.
Por buscarlas corrimos
toda Valencia,
y a los pies las ponemos
de su excelencia.

(Casta coge un ramo. Para otro)

CASTA
Gracias, muchachas.

CORO
Gracias, ¿por qué?

CASTA
¡Qué lindo es éste!

CORO
Y éste también.

ASISTENTE
Y ésta, y aquélla.
¡Cuánta mujer!

CASTA y PURA
Son las flores
mis amores,
mas prefiero
no arrancarlas
y dejarlas
donde están.
¡Pobrecitas,
qué marchitas,
estas rosas
tan preciosas
a la tarde
se verán!

ASISTENTE
¡Qué lozanas,
qué barbianas
las chiquillas
valencianas!
Más gitanas
no las vi.
Más jalean
y marean
que la mucha
manzanilla
que en Sevilla
me bebí.

CORO
Son las flores
sus amores, etc.

CASTA y PURA
¡Pobrecitas,
qué marchitas!

ASISTENTE
¡Pobrecitas;
qué marchitas,
en cien años
sus caritas
tan bonitas
se verán!

(Hablado)

ASISTENTE
Vamos, basta ya de ruidos
y a tomar la puerta luego.
Al General no le gusta
aquí gente.

UNA
Por supuesto.
¡Gente nosotras!

ASISTENTE
Sí, gente,
y de poco más ó menos.
(Fijándose en una)
Si yo te pillase en Triana,
niña de los ojos negros,
un cuartito y una mesa,
dos ojos echando fuego,
dos cañas para los dos,
dos manos para tu cuerpo
y la puerta del colmado
bien atrancada por dentro.
¡Ay, maresita de mi alma,
las fatigas que yo veo!

(Salen, cierra el asistente y se va)


ESCENA II

Casta y Pura.

PURA
Mi señora Generala,
¡qué de mimos y de obsequios!
¡Bien se conoce que reinas
en Valencia!

CASTA
¡Vaya un reino!
Desde el día en que al altar
me llevó mi dulce dueño,
el Capitán general
don Ramón López Torrero,
vivo aquí enterrada en vida
entre estos muros espesos
sin traspasar esa puerta
ni para dar un paseo.
¿No me quejo con razón?

PURA
Y yo, hermana, ¿no me quejo
con justicia? ¡Yo que sufro
de esta prisión el tormento,
sin disfrutar los honores
anejos a tu alto puesto!
Tú que eres su esposa, debes
soportar sus crueles celos,
que en cambio gozas su rango
y sus mimos zalameros.

CASTA
Pues por ti me cambiaría
en este mismo momento:
el rango, te le regalo,
y los mimos, te los cedo.
¡Qué desgraciada nací!

PURA
¡Nacimos, Casta!

CASTA
Murieron
pronto nuestros pobres padres

PURA
¡Y ese tutor del infierno,
empeñado en ser esposo
de una de las dos!

CASTA
¡Qué terco
el hombre!

PURA
¡Yo resistí!

CASTA
Yo fui débil... tuve miedo
y me he casado con él.
¡Y ya no tiene remedio! (Lloriqueando)
Veintidós años tirados
a la calle ó poco menos,
porque yo, si no soy guapa,
no soy ningún estafermo.
Soy regularcita, vamos,
y me aseguran que tengo
un cuerpo muy regular,
y el General ya ni cuerpo
ni alma. ¡Sesenta otoños
que parecen cien inviernos!
¡Es muy viejo, pero mucho!
¡y ya no tiene remedio! (Como antes)

PURA
¡Qué remedio ha de tener!
A otro año será más viejo.

CASTA
¡Ay, Pura! ¡Lo que yo diera
por volver a aquellos tiempos
de expansión, de libertad,
de alegrías y de juegos!
¡Soltera otra vez! ¡Soltera!
¡Qué nombre tan dulce y bello!
¡Soy casada, soy señora!

PURA
¡Y ya no tiene remedio! (Haciéndola burla)
Cuando vuelva Nicomedes...
¡Pobrecillo!

CASTA
¡Si ya ha vuelto!

PURA
¡Está en Valencia!

CASTA
¡Me ha escrito!

PURA
Y aunque el muro es tan espeso,
llegó la caria hasta ti.

CASTA
Todo lo puede el dinero.

PURA
¿Y qué te dice?

CASTA
«¡Amor mío!
(Leyendo la carta)
»¡Mi vida, mi luz, mi cielo!
«¡Estoy loco, estoy furioso!
»Me dicen, y no lo creo,
»que el General se ha casado.
«¿Con quién? pregunto, y riendo:
»Con la Pura ó con !a Casta
»me dicen estos zopencos.
»¿Es con tu hermana? ¿Es contigo?
»Si eres su mujer me pego
»un tiro. ¡Amor de mi alma!
»¡Mi luz, mi vida, mi cielo!
«Estoy furioso, estoy loco!
»¡Tú casada! ¡No lo creo!
»¿Es tu hermana? ¿No es tu hermana?
«¿Eres tú? ¡Dame por muerto!
»Estoy loco, estoy furioso.»

PURA
Etcétera, etcétera.

CASTA
Diez pliegos
diciendo lo mismo.

PURA
¡Pobre!
¿Le has contestado?

CASTA
Al momento.

PURA
¿Qué le dices?

CASTA
Pues le digo...
¿Me perdonarás?

PURA
¿Qué has hecho?

CASTA
¡Cómo iba a pegarse un tiro...
por salvarle!...

PURA
Bueno, bueno:
¿qué le dices?

CASTA
Pues le digo,
que es contigo el casamiento.

PURA
Me gusta; cuando Jesús
vuelva... ¡Si lo da por cierto,
qué disgusto!

CASTA
¡Me perdonas!

PURA
Has hecho muy mal.
(Llaman a la puerta del jardín)

CASTA
Silencio.

PURA
El General.

CASTA
Mi marido.

PURA
Prudencia y disimulemos.


ESCENA III

Dichas, El Asistente y El General.

Abre el asistente y entra el General de paisano.

GENERAL
Cuánto has tardado en abrir.

ASISTENTE
Mi General...

GENERAL
¡Majadero! (Muy brusco
Dos horas. Cierra esa puerta
en seguida)

ASISTENTE
Ya la cierro.

GENERAL
A las dos es la revista.
¿Está mi traje?

ASISTENTE
Dispuesto
ya lodo.

GENERAL
Traje de diario,
de campaña. Es un paseo
militar más que revista.
Ya te lo he dicho.

ASISTENTE
(¡Qué genio
me gasta!)

GENERAL
¿Qué hacéis aquí
vosotras?

PURA
Tomar el fresco.

CASTA
Pasear.

GENERAL
Desde esas casas
de enfrente pudieran veros.

PURA
No nos comerán.

GENERAL
No estáis
aquí bien. Vamos adentro.
Tomaremos cualquier cosa,
y hasta las dos charlaremos.
Os diré cómo salvamos
el General Espartero
y yo a Bilbao.

CASTA
(¡Ay! ¡qué historia
tan vieja!)

PURA
(Ya la sabemos
de memoria)

CASTA
(Nos la cuenta
siempre al final del almuerzo)

PURA
Era el año ocho.

GENERAL
¡El año ocho!
¡El de los franceses!

PURA
Bueno.
El treinta.

GENERAL
¡Estás bien de historia!

PURA
Don Baldomero Espartero,
General.

CASTA
Y tú, trompeta.

GENERAL
Chiquitín, delgado; pero
más salado...

CASTA
(Si, salado.
¡Hubiera querido verlo!)

PURA
¡El General está en cama!

CASTA
Tú también estás enfermo.

GENERAL
¡Bilbao se pierde! dicen...

PURA
Hacéis los dos un esfuerzo,
y os levantáis.

GENERAL
¡Eso es!

CASTA
Monta a caballo Espartero.

GENERAL
Y yo a su lado.

PURA
Arrimado
a la cola.

GENERAL
No, corriendo
y cogido de la crin,
y ala al Puente. Gritan ellos.
¡Ah! ¡rayúa demoñúa,
y nosotros: pillos, perros,
carcundas!

CASTA
Pasáis el puente.

GENERAL
¡Yo el primero!

PURA
¡No, el primero
el caballo!

GENERAL
¡Ala, a Bilbao!

CASTA
¡Por fin, Bilbao!

GENERAL
¡Ea! ¡Entremos
en Bilbao! (Llevándolas a la casa)

CASTA
(¡Qué martirio!)

PURA
(¡Vaya, otra vez al encierro!)
(Suben la escalera)

GENERAL
¡Juanillo!

ASISTENTE
Mi General...

GENERAL
No abras Vela.

ASISTENTE
Soy un perro.
(Entran en el hotel)


ESCENA IV

El Asistente

ASISTENTE
Zuben. —Van al comedor,
que da al otro lado. Bueno,
mejor ¡Ay! si el General
llega a, saber los manejos
que me traigo, ma fusila.
Pero man dao veinte pesos
y por veinte duros yo,
y por la mitad me dejo
fuzilar doz ó trez vezes.
Llaman a la puerta quedo.
Ez mi hombre. Vamoz a abrir.
¡Qué bien que zuena el dinero!
(Abre la puerta)


ESCENA V

El Asistente y Nicomedes. Este vestido de valenciano.

NICOMEDES
¿Se puede entrar?

ASISTENTE
De puntillas.

NICOMEDES
¿Estoy bien?

ASISTENTE
Está usté al pelo
con su faja y su pañuelo
zu media y zuz enagüillas.

NICOMEDES
Me alegro.

ASISTENTE
Ya zabe uzté,
el jardinero eztá mal,
usté es el primo Pascual
que viene a regar.

NICOMEDES
Ya sé.

ASISTENTE
Al General, decidido
le habla usted en valenciano.

NICOMEDES
¡Yo en valenciano! ¡Paisano!
zi zoy de los del ronquido,
zi zoy de Jaén.

ASISTENTE
¿Y qué?
No hay dialecto más bonito;
uno de aquí, señorito,
a todo le dice: ¡che!
Le ve, le tiende la mano:
¡Ché! —Se alegra. ¡Ché! —Se enfada,
¡Ché! —Le da una puñalada. —
¡Ché!

NICOMEDES
Pues ya sé valenciano.

SISTENTE
La revista es a las dos;
se irá el General de aquí;
habla usted a la gachí
y se marcha usted con Dios.

NICOMEDES
Dios te pague tus favores.

ASISTENTE
A gusto la va usté a hablar.

NICOMEDES
¡Qué vergüenza la va a dar
al verme en paños menores!
Pero escucha.

ASISTENTE
Diga ozté.

NICOMEDES
¿Vienen?

ASISTENTE
No tenga cuidado.

NICOMEDES
El General se ha casado.
¿Con cuál de las dos?

ASISTENTE
No sé.
O Casta ó Pura, en rigor
una. Las dos no serán.
Pura y Casta, allá se van;
yo las confundo, señor.
Zoy muy torpe.

NICOMEDES
¡Pero hombre!

ASISTENTE
Perdóneme usted, por Dios.
Yo sé que a una de las dos
ya no le va bien el nombre;
zi esto, señor, no le basta,
lo que es Juan, no le asegura,
si es Casta la que no es Pura,
ó es Pura la que no es Casta.

NICOMEDES
Creo que viene gente.

ASISTENTE
Sí.
Ya puede usted desfilar.
Que no nos vean hablar.

NICOMEDES
Tú por ahí, yo por aquí.

(Salen: el asistente por detrás de la casa y Nicomedes por delante)


ESCENA VI

Pura; después Jesús y El General.

(Música)

PURA
(Bajando la escalerita)
¿Cuándo vendrá?
¿Dónde estará?
¡Pobre Jesús!

(Un jilguero que estará en una jaula colgada en un árbol junto al chaflán de la derecha, pía verla)

¿Me llamas? Voy.
¡En jaula estoy
yo como tú!
¡Pobre pajarito,
que estás prisionero!
¿quién podrá decirte
lo que yo te quiero?
¡Canta para mí
pi-pi-pi-pí!
¡Huye mi tristeza
con tus gorgoritos,
saca la cabeza
por los hierrecitos!
¡Contéstame, di!

JESUS
(Asomando la cabeza por encima de la tapia en el chaflán del proscenio de la derecha)
¡Pi-pí-pi-pí!

PURA
¡Jesús mío!

JESUS
¡Mi Pura
del corazón!

PURA
¡Bajo! ¡Pueden oírte!
¡Chitón! ¡Chitón!

JESUS
Tras larga y sensible ausencia,
hoy vuelvo a verte, bien mío.
Si se opone su excelencia,
le voy a tirar al río.

PURA
Ten cuidado, dulce dueño.
Es un rudo militar.
Si lo toma con empeño,
puede que te tire al mar.

(El General se asoma a la ventana del piso bajo desde donde no ve naturalmente ni a Para ni a Jesús, pues so lo impiden las enredaderas de la ventana y de la tapia)

GENERAL
¿Con quién hablabas?

PURA
Estoy hablando
con mi jilguero
que está piando.

GENERAL
Pídele la pata.

PURA
¡Dame la patita!

GENERAL
Pídele un besito.

JESUS
¡Tómalo, bonita!

GENERAL
Loca está con su jilguero,
Bien se puede asegurar.

PURA
A él tan sólo es a quien quiero
y a quien siempre he de adorar.

JESUS
Pobre pajarito,
canta para mí.

GENERAL
Canta, pajarito,

JESUS
Pi-pi-pi-pi-pi.

PURA
Dime si me quieres,
dímelo bajito.

GENERAL
Es una delicia
oír al pajarito.
Es un encanto
este animal.

PURA
Pobre pajarito, etc.

GENERAL
Vamos, basta,
que está Casta
dentro sola.
Sube ya.

PURA
Hasta luego.

GENERAL
¡Con qué fuego
dice adiós
a ese animal!

PURA
¡No te olvido
bien querido,
y en ti pienso
nada más!

JESUS
Pues a mí
me pasa igual.

GENERAL
No se puede
pedir más.

PURA
¡Qué alegría,
vida mía,
siento oyéndote cantar!
¡Ay, qué trino
tan divino!

(Jesús la manda muchas veces besos con la mano)

GENERAL
¡Vaya un modo
de trinar!

JESUS
En mí confía,
paloma mía.

PURA
¡Adiós!

JESUS
¡Adiós!

GENERAL
¡Se quieren mucho,
mucho, los dos!

PURA
¡Canta para mí! (Subiendo la escalera)

JESUS
Pí-pi-ri-pi-pi,
pi-pi-ri-pi-pi!

(Antes que desaparezca de la tapia Jesús, entra el asistente y se ríe al verle)


ESCENA VII

El Asistente.

(Hablado)

ASISTENTE
Aquí se va a armar un lío
espantoso. ¡Dios me valga!
Vamos todos a salir
por encima de la tapia;
pero este mozo me ha dado
un billete con la estampa
de Mendizábal, y yo,
conforme y según me vayan
dando guita, voy abriendo
aunque se hunda la casa.
No hay andaluz más lioso
desde Cádiz a Granada. (Abre la puerta)


ESCENA VIII

El Asistente; Jesús, vestido de soldado de caballería.

ASISTENTE
Pase usted, señor soldado.

JESUS
¡Ay!

ASISTENTE
¿Qué le pasa a usted?

JESUS
Nada,
que yo no puedo con esto,
que este uniforme me mata.
Este corbatín me ahoga,
las espuelas se me enganchan
en todas partes, y voy
haciendo barrabasadas.
La he pinchado a una señora
una pantorrilla, y gracias
que se contentó con darme
un bofetón. Con la espada
no puedo, que este charrasco
mide lo menos dos varas.
Quiero llevarlo en la mano
y la mano se me cansa.
Lo cuelgo de la cintura,
y los riñones trabajan,
y al poco rato se quejan.
Y si le llevo a la rastra,
parece que voy tirando
de algún carro de mudanza.
¿Y el casco? Pesa una arroba
y con su peso me aplasta.
Y como es metal y el sol
de este Valencia achicharra,
ya está al rojo, y la sesera
se me va volviendo agua.
Yo no sé cómo a la guerra
van así. Cómo se matan
con esto. Son todo esto,
yo voy como si llevara
una camisa de fuerza;
y como le dé la gana,
un chiquillo de dos años
me pega, pero a mansalva.

ASISTENTE
Vamos. ¡Anímese usted!
¡Va a verla!

JESUS
¡Dulce esperanza!

ASISTENTE
Va usté a verla.

JESUS
¿Podré verla?

ASISTENTE
¡Ya lo creo!

JESUS
¿Y abrazarla?

ASISTENTE
Lo que es por mí... Esa es cuenta
de usted y de la muchacha.
Solamente media horita.

JESUS
¡Media hora!

ASISTENTE
Media hora larga.
Ya es bastante El tiempo de
diquelarla, camelarla
y currelarla. ¿Está osté?

JESUS
Estoy.

ASISTENTE
No haga osté una plancha.
Ya sabe osté la lección.
Usté es aquí el ordenanza
que ha venido a lomar órdenes.
Si ve al Genera!, se cuadra
en seguida.

JESUS
¿Qué me cuadre
yo?

ASISTENTE
Por sabido se calla.

JESUS
¿Cómo me voy a cuadrar
si soy redondo?

ASISTENTE
¡Ay! ¡qué guasa!
Junta usted así los píes
y levanta osté la cara,
se pone la mano aquí
y saluda osté con gracia.

(Le enseña el saludo que se debe hacer a los Oficiales generales)

JESUS
Comprendido. Y dime tú,
para los dos, en confianza...

ASISTENTE
Pregunte osté.

JESUS
¿El General,
es hombre de buena pasta,
de buen carácter? Porque,
para los dos, en confianza,
yo no sé si el uniforme
es el que a mí me embaraza
y no me deja andar bien,
ó es que traigo una jindama
horrible.

ASISTENTE
Pues con franqueza.
¡El General gasta malas
pulgas!

JESUS
¡Demonio!

ASISTENTE
Es muy bruto,
mucho, salva la ordenanza.

JESUS
De modo que si adivina
mi disfraz, ó si de charla
me sorprende, es muy capaz
de arrimarme una somanta.

ASISTENTE
¡Qué somanta! Llama a un cabo
y cuatro soldados!

JESUS
¡Cáscaras!

ASISTENTE
Y lo fusila aquí mismo
y lo entierra a usté y lo canta
un Tedeum.

JESUS
¡Caracoles!
¡Cómo me pesa la espada
y el morrión!

ASISTENTE
No tenga miedo.
Es muy torpe. ¡Ah! ¡me olvidaba!
Si ve usted al jardinero,
aléjese usted. Si habla
con alguna, no se acerque:
es el hombre que las guarda
y las vigila.

JESUS
Está bien.

ASISTENTE
Hasta luego. ¿A ver? Que pasa
el General. A cuadrarse.
(Saluda torpemente Jesús)
¡Bravo! Así. ¡Muy buena planta!


ESCENA IX

Jesús y Nicomedes; éste por la izquierda, primer término, con una regadera.

JESUS
Con este traje no es fácil.
Bien dice... Valor y calma.
Si el General adivina
a lo que vengo y se enfada,
le tiro el casco y lo mato.
¡Pura, Pura de mi alma!!
¡Yo soy! En cuanto la vea,
de rodillas a sus plantas.
¡La diquelo, la camelo
y la currelo! ¿Dónde andas?

NICOMEDES
(Andando y regando)
He recorrido el jardín
inútilmente buscándola.
Ni entre sus flores pasea
ni se asoma a la ventana.
¡Qué oficio es este tan fácil!
Echar agua y echar agua.

(Da mucho impulso a la regadora y moja a Jesús)

JESUS
¡Hombre, por Dios!

NICOMEDES
¡Un soldado!

JESUS
(¡El jardinero! Cachaza.
Si me voy va a sospechar...
No hay que achicarse)

(Paseando furioso y dando muchos golpes con el sable en el suelo)

¡Caramba
con el torpe! ¡Si me ha puesto
como una sopa! ¡Mal haya!
¡Por vida de... rayos, truenos
y centellas!

NICOMEDES
¡Esa cara!

JESUS
¡Esa nariz!

NICOMEDES
Es Jesús.

JESUS
¡Nicomedes!

NICOMEDES
¿Quién te engaña?
¿Quién te ha puesto así?

JESUS
¿Y a ti?

NICOMEDES
Pues mi suerte ó mi desgracia.

JESUS
Vengo disfrazado.

NICOMEDES
Y yo.

JESUS
Me abrieron por unas cuantas
monedas.

NICOMEDES
Con veinte duros
he visto esa puerta franca.

JESUS
Y aquí estoy.

NICOMEDES
Y aquí he venido.

JESUS
Yo, por Pura.

NICOMEDES
Yo, por Casta.

JESUS
¡Guerra al tirano!

NICOMEDES
¡Qué muera
ese miserable!

JESUS
Alianza
ofensiva.

NICOMEDES
Y defensiva.

JESUS
Júralo sobre mis armas.
(Presentando el sable)

NICOMEDES
¡Jura tú sobre las mías!
(Presentando la regadera)

JESUS
¡Guerra!

NICOMEDES
¡Sangre!

JESUS
¡Odio!

NICOMEDES
¡Venganza!

JESUS
¡Allí viven!

NICOMEDES
¡Allí están!

JESUS
¡Oprimidas!

NICOMEDES
¡Encerradas!

JESUS
¡Oh, mi purísima Pura!

NICOMEDES
¡Oh, mi castísima Casta!

(Música)

¡Venganza!

JESUS
Salve, dimora
de Casta y Pura.

NICOMEDES
Salve, palomas
sin ventura.

JESUS
Donde os esconde
un tutor muy fiera,

NICOMEDES
Al cual tutor le voy a dar el día menos
pensado...
¡con la regadera!
No me sigas contando
penas y enojos.
Ya me tienes llorando
por estos ojos.
Si oye tu miserere,
si ve esa facha,
perderás los favores
de la muchacha.

JESUS
Si yo estoy hecho un facha,
lo mismo digo.
¡Si ella te ve, te luces,
querido amigo!
Como brillante al aire
vas hoy montado.
Pareces un chufero
falsificado.

NICOMEDES
¡Por ti, mi bien, estoy así!

JESUS
¡Así, mi bien, estoy por ti!
Ven, mi amor, que yo me muero.

NICOMEDES
Con tus quejas me sofoco,

JESUS
Yo te quiero, mi lucero.

NICOMEDES
¡Pobrecillo! ¡Ya está loco!

JESUS
Que yo admire su belleza
aunque muera sin tardar.

NICOMEDES
¿Dónde tienes la cabeza?

JESUS
Bajo el casco debe estar.
He de hacer esta noche un desmoche.
Yo la robo y escapo en un coche.

NICOMEDES
Y te ve el General, y los tres,
os marcháis desde aquí a Leganés.

JESUS
Reflexiones mi amor ya no escucha.

NICOMEDES
Si te exaltas, te doy una ducha.

JESUS
Yo no sé contener mi pasión.

NICOMEDES
Con el casco parece un sayón.

JESUS
¡Ay, mi Pura, mi Pura, mi Pura!

NICOMEDES
¡Ay, mi Casta, mi Casta, mi Casta!

JESUS
Ponme en cura, en cura, en cura.

NICOMEDES
¡Ay! ya basta, ya basta, ya basta.

JESUS
Te amo mucho, remucho, remucho.

NICOMEDES
¡Qué arrechucho, Jesús, qué arrechucho!

JESUS
Baja, baja, dulce prenda;
baja pronto, baja ya.
¡Ay, qué dicha si nos vieran!

NICOMEDES
Y bajar pudieran presto.

JESUS
Y de aquí las dos huyeran.

NICOMEDES
Con nosotros.

JESUS
¡Por supuesto!

NICOMEDES
Si lo hicieran como dices...

JESUS
Yo lo espero de su amor.

NICOMEDES
Con un palmo de narices
nos dejamos al tutor.

JESUS
Y mientras tanto,
que a generala
desesperado
hará tocar,
nuestra victoria
celebraremos
bailando alegres
sin descansar.

LOS DOS
Y en tanto que rabia
y manda tocar,
nosotros con ellas
bailar y bailar.

(Concluyen bailando la polka)


ESCENA X

Dichos y El General; éste con uniforme de diario.

(Hablado)

GENERAL
(Bajando la escalera)
Vaya, ya estoy preparado
para pasar la revista.

NICOMEDES
(¡Ay, Dios mío, el General!)

JESUS
(¡Es él! ¡María Santísima!)

NICOMEDES
(¡A mí me va a dar un golpe!)

JESUS
(¡Este me da una paliza!)

GENERAL
(Fijándose en Jesús)
¿Qué es eso? ¿Quién eres tú?

JESUS
El ordenanza. (¡Me mira
de una manera!)

GENERAL
¡A cuadrarse!

(Jesús se cuadra, hace el saludo torpemente y le repite machas veces con la mano)

Deja esa mano tranquila.

JESUS
(¡Ay, Dios!)

GENERAL
¡Tienes convulsiones
tú como las señoritas!
¡Marchen! Una... dos... tres... ¡Vuelta
a la izquierda!

(Jesús da tres pasos al frente y vuelve a la derecha)

¡Voto a Cribas!
¡A la izquierda! (Furioso)

(Jesús vuelve a la izquierda dando entera la vuelta)

Una... dos... tres...
cuatro... cinco...

(Jesús da cuatro pasos y al cuarto llega a la tapia)

JESUS
(¡Qué fatigas!)

GENERAL
¡Cinco!

JESUS
(¿Cómo doy yo cinco?)

GENERAL
¡Vuelta a la izquierda! ¡De prisa!

(Jesús no sabe a qué lado volver)

¡A la izquierda! (Furioso)

JESUS
(¿Dónde está
mi izquierda?) (Muy confuso)

GENERAL
¡Qué bizarría
de soldados! ¡Qué reclutas
estos de la nueva quinta!
¡Vaya una marcialidad!
¡Vaya una figura indigna!
¡Se le está cayendo el casco,
se le doblan las rodillas,
se le caen los calzones!

JESUS
(¡Esto es peor que una paliza!)

NICOMEDES
(¡Qué carrera de baquetas!

(Nicomedes, durante la escena, ha estado regando las flores que hay debajo de la ventana)

GENERAL
Quítate ya de mi vista.

JESUS
Voy.

GENERAL
¡Aguárdate!

JESUS
(¡Yo sudo!)

GENERAL
¡Alto! ¡Firmes!

JESUS
(¡Todavía!)

GENERAL
¡A cuadrarse! ¡Ahí sin moverte
hasta que yo te lo diga!

(Jesús se cuadra y se queda inmóvil)

Ya no hay soldados aquí.
¡Es una raza concluida!
¡Ya no hay más que generales
en España! ¡Qué ignominia!
¡Jesús! ¡Jesús!

JESUS
(Contestando) ¡Qué!

GENERAL
¡Silencio
y compostura en las filas!

(Reparando en Nicomedes)

¿Qué haces tú ahí? ¡Cómo de espaldas!
¡Media vuelta!

NICOMEDES
(Da media vuelta) (¡Dios me asista!
Ahora me toca a mí hacer
el ejercicio)

GENERAL
¡Por vida
del hombre! Acércate a mí.

NICOMEDES
(¡Ya empiezo yo a sudar tinta!)

GENERAL
Una... dos... tres... ¡Alto!... ¡Firmes!

(Marcha Nicomedes hasta ponerse muy cerca del General)

¡Vaya una fisonomía
estúpida! ¿Eres Pascual?

NICOMEDES
¡Ché!

GENERAL
El que viene por Matías
que está un poco enfermo.

NICOMEDES
¡Ché!

GENERAL
¿Sabes de jardinería?

NICOMEDES
¡Ché!

GENERAL
¿Tienes mujer?

NICOMEDES
¡Ché!
digo, ¡chá! que es femenina.

GENERAL
¿Y chiquillos?

NICOMEDES
Siete ches.

GENERAL
¿Te burlas?

NICOMEDES
(¡Pobres costillas!)

GENERAL
¡Bribón! (Dándole un palo con el bastón)

¡NICOMEDES
(¡Chas! Me lo esperaba)

GENERAL
A tu trabajo en seguida.


ESCENA XI

Dichos y Pura; después Casta.

PURA
(Desde el alto de la escalera)
¡Mi tutor y General!

JESUS
¡Es Pura!

PURA
¿Siempre metidas
aquí nos vas a tener?
¿No pueden bajar tus victimas
a pasear?

GENERAL
¡Bajad conmigo
un momento!

JESUS
(¡Está monísima!)

PURA
¡Casta! ¡Ven, que ya está abierta
la jaula!

GENERAL
¡Siempre bromista!

PURA
(Baja corriendo)
¡Qué ventura, qué placer!
(Viendo a Nicomedes)
¡Ay! ¡Dios mío de mi vida!

GENERAL
¿Qué tienes?

PURA
Que me he torcido
un pie.

GENERAL
Jesús, qué chiquilla.
¡Si bajas corriendo!

PURA
(¡Aquí,
Nicomedes!)

GENERAL
¡Pobrecita!
Da unos pasos de mi brazo
a ver si se le mitiga
el dolor. ¿Qué tal?

(Le hace andar de su brazo hasta llegar donde está Jesús)

PURA
(Reconociéndole) ¡El otro!

GENERAL
¡Cómo el otro!

PURA
¡Ay! ¡madre mía!

GENERAL
¿El otro?

PURA
Que me he torcido
el otro pie.

GENERAL
¡Pero niña!
¿no sabes andar aún?

PURA
¡Ay! no puedo. ¡Mira, mira!

CASTA
Aquí me tenéis. (Bajando)

NICOMEDES
(¡Mi Casta!)

CASTA
¡Qué felicidad, qué dicha!
Al aire libre, sin techo,
ni puertas, ni celosías.

(Se acerca al General y Pura y reconoce a Jesús)

¡Jesús! ¡Jesús!

GENERAL
¿Qué te pasa?

CASTA
Nada, soy tan aturdida,
un mal paso, ¡me he torcido
un pie!

GENERAL
¡Tú también! ¡Por vida
de los tacones Luis quince!

CASTA
¡Por ellos!... Ya se me quita.

(Se pasea cojeando y ve a Nicomedes)

¡Ay!

GENERAL
¿También el otro?

CASTA
Sí.
El otro, eso es.

GENERAL
Hijas mías,
¿cómo estáis hoy? Cada paso
un tropiezo.

PURA
Las malditas
modas.

GENERAL
Calzado a la inglesa.
Ya os lo he dicho. ¡Qué pamplina!
Por ser altas. ¡Oh, mujeres!
¡Vanidad y tontería!

PURA
(¡Qué guapo!)

JESUS
(¡Qué resalada!)

CASTA
(¡Qué atrevido!)

JESUS
(Qué bonita!)

PURA
(Que bien está. Si parece
uno de caballería)

CASTA
(¡Pero qué gracioso va
enseñando las canillas!)

(Música)

GENERAL
El zapato Luis quince
no se debe llevar,
pues se pilla un esguince
sólo con tropezar.
El tacón es muy alto,
la caída es fatal,
y al caer las mujeres
siempre caen muy mal..

JESUS y NICOMEDES
Vuelve esos ojos.
¡Qué picardía!
¡Así me han puesto
por ti, alma mía!

PURA y CASTA
Verle aquí dentro
miedo me da.
¡Jesús qué traje!
¡Qué bien le está!

GENERAL
El zapato a la inglesa
no las puede hacer mal;
mas ninguna confiesa,
que es el más racional.
Porque a toda mujer,
condición singular,
sino quiso caer
la gustó tropezar.
Y todas coquetas
al ver un buen mozo,
queriendo que en ellas
se fije el doncel,
dan cuatro pasitos
con mucha monada,
tropiezan y dicen:
¡Jesús! ¡qué traspiés!
¡Ay! ¡qué falta, qué falta
le hacía a una de esas
un cabo furriel.

CASTA y PURA
Al verme su pecho
mil ayes exhala,
y en ayes le iguala
mi pecho también.
No sed atrevidos,
Prudencia tened.
¡Jesús, si los ve!

JESUS y NICOMEDES
Al verte mi pecho
mil ayes exhala,
y está a generala
tocando con fe.
Mil besos te diera.
mil palos a él.
¡Qué bruto que es!


ESCENA XII

Dichos, El Jardinero y un Ordenanza.

(Hablado)

JARDINERO
(Por el proscenio de la izquierda)
A trabajar. Yo no puedo
estar un día en la cama.

(Entra con una regadera y se coloca al lado de Nicomedes)

ORDENANZA
(Por la derecha)
Entremos. Vamos a ver
lo que el General nos manda.

(Empuja la puerta que quedó entornada y se coloca al lado de Jesús)

NICOMEDES
(Se vuelvo y ve al jardinero)
(¡Ay, Dios mío, el jardinero!)

JESUS
(Se vuelve y ve al Ordenanza)
(¡El verdadero Ordenanza!)

NICOMEDES
(¡Soy perdido! ¡Yo me escurro!)

PURA
¡Corre, escóndete en la casa! (A Jesús)
Yo te sacaré después.
Corre.

JESUS
El miedo me da alas.

(Nicomedes sale por detrás de la casa y Jesús entra en ella y desaparece)

GENERAL
Vamos, basta ya, muchacho.

ORDENANZA
General.

GENERAL
Digo que basta
Retírate ya

ORDENANZA
¡A la orden! (Saluda y sale)

GENERAL
¡Hola, parece que anda
ya con más desenvoltura
y que tiene mejor facha
este perillán; ha sido
la lección aprovechada!

(Repara en el jardinero que riega las flores de debajo de la ventana)

Pero hombre, ¿regando aún?
¡Me vas a pudrir las plantas!

JARDINERO
General...

GENERAL
Largo de aquí.

CASTA
Vete. (Empujándole)

JARDINERO
Pero...

PURA
¡Que te vayas! (Echándole)

JARDINERO
¡Pero si yo no he regado
hoy en toda la mañana!

(Sale por delante de la casa)


ESCENA XIII

El General, Pura y Casta; después Jesús y Nicomedes.

CASTA
(Voy a entrar por esta puerta,
salgo por la otra escapada
a buscarle y a pedirle
con súplicas y con lágrimas
que se vaya y que me olvide)

GENERAL
(¡No está poco preocupada!
¿En qué diablo pensará?

(Casta entra en la casa)

Se va a casa... pues a casa.
La soga tras el caldero.
Siempre, siempre con escama.

(El General entra en la casa)

PURA
¡Qué atrevido es mi Jesús!
¡Si se encuentra cara a cara
con el General, qué miedo!
Dos fieras, ¡una batalla!

(EI General se asoma a la ventana del piso bajo)

GENERAL
Veinte grados. En verdad
que está hermosa la mañana.

(Jesús se asoma a1 balcón del principal)

JESUS
¡Qué magnífico balcón!
A ver desde aquí se alcanza
todo el camino del Grao.

(Reparando en Pura)

(¡Es Pura!) ¡Chist! ¡Chist!

(El General, asomado a la ventana del piso bajo, no ve a Jesús quo está en el balcón, ni a Pura que está en el jardín en segundo término)

PURA
¿Quién?

GENERAL
(Con extrañeza) ¿Quién?

JESUS
Es Jesús el que te llama.

GENERAL
(¡Jesús! ¿Qué Jesús es este?)

PURA
¡Silencio!

JESUS
¡Alma de mi alma,
esperanza de mi vida.
vida de mis esperanzas!

GENERAL
(¡Caracoles!)

PURA
¡Chist!

JESUS
No hay miedo:
No nos oye esa alimaña
de General.

GENERAL
(¿Yo animal?
¡Lo mato!)

JESUS
Oye dos palabras.
A las dos es la revista.
Mientras el tirano pasa
la revista, charlaremos.
En el cenador te aguarda
tu Jesús.

GENERAL
(Gritando) ¡Aguarda un poco!

PURA
¡Que sube!

(Desaparecen los tres a un tiempo. Nicomedes por el proscenio de la izquierda, con su  regadera)

NICOMEDES
Metí la pata.
¡Ché! Me encontré de repente
con mi otro yo que regaba
como yo y que se ha quedado
como yo con media vara
de boca abierta. ¡Oh, poder
del oro! Ya está en la cama
otra vez, y hasta que yo
no quiera, no se levanta!

(El General aparece en el balcón del principal)

GENERAL
Estaba en este balcón;
mas ya no está donde estaba.

(Casta se asoma a la ventana del piso bajo)

CASTA
No le he podido encontrar,

(El General, desde el balcón, no puede ver ni a Casta ni a Nicomedes)

NICOMEDES
¡Casta!

CASTA
¡Nicomedes!

NICOMEDES
¡Casta!

GENERAL
(¿Quién habla?)

NICOMEDES
Soy Nicomedes;
soy tu amor, prenda adorada.

GENERAL
(¡Nicomedes! ¡Este es otro!)

CASTA
¡Silencio! (Bajo)

NICOMEDES
No temas nada.
Ahora no me oye esa fiera
que se escapó de una jaula.

GENERAL
(¡Fiera yo!)

CASTA
(Bajo) ¡Puede venir!

NICOMEDES
Escúchame, mientras pasa
la revista el General,
con absoluta confianza
de nuestro amor hablaremos.

GENERAL
¡Ah! ¡miserables! (Gritando)

CASTA
¡Que baja!

(Deja Casta la ventara, y huyo Nicomedes)


ESCENA XIV

El General.

GENERAL
(Salo de la casa y no ve é nadie)
¡Nadie! ¡Mi casa encantada!
¡Oigo hablar, enamorarse,
llamarme bruto, citarse,
bajo, subo, corro, y nada!
¡De entre mis manos se van
como dos sombras los dos!
Si los pillo, juro a Dios
que se arrepienten... ¡Juan! ¡Juan!


ESCENA XIV

Dicho y El Asistente.

ASISTENTE
¡Mi general!

GENERAL
¡Ven!

ASISTENTE
¿Qué pasa?

GENERAL
¡O traidor, ó descuidado!

ASISTENTE
¡Traidor!

GENERAL
¡Hombres han entrado!

ASISTENTE
Señor...

GENERAL
Hay hombres en casa.

ASISTENTE
Juro que soy inocente,
lo soy.

GENERAL
¡Me las pagarás!

ASISTENTE
¡Aquí hay mujeres no más,
mejorando lo presente!
(¡En qué lío me lie metido!)

GENERAL
Vamos a ver esa puerta.
¿Lo ves? La has dejado abierta.

ASISTENTE
Zolo un momento. Un descuido
a pesar de mis afanes.

GENERAL
En ese rato que ha estado
abierta, se me ha llenado
esta casa de galanes
y de Tenorios.

ASISTENTE
(¡La mar
y sus arenas!)

GENERAL
Alerta
ponte a guardar esa puerta.
¡No dejes salir ni entrar!

(Sale Juan por la derecha)


ESCENA XV

El General; después El Asistente.

GENERAL
La busqué joven y bella
y no es posible tener
ya paz. ¿Cómo no temer?
Joven y lozana ella,
de su vida en el verdor,
yo sombra de lo que he sido.
¡Viejo, cansado, caído!

ASISTENTE
(Entrando)
¡Los ayudantes, señor!

GENERAL
¡Qué! ¡Cómo los ayudantes!

ASISTENTE
Pues los ayudantes.

GENERAL
Ya.
Bien, que esperen... Voy allá.
¡Que esperen unos instantes!


ESCENA XVI

El General; después Pura y Casta.

GENERAL
Ya está la tropa tendida;
ya me vienen a buscar.
¡Es necesario pasar
la revista maldecida!
¡Antes que todo, el deber!
Pero ¡cómo irme, Dios mío!
dejándome en casa un lio
horrible, ¡No puede ser!
El no pasarla, es locura.
¿Qué dirán? La pasaré
de prisa. Antes, tomaré
mis medidas. ¡Casta! ¡Pura!

(Salen las dos de la casa)

CASTA
¿Nos llamabas?

PURA
(Bajo) Ten aplomo.

GENERAL
(Yo no sé cómo no estallo
al verlas) ¡Pronto! ¡A caballo
las dos!

PURA
¿A caballo?

CASTA
¿Cómo?

PURA
¿Qué es esto?

GENERAL
Que estáis muy mal
solas en casa, eso es.
Vamos a pasar los tres
la revista.

CASTA
¡General!

GENERAL
No me apuréis la paciencia.
Los tres a la formación.

PURA
Vamos a ser la irrisión
y la burla de Valencia.

GENERAL
¡Lo he dicho una vez, y basta.

PURA
Pues yo no hago esa locura.

GENERAL
¿No? (La de la cita es Pura)

CASTA
¡Ni yo!

GENERAL
(¡Pues también es Casta!)
Haréis al fin que desista.
Durante la formación,
tú, Casta, en ese balcón,
presenciando la revista.
Desde el paseo te veo,
tú en el balcón, en entrando,
a galope vuelvo y mando
a las tropas a paseo.
Ahora, adentro.

PURA
(¡Qué escamado!)

CASTA
(Esto se pone muy grave)
(Entran en la casa)

GENERAL
(Cierra la puerta)
Cierro esta puerta con llave
y después el otro lado.


ESCENA XVII

El General y Jesús; después El Asistente.

JESUS
¡Qué susto! ¡En viéndome fuera
soy feliz!

(Por delante de la casa: avanza con precaución: el General baja la escalera: va a salir por delante de la casa y se hallan de manos a boca)

(¡El General!)

GENERAL
¿Qué haces tú aquí? ¡Voto a tal!

JESUS
(¡Cogido en la ratonera!)

GENERAL
¿Quién eres tú?

JESUS
No lo sé,
(¡Ay! ¡Con qué ojazos me mira!)
El ordenanza.

GENERAL
¡Mentira!
El ordenanza se fue.
(Al fin le he cogido el juego.
¡Ya decía yo, un soldado
tan feo, tan desgarbado!)

JESUS
(¡Preparen, apunten, fuego!)

GENERAL
¡Ah, bribón!

ASISTENTE
(Entrando) ¡Mí general!

GENERAL
¿Qué hay, Juan?

ASISTENTE
La escolta...

GENERAL
Adelante.

JESUS
(¡Me va a fusilar!)

GENERAL
(¡Tunante!
¡Lo vas a pasar muy mal!)


ESCENA XVIII

Dichos y Los Cuatro Ayudantes.

OFICIAL
(Saludando)
Mi General...

GENERAL
(Ya llegó
la hora. A pasar la revista)
Juan... no pierdas de vista
a éste. (Bajo)

ASISTENTE
(Este se cayó)

GENERAL
¡Inútilmente batallo!
Muy pocos libres nos vemos)
¡Ea! señores, montemos
en cólera.

OFICIAL
¡Qué!

GENERAL
¡A caballo!
¡Juan!

ASISTENTE
(Entra) Señor.

GENERAL
(Bajo) A ese soldado
dadle un potro y a formar.

JESUS
(Muy asustado)
¡Ay! ¡que yo no sé montar!

ASISTENTE
¡Vamos!

JESUS
¡Por Dios!

ASISTENTE
¡Lo ha mandado!

JESUS
¡Me estrello!

ASISTENTE
¡Basta de quejas!

JESUS
¡Que me rompo una costilla!

ASISTENTE
Agárrese usté a la silla,
y a la crin y a las orejas.


ESCENA XIX

Pura, Casta, Nicomedes y El Asistente.

Rumor fuera de la multitud que aguarda la salida del General. En los árboles del paseo, y por encima de la tapia, se ven las cabezas de las gentes que se encaraman para ver la revista. De la revista y el desfile, el publico nada ve: oye sólo las músicas y las cornetas.

(Música)

ASISTENTE
Yo me quedo a la puerta,
cual buen soldado.

NICOMEDES
Por fin solo con ella.
Ya se ha marchado,
hablar podremos
por fin los dos.

CASTA
Montó a caballo.
¡Adiós, adiós!

(Saludando con el pañuelo. Toque de cornetas. Se supone que el General pasa; las cornetas baten la marcha)

CORO
¡Qué marcial figura
la del General!
¡Qué brillante escolta
la que va detrás!
¡Ya vienen, ya pasan!
¡Corred, corred!
¡Ay, aquel soldado
que se va a caer!
En la silla salta
como un bailarín.
¡Ya está en el pescuezo!
¡Se agarró a la crin!

NICOMEDES
Baja, mi dueño adorado. (Desde abajo)
Baja, mi Casta hechicera,
mira que un desesperado
sin esperanzas espera.
Baja, bien mío.
Seamos dichosos.

ASISTENTE
¡Qué enamorados!
¡Qué empalagosos!

CASTA
No puedo escuchar tu queja
(Desde el balcón)
y ten de mí compasión,
que me han atado a esta reja
corno una mona al balcón.
Bien a la fuerza
tengo que estar.

ASISTENTE
Si baja, pobre
del General.

PURA
(Asomándose a la ventana del piso bajo)
No la llames. Adusto y celoso
colocado estratégicamente
la ve el General.
Si ella baja, él regresa furioso.
¡Imprudente, imprudente, imprudente!
¡No puede bajar!

NICOMEDES
Yo por verla crucé el mundo entero,
y al tirano feroz y salvaje
se la he de quitar.
¡Yo la quiero, la quiero, la quiero!

ASISTENTE
¡Pues que baje, que baje, que baje!
Y no hay más que hablar!

NICOMEDES
Sólo un minuto.
Sé cariñosa,
sé generosa,
ten compasión
Mientras hablamos,
tú haces sus veces
y permaneces
en el balcón.

PURA
Al fin me rindes
con tu arrebato;
mas de ese rato
yo seré el juez.
Hoy vas a hablarla;
mas considera,
que es la primera
Y última vez.

(Pura deja la ventana y sube al bailón)

CORO
¡Ya vienen! ¡Cómo marchan
al hombro los fusiles!
Parecen uno solo.
¡Y son miles de miles!
Paso ligero.

(Pasa la infantería tocando una marcha)

¡Qué bizarría!
Es la primera
la infantería.

(Casta en la ventana del piso bajo. Pura en el balcón)

CASTA
Aquí estoy, Nicomedes.

NICOMEDES
¡Casta de mi alma!
Al mirarte, a mi pecho.
vuelve la calma.
Te has unido a esa fiera.
Casta, Yo...

NICOMEDES
Frente a frente
dímelo, que me muera
yo de repente.
¡Ay Casta, yo estoy loco!

CASTA
Soy libre. ¡Nicomedes!
¡Mi frente abrasa!
(¡Si ha de morir, que muera
fuera de casa!)
Conmigo ven.

(Continúa pasando la infantería. Se sigue oyendo la música)

NICOMEDES
Por mar y tierra, con sol y luna,
fui por el mundo tras la fortuna;
mas una carta de no sé quién,
me dijo: pierdes lo que más amas
y echando fuego y echando llamas
volví en el tren.

CASTA
¡Sin paz ni calma, yo te he llamado
con ronco acento desesperado,
un día y otro y veinte y cien!
(¡Cómo decirle, desventurado,
que como todos, muy retrasado
llegó ese tren!)

PURA
A ver si concluye

(Asomándose a la ventana del piso principal)

tanta tontería,
que ya se oye el trote
de la artillería.

(Se oyen los clarines de la artillería que pasa)

NICOMEDES
Por ti estoy flaco. Por ti amarillo.
Por ti no tomo más que un palillo,
si es que me siento para almorzar.
¡Mis noches paso sobre una silla,
y con mi llanto, la lamparilla
llegué a apagar!

CASTA
¡Por ti me tienen entre cerrojos,
y los furores y los enojos
de un cruel tirano sufro por ti!
¡Pasé en mi cama la noche entera;
pero te juro que no quisiera
pasarla allí!

NICOMEDES
Pues bien, huyamos.
Conmigo ven.

CASTA
Huir contigo.
¡No puede ser!

(La caballería pasa tocando las cornetas)

PURA
¡Por el Dios del cielo!

(Asomándose a la ventana del bajo)

¿No habéis acabado?
¡Qué el tutor furioso
vuelve desbocado!

(Rumor de la multitud)

CASTA
¡Ya vuelven!

PURA
¡Pronto!

CASTA
¡Adiós!

PURA
¡Adiós!

NICOMEDES
Dame tu mano.

CASTA
Mi mano...

PURA
¡No!

NICOMEDES
¡Un beso!

PURA
¡Vete!

CASTA
¡Que no!

NICOMEDES
¡Que si!

(Se suba a la ventana. Va a besar la mano de Casta y besa la de Pura)

¡Mía es tu mano!

PURA
¡Vete de aquí!

(Pura deja la ventana. Casta sabe al balcón)

CORO
¡Ya vuelven! ¡Ya pasan!
¡Venid! ¡Corred!
¡Ay! ¡Aquel soldado
que se ya a caer!
A las dos orejas
listo se agarró.
¡Ay! ¡Ya no se cae!
¡Ay! ¡Ya se cayó!
Ya vuelven, ya pasan.
Corred, corred.
¡Qué bizarría,
qué brillantez!
Qué bien que marchan.
¡Mirad qué bien!

ESCENA ULTIMA

Dichos y El General.

(Hablado)

ASISTENTE
¡Ya vienen!

NICOMEDES
¡Pues a regar!

(El General por la derecha)

GENERAL
Aquí estoy de vuelta. ¡Abre!

(Dándole la llave de la casa)

ASISTENTE
Pronto acabó la revista.

GENERAL
Pronto. Todo el mundo a escape,
y dejé medio desfile
en la mitad de la calle.
Abre esas dos hojas.
(Las de la puerta principal)

ASISTENTE
Voy.

NICOMEDES
(¿Qué habrá sucedido?)

GENERAL
Traen
a un soldado que se ha roto
el alma.

PURA
(¡Virgen del Carmen!)

(Pura sale de la casa: en una silla traen a Jesús con el casco metido hasta las cejas entre el asistente y el ordenanza)

JESUS
(¡Dios mío!)

GENERAL
¡Ponedle aquí!

PURA
¡Pobre chico!

GENERAL
No alarmarse.
Se ha caído de cabeza,
no es nada.

NICOMEDES
(¡Si será cafre!)

CASTA
¿Qué es esto? ¿Qué ocurre?
(Saliendo de la casa)

GENERAL
Nada,
digo que no es nada.

JESUS
(¡Dale!)

PURA
¡Jesús!

GENERAL
¡Se ha clavado el casco!

JESUS
Nada.

GENERAL
Probad a sacarle.

ASISTENTE
Está muy metido.

JESUS
¡Ay, Dios!

PURA
¡Por Dios, con tiento!

(E1 asistente y el ordenanza tiran del casco)

JESUS
¡Ay! ¡ay! ¡ay!

GENERAL
Bah, ya salió, ya estás bueno.

CASTA
Sí, bueno.

GENERAL
¡De pie, cobarde!
Vosotros, a vuestro puesto,

(El asistente y al ordenanza)

y nosotros...

NICOMEDES
(No hay escape)

GENERAL
Nosotros, a ajustar cuentas
que buena falta nos hace.

JESUS
(¡Buena tengo la cabeza
para cuentas!)

GENERAL
Sin ambages
ni rodeos, h verdad,
si no quieres que te pase
algo peor.

JESUS
La diré,
mi General...

GENERAL
Que me place.

JESUS
No soy un soldado.

GENERAL
Sigue.

JESUS
Es un disfraz.

GENERAL
Adelante,

JESUS
Una pasión me ha traído
a hacer estos disparates.

GENERAL
¿Y por quién?

NICOMEDES
(Bajo y rápidamente
¡Por Dios, que Pura
es la casada! ¡No hables!

JESUS
(¡Casada!) Pues he venido...

NICOMEDES
¿Por quién?

JESUS
(Pasando al otro lado y señalando a Casta)
Pues... por este ángel.

GENERAL
¡Cómo!

CASTA
¿Por mí?

NICOMEDES
(Pasando al otro lado) ¡Poco a poco!
Yo también diré verdades,
que ya la broma es pesada.

GENERAL
¡Cómo!

NICOMEDES
Disfraz es mi traje
y otro enamorado yo,
otro loco, y este ángel, (Por Casta)
este es cosa mía!

GENERAL
¡Tuya!
¡Mi mujer! ¡Y tuya! ¡Infames!
¡Juan!

ASISTENTE
Señor...

GENERAL
Cuatro soldados
y un cabo.

ASISTENTE
Voy.

PURA
¡No le mates!

JESUS
¡Pura es la mujer que quiero!

(Pasando al lado de Pura)

NICOMEDES
Y yo. (Pasando al otro lado)

PURA
Es verdad.

GENER
¡No los llames!

PURA
Los dos vinieron por mí
y asaltaron esta cárcel;
éste es el hombre que quiero, (Por Jesús)
éste el infeliz amante (por Nicomedes)
desahuciado.

JESUS
General,
déjeme usted que me case.
La saco de aquí y le quito
muchos cuidados.

GENERAL
¡Qué diantre!
Tienes razón. En cuanto a éste...

CASATA
Que se vaya. No es bastante
castigo perder por siempre
lo que ama más, llegar tarde,
saber que sus esperanzas
son sueños irrealizables;
pues todo lo que pretenda
lo ha de pretender en balde.

GENERAL
¡Como quieras, vida mía!
Ea, los unos a la calle,
y los otros a la iglesia.
¡Paso redoblado!... ¡marchen! (Cae el telón)



FIN DE LA ZARZUELA


Información obtenida en:
https://archive.org/details/larevistazarzuel1566caba

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