domingo, 17 de mayo de 2015

Frasquito (Libreto)



FRASQUITO



Zarzuela en un acto.

Arreglada para el Teatro Español por D. Ricardo de la Vega.

Música de Manuel Fernández Caballero.

Representada por primera vez en Madrid en el Teatro de la Zarzuela en Abril de 1859.


REPARTO (Estreno)

Frasquito - Sr. Galván.

Paulina - Srta. Zamacois.

Doña Joaquina - Sra. Soriano.

Don Esteban - Sr. Calvet.

Clotilde - Srta. Fernández.

Un Escribano - Sr. Arderius.

Coro general.

La escena pasa en Madrid, en casa de doña Joaquina.


ACTO UNICO

El teatro representa una sala elegante. —Puerta en el fondo, y varias laterales: la primera de la izquierda del espectador, conduce a otra sala en que se da el baile: las de la derecha inducen a las habitaciones interiores, y una de ellas al cuarto de Frasquito: una chimenea encendida, con un reloj y dos candelabros: dos divanes, uno a cada lado de ella: sobre uno hay un abrigo de señora, un sombrero de hombre y un cepillo. —Un arca para encerrar leña.


ESCENA PRIMERA

Dona Joaquina y Paulina, arreglando la chimenea.

(Canto)

JOAQUINA
Paulina!

PAULINA
Señora!

JOAQUINA
Yo voy a salir;
pon fuego en mi cuarto,
y espérame allí:
durante mi ausencia,
a nadie has de abrir.

PAULINA
Descuide, señora,
que yo lo haré así

JOAQUINA
(Oh noche venturosa!
noche feliz;
ya mi amado Frasquito
se casa al fin,
con la joven más bella
y más gentil,
de las que se pasean
hoy por Madrid.

PAULINA
(Oh noche venturosa!
noche feliz;
hoy quedamos solitos
los dos aquí:
pues cuando mi señora
se marcha así,
es que nada ha llegado
a descubrir)

PAULINA
Ya sin escrúpulo
puede partir,
que yo sus órdenes
sabré cumplir.

JOAQUINA
Vóime tranquila
fiando en ti,
y en que mis órdenes
sabrás cumplir.

(Lo mismo que una niña
llora y se aflige
cada vez más,
la noche de su boda
al despedirse
de sus papás,
así mi hijo Frasquito
estoy segura
que llorará,
pues él nunca ha tratado
con más mujeres
que su mamá)

PAULINA
(Cuando con él me case,
que su palabra
me ha dado ya,
y me lleve del brazo
por esas calles
a pasear,
los que con él me vean
todos de envidia
se comerán,
al ver que soy esposa
de un señorito
tan principal)

(Hablado)

JOAQUINA
Muy bien! Paulina, muy bien: ya sé que eres juiciosa, y que harás todo lo que te he mandado.

PAULINA
Yo hago siempre todo lo que puedo por tener a Vd. contenta.

JOAQUINA
Lo sé, hija mía, lo sé; y estoy tan agradecida a tus servicios, que no me olvidaré de ti; además yo me encargo de tu porvenir, y te buscaré una buena proporción para casarte.

PAULINA
(Con viveza) No, señora; si yo no tengo prisa por casarme.

JOAQUINA
Cómo?

PAULINA
Estoy tan bien a su lado de Vd., que sentiría dejarla; y tengo un miedo a los hombres...

JOAQUINA
(Oh! qué excelente muchacha ! Es un modelo de candor y de inocencia!) Ah! dime, tú sabes quién es un militar que veo todos los días parado ahí enfrente, y que ayer mismo encontré en la escalera?

PAULINA
(Turbada) Yo, señora... no sé... (Dios mío!) (Con viveza) Qué abrigo va Vd. a llevar, señora?

JOAQUINA
Ese que está sobre el diván. (Se lo trae) Ah! Ahora que me acuerdo: no te olvides de poner las cortinas en la puerta de mi cuarto así que yo me vaya; entra un frio por las rendijas...

PAULINA
Está bien, señora.

JOAQUINA
Ahora ve a ver si mi hijo está ya vestido.

PAULINA
Yo, señora! Entrar en el cuarto de un joven!

JOAQUINA
Tienes razón. (Esta muchacha es tan recatada! Qué pecas hay que se le parezcan! (Llamando en el cuarto de su hijo) Frasquito! Estás ya listo?

FRASQUITO
(Dentro) Allá voy, mamá.

JOAQUINA
Vamos, despáchate; que es tarde.


ESCENA II

Dichos y Frasquito.

FRASQUITO
Ya estoy aquí.

JOAQUINA
Deja que yo te examine. (Le mira de arriba abajo) Paulina, qué te parece mi hijo? Está bien vestido?

PAULINA
Yo, señora, no entiendo...

JOAQUINA
Pero por qué te has puesto corbata azul? Con traje negro, corbata negra.

FRASQUITO
Es esta más bonita.

JOAQUINA
Qué disparate! Paulina, trae una corbata negra de la cómoda del señorito.

PAULINA
Al instante, señora. (Entra en el cuarto de Frasquito)

JOAQUINA
Quiero que vayas en toda regla; no ves que en casa de tu futura estarán todos muy elegantes? Y luego hay baile y concierto... Ah! Te acuerdas bien de la canción que tienes que cantar? Aquella de... (Mamá mía vámonos al baño, mamá mía vámonos al mar)

FRASQUITO
Sí, pero hable Vd. más bajo, mamá.

JOAQUINA
Porqué?

FRASQUITO
Porque no hay necesidad de que se enteren los criados.

JOAQUINA
Pero si al fin tienen que saberlo.

FRASQUITO
Sí, pero después que esté todo hecho.

JOAQUINA
Siempre andas con misterios! (Sale Paulina con la corbata)

PAULINA
Aquí tiene Vd. la corbata, señorito.

FRASQUITO
Gracias, Paulinita.

JOAQUINA
Pónsela tú, que sabes hacer bien el lazo.

PAULINA
Voy, señora.

JOAQUINA
Este hijo es tan para poco!

PAULINA
(Bajo a Frasquito y apretándole el lazo) Va Vd. a salir?

FRASQUITO
Ay!

JOAQUINA
Qué es eso?

FRASQUITO
Ay qué bien ha salido el lazo.

JOAQUINA
Ah, ya me olvidaba! Dónde está el ramo que has de entregar a Clotilde?

PAULINA
(Un ramo!)

FRASQUITO
Hum! Hum! Hum! (Tosiendo)

JOAQUINA
No lo ha traído aquí el jardinero?

PAULINA
Yo no he visto nada, señora.

JOAQUINA
Vaya! Lo habrá llevado allá: con que dame el brazo, y vámonos.

FRASQUITO
Sí, mamá.

JOAQUINA
Ay, que se me han olvidado las pulseras! Voy a ponérmelas: cepilla tú mientras el sombrero de mi hijo.

PAULINA
Voy, señora. (Toma el sombrero y el cepillo, y así que doña Joaquina entra en su cuarto y ella se dirige furiosa a Frasquito) No saldrá Vd. de aquí.

FRASQUITO
(Asustado) Eh?

PAULINA
Quién es esa Clotilde a quien va Vd. a regalar un ramo?

FRASQUITO
Yo no sé... Ah! sí, es la hija de una amiga de mamá, que me pidió la regalase un ramo por ser mañana sus días.

PAULINA
(Cepillando el sombrero al revés) Podrá ser, pero Vd. no saldrá porque yo no quiero; estamos?

FRASQUITO
Pero Paulinita!!

PAULINA
Digo que no, que no, y que no. (Cambiando de tono al ver entrar a doña Joaquina) Aquí tiene Vd. el sombrero, señorito.

FRASQUITO
Gracias, Paulinita. (Se lo pone todo despeinado)

JOAQUINA
Estás ya listo? Pues andando.

FRASQUITO
(Titubeando) Sí, mamita... sí... vamos cuando quieras... a... (Paulina le pellizca, y él da un grito) Ay!!

JOAQUINA
Qué te pasa?

FRASQUITO
Ay! ay! ay! ay! Que me ha dado un dolor de muelas muy grande!

JOAQUINA
Esto nos faltaba!

FRASQUITO
Ay! ay! Qué dolor!

JOAQUINA
Y precisamente a la hora crítica...

FRASQUITO
(Más fuerte) Ay! ay! ay!

JOAQUINA
Y lo más raro es que hace ya tiempo que no te daba!

PAULINA
Pobre señorito! Quiere Vd. enjuagarse?

FRASQUITO
(A Paulina, aparte) Quítate de ahí.

JOAQUINA
Válgame Dios! Pero qué tiene tu sombrero? (Quitándoselo)

FRASQUITO
Ay! Es que mi sombrero también padece como yo.

JOAQUINA
Jesús! Jesús! (Lo pone sobre el diván) Vamos, se te va pasando?

FRASQUITO
Un poco! Me parece que tomando el aire... (Va a salir)

JOAQUINA
Sí, sí; vamos a ver si... (Paulina le pellizca otra vez)

FRASQUITO
Ay! no, no! Que me siento peor.

JOAQUINA
Y qué haremos? Yo no me puedo detener más tiempo! Mira, yo me voy allá, porque me están aguardando; tú te quedas aquí, y cuando se te haya pasado el dolor vas a buscarme, que yo disculparé tu tardanza: estás?

FRASQUITO
Bueno; sí señora.

JOAQUINA
 Paulina, yo me voy porque me esperan; cuida mucho a mi hijo.

PAULINA
Descuide Vd., señora.

JOAQUINA
Conque hasta luego, Frasquito.

FRASQUITO
Adiós, mamá.

JOAQUINA
Llévame el abrigo hasta el coche. (Las dos se van por el fondo)


ESCENA III

Frasquito.

FRASQUITO
Vaya, que estoy divertido! Porque a ella se le antoja, tener que buscar un protesto para quedarme; y al fin y al cabo, tendré que ir sin remedio; si esta noche se firma mi contrato de boda! Acabaremos por regañar, porque no querrá que salga. He aquí las consecuencias de familiarizarse con los criados! Yo me tengo la culpa, ó por mejor decir, la tiene mi sastre; sí señor, mi sastre: porque el año pasado me hizo un chaleco tan estrecho, que al írmelo a abrochar, paf! me quedé con un botón en la mano: en seguida me fui derecho a la doncella y la dije: «Paulina, quieres pegarme este botón?» «Con mucho gusto, señorito» —y mientras lo cosía me miraba con una gracia! y me ponía una cara tan rica! Desde entonces empezaron nuestros amores! Pero de algún tiempo a esta parte, se ha vuelto tan exigente! Ya me ha hecho tres veces fingir dolores de muelas. Qué veo! (Mirando al reloj) Las siete y media! Y a las ocho se firma mi contrato! Qué hacer en este caso? Estoy decidido; voy a hablar a Paulina, a decirla francamente lo que hay! Yo no puedo continuar así: ella viene; pecho al agua.


ESCENA IV

Frasquito y Paulina.

FRASQUITO
Venga Vd. acá: es preciso que haya una explicación entre los dos.

PAULINA
(En tono de burla) Se siente Vd. mejor, señorito? já! já! já! já!

FRASQUITO
Paulina!

PAULINA
(Con imperio) Qué es eso?

FRASQUITO
(Con dulzura) Pero por qué eres tan exigente?

PAULINA
Es exigencia querer tenerle a Vd. a mi lado?

FRASQUITO
Mucha; y más esta noche que tengo mil cosas que hacer.

PAULINA
Qué tiene Vd. qué hacer?

FRASQUITO
Qué? (Ahora la digo la verdad) Tengo que... que...

PAULINA
Vamos, qué es ello?

FRASQUITO
Tengo que... que ir a probarme unas bolas a casa del zapatero.

PAULINA
Qué prisa corre? mañana irá Vd.

FRASQUITO
Imposible.

PAULINA
Ahora que tenemos ocasión de estar juntos! (Se sienta en el sofá al lado de la chimenea
y deja ver un pie)

FRASQUITO
(Ay qué pie tan mono!)

PAULINA
Quiere Vd. poner un leñito más en la chimenea? porque se está apagando.

FRASQUITO
Que ponga yo un...

PAULINA
Sí; hágame Vd. ese favor!

FRASQUITO
Con que yo he de... (Vaya, lo haré en cambio de haberme puesto la corbata) (Lo pone) (Dios mío! las ocho menos cuarto, y á las ocho tengo que...) Mira, en seguida vuelvo.

PAULINA
Quieto ahí.

FRASQUITO
(Asustado) Eh?

PAULINA
(Con amabilidad) Vamos, siéntese Vd. un poquito a mi lado.

FRASQUITO
Pero hija, no ves que tengo que hacer?

PAULINA
Vamos, Frasquito.

FRASQUITO
(Ay qué ojos tan cucos me pone!) (Se va acercando poco a poco hasta que se sienta
a su lado)

(Canto)

PAULINA
No es verdad que es un gozo
que llena el alma,
disfrutar de estas horas
en dulce calma?

FRASQUITO
Sí, dueño mío!
más no te acerques tanto
que no hace frío.

PAULINA
Por qué de mí te apartas?
responde, ingrato!
no has visto la dulzura
conque te trato?

FRASQUITO
(Ay si nos viera
mi cónyuge futura
de esta manera!)

PAULINA
Por qué, Frasquito,
de mí le alejas?
Por qué desoyes
mis tristes quejas?
tu indiferencia
bien clara está,
y yo de pena
voy a llorar.
Ay! ay! ay! ay!
ay! ay! ay! ay!

FRASQUITO
(Ay que sus ayes
son lastimeros!
Ay cielo santo
que hace puchero!
Pues como siga
llorando más,
también de pena
voy a llorar.
Ay! ay! ay! ay!
ay! ay! ay! ay!
Basta, Paulina,
no llores, no,
que me enterneces
el corazón;
sabes que siempre
te quise yo.

PAULINA
Dame una prueba
de tu pasión.

FRASQUITO
Cuál?

PAULINA
Un abrazo.

FRASQUITO
(Vaya por Dios)
Estás contenta?

PAULINA
Sí que lo estoy!
Mi dulce bien,
ya soy feliz!
Ay! por favor
mírame así;
tu grata voz
penetra en mí!
no ceses, no,
de repetir,
que tus caricias
y tus halagos
serán para mí,
serán para mí.

FRASQUITO
Ay! por favor
no hables así,
porque tu voz
penetra en mí;
y si tu amor
es frenesí,
yo, dulce bien,
te juro aquí,
que mis caricias
y mis halagos
serán para ti,
serán para ti.

(Hablado)

FRASQUITO
Vaya, ahora me dejarás salir: ya te he dado gusto: ya he estado contigo un rato.

PAULINA
Pero a dónde quieres ir?

FRASQUITO
Dónde? a mis ocupaciones, a mis... sabes que eres muy celosa?

PAULINA
Yo?

FRASQUITO
Sí por cierto; lo cual es una injusticia, porque más bien soy yo quien debería estarlo.

PAULINA
Tú?

FRASQUITO
Sí señora.

PAULINA
Y de quién?

FRASQUITO
(Calla, pues es verdad! de quién le diré? Ah! sí) Tengo celos de un militar que pasea esta calle con bastante frecuencia.

PAULINA
Qué disparate! (Si habrá sabido algo) Ay! Dios mío!

FRASQUITO
Qué es eso?

PAULINA
Que la señora me encargó pusiera las cortinas en la puerta de su cuarto, y si vuelve y no las ve puestas...

FRASQUITO
Tiempo hay.

PAULINA
Si tú quisieras ayudarme!

FRASQUITO
Yo?

PAULINA
Sí, porque yo no puedo subirme en la escalera; cuando estoy en alto me dan unos mareos...

FRASQUITO
Y tú quieres que yo..?

PAULINA
Sí: mientras yo coso unas anillas que faltan, tú colocarás la varilla.

FRASQUITO
Pero si...

PAULINA
Anda, pichoncito.

FRASQUITO
(Vaya, lo haré en cambio de haberme puesto la corbata)

PAULINA
Vamos.

FRASQUITO
Ya voy, mujer, ya voy.

PAULINA
Despáchate, que en seguida vuelvo.


ESCENA V

Frasquito, un Criado, y luego D. Esteban.

FRASQUITO
(Llamando) Juan! la escalera! (El Criado se la trae) Yo vestido de frac, y subido en una escalera poniendo cortinas! (Se sube y coloca la varilla) Yo el amo de casa, y siendo criado de mi criada.

ESTEBAN
(Dentro) Dónde está este muchacho?

FRASQUITO
Dios mío! Mi suegro!

ESTEBAN
(Saliendo) Frasquito?

FRASQUITO
Ay! ay! ay! ay!

ESTEBAN
Hombre! Qué haces ahí subido en la escalera?

FRASQUITO
Ay! si no sé dónde ponerme!

ESTEBAN
Te sigue el dolor de muelas?

FRASQUITO
Sí señor!

ESTEBAN
Pues el modo de encontrar alivio es bien raro! Vaya qué diablura! En la noche de tu boda!

FRASQUITO
Papá suegro, hable Vd. un poquito más bajo.

ESTEBAN
Por qué?

FRASQUITO
Porque me pongo peor oyendo hablar fuerte.

ESTEBAN
Por qué no haces que te saquen esa muela?

FRASQUITO
Ay no! que no tendría valor!

ESTEBAN
En ese caso podías hacer lo que hizo un amigo mío, que se dejó magnetizar para que le sacaran dos muelas.

FRASQUITO
Usted también cree en el magnetismo?

ESTEBAN
Pues no he de creer? yo he visto cosas maravillosas!

FRASQUITO
(Mirando a todas partes) Sí eh? ( El Criado vuelve a salir y se lleva la escalera)

ESTEBAN
Sí. Yo he visto magnetizar a una joven, muy guapa por cierto, que confesó que sostenía relaciones amorosas con cinco a la vez, por supuesto dormida. El padre de la muchacha que estaba presente, y que oyó esto, quiso en el acto magnetizar a su mujer, que también presenció la escena, pero ella no consintió por más que se lo rogaron; yo no sé por qué.

FRASQUITO
Pues yo sí. Conque vamos, que ya me siento mejor.

ESTEBAN
Dónde?

FRASQUITO
Toma! a su casa de Vd. a firmar mi contrato.

ESTEBAN
Ay! si ya se me olvidaba decirte! Válgame Dios qué cabeza! La ceremonia se va a verificar aquí.

FRASQUITO
Cómo aquí?

ESTEBAN
Sí: ya no pueden tardar!

FRASQUITO
Quién?

ESTEBAN
Toma, tu novia, tu madre, el escribano, los convidados, todo el mundo.

FRASQUITO
Y dice Vd. que van a venir?

ESTEBAN
Ahora mismo.

FRASQUITO
(Dios mío)

ESTEBAN
Ya he dicho a tus criados que pongan todo lo necesario en esa sala, que es donde se cantará y se bailará.

FRASQUITO
(Buena la hemos hecho! así que la otra lo vea!)

ESTEBAN
Como tú no puedes salir de casa, tu madre ha tenido la feliz ocurrencia de que sea aquí.

FRASQUITO
Oh! mi madre tiene unas ocurrencias peregrinas!

ESTEBAN
Yo lo creo! es muy aguda.

FRASQUITO
Mucho! (Como punta de colchón)

ESTEBAN
Calla! ya creo que están aquí.

FRASQUITO
(Y Paulina que va a venir con las cortinas!)

ESTEBAN
Sí, ellos son.

FRASQUITO
(Dios nos saque con bien)


ESCENA VI

Dichos, Dona Joaquina, Clotilde, y convidados de ambos sexos.


CORO

CORO
Buenas noches, buenas noches,
ya nos tiene usted aquí;
que a la boda de un amigo
deben todos asistir.

FRASQUITO
Muchas gracias, muchas gracias;
siento mucho que por mí,
se haya dado a estas señoras
la molestia de venir.

CORO
Oh qué fino, qué galante!
qué pareja tan gentil!
ella hermosa como Venus,
él galán como Amadís.
Deseo con el alma
que sea usted feliz,
pues tiene ante sus ojos
tan grato porvenir;
y mil enhorabuenas
reciba usted de mí,
pues veo, amigo mío,
su gusto en elegir.

CLOTILDE y FRASQUITO
Y ustedes, mis amigos,
reciban gracias mil,
por ese interés grande
que muestran hacia mí.

CORO
No hay a tanta finura
más que pedir:
saludemos corteses
así, así. (Hacen cortesías)

CLOTILDE
Correspondo al saludo
así así. (Idem)

FRASQUITO
(Ya me tiene esta gente
fuera de mí)

(Hablado)

JOAQUINA
Ya ves, Frasquito, si debes estar agradecido a estos señores que se dignan venir a tu casa.

FRASQUITO
Oh! ciertamente, yo tengo a mucho honor... pero pasemos a la sala.

JOAQUINA
(A su hijo) Hombre, dile algo a tu novia!

FRASQUITO
Es verdad! Bella Clotilde! si Vd. pudiera comprender lo que pasa por mí en este momento! (Y es verdad) porque ese rostro delicioso, y ese talle..! Pero pasemos a la sala; no les parece a Vds.?

ESTEBAN
Sí: mejor es; allí esperaremos al escribano.

TODOS
Sí, vamos, vamos.

FRASQUITO
Entren Vds., señores, sin cumplimientos.

(Entran todos en la sala)


ESCENA VII

Frasquito, y luego Paulina.

FRASQUITO
Ay San Francisco de Asís! la que se va a armar en cuanto Paulina vea todo esto ! Y el escribano que va a venir de un momento a otro! todo se conjura contra mí! qué hacer, Dios mío! qué hacer! Ay! ya está aquí!

(Paulina sale con las cortinas)

PAULINA
Ya están aquí las cortinas: qué es eso? por qué se han llevado la escalera?

FRASQUITO
(Oh qué idea me ocurre!) Mira, déjalas ahí, que ya he mandado a Juan que las ponga, porque nosotros, ya que estamos libres, hemos de. aprovechar la noche.

PAULINA
Cómo?

FRASQUITO
He pensado que nos vayamos al teatro.

PAULINA
Sí, sí: me parece bien; pero y si vuelve la señora?

FRASQUITO
Mi madre no volverá esta noche hasta muy tarde.

PAULINA
Ay, pues entonces vámonos.

FRASQUITO
Poco a poco; juntos, es imposible.

PAULINA
Por qué?

FRASQUITO
Hija, porque el mundo es muy malicioso; y aunque no dirían más que la verdad... sin embargo..!

PAULINA
Entonces, allí nos encontraremos?

FRASQUITO
Sí: pero hemos de ir a un sitio oculto.

PAULINA
Y a qué teatro?

FRASQUITO
A cualquiera, al de la Zarzuela; nos sentaremos en galería baja, donde nadie nos vea.

PAULINA
Corriente.

FRASQUITO
(La da dinero) Toma y espérame allí, que no tardaré; voy a quitarme el frac y a ponerme
una levita y la capa. Conque anda, hija mía, anda que es tarde.

PAULINA
Voy en seguida, pero no tardes, eh?

FRASQUITO
No lo creas, no, espérame allí... (Hasta el día del juicio)

PAULINA
Adiós. (Vase)


ESCENA VIII

Frasquito, y en seguida D. Esteban.

FRASQUITO
Se fue! Se fue! Me deja libre! Oh felicidad! Oh placer! Laran lan, laran lan, laran lan! (Dando saltos de alegría se sube en el sofá cuando aparece D, Esteban)

ESTEBAN
Pero hombre, qué haces ahí?

FRASQUITO
Ay! me ha vuelto el dolor y no sé dónde ponerme!

ESTEBAN
Pero qué diablo de medicina es esa! subirse sobre los muebles! Antes en una escalera! Ahora en un sofá! Vamos, perdóname que te diga que tu conducta es muy rara; en la noche de tu boda andar saltando por todas partes sin hacer caso de la que va a ser tu mujer!

FRASQUITO
Es verdad, pero...

ESTEBAN
Todos notan tu falta en el salón y les choca, como es muy natural; y mi hija dice que eres demasiado tímido; y mira que a ella no la gustan los hombres tímidos!

FRASQUITO
Pierda Vd. cuidado, yo me enmendaré.

ESTEBAN
Ella viene: a ver cómo te portas; pero por el amor de Dios, no vuelvas a subirte sobre los muebles.

FRASQUITO
Bien, bien.


ESCENA IX

Dichos, Clotilde y luego Paulina.

CLOTILDE
Papá, una señora me ha rogado que vaya Vd. al salón.

ESTEBAN
Voy en seguida. (A Frasquito) Lo dicho, dicho. (Se va)

FRASQUITO
(Hola hola! conque dice que soy tímido? pues ahora verá) (Besa la mano a Clotilde)

CLOTILDE
(Asustada) Dios mío!

FRASQUITO
Bella Clotilde! Se dignará Vd. ser mi pareja para lo primero que se baile?

CLOTILDE
Con mucho gusto. (Qué manera de sacarme a bailar!)

FRASQUITO
(Dice que soy tímido?) (La da otro beso)

CLOTILDE
Pero qué es eso? Qué hace Vd.?

FRASQUITO
Sea lo que sea; un vals, una polka, un rigodón!

CLOTILDE
Sí, sí, pero basta, basta.

FRASQUITO
Perdone Vd. si soy corto de genio.

CLOTILDE
No, no hay de qué.

FRASQUITO
Conque bailaremos, eh?

CLOTILDE
Según eso, han cesado ya los dolores?

FRASQUITO
No enteramente; me queda uno, y es el de no poder pintar a Vd. lo que ahora siento, el fuego abrasador que me devora, y el deseo que tengo de que llegue el feliz instante de unirnos, para no separarnos jamás. (Paulina aparece por el fondo y se detiene al oír esto. Frasquito sigue hablando sin verla)

CLOTILDE
Perdone Vd.; me llaman.

FRASQUITO
Oh celestial! Encantadora! (La besa la mano y ella se va: en seguida Paulina se presenta delante de él)

PAULINA
Muy bien, amiguito.

FRASQUITO
(Cristo, soy perdido!)

PAULINA
Siga Vd.

FRASQUITO
Qué haces aquí? Por qué no estás esperándome en el teatro?

PAULINA
Sí, eh?

FRASQUITO
Has venido a espiarme?

PAULINA
He venido, porque todo lo sé, a pedirle a Vd. cuenta de sus promesas, de sus juramentos, y ahora mismo van a saber todos quién es Vd.

FRASQUITO
Paulina!

PAULINA
Voy a armar un escándalo! (Se dirige hacia el salón)

FRASQUITO
Desgraciada! No le muevas ó vive Dios..!

(Amenazándola)

PAULINA
Ay! Socorro, socorro! (Se desmaya en sus brazos)

FRASQUITO
Buena la hemos hecho! Un accidente! Dios mío: si me ven aquí con ella!

JOAQUINA
(Dentro) Paulina! Paulina!

FRASQUITO
Anda! ahora la llaman! Van a venir! (La toma en sus brazos y se pasea con ella) Qué hacer en tan crítica situación ? Yo no puedo firmar así mi contrato! Dónde pongo a esta mujer, Señor!


ESCENA X

Dichos. —El Escribano, luego Doña Joaquina; después D. Esteban.

ESCRIBANO
Aquí está ya el escribano. Cielos!

FRASQUITO
Si hablas una palabra, te estrangulo. (Entra con ella en su cuarto)

ESCRIBANO
(Horrorizado) Ay! me estrangula! Pero señor; qué significa esto? Una mujer desmayada! Y él se ha entrado con ella en ese cuarto!

JOAQUINA
(Saliendo) Paulina! Ahí El señor escribano!

ESCRIBANO
Ay señora mía; si Vd. supiera...

JOAQUINA
Ya comprendo: lo que ha corrido Vd. por llegar a la hora señalada; no es esto?

ESCRIBANO
Ay señora!

JOAQUINA
Pero está Vd. fatigado; descanse Vd. un poco.

ESCRIBANO
Señora, lo único que puedo decir a Vd. como Escribano que soy, es que doy fe de no haber visto nada, de no haber oído nada.

JOAQUINA
No comprendo...

ESCRIBANO
Doy fe, señora.

JOAQUINA
Pero qué quiere Vd. decir?

ESCRIBANO
Doy fe, señora. (Entra corriendo en el salón)

JOAQUINA
Qué demonios tiene este hombre? Por qué va tan azorado?

ESTEBAN
(Saliendo) Frasquito! Frasquito! Doña Joaquina: ha visto Vd. a su hijo?

JOAQUINA
Qué no está en el salón?

ESTEBAN
No; le ando buscando para que cante su canción.

JOAQUINA
Pues entonces yo no sé...

ESTEBAN
Ahora que me acuerdo! El debe de estar encima de algún mueble.

JOAQUINA
Cómo!


ESCENA XI

D. Esteban, Dona Joaquina y Frasquito que sale espantado, trayendo un cogedor de carbón en la mano. En seguida, Clotilde.

FRASQUITO
(En su delirio, tomó este cogedor de carbón para echarlo en el brasero y asfixiarse, y yo me he apoderado de él)

ESTEBAN
Ah! no! Aquí le tenemos.

FRASQUITO
(Mi suegro!) (Oculta el cogedor detrás de sí)

JOAQUINA
De dónde vienes?

FRASQUITO
De ninguna parte; me estoy paseando.

ESTEBAN
Vamos, hombre; que te esperan para que cantes.

FRASQUITO
Yo?

ESTEBAN
Sí: mi hija te acompañará al piano.

FRASQUITO
Pero...

JOAQUINA
No te hagas de rogar.

CLOTILDE
(Saliendo) Frasquito: que le aguardan a Vd. para oírle la canción.

FRASQUITO
Es que... (Yo no puedo cantar con un cogedor de carbón en la mano)

CLOTILDE
Vamos, sea Vd. amable.

FRASQUITO
Oh! sí, sí: al momento; con mucho gusto. Tome Vd. eso. (Le pone a D. Esteban el cogedor en las manos, sin verlo doña Joaquina ni Clotilde) Vamos cuando Vd. guste. (A Clotilde, entrando con ella en el salón)

ESTEBAN
(Admirado) Qué diablos es esto? Carbón!!

JOAQUINA
(Viéndolo) Eh? Qué es eso?

ESTEBAN
Yo no sé.

JOAQUINA
De dónde ha tomado Vd. ese cogedor?

ESTEBAN
Yo no sé.

JOAQUINA
Tiene Vd. frío?

ESTEBAN
Yo no.

JOAQUINA
Entonces no lo entiendo.

ESTEBAN
Ni yo.

JOAQUINA
(Vamos, este hombre es tonto) Paulina! (Llamando) Dónde estará esta muchacha? (Entra por la puerta que comunica a las habitaciones interiores)

ESTEBAN
Pero señor; para qué me dará mi yerno esto? Caramba: me estoy manchando los guantes.


ESCENA XII

D. Esteban. — Escribano, luego Frasquito y Dona Joaquina.

ESCRIBANO
D. Esteban, le llaman a Vd. ahí dentro.

ESTEBAN
Voy. Tome Vd. esto. (Le da el cogedor y se va)

ESCRIBANO
Eh? Pues me gusta! Me ha tomado por su criado? yo! un escribano! Diantre! me estoy poniendo perdido! Dónde lo pondré? (Recorre todo el teatro sin ver a Frasquito que sale muy de prisa)

FRASQUITO
He cantado la primera copla, y he dicho que no me acordaba de las demás. Yo cantar, mientras esa desgraciada...) (El Escribano abre la puerta del cuarto de Frasquito y grita)

ESCRIBANO
Cielos! La joven de hace poco!

FRASQUITO
(Viéndolo) Si hablas una palabra, te estrangulo. (Se entra en su cuarto y cierra)

ESCRIBANO
Ay ! Y van dos! Dios mío; treinta años hace que soy escribano, y nunca me ha sucedido esto. Pero este hombre que me llama a su casa para ejercer mi profesión, y en lugar de obsequiarme y de tratarme como es debido, me amenaza con estrangularme! Y esa mujer que estaba en sus brazos cuando yo entré, quién será? Yo no sé qué hacer; si cuente el caso, ese demonio llevará a cabo su intento! Más vale no decir nada, y seguir como si tal cosa hubiera pasado. Quién me manda a mi meterme en asuntos de nadie?

JOAQUINA
(Saliendo) Pero esta chica, dónde estará metida?

ESCRIBANO
Señora!

JOAQUINA
Qué hace Vd. aquí?

ESCRIBANO
Repito a Yd. que doy fe de no haber visto nada.

JOAQUINA
Otra?

ESCRIBANO
De no haber sabido nada.

JOAQUINA
Déjeme Vd. en paz. (Entra en el salón)

ESCRIBANO
Y si algo hubiera visto, lo diría, porque a fuer de escribano, soy incapaz de engañar a nadie. Cáspita! El otro vuelve!

(Entra en el salón)


ESCENA XIII

Frasquito, luego Clotilde, y D. Esteban.

FRASQUITO
Ay! Respiro! Ahora se siente mejor, gracias a la ocurrencia que he tenido de hacerla creer que mi casamiento se ha roto; por fin, ya está más tranquila y me ha ofrecido acostarse así que se le caliente la cama. Juan! (Llamando). Pronto, un calentador. (Juan se va y vuelve trayéndolo) La pobre está tiritando de frio! Ya se ve, yo me olvidé de cerrar la ventana; pero, en fin, ella se acostará y yo podré firmar mi contrato, que después ya nos veremos. No hay nadie: pongamos fuego aquí, y vamos a llevárselo. Pone fuego de la chimenea en el calentador. Clotilde sale y él lo esconde detrás de sí) Diantre!

CLOTILDE
Vamos, Frasquito, que le estoy a Vd. esperando.

FRASQUITO
Para qué hija mía? Para qué?

CLOTILDE
Para bailar.

FRASQUITO
(Demonio!)

CLOTILDE
No me ha invitado Vd. hace poco?

FRASQUITO
Sí, para la segunda polka.

CLOTILDE
No, para la primera,

FRASQUITO
Para la primera, eh? Tanto mejor. (Ay!)

CLOTILDE
Qué es eso?

FRASQUITO
Nada, nada. (Que me estoy quemando vivo)

ESTEBAN
(Saliendo) Pero hombre, qué haces aquí?

FRASQUITO
Nada; voy a bailar con Clotildita.

ESTEBAN
Pues anda que están tocando.

FRASQUITO
Sí señor, sí; en seguida. (Frasquito tiene el calentador en la mano izquierda siempre detrás de sí, y con la derecha coge a Clotilde, y empieza a bailar) Ve Vd. como bailo?

ESTEBAN
Vamos de prisa. (Atraviesa la escena bailando, y al pasar por delante de D. Esteban le pone el calentador en las manos y entra bailando en el salón)

FRASQUITO
Tome Vd. eso.


ESCENA XIV

D. Esteban, Dona Joaquina, y luego Paulina.

ESTEBAN
Eh? Pero señor! Mi yerno me ha convertido en almacén!

JOAQUINA
(Saliendo) Pero qué tiene el Escribano que está tan asustado? (Viendo a D. Esteban) Jesús! Qué es eso?

ESTEBAN
Yo no sé.

JOAQUINA
Usted se ha propuesto registrar mi casa! antes un cogedor, ahora un calentador!

ESTEBAN
Vaya, vaya, esto ya es demasiado! Yo voy a decirle que me esplique... Frasquito! Frasquito! (Entra en el salón con el calentador)

JOAQUINA
Dónde va? A este hombre le falta un sentido. (Paulina saliendo del cuarto de Frasquito sin ser vista de Doña Joaquina)

PAULINA
(Frasquito no vuelve! Ay! mi señora!)

JOAQUINA
Gracias a Dios! Hace una hora que te estoy llamando.

PAULINA
No he oído, señora!

JOAQUINA
No has oído! No has oído! Dónde has estado metida?

PAULINA
Yo he estado...

JOAQUINA
Faltar de aquí a la hora crítica! A la hora de firmar el contrato!

PAULINA
Qué contrato?

JOAQUINA
Toma! El de mi hijo, pareces tonta!

PAULINA
Ya, ya. (Ah infame; me ha engañado!)

JOAQUINA
Escucha. Quiero dar una sorpresa a toda la reunión; cuando yo tire de la campanilla, te presentarás en la sala llevando una bandeja que encontrarás en mi cuarto sobre mi cama, que es un magnífico regalo que hace mi hijo a su novia, estás?

PAULINA
Sí, señora.

JOAQUINA
Pero que no sea hasta que yo llame.

PAULINA
Está bien.

JOAQUINA
Anda y haz que sirvan el refresco.

PAULINA
Voy allá. (Ah pícaro! ya te daré yo el regalo)


ESCENA XV

Doña Joaquina, Frasquito, y luego D. Esteban.

FRASQUITO
(Figura que habla con Clotilde) Gracias, amable Clotilde! baila Vd. admirablemente. (Ay! mi mamá!)

JOAQUINA
Muy bien, Frasquito; haces los honores a las mil maravillas.

FRASQUITO
Sí, sí.

JOAQUINA
Mira, ahora debes sacar a bailar a Pepita; aquella joven morena íntima amiga de tu
novia, no sabes quién digo?

FRASQUITO
Sí, sí.

JOAQUINA
Aquella que cuando se ríe entorna los ojos con una gracia!

FRASQUITO
Ya va! (Maldita la que me hace)

JOAQUINA
Pues anda, anda cuanto antes.

FRASQUITO
Voy, voy. (Hace que se va, y cuando su madre se ha marchado, se vuelve) Ahora voy yo a bailar con la de ojos entornados, porque a mi madre se le antoje. Dónde estará el calentador? Yo no me acuerdo dónde lo he puesto.


ESCENA XVI

Frasquito, y D. Esteban que sale con el calentador.


DUO

ESTEBAN
Será cierto, Dios eterno,
lo que acabo de saber!
en el cuarto de mi yerno
hay oculta una mujer!

FRASQUITO
D. Esteban!

ESTEBAN
Señor mío!

FRASQUITO
Yo presumo, con razón,
que se siente poco frió
en aquesta habitación.

(Le va a quitar el calentador)

ESTEBAN
Calle Vd. y escuche atento
lo que tengo que contar.

FRASQUITO
(Soy perdido!)

ESTEBAN
Tome asiento
y obedezca sin chistar.
Sepa usted que mi niña es modelo
de inocencia, dulzura y candor;
que es mi gloria, mi vida, mi cielo.

FRASQUITO
Sí señor, sí señor, sí señor.

ESTEBAN
A esa tierna paloma sin hiel,
que ya siente en su pecho el amor,
he sabido que usted la es infiel.

FRASQUITO
No señor, no señor, no señor.

ESTEBAN
Pero antes que la boda
se llegue a efectuar,
sabré yo por mí mismo,
si han dicho la verdad.

FRASQUITO
Querido papá-suegro,
me quieren calumniar.
(Ay Dios, si al fin y al cabo,
lo sabe mi mamá!)

ESTEBAN
Basta de plática.

FRASQUITO
Dónde va usted?

ESTEBAN
Voy a ese cuarto.

FRASQUITO
No puede ser.

ESTEBAN
Pues tú te niegas,
prueba que en él
hay escondida
una mujer.
Hombre sin fe,
vil seductor
déjame entrar,
sin dilación;
huye de aquí,
oh vive Dios
que te haré ver
lo que soy yo.

FRASQUITO
(Ay si la ve,
cielos, qué horror!
Qué va a pensar
este señor?)
Inútil es
su decisión;
no entrará usted
estando yo.

(Los dos luchan hasta que D. Esteban logra entrar en el cuarto de Frasquito. Este, que se ha quedado con el calentador en la mano, lo arroja en la chimenea, y él se deja caer en un sofá)


ESCENA XVII

Frasquito y luego Paulina.

FRASQUITO
Muerto soy! La va a encontrar, va a armar un escándalo! Ay! qué será de mí! (Viendo venir a Paulina por el fondo) Dios mío ! Eres tú? Y no estás allí? Me he salvado! dame un abrazo. No, no; eso no estaría bien.

PAULINA
Vamos: cuándo se firma el contrato?

FRASQUITO
El contrato? No, por cierto; está ya roto.

PAULINA
Entonces, por qué se da un baile?

FRASQUITO
Un baile? Pues ahí está: a causa de haberse roto; porque ahora hay la costumbre de dar un baile cuando se desbarata una boda.

PAULINA
Con que me cree Vd. tan tonta? No señor; sepa Vd. que dentro de un cuarto de hora he recibido la orden de presentar en la sala el regalo que Vd. hace a su novia.

FRASQUITO
(Cáspita!)

PAULINA
Y además, no extrañará Vd. que presente esto. (Le enseña un medallón)

FRASQUITO
(Cielos! mi retrato!) Mira, Paulina, te le compro.

PAULINA
No señor.

FRASQUITO
Te daré por él lo que quieras.

PAULINA
No señor; yo se le enseñaré a todos, y les diré cómo se encuentra en mi poder.

FRASQUITO
(Pantera!)

PAULINA
Sabrán quién es Vd.

FRASQUITO
Paulina! Mira, te compraré un miriñaque.

PAULINA
No, señor.

FRASQUITO
De ballenas, de estera, como más te guste.

PAULINA
No, señor: ahora voy a esperar que llamen, para dar el golpe.

FRASQUITO
Paulina!

PAULINA
Déjeme Vd. (Se va, y de cuando en cuando se asoma, oyendo)


ESCENA XVIII

Frasquito, y en seguida D. Esteban.

FRASQUITO
Me está bien empleado todo lo que me sucede! A qué venía darle mi retrato teniéndome a mí! (D. Esteban sale del cuarto de Frasquito, con un sombrero de señora en la mano)

ESTEBAN
Señor yerno!

FRASQUITO
(Bueno! Ahora este otro!)

ESTEBAN
Me quiere Vd. explicar qué significa este sombrero?

FRASQUITO
Perdone Vd., hoy día se llama capota.

ESTEBAN
Lo mismo da; yo quiero que Vd. me diga...

FRASQUITO
Dónde se ha comprado, no es esto?

ESTEBAN
No, señor; que de quién es.

FRASQUITO
Que de quién es? (Qué le diré!) Es el de...

ESTEBAN
El de la doncella, no es verdad?

FRASQUITO
No crea Vd...

ESTEBAN
Se lo he visto el otro día puesto; por cierto que me chocó verla tan elegante.

FRASQUITO
Yo no sé si...

ESTEBAN
Acabemos de una vez; ella ha estado en su cuarto de Vd.

FRASQUITO
Y qué?

ESTEBAN
Cómo y qué? Una mujer que entra en el cuarto de un hombre a las once de la noche!

FRASQUITO
La hora no hace nada.

ESTEBAN
Cómo que no hace nada?

FRASQUITO
No, señor; porque... (qué le diré!) Porque es sonámbula.

ESTEBAN
(Estupefacto) De veras?

FRASQUITO
Sí, señor! (Me salvé)

ESTEBAN
Es posible?

FRASQUITO
(Oh qué idea!) He aquí una ocasión para hacer un experimento magnético.

ESTEBAN
Voy a llamar para...

FRASQUITO
No, no, mejor es hacer otra cosa.

ESTEBAN
Qué?

FRASQUITO
Magnetizarla al través de las paredes.

ESTEBAN
Hombre, eso no es posible.

FRASQUITO
Sí señor, si ella tiene una predisposición grande a...

ESTEBAN
Pero tú crees que vendrá?

FRASQUITO
Al momento; y no solamente eso, sino que traerá lo que nosotros queramos.

ESTEBAN
Qué prodigio!

FRASQUITO
Vamos a hacer que traiga aquí cualquier cosa; por ejemplo, mi retrato, que es muy difícil, porque no sabe dónde está.

ESTEBAN
Mejor sería que nos trajera unos pastelitos.

FRASQUITO
Qué pastelitos! mi retrato; verá Vd. cómo al fin lo encuentra y nos lo trae.

ESTEBAN
Bueno, bueno.

PAULINA
(Infame..! Ya verás lo que te pasa!)

FRASQUITO
Pero le advierto a Vd. una cosa.

ESTEBAN
Cuál?

FRASQUITO
Así que le haya a Vd. entregado el retrato, échela Vd. de aquí.

ESTEBAN
Por qué?

FRASQUITO
Porque empezará a hablar, hablar, y la pobre se fatiga mucho.

ESTEBAN
Bien; en cuanto haya cumplido su comisión, yo la diré vete! vete!

FRASQUITO
Eso es; arre! arre!

ESTEBAN
Cómo arre?

FRASQUITO
Conque colóquese Vd. aquí, y empiece a esparcir el fluido.

ESTEBAN
Pero tú me ayudarás?

FRASQUITO
Ah, por supuesto! vaya, témplese Vd.

ESTEBAN
Ya me templo, ya. (Los dos hacen movimientos) Pero no sería mejor que nos trajera unos pastelitos?

FRASQUITO
No, hombre, no; siga Vd., siga Vd.

ESTEBAN
Ya me he templado, ya.

(Canto)

ESTEBAN
Me ocurre cierta idea,
magnífica en verdad.
Que nuestros convidados
lo puedan presenciar.

FRASQUITO
Yo creo, papá suegro,
que no hay necesidad.
(Sin duda que a este viejo
le inspira Satanás!)

ESTEBAN
Así tendrá la escena
mayor solemnidad.

FRASQUITO
(Pues eso justamente
quisiera yo evitar)

ESTEBAN
(A la puerta del salón)
Caballeros y señoras,
vengan todos por acá.

FRASQUITO
(Santo Dios! Los ha llamado!
Ya se acercan! Aquí están)


ESCENA XIX

Dichos, Joaquina, Clotilde, Escribano, Convidados.

TODOS
Qué sucede?

ESTEBAN
Chito! Chito!

TODOS
No comprendo!

ESTEBAN
Chits! Callad!
Que una escena tremebunda
va a tener aquí lugar.
Muy pronto la doncella
dormida aquí vendrá,
silencio! Que yo mismo
la quiero interrogar.

CORO
La escena tremebunda
que va a tener lugar,
es digna de mirarse
con mucha seriedad.
(Al ver los gestos que hace
este hombre singular,
no puedo contener
la risa que me da!)
(Já! Já!)
(Já! Já!)

ESTEBAN
Silencio y gravedad.

FRASQUITO
(La suerte en contra mía
se viene a conjurar,
y ya evitar no puedo
un lance tan fatal.
No sé,
no sé,
no sé como escapar)

JOAQUINA
(A Clotilde)
Al ver los gestos que hace
este hombre singular,
no puedo contener
la risa que me da!
Jesús!
Jesús!
Qué raro es tu papá.

CLOTILDE
Al ver que todos ríen,
como es muy natural,
no puedo contener
la risa que me da.
Jesús!
Jesús!
Qué raro es mi papá.


ESCENA XX

Dichos. —Paulina, que aparece fingiéndose sonámbula.

ESTEBAN
Ya está aquí! Qué maravilla!

JOAQUINA
Muchacha, traes eso?

ESTEBAN
Silencio! No ve Vd. que viene dormida!

JOAQUINA
Dormida?

FRASQUITO
(Dios me saque con bien) Sí señora! D. Esteban la ha magnetizado, y no hay que hacer caso de lo que diga.

ESTEBAN
Yo voy a interrogarla: silencio y atención! —Joven incauta; a qué vienes aquí?

PAULINA
A decir la verdad.

FRASQUITO
Ay! San Francisco!

ESTEBAN
Y qué traes contigo?

PAULINA
Un retrato.

ESTEBAN
(Y lo trae! Qué portento..!) Responde: de quién es ese retrato?

PAULINA
De un monstruo, de un seductor que me ofreció su mano, que me juró ser mi esposo...

ESTEBAN
Qué oigo! Ella debía traer tu retrato! Entonces eres tú..!

FRASQUITO
(Por Dios, Paulinita!)

ESTEBAN
Sácalo..! Sácalo..! Sácalo..!

PAULINA
Aquí está. (Sacando el retrato)

FRASQUITO
Venga..! (Va a tomarlo)

ESTEBAN
Venga! (Se adelanta y lo toma)

FRASQUITO
Muerto soy..!

ESTEBAN
Qué infamia! Qué falsedad..!

JOAQUINA
Qué retrato es ese..?

ESTEBAN
No quiero verlo..! Tome Vd., señora..! tome Vd.!

FRASQUITO
Mamá... no crea Vd. por Dios..!

JOAQUINA
Qué veo! Este es el militar que pasea tanto esta calle, y que ayer me encontré en la escalera..!

PAULINA
(Aparte) Ay! que me he equivocado de bolsillo!

ESTEBAN
Es posible ! Pobre Frasquito! y yo que te acusaba... perdóname..!

FRASQUITO
No hay de qué... (Ahora entro yo..) Hola! hola..! conque Vd. me engañaba..! (La da un pellizco)

PAULINA
Ay!

TODOS
Qué es eso!

FRASQUITO
Nada, es que la despierto...

ESTEBAN
Pero hombre, con cuidado..!

JOAQUINA
Vaya, tranquilízate, que yo haré que te cumpla la palabra y se case contigo.

PAULINA
Conmigo, señora..!

JOAQUINA
Dándote yo un dote...

PAULINA
Tanta bondad...

ESTEBAN
Eso, eso... y mi Clotilde será la madrina...

JOAQUINA
Y mi Frasquito el padrino.

PAULINA
El padrino!.. (Al público)
Yo salgo bien librada,
señores míos,
pues hallo novio y dote
y hasta padrino.
Mas la Zarzuela,
hallará aquí un padrino
que la proteja?

TODOS
Sí le hallará;
que el público es galante
y él lo será.



FIN DE LA ZARZUELA


Información obtenida en:
https://archive.org/details/frasquitozarzuel558caba

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