viernes, 15 de enero de 2016

Juegos Malabares (Libreto)

JUEGOS MALABARES


Zarzuela en un acto, dividido en cuatro cuadros, en prosa.

Original de Miguel Echegaray.

Música de Amadeo Vives.

Estrenada en el Teatro de Apolo la noche del 4 de Febrero de 1910.


REPARTO (Estreno)

Marietta - Srta. María Palou.

Julia - Srta. Consuelo Mayendía.

Flor de Oro - Srta. Espinosa.

La Vieja - Sra. Rodríguez.

Tonino - Sr. Manzano.

Guillermo - Sr. José Mesejo.

Jorge - Sr. Rufart.

El Director - Sr. Ruiz de Arana.

Músico Excéntrico 1º - Sr. Márquez.

Músico Excéntrico 2º - Sr. Valverde.

Músico Excéntrico 3º - Sr.  Llaina.

Músico Excéntrico 4º - Sr. Alonso.

Músico Excéntrico  5º - Sr. González.

Músico Excéntrico  6º - Sr. López.

Músico Excéntrico  7º - Sr. Gómez.

Un Inspector - Sr. Sánchez.

El Mandarín - Sr. Medina.

El Oficial Inglés - Sr. Gordillo.

Vendedores, chinos, bailarinas y criados del circo

Epoca moderna.

Derecha ó izquierda, las del actor.


ACTO UNICO


CUADRO PRIMERO

Campo en las afueras de una población, donde ha hecho alto un Circo ambulante. Al fondo dos carros de volatineros, cuyas puertas de entrada dan al centro de la escena, dejando entre ambos el espacio necesario para que los pescantes se confundan con los bastidores, dando paso por detrás. El de la izquierda tiene puerta figurada, pero practicable y una ventanilla, que da frente al público, recubierta con una cortinilla de color oscuro, y la cual juega a su tiempo. El carro de la derecha tiene únicamente la puerta practicable. Alrededor y por la parte del público sillas, aros, pesas de diferentes tamaños, trampolín y demás artefactos propios de los trabajos de Circo. Una lona grande que a su tiempo colocan entre ambos carromatos, arrimada al de la derecha y un rimero de platos sobre una de las sillas. Al levantarse el telón acaba de amanecer y durante el número va habiendo gradualmente más luz en escena.


ESCENA PRIMERA

Tonino y Marietta.

(Música)

TONINO
(Entra por la segunda izquierda)
Fuera la pereza,
que ya ha amanecido.
¡Ay, que hermosa noche!
¡Qué bien he dormido!
¡Sueño delicioso!
¡Sueño encantador!
¡Que se había muerto
nuestro director!

Yo le tengo al tío
terrible manía,
porque es el verdugo
de la compañía.

(Mirando hacia el carro de la derecha)

¡Allí estará dormida!
¡Allí estará mi vida!
¡Allí estará mi perla!
¡Que salga ya que quiero verla!

(Llamando)

Marietta, Marietta.
Despierta ya,
que el día empieza
ya a despuntar.
Marietta, Marietta.
Oye mi voz,
que ya es de día
y es necesario
que salga el sol.

MARIETTA
(Asomándose por la puerta del carromato de la derecha)
¡Tonino! ¡Tonino!
Ya estoy aquí.
He despertado
por verte a ti.
¡Tonino! ¡Tonino!
Ya oigo tu voz;
y aunque soy fea,
para ti quiero
ser día y sol.

TONINO
Pues si me quieres
¿qué esperas ya?

MARIETTA
Busco tus brazos
para bajar.

(Baja a escena apoyándose en los brazos de Tonino)

TONINO
Yo quiero a una niña
que baila en la cuerda.
Yo quiero a una niña
que es graciosa y bella.
Con su pie ligero
no toca el alambre.
¡No parece artista,
que parece un ángel!

MARIETTA
Yo adoro a un gatera
que vive en el Circo.
Tiene alegre cara
y los dedos listos.
Y nunca mis ojos
se hartan de mirarle,
si él hace en la pista
juegos malabares.

TONINO
Cuando ella adornada
con gasas y flores
va por las alturas,
yo siento sudores,
y bajo el alambre
sigo su carrera
mis brazos tendiendo
para recogerla.

MARIETTA
Cuando hace sus juegos
—que son maravillas—
alegre y dichosa
yo salgo a la pista,
y nos arrojamos
como dos chiquillos,
platos y botellas,
vasos y cuchillos.

TONINO
Ya mi música ha llegado.
Ya la orquesta toca el vals.
Ponte lejos, lejos, lejos,
que así luce mucho más.

(Se colocan a distancia y simulan tirarse y recoger objetos)

MARIETTA
Ahí te va mi alma.

TONINO
Ahí te va mi vida.

MARIETTA
Ahí va mi esperanza.

TONINO
Ahí va mi alegría.

LOS DOS
Cuanto nos querremos,
que hacemos los dos
juegos malabares
con el corazón.

MARIETTA
¡La música!... ¡Mi número!

TONINO
¡Qué miedo tengo!

MARIETTA
¡Ya salgo! ¡Ya saludo!
Súbeme al techo.

(Tonino simula que la sube hasta el alambre y ella comienza a figurar que anda sobre él)

TONINO
¡Arriba! ¡Más arriba!
¡Qué alto está esto!
¡Arriba!... ¡Siempre arriba!
¡¡Cincuenta metros!!
¡Si se cae, qué porrazo!
¡Ya llegó!... ¡Tiemblo!
¡Va!... ¡Parece que vuela!
¡Qué cesas veo!
¡No está como otras veces!
¡Hoy tiene miedo!
¡Vacila!

MARIETTA
¡Que me caigo!

TONINO
Ven, que te espero.

MARIETTA
Allá voy.

(Finge que se cae y se arroja a los brazos de Tonino)

TONINO
¡Se ha salvado!

(Vacilando al recibirla en sus brazos y después recobrando el equilibrio)

¡¡Que fuerza tengo!!

MARIETTA
Tú eres mi esperanza.

TONINO
Tú eres mi alegría,
etc., etc.

(Durante el número, procúrese hacer todos los movimientos que se indican en la letra, lo más aproximados a los que ejecutan los artistas que se dedican a esa clase de trabajos, acabando la música con un saludo al público)

(Hablado)

MARIETTA
¿Me quieres?

TONINO
(Con miedo) Más bajo.

MARIETTA
Más alto. ¡Si yo quiero que lo oigan todos!

TONINO
Todos... menos él.

MARIETTA
El Director.

TONINO
A ese, por desgracia, le gustas mucho.

MARIETTA
Y tú, por desgracia, le tienes miedo.

TONINO
Sí que le tengo asco, porque es muy bruto.

MARIETTA
¡Mucho!... ¡Muy bruto!

TONINO
Dilo bajo.

MARIETTA
Y tiene muchísima fuerza.

TONINO
Es un Hércules, aunque no lo parece. Delgado, pero todo fibra. Luchando, no le gana nadie. Vence hasta a los japoneses, y con él, no les sirve de nada el Jiu-Jitsu. ¡Calcula tú, si se entera de nuestros amores, lo que hace conmigo... y lo que es peor: lo que hace contigo!

MARIETTA
Vámonos.

TONINO
No podemos; hemos firmado un contrato.

MARIETTA
Pero el contrato se acaba pronto.

TONINO
Un año.

MARIETTA
Pues en cuanto se acabe, ¡a volar!

TONINO
Pero hasta entonces, cachaza, disimulo, hipocresía y a querernos mucho, mucho... pero muy bajito.

MARIETTA
¿Me quieres?

TONINO
Más bajo.

MARIETTA
Yo te adoro.

TONINO
Más bajo. (Marietta le habla al oído) ¡Ay! (Vuelve a hablarle al oído) ¡Ay, que cosquillas me estás haciendo.

MARIETTA
Al día siguiente de nuestra libertad, desaparecemos; a ver otros pueblos, otras tierras.

TONINO
A fundar otro Circo y una familia. Una verdadera familia; no como éstas de Circo, en que ni los padres, son padres; ni los hijos, hijos. Una familia muy numerosa.

MARIETTA
Niñas toda?; muchas niñas y todas rubias, para vestirlas de color de rosa —que es mi color— y todas funámbulas, para que bailen á un tiempo conmigo en el alambre.

TONINO
¡Vais a parecer esas bandadas de golondrinas que se paran en los hilos de los telégrafos en las carreteras!

MARIETTA
Y tú..

TONINO
Yo, de poste; no me queda otro papel.

MARIETTA
Tienes gracia, Tonino.

TONINO
Por eso me quieres, ¿verdad?

MARIETTA
Por eso y por todo.

DIRECTOR
(Saliendo por la segunda derecha) (1) (¿De qué hablarán estos?) (Queda acechándolos)

(l) Habla con ligero acento catalán.

TONINO
Ahora que no nos ve nadie, un abrazo muy apretado.

MARIETTA
¡Tonino!

TONINO
Ahora que no nos ve la fiera. (Se abrazan con pasión)


ESCENA II

Dichos y el Director.

DIRECTOR
(Presentándose) ¿Qué es esto? (Se separan asustados)

TONINO
(¡Me pilló!)

MARIETTA
(¡Nos ha visto!)

TONINO
(¡Me ha oído! ¡Gracias que no le he llamado más que fiera!)

DIRECTOR
(Acercándose) ¿Qué has dicho tú?

TONINO
Yo... nada. (Tenía en la punta de la lengua avestruz)

DIRECTOR
¿Qué es esto, Marietta?

MARIETTA
¡Señor!...

DIRECTOR
Ya he dicho que no quiero en mi Circo amoríos ni tonterías, sino seriedad y formalidad. Y tú, Tonino, ¿no sabes que me gusta esta mujer?

TONINO
Como saberlo...

DIRECTOR
 ¿Y sabiéndolo te permites ser mi rival?... Esta mujer es para mí, ¿lo oyes? Y en cuanto a ti, eres un obstáculo muy pequeño para atravesarte en mi camino. Con la punta del dedo meñique te convierto en polvo.

TONINO
(Pulvis est et in púlveren reverteris)

MARIETTA
(¡Yo tiemblo!)

DIRECTOR
¿Conque te permites ser mi rival?

TONINO
Rival, no; sino que da la casualidad de que a los dos nos gusta la misma persona. Pero rival de mi Director, en la vida.

DIRECTOR
¡Qué rival tan terrible!... ¡El de los juegos malabares!... ¡Gran trabajo! Juguetear con unas bolitas de cristal, con unas copitas de cristal y con unas botellitas de cristal. Con eso está un hombre hecho un artista, y a ganarse la vida con su rara habilidad. ¡Valiente profesión! En el mundo domina la fuerza y no los juegos de cubilete. Y en este mundo pequeño de mi Circo, yo, que soy la fuerza, y mando en todo y domino a todos y haré de los dos lo que me venga en gana. ¡Ingratos! Os he recogido del arroyo, os he educado, os he dado una manera de vivir; —a ti, (A Marietta) aprovechando tus gracias, y a ti (A Tonino) sacándole punta a tu debilidad, —¡enclenque!... ¡inútil!— ¡y así me pagáis!

TONINO
(Hay que callarse hasta que se le pasa la furia)

MARIETTA
(¡Cómo se ha puesto y cómo nos ha puesto!)

DIRECTOR
¡El de los juegos malabares mi rival! (Arremetiendo contra él. Tonino da un salto y pasa a la derecha) Pero ¿tú crees que eso que tú haces es algo, sirve para algo?... Pero ¿tú crees que ese es un modo decente de vivir?

TONINO
(Temeroso) Yo no creo nada.

DIRECTOR
(Por Marietta) ¡Para ti esta cara de azucenas y rosas!... ¡Para ti esta boca llena de fresas!... ¡Para ti este cuerpo!... (Intenta abrazarla y Marietta, le rechaza)

MARIETTA
No, abrazarme no; eso no.

TONINO
No, abrazarla no; eso tampoco.

DIRECTOR
¡Ah!... ¿Conque tú me rechazas y tú te opones? Vaya, hombre, bien; te abrazaré a ti.

TONINO
No, a mí no; muchas gracias.

DIRECTOR
Un abrazo de amigo, de compañero.

TONINO
(¡Dios mío... de oso!) (El Director le abraza con fuerza hasta dejarle sin respiración, arrojándole lejos de sí, hacia la izquierda) ¡Ay!... ¡¡Ay!!

MARIETTA
(Corriendo hacia él ) (Qué, ¿te ha hecho daño?)

TONINO
(En voz baja) ¡Animal!

MARIETTA
¡Más bajo! Si lo dices alto no lo dices dos veces.

TONINO
Pero bajito lo digo tres: animal, animal y animal (Quejándose) ¡Ay!

MARIETTA
¿Dónde te duele?

TONINO
Creo que me ha roto una costilla.

MARIETTA
Cual: ¿de las falsas?

TONINO
¡Ya todas son falcas! Ninguna es lo que era ni está donde estaba.

DIRECTOR
Vaya, vaya, basta de tonterías; te quejas de nada. Marietta, a tu obligación. A la tarde se armará el circo y ensayaré la gran pantomima, pero ahora quiero ver y pasar algunos números; entre otros, tus bailes. Ve a ponerte tu traje, pronto, antes de que vengan curiosos. (Acompañándola hasta la puerta del carromato de la derecha) Y perdóname si he estado un poco brusco. Esto es cariño y nada más que cariño. ¡Eres tan bonita!... ¡Tan graciosa!... Yo sería tan feliz si tú... (Intenta acariciarla)

MARIETTA
He dicho que no quiero. (Le rechaza, simulando arañarle en la cara y se mete corriendo en el carro)

DIRECTOR
(Limpiándose con el pañuelo) ¡Demonio de muchacha! ¡Pues no me ha arañado!

TONINO
(Riéndose) ¡Ay, que le ha arañado!

DIRECTOR
¿Y tú te ríes?... (Acometiéndole) A que te reviento.

(Tonino vase corriendo por la primera derecha)


ESCENA III

El Director y Guillermo.

DIRECTOR
¡Bien empieza la mañana!... ¡De qué humor me han puesto! ¡Cómo no anden hoy todos muy derechos se acuerdan de mí!

GUILLERMO
(Bajando del carro de la izquierda) Buenos días.

DIRECTOR
Adiós, Guillermo, ó William, como quieras.

GUILLERMO
Guillermo, ese es mi nombre. El otro, para el cartel. Si un clown no lleva un mote extranjero no hace reír. Hay que hablar con acento inglés ó italiano. Eso resulta muy cómico, aunque no tenga maldita la gracia.

DIRECTOR
¡Pues el clown William la tuvo y muy grande!

(Aludiendo a Guillermo)

GUILLERMO
Que, ¿ya no la tengo?

DIRECTOR
No lo sé. En las últimas funciones que hemos dado en la feria de Béjar, no has arrancado al público ni una mala sonrisa.

GUILLERMO
¡Si en estos pueblos no gustan más que los toros!

DIRECTOR
Es muy cómodo echarle la culpa al público, cuando uno no lo hace bien.

GUILLERMO
¿Pero es que yo lo hago mal?

DIRECTOR
Todavía no te lo puedo decir. Allá veremos. En estas funciones tienes que demostrar que vales todavía. ¡Pobre Guillermo, viejo clown; los años no pasan en balde! Dices que has inventado una farsa. Después se ensayará y allá veremos. Yo haré por ti lo que pueda, en recuerdo de lo que fuiste; pero mi circo no puede ser un asilo. Adiós, Guillermo; hasta luego. (Haciendo mutis y hablando fuerte, de forma que se entere Guillermo) ¡Pobre hombre! ¡Está viejo!... Ya no sirve.

(Mutis segunda derecha)


ESCENA IV

Guillermo.

GUILLERMO
¡Dios mío!... ¿Será verdad?... ¿No serviré
ya?... ¿Estaré viejo?... ¡Viejo estoy, pero no caduco! Aun tengo tantas energías como un joven y además la experiencia y la picardía que dan los años, (pausa) ¡Y sin embargo, en esa maldita feria, en esas veinte funciones, que han sido mi tormento, no he conseguido que se ría el público! ¡Y qué tristeza tan grande preparar un chiste, lanzarle como una bomba, esperar una explosión de risa... y nada! caras de palo que están diciendo: ¿á mí qué? ¡Qué amargura y qué desaliento!... Si no sirvo, me tendré que ir. Si fuese yo solo, no me importaría; pero, ¡y esa criatura que tengo ahí!... ¡Y ese ángel!... ¡Y esa hija mía, para quien yo deseaba tantas grandezas y tantas dichas!

JULIA
(Asomándose por la ventanilla, frente al público, del carro de la izquierda) ¿Puedo bajar?

GUILLERMO
Sí; ven un momento. Baja a consolar a tu padre. (Julia se retira de la ventanilla y baja a la escena)


ESCENA V

Guillermo y Julia.

JULIA
(Avanzando hacia Guillermo) ¡Consolarte!... ¿Estás triste?

GUILLERMO
Un poco.

JULIA
Yo también.

GUILLERMO
¡Tú!... ¿Qué tienes?

JULIA
¿Te parece que es para estar alegre lo que me pasa? Llego anoche, me encierras en ese carromato y no permites que me vea nadie.

GUILLERMO
¿Para qué has venido? ¿No estabas bien donde te tenían desde niña?... ¿Dónde te educaban tan a mi gusto?

JULIA
No, señor, no estaba bien; estaba muy mal. Soy ya una mujer. Debo estar al lado de mi padre. Debo verle, cuidarle, mimarle, ayudarle... ¡Estás ya tan viejo!

GUILLERMO
(¡Viejo!... ¡Todos me dicen lo mismo!)

JULIA
Conque a ver, yo no he nacido para monja; quiero conocer a todos, quiero ver gente; llámalos, preséntame...

GUILLERMO
Luego; ya te presentaré. Necesito anunciarte; nadie sabe que tengo una hija.

JULIA
¡No lo saben!... ¿Pero es un delito tener una hija?

GUILLERMO
No lo es. Perdóname: chocheras de viejo. Eres mi tesoro; por eso te he ocultado. Temía que si te viese alguno, podría perderte.

JULIA
Eso no; yo siempre contigo.


ESCENA VI

Dichos y Jorge.

JORGE
(Saliendo por la segunda izquierda) Adiós, Guillermo.

GUILLERMO
Buenos días, Jorge.

JULIA
(Aparte a su padre) ¿Quién es éste?

GUILLERMO
Uno de la compañía; el barrista.

JULIA
¡Es buen mozo!

GUILLERMO
(¡Ya le ha gustado!)

JORGE
(Aproximándose) ¿Esta joven...?

GUILLERMO
Mi hija.

JORGE
¡Ah; no sabía!...

GUILLERMO
No ha vivido hasta ahora conmigo.

JORGE
¡Tiene usted una hija muy bonita!

JULIA
Muchas gracias.

GUILLERMO
(¡Malo!)

JORGE
¿Y viene usted a compartir con nosotros los trabajos del circo?

JULIA
Precisamente a eso vengo.

GUILLERMO
Precisamente no viene a eso.

JULIA
¡Ay, pues me gustaría muchísimo! Salir a la pista con una falda muy vaporosa, con muchas gasas, con muchas gasas y un cuerpo con mucha plata y mucho oro y un peinado con muchas plumas, con muchas plumas. Salgo y me aplauden y adentro; y salgo y me aplauden y adentro; y salgo y me aplauden...

GUILLERMO
Pero si no has hecho nada, ¿por qué te van a aplaudir?

JORGE
La cara merece un aplauso.

JULIA
¡Ay, señor!

JORGE
Y el cuerpo, otro.

GUILLERMO
¡Ay, señor —digo yo— cállese usted!

JORGE
(¡Es encantadora!)

JULIA
A mí me han aplaudido, porque he salido y he bailado.

GUILLERMO
¿En la pista?... ¿En el suelo?... Ahí no te puedes lucir; de ningún modo.

JULIA
Pues en una cuerda, en el techo.

GUILLERMO
Eso está muy alto, no puede ser.

JULIA
Pues en un caballo.

GUILLERMO
Eso es muy peligroso; imposible.

JULIA
Pues en el escenario.

GUILLERMO
Tienes que ponerte mallas y no lo permito.

JULIA
Pues en un fanal ó con traje de mora, toda tapada y con un ojo vendado, pero yo bailo.

GUILLERMO
Pues ni con el ojo vendado bailas, porque yo no te lo consiento.

JORGE
¡Pero qué alegría tiene!

JULIA
Bueno; pues si no me dejas bailar, canto.

GUILLERMO
¡Pero si no fabes!

JULIA
¿Que no sé?... ¡Pues si no sé hacer otra cosa!... Ahora lo vas a ver.

GUILLERMO
¿Quieres callarte?

JORGE
Déjela usted, por Dios.

JULIA
La canción de «El pajarito».

(Música)

JULIA
Tras la reja del convento
reza y reza Soledad...

LOS DOS
Reza y reza Soledad.

JULIA
Y en el pecho consumido,
golpes y golpes se da.

LOS DOS
Golpes y golpes se da.

JULIA
¡Santa Mater Dolorosa!
¡Una y Santa Trinidad!

LOS DOS
¡Una y Santa Trinidad!

JULIA
¡Agnus Dei! ¡Corpus Christi!
¡Ay, qué lástima me da!

LOS DOS
¡Ay, qué lástima me da!

JULIA
La-la-lá.

LOS DOS
Laralará.

JULIA
Yo soy una artista;
yo quiero volar.
A mí, que me dejen
reír y cantar.

Yo soy una muchacha
—caballeros—
que vende ruiseñores
y jilgueros.
Yo vendo loros verdes
y encarnados;
yo tengo uno con moño
muy salado.

LOS DOS
La la-lá.

JULIA
Laralará.

Señorito, señorito;
venga usté y cómpreme
el pajarito.
Este tiene una voz
que es divina.
Venga usted y verá
como trina.

LOS TRES
Ah-ah-ah.
La-la-lá.

JULIA
Marcelina, esposa honrada,
vive oculta en el hogar...

LOS DOS
Vive oculta en el hogar.

JULIA
Y diez hijos —diez demonios—
no la dejan descansar.
Los dos No la dejan descansar.

JULIA
Corta, riza, lava, peina,
mientras que da de mamar.

LOS DOS
Mientras que da de mamar.

JULIA
Cose, plancha, guisa, lava...
¡Ay, qué lástima me da!

LOS DOS
¡Ay, qué lástima me da!

JULIA
La la-lá.

LOS DOS
Laralará.

JULIA
Yo soy una artista
yo quiero volar.
¡A mí que me dejen
reír y cantar!

Yo soy una muchacha
— caballeros—
etc., etc.

(Hablado)

JORGE
¡Bien hablado!

GUILLERMO
¡No cania mal la picara!

JORGE
¡Y que tiene una voz preciosa!

GUILLERMO
¡Viene gente! A tu escondite.

JULIA
¡Pero padre!

GUILLERMO
Luego, después; ahora vamos a ensayar, se reúne mucha gente.

JULIA
¡Qué fastidio!

GUILLERMO
Anda, anda; detrás de la cortina ves el ensayo.

JULIA
¡Ay, eso sí; qué gusto!

GUILLERMO
Y ya saldrás, ya saldrás.

JULIA
(En la puerta del carro de la izquierda) Hasta luego, señor barrista.

JORGE
Adiós, monísima. (Julia entra en el carro)


ESCENA VI

Guillermo, Jorge, el Director, dos Criados del circo, de pantalón y chaleco de uniforme, pero chaqueta de particular, por la segunda derecha. Marietta, con traje oriental, del carromato de la derecha. Otros dos Criados, igual que los otros, por la segunda izquierda Después nueve Excéntricos, con trajes apropiados, por la izquierda; de estos nueve Excéntricos seis son profesores de música (Dos flautas, dos saxofones y dos bombardinos) y los otros tres, tenores de coro, que a la vez, tocan unos platillos pequeños. Durante la escena Julia al paño en la ventanilla del carro de la izquierda .

DIRECTOR
A ver, aquí todos; (Salen todos los indicados) cuanto más pronto ensayemos, mejor: habrá menos curiosos. Vosotros, muchachos, (A los Criados) poned entre carro y carro una lona, para que no miren. Deprisa, torpes, (Los Criados colocan la lona indicada en la acotación de principio de cuadro enganchándola entre los dos carros, quedando cubierto el espacio que media entre ambos, con una especie de telón) ¡Esos Carpinteros no han armado todavía el Circo!... ¡Atajo de gandules! Y en el último viaje se ha destrozado. Tardaremos ocho días en arreglarlo. ¡Todo contra mí! ¡Y pague usted!... ¿Por quién empezaremos? Por ti; (A Tonino) lo primero, lo más insignificante, que eres
tú.

TONINO
(¡Qué bien educado está!)

DIRECTOR
(A los criados) A ver; traedle a este los cachivaches. (Un Criado avanza la silla en donde está el rimero de platos)

MARIETTA
(Aparte a Tonino) Ten paciencia.

TONINO
(Un día lo mato)

DIRECTOR
¿Secretitos, eh? (Al ver la silla con los platos) Pero, ¿qué es eso? ¡Los platos!... ¡Tirar los platitos al aire y recogerlos!... ¡Vaya una novedad! Y todas las noches me rompe una
vajilla. Quitad, quitad eso de en medio. (A los criados, que colocan la silla en segundo término derecha) ¡Los jueguecitos malabares!... ¡Vivo!

TONINO
(¡Es que no hay quien lo sufra!)

DIRECTOR
Traedle otra cosa... (En son de burla) y almorzar fuerte, porque los útiles que emplea este coloso, pesan, pesan.

TONINO
(¡Tú sí que pesas!) (Dos criados sacan por la derecha, una tabla grande formando escuadra con un caballete en la que está pintada una «Diana» en colores, y otro hasta media docena de cuchillos de punta afilada, de detrás del carro de la izquierda)

DIRECTOR
¡La tabla y los cuchillos!

TONINO
(Señalando al fondo de la escena) Ponedla ahí, más lejos; dadme los cuchillos. (Se dispone a tirar)

DIRECTOR
Bueno, bueno; eso no hay que enrayarlo. Ya conocemos tu habilidad. (Los criados se llevan la tabla y los cuchillos y vuelven a la escena)

TONINO
(¡Gracias a Dios!)

DIRECTOR
Donde pones el ojo, pones el cuchillo. Se te pinta una cabeza y dibujas el contorno con las puntas de acero.

TONINO
(¡Ya sé hacer algo!)

DIRECTOR
Pero...

TONINO
(¡Tenía que haber un pero!)

DIRECTOR
Eso está también muy visto y al público no le importa que tu claves el cuchillo un poco más arriba ó un poco más abajo. ¡El público necesita emociones. Mira; se me ocurre una idea.

TONINO
(¡Qué será, Dios mío!)

DIRECTOR
¡Marietta coloca su brazo sobre la tabla; su brazo desnudo!

TONINO
¡¡Qué!!

DIRECTOR
¡Ese brazo tan blanco, tan redondo, tan torneado.

TONINO
Bueno, bueno; no nos paremos tanto en el brazo.

DIRECTOR
Y tú, tirando desde lejos los cuchillos le vas dibujando; y ella, abre los dedos de la mano y tú, entre cada dedo, un cuchillo.

TONINO
¿Y si no calculo bien?... ¿Y si me tiembla el pulso?... Yo no hago esa barbaridad.

DIRECTOR
Tú lo haces, porque yo te lo mando.

MARIETTA
No te importe herirme; toda mi sangre es tuya.

DIRECTOR
¿Ves?... Ella es más valiente que tú. Yo lo anuncio en los carteles y tú lo haces; está dicho.

TONINO
(¡Pero qué malas tripas tiene este condenado!)

DIRECTOR
A otra cosa. A ver, tú, bañista; a ver lo que haces.

JORGE
Yo no acostumbro a ensayar.

DIRECTOR
Bueno, pero yo no te conozco; por una vez puedes faltar a tu costumbre. Te he contratado por tu fama y creo que el Director tiene derecho a enterarse de tu trabajo.

JORGE
Yo no acostumbro a ensayar.

TONINO
(¡Muy bien!... No acostumbra a ensayar y no ensaya. Así; en seco. ¡Tómate esa, Director!)

DIRECTOR
¿De manera que no quieres ensayar?

JORGE
No; no quiero.

TONINO
(¡Bravo! No ensaya porque no le da la gana. Me gusta este hombre por lo fresco. ¡Este le va a bajar los humos!)

DIRECTOR
(Irónicamente) ¿Me han dicho que tienes mucha fuerza?

JORGE
(Con tranquilidad) Regular.

DIRECTOR
A ver, Tonino; acerca esa pesa. (Señalando la más grande de las que están al pie del  carromato)

TONINO
Yo, no; soy el de los juegos malabares. ¡Si se tratase de bolitas de cristal ó de celuloide!

DIRECTOR
¡Inútil!... muchachos; entre dos acercar esa pesa. (Entre dos criados colocan la pesa en el centro de la escena; el Director, después de mirar con intención a Jorge levanta la pesa, haciendo una flexión completa, no sin un pequeño esfuerzo, que trata de disimular. Al volver a dejar la pesa en el suelo, da un golpe intencionadamente en el pie de Tonino, que se acerca contemplándolo admirado de su tuerza)

TONINO
¡Ay, Dios mío! (Dando un salto)

MARIETTA
(Acudiendo a él) ¿Te ha pillado el pie?

TONINO
¡Le ha faltado poco!

DIRECTOR
(Riéndose) ¡Si te coge el meñique...!

TONINO
(¡Qué mala sangre! ¡Lo ha hecho a propósito!)

MARIETTA
(¡Pero qué odio le tiene!)

DIRECTOR
¡Sesenta kilos nada más! (A Jorge) Vamos a ver tú, si quieres molestarte.

JORGE
Bueno. (Avanza, coge la pesa y con la mayor tranquilidad y sin esfuerzo aparente, hace lo mismo que el Director, volviendo a dejarla en el suelo con suavidad. El Director lo contempla un poco atónito; Tonino sonríe maliciosamente) Esto es una pluma.

DIRECTOR
(¡Sí que tiene brazo!)

TONINO
¡Bravo!... ¡Tiene más fuerza que él!... ¡Puede más que él!... ¡El hombre que nos hacía falta!... Magnífico) (Empieza a dar saltos de alegría y en uno de ellos da un pisotón tremendo al Director)

DIRECTOR
¡Torpe!... ¡¡Qué pisotón!! (Los criados retiran la pesa)

TONINO
¡Cincuenta y seis kilos nada más!

DIRECTOR
¡Y en un callo!... Vaya, vaya; estamos todos muy sosos, hay que animar esto. A ver, Williams el célebre clown; que salga a hacernos reír.

GUILLERMO
(Avanzando) Presente. (A los criados) Traedme el muñeco. (Dos de ellos sacan de la izquierda un muñeco armado sobre una tarima pequeña en forma de pie, vestido de soldado francés de infantería; la cabeza de este muñeco debe ser giratoria. Lo dejan en el centro de la escena En este momento salen por segunda derecha los nueve excéntricos y forman grupo en la lateral)

DIRECTOR
Vamos a ver esa escena cómica.

GUILLERMO
Allá veremos, como me decía antes.

MARIETTA
¡Ay, un soldado!

TONINO
¡Un pipiolo de la última quinta!

GUILLERMO
(Al muñeco, con acento extranjero) Osté y yo Vamos a haser el ejersisio. ¿No lo sabe osté?... ¿Lo sabe osté? Bueno, pues osté y yo vamos a haser el ejercicio. Osté y yo... (Haciéndole girar la cabeza)

DIRECTOR
(¡Es pesado este hombre!)

GUILLERMO
Yo soy uno... y osté otro... y los dos somos das e los dos vamos a haser el ejersisio.

(Todo esto dicho sin pizca de gracia, inquieto, asustado y mirando a todos para sorprender una sonrisa)

DIRECTOR
¡Otra vez!

MARIETTA
(Aparte a Tonino) Yo creo que este pobre señor ya no tiene gracia.

TONINO
A mí no me la hace.

GUILLERMO
(Ya desconcertado) Osté y yo...

DIRECTOR
¡Y dale!

TONINO
(¡Le van a echar y se va a morir de hambre!)

GUILLERMO
(Al muñeco) Pero estese osté quieto, que no hase osté más que moverse y párese que tiene osté hormiguillo.

TONINO
(Rompiendo en una carcajada fingida) ¡Ja, ja, ja!

DIRECTOR
(Disgustado) ¿Qué es eso?

TONINO
(A Marietta) (¡Ríete tú!)

MARIETTA
(Riendo como una loca, pero sin gana) ¡Ja, ja, ja!

DIRECTOR
Pero, ¿qué es eso?

TONINO
Que eso tiene mucha gracia. El muñeco que no mueve pie ni mano y dice que tiene hormiguillo. Mucha gracia, ¿verdad?

MARIETTA
¡Ja, ja, ja! ;Qué bonito es?

DIRECTOR
(Colérico) Eso no tiene gracia.

GUILLERMO
(¡Dios mío!) Osté y yo... Osté y yo... (Completamente desconcertado)

DIRECTOR
Bueno, bueno; basta. Llevarse eso. (Los criados se llevan el muñeco) Lo que te dije, Guillermo; los trabajos del Circo necesitan constantemente la nota cómica del clown. Ese es el rayo de luz; la alegría de la noche y sin ella no hay Circo. Yo lo siento mucho; pero...

MARIETTA
(¡Le echan!)

GUILLERMO
Sí, estoy viejo; a los viejos que les manténganlos hijos, y yo no los tengo. Solo tengo una hija y para ella necesito trabajar. (Conmovido)

DIRECTOR
(Cambiando de tono) ¡Ah! ¿tienes una hija?

GUILLERMO
Sí.

TONINO
(¡Adiós, ya ha cambiado!)

DIRECTOR
(Más humano) Nada habías dicho.

GUILLERMO
No.

TONINO
(¡Ni debías haber dicho una palabra, torpe!)

DIRECTOR
¿No será ya jovencita?

TONINO
(Interrumpiéndole) Seis años.

GUILLERMO
¡Cómo seis años!... Diez y ocho.

DIRECTOR
¡Diez y ocho ya!

GUILLERMO
¡Y muy lucidos!

DIRECTOR
¿Es bonita?

TONINO
¡Regular! (Anticipándose)

GUILLERMO
Muy bonita.

TONINO
Lo fue, pero la dieron las viruelas.

JULIA
(Sacando la cabeza por la ventanilla del carro) Mentira. (Vuelve a esconderse)

DIRECTOR
(Mirando a todas partes) ¿Quién ha dicho mentira?

GUILLERMO
Yo lo digo. Ella no tiene más hoyos que uno monísimo en la barba y el cutis es rosa diluido en nácar.

TONINO
(¡Sí, dale detallitos!)

DIRECTOR
¿Con que están hermosa?

JORGE
(Aparte a Guillermo) (Mire usted esa cara y esos ojos: ¡ese hombre es un sátiro!)

GUILLERMO
(Es verdad)

DIRECTOR
Eso ya es diferente. Si la chica tiene condiciones, que venga; se la enseñará y lo que tú no puedas ganar lo ganará ella. Sin mujeres bonitas, no hay Circo posible. ¿Dónde está?

GUILLERMO
Está lejos... muy lejos... Se está educando. Además, a ella no le gustan estos trabajos.

JULIA
(Apareciendo en la ventana del carro) Sí que me gustan, sí que me gustan.

JORGE
(Con despecho) (¿Por qué habrás venido?)


ESCENA VII

Dichos y Julia, que baja a su tiempo a escena.

GUILLERMO
¡Pero, muchacha!

JULIA
Perdóname; no me he podido contener.

GUILLERMO
¡Julieta!

JORGE
(¡Qué bonita es!)

DIRECTOR
Pero, cómo: ¿es tu hija?

GUILLERMO
Mi hija, sí.

DIRECTOR
Baja, baja. ¡Qué callado te lo tenías, escamón!

JULIA
Allá voy. (Desaparece de la ventana, baja del carro, y avanza hacia su padre contemplando con admiración la indumentaria de Marietta. El Director no la pierde un momento de vista)

DIRECTOR
(¡Es muy graciosa!)

MARIETTA
(A Tonino) (¡Cómo la mira!)

TONINO
Esta te desbanca

MARIETTA
(¡Ojalá!)

DIRECTOR
¿Conque tú tienes afición a la vida del Circo?

GUILLERMO
¡Qué ha de tener!... ¡Qué sabe ella si no ha visto nada!

JULIA
Pues lo que he visto, me ha gustado mucho. Vaya; y por mí que no se interrumpa el ensayo. Adelante.

DIRECTOR
Sí, .sí; adelante. Siéntate ahí, al lado de tu padre. (Dos criados colocan sillas en la lateral izquierda) Precisamente ahora se va a pasar un baile.

JULIA
¡Un baile!... ¡qué gusto!

DIRECTOR
Vamos, Marietta y vosotros; (A los Excéntricos) la danza oriental. (Los Excéntricos forman a la derecha; los de los platillos, frente al público. Marietta en el centro de la escena)

(Música)

MARIETTA
Rodeado de odaliscas,
tumbado en un diván,
con cara de vinagre
estaba el gran Sultán.
Tiró la pipa al suelo,
quitóse un escarpín
y dijo, en lengua mora:
«Yo tengo mucho splín.

Fátima, Fátima, Fátima,
—le dijo el gran señor—
sácame, sácame, sácame
del cuerpo el mal humor.
Báilame, báilame, báilame
un baile original,
rápido, cómico, cínico
movido y oriental.

(Baila Marietta, los músicos tocan y los de los platillos cantan)

EXCENTRICOS
Y Fátima la hermosa
de su cojín se alzó
bailándose una danza
que dislocó al señor. (Tocan los platillos)

DIRECTOR
Es eso, Marietta.
No has bailado mal,
más a dos los bailes
pueden gustar más.

(A Julia)

¿Tú te atreverías,
niña encantadora?

GUILLERMO
Si ésta no lo sabe.

JULIA
Lo he aprendido ahora.

GUILLERMO
¡Si eso no es posible!

JULIA
Mira y lo verás. (Levantándose)

DIRECTOR
¿Te atreves?

JULIA
Me atrevo.

DIRECTOR
Pues sal a bailar.

(Julia avanza al proscenio)

JULIA
Delante dos morenas,
dos rubias por detrás
y al lado dos castañas
y en medio el gran Sultán.
En tal disposición
decir que triste está,
es en verdad, señores,
el colmo del korán.

EXCENTRICOS
Y Fátima la hermosa, (Baila Julia sola)
etc., etc.

(Bailan a un tiempo Julia y Marietta)

(Hablado)

DIRECTOR
¡Muy bien!... ¡Pero muy bien!

TONINO
(Ya está entusiasmado) (Los Excéntricos y los Criados, hacen mutis, segunda derecha)

DIRECTOR
Lo ha hecho bien. ¡Es una artista!... ¡hasta ha improvisado versos!... ¡Tienes un gran porvenir, criatura!... ¡Qué flexibilidad!... ¡Qué cuerpo!... (Intenta abrazarla)

GUILLERMO
(Interponiéndose) No, eso no; a mi bija se la mira y no se la toca.

DIRECTOR
Vamos, hombre; si es un abrazo de padre.

GUILLERMO
Para padre, le basta con un servidor; y para abrazos de padre, con los míos.

TONINO
(¡Aquí se va a armar una buena!)

DIRECTOR
Guillermo, no seas Quijote; no te pongas tonto. Ya sabes que yo, por pasatiempo y sin malicia, me tomo con todas las chicas del Circo, ciertas pequeñas libertades... y que luego soy generoso.

GUILLERMO
Pues con mi hija, no y no.

DIRECTOR
Pues con tu hija, sí, sí quiero. (Violento)

GUILLERMO
Inténtalo.

JULIA
(Abrazándose a él asustada) Padre, por Dios.

TONINO
(¡Si yo tuviera valor, cogía un rimero de platos y se los estampaba en la cabeza!) (Coge algunos platos de la silla)

DIRECTOR
Pero, ¿a qué desafías tú, viejecillo ridículo?

JORGE
(Adelantándose é interponiéndose) Si este señor es viejo y débil, yo soy joven y fuerte y yo también me opongo.

DIRECTOR
¡Tú!... ¿Con qué derecho?

JORGE
Con derecho ó sin derecho; con el de la fuerza, que es el que aquí vale. (Con gran energía)

DIRECTOR
(Amenazador) ¡Jorge!

JORGE
(Desasiéndose) Inténtalo.

TONINO
(¡Bravo!... ¡Se calla!... ¡Se achica!... ¡Viva!) (Tira los platos al aire como si hiciera juegos malabares y se rompen)

DIRECTOR
(Volviéndose al ruido) Pero, ¿qué estás haciendo? (Le persigue; Tonino, huyendo, tropieza con la silla en que están los platos, tirándola y moviendo el gran estrépito. Marietta, detiene al Director; Juila, sigue abrazada a su padre y Jorge en actitud protectora de ambos. Cuadro y música en la orquesta, cayendo el telón de cuadro)


(MUTACION)


CUADRO SEGUNDO

La escena representa el interior del Circo, sin gente. En el anillo de la pista, la decoración preparada para el ensayo general de la pantomima. Un arco al fondo y un puesto a cada lado; toda esta decoración, chinesca; todo iluminado.


ESCENA UNICA

El Director, un Oficial inglés, una China, una Dueña, Chinos, un Mandarín. Bayaderas, Españolas, Gheisas y acompañamiento. Sigue la música. Al levantarse el telón de cuadro, aparece el Director solo, como si hablara con los artistas que están en las cajas después va explicando el argumento de la pantomima, coincidiendo con los movimientos de los artistas.

(Hablado con música)

DIRECTOR
Atención, ó con multas os castigo.
Yo, a explicaros como es la pantomima.
y vosotros, a hacer lo que yo digo.

Un oficial inglés, bien parecido,

(Entra el oficial por la segunda derecha y se dirige hacia el arco del fondo)

que hasta Pekín llegó en sus correrías,
acercose al bazar más concurrido,
a pasear su traje tan lucido
y comprarse chinescas chucherías.

(Violentamente)

¡Muy mal el oficial!... ¡Muy poco airoso!

OFICIAL
(¡Qué tío tan cargante y tan rabioso!)

(Salen por la segunda izquierda, cuatro Cuinos, conduciendo un palanquín en el que va una China (Flor de oro), y a su lado una China vieja (Dueña), que la guarda, y quedan todos hacia la izquierda de la escena, parados)

DIRECTOR
Apareció de pronto en el mercado,
en palanquín, con lujo engalanado,
una china, seguida de su dueña;
y al contemplar su rostro nacarado,
el oficial, que con amores sueña,
de aquella aparición, quedó prendado.

(Salen cuatro ó cinco Chinos (Vendedores), con bandejas y cestos pequeños, simulan pregonar su mercancía y rodean el palanquín, ofreciendo su artículo)

Todos los mercaderes, a porfía,
la ofrecen su valiosa mercancía;
y ella, mimada y predilecta esposa
de un mandarín, cual joven caprichosa,
les compra dijes, flores,
perfumes y collares de colores.
Paga y se marcha silenciosa y bella;

(Emprenden la marcha hacia la derecha, sin llegar a desaparecer. Los vendedores, se agrupan a la izquierda y el Oficial, sigue a la China, tras el palanquín)

y es claro, el oficial, se va tras ella.

(De pronto, furioso)

Muy mal el oficial; y la tapada;
y la vieja que no se mueve nada;
muy mal los vendedores. Todos malos.

(Cantado)

TODOS MENOS EL DIRECTOR
(¡La pantomima va a acabar a palos!)

(Hacen todos mutis por las laterales indicadas. Salen dos Criados del Circo, ya de librea completa, colocan en segundo término izquierda, dos banquetas chinas, con sus correspondientes almohadones y se retiran. Salen por el mismo sitio la China (Flor de Oro), y un Chino (Confucio), y andando siempre a pasitos menuditos, se dirigen a las banquetas y se sientan, ella en primer término, quedando triste, y él a su lado, pensativo)

DIRECTOR
Flor de Oro está en casa.
Su cara divina
está triste. (A la China)
¡Triste!

(Furioso)

Más triste esa China.
Flor de Oro, no piensa
más que en el Inglés.
Confucio, afligido,
no sabe qué hacer.
Por ver si se alegra,
gastando sin tino,
dos mil bailarinas
le trajo su chino.

(Este se levanta y dirigiéndose hacia la segunda derecha, hace una seña para que vengan y vuelve a sentarse. Entra por el sitio indicado un grupo de Bayaderas con panderetas traje a capricho) y bailan. Mientras el Director recita en los momentos indicados en la partitura.

(Hablado con música)

DIRECTOR
Con sus trajes ceñidos, las bayaderas,
lucen las redondeces de sus caderas.
Bailan acompasadas; bailan graciosas
y bailan voluptuosas. (Gritando)
¡Más voluptuosas!

(Entra a su tiempo otro grupo de Españolas; traje de maja: falda grana, con media madroñera y otra media banda al lado contraria, amarillas; chaqueta grana, con adornos amarillos, corbeta grana, calañés grana, zapato y media grana y flores en la cabeza de los dos colores. Llevan castañuelas)

Las españolas entran y en el instante
inician una danza despampanante.
¡Qué ojos negros!... ¡Qué bocas encendidas!
¡Y qué atrevidas son!... ¡Más atrevidas!
y tras ellas la Gheisa deliciosa...

(Entra otro grupo, con los trajes típicos y bailan con grandes abanicos japoneses)

entra y baila mimosa. ¡Más mimosa!

(Entran otros grupos de chinos y chinas y bailan todos los grupos al mismo tiempo)

Todas juntas, se agitan, se cimbrean,
Se acercan, se separan, la rodean
y acaban batimanes y pasadas
a sus plantas cayendo arrodilladas.

(Final como indica el dialogo, formando cuadro. La China se alegra, se abraza a su esposo y cae el telón)


(MUTACION)


CUADRO TERCERO

Telón corto que representa el cuarto de Guillermo.


ESCENA PRIMERA

Julia y Guillermo, que salen por la izquierda. Ella traje para la pista y él de clown, con su correspondiente peluca.

GUILLERMO
¿Ha empezado la tercera parte?

JULIA
En este momento.

GUILLERMO
Llegó la hora. ¡Ya estamos en la noche fatal! Siento unas dudas... unas aprensiones... Este traje me mortifica. Un hombre no debe salir así, vestido de mamarracho; padece la dignidad humana. Me da tristeza pensar en ti. ¡Me da tristeza esta manera de ganarse la vida!

JULIA
No digas eso, que tú tienes mucha gracia. A mí me haces reír solo con abrir la boca.

(Rompiendo a llorar)

GUILLERMO
¡Ya lo veo!

JULIA
Que Dios te ha dado muchísimo salero. Eso del muñeco, tiene muy buena sombra. Tú le hablas y le riñes y le pegas y le dices cosas dulces, y él nada. Bueno y si no te aplauden, les tiras el muñeco a la cabeza.

GUILLERMO
¿Para qué me aplaudan?

JULIA
Para descalabrar a uno, al que esté más serio. Estoy deseando irme de aquí. Nos debemos marchar muy pronto. ¡Ese hombre me da miedo!

GUILLERMO
¿El Director?

JULIA
Me mira con ojos de loco.

GUILLERMO
Pues si te ve esta noche, peor. ¡Estás tan bonita con ese traje, tan bonita!...

JULIA
Ha jurado matarme si no le quiero.

GUILLERMO
¡Canalla! Esos hombres de tanta fuerza, son todos rudos, tercos, brutales.

JULIA
¡Eso no! Los hay buenos, cariñosos, humildes...

GUILLERMO
Jorge, por ejemplo. (Con intención; ella sonríe)

JULIA
(Mirando hacia la derecha asustada) El otro viene.

GUILLERMO
Vete, evítale; a tu cuarto. En el mío entra y sale todo el mundo sin pedir permiso.

JULIA
Me esconderé hasta el momento de salir a bailar.

GUILLERMO
Pronto. (Julia hace mutis por la izquierda) Este hombre es un salvaje; no tiene más que pasiones.


ESCENA II

Guillermo y el Director, por la derecha vestido de frac.

DIRECTOR
(Saliendo) (¡Está Solo!)

GUILLERMO
(La busca)

DIRECTOR
¿Qué haces aquí?

GUILLERMO
Ya estoy preparado.

DIRECTOR
Pues sal.

GUILLERMO
No es mi número.

DIRECTOR
Tus números 6on todos, ya te lo he dicho. ¿Qué haces?... A ver si animas a ese público. Hasta ahora, ni una mala sonrisa. (Impaciente) Anda.

GUILLERMO
Voy... (No tengo más remedio. Avisaré a Tonino; es de los nuestros) (Vase por la derecha)

DIRECTOR
Pronto.


ESCENA III

El Director.

DIRECTOR
¿Dónde estará?... ¡Huye de mí!... ¡Es tan mona, tan graciosa, tan menudita...! ¡Es un juguete primoroso para mis manos! El padre, en la pista; el otro vistiéndose... Yo la encontraré. Iré a su cuarto. (Mutis por la izquierda)


ESCENA IV

Julia y Jorge.

JULIA
(Saliendo por la derecha) No me ha visto. Estamos jugando al escondite. ¡Si me encuentra...! Tengo miedo.

(Música)

JORGE
(Por la izquierda )
Sola la encuentro.

JULIA
(Asustada)
¿Quién va?... ¿Quién es?

JORGE
Jorge; un amigo.

JULIA
Sí; ya lo sé.

JORGE
¿Por qué asustada?
¿Por qué medrosa?
¿Por qué tan triste
la faz de rosa?
¿Por qué esa boca
que sonreía
no abre sus labios
a la alegría?

JULIA
Desde que vine
no soy dichosa,
vivo asustada,
vivo medrosa.
Siempre estoy triste,
que la alegría,
la han arrancado
del alma mía.

JORGE
(Muy cariñoso)
¿Por qué tan triste,
niña hechicera?

JULIA
(Con terror)
Me busca un hombre
que es una fiera.

JORGE
Si hay una fiera
que te pretenda,
aquí hay un tigre
que te defienda.

JULIA
Te doy gracias muy de veras;
confianza tengo en ti;
pero yo temo a las fieras
y sois fieras dos aquí.

JORGE
No es querer de fiera
mi dulce quimera,
y yo no quería
tu calma turbar,
pero el alma mía
¡oh, niña hechicera!
lo que yo he sentido
no podrá expresar.

JULIA
A devolverme la alegría,
a recobrar lo que perdí,
una profunda simpatía
es necesaria para mí.

JORGE
Yo he de volverte la alegría,
yo quiero verte sin pesar;
mas no le pidas simpatía
al que no sabe más que amar.

JULIA
Silencio ya.
¡No más por Dios!
me enrojecéis
con ese amor.
Tan ciego amor,
tan loco afán,
ventura al fin
no pueden dar.

JORGE
Un amor sincero,
un amor bendito,
un amor sin mancha,
un amor sin fin.
Un pensar honrado;
un querer profundo,
son un anticipo
de la gloria aquí.

JULIA
Yo no sueño amores,
no quiero sufrir.
Un sueño de risa
un sueño infantil.
Montada a caballo
con gasas ligeras.
Cruzando el alambre
con flores, con perlas.

JORGE
Te quiero; te adoro.

JULIA
(Cantando)
La, la, la, la, la.

JORGE
Responde a mis quejas.

JULIA
(Idem) La, la, la, la, la.
Yo soñaba que brillaba,
yo bailaba con furor;
despertaste el corazón.
Ya no sueño; si soñaba,
solo sueño con tu amor.

LOS DOS
Nuestro amor es santo,
porque es verdadero,
nuestro amor es dulce
como la ilusión.
Si él nos hace guerra,
nos defenderemos
y contigo al lado
no le temo yo.
El amor que firme está
es verdad y no ilusión,
porque tiene para siempre
por raíz el corazón.
Siempre, siempre nos querremos
si verdad es nuestro amor,
porque amor, si es verdadero,
es eterno como Dios.

ESCENA V

Dichos y el Director.

(Hablado)

DIRECTOR
(Saliendo por la izquierda) ¿Qué es esto?

JULIA
(Separándose un poco) (¡Nos pilló!)

DIRECTOR
Muy decente; aprovechar la ausencia del padre, para seducir a la hija.

JULIA
¿A mí?

JORGE
¡Mientes! Este es un amor honrado que puede confesarse a la luz del día.

DIRECTOR
Tu número se acerca, aún no estás vestido; a tu obligación. ¡Vas a llegar tarde! Ya te buscan. Pronto.

JORGE
Si quiero.

DIRECTOR
Yo lo mando.

JORGE
Voy; pero el que se atreva a decir una frase galante a esta mujer, se acordará de mí.

DIRECTOR
Anda, anda a tu deber. (Mutis Jorge por la izquierda)


ESCENA VI

Julia y el Director. Después Tonino, por la derecha, vestido ya para la función, con traje japonés y con un aro de papel en la mano.

JULIA
(Con miedo y pasando poco a poco por detrás del Director hasta quedar a su izquierda) (¡Se va desesperado y este se queda furioso!... Yo no sirvo para esto. Quiero vivir entre gente pacífica... que no tengan fuerza... ¡que estén anémicos!)

DIRECTOR
(Acercándose) No hagas caso de ese quídam. ¡Ese es un pobretón! Mañana le doy un puntapié y le despido. Yo soy rico. Para ti, el lujo, la felicidad... Para tu padre, el descanso.

JULIA
(No me convenzo)

DIRECTOR
¿Por qué no me miras?

JULIA
(¡Porque no te puedo ver!)

DIRECTOR
¡Qué cara más bonita!

JULIA
(¡Por qué no me habrán dado las viruelas, como decía el otro!)

TONINO
(Asomando) ¡Aquí con este pillo!

DIRECTOR
(Cogiendo violentamente la mano de Julia) ¡Qué mano tan chiquita!

JULIA
(¡Este hace daño!)

DIRECTOR
Para mí.

JULIA
Suelte usted.

DIRECTOR
No quiero.

JULIA
Que grito.

DIRECTOR
Que vengan, es igual; desafío a todos. (Tonino avanza durante este diálogo cautelosamente y le echa el aro por la cabeza al Director tirando de él al mismo tiempo. Cegado por el papel, suelta a Julia, que escapa por la izquierda y persiguiendo a Tonino, salen los dos corriendo por la derecha. Música en la orquesta)


(MUTACION)


CUADRO CUARTO

El sitio por donde salen los artistas a la pista del circo. A derecha é izquierda, puertas que dan paso a las dependencias y cuartos de los artistas. En primer término izquierda, otra puerta más pequeña. Al fondo, gran cortinón que oculta la pista. Por encima de ella, se ve la parte alta del interior del circo. Todo iluminado. Detalles a juicio del pintor.


ESCENA PRIMERA

Tonino y el Director.

Salen por lo derecha; Tonino, huyendo; el Director, persiguiéndole furioso y lanzando el aro, lejos, hacia la izquierda. Durante esta escena, Tonino, se mantiene siempre a distancia del Director.

DIRECTOR
¡Ah, bribón!... Te has salvado por pies... ¡Te has librado de mis garras porque corres más que yo, pero ya te pillaré!

TONINO
Son bromitas de circo, señor Director; usted perdone.

DIRECTOR
Pues yo no las tolero. En cuanto te agarre, el pedazo tuyo más grande, así. Con tus huesos, voy a hacer juegos malabares.

TONINO
No va usted a tener público.

DIRECTOR
(¡Por este imbécil, no he podido hablarla y convencerla!)

TONINO
(¡Con qué ojos me mira!) (Empieza en la orquesta la música, como si fuera la del circo, la cual continúa piano hasta que se indique)

DIRECTOR
(¡Es tan graciosa! ¡Doy la mitad de la vida por verla entre mis brazos!) (Indica la acción de abrazar)

TONINO
(¡Dice que me va a ahogar así!) (Indica la misma acción, pero con gran violencia)

DIRECTOR
¡Pero esa música!... ¡¡El número de Marietta!!

(Llamando hacia la segunda izquierda) ¡Marietta!

MARIETTA
(Dentro) Voy, voy.

DIRECTOR
Pronto. ¡Aquí todo el mundo sale retrasado!

TONINO
(Aproximándose a la izquierda) Marietta.


ESCENA II

Dichos y Marietta.

MARIETTA
(Saliendo por la segunda izquierda, vestida de funámbula) Aquí estoy.

TONINO
(Cogiéndola de la mano) Vamos, a la pista.

DIRECTOR
(Furioso a Tonino) ¿Dónde Vas? (Este da un salto y se pone fuera de su alcance) Yo Soy el que la acompaño siempre. (Coge a Marietta de la mano) ¡Qué mano tan chiquita!... ¿Verdad, Tonino?

TONINO
¡Sí que es chiquita!

DIRECTOR
¡Una monería! (La besa)

MARIETTA
(Queriendo soltarse) ¡Ay, no!

TONINO
(Sin atreverse a impedirlo, pero furioso) ¿Qué es eso?

DIRECTOR
¿Qué es esto?... ¡Fíjate, Tonino! (Riendo y besándola de nuevo)

MARIETTA
(Como antes) ¡Señor Director!

TONINO
¡Pero, señor Director!...

DIRECTOR
A la salida otros dos, ¿sabes? Bromitas de circo. (Sale con Marietta a la pista y se oye dentro una salva de aplausos)

TONINO
(Yendo a observar por entre las cortinas) A la salida dos tiros. ¡Maldita sea tu estampa, verdugo!... ¡Pero este tío es el gran turco; le gustan todas!... Yo le hago algo. Pedacitos chiquitos no serán, porque hay que entretenerse mucho, pero en dos pedazos, sí.


ESCENA III

Tonino, como si estuviera trabajando en la pista Marietta.

TONINO
¡Ya está arriba!... ¡Ya empieza su trabajo! La veo siempre con emoción. No anda, se desliza, vuela. (Va imitando todo lo que figura hacer Marietta en el alambre ) Ya está en el otro extremo. Vuelve y da vueltas, siguiendo el ritmo del vals. ¡Qué graciosa!... Llega hasta la punta y vuelve... ¡Salta... Hace piruetas y trenzados. ¡Esto es muy difícil; puede uno caerse. (Suena un gran aplauso) ¡Bravo!... ¡Un aplauso cerrado!... Un descanso... ¡Monísima, bendita seas! (Con mucho entusiasmo) ¡Dos tiros te pego, ladrón; dos tiros. (Furioso contra el Director. Un lacayo atraviesa la escena con el muñeco del primer cuadro; sale de la izquierda y entra en la pista. A los pocos momentos termina la música en la orquesta) Ya sacan el muñeco. Intermedio cómico mientras se limpia el sudor. Vamos a ver. ¡Que Dios te saque con bien de este trance!

GUILLERMO
(Dentro) Osté y yo vamos a haser el ejersisio. (Silencio en el público) Osté es uno; yo soy otro; y los dos vamos a haser el ejersisio.

(Silencio)

TONINO
¡Nada!... ¡Pobre, hombre, qué disgusto!

GUILLERMO
(Idem) Osté y yo.. Osté y yo... (Silencio)

TONINO
¡Nada!... ¡Pero si eso tiene una pata horrorosa! ¡Si no puede ser!... A ver lo del hormiguillo y lo de estese osté quieto.

GUILLERMO
Pero estese osté quieto que no base osté más que moverse y párese que tiene osté hormiguillo. (Risas y aplausos dentro)

TONINO
¡Risas!... ¡Aplausos!... ¡Ya decía yo que eso tenía mucha gracia! Me alegro por él y me alegro por el Director: ¡que rabie! ¡Bárbaro!

GUILLERMO
(Entrando por el fondo) ¡Ay, Toni de mi alma!

TONINO
¡Bravo, Guillermo, bravo! (Siguen los aplausos) A la pista. (Guillermo sale a la pista a recibir los aplausos, vuelve a escena y se abraza a Toni)

GUILLERMO
¡Ay, Toni de mi vida!... ¡Ay, qué alegría!... ¡Se han reído!... ¡Qué placer!... Aun sirvo... no estoy viejo... Y aunque lo esté, a los viejos, señor mío, no se les echa: se les respeta; son la guía y el ejemplo de los jóvenes. ¡Ay, todavía puedo trabajar para mi Julieta!... ¡Hija mía, hija mía de mi alma!. (Mutis loca de alegría por la primera izquierda)


ESCENA IV

Tonino. El Director por el fondo. Luego Jorge segunda izquierda. Tonino va corriendo al fondo, a cuyo tiempo sale el Director y Tonino da un salto, poniéndose fuera de su alcance.

DIRECTOR
Salió del paso. Tiene simpatías, pero como valer, vale ya poco. Marietta está acabando; ahora debe trabajar Jorge. ¿Dónde se ha metido ese barrista? Aquí deben estar todos sin que se les llame; lo tengo mandado, Jorge.

JORGE
(Saliendo tranquilamente por la izquierda) Aquí estoy.

DIRECTOR
¡Todavía sin vestir!

JORGE
Todavía.

DIRECTOR
Es tarde, no va a haber tiempo.

JORGE
Se me ha colocado el último, de propósitos como cosa despreciable y como no me conviene el lugar que ocupo en el cartel, no trabajo.

DIRECTOR
Haberlo dicho al ver el programa; ahora no es ocasión. Ahora no hay más remedio que salir.

JORGE
Yo cuando quiero trabajo y cuando no quiero no trabajo.

DIRECTOR
Pues ahora no hay más remedio que trabajar. Yo lo mando; a la pista.

TONINO
(¡Ay, la que se viene encima!)

JORGE
No se apure usted; en lugar del número anunciado, improvisaré otro, que siempre gusta al público.

DIRECTOR
¿Y qué número es ese?

JORGE
La lucha.

TONINO
(¡Ay, Dios mío!)

DIRECTOR
¿Y con quién?

JORGE
Con un miserable que ha arrancado lágrimas de los ojos de una hermosa. Por cada lágrima, necesito diez gotas de sangre.

TONINO
(¡Sangre!... ¡Ha dicho sangre!)

DIRECTOR
Ya estoy yo harto de tanta amenaza.

JORGE
Y yo de tanta insolencia.

DIRECTOR
¿Qué va a ser: el Jiu-Jitsu?

JORGE
Ahora lo verás. (Jorge y el Director se agarran con violencia)

TONINO
¡Cualquiera los separa!... ¡Socorro!... ¡Que se matan! (Gritando)


ESCENA V

Dichos, Julia y Guillermo primera izquierda. Marietta, Criados del Circo, un Inspector y varios Chinos y Chinas de los que toman parte en la pantomima por el fondo.

Durante la lucha, ejecutan los dos golpes llamados de brazos y cuello, vacilando el Director durante el segundo, vacilación que aprovecha Tonino para echarle la zancadilla, viniendo a tierra el Director, y sobre él, sujetándole fuertemente contra el suelo, Jorge. Todos se apresuran a separarlos. Todo esto rapidísimo

INSPECTOR
(Interponiéndose entre ambos) Alto a la autoridad. ¿Qué ha pasado aquí?

DIRECTOR
(Ya de pie) Este señor se ha negado a trabajar, le he reprendido por faltar a su obligación y me ha agredido.

INSPECTOR
¿Es cierto lo que el Director asegura?

JORGE
Cierto; pero he tenido motivos legítimos. Ya hablaré yo donde deba de hablar.

INSPECTOR
Queda usted detenido.

JORGE
Vamos; ya saldré. (Vanse los dos por el fondo)

DIRECTOR
(A los Criados) El último número no puede nacerse. Anunciadlo así y pedid al público que nos perdone. Despejad la sala, apagad las luces y Cerrad las puertas. (Todos se retiran por el fondo)


ESCENA FINAL

Julia, Marietta, el Director, Guillermo y Tonino.

GUILLERMO
(Agrupado con Julia en la derecha) Vámonos, hija mía, tengo miedo.

DIRECTOR
No, vosotros aquí conmigo. Tenemos que hablar. (Momento de silencio. El Director se pasea como una fiera)

GUILLERMO
(Se pasea como un león enjaulado)

JULIA
(¡Con qué ojos nos mira!)

MARIETTA
(Agrupados en la izquierda) (Yo tengo miedo, Tonino)

TONINO
(Yo también)

DIRECTOR
¡Vaya, ya se fue el Hércules, el defensor, el matón, el baratero! A la sombra por una temporada. Ya estamos solos. Dos débiles mujeres, un pobre viejo, el malabarista y yo. Estáis en mi poder.

GUILLERMO
Es que hay leyes, hay autoridades.

DIRECTOR
Eso, mañana; ahora no hay más que vosotros y yo; vuestra debilidad y mis rencores. Mujeres que me han despreciado y hombres que se ríen de mí.

TONINO
(¡Tajaditas!)

GUILLERMO
¿Yo?... ¡Cuándo!... He defendido a mi hija; estaba en mi derecho.

MARIETTA
(Aparte a Tonino) Y tú me debes defender a mí.

TONINO
¡Yo!... ¿Cómo?

MARIETTA
(Asaltada de una idea súbita) Espera. (Entra primera izquierda)

DIRECTOR
Ya veis que no tengo prisa. Estoy gozando al ver la cara de terror que tenéis todos. ¡Tengo unas ganas... sobre todo al que me ha echado la zancadilla!

TONINO
(Temblando) ¡Ay!

GUILLERMO
¡Gran hazaña! ¡Terribles enemigos! (Marietta sale con los cuchillos que emplea Tonino en sus trabajos y se los da con disimulo)

MARIETTA
Toma.

TONINO
(¡Mis cuchillos! ¡Si yo me atreviera!...)

MARIETTA
(¡Sálvanos, ten valor!) (Tonino oculta las manos con los cuchillos en la espalda)

DIRECTOR
Vamos a ver: ¿quién os va a defender? (Con mucha calma y mucha ironía)

MARIETTA
(Atrévete)

TONINO
(Con mucho miedo) ¿Quién?... ¡Yo!

DIRECTOR
¡Tú!... ¿Es que vas a luchar conmigo?

TONINO
Luchar, no; pero no te acerques.

DIRECTOR
¿Por qué?

TONINO
(Sacando las manos y poniendo en disposición para tirar el cuchillo) Porque tengo los cuchillos en la mano, y ya sabes, tú lo has dicho: donde pongo el ojo pongo el cuchillo.

DIRECTOR
(Retrocediendo) ¡Demonio!

TONINO
(Entusiasmado) (¡Ay, que se achica!)

MARIETTA
(Aparte, animándole) Sigue.

TONINO
(Siempre apuntándole con el cuchillo, cogido por la punta) Me hiciste esta noche dibujar con puntas de acero el brazo de la mujer que adoro; ten cuidado no te dibuje ahora el corazón. (Haciendo esfuerzos por aparecer trágico)

DIRECTOR
(Asustado) ¡Tonino!

TONINO
(¡Ay, qué susto le he dado... y ¡ay, qué susto tengo!) Vámonos a fundar otro Circo, a ser independientes, a salvarnos de la tiranía de este bárbaro (Vuelve un segundo la cabeza para dirigirse a los demás que están agrupados a la izquierda, y da un salto terrible, volviéndose amenazador hacia el Director, que ha aprovechado el movimiento para querer lanzarse sobre él, y que retrocede al volver a ver la intención de tirarle el cuchillo) ¡Bárbaro!

DIRECTOR
(Volviendo a retroceder asustado) ¡Tonino, por Dios, no tires!

TONINO
Así, así; la fuerza y la soberbia humilladas ante la debilidad y la insignificancia.

DIRECTOR
¡No tires! Marcharse; dejadme.

GUILLERMO
Adiós, corruptor de mujeres.

JULIA
Adiós, verdugo.

MARIETTA
Adiós, antipático, indecente. (Empiezan el mutis hacia la izquierda, siempre protegidos por Tonino, que no pierde de vista un momento al Director, sin dejar de apuntarle con su cuchillo)

TONINO
Adiós, cobarde. ¡No hay enemigo pequeño! ¡Toma, toma juegos malabares!

(Música en la orquesta)



FIN DE LA ZARZUELA


Información obtenida en:
https://archive.org/details/juegosmalabaresz1552vive

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