martes, 5 de enero de 2016

La Taberna de Londres (Libreto)



LA TABERNA DE LONDRES



Zarzuela original en tres actos.

Texto de Antonio García Gutiérrez.

Música de Emilio Arrieta.

Representada por primera vez en el teatro del Circo el día 14 de Noviembre de 1862.


REPARTO (Estreno)

Clara Hobben, bajo el nombre de Betty - Doña Rosario Hueto.

Lady Arabela - Doña Adela Rodríguez.

Guillermo Simpson - D. Manuel Sanz.

El Marqués de Cantorberry, bajo el nombre de Jonás - D. Joaquín Pló.

Lord Malherby - D. Joaquín Becerra.

Tobías, tabernero - D. Eugenio Fernández.

John, carcelero de la Torre de Londres - D. Carlos Soriano.

Oficiales y soldados protestantes, conjurados, guardas y carceleros, mujeres y muchachos del pueblo.

La acción pasa en Londres, en el último tercio del año 1553.


ACTO PRIMERO

Taberna de Tobías: el teatro está dividido perpendicularmente, en dos partes: la de la derecha del actor, que ocupará las tres cuartas partes del escenario próximamente, representa la pieza principal de la taberna, común a todos los bebedores: la otra parte es un pequeño gabinete con puerta a la sala principal y otra que da a una callejuela. En la pieza grande, puerta al fondo que da salida a la calle de Newgate y frente a la cárcel del mismo nombre, y en el suelo una trampa que da paso a la bodega. A la derecha, puerta que comunica con el interior de la casa. En el ángulo derecho al foro, un mostrador tras del cual estará sentado Tobías; junto al mostrador y arrimado a la pared, un mosquete. "Varias mesas distribuidas convenientemente, y alrededor de las cuales están bebiendo los soldados protestantes. Guillermo, con aire meditabundo, está sentado a una mesa aparte, y Betty, de pie, le contempla.


ESCENA PRIMERA

Betty, Guillermo, Tobías y Soldados.

(Música)

SOLDADOS
Jura la devota —presumida y vana
que a la reina Juana —postrará a sus pies.
Gente advenediza —su pendón sostiene
y marchando viene —contra el pueblo inglés.
Hola! al momento! llena esos vasos.
Betty! muchacha!

BETTY
Ya va! ya va!

SOLDADOS
¡Vaya otro brindis por nuestra reina!

BETTY
¿Qué reina?

SOLDADOS
¡Juana! no hay otra acá.

GUILLERMO
(Calla, oh pasión! y hable el deber.
Ya es la cuestión —ser ó no ser)

BETTY
(Esa aflicción, —qué puede ser?
Tal vez pasión a otra mujer)

(Deja caer un vaso)

TOBIAS
¡Chica!

BETTY
Se rompió.

TOBIAS
(¡Hay torpeza igual!)

SOLDADOS
¡Ríñela!

TOBIAS
¿Quién, yo?
no me atrevo a tal.
Y en conclusión, —voto va a quién!...
tiene razón —y hace muy bien.

SOLDADOS
Ya no hay cuestión!—Yo digo amen.
(A Betty) Tienes razón —y haces muy bien.

GUILLERMO
(Calla, oh pasión —y hable el deber!
Ya es la cuestión —ser ó no ser)

BETTY
(Esa aflicción, —¿qué puede ser?
Tal vez pasión —a otra mujer)

SOLDADOS
¡Por la reina! —¡Por la reina!
—Ven acá, santo varón: (A Tobías)
echa un brindis con nosotros.
—Una copa!

TOBIAS
Vengan dos.

SOLDADOS
Norabuena.

BETTY
Os lo prohíbo! (Aparte a Tobías)

TOBIAS
Pero, Betty!

BETTY
Voto a bríos!

TOBIAS
No te enfades, hija mía!
ay qué genio tan atroz!

SOLDADOS
Por la reina que, gloria del trono,
promete a sus pueblos tesoros de amor.
Por San Jorge mi santo patrono
que salve a Inglaterra del bando traidor.

GUILLERMO
(Si escuchara la voz de mi encono
aquí les hiciera probar mi valor)

BETTY
Ni flaquezas ni infamias perdono!

(Aparte a Tobías)

primero es la fama, primero el honor.

TOBIAS
(A juzgar por el gesto y el tono
me va a armar un trueno de marca mayor)

(Los Soldados beben. Tobías arroja el vino con disimulo)

SOLDADOS
Mirad: no ha bebido!
—¡Sin duda no es fiel!
—Apunta en el libro,
que ya pagaré.

TOBIAS
Aquí no se fía.

SOLDADOS
Por fuerza ha de ser. (Marchando)
Que san Jorge, mi santo patrono
preserve, a Inglaterra del bando traidor.

GUILLERMO
(Si escuchara la voz de mi encono
aquí les hiciera probar mi valor)

BETTY
Ni flaquezas ni infamias perdono!
primero es la fama, primero el honor.

TOBIAS
(A juzgar por el gesto y el tono
me va a armar un trueno de marca mayor)


ESCENA II

Dichos, menos los soldados.

(Hablado)

TOBIAS
Apunta! apunta! esto es bueno!
Brrr! —Pero con esa gente
de espada, hay que ser prudente!
suelen armar cada trueno!
—Betty, necesito entrar
contigo en explicaciones.

BETTY
Qué se ofrece?

TOBIAS
Ya supones,
ó lo debes sospechar,
que yo soy el amo.

BETTY
Justo.

TOBIAS
Que el amo es el que gobierna,
y que no tengo taberna
por diversión ni por gusto.

BETTY
Por qué me habláis de esa suerte?

TOBIAS
Quiero decirte con esto,
que no va; a quedarme un tiesto
como des en distraerte.
—Hoy ya has roto cuatro jarros.

BETTY
Y aun no es tarde.

TOBIAS
Eres un trompo.

BETTY
Qué apostamos a que rompo
algo más que los cacharros?

TOBIAS
Cálmate! (Es un Fierabrás
con faldas! y juraría
que esta muchacha me espía.
—Si! quizás... y sin quizás...)

BETTY
¡Pues tengo bonito humor!

TOBIAS
Ya sé de dónde procede!
—Te, estoy observando.

BETTY
Puede!

TOBIAS
Y es amor...

BETTY
Silencio!

TOBIAS
Amor!
cosa inocente y vulgar.
—Para el que busca fortuna
el amor debe ser una
regla de multiplicar.

BETTY
Es hidalgo.

TOBIAS
Eso es farol.
¿Qué importa que se encopete
si no hay calle en que él pobrete
no tenga algún español?
Tú pobre y él sin dinero,
haréis un triste guarismo:
cásate y será 1o mismo
que sumar cero con cero.

BETTY
No me arrastra el interés
solo amante le codicio.

TOBIAS
Amante! vaya un oficio!

BETTY
Yo soy modesta.

TOBIAS
Yo inglés.

GUILLERMO
Tobías?

BETTY
El señor llama.

(Dirigiéndose a él)

TOBIAS
Pero no a ti. (Deteniéndola)

GUILLERMO
Me has oído?

TOBIAS
Qué se os ofrece?

GUILLERMO
Ha venido. (Aparte a Tobías)
en busca mía una dama?

TOBIAS
Una dama?

GUILLERMO
De buen talle,
noble porte, y encubierta.

TOBIAS
No!

GUILLERMO
No! —Asómate a la puerta
y examina bien la calle.

TOBIAS
(Ah! ya! le estorba el testigo!)

GUILLERMO
Vas?

TOBIAS
(Qué cosas hace el hombre!
Este oficio tiene un nombre...
—Si me matan no lo digo!)

(Se dirige a la puerta del fondo, en la que se colocará como en observación, apareciendo y desapareciendo a intervalos)


ESCENA III

Guillermo, Betty.

BETTY
Guillermo?

GUILLERMO
Betty?

BETTY
En qué estás
pensando? qué es lo que tienes?

GUILLERMO
Pienso... en los inmensos bienes
que en tu cariño me das;
y pienso en que es tan airado
mi infortunio, y tal mi suerte,
que me es preciso perderte;
pero te pierdo de honrado.

BETTY
No me quieres ya?

GUILLERMO
Qué dices?
te quiero! sábelo Dios!

BETTY
Siendo así...

GUILLERMO
Pero los dos
no podemos ser felices.

BETTY
No entiendo...

GUILLERMO
Cuando te vi
por vez primera, fue tanto
mi delirio, que a tu encanto
sin reflexión me rendí.

BETTY
Sin reflexión!

GUILLERMO
Pero luego...

BETTY
No acabes: te he comprendido!
Di a tu amor fácil oído...

GUILLERMO
He visto que estaba ciego.

BETTY
Tal vez porque soy villana
piensa el señor que no valgo...

GUILLERMO
Betty! yo soy un hidalgo
y tengo una madre anciana.
Solo queda a mi pobreza
un solar de antigua historia,
y en él y en mi ejecutoria
está toda mi riqueza:
y mi madre en su cariño,
para que busque fortuna,
ha vendido hasta la cuna
en que me arrulló de niño.
—Parte! me dijo llorando:
nuestros destinos resuelve
en bien ó en mal; pero vuelve!
tu madre te está esperando.
—Ya ves que en esta materia
el dudar fuera locura:
no quiero yo mi ventura
a costa de su miseria.

BETTY
Guillermo! yo no podré
decirte, noble he nacido;
mas con humilde apellido
honrada el alma heredé.
Aunque en mi desgracia sea,
antes mira a tus deberes;
pero si a otra mujer quieres,
por Dios que yo no lo vea!

GUILLERMO
Qué me dices?

BETTY
La verdad.

GUILLERMO
Eres un ángel!

BETTY
Soy justa.

GUILLERMO
(Pobre muchacha!) Me asusta
tu fácil conformidad!

BETTY
Es que el amor santo y pio
de una madre, halla en mi pecho
respeto, y es su derecho
tan bueno... mejor que el mío!

GUILLERMO
Eres un arcano: a veces
me asalta al alma una duda.
Ahora del pueblo hija ruda
a mis ojos apareces,
y ya mudando lenguaje,
oigo en tu boca elocuentes
palabras, con que desmientes
tu condición y tu traje.

BETTY
(Me vendo!) Gracias, señor.

GUILLERMO
Tú finges...

BETTY
(Ay, suerte mía!)
La verdad, no lo creería!
también sois adulador!

GUILLERMO
No, Betty.

BETTY
Aquí no hay arcano
ninguno; pero dar pié
a una infamia, no lo haré
por todo el género humano!


ESCENA IV

Dichos y Tobías, que viene apresurado.

TOBIAS
Caballero... (Aparte a Guillermo)

GUILLERMO
Viene ya?

TOBIAS
Os diré: esos calaveras
que estaban aquí...

GUILLERMO
Qué pasa?

TOBIAS
Tras de no pagar la cuenta...

GUILLERMO
Viene esa dama?

TOBIAS
La dama?
sin duda debe ser ella.
ARABELA (Dentro) Favor!

GUILLERMO
Qué es eso?

TOBIAS
Faltarla
al respeto!

GUILLERMO
Qué insolencia!

(En el momento en que Guillermo desenvainando su espada corre hacia la puerta del fondo, sale por la misma Arabela, perseguida por los soldados protestantes)


ESCENA V

Los Mismos, Arabela, cubierta con un velo, y Soldados.

ARABELA
Guillermo!

UN SOLDADO
Ya me he empeñado
en ver si es bonita ó fea:
con que...

GUILLERMO
Caballeros! nadie
dé un paso más.

SOLDADO
Buena es esa!

GUILLERMO
O mi espada...

TOBIAS
Respetad
la casa, voto a la reina!
Yo soy de la policía.

GUILLERMO
El villano que se atreva...

BETTY
Callad. —Estos son de Juana (Interponiéndose)
los soldados? qué vergüenza!
Más parecen bandoleros!

GUILLERMO
Tiene razón.

BETTY
Vamos! fuera!

SOLDADO
Cáspita!

BETTY
O será conmigo
con quien tengáis la pendencia.

GUILLERMO
Betty, aparta!

BETTY
Vive el cielo
que el primero que se mueva...

SOLDADO
Bravo! —Otra vez nos veremos,
caballerito!

GUILLERMO
Así sea. (Vánse los Soldados)


ESCENA VI

Dichos, menos los Soldados.

ARABELA
Ah! respiro!

GUILLERMO
Bien podéis.
Venid. (Dirigiéndose con Arabela al gabinete)

BETTY
(Qué mujer es esta?)

GUILLERMO
Aquí estaréis más segura.
—Está cerrada esta puerta.
Betty! la llave.

BETTY
La llave?

TOBIAS
No has oído?

BETTY
Y quién la encuentra?
Desde ayer...

GUILLERMO
Betty!

(Aparte a Betty en tono de reconvención)

BETTY
Y te atreves
aquí mismo, en mi presencia!...

GUILLERMO
Dame esa llave, ó te juro...

BETTY
No jure, que se condena!

TOBIAS
Acabarás, Betty?

BETTY
Vaya! (Buscando en sus bolsillos)

GUILLERMO
Pareció?

BETTY
Ya di con ella.

(Betty da a Guillermo la llave dirigiéndole una mirada llena de angustia. Guillermo abre el gabinete y entra en él con Arabela, entornando la puerta)

(Música)

GUILLERMO
Bien venida sea
la que fue esperada
con la duda inquieta
del que sufre y ama.

BETTY
(Si escuchar pudiera
lo que entrambos hablan!)

(Acercándose con precaución a la puerta)

GUILLERMO
Si contigo fuese
mi ventura tanta
que mi amor sintieras,
ya que no mis ansias!

ARABELA
Pues que a verle vengo,
de favor ya basta.

GUILLERMO
Otro norte mi vista no alcanza:
si eres dura al amor que en mí ves,
solo tengo la triste esperanza
de llorar y morir a tus pies.

ARABELA
Si es mi amor vuestra sola esperanza,
ese ha sido también mi interés.

BETTY
(Si tu afecto ha olvidado el impío,
si otra tiene y te roba su fe,
qué esperanza te resta, amor mío?
No lo sé! no lo sé! no lo sé)

TOBIAS
(Ya sé yo lo que tiene esta chica!
ya lo sé! ya lo sé! ya lo sé!)

GUILLERMO
Logre mi labio... (La besa la mano)

ARABELA
Ah!

BETTY
Voy a allá.

(Entra apresuradamente en el gabinete)

Qué es lo que pide?
podéis mandar.

GUILLERMO
Nada.

BETTY
Por nada,
nada se da.
Vaya unos modos
de cortejar!

ARABELA
Qué es lo que dice?

BETTY
No ve que está
la doncellita
sudando el mar?

TOBIAS
Betty!

BETTY
Al momento.

(Sale del gabinete, cuya puerta vuelve a entornar Guillermo)

AARANELA
(Celosa va!)

TOBIAS
A tus quehaceres.

BETTY
(Han de rabiar!)

(Se pone a limpiar jarros y vasos)

Erase una dama
de estas que se dan
aires de princesa
y humos de deidad.
La que busca encuentra,
y encontró un galán
que la da... suspiros
para refrescar.
Tiene ella calor;
pero no la dan.
Vaya! y qué señor
tan!... tan!... tan!... tan!... tan!...

(Arrojando con ira un jarro al suelo)

TOBIAS
(Esto ya es mucho!)
Betty!

BETTY
Allá van.

(Entra en el gabinete como antes)

El caballero
puede mandar.

GUILLERMO
No te he llamado.

BETTY
No? vaya en paz!

TOBIAS
Betty!

BETTY
Jurara
que este galán...

TOBIAS
Chica!

BETTY
Qué quiere? (Desde la puerta)

TOBIAS
Acá.

BETTY
Qué?

TOBIAS
Acá!
No vi sordera
más singular!
A tus quehaceres,
y nada más.

BETTY
Deje que pase
la claridad.

(A Guillermo, que al salir Betty quiere volver a entornar la puerta)

GUILLERMO
Aunque mísero y cautivo
no se acuerda de sus penas,
el que vive cual yo vivo,
bien hallado en su prisión.

ARABELA
Si amoroso mi cautivo
vive alegre en sus cadenas,
las zozobras en que vivo
para mí venturas son.

BETTY
(Si el infiel está cautivo
bien hallado en sus cadenas,
calla y sufre! calla, altivo
irritado corazón!)

TOBIAS
Contra el bello fugitivo
tu furor desencadenas!
Ello es cierto qué hay motivo;
mas yo pago la función.

(Hablado)

ARABELA
Basta, Guillermo. (Se levanta)

GUILLERMO
Tan pronto
me queréis dejar?

ARABELA
Ya es hora.

BETTY
(Cuchichean!)

GUILLERMO
Me resigno;
pero no partiréis sola.

ARABELA
Es fuerza; ved si ha marchado
esa turba escandalosa.

GUILLERMO
Esperad. Vuelvo al instante.

(Pasa a la pieza principal y se asoma a la puerta examinando la calle)

ARABELA
Jurara que está celosa
esa mujer!—Si me venden!...
Averiguarlo me importa.

(Abre la puerta de la izquierda, y mira hacia fuera un momento)

Esta puerta debe dar
a esa callejuela próxima.
Es así; guardo la llave.

(Quita la llave de la puerta, y se la guarda apresuradamente al ver llegar a Guillermo)

—Hay alguien?

GUILLERMO
Nada se nota.

ARABELA
Adiós, pues. (Saliendo del gabinete)

GUILLERMO
Vais enojada?

ARABELA
No, Guillermo.

GUILLERMO
Adiós, señora.

(La acompaña hasta la puerta del fondo: váse Arabela. Betty la ha observado al pasar)

BETTY
Mi prima Lady Arabela
es quien su afecto me roba.
Mas de qué me escandalizo?
me ha robado tantas cosas!


ESCENA VII

Dichos, menos Arabela.

BETTY
Estarnos de enhorabuena?

GUILLERMO
(Ah! pobre niña!) Perdona!
pero qué quieres? mi suerte...

BETTY
Qué tiesa que va, y qué oronda!
Debe ser dama de rumbo!
y no parece bisoña.

GUILLERMO
Qué dices?

BETTY
Que no será
su primera escapatoria...

GUILLERMO
Tú no miras que lastimas
su fama?

BETTY
Si lo hago aposta!

GUILLERMO
Si?

BETTY
Para hacerte rabiar,
ya que no puedo otra cosa.

GUILLERMO
Me estás hiriendo en el alma!

BETTY
Y qué tal la señorona?
es rica? es noble? es bonita?
se han dicho muchas carocas?

GUILLERMO
Estás insufrible!

BETTY
Basta!
que el caballero se enoja!

(Alejándose de él)

TOBIAS
Hidalgo: si no dejáis
tranquila a esa pobre moza,
vais a causar mi ruina:
no hay trasto que no me rompa.

GUILLERMO
Tobías, soy desgraciado.

TOBIAS
Y ella un tantico babosa.
—Señor! por qué habéis traído
a mi casa esta langosta?

GUILLERMO
Mañana salgo de aquí. (Aparte a Tobías)

TOBIAS
Eso es. —La cuenta está pronta...

GUILLERMO
Sube con ella a mi cuarto.

TOBIAS
No es que corra prisa...

GUILLERMO
Ahora! (Con imperio)

TOBIAS
Bien! bien! os iré alumbrando.
(Paga! se salvó la mosca!)

(Váse por la derecha. Betty detiene a Guillermo)

BETTY
Oye, Guillermo: esta noche
cuando el amo se recoja,
te quiero hablar. —Me lo ofreces?

GUILLERMO
Te lo juro.

BETTY
Basta y sobra.


ESCENA VIII

Betty, sola.

BETTY
Es preciso que le vea:
que mi secreto conozca,
y que cié tregua a lo menos...
—Pero qué digo! estoy loca?
—Loca! si! cuando te exigen
resoluciones heroicas,
altos sacrificios, cómo
tus deberes abandonas?


ESCENA IX

Betty, Lord Malherby.

BETTY
(Lord Malherby! mi enemigo!)

MALHERBY
Eh! no hay nadie?

BETTY
(A qué vendrá
este hombre aquí? si tendrá
algún recelo!...)

MALHERBY
Hola, digo! (Alzando la voz)

BETTY
No hay que gritar!

MALHERBY
Hija mía?

BETTY
Qué quiere?

MALHERBY
(Hermosa muchacha!)
Hablarte.

BETTY
No se despacha
en casa esa mercancía.
Si acaso, entre col y col...

MALHERBY
Tienes dos ojos bellacos!

BETTY
(Todavía hace arrumacos
el viejo?) Hay vino español.

MALHERBY
Nada quiero. Há muchos días
que sirves aquí? contesta.

BETTY
Un mes no cumplido.

MALHERBY
Es esta
la taberna de Tobías?

BETTY
Sí, señor.

MALHERBY
No vivirá
con tan buen cebo en el ocio.

BETTY
La verdad, se hace negocio:
todo el barrio bebe acá.

MALHERBY
Eres inglesa?

BETTY
De Irlanda.

MALHERBY
Y hermosa!

BETTY
Pchs! así, así.
Eso dicen por ahí.

MALHERBY
Y como bella, eres blanda?

BETTY
Si; lo mismo que una roca.
Tengo la mano de hierro,
y al que rae habla mal, le encierro
las palabras en la boca.

MALHERBY
Y no temes sucumbir
aquí donde tantos vienen?

BETTY
Señor, los pobres no tienen
tiempo para seducir.
Entran, piden jarro y copa,
se sientan y echan un trago...
—Además, yo no me pago
de gente de poca ropa.

MALHERBY
Vanidosa!

BETTY
Aunque lo sea,
que en mujer es vicio añejo,
mis amigas y el espejo
me dicen que no soy fea.      

MALHERBY
No, y de tu belleza rara
con mucha razón blasonas.

BETTY
Verdad?

MALHERBY
Muchas señoronas
quisieran tener tu cara.


ESCENA X

Dichos y Tobías.

TOBIAS
Betty?

(Durante este diálogo, procura Betty oír lo que hablan, acercándose repetidas veces a los interlocutores)

BETTY
El amo.

MALHERBY
Os vengo a ver...

TOBIAS
(Lord Malherby!) Norabuena.

MALHERBY
Cumpliendo con lo que ordena
imperioso mi beber.
—Me conocéis?

TOBIAS
Y quién no?

MALHERBY
Diz, como aquí hay tanta plebe,
que en estos barrios se mueve
de la pretendiente en pro,
gente perdida y baldía
que proyecta una asonada.
—¿Qué os han dicho?

TOBIAS
No sé nada!
yo soy de la policía.

MALHERBY
Pues bien: yo estoy cierto...

TOBIAS
(Diablo!)

MALHERBY
De que hay algo.

TOBIAS
(Es singular)

MALHERBY
Posible es que oigáis sonar
la campana de San Pablo.

TOBIAS
(Se me erizan los cabellos!)

MALHERBY
Si así fuere, a cuantos halle
sospechosos en la calle,
alto, y a Newgate (1) con ellos.
—Yo os mandaré gente fiel.

(1) Léase Niuguet.

TOBIAS
(Si antes no me pongo en cobro)

BETTY
Decid que no. (Aparte a Tobías)

TOBIAS
Yo me sobro
para guardar el cuartel.
—No le temo al más pintado:
dar el grito y estar preso...

MALHERBY
No os engañe el valor.

TOBIAS
De eso
podéis estar descuidado.

BETTY
(Ya lo creo! es mas gallina...)

MALHERBY
En vuestra lealtad confío.
Adiós.


ESCENA XI

Dichos, menos Lord Malherby.

TOBIAS
Este señor mío
me ha dado muy mala espina.
Aunque de cortos alcances,
si se le ocurre el capricho
de ver claro...

BETTY
Qué?

TOBIAS
Ya he dicho
que no estoy para estos lances.

BETTY
Id a avisar a esa gente,
que a las nueve estén aquí.

TOBIAS
Bien!

BETTY
Y no tembléis así.

TOBIAS
Hija!... no soy más valiente.

(Váse por el fondo: un instante después sale por la misma puerta Jonás en traje escocés, tocando la gaita del mismo país y rodeado de gentes del pueblo)


ESCENA XII

Betty, Jonás y Pueblo.

(Música)

JONAS
Esta es, señores,
esta es la historia
mas peregrina,
mas portentosa.

CORO
Tiene el tunante
gracia, y no poca.

JONAS
Eran dos reinas,
ambas de Escocia:
eran dos reinas
y una corona.

CORO
Sal y pimienta
tiene la historia.

JONAS
Una se llama
Blanca Reforma:
Blanca es la una,
Bruna es la otra.

Coro
Ya esto va serio!
vaya unas bromas!

(Retrocediendo hasta la puerta y dispersándose poco a poco)

JONAS
Quién, caballeros,
quiere la historia?
quién me la pide,
quién me la compra?

CORO
Qué va a que el mozo
duerme en chirona!
Vecinos, despejemos,
yo el puesto le abandono,
que va subiendo el tono
y puede haber cuestión. (Vánse)

JONAS
Bravo! al fin los ahuyenté!

BETTY
(Quién es?)

JONAS
Lo que puede el miedo!
—Esta es la casa. —No puedo
tenerme ya mas en pié.

(Se sienta)


ESCENA XIII

Betty, Jonás, luego Guillermo.

BETTY
Qué pide?

(A Jonás, que se ha sentado en una mesa)

JONAS
Llégate acá.
—Clara Hobben, noble condesa (En voz baja)
de Salisbury, esta empresa
toca a su término ya.

BETTY
Y quién de mi jerarquía
y de mi nombre ha podido
informaros?

JONAS
Lo he sabido
por vuestra reina y la mía.
—Mirad. (Mostrándola un pliego)

BETTY
Su sello real!

JONAS
Vos la habéis recomendado
a cierto noble soldado
como un corazón leal.

BETTY
Guillermo!

(Señalando a Guillermo, que sale en este momento)

JONAS
Es ese!—Y seguís
en la misma opinión?

BETTY
Viene
de una familia que tiene
gran concepto en su país.
En ella hay un sentimiento
tradicional, sobre todo:
no faltar de ningún modo
a la fe de un juramento.

JONAS
Verdad: tienen esa fama
en Irlanda.

BETTY
Y merecida!

JONAS
Lo sé.

BETTY
Perderán la vida...

JONAS
Guillermo Simpson?

GUILLERMO
Quién llama?

JONAS
El combate es ya inminente,
y os traigo una misión alta.
En la Cruz de Charin falta
un jefe noble y valiente.

GUILLERMO
No os entiendo! (Mirándole con desconfianza)

JONAS
En ese pliego
como tal se os reconoce. (Dándole el pliego)

GUILLERMO
Qué debo hacer?

JONAS
A las doce
sonará el toque de fuego.
A la primer campanada (Alzando la voz)
os arrojáis a la lucha
sin dudar.

GUILLERMO
Alguien escucha.

JONAS
Es Betty: no importa nada.

(Guillermo dirige a Betty una mirada en que se pinta la admiración. (Váse por el fondo)


ESCENA XIV

Betty, Jonás.

JONAS
Por vuestra opinión, sospecho
que ha acelerado su alteza
la campaña, y hoy empieza
a lidiar por su derecho.

BETTY
Bien hace: tiempo era ya
de dar el ansiado grito.
La hermandad de este distrito
aquí a las nueve estará.

JONAS
Y nadie sabe hasta ahora
quién sois?

BETTY
No: nadie, y lo siento.
Sin el santo juramento
que hice a mi reina y señora,
ya supiera la verdad...

JONAS
Haced que nadie la entienda!
Ese juramento es prenda
de vuestra seguridad.
Mas si somos vencedores,
pronto os habremos vengado
de los que os han despojado
de vuestros bienes y honores.


ESCENA XV

Dichos y Tobías.

TOBIAS
Betty, a tu cuarto.

(Haciéndola una seña de inteligencia)

BETTY
Allá voy. (Váse por la derecha)

TOBIAS
Y tú, vagamundo, vete. —No me oyes?

JONAS
Déjame en paz.

TOBIAS
Qué es eso de que te deje!

JONAS
Necesito de reposo.

TOBIAS
Es que van a dar las nueve.

JONAS
Por lo mismo: esperaré
hasta que venga esa gente.

TOBIAS
(Este zángano me está
escamando) Qué me quieres
decir?

JONAS
Que aquí se reúne
la hermandad. Y ahora, me entiendes?

(Tobías queda por un momento como petrificado: luego corre hacia donde tiene el mosquete, y vuelve con él apuntando a Jonás)

TOBIAS
Que si entiendo? ahora verás
si me queda duda. —Hoy mueres.
—Reza el credo.

JONAS
Antes, escucha
dos palabras.

TOBIAS
Qué se ofrece?

JONAS
En primer lugar, estás
temblando como una liebre.

TOBIAS
(Es verdad)

JONAS
Mas supongamos
que disparas el mosquete;
que por milagro me aciertas...
—La cárcel está ahí enfrente.

TOBIAS
(Es verdad) (Desviando la puntería)

JONAS
Al ruido, acuden
los celadores; te prenden.

TOBIAS
(También es verdad) (Bajando el mosquete)

JONAS
Te ahorcan!
es lo menos que han de hacerte.
Con que Tobías!...

TOBIAS
Amigo...

JONAS
Lo mejor es qué te sientes.

TOBIAS
Hay en ese raciocinio
mucha lógica. —Quién eres?

JONAS
Pregunta mejor quién fui.
—No será malo que cierres...

(Tobías cierra la puerta del fondo y viene a sentarse al lado de Jonás)

TOBIAS
Si, si!

JONAS
Yo no pertenezco
al vulgo de los vivientes.

TOBIAS
No me gustan esas chanzas!

(Separando su silla)

JONAS
Pregúntalo a quien quisieres.
—Dos años hace que he muerto.

TOBIAS
Vamos! que no me divierten
esas bromas! carambita!

JONAS
Oye mi historia, que es breve.
Hace dos años que fui
deportado por rebelde.
Salí para el otro mundo
en un buque de dos puentes;
en la Ballena, aquel barco
que tuvo tan mala suerte.
Cerca de tierra, una noche
me escurrí bonitamente
al agua, y gané la orilla
sin que nadie lo advirtiese.
Al otro día, la pobre
Ballena corrió un nordeste:
era casco viejo! —En fin,
se hundió con toda la gente,
y el secreto de mi fuga
se lo comieron los peces.

TOBIAS
Vamos! eso ya me explica...
Ya! ya!

JONAS
Qué talento tienes!
—Pues luego que salí a tierra!
me encontré, —mira qué suerte!
—entre hotentotes.

TOBIAS
También
los hay por aquí, no pienses...

JONAS
Antropófagos.

TOBIAS
Canario!
—Y qué?

JONAS
Quisieron comerme;
pero yo estaba en los huesos
y me libré del banquete.
Poco a poco me tomaron
cariño, y la hija de un jefe,
y otra luego, y otra y otra
pidieron mi mano.

TOBIAS
Puede!

JONAS
Es costumbre del país.

TOBIAS
Una costumbre excelente!

JONAS
Por fin me casé.

TOBIAS
Con cuál?

JONAS
Con todas: veinte mujeres.
Es uso en aquella tierra.

TOBIAS
Hombre! hombre! y aquí los tienen
por bárbaros!

JONAS
Hay de todo.

TOBIAS
Mira! me gusta esa gente.
—Qué atrasada está la Europa!
—Vivirías tan alegre...

JONAS
No, amigo.

TOBIAS
Con veinte mozas!

JONAS
Si! feas como serpientes.

TOBIAS
Ya!

JONAS
Negras, desarrapadas!

TOBIAS
Eso muda ya de especie.

JONAS
Tanto más cuanto que soy
casado aquí.

TOBIAS
Vaya un peje!

(Dándole palmaditas en el hombro)

JONAS
Así es que no he quebrantado
la fe nupcial.

TOBIAS
Se comprende.
—Y aun no sabe que estás vivo?...

JONAS
Mi mayor cuidado es ese.

TOBIAS
Fuera un chasco!...

JONAS
Y si no hubiera
otras cosas más urgentes,
ahora mismo volaría...
—Espera! ya son las nueve.

TOBIAS
Es la hora!

JONAS
En este pliego
se me acredita por jefe
de esta sección popular.

TOBIAS
Tú? y es cierto!
(Lee) «El que os presente
esta con mi firma y sello...»
—Es de la reina!

JONAS
Obedece.

TOBIAS
Pero algo falta.

JONAS
Qué?

TOBIAS
El nombre
con que hemos de conocerte.
—Y es?...

JONAS
Desde que la Ballena
me dio hospedaje en su vientre,
me llamo Jonás.

TOBIAS
Qué gracia!

JONAS
Jonás segundo.

TOBIAS
(Riéndose) Se entiende!


ESCENA XVI

Dichos, y Arabela, que entra en el gabinete por la puerta de la izquierda.

JONAS
Oyes?

(Llaman suavemente a la puerta del fondo)

ARABELA
Todas mis sospechas
he de apurar.

TOBIAS
Si; ya vienen.

JONAS
Son ellos?

TOBIAS
Sí: lo que es esta
se le escapó a lord Malherby.

ARABELA
Oigo el nombre de mi padre!
Gran Dios! qué misterio es este!

(Se acerca temblando a la puerta del gabinete desde la que escucha lo que pasa en la escena)

(Música)

TOBIAS
Quién llama a esta puerta?

CORO
Los buenos llamamos. (Dentro)

TOBIAS
Qué quieren los buenos?

CORO
Que caigan los malos.

TOBIAS
Pues digan la seña;
la seña y el santo.

CORO
El santo es —María:
la seña, —Leopardo.

(Tobías abre la puerta, y entran los conspiradores. Aquel vuelve a cerrar)


ESCENA XVII

Arabela, Jonás, Tobías y conspiradores.

CORO
Lóbrego velo
viste ya el cielo:
la sombra al mundo
cubriendo va.
Paso y cuidado!
la hora ha sonado!
Todo en profundo
silencio está.

ARABELA
De un vértigo sombrío
es presa mi razón!
—Yo sueño, ó desvarío?

JONAS
Son ellos? (Bajo a Tobías)

TOBIAS
Ellos son. —Veréis con alma fuerte
la muerte y el dolor?

CORO
Se burla de la muerte
quien tiene mi valor.

TOBIAS
Ya la hora está cercana:
propicia es la ocasión.

JONAS
Alzad el grito, y Juana
caerá sin remisión.

CORO
Tal es nuestra bandera!
lidiar hasta vencer
domando la altanera
cerviz de esa mujer:
Herir y derribar!
matar y destruir
hasta triunfar
ó hasta morir.

JONAS y TOBIAS
Herir y derribar,
matar y destruir
hasta triunfar
ó hasta morir.

ARABELA
(Ya el bando popular
se empieza a rebullir.
Piensa triunfar
y ha de morir)

(Arabela se va por la puerta de la izquierda)



ESCENA XVIII

Jonás, Tobías y Conjurados.

(Hablado)

TOBIAS
Aquí tienes reunida
la flor de nuestros valientes!
la gloria de Londres! gentes
que saben jugar la vida.
Jamás permanecen sordos
en diciendo que hay jaleo
y zurribanda.

JONAS
Lo creo.
—Preséntame a los más gordos.

TOBIAS
Hárric, entre estos señores
hombre grande. (Un mequetrefe!)

(Aparte a Jonás)

Patricio el Tiznado, jefe
de los desollinadores.
(Este es un perdido) Smith
el ilustre! (Es barrendero)
Juan el Temerario! (Cero)
Pedro el Malo! (Un infeliz)
Tales las columnas son, (Con tono declamatorio)
esta es la esperanza viva
en que el edificio estriba
de nuestra conspiración.

JONAS
Yo con orgullo me asocio
a gente de tal nobleza.

CONJURADOS
Quién es? (A Tobías)

TOBIAS
Quién es? la cabeza
y el alma de este negocio.
Adrede del otro mundo
a tomaros juramento
ha venido. Aquí os presento
al noble Jonás segundo.
Marido tierno y feliz
de veinte mujeres.

CONJURADOS
(Con envidia) Oh!

TOBIAS
Maestro de trifulcas! yo
no soy más que su aprendiz.
En sus manos se ha de hacer
solemne y alta promesa
de no cejar en la empresa
hasta morir ó vencer.
Y si esa canalla loca
se resiste, nos veremos!
habrá sangre! quemaremos
a Londres... para hacer boca.
(Aplausos de los Conjurados)
No consintamos jamás
otra reina que María.

(Subiéndose a una mesa)

Ingleses! llegó ya el día
de... de... Sigue tú, Jonás. (Vuelve a bajar)

JONAS
De tremolar nuestra enseña
santa.

TOBIAS
Eso quise decir.

JONAS
O de morir.

TOBIAS
De morir.

JONAS
Habrá combate.

TOBIAS
Habrá leña.

JONAS
Y ay del que por un instante
vacile!

TOBIAS
Desventurado!

JONAS
Ay del traidor!

TOBIAS
Desdichado!
—Mira; ya tienen bastante.
Conozco su intrepidez...

(Y es un cargo de conciencia (Aparte a Jonás)
malgastar tanta elocuencia
con esta gente soez.
Solo tienen un deseo
y es natural.

JONAS
Di, Tobías;
qué pretenden?

TOBIAS
Cuatro días...

JONAS
De fiesta?

TOBIAS
No: de saqueo.

(Murmullos de aprobación)

JONAS
Exigencia singular!

TOBIAS
Pero fundada a mi ver.
Quien no tiene que perder
debe tener que ganar. (Aplausos)
—Ahora, a la bodega.

(Abre la trampa y van bajando por ella los Conjurados. Jonás queda el último)

JONAS
Sí.

TOBIAS
Bajad y no hagáis ruido.

JONAS
Mucha atención, mucho oído
a la señal.

TOBIAS
Quedo aquí.

(Jonás y los Conjurados bajan a la bodega)


ESCENA XIX

Tobías, solo.

TOBIAS
Reina! si al fin nos gobiernas,
tu noble pueblo redime!
sálvale! es decir, suprime
la mitad de las tabernas.
Hace tiempo que anda mal
la cosa con tanto socio,
y así marchará el negocio
del brazo con la moral.


ESCENA XX

Tobías, Arabela, por la izquierda.

TOBIAS
La verdad, no me creía
tan valiente! ande la danza!

ARABELA
Todo está en silencio.

TOBIAS
Estoy
asombrado de mi audacia.

ARABELA
Era una locura! yo
sin comprometer mi fama,
no puedo...

TOBIAS
Ya estoy ansiando
por que suene esa campana.

ARABELA
Mas la vida de mi padre
está en peligro.

(Asomándose a la puerta intermedia)

TOBIAS
Jurara...

ARABELA
Valga la astucia. (Entrando en la sala)

TOBIAS
(Viéndola) ¡Ah!

ARABELA
No grites!
está cercada la casa,
Tobías!

TOBIAS
Qué es lo que quieres,
fantasma?

ARABELA
No soy fantasma.
Soy de tu vida y tu muerte
arbitro absoluto.

TOBIAS
(Cáscaras!)
Qué es lo que buscas? qué pides?

ARABELA
No sabes lo que te aguarda?

TOBIAS Piedad! piedad!
Arabela No hay piedad!
Los enemigos de Juana,
sus contrarios descubiertos
podrán tal vez alcanzarla;
pero el traidor que se oculta
bajo la engañosa máscara
de la lealtad, ese tiene
mas pena con mas infamia.
Y se le pone en el potro...

TOBIAS
Ay! ay!

ARABELA
Y se le aten aza!

TOBIAS
Uf!

ARABELA
Y con garfios ardientes...

TOBIAS
No digas más! basta! basta!
—Qué quieres de mí?

ARABELA
Qué quiero?
una delación firmada
de tu puño, y al momento.

(Dictando)

«En este instante, en mi casa,
por los hermanos del pueblo
una insurrección se fragua.»

TOBIAS
Pero esto es una maldad!

ARABELA
¿Qué importa? has hecho ya tantas!

TOBIAS
Lo que es eso... no lo niego. (Firma)

ARABELA
Y si uno solo se escapa,
tú me serás responsable
con tu cabeza.

TOBIAS
Ancla! anda!
también eso?

ARABELA
Te vigilan!

(Váse por el gabinete)

TOBIAS
(No se irán: echo la trampa)

(En el momento en que va a cerrar la trampa de la bodega, aparece por ella la cabeza de Jonás. Tobías le detiene)


ESCENA XXI

Jonás y Tobías.

TOBIAS
Adónde vas?

JONAS
A la calle.
Quiero investigar...

TOBIAS
Aguarda.

JONAS
Qué sucede? Hay algún síntoma...
algún...

TOBIAS
No sucede nada;
pero dime: al embrollarte
en todas estas jaranas,
venias ya decidido
a todo?

JONAS
Pregunta extraña!

TOBIAS
Hasta a morir?

JONAS
A arrostrar
mil muertes.

TOBIAS
Eso esperaba.

JONAS
Pero qué hay?

TOBIAS
Ruedas y garfios...
y en fin, yo me entiendo; baja.

JONAS
Déjame. (Subiendo un escalón: le detiene Tobías)

TOBIAS
Allá entre los cafres
tú así como así te dabas
por muerto: verdad?

JONAS
Verdad.

TOBIAS
Conque has vivido de gracia
dos años. —Vamos! confiesa
que para gorra ya basta.

JONAS
No me querrás explicar...

(Acabando de subir)

TOBIAS
Pues si yo te lo explicara...
—No me pidas gollerías.

JONAS
Ya mi paciencia se acaba.

(Abriendo la puerta del fondo)

TOBIAS
Te vas? mira que me pierdes!
oye la razón.

JONAS
Aparta! (Váse)


ESCENA XXII

Tobías, solo.

TOBIAS
Que te llevas distraído
mi cabeza! camarada!
que me asesinas!—Este hombre
no tiene pizca de entrañas.
—Ya estoy perdido! pues bien!
Brrr! voy a hacer una hombrada!
Vengan suplicios y ruedas
y garfios! nada me espanta!
Muerte por muerte, prefiero...

(Se asoma a la puerta de la bodega y grita:)  
—Todos aquí! —La campana!

(Se oye la campana de la iglesia de San Pablo que toca a rebato: en este mismo instante aparece en la puerta del fondo lord Malherby, seguido de oficiales y soldados y alguna gente del pueblo. Dos ó tres cabezas de conspiradores asoman a la trampa de la bodega y retroceden a la vista de los soldados: estos cierran la trampa)


ESCENA XXIII

Betty, que acude al ruido de la campana; Tobías, Lord Malherby por el fondo seguido de soldados y gente del pueblo que va aumentándose gradualmente: Jonás, confundido entre la multitud, y luego Guillermo.

(Música)

MALHERBY
Bien por Tobías!
bien por el digno
gran funcionario
de este distrito!

JONAS
(Ese tunante
nos ha vendido!)

BETTY
Tras de la infamia (Al oído a Tobías)
viene el castigo.

MALHERBY
Quién aquí llega? (Viendo a Guillermo)

GUILLERMO
(Cuánto bullicio!)

MALHERBY
Qué es lo que busca?
qué le ha traído
a tales horas
y a tales sitios?

GUILLERMO
Yo nunca miento!
soy tu enemigo.

JONAS
(Ah, desdichado!)

BETTY
(Yo le he perdido!)

MALHERBY
Cómplice acaso... (A Tobías)

TOBIAS
Nunca le he visto.

GUILLERMO
Sí! yo de Juana
soy enemigo.
La noble Irlanda que en sus montañas
me dio la cuna y el ser me dio,
del duro hierro de sus entrañas
también el temple me trasmitió.
Llegado el trance sin miedo espira
quien tanto estima su honor y fe.
Vivir a precio de una mentira,
de mi no es digno! mentir no sé.

BETTY
(Alma noble!)

JONAS
(Pobre tonto!)

MALHERBY
Amarradle sin piedad!
—Buen Tobías! tú nos salvas!

GUILLERMO
Ah, traidor!

MALHERBY
Es la verdad.
—Por las calles, por las plazas
luego en triunfo le llevad.
Sepa Londres cómo premia
nuestra reina la lealtad.

TOBIAS
Si pudierais excusarlo,
yo no tengo vanidad.

MALHERBY
Nada! nada! aunque le pese,
por las calles le llevad.

(La gente del pueblo le coge en volandas y se lo lleva al final del acto por la puerta del foro)

CORO
Este es el gran Tobías,
el tabernero de la ciudad,
que ha salvado a la patria
de una inminente calamidad.

(Tobías desaparece por el fondo llevado en brazos del pueblo: Guillermo está rodeado de soldados: Jonás y Betty se estrechan las manos manifestando su desesperación)


FIN DEL ACTO PRIMERO


ACTO SEGUNDO

Calle de Londres. A la izquierda una cárcel con gran puerta y varias rejas. A uno y otro lado de la puerta, largos bancos de piedra. En el lado opuesto, la taberna de Tobías, con una muestra en que se leerá en letras grandes, «Tobías, Tabernero.» Sobre la puerta, un balcón. Tantas otras casas como sea posible, con ventanas y balcones practicables. Al fondo un gran puente que da vuelta de izquierda a derecha, perdiéndose tras de los últimos bastidores. Al levantarse el telón, empieza a salir por la puerta de la cárcel el coro de Guardas y Llaveros, que examinan cuidadosamente las rejas.


ESCENA PRIMERA

Coro de Guardias y Llaveros.

(Música)

CORO
Todo reposa: no hay novedad.
Puertas y rejas seguras están.
Ay del que pierde su libertad!
cómo en sus iras nos maldecirá!

Tal vez el mísero revuelve y suena
las férreas víboras de su cadena;
que le acompaña cada eslabón
en el silencio de su prisión.!
Y ya por cólera, ya por costumbre,
rugen las víctimas con ay! feroz,
y el alta bóveda de la techumbre
devuelve céntuple la humana voz.

Todo reposa: no hay novedad!
Puertas y rejas seguras están.

(Vuelven a entrar pausadamente en la cárcel, cuya puerta se cierra: un momento después sale por el fondo a la izquierda, Jonás, recatándose: atraviesa el teatro, y llama suavemente a la puerta de la taberna)


ESCENA II

Jonás, luego Betty.

(Hablado)

JONAS
Betty? —Me falta el aliento!

BETTY
Es Jonás?

JONAS
Soy yo, señora!

BETTY
De dónde venís ahora?

JONAS
De dónde? del Parlamento.

BETTY
Y qué?

JONAS
Nos vende la suerte.

BETTY
Los nuestros?...

JONAS
Se han dispersado,

BETTY
Y Guillermo?

JONAS
Condenado.
Hoy mismo le dan la muerte.

BETTY
Esos cobardes...

JONAS
Sonar
en San Pablo la campana
y desbandarse...

BETTY
Si a Juana
pudiera al menos hablar!

JONAS
Rebajar vuestra nobleza
implorando a una enemiga!
no, Clara! nunca se diga
de vos tamaña flaqueza.

BETTY
Yo no puedo abandonar
al que a su palabra, fiel...

JONAS
Qué queréis?

BETTY
Morir con él.

JONAS
Para eso siempre hay lugar.

BETTY
No me queda otra esperanza.

JONAS
Yo no pierdo de ese modo
el ánimo, sobre todo
hasta no tomar venganza.
Ya se me ha puesto esta idea...

BETTY
De quién?

JONAS
Del que sin empacho
en brazos del populacho
su infame triunfo pasea.

BETTY
Algún misterio ha de haber...

JONAS
Y hace de su infamia alarde
ese bribón.

BETTY
Es cobarde.

JONAS
Pues ni eso le ha de valer.
—Vuestra paciencia me admira!
por quién, señora, lloráis?
por quién el hombre que amáis
en dura cárcel se mira?

BETTY
Aun no sabéis de mi mal
todo el rigor. —Quién pensara
que es infiel!...

JONAS
Qué decís, Clara?

BETTY
Sí, sí! tengo una rival.

JONAS
Vos rival? qué picardía!
—Bella?

BETTY
Mi desgracia es esa.

JONAS
Y quién es?

BETTY
Cierta marquesa.

JONAS
Marquesa?

BETTY
Y parienta mía.

JONAS
Quién es? (Inmutándose)

BETTY
A qué pretender
que mis agravios recuerde?
Es cierta viudita verde.

JONAS
Viudita? (A que es mi mujer?)

BETTY
Lazo fatal nos unió!
—Y aunque no le he conocido,
también era su marido
algo primo...

JONAS
(Ese soy yo)
—Qué familia!

BETTY
No es verdad?
todos contra mí inclementes...

JONAS
Es natural: los parientes
son una calamidad.

BETTY
No es una infamia?

JONAS
Que si es? (Exaltándose)

BETTY
No tengo razón?

JONAS
Pues digo!...

BETTY
Ay, qué bueno sois conmigo!
os tomáis un interés!

JONAS
Mucho. (Mis razones tengo.
—Haré poco si los mato)
El Guillermo...

BETTY
Es un ingrato.

JONAS
Y ella...

BETTY
En eso no convengo.

JONAS
Por qué?

BETTY
Es libre, viuda y bella.

JONAS
La defendéis!

BETTY
Está claro.
Lo que es para mí tan caro
bien puede serlo para ella.

JONAS
(En parte tiene razón)

BETTY
Ya llevó por su marido
dos años de luto.

JONAS
Ha sido
mucha consideración!

BETTY
Pasa el tiempo: ojos que ven,
dicen, corazón que siente.

JONAS
(A que debo finalmente
darle las gracias también?)

BETTY
Y con ella he de intentar
una generosa prueba.
—Que le salve, aunque yo deba
mis esperanzas llorar.

JONAS
Dónde vais?
Del alma enferma
a ahogar la amorosa llama.

JONAS
A estas horas?

BETTY
Si ella le ama,
cómo es posible que hoy duerma!

(Váse por el fondo a la izquierda)


ESCENA III

Jonás, solo.

JONAS
Sucedió lo que temía.
Tengan lástima de mí!
Qué posición tan... así...
tan ridícula es la mía!
Oh, rabia! — y en qué la fundo?
y sobre todo, a qué viene?
un muerto, qué razón tiene
para volver a este mundo?
—Soñaba en segundas bodas!

(Se oye rumor hacia el foro)

—Quién llega? ese desalmado!
—Gracias a Dios que he encontrado
quien va a pagármelas todas.

(Entra en la taberna)


ESCENA IV

El populacho, compuesto principalmente de mujeres y muchachos desarrapados, trae en triunfo a Tobías, que aparecerá a su tiempo subido en un carro. Los pilletes vienen delante de él, con grandes piedras en las manos, y llevando con ellas el compás de la marcha triunfal. A medida que va llenándose el teatro de gente, las casas se van iluminando con alguno que otro candil ó farolillo, menos el balcón de la taberna.

(Música)

CORO
Este es el gran Tobías,
el tabernero de la ciudad.
—Luces! luces!
Que ha salvado a la patria
de una inminente calamidad,
—Luces! luces!

Ríndansele parias; —pongan luminarias
para enaltecer—para festejar,
al buen hijo de Inglaterra
que ha logrado de la guerra
nuestra tierra —libertar.
—Luces! Luces!

(Golpeando la puerta de la taberna. Jonás se asoma al balcón)

JONAS
Alto, hijos míos, que esta es la casa
del que ha salvado nuestra ciudad.

CORO
Mientes, tunante! luces queremos
ó un solo vidrio no ha de quedar.

(Apedrean el balcón rompiendo los vidrios: Jonás desaparece, y en este momento sale Tobías)

TOBIAS
¡Ay mis ventanas! ay mi taberna!

CORO
Otra, muchachos! Iluminad.

(Vuelven a tirar)

TOBIAS
Esa es mi casa!

CORO
Pues era cierto!

TOBIAS
Basta de gloria! no quiero más.

(Pugnando por apearse)

CORO
No! no! adelante!

TOBIAS
Yo soy modesto,
cáspita! y quiero la libertad. (Se baja)

CORO
Adiós, gran Tobías! tu pueblo te aclama,
te admira, te ensalza por noble y leal.
Mañana en las calles tu nombre y tu fama
será de los buenos ejemplo inmortal.

TOBIAS
(Mañana, oh buen pueblo! sabrás por la fama
que el héroe de rabia se ha echado un dogal)

(El pueblo se retira por el fondo)


ESCENA V

Tobías, luego Jonás.

(Hablado)

TOBIAS
Buen viaje! —Al fin me han dejado!
ya estoy más tranquilo.—Quién?
—Nadie! Es que no me hallo bien
ni solo ni acompañado.
Tú lo has querido, Tobías!
tú, que dichoso, y apierna
tendida, en esa taberna
tranquilamente vivías,
quisiste fama y honores...
—Me han llamado? —No. — Imprudente!
Y ahora llevas en tu frente
el sello de los traidores.
En tu frente honrada, si!
tu infame flaqueza leo!
—Es decir, yo no lo veo;
pero debe estar aquí.
Yo era un negro bebedor,
científico, inteligente,
cuando hete que de repente
me meto a conspirador:
y de tal modo me miro,
que ya, de mí propio estorbo,
ni entiendo lo que me sorbo
ni sé lo que me conspiro.
Sueño, contento, apetito,
adiós! mi calma ha volado!
disipaos ante el airado
fantasma de mi delito.
—Allí está! allí! aterrador,
torvo, cejijunto y seco,
traidor! me grita, y el eco
repite: traidor!

JONAS
(Saliendo de la taberna) Traidor!

TOBIAS
Eh! qué es eso? empieza ya
la conciencia a darme voces?
—Jonás! Jonás! (Encontrándose con él)

JONAS
Me conoces?

TOBIAS
Socorro!

JONAS
No grites! (Tapándole la boca)

TOBIAS
Ah!

(Jonás saca dos dagas y le arroja una)

Qué haces?

JONAS
Castigar el dolo
y la...

TOBIAS
Vamos! sin moler!
no quiero.

JONAS
Lo hemos de ver.

TOBIAS
Ah! cobarde! a un hombre solo!

JONAS
Defiéndete ó te descrismo
sin más ni más.

TOBIAS
Ya lo sé. (Resignado)

JONAS
Defiéndete!

TOBIAS
Para qué,
si al cabo ha de ser lo mismo?

JONAS
Traidor! no te librarás
por eso de mi ira ciega.

TOBIAS
Estoy resignado: pega.


ESCENA VI

Dichos y Betty, por el fondo.

BETTY
Jonás?

TOBIAS
Te llaman, Jonás.

BETTY
Basta, y deja a ese villano.

JONAS
Sin que nos pague?...

BETTY
Lo quiero.
—No manches en él tu acero
ni menos tu honrada mano.

TOBIAS
Ay, Betty!

BETTY
Tu alevosía
nos hiere a todos.

TOBIAS
Lo sé;
y sin embargo no fue
traición.

BETTY
No fue cobardía.
Conspirador por codicia,
aquí no estaba en su centro.

TOBIAS
Ay! gracias a Dios que encuentro
alguien que me haga justicia!

BETTY
Pero ello hay que remediar
tu maldad... ó tu imprudencia.

JONAS
Es un cargo de conciencia
el dejarle respirar.

TOBIAS
Sanguinario!

BETTY
Ni un momento
se pierda.

JONAS
Qué vais a hacer?
qué queréis?

BETTY
Qué he de querer?
salvarle.

TOBIAS
Eso es lo que intento.

JONAS
Y cómo?

TOBIAS
Yo os diré el modo.
—Antes que el sol nos alumbre,
los llaveros,—ya es costumbre;
—vendrán a empinar el codo.
Tengo un licor, que es mi anzuelo,
de honrada apariencia...

JONAS
Ya!

TOBIAS
Y a la media pinta, da
con el más bravo en el suelo.

BETTY
Qué dices? (A Jonás)

JONAS
Que aunque vulgar
el medio no me disgusta.

TOBIAS
Hay riesgo...

BETTY
Eso no me asusta:
nada se pierde en probar.

TOBIAS
Del resultado os respondo!
Como ellos beban, no dudo.

JONAS
De veras?

TOBIAS
Me como crudo
al que no caiga redondo.

BETTY
Pronto brillará la luz
del alba.

TOBIAS
Espera a que suba.
Voy a destapar la cuba
temerosa! hago la cruz, (Se persigna)

BETTY
Qué recelas?

TOBIAS
Soy cristiano
y temo una trocatinta.
—Ya lo sabes; media pinta:
no te se vaya la mano!

BETTY
Y si me excedo?

TOBIAS
Zambomba!
no quiero pensarlo!

JONAS
Bah!
qué puede ser?

TOBIAS
Hombre habrá
que estalle como una bomba.

(Entra en la taberna)


ESCENA VII

Betty y Jonás.

JONAS
La habéis visto?

BETTY
No he podido.
tal vez la desgracia ignora;
pero pronto, acaso ahora
llega la nueva a su oído.

JONAS
Y cómo?

BETTY
En su casa hallé
quien dolido de mi llanto
me lo ofreció; mas si en tanto
le salvo... —y le salvaré.

(Se oyen dentro golpes) —Qué es eso?

JONAS
Nada os asombre

BETTY
Oh! si! con razón me espanta.
Ya el cadalso se levanta
para la muerte de un hombre.

JONAS
Eso mi saña despierta.

BETTY
Valor!

JONAS
Nada me intimida!
Aunque me cueste la vida...

BETTY
Silencio! se abre esa puerta.


ESCENA VIII

Dichos y John, que sale de la cárcel con una linterna.

JONAS
Este es el crítico instante.
—Que no me vean...

BETTY
Es John (1)
Idos. —John

(1) Pronunciado Jon.

JOHN
Quién es? ah! Betty.

BETTY
Estás muy madrugador.

JOHN
No me he acostado.

BETTY
Es posible?
tú que eres tan dormilón!

JOHN
Qué quieres? como la guarda
del preso la tengo yo!

BETTY
De qué preso?

JOHN
De ese noble
irlandés.

BETTY
Ese traidor?

JOHN
El que en tu casa prendieron
anoche.

BETTY
Gracias a Dios!
Y eres tú su carcelero?

JOHN
Si, Betty! como que soy
primer llavero...

BETTY
Y está
seguro?

JOHN
Vaya! en el dos:
el calabozo mas cuco
de cuantos no alumbra el sol.

BETTY
De buenas paredes?

JOHN
Buenas!
de piedra pura, interior,
bajo y estrecho: figúrate
en su concha un caracol.

BETTY
(¡Desdichado!)

JOHN
Esta es la llave
de su encierro: la mayor.

(Betty examina con marcada atención la llave)

BETTY
Qué guardas!

JOHN
Es una alhaja.

BETTY
No entras, John?

JOHN
A beber? no.

BETTY
Pues cómo?

JOHN
Está prohibido
por ahora.

BETTY
Qué dices?

JOHN
Que hoy
es posible que ayunemos.
Esperamos a milord.
Esta noche anda en un pie.

JONAS
(Malo! malo!)

JOHN
Y avisó
que al amanecer vendría
a visitar la prisión.
De suerte, que estamos todos,
conociendo su rigor,
ojos y oídos alerta,
no nos pille... que es atroz!

JONAS
(Todo se ha perdido!)

JOHN
Allí,
a la luz de aquel faro!,
me parece que diviso
un bulto: será milord?

BETTY
(Si logramos sorprenderle...)

JOHN
Por si es él, me eclipso: adiós.

(Entra en la cárcel y cierra)

BETTY
Qué dices?

JONAS
Que la esperanza
ha muerto en mi corazón.

BETTY
Desmayáis, Jonás?

JONAS
Sí, Clara;
y vos también.

BETTY
Ah! yo no.
El viejo es un libertino!

JONAS
Ah, pícaro!

BETTY
Un seductor!
y anoche me ha requebrado.

JONAS
Si? miren el vejancón.

BETTY
Oídme.

(Le lleva hacia la puerta de la taberna y hablan aparte. En este momento se ve venir a lord Malherby por el fondo)

MALHERBY
Todo parece
tranquilo: ningún rumor...


ESCENA IX

Betty, Lord Malherby y Jonás escondido.

BETTY
Quién va?

MALHERBY
¿Quién es? —Calla! es Betty:
te he conocido en la voz.

BETTY
De veras?

MALHERBY
No me recuerdas?

BETTY
El de anoche... sí, señor.
—Perdonadme si os traté
con tanta satisfacción.
No os conocía.

MALHERBY
Y ahora?

BETTY
Ahora sí! ya sé quién sois.
Lord... cómo me dijo el amo?
Lord Mal... Mal... —En fin, un Lord.
Yo que tenía unas ganas
de ver algún señorón
así, noble, encopetado,
en fin, grande como vos!

MALHERBY
Sabes que estoy desde anoche
en los lazos de tu amor
aprisionado?

BETTY
De veras?

MALHERBY
Me has robado el corazón.

BETTY
Eh? qué es eso de robar?
hable con tiento! eso no!
Yo soy una moza honrada,
y prendas de tal valor,
jamás... —Como no haya sido
por alguna distracción!

JONAS
Traviesa es la condesita.

MALHERBY
Yo con placer te le doy;
pero prométeme en cambio
no tratarle con rigor.

BETTY
Con rigor ó con blandura,
eso depende de vos.
Qué me ofrece el caballero
si acepto la donación?

MALHERBY
Lo que quieras.

BETTY
Y si pido
mucho?

MALHERBY
Mejor que mejor.

BETTY
Siendo así, de propia mano
me ha de hacer obligación
de ser mi esposo.

MALHERBY
Tu esposo?

BETTY
Si acomoda, y si no, no.
Ahí dentro tiene papel
y tintero.

MALHERBY
(La ocasión
me convida! y quién la pierde
por escrúpulos de honor?)
Vas a ver cuánto te quiero.
Voy...

(Se dirige a la taberna y entra)

BETTY
(A Jonás) El momento llegó.

JONAS
(Con tal de que no me vea
la cara el viejo!...)

(Entra en la taberna detrás de Lord Malherby: inmediatamente después se oye a este dar un grito)

MALHERBY
Favor! (Dentro)

JONAS
Silencio ó muere. (Idem)

BETTY
Ese grito...

(Mirando espantada del lado de la cárcel: luego se tranquiliza)

No!... nada! Dios sea loado!
—Ay! (Con satisfacción)


ESCENA X

Betty y Tobías.

TOBIAS
El olor ha bastado!
ha caído ya un mosquito.

BETTY
Escribirá?...

TOBIAS
Sin dudar:
no temas.

BETTY
Y si amanece?...

TOBIAS
La niebla nos favorece,
que se empieza a levantar.

BETTY
Es cierto: sin duda el cielo
quiere ayudarnos.

TOBIAS
Tal vez.
—Por lo pronto, ya este pez
se tragó todo el anzuelo.


ESCENA XI

Dichos y Jonás con un pliego.

BETTY
Qué nos traes? firmó?

JONAS
Firmó.

BETTY
Ay! me parece mentira
tanta ventura.

JONAS
Respira!
ya Guillermo se salvó.

BETTY
Gracias!

JONAS
Sin embargo, quiero
evitar nuevos azares.
—Tú, corre y no te separes (A Tobías)
del lado del prisionero.

TOBIAS
Voy; pero está asegurado?

JONAS
No alborotará la caza.
Maniatado y con mordaza.

TOBIAS
Basta que esté maniatado.

(Con mucha dignidad: entra en la taberna)


ESCENA XII

Jonás y Betty.

JONAS
Ah de la cárcel! (Llamando a la puerta)

BETTY
Valor!

JOHN
Quién llama? (Abriendo el ventanillo)

JONAS
Que abra le ruego.

JOHN
Qué es lo que trae?

JONAS
Este pliego
del señor gobernador.

JOHN
Deme.

(Jonás le entrega el pliego por el ventanillo y John vuelve a cerrar)

JONAS
Y ahora hay que buscar
un refugio...

BETTY
Esta comarca
es peligrosa!

JONAS
Una barca
nos conducirá hasta el mar.

(Dirigiéndose al fondo)


ESCENA XIII

Betty, luego John, Carceleros y Guardas, después Tobías.

BETTY
Ya vienen! corred! volad. (A Jonás que

JOHN
Vamos a apagar la sed.
(Leyendo) «No me esperéis, y poned
a Guillermo en libertad.»
—Si mi recelo no miente,
aquí se oculta una trama.
—Tobías! Betty!

BETTY
Quién llama?

TOBIAS
Quién grita? (Saliendo)

JOHN
John y su gente.

BETTY
No viene el gobernador?

JOHN
Me ha enviado este papel
singular.

TOBIAS
Qué dice en él?

JOHN
Vas a llenarte de horror.
Que dé libertad al preso
me ordena.

BETTY
Qué picardía!

JOHN
Tranquilízate, hija mía,
hay mucho que hablar en eso.
—Aquí hay traición. (Bajando la voz)

BETTY
Y de quién?

JOHN
No sé; pero el caso es grave.

BETTY
De lord Malherby?

JOHN
Quién sabe
si se ha vendido también?

BETTY
Es posible?

JOHN
Y que no marra.
—Hay que estar a lodo evento.
Sin orden del Parlamento
no se escapa de mi garra.

BETTY
Quien cumple un deber no yerra.
—Pero dejando esa historia,
hay que celebrar la gloria
del salvador de Inglaterra.

(Señalando a Tobías)

JOHN
Es verdad.

BETTY
Por muchos días
sonará...

JOHN
Gran triunfo ha sirio.

TOBIAS
Gracias, John. —Hoy os convido.

JOHN
Bravo! bien!

TODOS
Viva Tobías!

TOBIAS
Betty! quítala botana
y beban sin respirar.
Adentro! que hoy quiero echar
la casa por la ventana.

JOHN
Y la bodega?

TOBIAS
También.

(Carceleros y Guardas entran en la taberna con Betty, menos John)

Mas tú no sigues la pista?...

JOHN
No quiero perder de vista
esa puerta.

TOBIAS
Y haces bien.
No es mala la precaución.

JOHN
No es verdad?

TOBIAS
Estando al paso...
—Betty! muchacha! trae un vaso
de ese vino, para John.

BETTY
Aquí está.

(Sale con un jarro y dos vasos)

TOBIAS
Vete con tiento! (Aparte a Betty)
—Tiemblas, Betty?

BETTY
Es la inquietud!

TOBIAS
Bebamos.

JOHN
A tú salud. (Bebiendo)

TOBIAS
Por Juana. (Hace que bebe)

JOHN
Y el parlamento.
—Qué paladar!

TOBIAS
Y el olor?

JOHN
Nunca en tu casa he bebido
tal vino.

TOBIAS
Es el escogido.

JOHN
Cierto; pero da un calor!

TOBIAS
Si, eh?

JOHN
Si es fuego!

TOBIAS
(Lo creo)

JOHN
Y se sube... es singular!
Siento... siento un bienestar!
y te veo... y no te veo.


ESCENA XIV

Los Mismos, y todo el Coro. Los Guardas y Carceleros salen de la taberna muy alegres y dejando entrever el principio de la embriaguez, que irá gradualmente manifestándose en sus actitudes y semblantes.

(Música)

CORO
Pesa en mis párpados letal beleño:
flaco el espíritu se rinde al sueño.
Cómo en la atmósfera —cruzando están
sombras que rápidas vienen y van!

(Se quedan dormidos sobre los bancos de piedra)

JONAS
Animo! (A media voz)

BETTY
Tiemblo!

(Acercándose al carcelero John)

JONAS
Animo, pues!
Esas las llaves
deben de ser.

BETTY
Ay! que mi mano

(Quitándole a John las llaves)
tiembla también.
—Pecho cobarde!

(Deja caer las llaves)

CORO
Quién va! quién es!

(Incorporándose por un momento)

BETTY
Todo se pierde!
—No, no! oh placer!

(Recoge las llaves)

JONAS
Animo!

BETTY
Basta!
le salvaré.

(Entra en la cárcel y Jonás en la taberna: poco después sale Arabela por el fondo)


ESCENA XV

Arabela sola.

ARABELA
Esa es la sombría cárcel temerosa.
Cuál si le salvara fuera yo dichosa!
Celos que devoro! — pese a mi rubor,
ya que no el decoro, sálvese el amor.


ESCENA XVI

Dicha, Betty y Guillermo, que salen de la cárcel.

BETTY
Todo reposa:
no hay que temer.

GUILLERMO
Betty!

BETTY
Silencio!

ARABELA
(Es ella! es él!)

GUILLERMO
Betty, alma mía!
cómo podré
recompensarte?...

BETTY
Yo lo sé bien.

GUILLERMO
Si es mi cariño...
(No puede ser!
fuera perderla!)

BETTY
Callas! por qué?

GUILLERMO
(Alma sublime!
noble mujer!
por qué no puedo
pagar tu fe?)

ARABELA
(Celos me abrasan!
Alto!

BETTY
Quién es?

ARABELA
O por mi vida
que gritaré!

BETTY
Cómo!

GUILLERMO
Arabela!

ARABELA
Vengo por él.

BETTY
Vos le perdisteis,
yo le salvé.

ARABELA
Guardas! alerta!

(Sin alzar la voz)

BETTY
Qué es lo que hacéis!

(Betty va a pasar con Guillermo por delante de Arabela dirigiéndose a la taberna)

ARABELA
Alerta!

CORO
Alerta! (Dormitando)

BETTY
Llevadle! (Retrocediendo asustada)

ARABELA
Ven.

(Dirigiéndose con él hacia el fondo)

GUILLERMO
Betty! perdona!
pero el deber
huir me manda
de ti otra vez.

BETTY
Siento en el ánimo —mortal afán!
yo quedo, ay mísera! —y ellos se van.

GUILLERMO
Ay, que tus lágrimas, —ay que tu afán,
mísera víctima —muerte me dan!

ARABELA
Duda aun el pérfido —y en otro imán
ojos y espíritu —presos están.

CORO
Cómo en la atmósfera —cruzando están
sombras que rápidas —vienen y van.

(Se oyen los golpes de los que levantan dentro el patíbulo)

DENTRO
Sangre las víctimas —derramarán.
Cómo sus cómplices —no temblarán!


FIN DEL ACTO SEGUNDO


ACTO TERCERO

Salón en el palacio de lord Malherby: galería abierta en el fondo, que se extiende a izquierda y derecha, y que a su tiempo dejará ver al frente el panorama de la ciudad de Londres, en el que descuella la torre de la iglesia de San Pablo. Puertas laterales en primer término. Al levantarse el telón es de día, pero la niebla, ocupando el fondo del teatro, impide la vista de la ciudad.


ESCENA PRIMERA

Coro de Oficiales Protestantes, que están divididos en dos grupos y en animada conversación.

(Música)

UNOS
Caballeros! Caballeros!
hay alguna novedad?

OTROS
Hay rumores: hay rumores!
hay rumores nada más.

TODOS
Se asegura que María
ya del triunfo desconfía,
y que vagan los rebeldes
perseguidos sin piedad.
Pero es la verdad... (Al oído unos a otros)
que viene marchando,
que crece ese bando,
que el pueblo se atreve,
se agita, se mueve,
que ya se gloría
la reina María
de que hoy ó mañana
vendrá a la ciudad.

No se dice más?

—De su casa y del condado
lord Malherby se ha ausentado.
Hay quien dice que está preso
y por muerto ya le dan.

Pero es la verdad... (Al oído)

Que al verse perdido
cambió de partido,
y el más sanguinario
del bando contrario,
incendia, atropella,
destroza, degüella,
y aun diz que a las puertas
de Londres está.

—Yo me paso! —Yo me entrego!
—No lo dejen para luego.

(Alzando la voz y afectando mucho entusiasmo)

La verdad es que María
ya del triunfo desconfía,
y que vagan los rebeldes
perseguidos sin piedad.

(Se dispersan por ambos lados de la galería)


ESCENA II

Betty y Jonás, por la izquierda.

(Hablado)

BETTY
Por aquí

JONAS
 Bien conocéis
las entradas y salidas.

BETTY
Cómo no, si en esta casa
pasé mis mejores días!
Aquí mi niñez corrió
al calor de mi familia.

JONAS
 Todo volverá.

BETTY
No todo.

JONAS
 Por qué razón?

BETTY
Ya a la vida
volver no pueden, Jonás,
los autores de la mía.

JONAS
Condesa!

BETTY
De Enrique Octavo
sintieron ambos las iras,
y en el destierro murieron
dejándome sola y niña.

JONAS
Y el tirano repartió
vuestros bienes... lo sabia!
y lord Malherby ha tenido
su parte en vuestra ruina.

BETTY
Es verdad!

JONAS
Pero ha llegado

la hora de la justicia.
Hierve la ciudad: los miembros
del Parlamento vacilan:
cunde el terror... —Oh! seguro
es ya el triunfo de María.

BETTY
Sea! mi lealtad lo quiere;
mas para mí ya no hay dicha.

JONAS
Por qué?

BETTY
Perdida la fe
y la esperanza perdida...

JONAS
Guillermo?...

BETTY
Si en otros brazos.

JONAS
Eso no, por vida mía!
Esa boda es imposible.

BETTY
Por qué?

JONAS
Por qué? voto a cribas!
porque es imposible. Os juro,
Clara, que mientras yo viva...

BETTY
Os comprendo! pobre amigo!
la amáis.

JONAS
(Vaya una salida!)

BETTY
No tenéis que avergonzaros.
—Oh! la marquesa es muy digna
por su gracia y su hermosura
de la pasión que os inspira.

JONAS
Qué rival tan generosa! (Con ironía)

BETTY
No, amigo mío! es justicia.
Noble, encantadora y bella...

JONAS
(Ay! por mi desgracia!)

BETTY
Rica...

JONAS
Con vuestros bienes.

BETTY
No importa;
y si en algo los estima,
guárdelos como me vuelva
la gloria que yo tenía.

JONAS
Uno y otro ha de volveros.

BETTY
De veras?

JONAS
Vivid tranquila.
Mas con una condición.

BETTY
Ay Dios! cuál?

JONAS
Voy a decirla.
(Me da vergüenza...)

BETTY
Acabad.

JONAS
Es circunstancia precisa
que ese amor...

BETTY
Vamos! decid!
—temblando estoy!

JONAS
(Juraría
que no tanto como yo)
Digo... que si esa conquista
de Guillermo, no ha pasado
de mera galantería...

BETTY
Jonás! y sois caballero!
esa sospecha es indigna...

JONAS
Como he vivido entre cafres!
eso será.

BETTY
No se olvida
lo que a la sangre se debe.

JONAS
Ay! la sangre es una picara,
y la viudez peligrosa,
y dos años tienen días!
—Lo averiguareis, condesa?

BETTY
Mi confianza es tan viva
que no dudo en prometerlo.
Ella tan noble y altiva...

JONAS
Siento pasos.

BETTY
Idos! idos.
Es ella!

JONAS
(Tiemblo a su vista!)

(Se va por la galería)


ESCENA III

Betty, Arabela.

ARABELA
Quién aquí?...

BETTY
Yo: perdonad.

ARABELA
Cómo entráis a mi presencia?...
quién os ha dado licencia
para tanta libertad?

BETTY
Haya paz entre las dos.

ARABELA
Entrarse basta mi aposento!

BETTY
Miren si acerté al momento!
—Es este?... válgame Dios!
El instinto me ha traído,
—qué fiel es mi corazón!
a ver si me dan razón
de una alhaja que he perdido.

ARABELA
Esa sospecha me ultraja.
—Qué decís?

BETTY
Aunque, a fe mía,
otra cosa la creía;
pero me ha salido... alhaja!

ARABELA
Betty, por esta vez, pase;
pero escuchad a razones.
Poned esas pretensiones
en gentes de vuestra clase.

BETTY
Querréis decir, en la plebe.

ARABELA
No aspire a mayor ventura,
que caerá desde su altura
si a competirme se atreve.

BETTY
Llevándome tal ventaja,
cuanta hay del cielo a la tierra,
aun espero en esta guerra
que os he de quitar mi alhaja.

ARABELA
Valéis poco.

BETTY
Ya valdré.

ARABELA
Yo mucho.

BETTY
Cuando se arrea.

ARABELA
Soy amada.

BETTY
Y que lo crea!

ARABELA
Más que vos.

BETTY
Eso no sé.

(Música)

ARABELA
Mi nombre y riquezas la fama pregona
y brilla mi escudo con triple corona.
Es necia osadía y estúpido error
pensar que es posible luchar con mi amor.

BETTY
No tengo yo escudo con triple corona
ni altiva la fama mi nombre pregona.
Ni espero ni quiero victoria mayor
que pobre y plebeya vencer con mi amor.
Si es rica la dama,
bien ha menester
cubrir sus flaquezas
con tanto oropel.

ARABELA
Y qué le promete
la mísera?

BETTY
Qué?
Solo esta carilla,
y un alma tan fiel,
que alienta esperando
y espera muy bien.

ARABELA
Si basta eso solo,
yo debo vencer,
que tengo un cariño
que vale por diez.

BETTY
Y yo, sin embargo,
yo espero vencer.

ARABELA
Necia es la esperanza.

BETTY
No lo negaré;
pero sin combate
no la he de perder.
Ay! qué señora —tan entonada,
tan buscadora —tan remilgada!
Cara marquesa! —ya esa hermosura
fue de otra mesa —fácil manjar.

ARABELA
De una promesa —vivo segura.
Ya en esta empresa —no he de cejar.

(Hablado)

BETTY
Por fin?...

ARABELA
Acabemos ya.
Mi bien, mi amor, mi reposo,
exigen que sea mi esposo
Guillermo.

BETTY
Y qué?

ARABELA
Y lo será.

BETTY
Vuestro reposo? Si es eso...
—Quiero decir, que si hubiera
mayor causa... si estuviera
en otros deberes preso...

ARABELA
(Qué me dice esta mujer?)

BETTY
Por mí, nada hay que me extrañe.

ARABELA
(Pidiendo está que la engañe.
Y por qué no lo he de hacer?
—Una rival...) Es así.
Mi corazón inexperto...
Los hombres mienten...—No es cierto?

BETTY
Vaya! contádmelo a mí!

ARABELA
Y prometen...

BETTY
Es verdad.

ARABELA
Ponen a Dios por testigo...

BETTY
Y el buen Guillermo...

ARABELA
Harto os digo:
mi silencio respetad.

BETTY
(Y tiene de honrado el nombre!)

ARABELA
Le amaba...

BETTY
(Mi frente arde!)

ARABELA
Ya comprenderéis que es tarde
para olvidar a ese hombre.
Y pues sois tan generosa,
nos prestareis vuestra ayuda.

BETTY
Bien! bien! —Está aquí sin duda!

ARABELA
Aquí! quién piensa tal cosa?
Contra mi amoroso afán
esta casa es un sagrado.

BETTY
Pues dónde está?

ARABELA
Refugiado
en la iglesia de San Juan.
El ya mi proyecto sabe:
oro tiene y es valiente.
Decidle que junto al puente
de Londres, está la nave.
Pero id al momento.

BETTY
En breve.

ARABELA
Adiós, y vedme después.
(Qué fácil de engañar es
esta gente de la plebe!)

(Váse por la derecha)


ESCENA IV

Betty y Jonás, viniendo de la galería.

JONAS
Condesa?

BETTY
(Pobre Jonás!)

JONAS
 Qué me indica ese semblante
abatido?

BETTY
Quién? yo?

JONAS
(Tengo
un miedo de mil diantres!)

BETTY
Pobre amigo! no podréis
olvidarla?

JONAS
Ya no es fácil.

BETTY
Aprended de mí.

JONAS
Pues qué
sucede?

BETTY
Que amáis en balde.

JONAS
Es decir que mis sospechas...

BETTY
Eso no! qué disparate!
Pero soy tierna y sensible!
yo no puedo ver a nadie
llorar, y se quieren tanto
esos dos pobres amantes!

JONAS
Algo me ocultáis, condesa.

BETTY
No me preguntéis...

JONAS
(Infames!)

BETTY
Renunciad a esa esperanza.

JONAS
Nunca!

BETTY
El sacrificio es grande;
pero grandes son también
las causas.

JONAS
Pero explicadme...

BETTY
No hay más de lo que os he dicho:
no os entréis en otro examen,
que ni os interesa, ni...

JONAS
Lo pagará con su sangre.

BETTY
Quién! Guillermo?

JONAS
Sí, Guillermo:
el favorecido amante.

BETTY
Pero cuál es su delito?

JONAS
Ya sé yo que no es culpable,
qué diablos! y sin embargo...
es preciso que le mate.

BETTY
Jonás!

JONAS
De arrojar la máscara
llegó por fin el instante.
Soy el Marqués de Cantorbery.

BETTY
Dios mío!

JONAS
Ya veis qué trance.

BETTY
Pero quién pide imposibles!

JONAS
Verdad!

BETTY
Dos años cabales
de luto...

JONAS
Puede exigir
mas constancia mi cadáver?
—Voy a matar a ese hombre.

BETTY
Ya será imposible hallarle.

JONAS
Lo veré.

BETTY
Y está la casa
cercada por todas partes.

JONAS
Yo encontraré algún camino.

(En este momento se ve aparecer en el fondo, aunque confundido por la niebla, a Guillermo, que escala la galería. Betty que se ha vuelto, le ve y procura alejar a Jonás)

BETTY
Ah!

JONAS
Qué?

BETTY
Qué? nada! buscadle!
—Yo también lo quiero: vamos.

JONAS
Clara! (Admirado)

BETTY
Venid! al instante.

(Llevándoselo por la izquierda)


ESCENA V

Guillermo solo.

(Música)

GUILLERMO
No te has cansado
destino mío,
de perseguirme
con tu rigor,
y siempre airado
con ceño impío
gozar pareces
en mi dolor.

Cual ciervo herido
temblando siente
cercano el paso
del cazador,
así, abatido,
mi altiva frente
inclino al suelo
muerto el valor.


ESCENA VI

Guillermo, Arabela, luego Betty.

(Hablado)

ARABELA
Aquí Guillermo!

GUILLERMO
Señora!

ARABELA
Vos pasando estos umbrales!

GUILLERMO
En dónele estoy?

ARABELA
En mi casa.

GUILLERMO
El cielo es el que me trae.
—Acosado, perseguido,
aquí logré refugiarme.

ARABELA
Quién viene?

BETTY
Soy yo: no hay miedo.

GUILLERMO
Betty! (Confuso)

BETTY
Pesado es el lance.
(La diré que el Marqués... —No...
tu vida, Guillermo, es antes)

GUILLERMO
Perdona, Betty!

BETTY
Marquesa;
a qué esperáis? ocultadle.
—No veis que vienen?

ARABELA
Es cierto;
pero cómo y en qué parte?...

BETTY
En vuestro aposento.

ARABELA
Si:
aquí no osará entrar nadie.

(Entra Guillermo en la habitación de Arabela y un momento después sale lord Malherby por la izquierda seguido de algunos oficiales)


ESCENA VII

Dichos, Lord Malherby, y Oficiales.

MALHERBY
Señores! víctima he sido
de la traición más infame,
y ha escapado un prisionero
acaso el más importante.
Hay quien dice que en la iglesia
de San Juan le han visto entrarse:
por si es verdad, ya he mandado
que a viva fuerza le saquen.

(Vánse algunos Oficiales)

—Tristes noticias me dan
mis espías, y muy graves.
—Qué veo! Arabela! y vos...

(Movimiento de extrañeza de Betty)

Ya no os disfraza ese traje.
(Buena lección me habéis dado!)

(Aparte a Betty)
Clara Hobben: todo se sabe.

ARABELA
Mi prima!

MALHERBY
Y competidora.

ARABELA
Qué decís?

MALHERBY
No sois rivales?

BETTY
Yo?

MALHERBY
De un hidalgo irlandés
me han dicho que sois amantes.

BETTY
Es verdad.

MALHERBY
De aquel, sin duda,
que se escapó de la cárcel.

BETTY
Ah! no señor! aquel pobre
se entregó para salvarle,.

MALHERBY
Luego estaba allí.

BETTY
Seguro.

MALHERBY
(Entonces... será...) —Qué trae?

(A un Oficial, que entra apresurado)

OFICIAL
Un hombre ha osado aquí entrar
saltando esa galería.

MALHERBY
Le habéis preso?

OFICIAL
Todavía
no, se le ha podido hallar.

MALHERBY
Es posible?

OFICIAL
No hay rincón
que no haya visto: un sagrado
solamente he respetado.

MALHERBY
Cuál es?

OFICIAL
Esa habitación.

ARABELA
Y nunca permitiré...

MALHERBY
No? por qué?

ARABELA
Porque sería
ofenderme.

MALHERBY
No, hija mía:
yo mismo la miraré.

ARABELA
Señor!... no entréis.

MALHERBY
Por qué no?

ARABELA
El que va a ser mi marido,
está en mi cuarto escondido.

MALHERBY
Guillermo Simpson?


ESCENA X

Dichos y Guillermo: luego Jonás.

GUILLERMO
(Saliendo) Soy yo.
—Ahora sé quién sois: ahora (A Arabela)
perdido a la muerte el miedo,
os digo que ya no puedo
ser vuestro esposo, señora.

(Arabela da un grito de sorpresa: lord Malherby mira a Guillermo con ira; Betty con alegría)

(Música)

MALHERBY
Solamente de tu mano (A Arabela)
esperar la vida puede.
Sea tu esposo.

BETTY
Cede! cede!

(Aparte a Guillermo)

gana tiempo y ya verás.

ARABELA
(Por qué causa su semblante
de tristeza se ha cubierto?)

(Jonás aparece en el fondo de la galería)

BETTY
No vaciles.

GUILLERMO
Antes muerto.

MALHERBY
Yo lo quiero.

GUILLERMO
No! jamás.

BETTY
Imprudente!

ARABELA
(Con enojo) Dios de! cielo!

GUILLERMO
No! mi esposa no se diga,
la que pérfida enemiga
de mi noble reina fue.

ARABELA
Tal desaire! tal afrenta!

MALHERBY
Quién lo estorba?

GUILLERMO
Un juramento,

BETTY
Y tu vida?

GUILLERMO
Yo consiento
en perderla por mi fe.

ARABELA
Mi desprecio le confunda!
No consiento...

MALHERBY
No, Arabela!
muerto ó tuyo.

ARABELA
Se rebela
mi ultrajada dignidad.

MALHERBY
Más tu honor...

GUILLERMO
Nada la debo.

BETTY y JONAS
(Es posible!) (Con alegría)

GUILLERMO
Nada! nada!
Por la madre inmaculada
yo lo juro.

ARABELA
Es la verdad.

GUILLERMO
Si tal debiera, —sin más razón
cumplir supiera mi obligación:
mas libre y fuerte
con mi inocencia, con mi verdad,
veré la muerte
con generosa tranquilidad.

BETTY
(Amor, espera, —que a tal razón
ya necia fuera —mi obstinación.
Quien ve la muerte
con esa noble tranquilidad,
jamás pervierte
los santos fueros de la verdad)

ARABELA
Será más fuerte
que mi cariño mi dignidad;
más que la muerte,
más que de un padre la autoridad.

JONAS
(Quien ve la muerte
con esa noble tranquilidad,
jamás pervierte
los santos fueros de la verdad)

MALHERBY
Primero advierte
que está por medio mi voluntad.

JONAS
Basta de empeño, (Apareciendo)
padre y señor.

MALHERBY
Qué es lo que miro!

ARABELA
Fiera visión!

BETTY
Vive tú esposo!

JONAS
Ya veis, milord,
que hay sus obstáculos
para esa unión.

ARABELA
No es esto un sueño,
supremo Dios!

MALHERBY
Marqués!

JONAS
El mismo.

MALHERBY
No ha muerto...

JONAS
No,
ni por ahora
tengo ese humor.

MALHERBY
Pero me manda
mi obligación
poner la mano
sobre un traidor.
Hola! prendedle!

(A los Oficiales: estos vacilan)

JONAS
Suegro feroz!

ARABELA
Yo le defiendo,
señor!

BETTY
Y yo.

ARABELA
Pues que mi esposo
resucitó,
con él renace
también mi amor.

MALHERBY
Prendedle.

JONAS
Basta!
ó voto a bríos!...

ARABELA
No temas nada:
tu escudo soy. (Abrazándole)

JONAS
Querida esposa mía,
si bien me hirió tu olvido,
mayor es mi alegría
que el miedo que he tenido.
En mi pecho no hay encono:
vida mía, no haya más;
yo aquel susto te perdono
por la gloria que hoy me das.

ARABELA
Yo a este gozo me abandono
que en mi rostro viendo estás.
De este llanto, que es mi abono,
el valor comprenderás.

BETTY
(A Guillermo) Mi cariño habló en tu abono
y seguro de él estás.
Yo te quiero y te perdono:
no te puedo decir más.

GUILLERMO
Tu cariño está en mi abono
y yo sé que desde hoy mas
mi perfidia y tu abandono
bondadosa olvidarás.

MALHERBY
Yo no olvido ni perdono,
yo soy suegro nada más.

(Al concluir la música, se oye dentro rumor que va en aumento, de voces, músicas y campanas)

(Hablado)

MALHERBY
Qué es esto?

JONAS
El pueblo se agita.

MALHERBY
Una asonada?...

JONAS
Tal vez.

MALHERBY
A las armas!

JONAS
A las armas?
pienso que no hay para qué.
Los gritos son de alegría.


ESCENA XI

Dichos y Tobías.

TOBIAS
Hemos triunfado.

GUILLERMO
Oh, placer!

TOBIAS
El Parlamento declara
por mas conforme a la ley
el derecho de María
a ocupar el trono inglés.

MALHERBY
Y yo sumiso, el primero
su nombre proclamaré.
—Inglaterra por María!

TODOS
Viva María!

TOBIAS
(Eso es!
este estaba a ver venir,
dudoso entre rana y pez)

GUILLERMO
Mirad! el cielo parece
regocijarse también.
Nunca en Londres brilló el día
con más puro rosicler.

(Aquí la niebla ha acabado de disiparse)

MALHERBY
Sobrina?

GUILLERMO
(Qué dice?)

MALHERBY
Todos
tus bienes te volveré.

GUILLERMO
Quién es? (A Jonás)

JONAS
Clara Hobben, condesa
de Salisbury.

(Cogiéndola de la mano, y presentándola a Guillermo)

BETTY
Marqués!
qué me importa esa ventura,
si aprecio en mas esa fe!

(Jonás coge las manos de los dos amantes y las une)

GUILLERMO
Olvidas mi agravio, Clara?

BETTY
Preciso! pues qué he de hacer?

GUILLERMO
Por tu piedad generosa,
deja que bese tus pies.

BETTY
Tuya soy.

GUILLERMO
Ay, madre mía!
cuando me vuelvas a ver,
por la cuna que vendiste
qué tesoro te daré!

TOBIAS
Jonás?

JONAS
Tobías?

TOBIAS
Y yo;
qué saco de este belén?



FIN


Información obtenida en:
https://archive.org/details/latabernadelondr2061arri

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