jueves, 25 de febrero de 2016

El Primer Día Feliz (Libreto)



EL PRIMER DIA FELIZ



Zarzuela en tres actos.

Letra de Darío Céspedes.

Música de Manuel Fernández Caballero.

Representada por primera vez en el teatro de la Zarzuela en la noche del 31 de Enero de 1872.


REPARTO (Estreno)

Elena - Srta. Maldonado.

Djelma - Srta. Velasco.

Gastón - Sr. Dalmau.

Littlepol - Sr. Miró.

D'Mailly - Sr. Las Fuentes.

Bergerac - Sr. Escriu.

El Gobernador - Sr. Calvet.

Sacerdotisas y Bayaderas de la Indrá, oficiales y soldados ingleses y franceses, esclavos y acompañamiento.

La acción pasa en la India, posesiones inglesa y francesa de Madrás y Pondichery: primer acto campamento francés: 2º y 5° palacio del Gobernador en Madrás.

Esta obra es imitación del francés.


ACTO PRIMERO

Campamento francés, tiendas de campaña levantadas a la sombra de los arboles: una de ellas mas espaciosa y elegante colocada en primer término, y ocupada por el capitán Gastón. —Al alzarse el telón aparecen los soldados tendidos bajo los árboles; algunos indios les sirven de beber; otros les dan aire con abanicos de pluma, un grupo de soldados juega a los dados.


ESCENA PRIMERA

Soldados, Esclavos, después Djelma y Bayaderas.

(Música)

La brisa está impregnada
de aroma embriagador.
La tierra tapizada
con flores y verdor!
Oh! cuan grato es en la guerra
entre sueños aspirar
los perfumes de la tierra
y las brisas de la mar.

(Se oye a lo lejos la diana)

SOLDADOS
Arriba! la diana
pone a la calma fin.
Anuncian la mañana
los ecos del clarín.
Centinela de guerrilla
ojo alerta! —Alerta está,
que en oriente el alba brilla
y la lid continuará.
Mas riñendo en la batalla
entre el humo y la metralla,
bomba va!
Y el altivo inglés huyendo,
del cañón el ronco estruendo
cesará.
Mas el indio panorama
a los ojos del guerrero
brillará,
Y la voz de nuestra fama
admirando al mundo entero
tronará,
Ya el laurel de la victoria
en la sien del vencedor,
con los himnos de la gloria
y las copas de licor.

UN SOLDADO
Un paraíso es la selva umbría.
Mas nuestros goces fútiles serán,
que habiendo fruto flores y alegría
no hay una Eva para tanto Adán!

SOLDADOS
Si son nuestros placeres
locura y vanidad
pues donde no hay mujeres
no hay felicidad.

VOCES DENTRO
Alzad, venid
a nueva lid!
Reñir ó amar,
todo es lidiar! (Todos miran al foro)

VARIOS SOLDADOS
Cese vuestra querella
pues no tenéis razón;
¿ansiabais una bella?
Ahí viene un batallón!

(Aparecen Djelma y Bayaderas conducidas por soldados: todos las rodean y se apoderan de ellas)

CORO GENERAL
Oh!

DJELMA y BAYADERAS
Piedad! piedad, soldados!

SOLDADOS
Qué sorpresa! Qué ventura!

DJELMA
No es de pechos denodados
ultrajar a la hermosura.

SOLDADOS
Bellas niñas, no huya queja
nadie aquí os ofenderá:
cada cual con su pareja
sus respetos probará.
Já! já! já!


DJELMA
No es valiente ni es honrado
quien amparo no nos da,
y es impío el que ha tocado
á las vírgenes de Indrá.

SOLDADOS
Já! já! já! (Queriendo abrazarlas)

INDIAS
Ah! Ah! (Gritando asustadas)


ESCENA II

Dichos, Gastón, saliendo de la tienda.

GASTON
¿Porqué gritáis?

CORO
El capitán!

DJELMA
Oh cielo!
Dadme amparo, señor! (Arrodillándose)

GASTON
Alzad, hermosa.

DJELMA
Soy vuestra prisionera.

CORO
Es la más candorosa!

GASTON
Es la más hechicera!

DJELMA
Como al templo se va por esta vía,
al altar de mi Dios me dirigía
con estas sus esclavas, sus esposas.

GASTON
Pardiez que sois esclavas como diosas.

DJELMA
Para el altar del Dios de mis mayores
con grato afán buscamos do quiera
aromática yerba fruto y flores,
cuando tu gente fiera
nos capturó profana,
nial encubriendo su intención liviana,
sin ver que somos vírgenes del culto
y sin temor a un Dios omnipotente
que sabe castigar tamaño insulto.

GASTON
Pudierais ejercer impunemente,
aquí el espionaje,
y os capturó mi gente
a su deber atenta, no al ultraje.

SOLDADOS
Lo hicimos por amor!

DJELMA
Torpe locura!.
¿A vuestra liviandad llamáis ternura?

GASTON
Es cierto lo que oí? (A los soldados)

SOLDADOS
Perdón!

GASTON
Menguados!
Vive Dios! Sois bandidos ó soldados?

DJELMA
Gracias señor, tu alma es generosa!

GASTON
Mi alma es venturosa
cuando practica el bien.

DJELMA
Yo agradecida,
que en los combates, rogaré al Dios mío
salve tu hermosa vida.

GASTON
¿Cuál es tu Dios, pues conocerle ansío?

DJELMA
Nuestro Dios, nuestro bien,
nuestro esposo, nuestro Edén,
de la luz es creador,
de las nubes, del amor.
Es del mundo la armonía,
y del sol la llama pura:
dio a las aves melodía
y a las flores da color.
De su ira es nuncio el rayo,
viento y mar su diestra doma.
y de Abril el grato aroma
es su aliento embriagador.

BAYADERAS
Nuestro dios etc.

DJELMA e INDIAS
Es de sándalo su cuerpo
y descansa entre las rosas,
y un tropel de mariposas
viven a su alrededor.
Ciento son sus escogidas
bellas son a cual más bellas
y aunque es viejo para ellas
todas le aman ion fervor.

GASTON
Por mi fe que dicha igual
envidiara algún mortal;
que aunque Dios, su bien mayor
su tesoro es vuestro amor!
Y aún pueda ser
que el Dios Indrá,
tu cara al ver
maldiga ya
de corazón
su estrella ruin
por ser un dios
de palo al fin!
Pobre Indrá
que tristón vivirá!

(Se oye dentro un redoble do tambor)

SOLDADOS
El tambor! El relevo!

GASTON
Oís? (A los soldados)

CORO
La buena vida se acabó.

GASTON
(A los indios)
id, reposad bajo la fresca sombra
y partiréis cuando decline el Sol.

(Tambor en el foro)

(Los soldados se retiran. Las Indias desaparecen bajo los arboles. Gastón detiene a Djelma)


ESCENA III

Gastón, Djelma.

(Hablado)

DJELMA
Noble y poderoso guerrero... nos has defendido... el Dios Indrá bendiga tu generoso corazón. Djelma sería muy feliz probándote su gratitud; más ¿qué puede hacer digno de tan alto señor la humilde sacerdotisa de Indrá?

GASTON
Al contrario; el alto y poderoso señor Gastón de Maillepré, capitán del ejército de S. M. el rey de Francia, en la India, siente en este momento no poder dispensar toda su protección á la encantadora Djelma.... Mas ¿cómo habéis caído en poder de mis soldados?

DJELMA
Nuestra Pagoda está situada cerca de Pondichery junto al cuartel general del ejército francés. Nuestra misión es andar de pueblo en pueblo cantando y recogiendo las ofrendas que después depositamos en el templo, al pie de la estatua del Dios Indrá.  Volvíamos a Madrás, donde los ingleses vuestros enemigos disponen una gran fiesta, cuando tus soldados nos han preso y conducido aquí.

GASTON
Pues bien, nada temas; a la caída de la tarde cuando el calor vaya bajando, continuareis vuestro camino.

DJELMA
Y pediremos a Indrá que te colme de favores.

GASTON
No os molestéis. No escuchará vuestras plegarias.

DJELMA
Pues qué, tú dudas del poder de nuestro Dios?

GASTON
Dios me libre! Dudar de Indrá, el poderoso Indrá! un Dios de madera de sándalo!...

DJELMA
Rosa!..

GASTON
Rosa! si por cierto. Y con dos ojos preciosos!

DJELMA
Dos diamantes...

GASTON
Dos diamantes!...

DJELMA
Como dos centellas!

GASTON
Lo creo. Digo! Un Dios sentado sobre un trono de oro y que se mantiene tieso que tieso por espacio de tantos siglos, con los brazos extendidos, así. (Extiende los brazos)

DJELMA
Así. (Haciendo lo mismo)

GASTON
Pues! ¿Y no se cansa nunca?

DJELMA
Nunca.

GASTON
Claro, como que será un Dios de primer orden.

DJELMA
De primero!

GASTON
Pero, no sé porqué, me parece que no puede hacer gran cosa por mi ese buen señor.

DJELMA
Cómo!

GASTON
Sí, hermosa, yo conozco mi estrella, desde que nací!

DJELMA
Ah! tú no eres feliz, tú que pareces tan bueno!

GASTON
Feliz! No, hija, no, mi vida es una cadena de infortunios. Todo me sale mal: si tomo la baraja pierdo: si tiro los dados pierdo; dicen que desgraciado en juego afortunado en amores...

DJELMA
También eres desgraciado en amor?

GASTON
La única vez que me he sentido enamorado!...

DJELMA
Y qué?

GASTON
Era en Inglaterra, camino de Londres a Cambridge: esperaba en mi silla de posta el cambio de tiro, cuando frente por frente al mío, vino a pararse otro coche. Conducía dos mujeres, una anciana y una joven encantadora! Largos y negros cabellos guarnecían su divino rostro; leve sonrisa contraía sus labios de miel y grana, y había en su mirar un no sé qué de extraño, de sublime, tanto, que al ver los grandes ojos de la hermosa fijos en el cielo, diríase que su alma extasiada, desprendida de la tierra, estaba en dulce coloquio cambiando sonrisas con los ángeles.

DJELMA
Y no la volviste a ver?

GASTON
Tres meses después, regresé a Londres, y nuestros carruajes se cruzaron de nuevo, mas esta vez sus lacayos iban de luto; la anciana había muerto sin duda, porque la joven estaba sola en el fondo del coche, y gruesas lágrimas rodaban lentamente por sus pálidas mejillas. Cambié con ella una mirada, cual si quisiera con mis ojos inquirir la causa de su dolor, cuando vi dibujada en su labio una sonrisa de gratitud. En aquel instante hubiera querido echarme a sus pies, llorar con ella, y no abandonarla jamás. El deber me llamaba imperiosamente en Francia y pasado algún tiempo, después de haber buscado en vano a mi hermosa desconocida, a esa mujer a quien amo, con solo haberla visto algunos instantes, solo conozco de ella una lágrima y una sonrisa!

DJELMA
Y después, no has sido feliz alguna otra vez?

GASTON
Cuando mi destino me proporciona algún placer, acto continuo se desquita enviándome una desgracia; de modo que otro en mi lugar siempre que tuviera motivo de alegrarse temblaría.

DJELMA
Y lo dices riendo?

GASTON
Qué hemos de hacer? El cielo me ha dado un gran corazón, y pues la suerte no me envía nada bueno, ¿de qué puedo reírme si no me rio de mí mal?

(Música)

Yo sé que mi fortuna
desde la cuna
ingrata y fiera
me maltrató.
Pero más de un cuitado
habrán pasado
más amargura
que paso yo.
Y en esta vida mortal,
como dice un gran autor,
todo es sueño, el bien, el mal,
la alegría y el dolor.
Y yo espero que algún día
mi fortuna cambiará.
Deja en tanto que me ría,
que hoy lo mismo se me da
por lo que viene, que por lo que va.

Las bellas me arruinaron
ó me burlaron,
traidoramente
con un rival.
Pero es casi seguro
que algún perjuro
antes la causa
fue de su mal.
Que en este mundo traidor
es un ángel la mujer,
mas si no le inspira amor
le aconseja Lucifer.
'Y yo espero que a la mía
el amor la inspirará,
deja en tanto que me ría
que hoy lo mismo se me da
por lo que viene, que por lo que va.


ESCENA IV

Dichos, Bergerac, D'Mailly y Oficiales.

(Hablado)

SOLDADOS
Aquí está el capitán. (Se retira)

GASTON
Qué veo! Bergerac! D'Mailly!

D'MAILLY
Los mismos: venimos del cuartel general, vamos a Madrás...

GASTON
Y os detenéis aquí por estrecharme la mano?

BERGERAC
Queremos refrescar y tomar un pienso.

(Los soldados sirven bebidas, Bergerac y D'Maily se sientan junto a la mesa)

GASTON
Hermosa Djelma; disponeos a partir: estos señores llevan el mismo camino que vosotras, y tendrán mucho gusto en custodiaros.

DJELMA
Adiós!

GASTON
A mas ver.

DJELMA
Adiós! (Váse)


ESCENA V

Dichos menos Djelma.

GASTON
Con que os dirigís al campo inglés? Sabéis que la tregua se ha roto esta mañana?

D'MAILLY
Vamos a Madrás, portadores de un ultimátum de Dupleix, en que pide al enemigo la entrega de esa plaza; y de no entregarla...

GASTON
La tomaremos nosotros. Dupleix ha tenido desde luego una idea feliz, pues me proporciona el gusto de ver a un amigo y a un pariente.

BERGERAC
Pariente? por la manta bajera!

GASTON
Qué importa?

BERGERAC
Importa, que vos sois un hombre de pro, y yo un pelafustán; que mandáis una compañía en el ejército y yo solo sea un triste empleado de la Intendencia.

GASTON
Somos por eso menos amigos?

BERGERAC
Tenemos más utilidades que vosotros, eso sí; pero no se nos considera nobles, y el vulgo ignorante nos llama panaderos! Y bien...?

GASTON
Pues bien, nuestro tío materno que no lo es vuestro más que por haberse casado con una tía... con una tía vuestra...

GASTON
Acaba.

BERGERAC
Ha muerto en París.

GASTON
Lo sé, pero contaba noventa y dos años aquel excelentísimo Bergerac.

BERGERAC
Pero sabéis a quién ha legado su fortuna?

GASTON
Al más ruin de la familia?

BERGERAC
A vos!

GASTON
A mí!

BERGERAC
A vos solito!

GASTON
Misericordia! qué me va a suceder! Bergerac! Por fuerza tienes alguna mala noticia que darme.

BERGERAC
Todo se andará señor mío.

GASTON
Señor mío! ¿Ya no me tuteas!

BERGERAC
Nuestro tío era dueño de sus bienes... nos ha desheredado... a nosotros... sus legítimos parientes... en provecho de un extraño más hábil...

GASTON
Bergerac!

BERGERAC
O más dichoso, lo cierto es que por vos, nos ha desheredado.

GASTON
Cierto; y ese halago de la fortuna me cuesta el cariño de toda una familia; que es lo que
yo digo; un alegrón seguido de un pesar. Esta es la marcha regular de mi destino.

BERGERAC
Es que pleitearemos!

GASTON
Un pleito!

BERGERAC
Somos ocho primos!

GASTON
Horror! ocho pleitos! Y habrá también primas, tías, tíos, sobrinos. Bravo! La curia se comerá la herencia del difunto, y la fortuna de los vivos, a la mayor honra y gloria de la unión de las familias. Y tú, D'Mailly, no tienes algún disgusto que darme? (Riendo)

D´MAILLY
Veo que los pesares no te quitan el buen humor.

GASTON
Filosofía, chico; y bien mirado, no tengo porqué estar triste, mientras me quede un amigo como tú, esta espada, y estas charreteras.

D´MAILLY
No deben agradarte mucho esas charreteras cuando has pedido las de coronel.

GASTON
Yo! Yo pedir? no es cierto. El general piensa colocarme fuera de fila, porque de todos nosotros soy el que cuenta más campañas.

D´MAILLY
Yo soy el más antiguo.

GASTON
No lo niego, más

D´MAILLY
Mas qué? (Se oyen a lo lejos dos disparos de fusil)

GASTON
Eh? Qué ha sido eso!

SOLDADOS
(Saliendo)A las armas! a las armas!

(Las toman y forman enfila)


ESCENA VI

Dichos, Soldados después Littlepol, Elena.

(Música)

CORO
Al arma! Al arma!

GASTON
Quietos!
Formados esperad
hasta que recibamos
la orden de avanzar. (Todos miran al foro)

SOLDADOS
Han preso a dos ingleses.

ELENA
(Saliendo) Salud al capitán.

GASTON
(Gran Dios qué miro! es ella!)

LITTLEPOL
Soldados, apartad,
que vengo con Milady,
soy hombre principal.

ELENA
(Por Dios primo, no digas
alguna necedad) (Bajo a Littlepol)

LITTLEPOL
Acaso he dicho alguna?

ELENA
Te creo muy capaz!

(Littlepol hace un gesto afirmativo)

GASTON
Es ella.

ELENA
Caballeros,
venimos a estorbar,
mas puedo aseguraros
que no es mi voluntad.
¿Me recibís con salvas
como a persona real?
Vuestra galantería
no olvidaré jamás.

GASTON y CORO
Mas cómo en el recinto
osasteis penetrar?

LITTLEPOL
Ibamos de paseo.

GASTON
Silencio vos!

CORO
Callad!

ELENA
Un interrogatorio?

LITTLEPOL
(Nos van a fusilar!)

CORO
(Si duda son espías)

ELENA
Oídme pues.

GASTON
Hablad.

ELENA
Al matutino albor
saltar, correr libre de amor
glosando algún cantar
cogiendo flores al pasar...
Es goce que provoca,
si es malo, seré loca.
El cielo me hizo así,
culpadle a él, pero no a mí.
Tengo al rayar la aurora
mi potro enjaezado
le monto sin descuido
y sale disparado.
Cruza la selva umbría
esclavo de mi ley
es el azar mi guía
mi primo es mi jockey.

(Dando la mano a Littlepol que dice que si con la cabeza)

La calma me sofoca
me encanta mi alazán
con su carrera loca
retando el huracán.
Y dichosa y gozosa
sin prever, ni pensar ni temer
anhelo el campo ver,
mi encanto es cabalgar,
ir y venir, poco dormir.
y siempre galopar
sin parar, ni sentir, ni mirar.
Y al matutino albor, etc.

TODOS
Criatura celestial!
Teme al verla el corazón
que es su cara angelical
más temible que un canon.

(Hablado)

GASTON
Más bella, mas adorable que nunca!

LITTLEPOL
Y ahora pregunto yo, porqué vuestros soldados han preso a la señora y a mí...?

GASTON
(Señora!) La señora es casada? con vos quizá?

LITTLEPOL
No; mi prima es viuda; a las tres horas y cuarto de matrimonio...

GASTON
(Ah! respiro!) —Con que decíais...

LITTLEPOL
Decía que vuestros soldados nos han tomado por gente de poco más ó menos, y esto es horrible! Disparar sobre una hermosa como mi prima! Sobre un amante de la bella natura! un aficionado a las yerbas como yo!

GASTON
Cierto, disparar sobre la señora no está bien.

LITTLEPOL
Sin duda, ni sobre mí.

GASTON
Sobre vos perfectamente.

LITTLEPOL
Cómo!

GASTON
Perfectamente.

LITTLEPOL
Pero si nosotros paseábamos, señor mío!

GASTON
Pero la tregua ha espirado esta mañana, señor mío!

LITTLEPOL
Ya!

GASTON
Y han disparado poco sobre vos.

LITTLEPOL
Ah!

GASTON
Oh!

LITTLEPOL
Si tienen esa consigna... pero, nos habrán tirado con pólvora sola? por asustarnos y hacernos variar de camino, eh?

BERGERAC
A ver, uno!

(Un soldado se acerca. Bergerac le habla y el soldado le entrega lo que indica el diálogo)

D´MAILLY
(Que intentas?)

BERGERAC
(Vamos a reírnos del inglés)

LITTLEPOL
Conque mí vida ha estado en peligro!

(Se quita el sombrero a tiempo que Bergerac deja caer una bala)

Cáspita! (Asustado)

BERGERAC
Qué tenéis en el sombrero?

LITTLEPOL Caracoles!

BERGERAC
No... no es caracol!

GASTON
Esto es una bala.

LITTLEPOL
Una bala!

D´MAILLY
Una bala!

BERGERAC
Una bala!

ELENA
Si, primo, es una bala.

LITTLEPOL
Con que mi vida ha estado en un tris?

GASTON
Un poco más abajo y paf!

D´MAILLY
Dos dedos más abajo y pif!

BERGERAC
Una pulgada, y puf!

ELENA
Si, primo, pif!

LITTLEPOL
Ay, Dios eterno!

GASTON
Qué?

LITTLEPOL
Nada! nada... digo que... que hace aquí un calor insoportable. Uff!

TODOS
Uff! (Limpiándose el sudor)

LITTLEPOL
San Patricio!

(Desabrochándose el gabán. Bergerac deja caer otra bala)

GASTON
Otra bala!

LITTLEPOL
Y van dos!

GASTON
Qué?

LITTLEPOL
Nada!... nada!... digo que... que hace aquí un frío insoportable! (Tirita de frió y se abrocha)

TODOS
Brrr! (Tiritando)

ELENA
(Valor, imbécil! no ves que se burlan de. ti? de qué te sirve ser hombre?)

LITTLEPOL
Hombre? ¡Ojalá...!

ELENA
Cómo?

LITTLEPOL
Ojalá pudiéramos cambiar!

ELENA
Señores, aquí ha habido mala inteligencia de una y otra parle; nosotros ignorábamos que la tregua se ha roto, y penetramos en vuestro real; vosotros nos habéis tornado por enemigos peligrosos y nos habéis hecho fuego; ya veis que somos inocentes, y nada nos queda que hacer aquí.

LITTLEPOL
Cómo nada! marcharnos! Vámonos prima, vámonos.

BERGERAC
Marchar! (Ríe)

D´MAILLY
Marchar! (Ríe)

LITTLEPOL
Sin duda!

GASTON
Tenéis la bondad de decirnos vuestro nombre?

LITTLEPOL
Nuestro nombre? para qué? (Riendo)

GASTON
Responded, vive Dios! (Serio)

LITTLEPOL
Ay! Sir John Littlepol Green Becker Brown, 24 Pilt Street Tottenham Court Road, London.

BERGERAC
Es fácil de retener.

LITTLEPOL
Si vais por allá tendré sumo gusto en recibiros... entre tanto tengo el honor de saludaros, y vámonos prima.

GASTON
No...! hasta que el consejo decida...

LITTLEPOL
El consejo!

GASTON
Por lo tanto no intentéis salir de nuestro recinto, si en algo tenéis vuestra vida.

LITTLEPOL
Mi vida! Perdonad, señor; yo desearía saber hasta dónde me es permitido pasear y juro no dar un paso más allá, lo juro!

GASTON
Como gustéis. —Señora... (Saludando)

ELENA
Espero, capitán, que no nos detengáis mucho tiempo.

GASTON
Ah! menos del que yo quisiera.

(Los oficiales saludan y vanse)


ESCENA VII

Littlepol, Elena.

LITTLEPOL
Uff! Qué gana tengo (Paseando con inquietud) de dejar el campo! Qué te parece, prima, he demostrado valor, eh?

ELENA
Mucho!

LITTLEPOL
He tenido buen continente ante los enemigos?

ELENA
Mucho!

LITTLEPOL
Pues bien, ahora que no están aquí, franca" mente, querrás creer que les tengo miedo?

ELENA
Miedo tú? ¡Imposible!

LITTLEPOL
De veras.

ELENA
Pues no se te ha conocido.

LITTLEPOL
Ahí verás tu! Si tengo yo un talento!...

ELENA
Bárbaro!

LITTLEPOL
Qué?

ELENA
Un talento bárbaro!

LITTLEPOL
Ah! sí; pero confieso que no me hallo bien aquí... Me carga el campo.

ELENA
Y a mí me seduce, me encanta; hay en él una animación, una alegría ¡Mira ese cielo puro, esas flores; no te halaga esta brisa fresca y perfumada? No té enamora esa verdura..?

LITTLEPOL
Sí prima, me gusta la verdura pero me carga el campo.

ELENA
Imbécil!

LITTLEPOL
Es particular, prima mía, que amándonos como nos amamos, siempre me has de estar insultando.

ELENA
Yo?

LITTLEPOL
Yo bien sé que eso lo hace la fuerza del cariño, pero también es particular que tus ideas y tus gustos sean contrarios a los míos.

ELENA
Cierto; a mí me gusta el movimiento, el ruido del mundo.

LITTLEPOL
A mí me gusta la quietud, la soledad, el hogar doméstico.

ELENA
A mí me gusta la India con su purísimo cielo azul.

LITTLEPOL
Y a mí me gusta Londres con su magnífico cielo gris.

ELENA
Y aquella vida tan monótona?

LITTLEPOL
La vida tranquila y sedentaria es mi delicia.

ELENA
Yo prefiero las .grandes emociones, la vida agitada y aventurera.

LITTLEPOL
Pues! nuestros gustos encontrados... pero nuestras almas...

ELENA
Oh! Las almas.

LITTLEPOL
En fin, yo te adoro...

ELENA
Y yo...

LITTLEPOL
Y tú me idolatras, en eso estamos conformes.

ELENA
Si?

LITTLEPOL
Si, prima, si, disimulas y es muy natural.... el rubor... y... paro tú me amas prima; me amas apasionadamente. (Con fatuidad)

ELENA
Y no temes equivocarte?

LITTLEPOL
Quiá!

ELENA
Me parece...

LITTLEPOL
Quiá!

ELENA
Bien! cada loco con su tema.

LITTLEPOL
Pero ven acá, loca; no ves que a cada paso te vendes?

ELENA
No entiendo.

LITTLEPOL
Supongamos que nada te inspiro, que no me amas.

ELENA
Corriente.

LITTLEPOL
Corriente, pero tú amas la distinción en las maneras?

ELENA
Sí.

LITTLEPOL
Amas la elegancia?

ELENA
Mucho...

LITTLEPOL
La belleza varonil?

ELENA
También.

LITTLEPOL
Amas en fin la gracia, el esprit, el talento la buena forma?

ELENA
Vaya!

LITTLEPOL
Pues si amas todo eso: no estás confesando que me adoras?

ELENA
Ah! No esperaba esta conclusión!

LITTLEPOL
Además, nuestra alianza es cosa convenida hace largo tiempo.

ELENA
Cierto; por nuestra abuelita que esté en gloria.

LITTLEPOL
Por nuestra ilustre abuela Lady Green Becker Brown! Ella te había casado con el bravo comodoro, que partiendo para la India, tres horas y cuarto después de la boda, tuvo el mal gusto de morirse en la travesía.

ELENA
Es verdad.

LITTLEPOL
Por lo tanto ella te debía una indemnización, y me eligió a mí en reemplazo del comodoro.

ELENA
Sí.

LITTLEPOL
Ella nos destinó el uno para el otro, legando a ti toda su fortuna, para asegurarse bien de que yo sería tu marido a pesar de la inconstancia de mi corazón, y la fogosidad de mis pasiones. Be suerte que es un compromiso sagrado, prima mía, sagrado.

ELENA
Así lo creo, y no lo olvidaré nunca.

LITTLEPOL
Ni yo, celosilla!...

ELENA
Eres algo tonto.

LITTLEPOL
Qué?

ELENA
Pero muy buen chico; y bailas muy bien.

LITTLEPOL
Ah! La, la, la, la! (Bailando)

ELENA
Mas esos franceses que no vienen! Deseo volver a Madrás; mi tío estará inquieto por nuestra tardanza y todavía tengo que hacer muchos preparativos, para el baile de mañana.

LITTLEPOL
Nuestro baile! (Danzando) La, la, la, la, la rá! —Uf! El capitán!

(Se queda inmóvil)


ESCENA VIII

Dichos, Gastón, Dos Soldados.

GASTON
Perdonad, señora, si he tardado; las cosas no se arreglan como yo deseara.

LITTLEPOL
No importa, con tal que nosotros salgamos de aquí...

GASTON
Estáis libre, señora.

LITTLEPOL
Libre! Vámonos, prima, vámonos.

GASTON
Vos no lo estáis, señor.

ELENA
Cómo?

LITTLEPOL
Cómo!

GASTON
De orden superior sois mi prisionero.

ELENA
Prisionero él?

LITTLEPOL
Prisionero yo?

GASTON
Esos soldados van a conduciros ante el consejo: seréis interrogado, firmareis el proceso verbal, y.,,.

LITTLEPOL
Y me iré?

GASTON
Y se os conducirá a la tienda que debe serviros de habitación.

LITTLEPOL
Gracias, gracias por tanta hospitalidad.. .Pero yo desearía...

GASTON
Queréis seguir a esos hombres, señor?

LITTLEPOL
Sin embargo, si yo prefiriese....

GASTON
Obedeced! (Haciendo una seña a los soldados, estos se adelantan)

LITTLEPOL
Poco a poco... se... ñores... (Asustado) yo... o... o... obedezco!... Si señor! o...bedezco!

(Con afectada energía)

ELENA
(No estacas preso mucho tiempo, nada temas)

LITTLEPOL
(Calla por Dios) Yo.. .Yo temer! Marchemos. (Con brío) Soldados! Mar... marchemos.

(Se cala el sombrero y vaso con los soldados)


ESCENA IX

Elena, Gastón.

GASTON
(Ya la encontré, estoy solo con ella y apenas me atrevo a hablarla!)

ELENA
Qué tenéis, que me miráis con tal ahínco, señor capitán?

GASTON
Tengo, señora, la ventura de volveros a ver!

ELENA
De volverme a ver? Nos conocemos quizá?

GASTON
Os conozco!

ELENA
Tanto mejor; así me otorgareis al punto lo que os voy a pedir.

GASTON
Oh! Hablad, ¡sería tan dichoso en poder serviros!

ELENA
Veamos.

(Música)

ELENA
Yo tengo un tío...

GASTON
Muy señor mío.

ELENA
Dejadme hablar.

GASTON
Es regular.

ELENA
Mi caro tío,
todos los años
celebra espléndido
mis cumpleaños.
Se han hecho grandes
preparativos
para que luzca
mis atractivos,
para mañana
sé concertó
y no hay banquete
si falto yo.

GASTON Bella señora...

ELENA
Hablad ahora.

GASTON
Dejadme hablar.

ELENA
Es regular.

GASTON
Pues bien, mañana,
en los salones
seréis el ídolo
de los varones
y entre las bellas
seréis la gala
que en donosura
nadie os iguala.
Nunca a la fiesta
faltarais, no!
Aunque sin vida
quedara yo.

ELENA
Qué joven tan galante!
Y es guapo y arrogante!
A fe que injusta he sido
y mi perdón le pido
fiando en su valor
hallar un protector.

GASTON
¿Porqué me da tortura
su angélica hermosura
y siento enardecido
mi corazón herido?
Ah! tiemblo su rigor
al declarar mi amor!

Hasta salir del campo
iréis bien escoltada.

ELENA
Mil gracias, con mi primo
voy bien acompañada.

GASTON
El primo por ahora
no os puede acompañar.

ELENA
Pues cómo!

GASTON
Es prisionero,
y aquí se ha de quedar.

ELENA
Entonces, qué finezas
tenéis para conmigo?

GASTON
Partid, sin más demora,
tenéis aquí un amigo,
y mal no le amenaza
a vuestro primo aquí.

ELENA
Pero mañana hay baile,
y él me hace falta allí.
Oh! si él queda cautivo
yo quedo prisionera.

GASTON
Procuraré trataros
de la mejor manera.

ELENA
Me gusta la salida!

GASTON
La ley es de rigor.

ELENA
La sangre tengo hervida!

GASTON
Oídme por favor.

ELENA
Mi primo es mi pareja,
no sé bailar sin él, (Desesperada)
si él queda prisionero
yo haré un fatal papel!

GASTON
Lo siento.

ELENA
Por mi vida,
que sois buen protector!
Y os quedo agradecida.

GASTON
La ley es de rigor.

ELENA
Pues bien, la ley admito
prendedme.

GASTON
No lo haré.
Decid vuestro delito.

ELENA
Yo soy inglesa.

GASTON
Y qué?

ELENA y GASTON
Y qué!

ELENA
Que si bárbara y cruel
la ley le hace prisionero,
también soy culpable y quiero
que me fusilen con él!

GASTON
Já já! qué idea
tan peregrina!

ELENA
Y osa reírse!

GASTON
Si sois divina!
Quién al oíros
no reirá?

ELENA
Bien! señor mío! (Ofendida)

GASTON
Já! já! já! já!

(Aun tiempo)

ELENA
Ay! qué hombre tau taimado!
mi afán ha despreciado
Su mónita maldita
mi enojo más irrita;
me abraso de furor
y no tengo valor!

GASTON
Dó quiera me tortura
mi negra desventura;
pues cuanto más se irrita
la encuentro más bonita,
y tiemblo de rubor
al declarar mi amor.

(Gastón procura en balde detener a Elena que al tomarla la mano le rechaza y váse rápidamente)


ESCENA X

Gastón.

(Hablado)

GASTON
Ah! suerte mía, eres implacable! La amo, suspiraba por verla, y cuando la vuelvo a ver! Cuando nuestras dos naciones están en guerra; cuando me pide un pequeño favor, y yo, que por ella darla mi sangre, mi vida, no puedo complacerla! Oh! Este sin duda era el último sarcasmo que me reservaba mi amable destino!


ESCENA XI

Gastón, Bergerac, Oficiales, Soldados después D'Mailly.

Se oyen dentro gritos de alegría. Un oficial de estado mayor entra seguido de todos los soldados del campamento, y entrega un despacho a Gastón.

(Música)

CORO
Honor al valiente
gentil caballero
que esgrime el acero
por patria y honor.
Y él premio conquista
debido al valor.

GASTON
Mil gracias, amigos
por tan lo favor.
Tomad que bautice (Dando un bolsillo)
mi ascenso el licor.
Yo coronel! Destino,
tu encono aplaza.
Veo un rostro mohíno

(Viendo a D'Mailly que le contempla con fiereza)

que me amenaza.

D´MAILLY
Injusto nombramiento.
¡Salto de ira! (Ponen manos las espadas)

BERGERAC
Calmad ese ardimiento.
(Conteniéndolos) La tropa mira.

D´MAILLY
Yo soy más antiguo
y estoy postergado.

BERGERAC
(Haber reclamado)

D´MAILLY
No tengo favor.

GASTON
Yo cuento campañas
y arrojo probado.

BERGERAC
(Mereces el grado) (A los dos)

GASTON
Me sobra valor!

D´MAILLY
No tengo favor!

(Dando la mano a D'Mailly)

Nosotros transijamos
Yo siempre soy tu amigo

D´MAILLY
(Rechazándola) Hoy de servicio estamos.
mañana soy contigo:

GASTON
Un duelo!

D´MAILLY
En ese otero,
te aguardo al ser de día.

GASTON
Iré.

D´MAILLY
Probarte espero
quien ascender debía.

GASTON
Será el destino mío
Sarcástico y cruel?
Me cuesta un desafío
mi ascenso a Coronel.

D´MAILLY
Fortuna, tu desvío
quiero vengar en él.


ESCENA XII

Dichos, Djelma, Bayaderas, después Elena y Littlepol.

(Djelma y bayaderas aparecen danzando)

Como sutil —cruza el pensil
aura fugaz —que da solaz,
saltad, corred, bailar sin fin,
luciendo el pié chiquirritín.

DJELMA
Bayaderas —hechiceras
vuestras danzas —y cantar
ganan dones—para el templo
corazones —para Indrá.

GASTON
A dónde vais hermosas?

DJELMA
Camino de Madrás.
dispónese una fiesta
dó vamos a cantar.
Elena nos convida.

GASTON
(Elena! Oh Dios! se va)

(El teatro se oscurece)

LITTLEPOL
¡Me quedo aquí! yo muero!
me van a fusilar!

ELENA
Pues que el señor lo manda
aquí te quedarás.

GASTON
Es mi deber, señora.

ELENA
Mil gracias capitán.

GASTON
Coronel, si os agrada.

ELENA
Coronel? me es igual.

GASTON
Si os vais, mis oficiales
os quieren custodiar.

LITTLEPOL
Haz pronto que se trate
de sacarme de aquí,
que se den en rescate
veinte presos por mí.

GASTON
Veinte presos... locura!

ELENA
Veinte señor francés.

GASTON
Hay uno por ventura.
En lodo el campo inglés?

(Saliendo)

ELENA
Los habrá!

GASTON
Si es capricho
mirad un preso en mi.

ELENA
Adiós! Lo dicho, dicho.

(Se va y vuelve varias veces)

GASTON
(Se ya, porqué la vi?)

ELENA
(La rabia me devora!)
—Tengo que hablaros. (Bajo a Gastón)

GASTON
(Con alegría) Vos?

ELENA
Oídme.

GASTON
Hablad, señora.

ELENA
Os aborrezco...!

GASTON
(Oh! Dios...!)
Es mi fortuna ingrata
en el mal consecuente
mi amigo me maltrata
me despoja un pariente.
Y cuando abrir creía
las puertas del Edén
encuentra el alma mía
el odio y el desdén!
—Mas Dios querrá algún día
mi suerte mejorar,

BERGERAC
Si el juego no varia
paciencia y barajar.

(Se disponen a partir Elena y los oficiales. Una escolta aparece en el foro)

DJELMA
Llegó la despedida,
noble señor!

GASTON
Alzad!

(A un tiempo)

ELENA
Adiós la larde avanza
me alejo con pesar.
No pierdas la esperanza
te voy a rescatar.

LITTLEPOL
Adiós, la tarde avanza
no pienses en bailar,
no burles mi esperanza
me quieren fusilar!

BERGERAC y CORO
Adiós la larde avanza
mañana a pelear,
perdida la esperanza
morir es descansar.
Adiós! la tarde avanza,
mañana a pelear.
Bayaderas —hechiceras
vuestras danzas —y cantar,
ganan dones —para el templo
corazones —para Indrá.

(Todos se dirigen al foro. Durante el coro Djelma y las Indias se agrupan al rededor de Elena y cae el telón)


FIN DEL ACTO PRIMERO


ACTO SEGUNDO

Palacio del Gobernador en Madrás. Salón con vistas a una terraza y cerrado por grandes cortinas.


ESCENA PRIMERA

Elena, Djelma.

ELENA
Si, Djelma, tienes razón, nuestra fiesta será magnífica. Y mi pobre primo todavía prisionero! prisionero un hombre que baila tanto! Y todo por aquel maldito francés.

DJELMA
No, Elena, eres injusta, el capitán le hubiera dejado venir con nosotras si solo dependiera de su voluntad. Es tan bueno!

ELENA
Bueno? El hombre que desóyelos ruegos de una dama? Que se ríe de su ansiedad? Y yo, necia de mí, creía que los franceses eran finos y galantes.

DJELMA
Galante! Y qué es eso?

ELENA
Ser galante se dice de un hombre cariñoso, que trata de agradar, de complacer: en fin, de hacerse amar.

DJELMA
Oh! yo te contemplo con delicia! Cuando hablas de amor tus palabras encantan mi oído, y hacen estremecer mi corazón! Oh, qué linda esposa serias tú para Indrá!

ELENA
Yo! yo pasar mi vida en una Pagoda! tener por compañeras las sacerdotisas de mi divino amante! por amigas las cien mujeres de mi celestial esposo! ¡Nunca! Yo quiero ser sola, y señora de mi casa; no quiero por marido un ídolo; quiero ser el ídolo de mí marido.

DJELMA
Sin embargo, si tú supieras qué dulce, qué grato es consagrarse a Indrá! Vivir solo por él, y para él; y en tributo de santa adoración darle toda el alma, toda la vida!

ELENA
Oh, yo también te admiro, te oigo con delicia, y al contemplar tu candorosa belleza digo a mi vez; ¡qué linda esposa para un hombre!

DJELMA
Un hombre!

ELENA
Si, un marido, para una mujer sola, y nada de compartirle con cien rivales.

DJELMA
Sola!

ELENA
Si tú quieres yo te encontraré uno.

DJELMA
Cuántos tienes tú?

ELENA
Oh! ahora ni medio, pero si consientes, te lo puedo proporcionar.

DJELMA
Uno?

ELENA
Uno; te advierto que no puedes tener mas que uno solo.

DJELMA
Un esposo!

ELENA
Un esposo muy diferente del que tú has elegido.

DJELMA
A ver! a ver!

(Música)

DJELMA
Oye bien lo que voy a decir.
Te oiré con febril ansiedad.

ELENA
A la luz de mi fe no es tu Dios
ni varón, ni mujer, ni deidad.
—¿Tú tendrás el valor
de abjurar de tu fe?

DJELMA
Si es tu Dios el mejor,
¿dónde está? le veré.

ELENA
Pues que Dios es amor,
le verás a tus pies
adorar tu candor.

DJELMA
¿Dónele está, di quién es?

ELENA
Oye pues.
A un vil madero
sacrificada,
encadenada
tu vida está.
Cuando de un hombre
tú seas querida
su bien su vida,
tu amor será.
Cuando en tus labios
pose atrevido
beso encendido,
feliz también.
Verás el mundo
de encantos lleno,
tu ardiente seno
será un edén.

DJELMA
Solo comprendo
ventura tanta
allá en la santa
mansión del bien.
Y mi esperanza
mora en el cielo,
y es mi consuelo
y es mi sostén.
Dichoso esclavo
de tu hermosura,
en tu ternura
su edén verá.
Mas yo...! en la selva
mi mundo acaba!
Siempre la esclava
seré de Indrá!
Sí tu Dios es amor
vea yo tu deidad
y amaré con fervor
su poder su bondad.

ELENA
Tú tendrás el valor
de abjurar de tu fe?

DJELMA
Si es tu Dios el mejor
¿Donde está, le veré?

ELENA
Ven lejos de tu esposo,
ven a la patria mía,
y un ser mas cariñoso
encontrarás un día.
Un héroe que tu sueño
amante velará,
y aunque le llames dueño
tu esclavo fiel será.

DJELMA
No olvido yo a mi esposo,
y amo la patria mía,
otro más cariñoso
tal vez encontraría.
Mas de esa dicha el sueño
no se realizará,
sin consentir mi dueño
el poderoso Indrá.

(A un tiempo)

ELENA
Y cuando sufras, tu aflicción,
traspasará su corazón;
y en dulces horas de placer
un paraíso te hará ver.
Que es el amor
de un racional
mucho mejor
que un vegetal.

DJELMA
Yo elevo a él mi corazón
oye piadoso mi oración
y en dulce sueño de placer
el paraíso me hace ver.
Que es un amor
tan celestial,
mucho mejor
que el de un mortal.

(Hablado)

DJELMA
Oh, sí! un esposo como tú dices será una gran cosa! (Sonriendo) Mas sí Djelma debiera amar a otro que a su Dios, ya le había encontrado!

ELENA
Cómo?

DJELMA
Me ha protegido, me ha defendido de la soldadesca...

ELENA
El capitán francés: amas al capitán?

DJELMA
Amarle! El tiene otra patria, otro Dios!... No, no, Djelma no puede amar a nadie!

ELENA
Me alegro, porque yo...! yo le detesto con toda mi alma.


ESCENA II

Las Mismas, Gobernador, D'Mailly, Bergerac, y Tres Oficiales Franceses.

GOBERNADOR
Mi querida Elena, le presento a estos caballeros que han tenido a bien servirte de escolta, a tu regreso del campo francés; se vuelven allá, y desean despedirse de ti.

ELENA
Gracias; pero abandonarnos tan pronto! yo contaba con que honrarais nuestra fiesta.

D´MAILLY
Sois muy amable, señora; mas no podemos aceptar.

ELENA
No os gusta el baile?

D´MAILLY
Mucho.

ELENA
Y a vos?

BERGERAC
El baile? Muchísimo! se cena tan bien después de bailar!

ELENA
Entonces es la cena lo que os gusta.

BERGERAC
La cena? Muchísimo, se duerme tan bien después de cenar!

ELENA
Es muy gracioso vuestro cama rada.

GOBERNADOR
Hermosa indio, el baile va a comenzar en breve: avisad a vuestras compañeras que pueden pasar al salón. (Váse Djelma)

ELENA
Conque, señores, está dicho; sois mis prisioneros hasta la aurora.

D´MAILLY
Imposible, señora mía: los despachos del señor Gobernador están corrientes, y debemos partir tan luego como estén en nuestras manos.

ELENA
¡Oh! Si no es más que eso, no fallareis a vuestro deber, y os quedareis al baile.

LOS DOS
Cómo?

ELENA Tío, mi queridísimo tío... palabra.

(Le lleva aparte y habla con él)

GOBERNADOR
Eso es una locura, sobrina.

ELENA
Si fuera cosa razonable lo hubieras hecho sin decírtelo yo.

GOBERNADOR
Pero si es imposible!

ELENA
Si fuera posible, señor Gobernador, no necesitaba de vos para hacerlo.

GOBERNADOR
(Tiene razón) Señores, mis despachos no están todavía corrientes.

ELENA
Falta una docena de líneas: mi tío es un profundo diplomático que emplea una hora en cada renglón; doce renglones doce horas; no podéis partir hasta mañana.

D´MAILLY
Esperaremos, señor Gobernador. (A Elena) (Bailaremos)

BERGERAC
(Cenaremos) (Id)

ELENA
Ah! yo había contado con mayor número de caballeros franceses; debimos enviar invitaciones al campo enemigo, mas la tregua se ha roto hace dos días...si a lo menos tuviéramos algunos prisioneros... pero vosotros no los hacéis nunca, tío mío!

GOBERNADOR
Te equivocas, sobrina, los tenemos.

D´MAILLY
De veras!

BERGERAC
Eh!

ELENA
Conque los tenemos? Entonces les invito: hazles venir: que vengan todos los que haya.

GOBERNADOR
Tenemos...uno!

ELENA
Uno! Entonces que no vengan mas. (El Gobernador se acerca al foro y habla aparte con un oficial que se retira)
Mas ahora caigo! vuestro prisionero es oficial, es caballero a quien se pueda invitar?

GOBERNADOR
Si por cierto; encargado de hacer un reconocimiento a la cabeza de su compañía, cayó en una emboscada y no se rindió sino después de haberse batido como un león.

ELENA
Oh! entonces que venga que venga.


ESCENA III

Dichos, Gastón, Un Oficial Inglés.

GOBERNADOR
Hete aquí.

ELENA
El!

D¡MAILLY
Gastón!

BERGERAC
Primo!

ELENA
(Vuestros soldados no han tenido buena mano, tío)

GOBERNADOR
Por qué?

GASTON
El señor Gobernador quiere hablarme?

(Acercándose)

GOBERNADOR
Si, caballero.

GASTON
Estoy a vuestras órdenes. Ya lo veis, capitán; (A D'Mailly) nuestro duelo se aplaza hasta el próximo canje de prisioneros.

D'MAILLY
Esperaré.

GASTON
Qué veo! Mi hermosa cautiva!

ELENA
Que se acuerda mucho de vuestra galantería.

(Con ironía)

GOBERNADOR
Y que os invita a la fiesta que damos hoy, si consentís en quedar prisionero bajo vuestra palabra.

GASTON
Consiento con mucho gusto, sobre todo si esta señora tiene a bien concederme la primera contradanza.

ELENA
Imposible! Estos señores se han anticipado.

(Con frialdad)

D´MAILLY
Yo...? (Mirándola) Ah! si, en efecto!

BERGERAC
(Pues yo no recuerdo haberme anticipado)

GASTON
(Está más enojada que nunca. Ah! creo que para mi reposo hubiera sido mejor no volverla a ver)


ESCENA VI

Dichos, Djelma, Indias, Oficiales Ingleses, Damas, Caballeros.

(Música)

Durante el coro llegan los convidados en grupos y saludan a Elena y al Gobernador; los esclavos ofrecen sillas a las damas: las jóvenes se quitan los rebocillos, hablan entre ellas ó se pasean con los caballeros y oficiales.

CORO
Nuestra vida corre al fin
sin los goces del festín:
luego encierra el ataúd
el placer, la juventud.
—Sueños de oro y de zafir
desvanece el porvenir,
y es de ley para gozar
la ocasión aprovechar.

GOBERNADOR
A qué esperan los señores?
A las bellas dad la mano.

BERGERAC
(Bajo a Gastón que al ofrecer la mano a Elena esta toma la de D'Mailly)
—En guerra, juego y amores
tu destino fue tirano.

GASTON
Es verdad, ni una mirada
ni un cumplido para mí!

ELENA
(Aparte a D'Mailly)
(Vuestro digno camarada
no se encuentra bien aquí)

D´MAILLY
(De seguro está envidioso
(Id) de mi dicha el coronel)

ELENA
¿Sí? (Qué pena!)

D´MAILLY
(Es orgulloso)

ELENA
Pues no he de bailar con él.

D´MAILLY
¿No? ¡Bravo!

GOBERNADOR
—Plaza, señores,
y la indiana nos dirá
una cántiga de amores
que se estila por acá.

CORO
Bravo! Djelma los primores
de tu voz ostenta ya,
en las cantigas de amores
que se estilan por acá.

DJELMA
Ya se oculta el día
en el hondo mar,
ya el ave no envía
dulce su cantar!
Ya la noche horrores
esparciendo va.
No se ven las flores,
oh! que oscuro está!
Solitario bosque! —Ay! si.
—Nadie nos observa. —No.
—¿Por quién vives tú? —Por ti?
—Abreme tus brazos. —Oh!
Ya con desvío
me pagas? —Yo...!
—Ven amor mío!
(Asustada) Ay! no, no, no!
—Huyes? porqué?
—Si no lo sé!
Mátame si te ofendí
pero ven, ven junto a mí!
Sí!!

TODOS
Bravo! niña encantadora,
Indrá puede agradecer
por el canto y la cantora,
ser tu Dios, tu amado ser.

GOBERNADOR
A ti te toca Elena.

CORO
¡Bravo! bravo!

ELENA
Piedad!
¡No estoy en voz!

GOBERNADOR
No importa.
A cantar.

TODOS
A cantar:

GASTON
Si al voto de un cautivo
se debe autoridad,
sirena de estos lares
yo os quiero proclamar.

ELENA
Vuestra galantería (Irónica)
me es conocida ya.

D'MAILLY
Pendiente de esos labios
la reunión está.

ELENA
Qué canto?

GOBERNADOR
¿No recuerdas
aquel gracioso vals?

ELENA
El paladín del baile?
haré por recordar.
Ni soy una sirena
ni me hago de rogar,
mas, puesto que esta noche
aquí enemigos hay,
una merced les pido.

GASTON
(Es rencorosa!)

FRANCESES
Cuál?

ELENA
Que no rompáis el fuego
si veis que canto mal.

TODOS
Já! Já! Já! Já!

ELENA
Eso de ser el baile
contrario a la moral,
es opinión de un fraile
por no poder bailar.
Que tal placer
no tiene igual,
valsear con un doncel,
sorprendiendo al compás de la danza
mil perdidas palabras de miel.
Laralá, laralá.
Oíd
De la bella el afán,
la inquietud del galán.
—Perdéis el sentido!
con las luces y el calor.
—Jesús! qué vahído!
—Sostenedme por favor!
Fatal papel
que sin razón
una niña bonita
esté de non,
porqué un infiel
la ve penar,
y con ella no quiere bailar!
Vulgar parecer
el que afirma que un gran bailarín,
por fuerza a de ser
embustero y chiquitín:
pero tal opinión
es de un fraile motilón.
Laralá laralá.
¡Bailad!
Que es la danza un primor
auxiliar del amor.
—Mujer que a su amante
ve que en brazos de otra va.
Por ser ignorante
qué amargura pasará!

CORO GENERAL
Bravo! Elena encantadora
No se ha oído ni oirá,
voz tan clara y tan sonora
en los bosques de Madrás.

(Hablado)

UGIER
(Entrando) Un despacho para Lord Gobernador.

(Lo entrega saluda y váse)

GOBERNADOR
Dadme.

GASTON
Primo, antes de pleitear, quieres que te devuelva el juego parte de la herencia que os he arrebatado? (A Bergerac)

GOBERNADOR
Del general en jefe!... (Después de haber abierto el pliego)

BERGERAC
Me desafías, eh? Pues acepto.

GASTON
Contra mí seguro estás de no perder. (Juegan a los naipes)

GOBERNADOR
(Gran Dios...! Es posible! El pobre Littlepol...!

(Hace seña a D'Mailly de que se acerque) Señor capitán!

D´MAILLY
Señor Gobernador!

GOBERNADOR
Acabo de recibir una nueva horrible. Un prisionero inglés pariente del general en jefe y deudo mío, sir John Littlepol...

D'MAILLY
Sir John! Le conozco le he visto en nuestro campo.

GOBERNADOR
Parece ser que han sorprendido a ese desgraciado que ignora las leyes de la guerra, ocupándose en trazar el plano de vuestras fortificaciones.

D'MAILLY
Es posible?

GOBERNADOR
Le acusan de espionaje, y se asegura que a estas horas un consejo de guerra le ha sentenciado a ser pasado por las armas.

D´MAILLY
Sentenciado!

ELENA
(Mi tío mano a mano con ese extranjero!)

(Volviendo al proscenio, se acerca sin ser notada)

GOBERNADOR
Esta severidad de vuestros jefes causará funestas represalias; por eso nuestro general ordena que para vengar a nuestro infortunado pariente hagamos fusilar a todos los prisioneros.

D'MAILLY
Fusilar! Entonces!..

(Alarmado, indicando a Gastón)

ELENA
Fusilar! a quién? de quién habláis?

D'MAILLY
(De... de él, señora, del coronel Gastón de Maillepre!

ELENA
Oh! esto es horroroso! Y por qué?...

D´MAILLY
Porque... porque...

GOBERNADOR
(Silencio! Littlepol es su primo, su futuro!)

ELENA
Hablad, porqué?...

GOBERNADOR
La orden es terminante, no explica los motivos.

ELENA
Fusilado!... tan joven!... (Mirando a Gastón) tan...

GOBERNADOR
Ni una palabra al prisionero; tiempo habrá de decirle... pero esta fiesta... en este momento...

(Váse con Elena)

ELENA
Desventurado!


ESCENA V

D'Mailly, Bergerac, Gastón.

D´MAILLY
(Pobre Gastón... allí está jugando tan satisfecho)

GASTON
Bravo! estamos a partida; vamos a la buena.

(A Bergerac)

BERGERAC
Vamos.

GASTON
Oh! en esta no hay cuestión... yo la pierdo.

(Riendo y barajando)

D´MAILLY
(Los nuestros han fusilado a un inglés!...)

(A Bergerac)

BERGERAC
Me alegro —Copas. (Jugando)

D´MAILLY
(Y estos en desquite quieren fusilar a Gastón)

BERGERAC
Eh!

GASTON
Qué es eso?

BERGERAC
Nada, no es nada... —Fallo!

GASTON
Fallar sin triunfo!

BERGERAC
Ya está jugada.

GASTON
Entonces es mía la baza.

BERGERAC
(Por qué me lo has dicho?) (A de D'Mailly)

GASTON
Estás en el juego, ó qué demonio

BERGERAC
Sí, hombre, sí, fusil...!

GASTON
Cómo fusil?

BERGERAC
Bastos, hombre, bastos.

GASTON
Ah, esto es horrible!

BERGERAC
Horrible! Porque eres un chambón; ¿pero qué tienes que me miras de una manera... Lo tengo asustado!...

BERGERAC
Asustado! Sí, sí, estoy... (Con lástima) Copas, primo mío, copas.

GASTON
Estás atroz.

BERGERAC
(No creí que me interesase tanto!)

D´MAILLY
(Ni yo!)

BERGERAC
Bastos!

GASTON
El rey!

BERGERAC
Espadas... copas... digo, bastos!... Se acabó, no sé lo que juego.

GASTON
Ya se ve.

BERGERAC
Pierdo la cabeza

GASTON
Y la partida, y la buena! Es muy extraño! Yo jugar y no perder, y ganar!... Hoy me sucede á mi alguna cosa grave!

BERGERAC
Y tan grave!

D´MAILLY
(Si supiera...!)

GASTON
¿Será que mi estrella se arrepienta de su crueldad? (Reparando en D'Mailly) Ilusión! Ya olvidaba que tengo pendiente un desafío... y habré de matar, ó morir a manos del que yo creía mi mejor amigo y camarada!

D´MAILLY
(Pobre Gastón!)

BERGERAC
(Oh! joven malogrado!)

D´MAILLY
(Estoy decidido a que hagamos las paces)

BERGERAC
(Y yo!)

GASTON
(Mis dos enemigos irreconciliables)

BERGERAC
(De todos modos, muriendo él, tu asciendes.

D´MAILLY
(Y tú heredas...)

BERGERAC
(Chits!...Yo soy incapaz...)

D´MAILLY
(Y yo)

BERGERAC
(Desear la muerte de un primo!)

GASTON
(Juraría que hablan de mi)

BERGERAC
Ahora verás cómo me porto.

D´MAILLY
Y yo. (Ambos se acercan a Gastón por derecha e izquierda)

BERGERAC
Gastón, primo mío?

GASTON
Qué oigo!

D´MAILLY
Amigo mío!

GASTON
Eh!

D´MAILLY
Me haces el honor de estrechar esta mano?

GASTON
Oh! siempre!

BERGERAC
Quieres hacerme el honor de llamarme estúpido?

GASTON
Siempre! Mas qué es esto señores, qué trasformación...!

BERGERAC
Esto es que Dios nos ha tocado en el corazón a ese y a mí... y hemos convenido en que tú eres el mas legítimo dé los herederos, y de los coroneles: por lo tanto, ese ya no se bate contigo, y yo renuncio a disputarte la herencia.

GASTON
Es posible!

D´MAILLY
Soy el más humilde de tus subordinados.

GASTON
(Abrazándoles) El mejor de mis amigos!

D'MAILLY
Ese título es toda mi ambición!

BERGERAC
(Hasta mañana) Si primo mío, si, tu amistad vale por todas las herencias del mundo!

D´MAILLY
(Hasta mañana)

GASTON
Ah! si supierais el júbilo que siento al volver a estrechar entre mis brazos a dos amigos tan leales y generosos! Y yo que os creí dominados por la envidia.

BERGERAC
Vámonos.

D´MAILLY
Vámonos. Conque mi coronel. (A un tiempo)

BERGERAC
...Conque mi coronel.

GASTON
Os vais?

D'MAILLY
Nos espera Lord Gobernador.

BERGERAC
Sí, nos espera Milord.

GASTON
Adiós pues.

D´MAILLY y BERGERAC
Adiós!

GASTON
Supongo que no partiréis esta noche?

D´MAILLY
Ca! no.

BERGERAC
Ca!

GASTON
Entonces hasta luego.

LOS DOS
Hasta luego. (Aprietan la mano a Gastón y al retirarse hablan aparte lo que dice el diálogo)

BERGERAC
Joven malogrado!

D´MAILLY
Sí!

BERGERAC
Por nuestra pariéremos cumplido como unos caballeros,

D'MAILLY
De todos modos muriendo él tú heredas....

BERGERAC
Y tú asciendes.

D´MAILLY
Chist...!

BERGERAC
Chist...!

BERGERAC
Oh...! (Suspirando)

D'MAILLY
Ah! (Id)

(Al retirarse ven a Elena que aparece muy preocupada sin reparar en ellos, y después de saludarla repiten desde el foro mirando a Gastón)

LOS DOS
Ah...! Oh!! (Vánse suspirando)


ESCENA VI

Elena, Gastón.

GASTON
No vuelvo de mi asombro! tantos sucesos favorables! ganar al juego! Recobrar al cariño de dos envidiosos, heredar, ascender... hoy todo es emociones... alegría... ventura... (Reparando en Elena) Ah! no, no es todo ventura... Elena es todavía mi enemiga implacable.

ELENA
(Aún está aquí)

GASTON
(Ya me ha visto: se marchará)

ELENA
(Nada sabe, nada sospecha!) (Se sienta)

GASTON
(Cómo! Se sienta...!)

ELENA
(Pobrecillo! Ahora que sé la suerte que le aguarda, me pesa de haberle tratado tan mal!)

GASTON
(Si yo me detuviera...! pero no, está furiosa conmigo... debo retirarme)

ELENA
Caballero!

GASTON
Señora! (Me detiene!) Señora! No me equivoco? He oído bien? me habéis llamado?

ELENA
Os causa extrañeza?

GASTON
Y mucha.

ELENA
(Pobre hombre!) He sido injusta y me arrepiento.

GASTON
Se arrepiente!

ELENA
Qué tiene de extraño, si reconozco que mi enojo era injusto?

GASTON
Entonces... oh! entonces no me aborrecéis?

ELENA
Mi odio era culpable y os, ruego que me lo perdonéis.

GASTON
Perdonaros! Ah, señora! vos me... yo!... yo no... si no entiendo lo que hoy pasa por mi! si estoy soñando! Si voy a volverme loco!

ELENA
Loco?

GASTON
Sí, de placer, de alegría ..he sufrido tanto!... y hoy todo me sale bien! no hay duda, es que mi suerte va a cambiar!

ELENA
(Oh!)

GASTON
Es que vos ya no me aborrecéis, y el horizonte ha cambiado ante mis ojos; y mis ojos ven otro mundo y otro cielo y otra vida!

ELENA
Otra vida!

GASTON
Sí, comienza para mí una nueva existencia, porque vos me miráis sin cólera, con dulzura, con interés; si, si, ven en vuestros ojos el interés.

ELENA
(Ay! Como me defiendo yo ahora?)

GASTON
Oh! Si se realizara por completo el bello ideal de mi vida, el sueño que acaricia mi corazón. Si me atreviera a esperar que un día me permitierais amaros!

ELENA
Como, caballero! Vos?

GASTON
Oh! no ahora! más tarde... andando el tiempo...

ELENA
Más tarde!

GASTON
Sí! Yo esperaré, yo trabajaré sin tregua por mereceros, elevándome hasta hacerme digno de vos; ya estoy en buen camino, señora, no sabéis? acabo de ascender a coronel, y el porvenir es mío!

ELENA
(Y habla de porvenir)

GASTON
Pues bien, si a fuerza de valor, de constancia, el amor ha hecho más de un milagro; si llego a conquistar una elevada posición, un ilustre titulo, me permitiréis esperar?

ELENA
Caballero! yo os suplico... (Enternecida)

GASTON
Ah! no me lo prohibís? Oh! Ahora sí que creo que comienza mi felicidad.

ELENA
Ay! Su felicidad!


ESCENA VII

Dichos, Djelma muy agitada.

DJELMA
(Saliendo) Gastón!

GASTON
Djelma.

DJELMA
Te buscaba!

GASTON
A mí?

ELENA
Que le va a decir! (Turbada)

DJELMA
Ahora mismo acabo de oír a tus enmaradas que hablaban con el Gobernador de un prisionero...

ELENA
(Calla!...) (A Djelma)

DJELMA
Que debe ser fusilado mañana...

ELENA
(Silencio por Dios!)

DJELMA
Nunca!

GASTON
Y ese prisionero!...

DJELMA
Ese prisionero...

ELENA
(Que vas a hacer?...)

DJELMA
Avisarle del peligro que le amenaza.

GASTON
Acaba!

DJELMA
Ese prisionero eres tú!

ELENA
Ah! (Se cubre el rostro con las manos)

GASTON
¡¡Yo!!

DJELMA
Quieren con tu muerte vengar la de un inglés, a quien los franceses han fusilado!

GASTON
Fusilado! Muerto! (Muy abatido) Cuando sonreía de amor, cuando brillaba ante mis ojos un porvenir de inefable ventura! Oh! esto es horrible! Acaso el primer día de felicidad, es el último de la vida!

ELENA
Qué has hecho insensata!

DJELMA
Yo.

GASTON
No, Djelma, has hecho bien. Después de todo, esto no es más que un golpe de fortuna... una broma de mi destino... solo que ésta vez la broma parece algo pesada!... Cómo ha de ser!... Ah! perdonad señora un momento de flaqueza!... Ya se pasó... y heme aquí... resignado... tranquilo.

ELENA
Resignado!

DJELMA
Resignado a morir!

GASTON
—Una palabra, Elena, una sola palabra de ternura! Que al dejar este mundo, lleve mi alma ese consuelo, una palabra; ya no podré pediros más; decidme por Dios! ¿Me amareis siquiera un día? ¿me hubierais amado?

ELENA
Ah! Sí! Sí!

(Temblando y con voz sofocada)

GASTON
(Besándola la mano) Ah! ya no temo la muerte. Esa palabra me abre el cielo! Y este instante vale toda una vida de felicidad!

(Las puertas de la galería se abren dejando ver una mesa espléndidamente servida. Los convidados entran en confusión)


ESCENA VIII

Dichos, Gobernador, D'Mailly, Bergerac, Convidados.

(Música)

CORO
La más grata, la más buena
de las horas de un festín,
es la hora de la cena
que a la danza pone fin.

GASTON
¿Me permitís ser vuestro caballero? (A Elena)

BERGERAC y D'MAILLY
Pobre Gastón qué placentero está!

ELENA
Qué corazón tan noble y tan entero!

DJELMA
Y el infeliz mañana morirá!

GASTON
Por compasión, Elena encantadora,
vuestro dolor sufrir no aumente mi penar!
Voy a morir al despuntar la aurora,
y veo en vos mi cielo anticipar.

BERGERAC, GOBERNADOR y D'MAILLY
Pobre Gastón! su desventura ignora;
no ve su fin que tan cercano es ya!)

ELENA y DJELMA
Gran corazón, Impávido la hora .
ve de morir y al goce culto da!)

GOBERNADOR
(Aparte) Yo temo por mi Elena
que enamorada está.
¡La matará la pena!

BERGERAC D'MAILLY
Pardiez!

GOBERNADOR
La matará.

Gastón perseguido por el Gobernador se dirige al foro, el Gobernador se acerca a la mesa y da órdenes a los criados)

ELENA, DJELMA, D'MAILLY y BERGERAC
Al placer sin temor consagrado
no le espanta su pérfida suerte!
Desafía risueño a la muerte!
Qué bravura, qué gran corazón!

(Los criados ofrecen copas en bandejas, Gobernador y Gastón vuelven al proscenio)

GOBERNADOR
A la mesa!

CORO
A la mesa!

GASTON
A la mesa!
No perded tan brillante ocasión.
Si!... (Toma la copa, los caballeros le imitan)
La mesa está servida
con pródigo primor;
la noche nos convida
con pláticas de amor.
La copa levantada
implore cada cual
la luz de la mirada
de un rostro angelical. (Contento general)
Que es un placer
encantador
ver a su amada probar el licor. (Risas)

GASTON y CORO
Es un placer, etc.

ELENA y DJELMA
(Qué valor!) (Minando a Gastón.

GOBERNADOR, BERGERAC y D'MAILLY
(Qué dolor!)

GOBERNADOR
(Deteniendo a Gastón que no le escucha)
Oíd ¡voto a Luzbel!

GASTON
Dejadme, por favor!

GOBERNADOR
—Oídme, coronel.

GASTON
¿Qué me queréis señor?

GOBERNADOR
No sé cómo deciros...

GASTON
¿Qué a fusilarme van?

GOBERNADOR
¿Sabéis...?

GASTON
Sí, cuatro tiros
en breve me darán.
—¡Já! já! já!

GOBERNADOR
¿Y os reis?...

GASTON
(Chist! Chits...! Callad!
Callad! Que nadie advierta
mi daño convendrá.
Dejad que me divierta
lo que me resta ya.
—La copa levantada etc.

(Ofrece la copa a Elena que la toca con sus labios, y todos prorrumpen en un bravo general)

(A un tiempo)

GASTON
Sí!...
La mesa está servida etc.

CORO
Es un placer encantado/
ver a su amada probar el licor.

ELENA y DJELMA
Estrella fementida!
Ayer le quise / quiso odiar
y hoy al perder su vida
no le podré / podrá olvidar.

GOBERNADOR, BERGERAC y D'MAILLY
Pobre joven, destino implacable!
Qué bravura!  qué gran corazón!

CORO GENERAL
Bella noche festín admirable!
Acotemos tan buena ocasión.


FIN DEL ACTO SEGUNDO


ACTO TERCERO

Salón adornado con colgaduras indianas: vistas al mar. Noche oscura. Una lámpara de alabastro despide débil resplandor sobre la escena.


ESCENA PRIMERA

Elena, Djelma, Bayaderas.

(Música)

(Elena aparece en el proscenio sumida en un profundo dolor, Djelma la acompaña, las Bayaderas están sentadas en un extremo)

CORO
Bajo el pavés sagrado
de estrellas tachonado
duerme Gastón querido,
es tu postrer soñar.
En la mansión florida
de la perpetua vida,
del sueño del olvido
vas luego a despertar.

DJELMA
Dormido y sonriente le vi,
tu nombre pronunciaba su amor;
y cuando suspiraba por ti,
su faz no revelaba dolor.

ELENA
Le viste encarcelado (Ay de mi!)

DJELMA
Le vi.

ELENA
Y en sueños suspiraba (Oh! dolor!)

DJELMA
De amor...!

ELENA
Porqué cielo tirano le vi...

DJELMA
Por ti...!

ELENA
Si no puede salvarle mi amor!

DJELMA
¡Horror!

DJELMA y CORO
Nosotras suplicamos a Indrá
que le abra los pensiles del bien,
y presto su dolor calmará
el dulce galardón del Edén.
Y su sueño feliz,
aunque breve será,
mece él canto de amor
de las hijas de Indrá.
Por eso es la alegría
de su faz.
Dejemos que hasta el día
duerma en paz!

ELENA y DJELMA
Duerme en paz!


ESCENA II

Dichos, Gobernador.

(Hablado)

GOBERNADOR
(Hela aquí; pobre Elena! ignora todavía la suerte de su futuro, de nuestro infortunado Littlepol! (Acercándose) Y no hay remedio, es preciso prevenirla.

ELENA
Ay, tío! (Djelma se inclina en ademan de irse) No te vayas, Djelma.

GOBERNADOR
Si, quedaos, bella joven. Nada importa que escuchéis lo que voy a decir.

ELENA
Es del prisionero? Del señor Gastón de Maillepré de quien queréis hablarme?

GOBERNADOR
Ciertamente del señor Gastón y de tu primo, de tu futuro.

DJELMA
(Su futuro!)

ELENA
Littlepol!

GOBERNADOR
Sí; de Littlepol a quien también persigue la fatalidad!

ELENA
Cómo!

GOBERNADOR
Sabéis que le han hecho prisionero?

ELENA
Sí.

GOBERNADOR
Pero ignoras que después le han acusado de espionaje?

DJELMA
De espionaje!

ELENA
El!

GOBERNADOR
Ha venido la orden de fusilar a Gastón porque parece ser que los franceses han hecho otro tanto...

DJELMA
Con quién!

ELENA
Hablad!

GOBERNADOR
Con... nuestro pobre pariente!

ELENA y DJELMA
Fusilado!

LITTLETOL
Quiá! (Entrando presuroso)


ESCENA III

Dichos, Littlepol.

GOBERNADOR
Sobrino..! (Abrazándole)

LITTLEPOL
Tío!

ELENA
Primo!

LITTLEPOL
Prima!

GOBERNADOR
No te han fusilado?

LITTLEPOL
Quía!

DJELMA
Vive!

LITTLEPOL
Sí, prima sí, me he salvado!

ELENA
Comprendes mi alegría, mi felicidad. (A Djelma)

LITTLEPOL
Su felicidad!

ELENA
Dios ha oído mis plegarias!

LITTLEPOL
Rezaba por mi!

ELENA
Se apiadó de mí llanto!

LITTLEPOL
Lloraba por mi! Oh! joven bienaventurado! ¡Oh, Littlepol ingrato y desconocido!

ELENA
Qué?

LITTLEPOL
La verdad, no creía que me adorases con tal frenesí...

ELENA
Cómo!

LITTLEPOL
Solo pensé que me amabas... simplemente.

GOBERNADOR
Bien, sí, pero explícanos cómo es que te volvemos a ver... qué milagro....

LITTLEPOL
Perdonadme, señor Gobernador, es un secreto, un terrible secreto.

TODOS
Secreto!

LITTLEPOL
Ah! ante todo, decidme por Dios. ¿El francés está vivo, respira?

ELENA
Sí!

LITTLEPOL
Respira! Respiro!

GOBERNADOR
La orden de fusilarle fue por vengar tu muerte,

LITTLEPOL
Oh, esa prueba de cariño me anonada, me... Gracias tío. (Le aprieta la mano)

GOBERNADOR
Hoy al amanecer debía morir.

LITTLEPOL
Al amanecer! (Mira su reloj)

ELENA
Pero esa orden debe revocarse!

GOBERNADOR
Ahora mismo.

LITTLEPOL
Tres y cuarto, corred! corred, se trata de mi vida!

GOBERNADOR
Cómo?

LITTLEPOL
Este es el secreto! Pero corred, corred por Dios!

GOBERNADOR
Corro a ver al general. (Váse)

DJELMA
Y yo a decírselo todo a Gastón! (ídem.;


ESCENA IV

Elena, Littlepol.

ELENA
Pobre primo mío! Nunca he sentido tanto placer al verte.

LITTLEPOL
Gracias, prima, gracias.

ELENA
Y por qué te habían condenado?

LITTLEPOL
Por una majadería.

ELENA
Tuya.

LITTLEPOL
Sí. Soy fanático por el dibujo, no tenia qué hacer, y me acusan de espionaje porque inocentemente estaba copiando sus fortificaciones.

ELENA
Y cómo has podido librarte?

LITTLEPOL
No, prima: estoy libré y no lo estoy. (Con mucho misterio)

ELENA
Cómo!

LITTLEPOL
Tú has oído hablar de Régulo? el célebre Régulo!

LITTLEPOL
Régulo!

LITTLEPOL
Un cónsul de Roma, traidoramente aprisionado por los cartagineses.

ELENA
Sí.

LITTLEPOL
Fue devuelto a su patria en un canje de prisioneros que no llegó a verificarse, pues estando Régulo en el Capitolio, entre los demás cautivos, aconsejó al Senado que no hiciera la paz con el enemigo, por cuya razón volvió de nuevo a Cartago. Y pásmate, aquel héroe, Régulo! aquel gran patricio, como yo, vuelto al poder de sus contrarios, murió de la manera más incómoda, metido en un tonel guarnecido por dentro de puntas de acero, y despeñado de la altura de una montaña.

ELENA
Y qué?

LITTLEPOL
Cómo y qué? pues no me ves a mí en la misma situación de aquel romano, menos el tonel?

ELENA
No comprendo.

LITTLEPOL
Oye. Allá a la media noche yo estaba en mi prisión, esperando la hora fatal, cuando entró un oficial francés... muy guapo... casi tan guapo...

ELENA
Como tú, adelante.

LITTLEPOL
Señor, me dijo, yo soy adicto a mi coronel el caballero Gastón de Maillepré, los ingleses le han preso, le van a fusilar en venganza de vuestra muerte y yo he concebido el proyecto de salvarle, salvándoos a vos.

ELENA
Ah!

LITTLEPOL
No te parece una proposición aceptable?

ELENA
Sin duda.

LITTLEPOL
A mí, continuó el oficial, está confiada la guarda de vuestra persona; mas aunque mis jefes os han condenado, yo no puedo creeros espía con esa cara de imbécil: di, ¿tengo yo cara de imbécil?

ELENA
No.

LITTLEPOL
Pues como digo me llamó imbécil. —Juradme, añadió, que no revelareis a hombre nacido lo que va a pasar entre nosotros. Yo lo juré; por eso no he querido hablar delante del tío.

ELENA
Comprendo, y no quiero saber lo demás.

LITTLEPOL
Por qué?

ELENA
Y tu juramento?

LITTLEPOL
Yo he jurado no decir nada a ningún hombre, pero se lo puedo decir a todas las mujeres.

ELENA
Ya!

LITTLEPOL
 Claro! Pues señor, dijo por fin el oficial; he aquí, lo que os propongo. Son las doce! Yo me encargo, aun a costa de mi vida, de haceros salir secretamente del campamento, si dentro de cuatro horas el coronel Gastón está entre nosotros.

ELENA
Ah!

LITTLEPOL
Mas si él no viene, os comprometéis bajo palabra de honor a volver a la prisión, y yo tendré el disgusto de fusilaros. —Ah, caballero! respondí: el disgusto seria mío! Entonces juré por la vieja Inglaterra, que antes de las cuatro vería en el campamento al coronel ó a mí. Antes de las cuatro, son las tres y veinte! Ah! —Y tened entendido, repuso el oficial, que si faltáis a vuestra palabra y el coronel es fusilado, todos mis compañeros se han juramentado para vengar su muerte y no escapareis a su venganza.

ELENA
Es decir que el prisionero se marchará?

LITTLEPOL
Y pronto, lo más pronto posible. Ya sé que le aborreces, pero no tengas cuidado, pronto te verás libre de su presencia y nosotros mañana mismo partiremos a Londres, a recoger la herencia de la abuelita y celebrar nuestra suspirada unión!

ELENA
Suspirada?

LITTLEPOL
Sí, vergonzosa mía, sí! ya verás.


ESCENA V

Dichos, Djelma, saliendo alborozada.

DJELMA
Albricias! el prisionero está libre! De todas partes acuden a felicitar a Gastón y la alegría rebosa en todos los semblantes. (Djelma muestra a Elena una carta haciendo señas de que no debe verla Littlepol)

LITTELPOL
Naturalmente! Creen que salvado él me salvo yo! Pero el tiempo vuela. (Mirando su reloj) Tres y media! —¿Dónde está ese hombre? Es preciso que parta, corro a buscarle.

ELENA
Sí, sí, corre.

LITTLEPOL
Justo, voy a decirle... (Se va y vuelve hasta el fin de la escena)

ELENA
Que se marche!

LITTLEPOL
Es lo que importa.

ELENA
Ciertamente.

LITTLEPOL
Ya sabes! Régulo!

ELENA
Sí.

LITTLEPOL
Y el tonel!

ELENA
Pero primo; que son las tres y media.

LITTLEPOL
Si voy, voy! (Desde el foro tirándola un beso) Hum! Amorosa... (Está muerta por mi!) (Váse)


ESCENA VI

Elena, Djelma.

ELENA
(Si, que parta! que se aleje de mi para siempre... si le volviese a ver, no tendría valor...)

DJELMA
Ya estamos solas; toma esta carta.

(Acercándose)

ELENA
De quién? Ah! la letra de mi tío!

DJELMA
Acaba de entregármela para ti.

ELENA
(Leyendo) «Mi querida Elena, salgo del Consejo y corro a casa del General a participarle la venida de Littlepol: después voy a invitar a todos nuestros amigos, pues quiero solemnizar este día dando a tu futuro la más dulce de las sorpresas.» —Cielos!

DJELMA
Acaba.

ELENA
«Dispón tu más bella toilette, pues dentro de una hora serás esposa de tu primo!»

DJELMA
¡De Littlepol!

ELENA
¡Dios mío!

DJELMA
Dentro de una hora!

ELENA
¡Ay, Djelma! qué desgraciada soy

DJELMA
No te comprendo.

ELENA
Juramentos, deberes de familia, todo me encadena.

DJELMA
Y el hombre que te ama, que te adora?

ELENA
Oh! no me lo recuerdes.

DJELMA
Entonces, el interés que le mostrabas ayer... aquellas lágrimas!!"...

ELENA
Calla, por piedad!

DJELMA
Ah! pobre Gastón! Razón tenía cuando ahora poco me mostró a sus dos camaradas, que en medio del general contento se alejaban pálidos y silenciosos. —Mira, me decía él, de esos dos hombres, uno codicia mi fortuna, el otro mi ascenso. Recobro la vida y mi mala estrella reaparece. Pero Elena, añadía el infeliz, mi Elena me ha permitido esperar!

ELENA
Es cierto!

DJELMA
Ha hecho más, cuando me amenazaba la muerte, con lágrimas en los ojos ha dicho que me amaba, y que me hubiera amado si el cielo mi vida prolongase!

ELENA
Oh, sí!

DJELMA
Entonces, si tu corazón dijo verdad, tu boca no sabrá mentir?

ELENA
¡Ay! mísera!

DJELMA
Le amas, y no serás su esposa?

ELENA
Djelma, yo no me pertenezco.

DJELMA
Qué oigo!

ELENA
Dentro de una hora daré mi mano a un hombre a quien no amo, un hombre a quien estoy unida tiempo ha, por un pacto de familia, un compromiso sagrado para mí!

DJELMA
Sagrado! ¿Tú consideras sagrado un pacto de familia? Entonces, qué dejas para el altar? ¿Y dentro de una hora vas a prestar un juramenta falso, en presencia de tu Dios?

ELENA
Djelma!

DJELMA
Y tú amas a Gastón? Imposible! tú no le amas como le amo yo.

ELENA
Qué escucho?

DJELMA
¡Pues qué! Imaginaste acaso que la pobre india no tiene corazón? Si yo fuera libre como tú, crees que no te hubiera disputado el amor de ese hombre? Yo provocaría la cólera celeste, si olvidando los juramentos hechos á mi Dios, consagrara mi vida al amor de un mortal! Pero en cambio, yo no he cesado un punto de pedir a Indrá que le hiciera feliz, y cuando Gastón puso en ti los ojos, yo daba gracias al cielo, yo te bendecía con toda mi alma, porque., porque creí que eras buena; porque creí que le amabas! Oh! le has engañado, y me has engañado a mí!

ELENA
No, Djelma, no! yo he dicho la verdad! si tú pudieras ver lo que pasa en mi alma! (Aparece Gastón y se queda oyendo en el foro) Si yo te dijera que amo a Gastón....

GASTON
(¡Oh!)

ELENA
Que le amaré siempre!...

GASTON
¡Bendita seas!

ELENA y DJELMA
¡Ah! (Grito de sorpresa)


ESCENA VII

Dichos, Gastón.

(Música)

GASTON
¿Es cierto, mi Elena
lo que has dicho aquí?
Repítelo hermosa
delante de mí.
Postrado a tus plantas
Jo quiero escuchar.
Di? me amas, bien mío?
No me hagas penar.

ELENA
(Terrible momento!) (Sin mirarle)

DJELMA
(Postrado a sus pies!)

GASTON
¿Qué es esto? Dios santo!
—Hablad?

DJELMA
Ya lo ves.

GASTON
Al tornar de mi agonía
no me mates, por favor,
pues no vive el alma mía
sin el cielo de tu amor,

ELENA
(El su muerte bendecía
por mis lágrimas de amor,
¿y ha de ser el alma mía
insensible a su dolor?)

DJELMA
(Yo a mi Dios olvidaría
por la dicha de tu amor,
y esa ingrata le desvía
insensible a su clamor)

GASTON
Hablad, Elena,

ELENA
(Dios mío
dame fuerzas!)

DJELMA
(A Gastón) Ten valor.

GASTON
¿Qué dices?

DJELMA
Dentro de una hora
se celebra aquí la unión.

GASTON
¿De quién?

DJELMA
Elena no es libre

GASTON
¿Que no es libre?

ELENA
No lo soy.

GASTON
Santo cielo!

ELENA
Soy esclava.
de un contrato.

GASTON
Maldición!

Y traidora me mentías
inefable amor ayer!
Y tus lágrimas impías
no pudiste contener!
De mi anhelo te burlaste
afectando compasión.
Ah! porqué no me mataste
sin matarme el corazón!

ELENA
Yo, que ayer solo miraba
vuestra horrible situación,
olvidé que soy esclava
de fatal obligación.

DJELMA
(Si era cierto que le amaba
no la mueve su aflicción.
Yo no puedo triste esclava
mejorar su situación)

ELENA
Salvad mi decoro;
partid y olvidad.

GASTON
Partir!

ELENA
Veis mi lloro?
Partid, por piedad!

GASTON
Si, parto sin calma,
traidora sin fe:
sin vida en el alma
de aquí partiré!
Adiós, tirana mía!
Edén en que creía!
Tú falsedad ha herido
de muerte al corazón.
Adiós ojos falaces
tan bellos como impíos,
donde los ojos míos
cegaron de ilusión.
—Pues todo ha terminado
ingrata entre los dos,
olvida a un desdichado!
Adiós, por siempre adiós!

ELENA
Me acusa de falsía,
ignora el ansia mía!
Ay! desdichada hora
de desesperación!
No mira mi amargura
mis ayes comprimidos,
no ve que en sus latidos
me estalla el corazón!
—Tal vez decreta el hado
la muerte de los dos.
Amor desventurado,
adiós, por siempre adiós!

DJELMA
Dios Indrá, que ves la pena
de mi pecho enamorado;
haz por fin que sienta Elena
mi ternura por Gastón.
Yo te ofrezco mi martirio
por la dicha de mi amado,
que aunque triste y lacerado
puro está mi corazón,

(Gastón se dirige desesperado al foro dándose de bruces con Littlepol que entra reló en mano)


ESCENA VIII

Dichos, Littlepol.

(Hablado)

LITTLEPOL
Uff!

GASTON
Necio!

LITTLEPOL
Oh! mi coronel! (Queriendo abrazarle)

GASTON
Dejadme!

LITTLEPOL
Van a dar las cuatro.

GASTON
Las cuatro y qué?

LITTLEPOL
Cómo y qué? ¿Cuándo pensáis partir?

GASTON
Partir? ¿Y a vos qué os importa?

LITTLEPOL
Que no me importa! Ciertamente, pero yo maldito secreto! (He jurado no decírselo a ningún hombre) Pero yo quería saber... cuando pensabais...

GASTON
No lo sé.

LITTLEPOL
Ay Dios mío! Ved que vuestros camaradas se vuelven al campamento y podríais aprovechar su barco para llegar más pronto... (Nada, no me oye. —¿De qué sorpresa me hablará mi tío?...)

ELENA
Te vas?

DJELMA
Sí, me voy por no ser testigo de su pena, ya que tú no sabes apreciar una dicha que yo te envidiaba.

ELENA
Oh!

DJELMA
Volveré a mí Pagoda y acabaré mis días rogando al cielo por vuestra felicidad. Adiós!... No le digas que Djelma le amaba.

ELENA
Adiós!

DJELMA
(Mirando a Gastón que está ensimismado) Ingrato! ni una mirada!... —Señor!

GASTON
Eh? quién

DJELMA
Soy yo.

GASTON
Ah! buena Djelma!

DJELMA
Djelma, que se despide de ti para siempre.

GASTON
Pues cómo?

DJELMA
Abre tu corazón a la esperanza. Tú has sido muy desgraciado y no tardarás en ser feliz.

LITTLEPOL
Y dice bien.

GASTON
Yo feliz!

DJELMA
Te lo predice la sacerdotisa de Indrá. No lo dudes!... La fatalidad que te perseguía, yo me la llevo..!

GASTON
Y llora!

LITTLEPOL
Y llora!

DJELMA
Este llanto es la ofrenda de una alma agradecida, que pide al cielo tu ventura.

GASTON
Oh! gracias!

ELENA
Generoso corazón.

LITTLEPOL
(Generoso!) (Conmovido)

DJELMA

GASTON
Oh si!

DJELMA
Adiós! (Dándola mano a Elena) (Amale!) (Desde el foro) Adiós!

ELENA y GASTON
Adiós!

LITTLEPOL
Me ha enternecido esa muchacha! me ha enternecido.


ESCENA IX

Dichos, menos Djelma.

GASTON
(Ah! qué diferencia!) (Mirando a Elena)

LITTLEPOL
—Las cuatro!

GASTON
Eh! queréis dejarme en paz? Amo a una mujer de la cual depende la ventura de mi vida.

LITTLEPOL
Ay, Dios mío! Enamorado de una inglesa ¡Qué horror!

ELENA
Gracias, primo!

LITTLEPOL
Quien es ella? (A Elena)

GASTON
Me ha dicho que se casa aquí dentro de un momento, y yo quiero saber con quién: hasta tanto no partiré.

LITTLEPOL
No partiréis? (Soy perdido!)

GASTON
Y juro por mi honor, por mi fe de caballero, no alejarme de estos sitios, sino después de haber dado muerte a mi rival.

ELENA
Matarle!

LITTLEPOL
Eso a mí no me importa. (Por supuesto, vos manejareis bien todas las armas? (A Gastón)

GASTON
Todas.

LITTLEPOL
Vamos! menos mal. ¿Quién es ella?

ELENA
Pero si está comprometida solemnemente. No lo has oído?... debe casarse...

LITTLEPOL
Con quién? Con algún imbécil a quien no ama?

ELENA
Quizá!

LITTLEPOL
Como si lo viera, no le ama! Y si llego a conocer al imbécil...

ELENA
Qué?

GASTON
Le desafiáis...

LITTLEPOL
Eso: yo le desafío, y vos le matáis.

ELENA
(Eres un necio!)

LITTLEPOL
(Exaltado) Si señora, le mataremos! Le mataremos y le remataremos! (Campana dentro)

ELENA
Cielos!

LITTLEPOL
¿La campana de la capilla?

ELENA Ese toque anuncia el casamiento!
GASTON
Qué decís!

LITTLEPOL
Magnífico! Vamos a conocer a ese rival!

GASTON
Desgraciado de él!

LITTLEPOL
Si, duro! duro!


ESCENA ULTIMA

Dichos, Gobernador, Djelma, Convidados.

GOBERNADOR
Señores, el matrimonio que debe celebrarse.

LITTLEPOL
Un momento Milord, un momento. Esa boda es imposible! (Sorpresa general)

GOBERNADOR
Cómo!

ELENA
Qué intentas?

LITTLEPOL
(Tú déjame a mí, que yo lo arreglaré) Ante todo, señores, necesito saber quién es el futuro.

GOBERNADOR y CORO
Já! Já! Já!

LITTLEPOL
Cómo! Se ríen!

GASTON
Señor Gobernador, me diréis quién es la prometida?

GOBERNADOR
Pues no lo adivináis? Mi sobrina Elena.

LITTLEPOL
Ella!

GASTON
Y el novio...?

GOBERNADOR
El novio no hay que preguntar. (A Littlepol) ¿No te anuncié una dulce sorpresa?

GASTON
Vos! (Llevándole a un lado)

LITTLEPOL
San Patricio me valga! Mi futura es vuestro amor!

GASTON
Y vos sois mi rival.

LITTLEPOL
Mísero de mi!

GASTON
Estoy a vuestras órdenes.

LITTLEPOL
(Un duelo con este Fierabrás)

GASTON
Esa turbación! No comprendo... (Habla con el concurso)

LITTLEPOL
(Bajo a Elena) Elena, prima mía! Por lo que más ames en el mundo! por el amor que me tienes...

ELENA
Habla.

LITTLEPOL
Tengo que matar a ese hombre!... Sálvale. (Por Gastón)

ELENA
Ah!

LITTLEPOL
Supongamos que le mato! No puede volver al campamento, falto a mi palabra, sus camaradas vendrán como lobos contra mí... y ya no tengo a mano otro coronel!

ELENA
Acaba!

LITTLEPOL
Es necesario que hagas un sacrificio inmenso. Es indispensable que renuncies a mi amor!

ELENA
Ah!

LITTLEPOL
La herencia de Milady es tuya. Olvídame! Cierra los ojos y cásate con el hombre a quién aborreces!

ELENA
(Alto) Ah! no... tuya es la herencia, y suyo... mi albedrio.

GOBERNADOR
Bendita seas!

LITTLEPOL
Respiro!

GOBERNADOR
Cómo....!

ELENA
Yo os lo explicaré.

LITTLEPOL
Mujer sublime! se ha sacrificado por mi!

GASTON
Soy feliz! (Se oye dentro el canto de Djelma que se aleja)

LITTLEPOL
Todos somos felices.

ELENA
(Todos no... pobre Djelma!)

(Se ve cruzar por el fondo una barquilla conduciendo a Djelma y bayaderas que van cantando. Todos agitan los sombreros y pañuelos en señal de despedida)

(Música)

DJELMA
Númen de la altura,
poderoso Indrá,
labra su ventura
que en tu mano está.
Borra de mi alma
este triste amor!
Vuélveme tu calma
celestial señor!

GASTON y ELENA
Son envidia de la aurora
su candor y su bondad

TODOS
Parte, Djelma encantadora,
Dios te dé felicidad.



FIN


Información obtenida en:
https://archive.org/details/elprimerdafelizz1174caba

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