sábado, 25 de junio de 2016

Corría de Toros, La (Libreto)



LA CORRIA DE TOROS



Zarzuela cómica en un acto, dividido en tres cuadros, original y en prosa.

Libreto de Antonio Paso y Diego Jiménez-Prieto.

Música de Federico Chueca.

Estrenada en el Teatro Eslava la noche del 15 de Noviembre de 1902.


REPARTO (Estreno)

Carmela - Julia Velasco.

Rafael - Julia Fons.

María de la O - Emilia Traín.

Salud - Carmen Andrés.

Matilde - Matilde Fraiz.

Amparito - Concha París.

Mocita 1ª - Pepa Toledo.

Mocita 2ª - Pilar Ramírez.

Frasquito Bordón - Vicente García Valero.

Pies de Plomo - Antonio González.

Brazo Fuerte - Miguel Lamas.

Mano Dura - Ricardo Simó-Raso.

El Bendito - Federico Curonisy

Reveque - José Angulo.

Mozo 1º - Sr. Ramos.

Mozo 2º - Sr. Valverde.

Un Niño - Sr. González.

Coro general

Derecha é izquierda, las del actor.


CUADRO PRIMERO

Patio exterior de la casa de un pueblo de Andalucía, cerrado al frente y a la izquierda por una tapia encalada, con adornos de macetas y enredaderas. A la derecha, fachada de la casa con puerta y ventana practicables. En el fondo izquierda, portalón abierto en la tapia que permite ver al frente el comienzo de una calle del pueblo. Telón de fondo, representando las afueras de un lugar, con arboleda y predios rústicos, en pleno día de verano. Mucha luz y mucho color por todas partes.


ESCENA PRIMERA

Frasquito Bordón sentado en una silla, poniendo lazos a un perro de aguas, y arreglándolo. María de la O sentada junto a la puerta de la casa leyendo «El Toreo». Salud con un cubo y una escobilla blanqueando la tapia.

SALUD
(Cantando)
En la Plaza de los Toros
una mujer dio un berrío,
porque el toro que salió
era iguá que su marío.

BORDON
(Al perro) ¡Quieto! Miá éste, encima que le estoy partiendo la raya como a la Bella Chiquita...

MARIA
(Leyendo) «Pimiento marró dos veces; Melones picó bien, y al entrar de tanda El Niño, cayó en la cuna, librándole la Providencia.»

(Dejando de leer) Como que donde no hay arte ni poder, ya se sabe .. el toro encima.

BORDON
Pero entoavía estás en la reseña?

MARIA
¡Ay Frasquito, qué cuarto toro! ¡Qué modo de recargar! ¡Esos, esos eran los que le gustaban a mi Juan Manuel: por supuesto, que desde que Dios le llamó a su vera no se pican toros en lo alto!

BORDON
¡Bueno, mujer, bueno, ya lo sé; pero, no creas, que también llevó sus abucheos!

MARIA
¿Quién? ¿Mi Juan Manuel?... Mira, Frasquito, si quieres que tengamos la fiesta en paz no ofendas la memoria del más grande de los picaores.

BORDON
Pero mujer, si es que siempre me lo estás recordando. Juan Manuel en el almuerzo, Juan Manuel en la comía... ¡Si hasta durmiendo se conoce que sueñas con él, y no haces más que decir: «entra por derecho: ahí, en lo alto». Te digo que estoy hasta los pelos de tu primer marío, y que le voy tomando asco a las corrías de toros.

MARIA
(Levantándose) ¡Frasquito Bordón!

BORDON
(Idem) ¡María de la O!

SALUD
(Viniendo al centro) Oigasté, yo no puedo seguir blanqueando con esta escobilla.

MARIA
¿Qué le pasa?

SALUD
¿Pues no lo ve usté? Que tié menos pelo que la cabeza de un quinto.

BORDON
Bueno, déjate de blanquear y encierra a Perdigón.

SALUD
¡Josús, cómo lo ha puesto usté!

BORDON
¿Te gusta, eh?

SALUD
Calle usté; si está pa que lo coleccionen.

MARIA
Sí, pero ten cuidao con el gato, que las reúne.

SALUD
¡Dichoso gato, no he visto un animal más esaborío; siempre está de mal humor; parece que tié que pagar la casa! (Cogiendo al perro) Ven acá tú, soltero. ¡Uy, qué reteprecioso eres! (Mutis por la casa)


ESCENA II

Dichos menos Salud.

MARIA
Bueno, Frasquito, en cuanto acabes las lesiones, te vistes, que quiero que vayas con don Salvador al apartao de la corría de toros de Ubeda.

BORDON
Pero mujer, ¿A qué voy yo si no entiendo de eso? Déjame a mí con mis lecciones de guitarra, que Dios no me ha llamao por el camino de los cuernos.

MARIA
Pues a mi lao no tiés otro.

BORDON
¡María de la O!

MARIA
Ná, que tiés que cambiar; estaría bien que se escogiera una corría en el cerrao de los Carrillos, y no estuviese, por lo menos, uno de mi familia!...

BORDON
No, si como estar, estaré; pero te advierto que como se guíen de mi consejo, se va a subir la pólvora.

MARIA
Mejor... A otra cosa.

BORDON
Desembucha, hija.

MARIA
Es necesario que le pares los pies a Rafaelillo.

BORDON
Pues, ¿qué pasa?

MARIA
Que no quiero que hable más con la chica: que mi Carmela se ha de casar con un torero, y tú, como segundo padre de ella, tienes la obligación de acabar con ese noviajo, ó cojo yo las riendas y le hago que se huya.

BORDON
Te advierto que a mí el chico no me paece mala proporción.

MARIA
Pues a mí sí; ¡un minero! ¡Tó el día debajo dé tierra, como las ratas!

BORDON
Un oficio como otro cualquiera, y mú decente.

MARIA
Pues no me da la gana ¡ea! De ver a esas probesitas que bajan con la comía y se las traga la boca negra de la mina como si las enterrasen en vida, se me ponen los pelos de punta. Aquí hace falta un torero.

BORDON
Más que te visitan...

MARIA
Porque se acuerdan de él y me respetan, y...

BORDON
(Interrumpiéndola. Bueno, bueno; no empesemos otra ves con los recuerdos. Anda, llama a la chica, que ya es hora.

MARIA
¡Carmela! ¡Carmela!

CARMELA
(Saliendo por la casa) ¿Qué quié usté, madre?

MARIA
Arsa a dar la lección y a ver si te espabilas. Y tú ya sabes lo que te he dicho. (Mutis por la casa)

BORDON
Descuida, mujer. Camará, con tu madre no hay más remedio que ser torero ó chino: se vuelve loca por las coletas.


ESCENA III

Bordón, Carmela, Amparito, Mocitas 1ª y 2ª y Coro de Señoras con guitarras.

AMPARITO
Buenas tardes, maestro.

BORDON
Hola, Amparito.

MOZA 1ª
A la paz de Dios.

MOZA 2ª
Aquí estamos toas.

BORDON
¡Ea! pues si estamos toas, a coger los instrumentos, y a ver si templamos.

(Carmela y el Coro de señoras se sientan é imitan afinar. Téngase muy en cuenta la igualdad en todos los movimientos)

(Música)

BORDON
Basta ya, muchachas,
basta de afinar,
mucho cuidadito.

CORO
Vamos a empezar.

BORDON
(Hablado) Vamos a ver: mucho cuidadito con las observaciones doatísticas, que tenéis ustés aprendías. ¡A Una! (Todas imitan tocar)

CARMELA
Si en la mina trabajando
pasas ducas por mi amor,
también por tu cariñito
fatigas negras
me paso yo.

BORDON
(Hablado) Cuidiao con la subidita...

CARMELA
Que el cariño es una cosa
mu difísil de orviar,
y el amor de ese minero
de mi alma nadie
podrá arrancar.

BORDON
(Hablado) Vamos ar bolero.

CARMELA
¡Olé!
Dame, chiquillo, tu querer,
mira
que ya no puedo resistir.
Si tú me dejas, arma mía,
sería, de seguro,
dejarme pa morir.
¡Ole!
Tú eres el dueño
de mi amor.
¡Ole!
Que son, mi niño,
para ti
toas las dulzuras que hay aquí
en mi pobre corazón.
No tardes en llegar
qué aquí te aguardo yo,
porque quiero a tu vera
cantarte mi pasión.

CORO
¡Ole!
Vaya un bolero
más juncal.
¡Ole!
Que esto se llama
rasguear.

BORDON
Esto sí que es tocar
clarito y afinar,
apretar el bordón
con mucha precisión.

(Bordón marca un paso de bolero)

(Hablado)

BORDON
¡Superior! Vais a salir unas tocaoras, pero que de buten.

AMPARITO
Oiga usté, maestro, ¿usté cree que yo puedo consentir que diga mi novio que no sé tocar?

BORDON
Según. ¿Er te ha oído?

AMPARITO
Sí, señor. Y dice que adelanto muy poco.

BORDON
Eso es custión de apresiasiones. ¡Ea, niñas, hasta mañana, y a ver si repasáis en casa!

TODAS
Hasta mañana, maestro. (Mutis foro)

BORDON
(A Carmela, que habrá hecho medio mutis por la casa) Oye tú, Carmela, quédate, que tenemos que celebrar consejo de familia.

CARMELA
Hable usté.

BORDON
Siéntate, y escucha. (Se sientan) Mira, Carmela, tu madre es como el vino añejo, que, en cuanto se extralimita uno... ¡dos días en la cama! Pero si lo tomas con método, entona y vigoriza. Ya sabes que cuando se quedó viuda, puso un estanco con los cuartos que le dejó tu padre, y las atenciones que de ella recibí desde aquel día paralelan con las cajetillas que me fió; por lo tanto, a mí me une a tu madre una deuda de gratitud, y otra deuda de tabaco. Y vamos al caso. María de la O me ha comisionado pa que desde hoy prohíba a Rafaelillo que hable contigo.

CARMELA
Me lo figuraba; pero no consigue usté ná, señor Frasquito.

BORDON
¡También me lo figuraba! Pero hay un medio pa que tú te cases con él, tu madre transija y yo salga de mi comisión, sin mermar en lo más mínimo el bote del árnica.

CARMELA
Lo sé, señor Frasquito, lo sé; que deje su oficio, que se meta a torero, y en cuanto peine trenza, mi madre le abrirá sus brazos y las puertas de esta casa, ¿no es eso?

BORDON
¡Ni que me hubieas escuchao!

CARMELA
Pues no pilé Ser. (Levantándose)

BORDON
¿Cómo?

CARMELA
¡Que no pué ser! Por lo mismo que lo quiero no he de torser yo su voluntad. Manchao de tierra llegó a mí, y manchao de tierra le he de abrir mis brazos.

BORDON
Miá que te vas a cansar.

CARMELA
Tengo espera.

BORDON
Miá que llevas la de perder.

CARMELA
No importa.

BORDON
Miá que tu madre no quiere.

CARMELA
Quiero yo. (Medio mutis)

BORDON
Pero ven acá, mujer; en vez de tomarlo por la tremenda, ¿por qué no buscáis un medio hábil? Tú no le quieres torero; él tampoco quiere serlo; pues ¿pá qué están los recursos? Que finja el chico, que se deje la coleta, y una vez que logre casarse contigo, se la corta y ¡en paz!

CARMELA
¡Tampoco va a poder ser!

BORDON
Pos mira, lo que no va a poder ser es que siga entrando aquí. Ya te he dicho que tu madre me ha encargao que lo despida.

CARMELA
Puede usté haser lo que quiera. (Se va hacia la casa)

BORDON
Pero, oye tú...

CARMELA
¡Mardita afisión!... (Mutis por la casa sin hacer caso a Bordón)


ESCENA IV

Bordón. A poco María de la O asomada a la ventana.

BORDON
¡Adiós, mujé... ¡Qué genio!... De tal palo tal astilla... y lo peor es que el tal palo quien se lo va a llevar voy a ser yo.

MARIA
(Asomándose a la ventana) Frasquito, ¡qué quinto toro el de ayer en Linares!

BORDON
¿Ya estamos otra vez?

MARIA
De salía se astilló en las tablas, hizo toa la pelea en un palmo de terreno, y mató once caballos, en once varas.

BORDON
¡Vaya un anima midiendo!

MARIA
Si es que hoy no se defienden los caballos, si da lacha...

BORDON
(Interrumpiéndola) Mira, tú; si te parece me iré vistiendo pa eso de la corría...

MARIA
Pos ya lo creo; y que quiero que vayas muy requetebién puesto. (Se mete dentro)

BORDON
Esta es capaz de ponerme una mona de su Juan Manuel. (Mutis por la casa)


ESCENA V

Pies de Plomo, Mano Dura, Brazo Fuerte, salen por la puerta del foro.

(Música)

LOS TRES
Sernos los tres toreros
más retrecheros
con más salero
que el mundo vio.
No hay en la torería
de Andalucía,
tres más valientes
que estos gachos.

Y al vernos en la plaza
tóo el mundo dice
¡viva la sal!
Son esas tres figuras
que ni pintadas
pa una postal.
Siempre que tenemos
una contrata,
ya se sabe que aumenta
el precio de las patatas.

(Con voz aguda y hablado)

¡Que se mejore ustez!
Y en cuanto a verdura,
¡Jesús qué horror!
por banastas enteras
nos tiran de lo mejor.

Mire usted qué cromo litográfico al carbono
pué sacarse más salao.
Sernos un relieve delicado de Benlliure
hecho en barro colorao.

PIES
¡Toma! (Acción de estoquear)

BRAZO
¡Arza! (De picar)

MANO
¡Dale! (De dar la puntilla)

LOS TRES
Semos pa las mujeres
una guadaña,
pues tenemos hechuras
y pipitaña.

(Con voz muy grave y hablado)

Que no se chive usté.

Y en largando frases
ribeteás,
casi siempre nos da la gachí
de bofetás.

Mire usté qué hechura.
Mi usté qué postura,
mire usté qué facha
de perfil,
un torero más bonito
y más plantao,
no lo encuentra ni buscao
con candil.
Mire usté qué tufo,
mié usté qué coleta,
mire usté qué glúteo
tan marcao.
Parecemos tres cocotes
jouvenir
con arreglo a figurín
de Mindanao.
Caballeros, buenos días,
aquí estamos ya los tres,
v no digan una jota
de lo que han oído ustés.
¡Chipén!

(Rogamos a los directores cuiden de la acción de este número)

(Hablado)

PIES
Bueno, ya sabéis la manificencia de la seña O y su cariño por todo lo que huele a torería. Pero hay que preparar bien el sablazo.

BRAZO
Como que en cuanto se escame se huye.

MANO
Y al corral.

PIES
¿Qué inventaremos?...

BRAZO
Algo así de un compañero que ha tenío una cogía grave y está sin recursos.

PIES
No pué ser: ¿no ves que se lee tóos los periódicos taurinos de España y del extranjero?

MANO
Decimos que lo ha cogió de incógnito.

PIES
Mira, tú no hables, porque tú metes la pata en seguía.

BRAZO
Sí, más vale que enmudezcas.

PIES
A mí se me está ocurriendo la primer combinación.

BRAZO
¿Cuál es?

PIES
Un chico.

MANO
Pa que traiga una carta.

PIES
¿Pero cómo va a traer una carta un niño recién nacío?

BRAZO
Pero que ya lo veo, y super.

PIES
Pues no te digo más; conocidos sus sentimientos, le decimos que no hay dinero pa bautizarlo y nos larga la guita.

BRAZO
¡Pero que nos la larga!

MANO
Bueno, ¿pero de quién va a ser el niño? que yo lo sepa.

PIES
El niño vamos a decir que lo ha tenido la Matilde, como producto de las relaciones que con ella mantengo.

BRAZO
Oye, tú, lo de la mantención no la va a creer.

PIES
Yo lo que sus digo, .es que en cuanto nos oiga nos larga veinticinco misas.

MANO
Un funeral.

PIES
Chis... callarse, que aquí llega la Salud.

BRAZO
(A Mano Dura) Tú, cuidao con echarla a perder.


ESCENA VI

Dichos y Salud, por la casa.

PIES
¿Dónde va usted, salero?

SALUD
A buscar El Tío Jindama.

PIES
¿Tié usted algo que ver con ese tío?

BRAZO
Pué que le gusten los trajes de luces.

SALUD
¿A mí? Antes de hablarle a un torero me hacía monja u otra burrá por el estilo; ¡buena gentecita estáis ustés!

PIES
Oiga, niña, no sea usted tan súpita.

BRAZO
¿Sabusté si está el ama?

SALUD
Sí, señor; está.

MANO
¡Camará qué genio!

PIES
¿Sería usté tan amable que le diese una voz?

SALUD
¡Señá María! (Llamando)

MARIA
(Dentro) ¿Qué hay?

SALUD
Que si pué usted salir, que está aquí (Vuelve la cabeza y mira a los toreros, que adoptarán posturas muy cómicas) el cartel de la beneficencia.

MARIA
Voy.

SALUD
Ya están ustés servíos.

MANO
Gracias por la voz.

PIES
Y por lo del cartel.

MANO
Míala, botinera y recortá.

BRAZO
Pa dormirse en la cuna.

PIES
No cabíais. (Salud hace mutis por el foro)


ESCENA VII

Dichos y la Señá María.

MARIA
¡Tanto güeno por mi casa!

LOS TRES
(Descubriéndose y saludándola con grandes extremos)
¡Señá O!

MARIA
Vamos, vamos, ponerse los sombreros y sentarse, no faltaba más. (se sientan los toreros en un banco y María en una silla) ¿Y qué tenéis que decirme? Porque supongo que vosotros vendréis por algo.

PIES
En primer lugar, seña O, lo que tenemos es la satisfacción de verla a usté tan colorada y tan llena de carnes, porque eso significa, primero: que tiene usté salud, y segundo: que es usted de engordar, ¿no es eso?

BRAZO
Ni una palabra más.

MANO
Como si nos hubieas leído la cavidad torácica.

MARIA
Pues no sabéis lo que os agradezco que os acordéis de mí; sobre tó, vosotros, que seis del tiempo de mi Juan Manuel" porque tú eres del mismo tiempo que él, ¿verdad?

PIES
Dos años menos; pero hemos toreao mucho juntos. ¡Qué hombre picando!

BRAZO
¡Qué fenómeno!

MANO
¡Qué bruto!

MARIA
¡Pobrecito mío!

PIES
Y como montaba, señá O...

MARIA
Decírmelo a mí, que me enamoré de él, viéndole a caballo.

PIES
(Hacer como que lloráis)

BRAZO
(Llorando) La verdad es que los hombres así, no debían morir nunca.

MANO
(Idem) Los debían de echar en algo pa que he Conservaran. (Pausa, y de pronto cesan de llorar)

BRAZO
(Suéltaselo ahora)

PIES
Bueno, señá O; nosotros veníamos a molestarla a usté, porque, la verdad, se trabaja poco, y como yo tengo tanta vergüenza torera... pues, ya se sabe, no toreo una vez que no me saquen entre dos.

BRAZO
(Pa la cárcel)

MARIA
Bueno, pero; ¿qué os pasa? Hablar sin miedo.

PIES
Ná: si el caso es que la cosa no merece la pena.

BRAZO
La Matilde, que ha tenido con éste...

MARIA
Ahí vamos, sí, una tontería.

PIES
No, señora; un niño.

MARIA
¡Un niño! ¿pero cuándo?

PIES
Ayer mismo, ¿verdad?

BRAZO
Justo, ayer.

MANO
Ayer... tarde.

MARIA
Pues, hijo, porque me lo decís vosotros, lo creo.

PIES
(Menos mal) Pues, sí; y, claro, a la criatura hace falta echarle el agua y pa el agua hace falta dinero y como estamos hasta aquí, dije a éstos: Vamos a ver si la madrecita de los toreros nos quiere dar unas pesetas pa ponerle un nombre a ese angelito.

MARIA
Sus digo que me habéis dejao al uno por ciento.

BRAZO
Y que la criatura paece que está pidiendo con los ojos que la bauticen.

MARIA
¿Y a quién ha salió?

PIES
Pues ha salió... ¿verdad, tú?

BRAZO
Sí, eso es... ha salío.... ha salío...

MANO
Entoavía no ha salío.

PIES
Justo, hasta que lo cristianen. (A Brazo Fuerte) (Dile a ese que se calle) Pero el chico es rubio.

MANO
Como una onza de don Carlos IV.

BRAZO
Con unas madejitas...

MANO
Y un poco chato.

PIES
¡Qué ha de ser chato!

BRAZO
(Aparte a Mano Dura) (El chato lo vas a ser tú, como sigas hablando)

MARIA
Lo que me extraña, es que sea de tiempo.

PIES
Toma; de mucho tiempo.

BRAZO
(De hace media hora)

MARIA
Pues ná, no apurarse; yo, no creáis que estoy muy sobrá de dinero, pero tratándose de vosotros... por supuesto, que al chico lo harás picaor.

PIES
Si ya casi lo es.

BRAZO
Créame usté que ese chico pica.. (Pica en historia. ¡Nos larga la guita!)

PIES
(Cállate) Si anteayer no hubiéramos quedao tan mal en Alcaudete, no la molestaríamos; pero yo estuve sin agarrar una entera, éste marrando toa la tarde, y ese no acertó nunca a la primera.

MANO
Pero si ya te he dicho que a los toros de Palas no hay quién les dé la puntilla; figúrese usté, señá O, que son unos animales, que en cuanto se acuestan, se tapan.

PIES
Hombre, eso es natural.

MARIA
Bueno, pues para que veáis quién soy yo, mi chica va a ser la madrina.

PIES
¡Señá O! (Muy contrariados y levantándose)

MARIA
Nada, nada; de hacer un favor, hacerlo completo. ¿Dónde paráis ahora?

BRAZO
¡María Santísima!

PIES
Nos tié recogíos el Bendito en la cortijá hasta ver si levantamos cabesa.

MARIA
Pues, casualmente, va mi Frasquito a dos pasos de allí, al serrao de los Carrillos, a escoger con don Salvador la corría de Ubeda; así lo acompaño y bautizamos al chico.

PIES
No, de ninguna manera.

BRAZO
¿A qué se va usté a dar esa caminata?

MANO
Y luego, de la cortijá al pueblo...

MARIA
Nada, que voy con Carmela; tengo yo mucho gusto en ello.

BRAZO
Señá María; no se moleste usté; con nosotros está cumplía.

MARIA
Vaya, vais a lograr que me enfade; he dicho que voy, y voy hasta la misma pila: quiero yo que mi chica lo tenga.

PIES
Sí, porque como no lo tenga su chica de usté, lo que es la Matilde... Lo que es la Matilde no está pa andar mucho...

BRAZO
(¡Jesús, qué compromiso!)

MARIA
Conque irse pa allá, y prepararlo tó, que no tardo media hora.

PIES
Pero, señá María...

MARIA
Largo, sus digo; pues si no lo hago por vosotros, ¿por quién lo voy a hacer? (Sube a la puerta del foro)

PIES
(A Brazo Fuerte) Nos ha cogío.

BRAZO
(A Mano Dura) Pero que de pronóstico reservao.

MARIA
¡Ya veréis, ya veréis lo que nos vamos a divertir! ¡Hasta yo voy a bailar!

MANO
¡Hasta ella va a bailar!

PIES
Hasta ella va a bailar... (encima de nosotros)

MANO
Imposible continuar la lidia. (Mutis los tres por el foro, despidiéndose muy afectuosamente de María)


ESCENA VIII

María, Salud y Carmela.

MARIA
Miá tú por dónde mato dos pájaros de un tiro.

SALUD
(Por el foro) Ma dicho el Boticario que El Tío Jindama se lo dio ayer a Currito; pero que si quié usté El Cencerro, allí lo tiene.

MARIA
No, déjalo; El Cencerro le hace más falta a él.

CARMELA
(Saliendo por la casa) Madre, dice Frasquito que si se pone la guayabera ó el chaquetón.

MARIA
¡Qué guayabera! Vaya, voy yo dentro, porque ni vestirse Sabe. (Mutis por la casa con Salud)


ESCENA IX

Carmela y Rafael por el foro.

RAFAEL
(Asomándose) ¡Carmela! ¡Carmela!

CARMELA
(Sorprendida) ¡Rafael!

RAFAEL
(En broma) ¿Dasté su permiso?

CARMELA
¡Pero, chiquiyo!

RAFAEL
Anda, mírame; que yo lea en tus ojos la contestación. ¿Lo ves? ya sé lo que dices: ¡Adelante! (Entra resueltamente)

(Música)

RAFAEL
Al fin, mi nena,
te puedo hablar.

CARMELA
Pero como aquí nos vean
nos va a pesar.

RAFAEL
Alma del alma mía,
con qué alegría
me miro junto a ti;
tú eres para mí
la dicha mayor,
y bendigo al verte
el momento en que nací.

CARMELA
Tú eres, chiquillo mío
el bien que ansío,
mi gloria y mi querer,
y al mirarme en ti,
siento un no sé qué
que me llena el alma,
de alegría y de placer.

RAFAEL
¿Me quieres, di
chiquilla, con pasión?

CARMELA
¡Te quiero, sí,
con todo el corazón!

RAFAEL
¡Ay, amor del alma mía,
qué penar
es tener que hacer callar
el corazón
cuando quiere desbordarse,
porque ya rebosa
pasión y amor!

¡Junto a ti,
soy feliz!

CARMELA
Aunque se oponga el mundo
tó mi cariño
pa ti tiene que ser,
porque con tu amor
me has hecho creer,
que sólo en tus brazos
mi ventura encontraré.

RAFAEL
Esos ojazos negros,
de mis quereles
aumentan la ilusión,
no dudes jamás
que será para ti
el postrer latido
de mi amante corazón.

CARMELA
¿Me quieres, di,
chiquillo, con pasión?

RAFAEL
¡Te quiero, sí,
con todo el corazón!

CARMELA
Ay, amor del alma mía,
qué penar, etc., etc.

A DUO
¡Ay de mí!
aunque nunca ya
vuelva a verte más,
este corazón
eternamente te querrá.

(Hablado)

CARMELA
¿Pero, cómo has dejado el trabajo?

RAFAEL
Porque nos hemos declarado en huelga; porque queremos más jornal y más aire.

CARMELA
¿En huelga?

RAFAEL
Sí, en huelga; ¡bendita huelga que me saca de la obscuridad y me pone a tu lao, que eres tó luz para mí!

CARMELA
¡Rafaelillo!

RAFAEL
¡Mi Carmela! (Se abrazan)


ESCENA X

Dichos y la Señá María por la casa.

MARIA
(Saliendo) Carmela, a vestirte.

CARMELA
¡Mi madre!

MARIA
(Reparando en Rafael) ¡Eh! ¿pero qué es esto? ¡Vamos, que lo veo y no lo creo.

RAFAEL
Señá María...

MARIA
No hay señá María que valga: estabas hablando con mi hija, ¿verdad? A ti, por lo visto, no te bastan razones y te has empeñao en que un día se me suba la sangre a la cabeza y...

CARMELA
¡Madre, por Dios!

MARIA
¿Pero cómo sus digo que no quiero esas relaciones? Pues, hombre, ¡estaría bonito que te hubieras tú criao pa ese alfeñique! Y óyelo bien, como te vuelva a encontrar a su lao, por la memoria de mi Juan Manuel, que no bajas más a la mina. Vete ya, qué paece que has metió en esta casa hasta la tristeza de tu oficio.

CARMELA
Eso no, madre.

RAFAEL
Señá María, es que yo no pueo vivir sin ella.

MARIA
Pues muérete de una vez, y déjanos descansar.

RAFAEL
Es que usté no sabe cómo la quiero.

MARIA
Ni falta que me hace.

CARMELA
Madre paece mentira que tengasté tan buen corazón pa tó el mundo y lo trate usté así.

MARIA
¿Pero quién es este niño? ¡A ver, que yo me entere!

RAFAEL
Es verdad; tu madre lleva razón, yo no soy naide; no basta que te quiera, que cariño de pobre no da fortuna; no basta que arañe la tierra un día y otro como si quisiese arrancarla toa la felicidad que guarda pa traértela a ti; to esto no es na; ya lo oyes; ¡yo no soi naide!

MARIA
Mira, no te vayas a poner pesao ahora.

CARMELA
¿Pero qué le ha hecho a usté pa que no le quiera?

MARIA
¡Y dale! Que quiero que te cases con un torero; que ya que Dios fe ha llevao el que había en la casa, necesito otro; y es mi voluntá, y ¡basta!

RAFAEL
Pus no hablemos más.

MARIA
Me alegro que me hayas comprendío.

RAFAEL
No, si no la dejo; usté quiere un torero, pues yo lo seré. Alegrías, recuerdos, to lo va usté a tener en mí; después de to, si me la quitan, me muero... pues más vale morir con su cariño, que tirao en un rincón con su olvido!

MARIA
¡Eso es! ¿Y de dónde has sacao tú que sirves pa torero?

RAFAEL
¡Quién sabe, señá María! Pa ser torero, dicen que lo primero que hace falta es corazón; pues pregúntele usté a Carmela si lo tengo ó no.

MARIA
Vaya, vaya; basta de tonterías; tú, anda a vestirte, que vamos a la cortijá del Bendito a sacar de pila a un niño de Pies de Plomo,

RAFAEL
¿Pero va ésta con los toreros?

MARIA
¡Va donde me da la gana, ea!

RAFAEL
Es que yo voy también.

MARIA
¡Hombre, eso faltaba, que me amenazaras!...

CARMELA
¡Madre!...

MARIA
¡Quítate, que voy a hacer un escarmiento!

CARMELA
¡Por Dios, madre!

MARIA
¡So granuja! ¡Contestarme a mí!... (Corre detrás de él y coge al pasar el cubo de la cal)

CARMELA
¡Pero, madre!...

MARIA
¡Toma! (Le tira el cubo en el momento en que Rafael entra en la casa huyendo, y sale Frasquito, que recibe toda la cal)

                        
ESCENA XI

Dichos. Frasquito con el traje manchado de blanco.

CARMELA
¡María Santísima!

MARIA
¡Frasquito!

BORDON
¡Ves tú: ahora voy de don Tancredo al apartad (Cruzando los brazos Rafael asoma por la ventana y se ríe al ver a Frasquito. Cuadro. Telón rápido)


CUADRO SEGUNDO

Telón corto representando las accidentaciones de un terreno en explotación minera, con accesorios y construcciones adecuadas. Nada de vegetación en los primeros términos, y sólo allá en el fondo, por entre quebraduras del terreno, se verán sembrados y arboleda.


ESCENA PRIMERA

Pies de Plomo, Brazo Fuerte y Mano Dura. Salen cabizbajos, con las manos metidas en los bolsillos y silbando un aire popular. Llegan al centro de la mesa, se miran unos a otros como interrogándose, y después de una pausa empiezan a hablar.

BRAZO
¿Tú sabes si cuando la señá María se lía a bofetás da muchas?

PIES
Siempre se excede.

MANO
Yo la he visto una vez, y aquello no era mano, era un ventilador eléctrico.

BRAZO
Yo creo que en vez de huir, debíamos buscar un medio que nos sacase del apuro.

PIES
Está claro. Vamos a pensar un medio.

MANO
Yo ya sabéis que soy muy tardo. Pué que se me ocurra, pero tendréis que esperar un par de meses.

PIES
¡Anda y que te entierren!

BRAZO
Aquí, por lo pronto, no hacen falta más que dos cosas. ¿Qué hemos dicho? Que la Matilde ha tenido un niño; pues lo que hace falta es: primero, estado de postración de la Matilde, y segundo, un niño.

PIES
Bueno, pues lo primero está arreglao; porque ahora al llegar a la cortijá, le doy una paliza y la postro, no os quepa duda.

BRAZO
Pues entonces, no hay más que buscar el niño, y tó arreglao.

MANO
Eso está bien. Lo difícil va a ser encontrar un párvulo.

PIES
Hombre, yo creo que eso es fácil.

BRAZO
Aquí lo comprometió es, que el niño que nos dejen estará bautizao, y habrá que echarle el agua por segunda vez.

PIES
Y eso me parece mucha mojadura.

MANO
Señor, se le lleva con impermeable.

BRAZO
¡Te quiés callar!

PIES
Bueno, vamos a ver quién tiene un chico.

MANO
Mi comadre tiene uno rubio de mes y medio.

LOS DOS
¡Ese, ese sirve!

MANO
Ese sirve, pero no está aquí.

PIES
¿Pos dónde está?

MANO
¡Se fue hace siete años al Brasil.

PIES
¡Mardita sea tu estampa!

BRAZO
Esperarse, esperarse. (A Pies de Plomo) Oye, Toñica la del Fargue, que ya sabéis que estaba voluminosa, ¿qué tuvo?

PIES
Dos gemelos; pero no le viven.

BRAZO
¡Por vía de!... ¿Y Angustias, qué es lo que tuvo?

PIES
Hidropesía; pero ahí está el señor Ramón.

BRAZO
¡Ah! pero el señor Ramón...

PIES
Hombre, su cónyugüe dio a luz el otro día.

BRAZO
Pues al avío. (A Mano Dura) Tú te vas a llegar a su casa y le dices que te deje al chico... pá cualquier cosa; inventas algo.

PIES
Mira, dile que es pá enseñarle a tocar los palillos.

BRAZO
Eso es, y en el ínterin; nosotros preparamos lo demás.

MANO
Güeno; ¿y si no me lo da?

PIES
Busca otro; ya en el pueblo, na te será difícil encontrar un chico.

MANO
Pos descuidar, que yo me presento en la cortijá con un niño.

PIES
¿Veis? Ya no hay conflicto.

BRAZO
Y hay guita.


ESCENA II

Dichos, Rafael, con traje corto sombrero cordobés, etc. En una palabra: hecho tóo un mataor

RAFAEL
¡Dios guarde a la torería!

BRAZO
¡Rafael!

PIES
¡Pero, chiquillo! ¿Eres tú ó un gemelo?

RAFAEL
Yo mismo. Qué... ¿os extraña verme vestío así?

MANO
¿Te vas a retratar?

RAFAEL
Ná de eso; es que dejo mi oficio, abandono la mina y me meto a torero.

PIES
Vamos; eso es que te has cansao de andar por abajo, y ahora quiere ir tó lo alto posible.

RAFAEL
Esto es que el cariño hace lo que quiere con los hombres. Esto es que la seña O va con mi Carmela a la cortijá a bautizar un niño...

BRAZO
¡Anda! Tenemos convidaos.

RAFAEL
Y en fin que me he decidío y quiero ser de vuestra cuadrilla.

BRAZO
¿De nuestra cuadrilla?

RAFAEL
Sí.

PIES
¿Tú cuanto tiempo aguantas sin comer?

RAFAEL
Un día.

PIES
Pues busca otro mataor.

RAFAEL
Es que yo pasaré por lo que haga falta. Por mi Carmela soy copaz de tó, aunque me maten.

MANO
¿Pero tú sabes algo de eso?

RAFAEL
¡No he de saber!

PIES
Pues con lo que sepas, y unos consejos que te demos nosotros...

BRAZO
¡Venga de ahí!

(Música)

PIES
Tú no te aflijas
y escucha atento
lo que los cuernos
pueden hacer.
Mucho sentío.

BRAZO
Mucha pupila.

MANO
Mucha jindama
cuando es menester.

LOS TRES
¡Chipén! ¡Sarapén!

PIES
El oficio der toreo
es mú fácil de explicar;
es cuestión de corasón.

BRAZO
Es cuestión de harbiliá.

MANO
Es cuestión que está en un pelo
dirse osté a la eterniá.

PIES
(Aparte a Mano Dura)
La metiste, camará.

BRAZO
(Idem)
¡Qué asaura y qué animá!

RAFAEL
A mí no me importa que un toro me mate
que el alma la tengo de angustiá corma,
pues la maresita de la que yo quiero,
si no soy torero no me la quié dá.

Por eso estoy deseando
verme ya en el redondel
delante de un Concha- Sierra
pá ver quién es Rafael.
Pues tanto la adoro
y tanto la quiero
que ya soy torero,
y lo vais a ver.

(Ejecuta todo lo que va diciendo en el cantable)

Si me suertan un toro boyante
con mucho coraje
y más voluntad
le recorto, y ar bicho le dejo
sin patas ni rabo
ni huesos ni ná.

Y si aluego en banderillas
se me queda mansurrón
la montera le tiro al jocico
y le digo ¡uy valiente!
¡toma carne! ¡só guasón!
Se me arranca, le cambio en la cara,
y los palitroques se lleva el gachó.

LOS TRES
¡Vaya un chiquillo con gracia!
¡Bendita la madre que ar mundo te echó!
Vas a ganar más millones
que en Rusia aviyela el Emperador.

RAFAEL
Cojo el estoque
y la muleta
y al Presidente
voy a brindar
Y muy sereno
digo al usía
con la cabeza
desatapá...

TODOS
Con la cabeza
desatapá.

RAFAEL
(Dirigiéndose al público)
Brindo por la presidencia,
por la fiesta nacional,
por los palcos, las butacas
y la entrada general.

(Al sonar los clarines en la orquesta, Mano Dura corre, simulando ver salir al toro. Pies de Plomo y Brazo Fuerte le detienen)

¡Fuera gente!
¡Al estribo!
Que no quiere Rafael,
ver ningún peón
ni por soñación
cuando va a matar
a la vera de él.
¡Me adelanto!
¡Lo consiento!
Pa que vea la afición
ar muletear
filigranear
elegancia,
arte y perfección.
Si receloso.

PIES
¡Gracioso!

RAFAEL
Se me pone el pobrecito.

BRAZO
¡Bonito!

RAFAEL
Se le apaña la cabeza,
con dos de pecho
y un natuá.

MANO
¡Ole ya!

RAFAEL
Y sin apuro.

PIES
¡Ahí duro!

RAFAEL
Se le tapa la salía.

BRAZO
¡Arma mía!

RAFAEL
Se le cita.

PIES
¡Olé!

RAFAEL
Le recibo.

MANO
¡Hule!

RAFAEL
Y el buró a la eterniá.

TODOS
De los tendíos, de los palcos, de las gradas,
andanadas y barreras
caerán al ruedo
la mar de brevas.
Y en cuanto acabe la corría, los maletas
se echarán al redondel
para sacar en hombros
a Rafael.

(Gran animación en todo este número. Brazo Fuerte y Mano Dura se llevan a Rafael en hombros paseándolo por la escena. Telón)


CUADRO TERCERO

Gran explanada ante el caserío de una dehesa andaluza. Primer término izquierda, puerta practicable del cortijo, y desde ésta hasta el fondo, cobertizo destinado a herrería, con fragua encendida y tejadillo en declive que se apoyará en la fachada del cortijo. A la izquierda, enorme higuera de retorcido tronco, cuyas ramas se extenderán hasta perderse en la altura. Al frente vallados de tunas y pitas, y telón de foro representando a toda perspectiva la extensión ilimitada de la dehesa, con cercas de fábrica, vallados, etc. Tono de alegría y plena luz en general, excepto el sombrajo de la herrería, que deberá destacarse como una nota negra, en cuyo centro brillará el fuego de la fragua. Tanto la higuera como el tejadillo deben estar en condiciones para resistir el peso de un hombre.

Al levantarse el telón, los herreros ocuparán la izquierda, trabajando en sus faenas y golpeando en los yunques, según se indica en la partitura. A la derecha, y bajo la higuera, aparecerán en artístico grupo, Carmela, Rafael, el Bendito, cuatro vaqueros y Coro de señoras (unas de andaluzas y otras de segadoras). En el centro, Frasquito Bordón tocando la guitarra. Bendito reparte cañas de vino, Mucha animación y mucha alegría.

ESCENA PRIMERA

Carmela, Rafael, Frasquito Bordón, el Bendito, Reveque, Mozos 1° y 2° y Coro General.

(Música)

HOMBRES
Arza ya,
que todos los bueyes,
gaché,
tienes que jerrar.
Da con fe,
que ya la tarea
por fin,
pronto acabará.

MUJERES
Yo me voy a tu verita
como los ríos van a la mar,
como los ríos
que a la mar van cantando
y nunca sospechan
que allí cuando lleguen
buscando la vida,
buscando la dicha,
sólo la muerte encontrarán.

HOMBRES
Arza ya,
que todos los bueyes,
etc., etc.

CARMELA
Muy mal debe de quererme
quien quiere que no te quiera,
pues pedirme que te olvide
es pedirme que me muera.

RAFAEL
Por mirarme en la luz de tus ojos
y tenerte muy cerca de mí,
yo contento daría mi sangre,
pues la vida no quiero sin ti.

CARMELA
¡Ay, chiquillo, si tú me abandonas,
qué sólita me voy a quedar;
pues contigo se va mi alegría,
se va mi alegría,
mi vida se val
Que la luz de tus ojos gachonas
es la luz de la gloria pa mí.
¡Ay, amores, amores, amores,
qué fuertes y firmes
entrasteis aquí!

(En el corazón... ¿eh?)

Por eso mi madre
en vano me pide
que yo a ti te olvide;
mas no puede ser,
que estás aquí dentro,
muy dentro, enserrao,
y solo a tu lao
feliz yo seré.

(Baila Rafael y los demás lo jalean)

CORO
¡Ay, qué garbo, qué gracia, qué cuerpo
que tiene el chiquillo,
qué móo de bailar!
¡Ay, qué talle tan retejuncal!
No descanses ni pares, mi niño,
moviendo tu cuerpo
con gracia y con sal.
Porque sí,
porque no,
porque tienes la gracia de Dios.

(Hablado)

BENDITO
Bueno, Reveque, dejar el trabajo y venir aquí a echar un trago.

REVEQUE
Ya vamos.

BENDITO
Anda, hombre; dejaos de forjar herrauras, que no hay tantos mansos en el cerrao.

REVEQUE
Miste que pilé que sí. (Reveque y el Coro de Hombres dejan de trabajar y se confunden con el otro grupo. Beben, etc.)

BORDON
Oiga usté, Bendito, ¿a qué hora se va a escoger esa corría de toros?

BENDITO
De seguía; lo que tarde en llegar don Salvador.

REVEQUE
(Mirando desde un alto) Allí me paese que asoma con el señó Manuel. (Al Bendito, que habrá ido a su lado) Miste, aquella es la torda rodá que monta el señorito.

BENDITO
Justo, y la capona morsilla de don Salvador. (Bajando al centro) Pues ya van pa allá.

MOZO 1º
Vamos pa el cerrao.

BENDITO
No arma mucha bulla, que se espantan los animales...

MOZO 1º
Descuide osté. (Mutis el Coro)

CARMELA
Vete, Rafael, que vamos a tener un disgusto.

RAFAEL
¡Mejón!

CARMELA
Que mi madre debe estar al llegar, y sí te ve...

RAFAEL
¡Que me vea! Ya te he dicho que estoy desidío a tóo; que por complaser a tu madre soy capaz de picar, y que si no le basta, banderilleo, ¡y hasta mato!

BORDON
Oye tú, Bombita, de naja, que no estoy dispuesto a que me den otra mano de cal por tu culpa.

RAFAEL
No tenga osté cuidao; ya soy lo que quiere la señá María. Ya no soy Rafaelillo el minero; ahora me llamo Rafael Rodríguez, alias Toca-cosa.

BORDON
Pues como te pille mi mujé te vas a tener que cambiar el alias, poique no va a ser poca cosa la que te va a dar.

BENDITO
(Con una garrocha que habrá sacado del cortijo) Si vienen ostés, los acompaño hasta la salía de los chaparros.

RAFAEL
Vamos pa allá.

BORDON
Ná, que este niño se ha empeñao en que me divorsie. (Hacen mutis por la última derecha)


ESCENA II

Se oyen dentro voces, ruido de cacharros que se rompen, etc., y a poco sale corriendo por la puerta del cortijo Matilde, desgreñada y llorosa, seguida de Pies de Plomo en actitud agresiva, y al cual trata de contener Brazo Fuerte.

MATILDE
¡Granuja!... ¿Mal hombre!... ¡Ladrón!

BRAZO
¡Güeno, hombre, basta!

MATILDE
(Llorando) ¿Pero me quiés desí que te he jecho yo pa esto?

BRAZO
Considera que desde que hemos llegao le has dao tres palizas.

PIES
No, si a mí la rabia que me da es que no le hacen efecto los golpes; mírala, mientras más le sacudo, más colora y de mejor aspecto.

MATILDE
(Sin dejar de llorar) Pero tú, ¿qué te has propuesto, pa que yo lo sepa?

PIES
En primer lugar, que adquieras una postración natural, y en segundo, que te metas en la cama.

MATILDE
Pero, ¿por qué me voy a acostar de día?

PIES
Porque estás delicá, y... vaya, pa que te enteres, ¡porque has dao a luz ayer!

MATILDE
(Estupefacta) ¿Que yo he dao a luz?... ¡Vamos, a ti te fía argún tabernero.

BRAZO
¡Eh, eh, poquito a poco. En eso lleva razón éste!

PIES
¿Lo ves?... Y has tenío un niño rubio.

BRAZO
Y un poco chato.

MATILDE
Güeno; lo que yo quiero saber es si estáis borrachos, porque tú, la verdá, nunca me has puesto la mano ensima... así tan de seguío.

PIES
Esto obedece a que la seña María la O nos va a dar unas pesetas que nos hacen falta y a que... anda, anda pa adentro que debe estar al llegar, y adentro te enterarás de tó.

MATILDE
¿Y tengo que meterme en la cama a la fuerza?

BRAZO
Puede estar en un sillón, con tal de que se demacre un poco...

PIES
El que me tiene impaciente es Mano Dura; ¿no te párese que tarda demasiao?

BRAZO
Descuida; ese es muy bruto, pero no vuelve sin un niño.

PIES
¡Y él que lo haga... Vamos pa adentro. (Mutis los tres por el cortijo)


ESCENA III

María de la O, con dos gallinas en una mano y dos libras de chocolate en la otra. Salud, que trae el perro sujeto con un collar, con una cesta al brazo por la primera derecha. En seguida El Bendito por la última caja del mismo lado.

MARIA
Vaya, ya hemos llegao.

SALUD
¡Grasias a Dios!

BENDITO
¡Cuánto güeno!... La señá María la O por la cortijá...!

MARIA
¡Hola, Bendito! ¿Cómo estás?

BENDITO
Siempre pa servirla a osté. ¡Pero, qué veo! ¿Ese es el Perdigón'?

MARÏA
El Perdigón.

BENDITO
¡Camará, se ha jecho un buen moso!

MARIA
Lo que es Frasquito está chiflao con él.

SALUD
¡Más vale que se junda la casa que no que le pase argo ar perro!

BENDITO
¡Es que está un animá muy hermoso!

MARIA
¿Y Pies de Plomo?

BENDITO
Por ahí dentro anda. También ese está hecho un animá. Pué que le esté dando otra paliza a la Matilde...

MARIA
Pero, ¿qué dices?

BENDITO
No hará dos horas que ha llegao, y que yo sepa, la ha zurrao dos veces.

MARIA
¿Pero que le ha pegao a la Matilde?

BENDITO
¡Y duro!

MARIA
¿En el estao que está?

BENDITO
¡Sí que debe estar en mal estao!

SALUD
¡Qué salvaje!

BENDITO
Ahí sale.

MARIA
Ahora verás. Anda, entra con el Bendito y coloca tó eso en la cocina.

SALUD
Vamos. (Mutis por el cortijo)


ESCENA IV

María, Pies de Plomo, Brazo Fuerte.

PIES
(A Salud al entrar) ¡Olé las berrendas!

SALUD
(Entrando) ¡Verdugo!

BRAZO
Oye tú, la señá María ¡y el otro sin llegar!

PIES
¿Habrá descubierto el pastel el Bendito?

BRAZO
¡Como que debíamos habérselo contao!

MARIA
Tú, Pies de Plomo, acércate. (A Brazo Fuerte que iba a hacer mutis) Y tú, acércate también, porque tan charrán es el que lo hace, como el que lo consiente.

BRAZO
(Lo sabe tó)

PIES
(Reparto de flemones)

MARIA
¿Qué te creías, que no me iba a enterar?

BRAZO
(Lo sabe tó)

PIES
Señá O, yo le diré a osté...

MARIA
No tienes que decirme ná: cuando las cosas no tienen disculpa, lo mejor es callar. Y tú, paece mentira que hayas consentío que este desalmao pierda la concencia hasta ese punto. 

BRAZO
Sí que llevaste razón, pero como en esta vida arrastrá hay que hacer tantos papeles y lleva uno tantos golpes...

MARIA
Claro, no traéis a casa más que los golpes; pues te advierto una cosa; mucho te estimo, pero como la Matilde se agrave doy parte al juez de paz.

BRAZO
¡Cá, no tenga usté cuidao!

PIES
Es que ella aparenta más, pa hacer el papel.

MARIA
Bueno, pues me vas a dar tu palabra de una cosa.

PIES
Digasté.

MARIA
De no ponerle la mano encima, por lo menos hasta que pase la cuarentena. (Pausa, se miran todos)

PIES
¡La cuarentena!

MARIA
Sí, hombre; considera que cá disgusto que lleva ahora lo paga la criatura. (Pausa. ídem, ídem)

PIES
¡La criatura!

MARIA
Y en una de esas no tienes chico.

BRAZO
Eso le digo yo: que no tienes chico. (No sabe ná)

MARIA
Bueno, ¿y cómo está el alma mía?

PIES
Pues el alma mía debe estar. . debe estar... ¿verdad tú que debe estar...?

BRAZO
(Pa llegar de un momento a otro)

PIES
Debe estar mu bien, porque el angelito no da un ruido.

BRAZO
Aquí no se le ha oído entoavía.

MARIA
Pues es un chico extraño.

BRAZO
Y tan extraño.

PIES
Como que no sabemos de quién es... de quién es el parecido, porque su madre ha hecho pendant con Santa Rita, y yo también he llorao lo mío.

MARIA
Vaya, pues vamos a verlo.

BRAZO
¡María Santísima!

PIES
(Deteniéndola) No, señá María, no. Yo quisiera que ahora no entrase usté.

MARIA
¿Qué pasa?... Ah, vamos, está dormidito, ¿verdad?

PIES
En siete sueños.

BRAZO
Y la madre también está en siete. Ahora al salir nosotros acababan de coger el sueño al unís.

PIES
Y si es éste y yo estamos por pegar los ojos.

BRAZO
Tú estás más por pegar que yo.

MARIA
Naturalmente, la alegría de ser padre.


ESCENA V

Dichos, Carmela y Reveque por la última derecha.

REVEQUE
Buenos bichos; buenos.

CARMELA
Sí que son plantaos.

MARÍA
(Reparando en Carmela) Pero oye, tú, ¿dónde estabas metía?

REVEQUE
No la regañe osté que no pué negar que tié su sangre. ¿Ande quié usté que estuviera? Viendo esos menumentos que se van a llevar hoy.

CARMELA
Justo, con Frasquito.

MARIA
Pero, ¿ha estao Rafaelillo por allí? No me mientas.

CARMELA
Sí ha estao, madre, sí.

MARIA
Me lo suponía; ese sinvergüenza quiere darme el día y lo va a conseguir.

CARMELA
Madre...

MARIA
Vaya, pues ya que tu padrastro no tié alma pa acabar con ello, voy yo a terminarlo, ¡ea! acompañarme. (A Pies de Plomo y Brazo Fuerte)

CARMELA
Pero, madre...

MARIA
Déjame: verás tú cómo no le quedan ganas de volverte a ver.

REVEQUE
Vayasté con cuidao, ¿eh?

MARIA
Vamos, hombre, como si no me acordase que soy la viuda de Juan Manuel el picaor. (Va a la puerta del cortijo)

PIES
Y como si no fuéramos nosotros... Oye, tú. (A Reveque) si ves venir a Mano Dura con un niño, dile que lo entre por la puerta del corral y que lo acueste.

REVEQUE
¿No te paece temprano?

BRAZO
Tú dile eso.


ESCENA VI

Dichos, Salud con el perro, El Bendito por el cortijo.

MARÍA
¡Salú! (Llamando)

SALUD
¿Qué mandaste?

MARIA
Anda, vente con Perdigón, que estará Frasquito rabiando por verlo. Te juro que le voy a dar que sentir. Vamos. (Mutis por la derecha, menos Reveque, que habrá entrado en el cortijo)


ESCENA VII

Carmela.

(Música)

CARMELA
¿Por qué no quiere mi madre
que yo quiera a ese minero?
¡Madre, no puedo olvidarlo!
¡Madre, tengo que quererlo!
Si él tiene toda mi vida,
mi corazón y mi sangre...
¿cómo dejar de quererle?
¿cómo poder olvidarle?

¡Ay, qué sola
que me quedo
si me dejan
sin su amor,
que pa mí
sin sus quereles
tó en el mundo
se acabó!

Virgen de la Soledá,
no lo apartes de mi vera
que el cariño de mi novio
es pa mí la vida entera.
Que el cariño de mi novio
calor y vida me da,
que te lo pido llorando,
Virgen de la Soledá.
¡Que te lo pido llorando,
Virgen de la Soledá!

¿Por qué no quiere mi madre
qué yo quiera a Rafael?
¡Madre no puedo olvidarlo,
que es mi vida su querer!


ESCENA VIII

Dicha y Reveque por la puerta del Cortijo.

(Hablado)

REVEQUE
¡Olé las mozas cantando!

CARMELA
Sí, cantando; pero cantando penas, Reveque.

REVEQUE
¿Tú qué has de saber lo que es eso, chiquilla? Las penas vienen con los años y se van con ellos; es decir, cuando se van, que hay algunas que se agarran más que el jaramago a las tapias. ¡Recondenás! (Se oye dentro un gran ruido de voces, etc., etc., que dura hasta que salen todos en la escena siguiente)


ESCENA IX

Dichos y Señá María, agitadísima.

MARIA
Pronto, dos sillas; ¡agua!

CARMELA
¡Madre!

MARIA
¡Jesús! ¡Jesús, qué disgusto!

CARMELA
Pero, ¿qué ha pasao?

MARIA
¡Qué ha de pasar, hija! Que ca ves me convenzo más de que tu padre era el único que sabía andar con toros.

REVEQUE
Aquí están las sillas.

MARIA
Asomarse a ver si los traen.

REVEQUE
¿Pero a quién?

MARIA
¡Qué sé yo! El bicho se fue a uno y luego a otro, y a tó esto la chica sortó al Perdigón y se armó tal lío, que perdí a Frasquito, a la chica y al perro; y tó porque el toro no vio respeto ni castigo. ¡Qué hombres! ¡Ay, Juan Manuel! ¡Juan Manuel!


ESCENA X

Dichos, Bendito, Mozo 1° y 2° que con otros traen en brazos a Pies de Plomo y a Brazo Fuerte.

BENDITO
Vamos, hombre, que no ha sío tanto.

PIES
¡Ay, Bendito!

BENDITO
¿Qué quieres?

PIES
¡Bendito Dios, qué derrote me tiró! (lo colocan en la silla)

MOZO 1º
¡Ten animo, hombre!

BRAZO
¡Animo, animo, y me ha metido la cabeza dos veces!

BENDITO
A ver, colocarlo aquí.

PIES
¡Ay, ay!

REVEQUE
Bueno: ¿pero qué es lo que ha pasao?

BENDITO
El caso es que naide se ha dao cuenta.

PIES
Pues ná, que señalan los seis bichos ¡ay! y cuando los están apartando, dice el señor Salvaor que hacía farta un sobrero; echan una ojeá y va Maolillo y dice: aquel meano, y pa señalarlo le pega una pedrá. ¡Ay! nunca se la hubiea pegao: se levanta el sobrero y se viene hacia nosotros como un rayo; yo vi lo que iba a pasar y me adelanté con intención de parar al bicho.

BRAZO
Iguar que yo.

PIES
Eso es: solo que tú fuiste a parar a la atmósfera.

BRAZO
Y gracias a que no esperó pa recogerme.

PIES
¿Pero cómo te iba a esperar si yo creí que no caerías hasta pasado mañana? ¡Ay!

REVEQUE
¿De modo que ha sido el Meano?

PIES
Pa mí ha sido más que meano.

MARIA
Vaya, hombre, no quejarse tanto. Tú, Carmela, entra conmigo pa que me eches vinagre en una cazuela y en seguía que os dé una friegas, quedáis como nuevos: remedio de mi Juan Manuel. (Mutis por el cortijo)

BRAZO
¡Ay, no me puedo mover!

BENDITO
No tengas cudiao, hombre.

PIES
Digasté, Bendito, ¿cómo se llama ese asesino?

BENDITO
Perdigón Y el caso es que ha quedao de desecho.

PIES
¡Cá, hombre! El que ha quedao desecho he sío yo.

VOZ
(Dentro) ¡Señá María! ¡Señá María!

BENDITO
¿Qué pasa?

VOZ
¡Que ahí viene; que ahí viene!

MARIA
(Saliendo) ¿Pero, quién?

VOZ
¡El Perdigón!

TODOS
¡El toro!

MARIA
¡María Santísima! (Tira la cazuela y se entra adentro; Brazo Fuerte se sube al tejadillo de la herrería y Pies de Plomo a la higuera; los demás, Bendito y Reveque se refugian en la casa. Mucha animación y mucha viveza)


ESCENA XI

Dichos, Salud con el perro.

SALUD
Aquí está el Perdigón, señá María.

BRAZO
(Desde el tejadillo) Oye tú, si es el perro que se había perdío, que también se llama Perdigón.

PIES
(Desde la higuera) Eso que ha de ser perdigón; eso comparao con el otro es mostacilla.

MARIA
(Saliendo) ¿Lo has encontrao?

SALUD
Sí, señora; y le advierto a usté que, una de dos, ó lo mete usté interno en cualquier parte, ó me voy de la casa. Es mucho cuidao el que hay que tener con este animal.


ESCENA XII

Frasquito Bordón, Rafael y Cuatro Vaqueros que salen con rumores de alegría.

BORDON
¡Pero, que ha estao hecho un valiente!

RAFAEL
Gracias, señor Frasquito.

BRAZO
(Desde el tejadillo) ¡Ay, yo no me pueo mover!

BORDON
(Reparando en él) ¡Anda! ¡Mirar dónde ha venío a parar éste!

MARIA
Pero, ¿qué ha sío del toro?

BORDON
Recogío y encerrao.

PIES
(Desde el árbol) ¿Encerrao? ¡Tú! Anda pa abajo, ¿no te da vergüenza? (Bajando)

BORDON
Sí, señor; recogió y encerrao, gracias a este chavalillo. (Por Rafael)

MARIA
¿Quién? ¿Tú?

CARMELA
¡Rafael!

RAFAEL
Sí, yo, señá María, ¿Qué iba a hacer? Vi el peligro; me acordé de mi Carmela, y antes que lo pensé lo hice. Me quité la chaqueta, me lar eché al brazo, lo alargué, y... ¡qué sé yo! El animal seguía mis movimientos sin tropezarme, como si conociese que al alargar el brazo... más que llegar hasta él, quería llegar hasta osté.

MARIA
¡Olé!

BORDON
Sí, ¡olé! Este se casa con Carmela, sigue en su oficio, y en casa se han acabao los toreros.

MARIA
Pero, Frasquito...

BORDON
¡Como lo oyes! Y en lugar de al Tío Jindama, te suscribes a Don Quijote, que es más ilustrao y se mete con el gobierno. ¡Y ahora al bautizo!

CARMELA
¡Eso, al bautizo!

BENDITO
¿A qué bautizo?

BRAZO
Cállese usté.

PIES
En seguía. ¡Mano Dura, al bautizo! ¡Sácate al rorro!


ESCENA ULTIMA

Dichos, Mano Dura, por el cortijo con un Niño de cuatro años en brazos.

MANO
¡Aquí lo tienes! Yo no he encontrao más niño que éste. (Dejándolo en el suelo)

BRAZO
¡Jesús!

PIES
¡Mar tiro te den! Si este es un sustituto pa Canarias.

MARIA
Pero, ¿es que me habéis engañao?

BORDON
Anda, toma; fíate de los maletas.

MARIA
¡A mí! A la viuda de Juan Manuel el picaor...

BORDON
¡No, señora! ¡A la mujer de Frasquito Bordón! Y a éstos sinvergüenzas... (Va a pegar a los toreros, y lo sujetan los mozos)

PIES
Señó Frasquito, por lo que usté más quiera, no lo tome usté a mal.

BRAZO
Estábamos ahogaos.

PIES
¡Maldita sea!... Este engaño me está pesando a mí más...

MARIA
Bueno, hombre, no te sofoques.

MANO
¿Y qué hago yo con este niño?

PIES
¡Prohíjalo, ladrón!

BORDON
(A Bendito) Ea, saque osté vino y a celebrar los amores de los chicos.

BENDITO
Volando.

CARMELA
¡Al fin venció tu cariño,
Rafaelillo de mi alma!

RAFAEL
Y aquí acaba la zarzuela;
¡perdonad sus muchas faltas! (Música)



TELON


RESUMEN DE LA CORRIA

Poca-cosa, superior.
María de la O, bregando con muchísima gracia y como Dios y el arte mandan
Carmela, toreando en el sol... sostenido.
Frasquito Bordón, acertado dirigiendo.
Pies de Plomo, ciñéndose y entrando a matar de verdad.
Brazo Fuerte, picando en lo alto.
Mano Dura, certero y con vista.
Banderilleando superiores, la Andrés y la Fraiz.
Bendito y Beveque, buenísimos con el capote.
Perdigón, muy requetebién; siguiendo así ganará perras.
La entrada un lleno... a pesar de los precios.

(Extracto de El Tío Jindama que tenían los autores la noche del estreno)


Información obtenida en:
https://archive.org/details/lacorriadetorosz4171chue

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