domingo, 24 de marzo de 2013

Pablo Sorozábal



Pablo Sorozábal Mariezcurrena nació en San Sebastián el día 18 de Setiembre de 1897, y falleció en Madrid el día 26 de Diciembre de 1988 (91 años). Compositor y director de orquesta. Fue uno de los grandes zarzuelistas de mediados del siglo XX y, muy posiblemente, el más original de todos los compositores líricos de éxito popular. A diferencia de Francisco Alonso y Jacinto Guerrero, especializados de forma casi exclusiva en la composición de lírica popular, y similarmente a Federico Moreno Torroba - su eterno antagonista-, Sorozábal tuvo una formación y una vocación inicial sinfónica, y conservó durante toda su carrera inquietudes por géneros musicales diversos y por dar al gran público de zarzuela unas composiciones asequibles, pero al mismo tiempo no exentas de refinamiento. De este modo, su repertorio de zarzuelas dista mucho de alcanzar la cantidad de los catálogos de los otros compositores aludidos y, no obstante, por su calidad y su variedad constituye el centro del último período histórico de la creación zarzuelística.

BIOGRAFIA. Sus padres eran campesinos vascos emigrados a San Sebastián y sus primeros años no fueron fáciles para la familia. Se inscribió en las clases de solfeo que impartía gratuitamente Manuel Cendoya en la Academia de Bellas Artes. En vez de ser cantero, que era lo que su padre esperaba de él, Sorozábal continuó su formación musical ingresando en el Orfeón Donostiarra y estudiando violín con Alfredo de Larrocha y piano con Germán Cendoya, hermano del profesor de solfeo. Ya en esta primera etapa se encuentran claves que explican su dedicación y habilidad para el género lírico. Así resulta significativa la fascinación que le produjo participar en 1911, como integrante del Orfeón Donostiarra, en los ensayos y estreno en San Sebastián de la ópera vasca Mendi-Mendiyan de José María Usandizaga, un años después de su estreno en Bilbao. Poco después comenzó a ingresar algún dinero con el trío formado por él al violín, Julián Tellería al piano y Santos Gandía al violonchelo, que amenizaba las películas del cine Novedades. Temporadas locales de zarzuela y fiestas aristocráticas le condujeron al final, en 1914, a un puesto fijo en la orquesta del Gran Casino de San Sebastián. Dirigida por su maestro de violín Larrocha, esta pequeña orquesta de quince atriles crecía en la temporada de verano al rango de orquesta sinfónica con músicos de Madrid. Tras el gran coralismo del repertorio del orfeón, Sorozábal entró guiado por Arbós en el sinfonismo germánico y en el arte de la dirección orquestal que, a partir de entonces, le interesaría profundamente.
Con la bonanza económica del tiempo, la situación familiar ,mejoró notablemente y pudieron comprar un piano. Ayudó a Ramón Usandizaga, hermano de José María, a revisar la partitura de La Llama, dejada inconclusa tras la muerte del compositor en 1915. Recomendado por Larrocha, a quien había impresionado positivamente un cuarteto compuesto por Sorozábal, éste pasó a estudiar armonía con Beltrán Pagola, sin demasiada aplicación. En 1918 dejó la orquesta del Gran Casino y comenzó a trabajar como pianista del café del Norte. Fueron tiempos de rebeldía. Esta etapa de bohemia se prolongó en 1919 cuando, después de cumplir un mes de servicio militar, Sorozábal se trasladó a vivir a Madrid ingresando como violinista en la Orquesta Filarmónica, tocando con un trío el el Café Comercial, trasnochando mucho y malviviendo en pensiones baratas. Trabajosamente, en el poco tiempo libre que le dejaba su disipada existencia, acabó de componer un cuarteto perdido, y un Capricho Español para orquesta que tenía la ilusión de estrenar en Madrid. No tuvo suerte y dio por concluida su primera estancia en Madrid, regresando a San Sebastián donde consiguió una beca del Ayuntamiento para ampliar estudios en Leipzig en 1920, donde tuvo su primer contacto en el mundo de la dirección al hacerse cargo de la Gotriansteinwegorchester logrando sus primeros éxitos, para luego continuarlos en Berlín, donde terminaría sus estudios.
De vuelta a España inicia su actividad lírica con el estreno en Barcelona de Katiuska, 1931, uno de sus grandes éxitos, le siguió La Guitarra de Fígaro, 1933, pocos días después de su estreno se casó con la tiple cómica Enriqueta Serrano y juntos se establecieron en Madrid. 
Autor de títulos tan emblemáticos dentro de la zarzuela como Adiós a la Bohemia, La del Manojo de Rosas, La Tabernera del Puerto, Black el Payaso, Don Manolito, La Eterna Canción o Los Burladores. Con su muerte en Madrid el 26 de diciembre de 1988, el recorrido histórico creativo de la zarzuela llegó a su fin. Su legado e influencia sobre dicho género fueron decisivos. 
    
 Obras: 

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